Perspectiva de Draco

Las vacaciones de verano estaban a una semana de terminar, asique Astoria y yo nos veíamos lo más que podíamos, la visitaba casi todos los días y me quedaba a cenar en su casa. Los fines de semana salíamos juntos a Hogsmeade, la llevaba de compras y debo confesar que la consentí un poco en todos sus caprichos.

En cuanto a mi vida laboral, tenía un puesto importante en el Ministerio de Magia pero más que nada me lo dieron por el padre de Astoria, no por mi apellido. Después de la guerra mi apellido se convirtió en uno de los más odiados por casi todo el mundo mágico, algunas veces cuando caminaba por Hogsmeade, los hijos de muggles o muggles murmuraban "mortifago" al verme, no los culpo puesto que la mayoría sufrió grandes pérdidas por culpa de Voldemort.

Hoy, Astoria junto con su madre tenían asuntos que arreglar para otro año en Hogwarts desde temprano en la mañana asique no iba a verla hasta más tarde que salgo del trabajo. Fui al antiguo despacho de mi padre a beber café desde muy temprano con una empanada de Cornualles antes de salir a trabajar.

Vi El Profeta justo en el medio del escritorio, lo tome y me dispuse a darle una leída rápida y después llevarlo a la oficina y seguir leyéndolo. Me senté dejando la taza a un lado y veo en toda la portada una enorme fotografía de Granger y Weasley. Ella enseñaba su mano con un anillo en su dedo y Weasley a su lado sonriendo, se miraban mutuamente y se daban un leve beso en los labios. El título decía:

¡LA BODA EL AÑO! Nuestros héroes se casan

¡No podía creerlo! ¿Tan rápido? ¡Vaya que van rápido! Mire el reloj de pared y es hora de irme a la oficina no puedo quedarme más. Me levante lo más rápido que pude llevándome el diario en el brazo para leerlo apenas llego a la oficina. Fui directo hacia la chimenea, pise y dije "Ministerio de Magia", lancé los polvos y aparecí en el ministerio.

Estaba abarrotado en personas, los esquivaba lo más rápido posible, me adentre en el elevador y me sostuve. Llegué a la oficina, mi secretaria me esperaba, la señora Florence Jones. Era joven, cabello negro ensortijado, piel morena, ojos almendrados color miel, la nariz pequeña pero un poco ancha, delgada y con hoyuelos en sus mejillas cuando sonríe.

"Buenos días, señor"- me saludo mi secretaria poniendo el periódico a un lado.

"Buenos días, Florence"- le respondí

"Le puse sus reportes en el escritorio en orden alfabético"- me dijo sonriente- "Oh, y recuerde que tiene una cita para almorzar a las 2:00P.M. con la señorita Greengrass. ¿Le llamo para confirmar?"

"Emm, sí. Muchas gracias"- le respondí.

Me adentre en mi oficina y cerré la puerta detrás de mí. Tome asiento detrás de mi escritorio y me dispuse a leer la historia de este compromiso con la esperanza de leer algo sobre Lidia.

¡Nuestros héroes se casan! Ronald Weasley le propuso matrimonio hace unos meses a Hermione Granger justo después de su graduación en Hogwarts. La recepción se dio en los jardines de la mansión de su gran amiga, la señorita Lidia Barcasnegras.

Contó con la asistencia de un sin número de invitados, entre ellos: Harry Potter, los padres de la señorita Granger, la familia Weasley, amigos de Hogwarts y para sorpresa de muchos, la señorita Lidia quien confirmó será otra de las figuras de magos y brujas de la historia coleccionables en las ranas de chocolates, junto con sus otros compañeros.

La boda será celebrada este sábado al atardecer en un lugar desconocido, se rumora que es un lugar muggle pero se mantiene en secreto.

Al terminar de leer este artículo mi corazón se aceleró, me puse nervioso y algo ansioso. ¿Lidia regresó al mundo mágico? Supongo que también irá a la boda de ellos. Busque las otras páginas del periódico para ver si salía alguna información extra sobre ella, alguna foto, lo que fuera pero no había nada más en ella. Tire el periódico a un lado molesto, justo en ese momento Florence asomo su cabeza por la puerta y me miro desconcertada.

"Oh, lo siento. ¿Está bien, señor Malfoy?"- me pregunto apenada.

"Sí, sí… bastante bien"- le mentí mientras caminaba de un lado a otro en mi oficina, ella me miraba con curiosidad. Me detuve y le mire- "Dime. ¿Querías decirme algo?"

"Sí, le buscan. Es su amigo, el señor Zabini"- me respondió dudosa.

"Hazle pasar"- le dije de mala gana.

Florence cerró la puerta y a rato la puerta volvió a abrirse. Era Blaise.

"¡Hermano!"- exclamo al verme- "Uy, creo que ya viste El Profeta… llegué algo tarde"

"¿Tan obvio me veo?"- le pregunte molesto.

"Bueno, viejo. La chicha tenía que hacer su vida… digo, no es que esté con alguien pero tenía que aparecer de su escondite en algún momento"- me respondió

"¿Y cómo sabes que no tiene a nadie? ¡Ni yo lo sé!"- exclame molesto.

"Necesitas algo fuerte"- comento Blaise. Se acercó a la vitrina de madera y puertas de cristal que tengo con libros y unos vasos con una botella de vidrio delicada. Abrió las puertas, saco dos vasos y la botella- "Algo de whisky envejecido de Ogden te hará bien"

Me dio uno de los vasos, me sirvió un poco de whisky y luego se sirvió a él mismo. Tome un sorbo para calmarme y él me imito, nos sentamos en un sillón de cuero negro que tengo en la oficina.

"¡Qué estupidez!"- exclame con desesperación- "¿Por qué no la entrevistaron? ¿Por qué no dice a dónde se fue? ¿Con quién estuvo? ¡No sé! ¡Algo!"

"Pero eso a ti no debe importarte"- me respondió dando otro sorbo al whisky- "Tú seguiste con tu vida, ella tenía derecho de hacer lo mismo. Amigo, tienes a Astoria y te comprometiste con ella, digo…puedes divertirte, eso que ni que, pero no vayas ahora detrás de Lidia si tienes a Astoria"

"Yo no voy a ir detrás de ella, nunca dije eso"- le dije molesto- "pero siento que merezco una explicación"

"¡Ella no es nada tuyo!"- exclamo Blaise- "Tú no fuiste lo suficientemente precavido al besar a Astoria frente a todos y le fuiste infiel a Lidia con la peor de todas… Pansy Parkinson. ¡Es obvio que te iba a dejar! Debes ser más precavido con Astoria"

"Yo no le soy infiel a Astoria"- le respondí cortante.

"Aún no, aún no"- me respondió riendo- "Bueno, debo irme a atender unas cosas en el departamento. Nos vemos"- me dijo levantándose del sillón.

Estrechamos nuestras manos y se fue. Muchas preguntas que tengo en mi mente, tantas cosas que necesito saber.

Perspectiva de Lidia:

Era el gran día. Todas nos despertamos temprano en la mañana para empezar a arreglar a Hermione para su gran día. Harry y Ron se habían mudado a la madriguera desde el día anterior porque es tradición muggle que los novios no deben verse a partir de la noche antes de su boda.

Tome a Scorpius de su cuna en mis brazos, le cambie su pañal y baje a la cocina para darle su desayuno, en la cocina ya estaban Ginny y Hermione esperándonos junto con los señores Granger. Hermione tenía la mirada pérdida, casi no había tocado su té y jugaba con sus dedos.

"¡Buenos días!"- exclame emocionada con Scorpius en brazos.

"¡Buenos días!"- me respondieron a coro.

"El pequeño duendecito debe tener hambre. Le hice una papilla de calabaza y pollo"- dijo la señora Granger.

Coloque en su sillita de comer a Scorpius y la señora Granger se dispuso a darle de comer, ella insistió.

"¿Estás emocionada?"- le pregunte a Hermione mientras me sentaba a su lado en la mesa, me serví un poco de avena y fresas.

"Demasiado, no puedo ni comer pero mamá insistió"- me dijo mirando con algo de asco su plato.

"¡Ya quiero verte con el vestido!"- exclamo Ginny soñadora

"¡El vestido! ¡Es lo más hermoso que he visto!"- exclamé

Terminamos de desayunar pero Hermione solo le dio un par de probaditas a la avena que hizo su madre, a mi parecer no la mejor opción para un día como hoy puesto que el estómago puede traicionar.

Subimos a mi cuarto para empezar a peinarla y maquillarla, además de nosotras porque hay que vernos espectaculares. Entre Ginny y yo le hicimos un recogido romántico en el cabello, con algunas trenzas y rizos sueltos que caían delicadamente en su rostro. La maquille lo más natural que pude pero cubriendo imperfecciones, por supuesto.

Al terminar con su maquillaje, Ginny y yo nos dispusimos a hacernos el de nosotras y peinarnos. Hermione miraba por el balcón pensativa, supongo que está muy nerviosa por el gran evento. Intentamos tranquilizarla contando chistes o recordando aventuras en nuestro querido Hogwarts, incluso pusimos a Scorpius a que la hiciera reír con sus caritas que hace de enojado cada vez que le decimos "Enojado".

"¡Chicas!"- llamo la madre de Hermione, ella entro a la recamara y ya estaba arreglada- "¿Por qué no se han vestido?"- nos reclamo.

"Oh, es que…"- intento decir Hermione pero otra voz la interrumpió

"¡Hermione!"- era la señora Weasley, quien vestía muy elegante y tenía una sonrisa de oreja a oreja. Se acercó a Hermione y la abrazo fuerte- "¿Pero por qué no están vestidas? ¡Vamos a empezar en 10 minutos!"

"¡¿10 minutos?!"- exclamo Hermione

"Yo traigo tu vestido enseguida"- dije, fui por el vestido que estaba colgado en mi closet, regresé a la recamara.

Ayudamos a Hermione a ponerse su vestido, se lo acomodamos, ajustamos el cierre y estaba lista para ser admirada. Nos apartamos para ver el resultado. ¡Hermosa! Su vestido blanco, ceñido en un delicado corsé y se abría en una amplia falda con enormes detalles de flores y un delicado cinturón de pedrería. Luego, Ginny y yo nos pusimos nuestros de vestidos de damas de honor y bajamos las escaleras, yo llevaba a Scorpius en brazos.

Nos pusimos en línea para la ceremonia, todos los invitados estaban en sus puestos en el jardín de mi mansión, Ron estaba esperándola al final. Ginny y George caminaron tomados de los brazos hasta el altar uniéndose a Ron. Luego, Harry y yo nos tomamos de los brazos, él sostenía a Scorpius en sus brazos porque era el portador de los anillos.

De repente empezó la marcha nupcial, al fondo estaba Hermione junto a su padre del brazo, comenzaron a caminar lentamente al ritmo de la música. Ella le dedicaba una hermosa sonrisa amplia a Ron y él estaba respondiéndole, pude ver como ella le dijo con sus labios "te amo".

El mago de bodas dio un hermoso discurso especialmente para la pareja de héroes que se unían en matrimonio. Cada uno hizo sus propios votos, Hermione hizo uno larguísimo y muy romántico, Ron fue más corto y balbuceaba con cada palabra que decía, eso le pareció muy lindo a Hermione y reía cada vez que su nervioso se trababa con alguna palabra.

Al final unieron sus varitas en honor al gran e infinito amor que se tienen y con un romántico y tímido beso se unieron en matrimonio al fin.