Perspectiva de Lidia
Mi nuevo apartamento era amplio, de dos recamaras, dos baños, sala comedor, cocina, lavandería y balcón. Lo decoré lo más sencillo y moderno que pude con la ayuda de Harry y sus contactos con el mundo muggle.
Harry y Ron estaban viviendo en mi antigua mansión pero venían todas las tardes a cenar a mi apartamento. Blinky, mi antiguo elfo doméstico no quería ser libre, se rehusó cuando le pregunte al respecto y me vio con una blusa en mi mano asique me ayuda en el apartamento.
Esta tarde estaba con Blinky cocinando para los chicos.
"Ama, hay una lechuza de Hogwarts en el balcón"- me dijo Blinky señalando hacia las puertas de vidrio corredizas que dan al balcón.
¿Lechuza de Hogwarts? Le dije a Hermione que no quería que me enviara lechuzas porque estoy intentando acoplarme a mi nueva vida en este mundo tan diferente. Deje el cucharon a un lado y me dirigí hacia el balcón, abrí la puerta y la lechuza entro a la sala y se poso en la mesa del comedor. Tome la carta que llevaba, le di un pedacito de carne cruda en agradecimiento y la lechuza se fue.
Abrí la carta y comencé a leer el contenido, era de Hermione y sonreí al ver la caligrafía que reconocí de inmediato. Mi sonrisa desapareció al ver que Seamus se había enterado de la peor manera que estoy esperando un bebé y lo peor es que es de Draco. Palidecí un poco.
"¿Está bien, ama?"- me pregunto Blinky preocupado.
"Sí, no te preocupes"- le dije despegando la mirada de la carta y sonriéndole forzadamente.
Las cosas se me están complicando, ellas tienen que ser más discretas al respecto, no pueden estar hablando de este tema por ahí. Yo no le tengo que explicar absolutamente nada a Seamus, él no es nada mio, fue algo pero eso quedó en el pasado al igual que todo lo que sentí alguna vez por algún chico.
"Blinky"- le dije a mi elfo doméstico- "necesito un favor"
"Diga ama, lo que necesite"- me dijo dejando a un lado el cucharón de la sopa.
"Yo me encargo de la comida pero tú tienes que ir a la antigua mansión y trae una de las lechuzas, la más discreta, por favor"- le instruí.
Blinky hizo una reverencia y ¡Blac! Desapareció.
Seguí con la comida, estaba haciendo un delicioso caldo de pollo oriental y unos wantones fritos. Es comida muggle que uno compra en unos locales llamados supermercados y tienen de todo en cuando a comida, me hacía la vida super fácil porque prácticamente la comida venía preparada.
¡Blac! Volvió a aparecer Blinky con una lechuza color marrón posada sobre su delgadito brazo.
"Gracias"- le dije con una sonrisa.
La lechuza se posó sobre la mesa del comedor y me senté a un lado de ella, saque un pergamino y una pluma.
Querida Hermione,
Me encanta que me digas que están contentas al respecto pero tienen que tener más cuidado cuando hablen de este tema porque cualquiera puede oírlas.
No voy a escribirle nada a Seamus porque él no es nada mío, fue algo en el pasado pero eso quedó ahí. Sé que él no dirá nada, no es ese tipo de personas pero si mantente alerta porque puede formarle un escándalo a ya sabes quién.
Las cosas van de maravilla por acá, cada vez me acostumbro más a la vida muggle, es fantástica. Harry me ha ayudado mucho en mi adaptación, incluso Ron planea sacar su licencia de conducir muggle. ¿Puedes creerlo? ¡Maravilloso!
Cuando nazca el bebé te escribiré una lechuza, aunque creo que Harry o Ron se me adelantarán. Le pedí a Mconaghall que las deje salir cuando eso pase.
Besos,
L. B.
Enrollé el pergamino y se lo entregué a mi antigua lechuza, ella se fue volando y la contemplé irse y perderse en el infinito. Hay veces que extraño mi antiguo mundo pero creo que es lo mejor, mantenerme fuera de él hasta que pasen los años y todos olvidemos todo.
¡PLAC! ¡PLAC!
Sonó como si alguien apareciera, gire sobre mi misma y mire a la puerta de la entrada. Eran Harry y Ron.
"¡Cariño! ¡Llegamos a casa!"- exclamó Harry divertido. Reí.
"¿Qué hay para comer? Estoy muriendo de hambre"- dijo Ron sobándose su estómago.
"¡Chicos!"- exclame, los abracé recibiéndolos como todos los días- "la comida está casi lista"
"¡Perfecto!"- exclamo Ron.
Ellos se sentaron en el comedor y Blinky y yo pusimos la mesa, él nunca nos quiere acompañar se rehúsa y no entiendo por qué. Me uní a ellos, Harry tomaba su sopa gustoso pero Ron la miraba extraño.
"¿Qué es esto?"- me preguntó Ron
"Es comida china. Dice Harry que es muy rica"- le dije con desaprobación. No soporto que alguien me critique lo que cocino porque siempre se equivocan.
Ron le dio un sorbo a la sopa y sonrió ampliamente.
"¡Vaya! ¡Sabe bien!"- exclamo feliz.
"Más te vale"- le dije fulminándolo con la mirada, Harry y él rieron sonoramente.
"¿Te ha molestado el pequeño Scorpius?"- me pregunto Harry
"No, hoy no se ha movido mucho por suerte"- le dije sonriendo.
"Ese nombre no me agrada"- dijo Ron con la boca llena de comida- "No le hagas caso a Luna, ella está medio loca y sus gustos son espantosos"
"¿Y cómo quieres que le ponga?"-le pregunte a Ron
"Ronald es lindo"- me dijo
"¡Ese es tu nombre! ¡No le voy a poner a mi hijo Ronald!"- le reclamé
"¿De segundo nombre?"- me pidió-"sólo piénsalo… Scorpius Ronald Potter"
"¿Potter?"- le pregunte incrédula
"Es que estábamos hablando de eso"- me dijo Harry interrumpiendo- "no queremos que no tenga apellido y pues…pensé en darle el mío"
"¡No! ¡No puedo aceptarlo! ¡Ginny me mataría!"- exclamé- "Lo siento, chicos pero no puedo aceptarlo"
"Yo hablé con ella"- me dijo Harry- "Al menos puede usarlo hasta que…"
"¿Hasta que qué?"- le pregunte curiosa
"Bueno, Lidia tu no puedes seguir con esta mentira tanto tiempo"- me dijo Ron- "Algún día le tendrás que decir a Malfoy"
"Chicos, si el niño lleva el nombre de Harry jamás creería que es de él"- les dije
"¿Y que tal tres nombres?"- me propuso Harry- "Hay personas que tienen tres nombres… podrías ponerle tu apellido y el nombre de nosotros"
"Sí, esa es buena idea"- dijo Ron
"¿Scorpius Harry Ronald?"- dije burlonamente- "no suena bien"
"¡Ah! ¡Ya sé! ¿Qué tal Scorpius Ronald Harry?"- dijo Ron
"No, suena feo también"- comento Harry
"Scorpius Billius James Barcasnegras"- susurre
"¡Perfecto!"- exclamo Ron- "eres una cerebro, pero nadie como mi Hermione"
"Oh, hablando de Hermione me escribió"- les dije.
"¿Qué dice? ¿Me extraña?"- me pregunto Ron.
"¡No! ¡Ron esto es serio!"- le regañe- "Seamus sabe, sabe que estoy embarazada y que el bebé es de, pues, ya saben"
"¿Pero cómo?"- pregunto Harry extrañado
"Las escucho hablar y pues se puso mal, se enojo pero dice Hermione que no hay nada que preocuparse"- le explique a Harry apresuradamente- "dijo que le debía escribir o verlo pero no pienso hacer nada"
"Seamus siempre te quiso"- comento imprudentemente Ron, Harry lo fulmino con la mirada y negó con la cabeza- "¿Qué? Es la verdad. Deberías salir con él"
"Ron, nadie quiere salir con una embarazada"- le respondí enojada- "Iré a descansar a mi habitación"- les dije agotada.
"Sí, no te preocupes. Nosotros limpiamos con Blinky"- me dijo Harry sonriéndome- "estuvo rico todo"
"Buenas noches, descansa"- se despidió Ron tomando un poco de jugo de calabaza- "Ah, mi madre te envía unos bollos dulces de canela. Los deje en el frigorífico"
"Dales las gracias a tu madre"- le dije sonriéndole. Es imposible enojarse con Ron por mucho tiempo.
Entre a mi habitación a descansar, cerré la puerta detrás de mi y me tumbe en mi cómoda cama. Acaricie mi estómago, estaba enorme, sólo era cuestión de semanas para verlo finalmente, sonreí al pensar en eso.
Me incorpore y me levante de mi cama, me acerque a mi cómoda y abrí un cajoncito, dentro había una cajita de cristal en el cual guardaba mis tesoros más preciados desde pequeña. Volví a mi cama y me arrope con mis sábanas, puse el cofre a un lado de mi y lo abri. Saque el collar que Draco me dio cuando estuvimos juntos, lo admire y recordé cuando me lo dio, sonreí al pensar en él.
Tome una foto para Navidad, nuestra primera navidad juntos, la admiré por unos momentos. Fue la noche más feliz de mi existencia, sin mis padres en casa por razones de causa mayor pero al menos él me dio un hermoso día. Draco y yo salíamos sonrientes frente a nuestro árbol de navidad sentados abriendo los regalos, él me sorprendió dándome un tierno beso, nos separábamos viéndonos a los ojos y nos sonreíamos el uno al otro.
Una lágrima corrió por mi mejilla de mi ojo derecho, recorrió mi cuello hasta morir en mi pecho. Abrace la fotografía con dolor y amor al mismo tiempo, tantos sentimientos dentro de mi. Solloce en voz baja para que nadie me escuchara.
Te extraño demasiado, despierto en medio de la noche pensándote y extrañándote, con la esperanza de que abriré mis ojos y aparecerás como antes en medio de mi habitación. Extraño que me regales esa divina sonrisa de medio lado, acaricies mi rostro y poses tus deliciosos labios sobre los míos. Me duele.
Perspectiva de Astoria
Aún no puedo creer que fui capaz de besarle de esa manera en la biblioteca, yo nunca había sentido algo tan intenso por un chico, tanta pasión y tanto amor, esto era algo totalmente nuevo para mí. He llegado al punto de besarle sin pedir permiso, sin esperar a que él de el primer paso.
Estaba perdida en mis pensamientos en la sala común de Slytherin, sentada en el sillón de cuero negro con un libro de Pociones sobre mi regazo. Recordé el dulce y exquisito beso que le robe a Draco, era algo inexplicable. Con mi dedo índice roce mis labios recordándolo.
"¿Qué haces hermanita?"- me pregunto Daphne sentándose a un lado mio de forma sarcástica- "¿Otra vez pensando en Draco Malfoy?"
"No, estoy estudiando"- le respondí de manera seca, nunca nos hemos llevado bien.
He llegado a pensar que ella está celosa y que nunca me quiso, incluso cuando nací. Dice mi madre que no es por eso, que ella en el fondo me quiere pero que por juntarse con Pansy y su combo me trata de esta manera pero ella siempre me trato muy feo desde pequeñas. Ella siempre intentaba meterme en problemas con mi madre quien la defendía a capa espada, pero por suerte existía mi padre el que nunca le creía a ella y siempre me consolaba cuando mi madre cometía una injusticia conmigo.
"Pues no parece"- volvió a comentar Daphne- "Me dijo tu compañera de cuarto que te escabulles en las noches con él. Eso no le agrada a Pansy"
"A mi no me interesa lo que la cara de bulldog diga o piense"- le respondí enojada cerrando mi libro- "puedo hacer lo que yo quiera con quien quiera y me tiene sin cuidado lo que tus amigas digan"
"Pansy ya no le interesa"- me dijo Daphne- "y a ti tampoco debería interesarte ese estúpido cobarde y traidor"
"¡Él no es un traidor!"- exclamé enojada levantándome de golpe del sillón- "¡Él ayudo a Harry porque era lo correcto! ¡Gracias a que Harry ganara la batalla vivimos tranquilas y sigues respirando! ¡Eres una malagradecida!"
"¡Eres una vergüenza!"- me grito mi hermana- "¡No sé cómo demonios quedaste en esta casa! ¡No eres digna de estar aquí!"
"¡Ella es digna de todo lo que es!"- dijo una voz detrás de mi, era Draco.
Daphne palideció al ver su presencia defendiéndome de ella, gire sobre mi misma y lo vi detrás de mi enojado mirando con rabia a Daphne.
"La única vergüenza aquí presente eres tú, Greengrass"- le dijo con su mirada fría y arrastrando las palabras- "Desaparece y no la molestes más porque no permitiré que lo sigas haciendo"
Daphne soltó un bufido de desaprobación pero le hizo caso y se fue enojada a trompicones de la sala común.
"G-gracias, no debiste molestarte"- le dije a Draco sorprendida y apenada.
"No dejes que te hagan sentir menos porque no lo eres"- me respondió mirándome de manera dulce- "¿Estudiamos?"
"Sí"- le respondí asintiendo. Nos fuimos de la sala común a la biblioteca, él me rodeo con un brazo los hombros mientras caminábamos.
Todos los días estudiábamos juntos en las noches, eran nuestras reunioncitas en las que normalmente nos quedábamos callados uno a lado del otro haciendo nuestros deberes escolares. La mayoría de las veces yo solo tenía una sola cosa en mi mente… moría porque el apartara ese libro de su rostro, me tomara con fuerza por los hombros y simplemente me besara con pasión. Pero hay algo que nunca será mio y que debo aceptar o aprender a aceptarlo… su corazón.
"¡No puedo más con esto!"- exclame cerrando mi libro de historia de la magia de un golpe el cual soltó un sonido sordo. Draco se estremeció sorprendido.
"¿Qué sucedió?"- me pregunto extrañado.
"Draco, no puedo seguir así"- le dije enojada- "no puedes aparecer de la nada y defenderme de todo el mundo, responder el beso que te di y nunca decirme nada al respecto"
"No te entiendo"- me dijo
"¿Quiero saber qué somos? ¿Somos novios? ¿Estamos saliendo? ¿Nos estamos conociendo para ver si podemos ser pareja? ¿Qué somos? ¿Qué es esto?"- comencé a cuestionarle enojada, él sonrió de medio lado y esto hizo que me enojara más- "Es que no te entiendo como puedes estar tan tranquilo porque yo…"
Draco me interrumpió dándome un beso en los labios, me sorprendió mucho esto de él porque nunca se había atrevido a hacerme algo así. Cerré mis ojos y le respondí el beso, fue delicioso, tan embriagador. Nos separamos y me miro.
"Soy lo mejor que puedo ser para ti"- me respondió- "te quiero y mucho, siento algo fuerte por ti y no te lo voy a negar, pero quiero que entiendas que nunca podre entregarme a ti como lo mereces y eso es algo que debes tener claro siempre"
"Pero yo…"- intente decir
"Shhh"- me dijo poniendo un dedo sobre mis labios interrumpiéndome- "Somos pareja pero no estoy seguro de darte lo que mereces o de si podré llegar a hacerlo. Astoria, te quiero pero si quieres una relación conmigo debes entender esto y darme tiempo para aprender a amarte"
"Draco, yo sé lo que te pasa y sé que pasarán años para que llegues a sentir lo que una vez sentiste por ella. Sé que no me amarás como lo hiciste con ella pero tienes que hacer tu vida de nuevo, ella ya no está contigo y no te ha respondido ni llamado"- le comencé a decir pero sin sonar grosera- "Yo he estado ahí para ti durante todo este tiempo, te he apoyado y te he consolado…"
"Es por eso que te compensaré de la mejor manera"- me respondió- "pero por favor te pido que no vuelvas a mencionarla"
"Lo siento, no debí decir eso"- me disculpe- "estuvo fuera de lugar"
"No te preocupes"- me respondió sonriendo.
Al terminar la noche, Draco y yo nos fuimos a nuestra sala común tomados de las manos caminando por los pasillos. Aun había estudiantes fuera de sus camas y nos miraban asombrados y murmuraban. Draco me beso la mano y me miro calmándome para que no les hiciera caso a las personas. Le sonreí.
Me acompaño hasta la entrada de los dormitorios de chicas.
"Que duermas bien"- le dije con una sonrisa tímida.
"Y tu también, te veo mañana"- me respondió con su sonrisa de medio lado.
Se acercó a mí y poso sus deliciosos y exquisitos labios sobre los míos. Cerré los ojos respondiéndole y me estremecí. Acariciamos nuestros labios solamente sin llegar a más, los dejamos jugar y danzar a un ritmo suave y tierno. Me perdí en ese delicioso beso dulzón.
Nos separamos y lo mire como si fuera lo más hermoso que mis ojos hayan podido ver, él me sonrió como si pudiera leer mis pensamientos.
"Te amo"- le dije aunque sé que no tendré la misma respuesta de su parte.
"Te quiero"- me respondió de manera sincera.
Le sonreí y me fui a mi habitación.
Hola bellas lectoras,
No me odien por poner la perspectiva de Astoria, es que creí que sería interesante que se conozca un poco más del personaje.
Besos,
Emma.
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