Perspectiva de Lidia
Me estaba acoplando a la nueva etapa, al principio me costó pero por suerte tuve la ayuda de Blinky y mis amigos Harry y Ron. Scorpius era un bebé divino, no molestaba en las noches pero igual debía despertarme para asegurarme que dormía tranquilo, y lo hacía como un angelito. Me gustaba admirarlo mientras duerme, acariciarle su hermoso cabellito delgadito y rubio, me recuerda mucho a Draco cuando dormía junto a mí en las noches.
Amo a mi hijo más que a nada en este mundo y me gusta reflexionar al respecto, nunca fuimos Draco y yo para siempre, sí era alguien y yo para siempre… Scorpius y yo para siempre. Me gusta como suena eso.
La navidad se avecinó y con eso mi mudanza con mi bebé a la antigua mansión de mis padres. Sé que él es un pequeño retoñito pero es bastante despierto y le gusta admirar las cosas, a veces siento como si él me entendiera todo lo que digo porque me mira con esos enormes ojos mientras le hablo atentamente.
"¡Bienvenida a casa!"- exclamo Ron con su corona de papel en la cabeza, llevaba dos en sus manos.
"Hola"- le salude con Scorpius en brazos con un beso. Ron le beso la cabecita a Scorpius y le coloco una coronita de papel azul en su cabecita.
"Para el rey del momento"- le dijo, luego me puso una a mi color lavanda y le sonreí.
"¿Dónde están todos?"- le pregunte mirando a todos lados.
"Oh, te están esperando. Hermione y Ginny están cocinando y Harry esta poniendo la mesa"- nos dijo.
Caminamos hasta la cocina atravesando toda la casa, Scorpius miraba a su alrededor con sus ojazos mirando cada cuadro y detalle de las paredes. Abrí la puerta de la cocina y vi a mis amigas, Hermione estaba haciendo el relleno del pavo y Ginny pelaba unas papas. Ellas giraron sus cabezas y me sonrieron ampliamente, dejaron lo que estaban haciendo al ver al pequeño Scorpius.
"¡Oh, que bellecita!"- exclamo Hermione dejando a un lado el cucharon- "¡Está enorme!"
"¡Creo que cambiaré de novio!"- exclamo Ginny acercándose, me dio un beso en la mejilla y uno sonoro en la frente a Scorpius quien la miro con detenimiento. Supongo que por su cabello espeso color rojo fuego, los colores fuertes le llaman mucho la atención.
"Oh, pues eso no le gustará a Harry ¿verdad, Scorpius?"- le respondí a Ginny riendo y luego le pregunte a mi hermoso bebé quién sólo me miro.
"Escuche que me cambiarán por un chico más guapo que yo"- dijo Harry detrás de mi
"¡Harry!"- exclame. Él se me acerco y me abrazo, le dio un beso en la cabecita a Scorpius.
"Sí, te cambiaré pero por un chico muy guapo y rubio"- bromeo Ginny.
Harry se le acerco a Ginny y le beso los labios dulcemente con un beso rápido, se sonrieron mutuamente y miraron a Scorpius.
Ginny cargo a Scorpius y comenzó a jugar con él, le daba besos y abrazos, lo coloco en su regazo mientras le enseñaba los diferentes ingredientes que utilizaríamos para la cena de Navidad pero él no dejaba de admirarla. Me puse cómoda y comencé a ayudar a Hermione en la cocina mientras Ginny cuidaba a Scorpius.
"Oh, estoy cansado"- dijo Ron sentándose a mi lado y estirándose.
"No seas perezoso, sólo pusieron la mesa"- le regaño Hermione
"Pero eso fue mucho trabajo, amor. Tuvimos que hacerlo al estilo muggle"- se quejó.
"Yo cocino y limpio el apartamento al estilo muggle todos los días con Blinky y atiendo a Scorpius"- le dije a Ron mientras cortaba el perejil- "Asique agarra un cuchillo y ponte a picar cebolla"
"Oh, Lidia"- se quejo tomando el cuchillo y comenzó a picar la cebolla, se pasaba el brazo por los ojos debido a la cebolla que lo hacía llorar- "¿No hay otra manera de hacerlo? ¡Me hace llorar!"- se quejo otra vez.
"¡Ronald Billius Weasley! ¡Deja de ser tan quejicas y ponte a hacer la cosa!"- le ordenó Hermione.
"Está bien amor"- respondió Ron haciéndole caso a su novia tan mandona. Mi amiga no cambia.
"¿Tu familia no viene?"- le pregunte a Ron
"No, mamá y papá decidieron pasar la navidad con Fleur y Bill ¿Puedes creerlo?"- me respondió Ron- "Mamá no quiso estar conmigo y no podré comer su pastelillo de manzana"
"Si tanto quieres estar con tu mami pues ándate"- le regaño Hermione-"no me voy a estar matando en esta cocina para que desprecies mi comida y sólo pienses en la de tu madre"
"Oh, no… amor, no quise decir eso. Tu comida es muy buena… mmmm deliciosa"- comenzó a decir Ron al ver que Hermione odiaba que la compararan con la señora Weasley, pero creo que exageró. Ginny comenzó a reírse.
"Ron no corta el cordón umbilical. Espero que Scorpius no sea así"- dijo Ginny burlándose
"No, no lo creo… tan siquiera míralo, ya me cambio por ti"- le dije bromeando.
"Ten cuidado, chico. Esa es mi novia"- le dijo Harry bromeando.
"Oh, él ni sabe dónde está"- dijo Hermione.
Al terminar de cocinar, las chicas y yo nos dispusimos a cambiarnos para la cena. Nos vestimos de manera elegante. Ginny usó un vestido verde esmeralda de seda ceñido al cuerpo hasta las rodillas, peep toes rojos y su larga cabellera roja. Hermione opto por un vestido blanco con la espalda afuera, el largo era hasta las rodillas y era ceñido al cuerpo, unos pumps color aqua de charol. Yo opte por un vestido rojo halter, escote profundo con un pequeño brochecito de pedrería verde al vinal del escote, era también ceñido hasta las caderas y se abría en una falda corte A, peep toes color piel y mi cabello ahora largo con ondas sueltas.
A Scorpius lo vestimos con un disfraz de renito, tenía cuernitos y todo. Se veía tan hermoso.
"¡Oh, es que me lo como!"- exclamo Hermione al verlo vestido con su disfraz de reno.
"¡Te ves tan divino! Ginny, saca la cámara de mi bolso"- le dije a Ginny.
Ella se acercó a mi bolso, saco la cámara y me la dio en seguida.
"Primero una foto con su madre en el árbol, tenemos que bajar"- dijo Ginny.
Bajamos apresuradamente y nos acomodamos en el árbol para que Ginny nos sacara la foto a mi bebé y a mí en nuestra primera Navidad juntos. Sonreí ampliamente y sosteniendo a mi divino hijo mirando hacia la cámara.
"¡Chicos! ¡Vengan! ¡Fotos!"- exclamo Hermione llamando a Harry y Ron.
Ellos vinieron y nos miraron.
"¡Vaya! ¡Están hermosas!" -dijo Harry
"Vengan ahora ustedes con Lidia y el renito"- bromeo Hermione.
"¡Pobre niño! Las odiará cuando crezca y vea esas vergonzosas fotos"- exclamo Ron
"¡Callate, Ronald!"- le regaño Ginny
Nos tomamos la foto, Ron no aguantaba la risa al ver a Scorpius con su disfraz, pero yo pienso que está hermoso. Además, hay que aprovechar que es un bebé y le puedo poner lo que quiera sin que se queje. Luego, nos tomamos una foto con Hermione y Ginny, y por último les tome a ellos juntos como parejas pero sin Scorpius.
Nos acercamos a la mesa dispuestos a comer, senté a Scorpius a mi lado en su sillita alta para darle su papilla. Cuando termine de darle de comer nos dispusimos a comer, pero Harry interrumpió la cena.
"Quisiera hacer un brindis"- dijo Harry levantándose de la silla con su copa- "Quiero brindar por este año, por haber sobrevivido esta época tan oscura y difícil lejos de las personas que más amamos. Les agradezco a Hermione y Ron por haberme acompañado durante esta travesía, no sé qué hubiera hecho sin ustedes"- Ron y Hermione se miraron y se sonrieron, luego miraron a Harry- "También agradezco a mi hermosa novia, Ginny, te amo como a nadie en este mundo y no sé qué haría sin ti, gracias por haber esperado por mi"- Ginny le miro con dulzura y Harry le guiñó un ojo- "Y por último pero no menos importante, quiero agradecerte a ti, Lidia, arriesgaste tu vida como nadie durante tu estadía en Hogwarts, luchaste contra miles de demonios sin nuestro apoyo y sé que debió haber sido difícil. También te agradezco por haber tenido a ese hermoso bebé, mi sobrino, recuerda que nunca les faltará nada"- le mire con agradecimiento y le sonreí- "Esto es por todos los caídos en la batalla a quienes extrañaremos y les recordaremos por siempre ¡Salud!"
"¡Salud!"- dijimos todos chocando nuestras copas. Nosotras teníamos lágrimas en los ojos, Ginny beso a Harry y le dijo un "te amo". Hermione besó a Ron y se miraron con amor.
Mire a Scorpius y le bese sus delicaditos labiecitos.
"Mi noviecito para siempre"- le dije a mi hermoso hijo. Sé que él es mi todo pero me hubiera gustado darle ese beso de Navidad a Draco, no sé por qué aun lo extraño y lo necesito.
Al finalizar la cena, nos fuimos al árbol de Navidad y nos sentamos alrededor. Hermione tomo fotos mientras Scorpius y yo abríamos sus regalitos, él no sabía qué ocurría porque sólo tiene 3 mesecitos, pero le tomamos fotos por ser su primera navidad.
De repente tocaron a la puerta, todos giramos nuestras cabezas mirando hacia su dirección y luego nos volvimos a mirar extrañados.
"¿Quién será a esta hora?"- les pregunte extrañada.
Ginny se encogió en hombros.
"Harry, ve a abrir"- le dijo Hermione.
Harry se levanto y salió de la sala de estar para abrir la puerta, esperamos a que llegara con el visitante o la noticia de quién era. Al rato, Harry volvió a aparecer y me miro con una gran sonrisa.
"Alguien quiere verte"- me dijo Harry.
Justo detrás de él venía Seamus con un andas apenado, le sonreí ampliamente levantándome con Scorpius en mis brazos.
"¡Seamus!"- exclame sonriéndole.
"Hola"- me respondió con una sonrisa encantadora, luego miro a los demás y se dirigió a ellos- "Hola a todos"
"Hola"- respondieron a coro todos.
"Llegaste tarde, amigo. Ya arrasamos con el pavo"- dijo Ron bromeando, todos reímos.
"Ahí quedo todavía, no te preocupes y está muy rico"- le respondí.
"No, no, está bien. Vine a traerle esto a Scorpius"- me contestó dándome una bolsita de color azul tornasol de regalo, la tome y le sonreí.
"No te hubieras molestado, es muy lindo de tu parte"- le dije contenta.
"Traeré el postre"- dijo Hermione.
"Yo te ayudo"- le contestó Ginny.
"Nosotros prepararemos los fuegos artificiales"- dijo Harry tocando el hombro de Ron.
Nos dejaron solos, era algo incomodo, no sabíamos qué decir.
"¿Quieres sostenerlo?"- le pregunte a Seamus
"Oh, ¿de verdad?"- me pregunto asombrado, asentí- "Cla-claro"
Me acerque a Seamus y él extendió sus brazos para sostener a Scorpius, me miro y soltó una sonrisa nerviosa. Puse al pequeño Scorpius en sus brazos y lo sostuvo como si fuera una bola de cristal fino.
"N-no sé cómo hacer esto"- me dijo nervioso.
"Lo haces perfecto"- le respondí sonriéndole.
"¿Por qué no estas con tu familia?"- le pregunte mientras nos sentábamos en el sillón.
"Pues si estaba y me vine para acá. Hermione me había dicho que estarían aquí y me invito"- me respondió
"Si quieres puedes quedarte a dormir, hay habitaciones extras"- le propuse
"No, no quiero ser una molestia"- me dijo apenado mientras jugaba con las manitos de Scorpius.
"Tú nunca serás una molestia"- le respondí, el me miro sorprendido- "Dale quédate, así desayunas con nosotros y pasamos una noche linda antes que te vayas a Hogwarts"
"¿De verdad?"- me pregunto incrédulo.
"¡Claro!"- le respondí.
"Oh, gracias. Entonces me quedo"- me contesto.
"¡Ya casi son las 12! ¡Salgamos! ¡Traigan sus varitas!"- dijo Ron interrumpiéndonos.
Seamus me regresó a Scorpius y nos levantamos para ir al jardín trasero de la casa de mis padres. Caminábamos uno al lado del otro. Los chicos habían acomodado unas bancas de jardín y una mesita con el postre.
"¡Empecemos el conteo!"- exclamo Harry.
Alzamos nuestras varitas, yo sostenía a Scorpius con una mano y con la otra mi varita.
"¡5…4…3…2…1! ¡FELIZ NAVIDAD!"- exclamamos a coro todos juntos.
De nuestras varitas salieron chorros y chorros de luces de diferentes colores, salían estrellas, corazones y serpentinas. Scorpius miraba con atención el espectáculo al igual que nosotros los más adultos.
Hermione y Ron se dieron un beso apasionado, al igual que Ginny y Harry, yo bese a mi divino bebe en su frente.
"Feliz navidad, Lidia"- me dijo Seamus. Se acercó a mí, me dio un beso en la frente y otro en la mejilla muy cerca de mis labios, me sonroje inmediatamente. Él me sonrió mirándome detenidamente.
"Feliz navidad, Seamus"- le respondí sonriéndole.
No recibí un beso de Navidad romántico, pero tuve una muy hermosa a lado de mis únicos seres queridos y mi nueva familia. No cambiaría esto por nada ni por nadie. Lo de Seamus y yo, pues… veremos qué pasa, no hay que apresurar las cosas. Quizás sea hora de un nuevo comienzo.
