Perspectiva de Draco:

Cuando regresé a casa, Astoria me esperaba en la recamara con su camisón puesto y los brazos cruzados, se veía algo molesta.

"¿Qué pasó ahora?"- le pregunte mirándola, estaba hastiado de esto.

"¿Ahora le compras chocolates a Lidia porque está deprimida?"- me pregunto enojada. Solté un bufido de cansancio y me dirigí al baño pero deje la puerta abierta- "¡Vamos, Draco! ¡Responde! ¿Por qué rayos le compras chocolates a ella porque está deprimida? Que yo sepa tiene novio"

¿Novio? ¿Cómo que tiene novio? Me detuve de golpe al oír esa palabra y cerré el grifo, tome la toalla y me seque la cara, salí a la recamara.

"¿Cómo dices?"- le pregunte con curiosidad.

"Oh, sí. ¿No lo sabías? Lidia tiene novio, sale con Finnigan"- me respondió sarcásticamente. Estúpido Finnigan cara pecosa- "¿Acaso te importa?"

"¡Claro que me importa!"- exclame molesto, ella alzó una ceja y abrió los ojos como platos. Metí la pata.- "Es que, pues, ella me hizo un escandalo por ti. Decía que tú no debías compartir con Scorpius pero entonces ahora resulta que tiene nueva conquista y él sí puede convivir con ese estúpido"- mentí. Astoria se calmó.

"¿Ella dijo eso? ¿Por qué?"- me pregunto preocupada- "Yo amo a Scorpius. Es imposible no amarlo"

"Lo sé, cariño, lo sé"- dije acercándome a ella para abrazarla- "Pero ya ves como es. Es lógico que se preocupe con quién convive su hijo, es una madre sobreprotectora. Cuando te toque serás igual o peor"- le dije separándome de ella y sonriéndole.

"Seré peor si planeas irte de mi lado"- me amenazó.

"No digas tonterías"- le respondí riendo- "Venga, deja tu preocupación. Le compre chocolates porque Scorpius se preocupó por ella, se puso mal cuando le explicamos todo porque la encubrí en parte"

"¿La encubriste?"- me pregunto con curiosidad mientras yo iba al closet a sacar mi pijama.

"Sí, no quiero que él piense mal de su madre. Ella no hizo nada malo, o sea sí pero a la vez no. Sólo quería que yo fuera feliz contigo pero tampoco quise decirle eso porque si no te odiaría a ti también y a mí"

"Ah"- dijo con la voz apagada mientras se metía en la cama.

Me puse el pijama y entré en la cama con Astoria, ella seguía pensativa. Le di un beso en los labios y le sonreí.

"Mañana debes levantarte temprano. Tu madre quiere que vayas a comprar el vestido"- le dije.

"Oh, sobre eso. Quiere que vayamos a Francia y me ausentaré por cuatro días. ¿Estarás bien?"- me pregunto.

"Claro, soy un excelente novio. Ve y diviértete"- le dije dándole un beso en la frente y le guiñe un ojo.

Apagamos la luz con un hechizo y nos acostamos a dormir, ese día no hicimos el amor pero ella me busco en la madrugada con sus manos, me hice el dormido. No estaba de humor para nada, no podía dejar de pensar en que Lidia tenía una relación con el imbécil de Finnigan y no me dijo nada. ¿Cómo le puede gustar ese tipo? No es guapo, no tiene dinero, no es de buena familia. ¿Qué le ve? ¿Por qué insisten en estar juntos? Ni siquiera es muy culto ni tiene modales y no es elegante. ¿Qué tiene él que no tengo yo? ¡Un momento! ¡¿Qué estoy haciendo?! ¡Deja de pensar estupideces, Draco Malfoy! Mejor me puse a dormir y caí rendido.

El lunes fui a trabajar como usualmente hago, saludé a Florence quien me pregunto cómo me fue con Scorpius y me pidió que debo llevarlo para que ella le conozca porque está hermoso. Le di algunas cosas que debía hacer y me metí en mi oficina a trabajar.

Baje al almorzar, me encontré con Blaise.

"¿Finnigan y Lidia? ¿Pero qué le ve?"- me dijo burlándose- "No tiene dónde caerse muerto… creo"

"No lo sé, no es muy rico, no tanto como ella y no sé qué carajo le ve a ese tipo"- inquirí molesto.

"¿Celoso? Oh, sabía que sí. Sabía que si Lidia aparecía ibas a caer rendido a sus pies"- dijo Blaise apuntándome con su tenedor, lo mire molesto.

"Deja de hacer eso, es vergonzoso"- le dije molesto, él rio.

"Ya en serio, Draco. Mira la tipa está para comérsela y Astoria que coma un poco más y no se verá nada mal. Puedes tenerlas a las dos"- me dijo murmurando y acercándose a mí- "No seas estúpido, Draco. Que no daría yo por tener a ese tremenda mujerona como Lidia en mi cama cada vez que quiera y a Astoria esperándome en casa"

"¡Te prohíbo que hables así de Lidia!"- exclame dándole un puñetazo a la mesa.

"¿Defendiste a Lidia en vez de a tu mujer?"- me pregunto sarcásticamente Blaise- "Viejo, te veo mal"

¿Defendí a Lidia y a Astoria no? Debo ser más precavido. Terminamos de almorzar y regresé a mi oficina, me encerré en ella y no dejaba de pensar en Lidia. ¡No podía concentrarme! De repente tocaron a la puerta.

"Pase"- dije, la cabeza de Florence se asomo por la puerta.

"Señor, es la señorita Lidia"- me dijo. Mi corazón dio un vuelco, me puse nervioso.

"Q-que pase"- le ordene. Me acomode el cabello y me revise que no tuviera ningún frijolazo en el diente.

Lidia apareció elegantemente, se veía hermosa con esos pantalones pitillos, sus zapatos de tacón y esa hermosa blusa beige que cargaba. Sus ojazos parpadeaban lentamente y una hermosa sonrisa se dibujo en sus finos labios. Ladeo su cabeza para acomodar su cortina de pelo negro y me volvió a sonreír. Quedé anonadado.

"Hola, te traje los papeles"- me dijo sonriéndome.

"Ho-hola. Sí gracias"- dije poniéndome de pie y me acerqué a ella para saludarla.

La tome por la cintura y me acerque para darle un beso en los labios pero ella me lo iba a dar en la mejilla. Soltamos una risa de vergüenza cuando vimos que la costumbre aún estaba.

"Lo siento, es la costumbre"- le dije riendo apenado, ella se sonrojó.

"No, está bien. Tenemos que hacerlo bien"- me respondió con una sonrisa amable. Me abrazó y yo también a ella.

Nos separamos apenados y nos miramos por unos momentos.

"¿No me invitas a sentarme?"- me pregunto sonriendo.

"Oh, sí, sí. Cierto. Ven siéntate"- le dije señalándole la salita que tengo en mi oficina.

Ella camino frente a mi ladeando sus caderas, caminaba elegantemente pero ella no se daba cuenta de eso, era natural en ella. Se sentó y me miro dulcemente.

"¿Quieres algo de beber?"- le pregunte nervioso.

"No, estoy bien"- me dijo.

Me senté junto a ella y le sonreí nervioso.

"Entonces, ¿cómo va todo con Scorpius?"- le pregunté- "Espero no te haya molestado que le haya comprado juguetes y golosinas"

"No, para nada pero no le compres demasiadas porque no dejó dormir a nadie en la casa de tanta energía"- me respondió riendo, reí con ella porque me lo imagine.

Se hizo un silencio incómodo por unos momentos, ella bajo la mirada y yo no sabía qué decir. Se acomodó el cabello detrás de su oreja y sonrió al ver que la miraba, era perfecta.

"Asique, te traje los papeles del cambio de apellido"- me dijo rompiendo el hielo.

"Ah, sí. Gracias"- le agradecí.

"¿Cómo va todo con la boda?"- me pregunto, su sonrisa se borro de sus labios.

"Creo que bien, no sé es que no estoy metido en eso. Sólo sé que Astoria se fue a Francia a comprar su vestido"- le respondí seriamente.

"Ah, que bien"- me respondió con la voz apagada.

"Asique, ¿tú y Finnigan de nuevo?"- le pregunte, intente ocultar mi molestia pero creo que fue imposible.

"Sí, en eso andamos"- me respondió cortante. Se levanto del sillón de golpe- "Bueno, me voy para que continúes con tus cosas"

"¡No!"- exclame intentando detenerla, la tome por la muñeca y ella se giro extrañada- "Es decir, no tengo nada que hacer, salgo en media hora. Si quieres podemos tomar un café o algo"

"No"- me respondió tirando de su muñeca- "No es buena idea"

"¿Acaso Finnigan te lo prohibió? ¿Está celoso de mí?"- pregunte sarcásticamente.

"Para nada, él no me prohíbe nada. Más bien es por tu prometida, otro anuncio en El Profeta y te corta. Además, no soy de ese tipo de chicas que la prometida se va y aprovecha la situación"- me respondió ofendida.

"O sea que estás pensando en aprovecharte de la situación"- le dije alzando una ceja y acercándome a ella. Lidia se tensó y bajo la mirada nerviosa como buscando una respuesta.

"¡Jamás pensaría en algo contigo!"- exclamó alzando la mirada y muy enojada

"Eso no pensabas cuando estábamos en Hogwarts"- le dije lo más sensual que pude para que recordara todas esas noches que estuvimos juntos.

"¡Eso! ¡Eso fue pasado! Hace milenios, tú tienes a tu prometida y yo a mi novio"- me dijo molesta acercándose más a mí cada vez que hablaba, sonreí maliciosamente.

"Uy, tu novio"- dije sarcásticamente enfatizando la última palabra y reí- "¡Sabes que él no se compara con lo que soy yo!"

"Pues déjame decirte que no, no se compara… ¡Es mejor!"- me respondió molesta. Sentí una punzada en el estómago pero eso no me iba a parar, sé cuando ella miente.

"¡Mientes! Ese pendejo no te ha tocado ni un mechón de tu cabello"- le respondí enojado.

"Eso crees tú"- me dijo burlonamente.

No podía con esto. Fuera verdad o mentira no podía siquiera pensar en que ese estúpido toco a Lidia, mi Lidia. No puedo imaginar a ese dos besándose, gimiendo, haciéndolo, ese estúpido recorriendo cada centímetro de su cuerpo, esos centímetros que yo hice míos. ¡Basta!

"¿Te revuelcas con Finnigan?"- le pregunte enojadísimo.

¡PLAF!

Me dio una cachetada que hizo que mi rostro se girara y mi cabello se desacomodo cayendo sobre mi rostro. Ardía. Gire mi rostro y vi que sus hermosos ojos comenzaron a ponerse rojos y a inundarse de lágrimas.

"¡Debí haber hecho esto hace mucho tiempo!"- me dijo enojadísima casi sollozando. Sus lágrimas salieron de sus ojos, me sentí mal, me extralimite con ella.

"Lidia, lo- lo siento… no debí"- intente disculparme.

"¡Y pensar que vine hasta aquí para esto! ¡Buscando una pinche excusa para verte y agradecerte por todo! ¡¿Para esto?! ¡¿Para que me llames puta?!"-gritaba enojada mientras sus lágrimas corrían por su hermoso y delicado rostro.

¿Ella quería verme?

"¡No! Yo nunca quise decir eso… es sólo que…"- intente decir desesperado para que ella no se fuera.

"¿Qué que? ¿Ah? ¿Qué querías decir? ¡Explícate! ¡Vamos!"- exclamó enojada.

"¡Es sólo que no puedo tolerar pensar en que otro te toque! ¡Otro que no sea yo!"- grite atropelladamente. No pude contenerme más.

"Y yo si debo tolerar que te revolcabas con Astoria en mis narices, ¿verdad?"-me respondió decepcionada.

"¡Fue un error! ¡Un estúpido error!"- intenté explicarle desesperado, casi rogando.

"¿Y Pansy Parkinson?"- comenzó a preguntar sacando la lista- "¿Y quién sabe quién más?"

"Lidia, fue una estupidez. Ella amenazo con decirle a Voldemort que tú eras partidaria de Potter y debía protegerte costara lo que costara"- le explique.

"Tengo que irme. Scorpius está con Hermione, está a semanas de dar a luz y no quiero que le siga molestando"- me dijo recobrándose.

"Lidia, yo solamente quiero hacer las cosas bien, por favor. Por nosotros, por nuestro hijo"- le dije tomándola de la mano y la acerqué a mis labios, le bese su mano y ella me miro asombrada.

"No te preocupes"- me dijo retirando su hermosa mano- "Será como si nada hubiera pasado"- volvió a decir forzando una sonrisa- "Que tengas un buen día, Draco".

Me dijo sonriéndome forzadamente y se fue. Por instinto intente tomarla por la mano pero ella fue rápida y no pude alcanzarla. Es tan difícil, tenerte tan cerca pero tan lejos. La amo y me duele, la amo, la amo, la amo. ¡Quisiera gritarlo a los cuatro vientos! ¡Decirte lo mucho que te amo!

¿Por qué me metí en esto con Astoria? ¿Por qué? ¿Por qué la besé ese día? ¿Por qué me dejé llevar? Pensar que me costaría tantos años y más venideros.

La amo y no me detendré.