Perspectiva de Hermione

Luna y yo nos reunimos con Cho en el jardín central de Hogwarts, nos sentamos debajo de unos árboles para hacer nuestras tareas. Cada quien estaba sumergida en sus libros y problemas, sin hablar, por eso me gustaba estudiar con ellas.

El sol estaba reluciente pero el clima era fresco, la brisa azotaba nuestros rostros, yo llevaba el cabello suelto asique tuve que amarrármelo en una coleta alta para que no me distrajera, batallaba con algunos mechones traviesos que acomodé detrás de mi oreja. Continué escribiendo y resolviendo unos problemas avanzados de Aritmancia, a decir verdad no era tarea, es sólo que me gusta ejercitar la mente.

"¡Hermione!"- escuche una voz que gritaba algo azorada, las tres alzamos la mirada y vimos una chica con el cabello rojo fuego que venía corriendo, era Ginny- "¡Hermione!"

Siguió gritando Ginny, tenía una amplia sonrisa, venía corriendo directo hacia nosotras. Se tumbo en el pasto y me entrego una carta. La mire algo molesta porque odio que me distraigan cuando estoy concentrada en mis estudios.

"¿Qué es?"- le pregunte de forma seria haciendo notar mi molestia por la interrupción pero Ginny me ignoró.

"¡Es de Harry! ¡Léela!"- me dijo agitando la carta en mi carta, la tome y me dispuse a leerla- "A Lidia le faltan semanas. ¡Semanas!"- exclamó alegremente mi cuñada, se adelanto a que la siguiera leyendo pero la emoción fue tal que olvide por completo mi molestia.

"¿En serio?"- le pregunte incrédula y emocionada- "¡Qué alegría!"

"¿No dice cuándo exactamente nace?"- nos pregunto Cho sonriendo.

"Acabo de decir que faltan semanas, eso significa que no sabe mi novio cuándo exactamente Lidia tendrá al bebé"- respondió Ginny molesta con Cho, aún no le agrada. La mire con desaprobación.

"¿Lidia tendrá un bebé?"- pregunto una voz ronca y masculina apagada detrás de nosotras.

Nos asustamos y miramos inmediatamente para ver de quién se trataba. Era Seamus Finnighan detrás de nosotras, se veía muy molesto por lo que acababa de escuchar.

"¿Es por eso que no vino este año?"- nos volvió a preguntar molesto.

Las cuatro nos miramos una a la otra para ver quién respondía pero ninguna se atrevía.

"¡Respondan!"- exigió Seamus.

"Ella nos pidió que no dijéramos nada"-le respondí nerviosa pero firme- "y te pedimos discreción al respecto, por favor"

"¿Quién es el padre?"- pregunto fríamente con los puños cerrados.

"Seamus… es mejor que no"- intento calmarlo Luna

"¡No!"- la interrumpió Seamus alzando la voz- "¿Quién es el maldito padre?"- volvió a preguntar enojado, ninguna le respondió- "¿Es él, cierto?"- ninguna respondió- "¡¿Cierto?!"

"Sí"- le respondí con la voz apagada.

"¿Tan siquiera se está haciendo cargo? Porque yo lo veo muy feliz con una tonta de Slytherin"- nos dijo enojado casi reprochando.

"Seamus, ahora no es buen momento para hablar al respecto"- le respondí intentando calmarlo levantándome del suelo encarándolo-"nos pueden oír"- volví a decir en voz baja y mire a todas direcciones asegurando que nadie más espiara.

"Hermione, necesito saberlo"- me exigió enojado.

Lo tome del brazo y me lo lleve a un rincón privado, lejos de estudiantes que se encontraban reunidos en el jardín. Me detuve en seco al igual que él y suspiré.

"Mira, cuando te dije que ella no quería que alguien supiera es porque nadie lo sabe, sólo nosotras"- le dije susurrando mirando a todos lados para que nadie nos escuchara- "Él no sabe sobre esto, terminaron durante la guerra y ella jamás se lo dijo… incluso nos prohibió hablar sobre esto con él por más que intentamos decirle y convencerla que lo hiciera"

"¿Pero por qué? ¿Por qué ese maldito mortifago?"- exclamo Seamus con rabia, se pasaba las manos por su cabello como desesperación y rabia.

"¡Seamus, él no es mortifago! Estuvo amenazado por eso hizo lo que hizo… no tenía opción"- intente explicarle

"¡Siempre hay opción! ¡Todos aquí tuvimos la opción de no apoyar a Harry e irnos pero ninguno lo hizo! ¡Incluso, Lidia!"- exclamo lleno de ira- "Pero ese estúpido tuvo que hacer algo para que terminaran. De eso no hay duda"

"Tú no sabes nada, Seamus. No sabes qué sucedió entre ellos"- le respondí molesta- "Él es el padre de ese bebé y ella no quiere que nadie se entrometa en esto"

"¡El un maldito traidor! ¡Él no merece esto! ¡No merece a Lidia y mucho menos un bebé de ella!"- exclamo enojado

"¿Y quién si lo merece?"- pregunto Luna detrás de él con su suave voz y soñadora.

Seamus giro sobre si mismo y la miro sorprendido, supe inmediatamente cuál fue su respuesta a eso pero no quiso decirla.

"Y-yo, yo sólo pienso que…"- balbuceo nervioso- "¡Esto es una vil idiotez!"- exclamo regresando a su enojo y se fue dejándonos a Luna y a mi solas.

"No te preocupes, Hermy. Él es muy orgulloso para decir algo a Malfoy o a quien sea"- me dijo Luna poniendo su mano sobre mi hombro- "Ven, sigamos estudiando"

"Lo siento, Luna… debo irme"- le dije atropelladamente.

Regrese a nuestro círculo, me puse de rodillas, tome mis libros y pergaminos de forma presurosa, los metí con rapidez en mi mochila, la puse sobre mi hombro y me fui corriendo. Durante el trayecto, me tropecé con algunos estudiantes, me miraron con desaprobación pero al verme no dijeron nada.

Entre a la biblioteca y me dirigí a mi rincón favorito, el más escondido y alejado de todos. Saque la silla, tumbe mi mochila y me senté en la silla, tome un pergamino rápidamente y mi pluma. Tenía que escribirle a Lidia, no quiero perturbarla pero es necesario que sepa pero no diré nada sobre Astoria.

Querida Lidia,

Los días en Hogwarts pasan lento, como si fueran años. Recibimos una carta de Harry, le escribió a Ginny sobre la llegada del pequeño Scorpius, y ya te imaginarás cómo estamos acá. No puedo esperar por
ver a ese divino bebé.

Pero algo pasó, justo cuando Ginny nos dio la noticia que te faltan pocas semanas, Seamus nos escucho y se puso furioso pero no te preocupes, él no dirá nada. Está molesto porque el hurón es el padre y pues ya sabes que él siempre tuvo una fijación por ti. Sería bueno que le escribieras y le explicaras las cosas.

Con amor,

Hermione Granger.

P.D.: Disculpa por la lechuza pero nadie te manda a vivir en el mundo muggle, usaré a una lechuza del colegio para evitar la atención.

Enrolle el pergamino de forma presurosa y me levante rápidamente de mi silla, me eche la mochila a la espalda y salí pitada para la lechucería. Justo cuando salí de la biblioteca choque contra alguien y mis cosas se cayeron al suelo.

"¡Oh!"- exclame mientras mis cosas se esparcían en el piso.

Alcé la mirada y vi a Draco Malfoy de pie frente a mí. Palidecí al instante.

"Discúlpame, Granger"- me dijo, abrí los ojos sorprendida. ¿Draco Malfoy disculpándose?

"Descuida"- le respondí, mire a la carta que acababa de escribir. Comencé a recoger mis cosas lo más rápido que pude pero la carta estaba muy cerca de Malfoy.

Malfoy se agacho y me ayudo a recoger mis cosas. ¡Qué extraño! Pero mi mente solo tenía un objetivo… la carta. Alargue mi brazo para tomarla pero demasiado tarde, él la agarró primero, miro el pergamino pero estaba enrollado, lo examino de manera seria mientras se levantaba y yo lo imite. Los nervios me mataban, él no debe ver lo que hay dentro, le mire nerviosa.

"Disculpa, toma"- me respondió al fin con la voz apagada dándome el pergamino, lo tome apresuradamente asustada.

"Gracias"- le dije, metí el pergamino en mi mochila lo antes posible.

Malfoy seguía de pie frente a mí con la mirada perdida.

"¿Has sabido algo de ella?"- me pregunto con su mirada fría y gris.

"Sí"- le respondí.

"¿Está bien?"- me pregunto nuevamente con la voz apagada.

"Sí, eso creo"- le respondí. Moría por decirle que ella lo extraña como a nadie, que lo necesita más que a nadie y que está esperando un divino y hermoso bebé, el cual seguramente será el bebé más hermoso del planeta por los genes tan maravillosos que va a heredar de ambos…pero no puedo.

"Gracias por decírmelo"- me respondió con una sonrisa de dolor y se fue sin mirar atrás.

Lo contemple mientras él se alejaba cabizbajo, nunca le había visto caminar así. No sé a quién le dolía más. ¿A él, o a Lidia o a mí misma? Era una desesperación tan grande saber un secreto tan importante para esas personas y no poder decirlo.


Hola preciosas lectoras,

Otro capitulo más pero diferente como podrán ver. La perspectiva de Hermione, algo nuevo.

Besos,

Emma