Perspectiva de Lidia:

Las horas transcurrieron y decidí quedarme a acompañar a Hermione mientras Ron se iba a su casa a asearse y a llevar a Scorpius con la señora Tate. Sólo nos quedamos Ginny, Hermione y yo en el cuarto haciéndole compañía, les tuve que contar lo de Draco.

"¡¿Qué hiciste qué?!"- exclamó Hermione horrorizada cubriendo su boca

"¿Para qué fuiste allá?"- me pregunto Ginny con curiosidad.

"No sé, es que había algo en mi que me pedía ir… ¡No sé! ¡Oh, es tan confuso!"- exclame desesperada intentando explicarles.

"¡Lidia! Estás jugando con fuego"- me regañó Hermione.

"Sabes que Malfoy te engaño dos veces. No puedes seguir así"- dijo Ginny preocupada- "Debes dejarlo ir"

"Es que no sé, se puso como celoso, como raro"- les respondí casi sin voz- "Estuvo a punto de besarme"- murmure.

"¡¿QUÉ?!"- exclamaron ambas, Hermione se llevó ambas manos a su boca.

"¡Pero no lo permití!"- les respondí atropelladamente antes que sacaran cualquier conclusión.

"¡Menos mal! ¡Sería el colmo!"-volvió a exclamar Hermione molesta.

"Hermione, no la juzgues"- le corrigió Ginny- "Pero cuéntanos bien"- volvió a decir dirigiéndose a mi.

"Ok. La cosa fue que él me empezó a reclamar sobre Seamus, que si me acostaba con él, que no tenía comparación con él, etc. Le di tremenda cachetada para que respete"- les explique y ellas me miraban atentas- "Pero luego, me tomo de las manos, me pidió perdón y que él sólo quería hacer las cosas bien, estuvo a punto de besarme pero me fui"- seguí diciendo pero con la voz apagada.

"¿Entonces… lo amas?"- me pregunto con curiosidad Ginny- "¿Sientes algo por el?"

"No… no creo… ¡No lo sé!"- dije desesperándome- "¿Por qué soy tan boba?"

"Lidia, no te culpo. Es decir…"- dijo Ginny al ver la mirada matadora de Hermione- "Ustedes vivieron muchas cosas juntos, lo amaste como a nadie y hasta tuviste un hijo con él… si eso me pasara con Harry, creo que moriría"

"No sé. A veces siento que muero cada vez que pienso en él y Astoria"- dije triste bajando la mirada al suelo.

"Entonces sí le amas"- dijo Hermione-"Si él siente lo mismo por ti, entonces no debería casarse con Astoria"

"Ese es el problema. No sé si me ama, él sigue con eso de la boda e incluso actúa feliz asique dudo que me ame… sólo quiere, ya saben"- les dije más triste aún- "Lo que todo hombre quiere al final"

En la noche regresé a casa a ver a mi Scorpius, quien dormía como un hermoso angelito en su cama, me acerqué a él y le di un beso en su frente. Me levante y baje las escaleras hacia la cocina, abrí la puerta y me encontré con una sorpresa.

"¿Qué haces aquí?"- pregunte sorprendida y molesta.

"Oh, señorita, no pensé que le molestara"- respondió la señora Tate dejando una taza de té a un lado.

"No, no me molesta"- respondí de inmediato a la señora Tate- "Déjanos solos, por favor"

"Sí, señorita. Con permiso"-respondió y se fue.

"¿Entonces?"- le pregunte cruzándome de brazos esperando una respuesta.

"Sólo vine a ver a Scorpius porque sabía que estarías donde Granger"- me respondió- "Su bebé es noticia de primera plana, ¿sabías?"

"Corrección… Weasley, querrás decir, Hermione Weasley"- le corregí- "Sí, me quede a hacerle compañía y Ron accedió a traer a Scorpius de vuelta"

"Sí, yo sé. Me lo encontré cuando venía llegando"- me respondió- "En fin vine a eso y pues, esperaba encontrarte"

"¿Para qué?"- le pregunte con recelo.

"Sólo para charlar… como no quieres que nos vean en público"- me respondió haciéndose el inocente.

"No te hagas el inocentón conmigo, Draco. Dime bien qué quieres"- le volví a exigir.

"Primero siéntate. Venga, Lidia, no te hagas del rogar que yo no muerdo"- me respondió tomándome de la muñeca obligándome a sentarme a su lado y lo hice- "Segundo, ¿cómo estás?"- me pregunto cambiando su expresión a una dulce.

"Bien"- le respondí cortante. El contacto con su piel hacía estremecerme.

"Quería disculparme por haberme pasado contigo. Reaccioné mal y espero me perdones"- me dijo mirando fijamente su taza de té.

"Disculpas aceptadas"- le respondí.

"Quisiera que al menos intentáramos ser amigos, llevarnos bien y frecuentarnos"- me pidió mirándome profundamente a los ojos. Esos ojos grises son mi perdición, le mire los labios y luego regrese a sus ojos, podía perderme en ellos.

"¿Fre-frecuentarnos?"- le pregunte como si fuera una boba.

"Sí, salir a tomar un café, hablar de nuestras vidas y que pase lo que tú me permitas que pase"- me volvió a decir.

"Pero a Astoria no le va a gustar"-le dije con la voz apagada.

"Ella entenderá con el tiempo. Quiero aprender a ser tu amigo, estar contigo y no ponerme nervioso, tenerte a mi lado y no sentir que quiero tirarme encima de ti y violarte"- me dijo riendo. ¡Sí! ¡Tírate encima de mí! ¡Hazme lo que quieras! Pensé.

"No seas ridículo, Draco"- le dije riendo intentando sonar convincente.

"Pero lo que más quiero es… es… es no sentir nada cuando Finnigan y tú estén juntos"- me dijo mirando nuevamente a su taza de té.

"¿Por qué?"- le pregunte con dolor. Tenía un nudo en la garganta.

"Porque te amo"- me respondió mirándome directamente a los ojos que tenían un brillo especial. Mi corazón se aceleró, me sentía nerviosa, mis manos comenzaron a sudar, trague saliva y sentí un cosquilleo en mi cuerpo. ¿Me ama? ¿Me lo dijo así nada más?

"Draco…"- dije casi sin creerlo pero me interrumpió.

Se lanzó contra mí besándome con frenesí antes de decir alguna palabra, le respondí el beso, me deje llevar por sus caricias. Sus manos me tomaron por el rostro haciendo que el beso se tornara subidito de tono, su lengua invadió mi boca, me besaba con desesperación como si el mundo se estuviera acabando y este fuera el último beso que nos daríamos. Esos labios, los extrañe tanto durante este tiempo, sentí que me iba a desmayar o que me daría un infarto pero no me despegue de él.

Me levante de la silla sin despegarme de él y me imito. De pie nos besamos con profunda pasión, como si nada más existiera y no tuviéramos un solo compromiso con nadie. Sus labios se despegaron de los míos, yo jadeaba y él se dirigió a mi cuello posando besos dulces en él… gemí. Luego, subió al lóbulo de mi oreja y le dio leves mordiscos haciendo que me arqueara y gimiera, intenté cubrirme la boca para controlarme pero mis manos necias temblaban y me era casi imposible.

"Draco… no puedo"- le intente decir entre gemidos.

Él acerco su rostro al mío juntando nuestras frentes con los ojos cerrados. Nuestras respiraciones eran entrecortadas y prácticamente jadeábamos por la falta de aire.

"Tú debiste haberme pegado hace tiempo y yo debí haber hecho esto hace mucho tiempo"- me respondió con la voz ronca.

Nuestros labios volvieron a unirse por necesidad. Empezaron a correr lágrimas de mis ojos, intenté cerrarlos con fuerza pero fue inútil y cayeron en su mejilla. Él se separó de mis labios y beso mis lágrimas, me miro sonriéndome.

"Te amo, te amo, te amo"- me repetía con dolor.

"¿Por qué me haces esto?"- le pregunte llorando mientras rozábamos nuestros labios.

Volvió a besarme con desesperación, sólo nos acariciábamos los labios pero con mucha fuerza. Era doloroso, podía sentir mis labios hincharse pero eso no me detuvo. Él me tomo por la muñeca y corrió, le seguí, subimos las escaleras y abrió la puerta de mi recamara abruptamente.

Cuando llegamos cerré la puerta detrás de mí y él me tiro de la muñeca con fuerza, quedamos muy cerca. Respiro sobre mí mirándome profundamente. Sentía que mis piernas en cualquier momento cederían y caería al suelo. Todo mi cuerpo temblaba y no podía controlarme.

Me tomó por la cintura con un brazo y su otra mano la hundió en mi cabello tirando de mí y me besó nuevamente, le respondí el beso. Esta vez me separe de él y lo tire en la cama, cayó sobre ella y puse mis piernas a los lados de su cadera, lo tome por la solapa de su camisa y le bese, él respondía gustosamente.

Metió sus manos en mi blusa acariciando mi espalda mientras le besaba, le bese el lóbulo de la oreja y jadeo de la excitación. Me soltó el sostén y saco sus manos de mi blusa para sacarla por mi cabeza, le ayude. Quedé sin nada encima y él se detuvo a mirarme por unos momentos, me sentí algo avergonzada. Quería cubrirme pero no lo hice, el continuo examinándome con la mirada sin verme a los ojos.

"Eres hermosa"- susurro admirándome los senos.

Se acercó a mí y los beso, arquee la espalda de la excitación y gemí ruidosamente, cubrí mis labios con las manos pero él me las retiro.

"Me gusta escucharte"- me dijo con la voz ronca- "No te preocupes, no escucharán nada"

Volvimos a unirnos en nuestros besos, no sé cómo pero Draco no llevaba ropa y yo tampoco. Admire su cuerpo delgado pero atlético, sus pectorales duros y su piel suave, mire más abajito y lo vi, desvié la mirada apenada porque tenía tiempo que no veía su parte masculina pero volví a mirarlo con curiosidad. Él sonrió de medio lado y alzó una ceja, con su brazo me acercó hacia él y me continuó mirando con picardía pero yo lo mire de manera dulce y ablando su expresión. Con mi dedo índice dibuje el contorno de sus labios y él cerró los ojos mientras lo hacía, cuando termine me lo beso y abrió sus ojos.

Se puso sobre mí de manera abrupta y yo jadee de la sorpresa, le sonreí y él a mí. Estaba lista, tomo el muslo de una de mis piernas acomodándolo mejor con su mano y nos unimos de la forma más placentera y necesitada posible, gemí al sentirlo con fuerza en mi interior.

Comenzó a moverse dentro de mí, al principio estaba controlado. Me aferre a sus hombros mientras seguíamos en ese vaivén hasta que de repente sentí algo frío en mi mejilla… era una lágrima. Hundí mi rostro en su hombro para que no lo notara.

"Draco, te- te amo"- dije con la voz ronca entre gemidos mientras él me devoraba a besos y mordidas en todo mi cuello.

"Yo… te… amo… más"- me respondió mientras me besaba los labios y los rozaba con su lengua.

Nos fundimos en la más dulce y frenética danza de cuerpos que haya existido, nos devoramos el uno al otro con tal frenesí que creí romper el vidrio de mi ventana o incluso la cama. Tantos años separados, tanta necesidad de tenerlo entre mis brazos. Le extrañaba, le necesitaba.