Perspectiva de Lidia
Pasamos un día casi perfecto, al fin mi hermoso bebé descansaba en mis brazos y mis amigos me rodeaban felices. Hermione lo cargo con gentileza por primera vez, luego Ginny quien parecía una experta, ella se lo dio a Ron quien torpemente lo sostuvo y le sonreía como si fuera lo más maravilloso que existía.
"Ten, Harry. Tengo miedo dejarlo caer"- dijo Ron tambaleando con Scorpius
"¡Por Merlín!"- exclamo en voz baja Hermione con desaprobación- "ten mas cuidado"
"Lo siento, mi amor"- le pidió Ron a Hermione.
Harry sostuvo a Scorpius con facilidad y mucho cuidado, lo admiro por unos segundos y le sonrió.
"Nunca te faltará nada"- le dijo de forma paternal- "tienes una suerte increíble de tener a Lidia como madre. ¿Sabes que es una heroína en el mundo mágico? Peleo junto a nosotros contra Voldemort teniéndote a ti en su vientre. Fue muy valiente de su parte pasar por todo esto y pelear contra todo mortifago que se el cruzara"- comenzó a contarle Harry a Scorpius mientras jugaba con su pequeñita mano.
"Sus manos son tan pequeñas"- dijo Ron mirando a Harry con Scorpius- "parece un juguete"
"Es perfecto, creo que es el bebé más hermoso que haya visto"- dijo Ginny casi regañando a Ron, luego me miró y me sonrió- "Tiene tus ojos"
"Gracias"- le agradecí sonriendo.
Mis amigos se fueron a la cafetería del hospital mientras yo me quede a amamantar y cuidar a mi hermoso Scorpius. Lo acosté en su cuna de plástico transparente, lo arrope bien para que no le de frío y le sonreí mientras él me miraba con esos enormes ojos color marrón oscuro, igual a los míos.
"¿Cómo puedo amar infinitamente alguien que acabo de conocer?"- le dije bromeando, él dio un pequeño bostezo- "Oh, bueno duerme pequeñito que estaré aquí cuando abras esos hermosos ojos"- le volví a decir tiernamente, le bese la cabecita con delicadeza, le sonreí.
Me acosté en mi cama para descansar un poco. Me arrope con la sábana y me acomode para descansar un poco mientras espero el almuerzo del hospital. De repente tocaron a la puerta, abrí mis ojos y mire.
"Pase"- dije. Es probable que sea la enfermera asique me incorpore en la cama.
Pero para mi sorpresa no era la enfermera. De la puerta se asomo un chico, abrí la boca asombrada y me la cubrí con mi mano. ¡No podía creerlo! Sentí que se me bajo la sangre de la cabeza, mi corazón comenzó a palpitar con fuerza, mire a mi hijo quien descansaba como un angelito, ese secretito que decidí guardar de cualquier persona que conozco. Mi respiración se agito, mire al visitante quién no podía apartar su mirada de mi hijo, le vi tragar saliva con dificultad, me miró con un dolor único en su mirada. No se lo esperaba.
"Hola"- dijo cerrando la puerta a sus espaldas, su voz se había vuelto ronca, me miro nuevamente y comenzó a acercarse despacio- "Escuche a tus amigas en la biblioteca la otra noche y vine en cuanto pude"
"¿Pero cómo lo supiste? ¿Cómo sabías que estaba aquí?"- le pregunte casi sin voz.
"Le pregunte a Luna y ella no puede mentir"- me respondió de manera seria- "Hoy era la excursión a Hogsmeade y aproveché para venir. ¿Asique ese es el bebé?"
"Sí, es él"- le dije con la voz apagada
"Se parece a Malfoy pero tiene algo tuyo… debe ser tu encanto"- dijo Seamus mirando a Scorpius.
"Gracias"- le agradecí casi sin ganas, casi esperando algún comentario mordaz o algún regaño de su parte.
Seamus se acercó a mi cama y se sentó en el borde a mi lado, se quedo en silencio por unos momentos como batallando con sus pensamientos y luego me miro.
"Lidia, sé que he sido muy insistente y no debí venir de esta manera pero necesitaba ver que estabas bien"- me dijo mirándome intensamente directo a los ojos.
"No, está bien… sólo no quiero que tengas problemas en la escuela por escaparte"- le dije preocupada.
"Soy mayor de edad, puedo salirme de ahí si quiero"- me respondió de forma inmediata- "Ya soy un hombre y puedo hacer muchas cosas. Puedo salirme y mantenerte, puedo darte el futuro que mereces, quizás no lujos ni nada por el estilo pero sí una vida decente para que vivas sin problemas ni chismes estúpidos por esto"- dijo de forma atropellada y señalando a mi bebé al final.
"Semus, no…"- le intente detener.
"No, Lidia. ¡Escúchame con atención! Esto no es normal, no está bien que tú estés sola con un bebé sin padre. Al menos dale una vida normal a ese niño…la merece"- me pidió tocando mi mano con la suya, me estremecí- "Es lo mejor para ambos, soy tu mejor opción y lo sabes"
"Pero él no es tuyo y yo no te amo. Te quiero, no me mal interpretes… yo te quiero y muy bien. Eres perfecto, el hombre que cualquier chica soñaría con tener y que vengas aquí y te ofrezcas para esto da mucho que decir de ti"- le dije acariciando su rostro pecoso que aun conserva esa esencia de niño, sus ojos se opacaron- "pero no quiero abusar de ti, no es justo"
"Pero puedo demostrarte que soy perfecto para ti y para ese niño"- me respondió-"Lidia, piensa en su futuro aunque sea. Harry y Ron tienen a sus parejas, algún día se casaran pero ¿y tú? ¿Dónde quedarás con ese bebé? Sólo considéralo, al menos hasta que salga de Hogwarts… sólo prométeme que lo considerarás"- me pidió.
"Seamus, yo no creo…"- le intente decir pero él me interrumpió poniendo su dedo índice sobre mis labios para callarme.
"Sólo considéralo"- me pidió.
Se levanto y se acercó a mí, se inclino y me beso la frente, se separo dedicándome una sonrisa tierna.
"Es muy hermoso. Felicidades"- me volvió a decir sonriendo- "Nos vemos en la graduación"
"Gracias. Sí"- le respondí.
Seamus se fue de la habitación y justamente entro Hermione confundida mirando hacia atrás. Cerró la puerta y me miro asombrada.
"¿Qué hacia Seamus aquí?"- me pregunto como si le fuera a dar un ataque de nervios.
"No sé, no sé cómo vino hasta acá"- le respondí nerviosa.
"¿Pero qué quería?"- me volvió a preguntar sentándose en el sillón de visitas.
"Quiere que considere estar con él, me propuso muchas cosas que podrían favorecernos, me dio hasta la graduación… pero no lo sé"- le contesté confundida- "Yo no lo amo"
"Es que en el mundo mágico que un bebé crezca sin padre es algo mal visto ¿sabes?"- me dijo Hermione- "Sé que no le faltará nada pero ante la sociedad está mal visto"
"Yo sé, por eso elegí no pertenecer a ese mundo al menos por un tiempo"- le respondí
"¿Scorpius se criará como muggle?"- me pregunto con curiosidad- "¿Y cuando se entere de que no lo es qué harás? Él tiene que ver el mundo al que pertenece, no puedes esconderlo para siempre"
"Yo sé que no, pero no tengo opción. Yo no le daré a Seamus una vida que no es de él, que él no eligió y por lo mismo mantuve a Draco fuera de esto. Ambos merecen una vida tal cual la planearon, Draco con Astoria y Seamus con una mujer soltera sin hijos"- le respondí a Hermione.
Mis ojos se llenaron de lágrimas, desvié la mirada hacia la cuna de plástico transparente dónde descansaba mi hermoso bultito mágico, veía todo borroso por mis lágrimas. Intenté contenerme pero no pude y me lleve las manos a mi rostro cubriéndolo y echándome a llorar.
"Oh, Lidia"- dijo Hermione con la voz temblorosa.
Ella me rodeo con sus brazos y me permitió llorar en su hombro, incluso sentí que ella lloró conmigo.
"T-t-tienes la decisión en tus manos y s-s-sé que hagas lo que hagas, lo harás por amor"- me respondió con la voz temblorosa.
Alcé la mirada y me sequé las lágrimas de mi rostro. Tiene razón, yo sé que debo hacer lo mejor para ambos y tengo la decisión en mis manos.
"¿Irás a la graduación?"- me pregunto Hermione secándose sus lágrimas y soltando una leve risa.
"Sí, creo que sí. Para eso tengo a la mejor bruja del mundo mágico que me hará una poción multijugos y así nadie me reconocerá"- le respondí riendo.
"¿Llevarás a mi hermoso sobrinito?"- me pregunto.
"Depende, si de aquí a allá se porta bien sí"- le dije bromeando.
Ambas nos echamos a reír. No sé qué haría sin Hermione, pero desafortunadamente sólo la veré para Navidad y luego de ahí hasta la graduación, tendré que pasar por esto sola y bueno… con los chicos pero ellos son más trabajo que otra cosa.
Perspectiva de Draco
Durante la clase de Pociones no vi a Granger, luego recordé que no la he visto desde que tuvimos nuestra pequeña conversación. No la volví a ver ni a ella ni a la chica Weasley. Era extraño, porque Granger nunca faltaba a ninguna clase por más enferma que estuviera, ella podría estar afónica y aun así levantaría la mano para dar la respuesta a cualquier pregunta de Slughorn.
"¿No crees que hace falta algo?"- le pregunte a Blaise
"¿Cómo qué?"- me pregunto de vuelta.
"Slughorn ha hecho tres preguntas y no he escuchado la chillona voz de Granger"- le respondí seriamente.
"¡Oh, tienes razón! Quién sabe hermano, a lo mejor le paso algo a su tonto novio"- me respondió bromeando.
"Sí, debe ser. O a lo mejor surgió otro tipo de emergencia"- comente de forma pensativa.
¿Habrá sucedido algo con Lidia? Sé justamente a quién preguntar sobre esto y que de alguna manera me responderá.
Al salir de la clase de Pociones, iba directamente a buscar a Lovegood a la biblioteca o donde sea que esta chica rara y loca se encontrara. Comencé a sentirme extraño mientras caminaba, como algo dentro de mí que me decía que algo le sucedía a Lidia, asique aceleré el paso y miraba a todos lados sin encontrarla.
"¡Draco!"- exclamo alguien frente a mi. Casi la atropello mientras caminaba, me detuve justo a tiempo.
"¡Astoria!"- exclamé agitado.
"¿Qué sucede? ¿Estas bien?"- me pregunto preocupada acariciando mi brazo.
"Sí, sí estoy bien"- le mentí, no quiero darle explicaciones.
"Te veo como si buscaras a alguien, quizás te puedo ayudar"- se ofreció dulcemente.
"No, está bien. Yo luego lo hago, no te preocupes"- le respondí.
"Oh ¿Quieres que bajemos a cenar o es muy urgente?"- me pregunto.
"Sí, claro"- le respondí.
Astoria y yo bajamos en dirección al comedor. Somos pareja, oficialmente frente a todos asique nos tomamos de las manos mientras caminábamos. Ella me contaba cosas sin importancia, que no pudo hacer bien una transformación y yo sólo hacia como si la escuchara pero mi mente sólo tenía en mente a Lidia y la desaparición de Granger y Weasley.
Llegamos al comedor y nos sentamos juntos, le serví un poco de jugo de calabaza caballerosamente y ella me lo agradeció mirándome como si fuera lo más majestuoso que ella haya visto, le sonreí de vuelta.
"¿Qué?"- le pregunte sonriendo.
"Nada, es sólo que… eres maravilloso"- me dijo algo apenada y desviando la mirada a su plato.
"No lo soy"- le respondí dejando la jarra a un lado.
"Entonces no te conoces a ti mismo"- me dijo.
"Y eso que no has visto nada"- le dije bromeando y guiñándole un ojo.
"Oh, pues espero me enseñe más sobre usted, señor Malfoy"- me respondió coqueta.
"¿Coqueteando? Vaya Greengrass, se te pego algo de mi personalidad"-le dije bromeando.
"Oh, cállate Draco. No te burles"- me reclamo dándome un codazo algo apenada.
"No me burlo, es sólo que es raro ver a una jovencita tan linda y tímida coquetear"- le respondí riendo.
Al rato recordé a Lidia y que tengo que hablar cuanto antes con la lunática de Lovegood y averiguar qué está sucediendo pero primero debo asegurarme que Granger y Weasley no estén. Alcé la mirada hacia la mesa de los Gryffindor que se iba llenando poco a poco y no vi un solo signo de Weasley ni Granger, busqué a Lovegood y tampoco la vi.
"¿Draco?"- me llamó Astoria.
"Ah, sí… ¿dime?"- le dije regresando a la realidad y algo despistado.
"Estas distraído. ¿Algo pasa?"- me pregunto preocupada poniendo su delgada mano en mi brazo.
"Oh, disculpa. Es que estaba viendo que Granger no está y ya van dos días que no asiste a clase"- le dije intentando sonar despreocupado.
"¿En serio? ¿Pero por qué? Todavía no estamos de vacaciones"- me dijo extrañada
"No lo sé, nena, pero eso está extraño"- le respondi
"A lo mejor tiene alguna reunión, recuerda que ahora es una heroína y alguien importante en el mundo mágico. Quizás esté ocupada con algún asunto de protocolo y pidió permiso"- me dijo- "Oí que harán tarjetas de ellos en los dulces de ranas de chocolates y querían permiso para hacerlo"
"¿Ranas de chocolates?"- le pregunte incrédulo
"Sí, a todos ellos. A… a los cuatro"- me respondió con la voz apagada en la última frase. Supongo que es por Lidia.
"¿Dónde oíste eso?"- le pregunte con curiosidad
"Mi abuela es amiga de la señora Flume y ella le conto al respecto"-me respondió tomando un poco de carne y metiéndolo dentro de su boca.
"Ah, vaya tontería"- le comente intentando alegrarla un poco.
Seguimos conversando sobre temas sin importancia, la escuela, deberes, chismes tontos de sus amigas, su hermana que es una verdadera molestia y bueno… sobre nosotros.
Al terminar la cena la acompañe hasta la sala común, nos sentamos a seguir conversando, algunos chicos escuchaban música a todo volumen, otras parejas se besaban apasionadamente y unas chicas se peinaban y maquillaban.
"Tengo sueño"- me dijo Astoria poniendo su cabeza sobre mi hombro. Le pase un brazo para que se acomodara mejor.
"¿Quieres ir a dormir ya? Mañana tienes que levantarte temprano"-le dije, ella bostezo
"No, yo quiero seguir aquí contigo. Me gusta estar contigo"- me dijo acomodándose.
"Y a mi contigo, mi lindísima niña"- le dije besándole su cabeza.
Ella alzo la mirada y me miro profundamente con esos lindísimos ojos miel, le sonreí mientras ella me miraba. La recordé, compare sus ojos con los de Lidia y no se comparan, los de Astoria son más comunes pero los de Lidia tienen un brillo especial, un marrón tan oscuro como el café y son enormes con la forma almendrada.
"Bésame"- me pidió Astoria con la voz ronca.
Me acerque a su rostro y lo tome con ambas manos, ella cerró sus ojos y yo me hundí en un tierno beso. Acariciamos nuestros labios por unos momentos, hundiéndonos en un beso dulce y tierno, nada pasional. De repente, ella me tomo por el cuello y metió su lengua inexperta para acariciar la mía, le respondí el beso. Comencé a enseñarle cómo besar, sin mucha lengua sólo la necesaria hasta que ella me siguió el ritmo. Pude sentir cómo ella se estremecía con mis besos. Nos separamos para recobrar el aliento y ella estaba algo agitada.
"Como quisiera que no estuviéramos aquí"- me dijo agitada.
"¿Por qué?"- le pregunte
"Porque así podríamos hacer otra cosa"- me respondió- "quiero que me tomes, Draco"
"Astoria, eres muy niña"- le dije separándome un poco de ella.
"¡No, no lo soy! Soy una chica que muere por ti, que se excita con el simple roce de tu piel y se imagina una vida después de Hogwarts a tu lado. Draco, aunque no sea esto para siempre quiero ser tuya"- me respondió casi suplicandome.
"Quizás algún día pero ahora debes ir a dormir"- le dije levantándome del sillón, ella me imito decepcionada.
La tome por la cintura y la atraje hacia mi cuerpo, le di un último beso como el anterior, largo y lleno de pasión y frenesí. Nos separamos para recobrar el aliento y nos quedamos rozándonos los labios por unos momentos.
"Te quiero, pero debes esperar mi amor"- le dije con la voz ronca intentando convencerla que no es lo correcto para ella.
"Entiendo"- me respondió, alzo su mirada y me sonrió dulcemente.
"Ve a dormir, mañana desayunamos juntos"- le dije- "te esperare y puede que te dé otro beso como este"
"Oh, vaya señor Malfoy. Sigue siendo un chico malo y roba virginidades"- me dijo riendo, reí con ella.
Astoria se fue hacia el dormitorio de chicas, espere de pie hasta que ella desapareciera para poder irme en busca de Lovegood. Cuando al fin desapareció, me dirigí fuera de la sala directo hacia la biblioteca.
Cuando llegue aun había estudiantes reunidos dentro, muchos eran de Ravenclaw. Busque con la mirada anaquel por anaquel hasta que llegué al fondo del lugar, el escondite de ellas cuando estudiaban en grupo, pero no la encontré. Cierto, ella es rara y siempre fantasea con cosas raras. Me dirigí hacia la sección de fantasía en el mundo mágica y la encontré, tenía un libro en sus manos "Criaturas nunca antes vistas".
"Malfoy"- dijo al verme pero no estaba sorprendida, cerró su libro y se quito sus gafas sicodélicas color rosado con franjas amarillas.
"Lovegood, necesito hablar contigo"- le dije con mi voz seria.
"Ya es tarde y debo regresar a mi sala al igual que tú"- me respondió con su voz como de aérea.
"Lovegood, esto es serio"- le dije- "¿Dónde está Granger?"
"¿Hermione?"- me pregunto
"Sí, esa misma. ¿Dónde está? ¿Por qué no ha venido a clases?"- le pregunté molesto.
"Oh, no lo sé"- me respondió como con una paz interna.
"¡Lo sabes, claro que lo sabes!"- le dije enojado, ella lo noto y dio unos pasos hacia atrás.
"Malfoy, ella está atendiendo un asunto familiar"- me respondió- "es todo lo que sé"
"¿Y qué tiene que ver eso con Weasley?"- le pregunte
"Es familiar"- me respondió con su voz como de ida.
Lovegood se fue y me dejo solo con un montón de preguntas en mi cabeza. ¿Familiar? Pero si Granger no es familia de los Weasley, a menos que se haya casado con Weasley en secreto y nadie lo sabe.
