Capitulo 6: Acuerdos

Una vez en su despacho lejos de miradas ajenas Elrond permitió un estremecimiento recorriera su cuerpo, ya no conocía a Gil-Galad ya no conocía al hombre que una vez fuera su amante y al que le dio un hijo. O tal vez nunca lo conoció y era ahora que lo veía tal y cual era.

-Elrond-llamo su atención Gil-Galad.

-Toma asiento-le indico Elrond sin perder la compostura sentándose detrás del escritorio no era ninguna protección real ese pedazo de madera pero a Elrond le hacia sentir mar seguro. Cuando Gil Galad se sentó Elrond lo miro y no pudo evitar preguntarle.

-¿Por que te detuviste?

-¿Crees que mi hijo me hubiese perdonado que matara delante de sus ojos a quien le dio la vida?

Le pregunto Gil Galad. A Elrond su respuesta le dolió tal vez por que en el fondo de si había esperado que tal vez Gil-Galad se hubiese detenido por que aun sentía algo por el por que el Lord aun significaba algo para el. Se pateo mentalmente por a pesar de sus milenios y su sabiduría seguir siendo un tonto enamorado en lo que se refería al elfo que tenía frente a si.

-Tampoco te amara si te lo llevas lejos de aquí-le aseguro Elrond-lejos de sus amados hermanos y de mi. Atacarme delante de sus ojos no fue tu mejor movimiento Gil-Galad.-Le aseguro.

-Juegas con fuego Elrond-le advirtió-podemos hacer esto del modo difícil o del modo fácil.

-¿Y Según tu cual es el modo difícil y cual el fácil?

Pregunto Elrond con ironía.

-El difícil es en el que yo mismo le digo a nuestro hijo que su padre soy yo, que lo e amado desde que nació, que nunca respondiste a mis miles de cartas y cuando pude volver por ti te casabas con otra mujer-le dijo Gil Galad.

-Basta-le advirtió Elrond presionando sus manos.-Basta de decir mentiras.

-Acaso no te casaste con otra mujer?-dijo Gil Galad en tono irónico.

-Si lo hice y con la bendición de mi hijo, pero deja de hablar de cartas, de cartas que nunca existieron maldito pelirrojo-le exigió.

-Cuida a quien llamas mentiroso Elrond-le dijo duramente el rey de reyes.-O podemos hacerlo del modo fácil para nuestro hijo. Dile tu la verdad que yo soy su padre que lo amo y que entre nosotros ocurrieron muchos malos entendidos que estamos dispuestos a solucionar.-Le dijo Gil Galad poniéndose en pie.

Elrond se levanto también.

-¿Y que ganas tu con eso? Igual no te dejare separarlo de mi lado.

-Lo se Elrond y estoy dispuesto por Eru a cargar con mi mas grande error... tu. Si ese es el precio para tener a Erestor también cargare contigo y te daré el matrimonio que te ofrecí hace dos mil años aunque tu rompieras la promesa que hicisteis ante los valar.-le dijo Gil Galad.

Elrond sintió su sangre hervir, como se atrevía Gil Galad a hablarle así, el que había obrado mal había sido el, el lo había abandonado embarazado, lo había dejado solo en los momentos mas difíciles de su vida solo y destrozado y si no hubiese sido por su pequeño Erestor los valar saben que la tristeza por el abandono no le habría echo tardar en ir a las salas de Mandos.

-Creo que olvidas que Rivendel es mi hogar y que tengo tres hijos mas y una vida-le gruño Elrond tratando de mantener la compostura pelearse de nuevo en su despacho no seria una buena idea.

-Creo que tú olvidas que te retire el poder sobre Rivendel y que en la única forma en la que podrías mantener a Erestor contigo es con mi segunda opción. En cuanto a tus otros tres hijos ellos no son culpables de tenerte a ti como padre y son los hermanos de mi hijo, por supuesto que los tratare también como a este.-dijo Gil Galad con firmeza.-Aunque e de admitir que convertir a una ramera como tu en mi príncipe consorte no es mi sueño echo realidad-dijo Gil Galad con rabia.

Pero mas rabia sintió Elrond quien levanto su mano para golpear al rey furioso pero esta vez no tomo a Gil Galad desprevenido pues este detuvo su mano tomándolo de la muñeca usando esa misma muñeca para jalar al Lord hacia si y pasándole una mano por la cintura alzándolo ligeramente para besarlo profundamente.

Y en el momento en que sus labios hicieron contacto Gil Galad pudo sentir como toda su sangre hervía pero no de rabia, si no de deseo y del furioso amor que aunque se odiara aun sentía por el Lord. A pesar de toda su rabia por que Elrond nunca respondió sus cartas y le acompaño a Valinor, tampoco espero a su vuelta, aun lo amaba y lo deseaba como había echo desde que Elrond era apenas un niño de la mano de su padre un niño que se había vuelto su heraldo con arrojo y valor en la guerra del anillo y se había ganado a pulso su grado de Lord.

Elrond por su parte no se sentía muy distinto a Gil Galad a pesar de su dolor por el abandono de Gil Galad por sus sueños rotos todo desapareció de su cabeza en el momento en que Gil Galad lo beso su cuerpo se volvió mantequilla sus piernas temblaron, su sangre emigro hacia el sur hacia su pene y su ano pulso húmedo de deseo, de deseo por el único hombre que encendía su cuerpo el único hombre al que amaba su rey, su amado su amante. Olvido todo lo que no fueran los labios de Gil Galad, Olvido en ese segundo que estaba enfadado con el, que le había abandonado que le ponía entre la espada y la pared en un o nos casamos o me llevo a Erestor sin ti.

Pero la magia se rompió en cuanto ambos tuvieron que separarse para respirar.

-No podrás negar que cargar a mis hijos en tu vientre y mas aun compartir de nuevo mi lecho te será inmensamente placentero Elrond-le dijo Gil Galad. Y Elrond que aun estaba anublado por el beso del rey volvió a recordar a ubicarse y aborrecerlo, retorciéndose para que este lo soltara.

-Te aborrezco-le dijo el Lord. Gil Galad sonrío irónico.

-A nuestro hijo le dirás que me amas-le advirtió.

-Aun no e asestado tu propuesta.

-Pero sabes que lo aras, por que es con ella con la única en la que sales ganando.

Elrond sabia que era así pero aun así odio a Gil Galad por tener una vez mas el poder sobre el aunque esta vez fuera con chantajes a diferencia de antes que había sido por amor.

-No sabes cuanto te odio por esto-le dijo aunque odiaba la situación la verdad es que sabia que nunca podría odiar a Gil Galad en el corazón no se mandaba eso lo sabia tristemente Elrond si no se habría arrancado hace dos mil años el recuerdo de Gil Galad y lo mismo le pasaba al rey elfo con él.

Continuara...