Perspectiva de Lidia:
Los días pasaron y yo no podía vivir así. Scorpius me miraba triste, tumbada en mi cama sin ánimos, no respondía la correspondencia, ya no quería trabajar pero debía hacerlo por mi hijo. Ese día me encontraba en el estudio revisando la correspondencia sin leer, escuche que llamaron a la puerta y que atendieron a la persona. La puerta del estudio se abrió sin anunciarse.
"¡¿Dónde has estado?!"- me reclamó Hermione quien venía acompañada de Ginny- "¡No respondes mis lechuzas! ¡Pensé que algo malo te sucedió!"
"Hermione, simplemente no he estado bien últimamente"- le respondí dejando a un lado la correspondencia.
Las guie hacia la salita del estudio y nos sentamos en los sillones. Ginny me miraba examinando mi expresión, tenía ojeras debajo de mis ojos y una tristeza profunda en mi expresión. Blinky apareció con una bandeja de oro blanco y zafiros incrustados, un delicado juego de té de porcelana pintado a mano sobre ella y pastelillos dulces, nos sonrió colocando la bandeja en la mesa ratón y desapareció.
"No te preocupes, Hermione. Blinky es una elfo libre y le pago 3 galeones por semana"- le dije al ver que Hermione iba a abrir su boca.
"Lidia, nos preocupas"- dijo Ginny colocando una mano sobre mi rodilla- "¿Qué te pasa?"
"Oh, chicas"- dije poniéndome a llorar. Ambas se miraron confundidas- "¡Lo peor me ha sucedido! ¡Lo sabe! Draco sabe que Scorpius es su hijo"
"¡¿Pero cómo?!"-exclamo Ginny. Hermione me miraba nerviosa.
"Hace unos días fui con Scorpius al- al- callejón Diagón y pues… nos vio"- les explique balbuceando- "No sé cómo, no me lo puedo explicar pero lo sabía. Me lo pregunto, me enfrento y no tuve opción. Lo peor fue cuando hablamos en su casa, me pidió ponerle su apellido y acepte pero no acepto que conviva con su- con su- con su prometida y se enojo. ¡La defendió! Dijo que iban a casarse y que pronto sería su esposa en unos meses"
"Lidia, es obvio que se ponga así. ¡Le ocultaste esto durante 5 años! De algún modo debía enterarse"- me dijo Ginny, Hermione seguía sin decir una palabra.
"Lo sé, Ginny, lo sé"- le respondí secando mis lágrimas con mi pañuelo tejido- "Sé que es lo mejor pero… la manera como la defendió. Me lleno de rabia, ¿sabes?"
"Él hizo su vida porque tú desapareciste"- me respondió Ginny con un tono dulce.
Mire a Hermione quien permanecía callada mirando hacia otro lado. Que raro.
"¿No me dirás nada?"-le pregunté a Hermione. Ella me miro nerviosa, como si algo ocultaba- "¿Por qué estas tan callada? ¿Qué ocurre?"
"¡Oh, no puedo más!"-exclamó- "¡Fue culpa de Ron! ¡Él perdió a Scorpius y Malfoy lo encontró! ¡Le comenzó a hacer preguntas sobre su madre pero Ron le dijo que no era el mejor para responderlas! Sospecho que no me dijo todo lo que sucedió"
"¡Este idiota!"- exclamó Ginny molesta soltando un bufido- "¡Es tan irresponsable!"
"¿Por qué no me dijo nada cuando llego?"- le pregunte a Hermione con lágrimas en los ojos.
"¡No lo sé! Me confeso lo que sucedió porque le saque la verdad"- me respondió.
"Pero él tenía que saberlo de algún modo"- intento calmarme Ginny- "No puedes ocultar algo tan delicado como eso por mucho tiempo"
"Lo sé"- respondí. Haya sido culpa de quien haya sido, esto no debía ocultarse más y debía salir a la luz.
"¿Quedaron en algún termino? ¿Cómo le dirán a Scorpius?"- me pregunto Hermione.
"Pues, le dije que no quería contacto con él asique todo lo haremos con intermediarios"- le respondí sin ánimos- "Vendrá el sábado por él"
"¿Pero cómo le dirán que Draco es su papá? Los niños no son tontos"- me pregunto Ginny.
"No lo sé, Ginny"- le respondí con la voz apagada- "No hablamos de eso"
"¡Tía Hermy! ¡Tía Ginny!"- exclamo Scorpius quien venía corriendo y se abalanzo en los brazos de Ginny
"¡Oh! ¡Qué fuerza!"- exclamo Ginny abrazándolo.
"Hola, pequeño terremoto"- le saludo Hermione dulcemente- "¿Sigues de travieso?"
"¡No! Yo me porto muy bien, ¿verdad, mami?"- le respondió Scorpius
"Claro, excelente"- le respondí
"¿Qué pasa, mami? ¿Por qué lloras?"- me pregunto acercándose a mi.
"Mami no llora, mami nunca llora"- le respondí fingiendo una sonrisa.
"Scorpius, tengo ganas de dar un paseo en escoba"- dijo Ginny- "¿Te gustaría venir?"
"¡Sí! ¡Mami, déjame ir!"- me pidió saltando.
"Claro, ve"- le respondí.
Ginny lo tomo de la mano y se fueron. Quedé sola con Hermione, ella me miraba triste, me conoce muy bien y sabe que esto es difícil para mi. Se sentó a mi lado y me rodeo con un brazo sobre mis hombros, apoye mi cabeza sobre ella.
"Tienes que llevarte bien con Malfoy por el bien de él"- me aconsejo- "Al menos hablen de cómo le dirán sobre esto. Es lo mejor"
"No puedo, Hermione. Siento que no puedo verlo"- le respondí con la voz quebrada
"¿Le amas, cierto?"- me pregunto.
Me separe de ella y me examinó el rostro.
"Sí, le amas"- me respondió- "Te conozco como a nadie en este mundo"
Perspectiva de Draco:
Llegue a mi oficina temprano, antes que mi secretaria, lo hice para evitarme las miradas dulces de ella y las preguntas de lo que me sucede. Cerré la puerta detrás de mi, me senté detrás de mi escritorio y hundí mi rostro en mis manos. No había hablado con Astoria en días, le evitaba todo el tiempo diciendo que tenía mucho trabajo en la oficina pero que todo estaba bien y que la amaba para que no sospechara nada. ¿Cómo le diré sobre él? ¿Cómo lo tomará?
Recordé su pequeño rostro, era igual a mí, es todo un Malfoy. Su tierna mirada y dulce era de ella, le pertenecía a ella. Lidia… ¿Por qué me hizo esto? ¿Por qué me lo oculto? Le busque por todo Hogwarts ese año, incluso hable con Granger. Empezaron a llegar flashes a mi mente sobre Lidia, las veces que la hice mía y que pensábamos en nuestras vidas en la cama. ¡Claro que era mío! Lo hacíamos todo el tiempo. ¿Cómo no iba a quedar embarazada?
Tocaron a la puerta pero la abrieron de sopetón. Alcé la mirada molesto, era Blaise.
"¿Qué te paso? ¿Por qué estás así?"- me pregunto. Se acercó al escritorio y se sentó en las sillas frente a él.
"Blaise, me pasó de todo"- le respondí molesto- "Vi a Lidia"
"¿La viste? ¿Y qué pasó? ¿Te mandó a volar? ¿Te la cogiste? Sí, te la cogiste de seguro y luego te mandó a volar"- comenzó a decir
"¡No seas idiota! ¡No, no me la cogí!"-le respondí enojado- "No estaba sola. Estaba con un niño"
"¿Un niño? ¿Lidia tiene un hijo?"- me pregunto asombrado
"Sí, tenemos un hijo"- le respondí levantándome de la silla y dirigiéndome a la ventana.
"¿Tenemos un hijo?"- me pregunto con curiosidad- "¡Tenemos un hijo! ¡Demonios! ¿Es tuyo?"- pregunto asombrado cayendo en cuenta de lo que significaba lo que había dicho.
"Sí, es mío"- le respondí triste- "Es igual a mí. Tiene todo de mí"
"¡Por Merlín! ¿Y cómo harás?"- exclamó- "¿Cómo le dirás a Astoria? ¿Planeas hacerte cargo de él? ¿Tendrá tu apellido?"
"Sí, tendrá mi apellido y por eso te necesito para que empieces con el papeleo"- le respondí calmadamente- "Tengo que decirle a Astoria pero no sé cómo"
"No creo que se enoje. Te va a cuestionar sobre la existencia del niño pero no te va a dejar ni nada por el estilo"- me dijo Blaise poniéndose a un lado mío- "¿El niño sabe que eres su padre?"
"No, no lo sabe. Sólo soy un señor para él"- le respondí con la voz apagada.
"Draco, debes decirle, más rápido mejor. Te recomiendo que hables con Lidia y juntos le digan"- me aconsejó poniendo una mano sobre mi hombro.
"Ella no quiere verme. Quiere que usemos intermediarios"- le respondí. Sentí una punzada en mi corazón.
"¿Intermediarios? Viejo, es el hijo de ambos y deben decirle juntos, hablar sobre él. Tendrán que verse varias veces entre ustedes quiera ella o no"- me respondió.
"Ella no quiere y lo respeto"- le respondí molesto.
"Lo único que harán es hacerle daño a ese niño si continúan como dos tontos rencorosos"- me dijo.
Le mire con dolor. Sé que es lo mejor, vernos y todo eso pero es muy doloroso para mí mirarla a la cara. No es justo para Scorpius pero no puedo y nadie lo entenderá. Quiero verla, quiero verla siempre pero ella me hizo daño.
"Draco, dime una cosa. ¿Todavía sientes algo por ella?"- me preguntó. Me quedé callado por unos momentos pensando en lo que sentía por ella. ¡Por supuesto que la amo!
"No"- mentí. Blaise me miro, por su expresión pude ver que no me cree- "No lo sé. Me voy a casar en unos meses y mucho tengo con Astoria"
Blaise se fue después de un rato, me dio consejos maduros para él, me sorprendí un poco, incluso me dijo que desea conocer a Scorpius y lo hará puesto que tiene que ir a la casa de Lidia por unos papeles y firmas para el cambio de apellido.
Iba saliendo a almorzar a la cafetería del ministerio pero no tenía mucha hambre ni ánimos de comer. Cuando salí de la oficina Florence me esperaba con su sonrisa radiante y amplia.
"Señor, no le vi toda la mañana"- me dijo dulcemente- "La señorita Greengrass le llamó dos veces y le dejó varios mensajes"
"¿En serio?"- le pregunté confundido.
"Sí"- me respondió preocupada- "Dice que le espera en media hora en la cafetería"
"Gracias, Florence"- le agradecí- "¿Ya almorzaste?"
"No, aún no señor"- me respondió
"Bueno, me tardaré asique pide comida del mejor restaurante que conozcas. Yo pago"- le dije
"Oh, no señor. Yo estoy bien"- se negó.
"Florence, yo pago"- le ordené. Ella me miro apenada y asintió.
"Gracias, señor"- me respondió apenada.
"Le dices que lo pongan a mi cuenta"- le instruí y me fui sin decir más.
Camine hacia el comedor del ministerio, estaba nervioso y es normal porque tengo que enfrentar a mi prometida enojadísima supongo por no haberle visto en varios días. Llegue al comedor y ahí estaba esperándome con su mirada fija en una taza de té al parecer, me acerqué a ella y le di un beso en los labios, ella se sorprendió. Le sonreí y ella me sonrió apenada.
"Draco"- me dijo avergonzada
"¿Cómo estas, amor?"- le pregunte mientras me sentaba frente a ella.
"No muy bien pero ahora estoy mejor"- me respondió- "Tengo días sin verte"
"Lo sé, cariño, pero estaba ocupado con juntas y reuniones estúpidas"- le respondí- "Alguien debe conservar la herencia y el dinero para darte la vida que mereces"
Ella me miró dulcemente, como es normal en ella.
"¿Cómo van los arreglos? ¿Ya tienes el vestido?"- le pregunte mientras el camarero nos entregaba el menú- "Gracias"- le dije al camarero.
"Aún no lo he comprado pero mi madre y yo iremos con un diseñador"- me respondió- "Pero ya tenemos la vajilla, las invitaciones las entregan mañana y aún no hemos hecho la lista oficial de las personas que irán"
"Podemos hacerla esta noche"- le propuse mientras miraba el menú. Recordé a Scorpius, él debía ir. ¿Pero cómo le diré sobre él?
"Perfecto. ¿Tu casa o la de mis padres?"-me pregunto- "Preferiría la tuya"- me dijo sinuosamente, le sonreí.
"¿La mía? No, cariño… la nuestra"- le respondí
"Aún no. Faltan meses para que llame nuestra casa a tu casa"- me respondió
"Bueno, y no sé para qué quieres ir a mi casa"- le dije haciéndome el tonto
"¡Sabes para que! Así tendremos privacidad"-me respondió apenada.
"Por supuesto que lo sé. Sólo bromeo"-le dije riendo. Tengo que hablar con ella cuanto antes.
El mesero regreso.
"¿Listos para ordenar?"- nos pregunto
"Sí. Me da unos medallones de pato caramelizado con espárragos y vino de sauco, por favor"- le pedí y el mesero anotó.
"Para la señorita"- dijo refiriéndose a Astoria
"Sólo tomare la ensalada mediterránea"- le respondió- "Y también, vino de sauco"
"En seguida"- le respondió el mesero y se fue.
"¿Ensalada? Cariño, vas a desaparecer"- le dije. Está muy delgada. ¿Se quiere matar de hambre?
"Es que no tengo mucha hambre y debo cuidarme. Hay muchas chicas mirándote últimamente y chicas que regresaron"- me dijo en un tono apagado.
"¿Del pasado?"- le pregunte
"Sí. Vi a Lidia entrando a Sortilegios Weasley"- me respondió
"Oh, no sabía"- le mentí- "Bueno, nadie me interesa más que tú"- le mentí nuevamente. ¿Le mentí?
Que confusión. Esto es absurdo.
