Perspectiva de Astoria

Era la mañana del cumpleaños de Scorpius, me levante lo más temprano que pude para recibir a mis amigos quienes me ayudarían con la decoración. La primera en llegar fue la señora Weasley con su esposo, quienes traían muchas bandejas de comida flotando por medio de magia.

"¡Buenos días!"- exclame cuando les abrí la puerta, ambos venían felices.

"¡Querida! ¡Qué hermosa te pones cada día!"- exclamo dándome un gran abrazo-"Vamos, Arthur, no te quedes atrás"-dijo a su esposo- "¿Y el pequeñín en dónde está? Le traje un regalo"

"Señora Weasley pero no se hubiera molestado…"- intente decirle mientras los guiaba hacia el jardín.

"Oh, insisto. Ese niño es como si fuera mi nieto"- me respondió.

"Tengo unas mesas en mi maleta, las comenzare a poner"- me dijo el señor Weasley.

"Perfecto, ahora que llegue Harry y los demás pondremos la carpa"- dije cuando entro un grupo grande.

Eran Harry y Ginny quien estaba muy panzona, detrás venía Ron y Hermione con Rose en brazos, George con Angelina quienes traían una bolsas de Sortilegios Weasley y Seamus ayudándolos.

"¡Hola!"- exclamé. Les salude a cada uno dándoles un beso en la mejilla.

Seamus se puso a un lado mío y me rodeo con su brazo por la cintura.

"¿Y a qué hora vendrán los reyes Malfoy?"- pregunto George divertido, Angelina le dio un codazo.

"Ni idea pero debo decirles que mi Lidia se opuso a todo lo que la princesa Greengrass quiso imponer"- dijo Seamus orgulloso dándome un beso en la cabeza.

"Cariño no digas tonterías"- le dije riendo avergonzada- "Bueno, ayudemos que pronto vendrán los demás invitados"

Todos comenzamos a repartirnos tareas. El señor Weasley nos organizó a todos para levantar la carpa, excepto Ginny quien se fue a la cocina con su madre a darle los últimos retoques al pastel. Los demás nos pusimos en cada esquina de la carpa, alzamos nuestras varitas y la carpa se elevo, era de color azul celeste. Una vez la levantamos, Angelina, Hermione y yo nos encargamos de colgar las decoraciones mientras que los chicos y el señor Weasley se encargaron de las sillas y adornos pesados.

Pusimos velas flotantes, carritos encantados en miniatura que volaban por todo el techo de la carpa, papeles en forma de rizos de colores guindando, muñequitos de diferentes equipos de quidditch que volaban, colgamos retratos de los mejores jugadores de quidditch.

La señora Weasley y Ginny venían con el pastel, todos nos reunimos alrededor mientras ellas lo colocaban en una mesa, estaba decorado hermoso, tenía diferentes colores de azul pastel y blanco, era de 3 pisos desnivelados como si se estuviera derritiendo y en el último piso tenía una pequeña figura de fondant en forma de Scorpius.

"¡Oh, por Merlín! ¡Está hermoso! ¡Señora Weasley, gracias!"- exclame dándole un gran abrazo a la señora Weasley.

"De nada, querida"- me dijo abrazándome.

"Hola, hola"- dijo alguien detrás de nosotros.

Volteamos a ver y era Astoria junto con Draco quien cargaba una enorme piñata en forma de la snitch dorada. Todos nos miramos incomodos, especialmente Seamus y yo.

"Llegamos justo a tiempo, cariño"- dijo Astoria a Draco pero él no respondió, tenía su mirada clava en Seamus.

Seamus se dio cuenta y se puso a un lado mío, me rodeo con su brazo por mi cintura.

"Yo la cuelgo"- dijo el señor Weasley tomando la piñata, la señora Weasley miraba a Draco de forma dura- "Ayúdame, George"- le dijo a su hijo el cual asintió y lo siguió.

"Hola, Malfoy"- saludo Harry intentando romper el hielo dándole la mano, Draco se la dio también.

"¿Qué tal, Potter?"- le respondió el saludo. Ron no quiso saludar asique solo lo hizo con un gesto con la cabeza- "Hola, Hermione, felicidades por la niña"- le dijo Draco a Hermione, ella miro a Ron sorprendida y luego volvió a mirar a Draco.

"Gracias"- le respondió sonriendo con dificultad.

"Hola, Malfoy"- le saludo Seamus, Draco lo fulmino con la mirada. Seamus le tendió su mano, Draco la examino por unos momentos. ¿Esto podía ser más incómodo? Quería salir corriendo de ahí.

"Finnigan"- le dijo estrechando su mano sin ganas al fin.

"Veo que decoraron"- dijo Astoria observando a su alrededor.

"Sí, ya terminamos de decorar"- le respondió Ginny.

Por suerte comenzaron a llegar los invitados, la primera fue Luna quien vino con su extravagante ropa amarilla y rosa, su melena larga y rubia. También se nos unió Cho con su nuevo novio, Dean Thomas con su novia quien apenas vio a Seamus comenzó a hablar, Bill y Fleur con Victoire y Teddy Lupin con su abuela. Victoire, Teddy y Scorpius corrían como loquitos por toda la carpa. También vino la ama de llaves de Draco junto a su esposo, los señores Tate quienes trabajan para mí y la recepcionista de Draco con su esposo.

El esposo de Florence era de piel blanca la cual hacía un hermoso contraste con la piel de Florence que era morena, alto y delgado, tenía el cabello castaño y ojos verdes.

"Señor, Malfoy"- saludo Florence- "él es mi esposo, Noah"

"Un placer conocerle, señor Malfoy. No sé cómo agradecerle todo lo que hizo por nosotros"- dijo Noah estrechándole la mano a Draco.

"El placer es mío. Por Florence hago lo que sea"- dijo Draco sonriendo, yo estaba detrás de él dándole la espalda pero él me miro y me tomo del brazo.

"Ella es Lidia, la madre de mi hijo"- dijo Draco presentándome, yo me sonroje un poco al sentir el contacto con su piel- "Ella es mi recepcionista, Florence, y su esposo, Noah"

"Hola, es un placer"- dije estrechando la mano de ambos.

"¡Es hora de cantar el cumpleaños!"- exclamo la señora Weasley interrumpiendo.

Todos nos levantamos para cantar el cumpleaños.

"Vamos, bebé"- le dije dulcemente a Scorpius tomándolo de la mano.

Draco colocó una silla detrás de la mesa del pastel, cargo a Scorpius y lo puso de pie sobre ella.

"¡Pónganse los papas junto al cumpleañero!"- exclamo George con su cámara fotográfica.

Seamus me dio un beso en la sien y se fue a unirse con los demás que estaban frente a la mesa, Astoria de mala gana pero primero dándole un beso apasionado a Draco lo imito. Rodé los ojos al ver esto y me parece que todos los presentes hicieron el mismo gesto de incomodidad que yo.

"¡Un momento!"- exclamo una voz masculina por detrás, todos nos callamos y volteamos a ver. Era Blaise Zabini- "¿No iban a empezar sin mí, cierto?"

Todos rieron, él se sumó a la multitud dispuestos a cantar cumpleaños. Comenzaron a cantar, Scorpius miraba su pastel emocionado mientras nosotros le cantábamos. Hubo un momento en el que Draco y yo nos miramos directo a los ojos, él me sonrió débilmente y yo a él.

"¡Sopla la vela!"- exclamo Ron

"Vamos, bebé, sopla la vela"- le dije rodeándolo con mi brazo.

"¡Los tres! ¡Que la soplen los tres!"- exclamo George y todos comenzaron a decir que sí.

Draco y yo nos miramos dudando, mire a Seamus y él me guiño un ojo como aprobación pero Astoria me fulminaba con la mirada.

"Vamos, los tres juntos"- me pidió Draco, yo asentí.

Los tres nos inclinamos un poco y soplamos la vela, Hermione nos tomo una foto justo en ese momento, Draco y yo nos miramos y todos rompieron en aplausos y vítores. Le di un leve beso a Scorpius en su mejilla y Draco le acaricio su cabecita.

"Vamos a repartir, vamos"- dijo la señora Weasley- "Oh, olvide la espátula"

"Yo iré por ella"- me ofrecí.

Camine hacia la casa dejando al bullicio y la fiesta detrás de mí. Entre a la cocina y busque entre los cajones del mueble de cocina hasta que encontré la espátula de plata de mi madre, la tome y gire pero choque contra algo.

"¡Draco!"- dije asustada.

"Estaba esperando que estuvieras sola"- dijo susurrando en mi oído, puso ambas manos en el mueble de la cocina aprisionándome contra él.

"¿Pero qué haces?"- dije molesta intentando salir de sus brazos.

"Te extraño"- me dijo mirándome con esos ojos grises, me perdí en ellos. Trague saliva con dificultad, sentí que mi corazón se saldría de mi pecho- "Te amo. No soporto ver como Finnigan te pone las manos encima"- dijo aspirando mi cuello.

"¡Basta!"- exclame empujándolo con mis manos pero era imposible zafarme.

"Por favor, no te resistas. Sólo dame un beso, te necesito"- dijo implorando con los ojos cerrados.

"¡No!"- exclame en voz baja- "¡¿Estás loco?! ¡Es el cumpleaños de Scorpius! ¡Alguien puede vernos!"

"Nadie nos verá, nadie"- dijo Draco susurrando mientras posaba sus labios sobre los míos.

Desafortunadamente no pude y me deje llevar, me beso con desesperación y yo le respondí pero algo en mí despertó. ¿Qué estás haciendo? Me separe de sus labios y él me miro asombrado.

"¿Qué?"- me pregunto

"¡No!" - exclame empujándolo con fuerza. Me fui y él me siguió.

"Lidia, espera"- dijo intentando detenerme.

Quise detenerme, quería girarme y besarlo ahí mismo. ¡Pero no! Él está con Astoria y yo con Seamus, asique arrecie el paso y volví a la fiesta. Me choque con Hermione.

"¡Hermione!"- exclame jadeando.

"La señora Weasley está esperando, ¿pero qué…?"- intento preguntarme al verme sonrojada y nerviosa, alzó la vista y vio a Draco, él nervioso se fue hacia la fiesta y ella me volvió a mirar- "¿Estas bien?"

"S-si"- balbucee- "Estoy bien, nada grave. Volvamos a la fiesta"

Ella y yo volvimos a la fiesta, le entregue la espátula a la señora Weasley quien me pregunto por qué tarde tanto pero le dije que fue porque no la encontraba. Alcé la vista y vi a Draco unirse a Astoria y a Blaise, le dio un beso en los labios a su prometida y siguieron hablando.

Comencé a repartir el pastel junto con Hermione, Astoria no quiso pero Draco sí lo acepto dedicándome una sonrisa pero yo la ignoré. Seguí repartiendo pastel a los demás invitados y finalmente me senté junto a Seamus, le di su plato y me sonrió.

Al rato hable con Hermione, Ginny, Luna y Cho. Nos pusimos al día en algunos chismecitos y demás cuando de repente alguien golpeo su copa con un cuchillo y se aclaraba la garganta. Todas alzamos la mirada y era Seamus en medio de la carpa algo sonrojado.

"Atención, por favor"- pidió y todos se callaron

"¡Discurso!"- exclamo George divertido- "¡Discurso!"

"Gracias George. Quisiera que mi hermosa novia pasara aquí adelante conmigo"- dijo Seamus riendo.

"Ve"- dijo Ginny empujándome.

Me uní a Seamus apenada, él me rodeo con un brazo por mi cintura y me dio un beso en la frente. Harry, Ron y George comenzaron a molestarnos.

"Oooooh"- gritaron y yo los fulmine con la mirada.

Vi a Draco y estaba molesto pero Astoria no, ella estaba reída.

"Lidia, eres una mujer maravillosa, tuviste un hermoso hijo al que criaste con mucho amor y mucho sacrificio. Gracias por permitirme estar a tu lado este tiempo"- comenzó a decir mirándome directamente a los ojos con esa chispa de niño travieso que aún mantiene, y de repente se arrodillo tomando mi mano, yo me sorprendí, lleve una mano a la boca… ¡No podía creerlo!- "Lidia, te amo. ¿Quieres casarte conmigo?"

¿Qué? Todos comenzaron a aplaudir y a hacer bulla, vi a Draco quien estaba molesto, miraba fijamente a Seamus como si quisiera matarlo, tenía sus puños cerrados. Astoria aplaudía y le daba codazos a Draco, vi la delgada mano de Astoria en la cual relucía un enorme diamante.

Perspectiva de Draco

¡Di que no! ¡Maldita sea! ¡Di que no! Estaba que me llevaba. Es un estúpido, un imbécil. Por favor que diga que no.

"Sí, acepto"- al fin contesto Lidia. Finnigan se levantó y la abrazo, le dio un beso en los labios. Le puso el anillo que era pequeño comparado con el que le di a Astoria.

Sentía que mi sangre hervía de la rabia, cerré los puños con más fuerza mientras que todos celebraban. ¿Cómo se atreve a hacer esto este día? ¿Quién se cree ese pobretón? Tenía ganas de levantarme de la silla y molerlo a golpes al descarado ese.

Cuando sus estúpidas amigas terminaron de felicitarla me levante de la mesa.

"Nos vamos"- le dije a Astoria tomándola de la mano abruptamente.

"Pero no han abierto los regalos"- se quejo

"¡Dije que nos vamos!"- exclame, ella se levanto y me siguió de forma dudosa.

Fui directo a la maldita pareja de recién comprometidos quienes sonreían. Lidia me miro sorprendida y su estúpido prometido también.

"Draco"- dijo ella.

"Nos vamos"- dije arrastrando las palabras- "Felicidades"

"¡Oh para ver el anillo!"- pidió Astoria.

"Ah, sí"- dijo Lidia tendiendo su mano, Astoria la tomo y miro el pequeño anillo.

"Es muy lin…"- intento decir Astoria.

"Adiós"- dije tirando de Astoria enojado, ella me miro sorprendida pero la ignore.

Estaba enojado, ¿cómo pudo decirle a ese imbécil que sí? ¿Qué le pasa a ella? ¿Acaso no significo nada de lo que pasó entre nosotros?

Astoria y yo regresamos a la limosina encantada, ni siquiera dejé que ella entrara primero puesto que quería salir pitando de ahí, ella se sorprendió un poco pero se subió detrás de mí. Mire por la ventana todo el trayecto y podía sentir su mirada clavada en mi.

"¿Qué quieres?"- le pregunte enojado.

"¿Qué es lo que te pasa? ¿Por qué estas así? Venimos del cumpleaños de tu hijo, deberías estar contento"- dijo ella molesta cruzándose de brazos.

"¡No me digas cómo debo estar!"- le regañe.

"¿Acaso fue porque esa tipa se comprometió con Seamus? ¿Es eso?"- demando Astoria, solté un bufido- "¡Responde!"

"¡Cállate!"- grite y ella me miro sorprendida- "¡El compromiso se anula!"

El auto se detuvo, abrí la puerta y baje lo más rápido que pude, Astoria me seguía corriendo detrás de mí histérica.

"¡No! ¡No puedes hacerme esto! ¡Yo te amo! ¡Draco!"- gritaba persiguiéndome mientras subía las escaleras hacia la recamara- "¡No puedes hacerme esto! ¡No puedes!"

"¡Sí! ¡Sí puedo!"- dije girando sobre mí mismo de forma abrupta, ella abrió sus ojos como platos y sus lágrimas rodaban por sus mejillas como cataratas.

"¿Pero por qué? ¡Yo no te hice nada! ¿Por qué? ¿Qué explicación darás a la gente? ¿Por qué me humillas así?"- gritaba desesperada.

Me detuve frente a la ventana de mi recamara intentando calmarme, mire el paisaje de los jardines de mi madre.

"¡Eres un malagradecido! ¡Todo lo que he hecho por ti! ¿Así me pagas? ¡Acepte a tu hijo! ¡Acepte todos tus deslices con tipas! ¿Y así me pagas?"- gritaba.

"¡No confías en mí!"- grite.

"¡¿Qué no confió en ti?! ¡¿Qué no confío en ti?!"- gritaba como loca llorando- "¡Eres un cínico! ¿Cómo demonios una mujer puede confiar en un hombre que cuando la ve mira el rostro de otra? ¿Cómo una mujer puede confiar en alguien como tú que se revuelca con cualquiera?"

"¡¿Qué?!"- exclame ofendido.

"¿Te haces la víctima? Sé todo lo que hiciste con tu antigua asistente y con la chica de auditoría mágica"- dijo enojada.

"¿Pero cómo…"- intenté preguntarle. ¿Cómo sabe todo eso?

"¡Llegabas todas las noches apestoso a perfume barato de esas perras! ¿Sabes qué? ¡Te termino yo!"- grito enojada.

Ella se fue de la recamara. ¿Qué estoy haciendo? Fui tras ella para detenerla, no puedo perderla. ¡Quedare como un estúpido! Ya tengo una pésima reputación y la mayoría de las personas piensan lo peor de mi para que ahora salga en primera plana que la termine a un mes de la boda.

La tome del brazo e hice que girara.

"Lo siento"- le dije, ella no cedió.

Se zafo de mi agarre y me miraba con mucho enojo.

"¡No!"- exclamó- "¡Esta vez no será tan fácil!"

"Te prometo y te juro que sí me quiero casar contigo, es solo que estaba algo molesto"- me excuse

"¿Molesto por qué?"- exigió

"Porque no era el momento para que ese estúpido hiciera eso"- dije- "No es porque quiera a Lidia, es sólo que no era el momento"- mentí.

Su expresión se suavizó un poco, miro al suelo buscando una respuesta, note que tenía una batalla dentro de ella. Me miro.

"¿De verdad no la amas?"- me pregunto

"De verdad"- le mentí.

"Si me vuelves a hacer esto, te juro que me las pagas"- me amenazo, reí un poco y le bese.

Ella me empujo un poco y subió las escaleras, se detuvo y me miro.

"Esta noche duermes en el sofá"- me dijo enojada, se giro y siguió subiendo.

Perspectiva de Lidia

Al terminar la fiesta todos los invitados se habían ido, Seamus y yo decidimos terminar de limpiar mañana en la mañana porque estábamos exhaustos. Él cargaba a Scorpius en brazos hacia su cuarto, le dimos un beso y lo cobijamos.

Nos dirigimos a nuestra recamara, me bañe rápido y me metí en la cama. Admire mi anillo mientras Seamus se aseaba, era lindo pero no sé si esto era lo correcto. El rostro de Draco vino a mi mente, como quisiera que él me hubiera dado este anillo.

"¿Te gusto?"- me pregunto Seamus metiéndose en la cama.

"Es hermoso"- le respondí con una sonrisa.

"No es mucho pero…" - intento decir.

"Es perfecto"- le interrumpí, él me sonrió en agradecimiento.

"A Malfoy no le gusto"- me dijo sarcásticamente.

"¿Y eso a qué viene?"- pregunte

"No sé, solo comentaba. ¿No le viste la cara?"- me pregunto divertido.

"¿Es por eso que me lo pediste? ¿Para que Draco se enojara?"- pregunte molesta.

"¡No, para nada, amor! Es sólo un comentario"- dijo excusándose.

"Bueno, no me gusta hablar de él"- le respondí con la voz apagada- "Creo que mejor voy a dormir"- le dije.

Bese en la frente a Seamus, me acomode en la cama y cerré los ojos. No dejaba de pensar en Draco pero lo de nosotros no está bien, no es lo correcto. Él tiene un compromiso y yo otro.

Al día siguiente, nos levantamos temprano y limpiamos toda la casa. Cuando terminamos yo tenía una cita con Hermione y Ginny para almorzar pero había dejado todo listo con Seamus y Scorpius.

"¿A dónde vas?"- me pregunto Scorpius mientras yo terminaba de darme el último brochazo en mi rostro.

"Voy con tu tía Hermione y tu tía Ginny a almorzar"- le respondí dulcemente.

"Me voy a aburrir"- me dijo protestando.

"No te vas a aburrir. Tendrás a Seamus y le di permiso de sacarte a pasear si querías"- le dije sonriendo.

"¿En serio?"- me pregunto

"Claro"- le respondí

"¿Puedo ir a la empresa de tío Ron y tío George?"- me pregunto

"Sí, pero te portas bien"- le advertí.

Al terminar de vestirme baje al pasillo, Seamus me dio un beso en los labios, me despedí de Scorpius y desaparecí. Aparecí en la casa de Hermione y Ron, ella me recibió y Ginny ya había llegado. La mamá de Ron cuidaba a Rose y Ron estaba trabajando.

Nos sentamos en el jardín dispuestas a comer, el día era soleado pero fresco, hacía una brisa perfecta.

"Oh, quiero ver el anillo nuevamente"- me pidió Ginny emocionada, le tendí mi mano y ella la tomo observando mi anillo- "¡Es lindísimo!"

"Note a Malfoy algo molesto"- comento Hermione, ella siempre de observadora- "¿Qué le pasó? Digo, era el cumpleaños de su hijo"

"No lo sé y no me importa"- respondí cortante.

"Lidia, sí te importa"- me reto Hermione- "¿Amas a Seamus?"

"¿Por qué me haces esa pregunta?"- reclame ofendida.

"¡Hermione!"- le regaño Ginny

"Si lo amas, responde"- me dijo

"Sí, lo amo"- le respondí.

"¿Pero lo amas tanto para casarte con él?"- me volvió a preguntar.

"Eso creo"- le respondí dudosa.

"¿Entonces por qué aceptaste?"- pregunto Ginny cautelosa.

"Yo quise aceptar. Lo amo y sé que podré amarlo como esposo algún día, aprenderé a hacerlo"- les respondí

"Una pregunta, Lidia. ¿Paso algo ayer con Malfoy?"- me pregunto Hermione con curiosidad.

"¿A qué te refieres?"- dije sorprendida.

"No soy tonta. Ayer cuando te fui a buscar porque demoraste mucho los vi a ambos saliendo. Parecía que él te persiguiera y tú huías de él"- dijo Hermione, Ginny me miro confundida.

"¡Está bien! ¡Sí! ¡Sí pasó!"- respondí hastiada, Ginny y Hermione se miraron sorprendidas

"Niña mala"- dijo Ginny divertida soltando una risita pero Hermione no estaba muy contenta.

"Pero le puse fin, lo juro. De hecho ayer le puse fin, yo no puedo estar así. Si él me amara terminaría con Astoria pero no lo hace por eso decidí terminarlo todo con él y se enojo asique me siguió"- comencé a explicar atropelladamente.

"Hiciste bien"- dijo Hermione- "Pero tienes que pensar que Seamus no merece que le sigas haciendo lo que hiciste"

"Ya no lo hago. Fue un vil error y aprendí de eso"- le respondí.