Sakura.
Bip. Bip. Bip.
El Sonido del despertador comenzaba a sonar, desperté mientras me reincorporaba de la cama, mi vista estaba aún algo nublosa, los primeros rayos del sol se posaban sobre mis cabellos rosas, gracias a aquella ventana que yacía a un lado de mi cama.
Me sentía cansada, prácticamente en la noche no había dormido absolutamente nada, mi madre y Sasuke habían estado teniendo sexo durante veamos. . . ¡Toda la jodida noche!, ese hombre debía ser un semental, ahora sabia porque mi madre andaba tan feliz estos últimos días. Lo admito tengo envidia de mi madre, es que como no tenerla, cuando su jodido novio es mi sexy profesor de geografía. Ah, el hombre estaba como quería.
Aún recuerdo el día en que lo conocí.
Flash back
Una pelirosa caminaba sin prisa alguna por las calles de su comunidad, Shinjuku. Aquel día se había levantado bastante temprano ya que había escuchado unos rumores de un nuevo profesor, su rubia amiga llamada Ino Yamanaka, la había llamado a primera hora de la mañana diciéndole o prácticamente obligándola a llegar temprano.
La bella pelirosa caminaba por la acera con total tranquilidad no quería hacerle caso alguno a su mejor amiga, además en aquel momento andaba con una terrible fatiga, no había dormido nada gracias a su resaca por la fiesta de la noche anterior. Estaba a punto de cruzar cuando no cabio en cuenta del semáforo en rojo, en aquel instante un auto negro se aproximaba a velocidad media, por lo que el conductor al ver a la joven cruzando en rojo freno de manera algo brusca. La pelirosa salió de sus pensamientos al escuchar tal estruendo, el joven conductor salía de su auto para así replicarle a la pelirosa.
ーHey, niña, no podrías fijarte que el maldito semáforo está en rojo!
La pelirosa miro al azabache con cierta ceja alzada, aunque se pudo ver que esta miraba con detalle al pelinegro, el cual iba con unas gafas de sol y una bufanda, claramente no podía ver muy bien el rostro del chico. Volvió su vista hacia el semáforo el cual había cambiado precisamente a verde.
ーPues yo lo veo en verde, Bobo.
El pelinegro negó un tanto para así ir hacia su auto y arrancar este rodeando a la ojiverde la cual le obstruía el paso. La pelirosa termino de cruzar la calle para así seguir su camino, no le había tomado importancia a aquel inconveniente ya que aquel hombre encapuchado como lo había percibido ella, no parecía amable y además jamás hablaba con desconocidos.
En otra parte, aquel mismo hombre encapuchado se bajaba de su auto, se sacaba la bufanda y las gafas dejando ver un rostro bastante atractivo para las jovencitas que se hallaban llegando a la preparatoria. Se preguntarán que hacía aquel hombre en aquel establecimiento, muy simple, era el nuevo profesor.
La ojiverde la cual apenas estaba entrando a la preparatoria konoha, no pudo dar ni un respiro cuando ya su rubia amiga se tiraba sobre ella abrazándola mientras tiraba palabras al azar, Sakura río un tanto ya que siempre le causaba gracia como Ino la saludaba, se reincorporaron ambas, pero Ino no paro simplemente ahí, si no que jalo a la pelirosa hacia dentro del establecimiento.
ーEs que no me lo vas a creer, ¡Sakura el nuevo profesor de geografía es muy sexy!, tienes que verlo se te llegara a caer la baba.
ーAh, Ino, siempre exageras todo, de seguro el tipo es alguien normalcito.
La pelirosa no le tomo importancia el hecho de conocer a un nuevo profesor, ya que para ella cualquier profesor era igual. Claro, hasta ese momento, en el cual entraron ambas chicas a su salón y donde Sakura pudo ver al hermoso pelinegro que estaba de pie presentándose frente a todos, el cual estaba lleno de chicas.
ーBueno, Soy su nuevo profesor de geografía, Sasuke Uchiha.
Fin flash back
Sakura.
Aquel día había sido el mejor de mi vida, porque a pesar de que no pude apreciar lo hermoso que era Sasuke en aquel momento, ahora lo podía apreciar siempre. Una sonrisa algo triste se posó en mis labios, sabía que aquello tenía solo una respuesta y era Mebuki, mi madre, la mujer con la que ahora despertaba en las mañanas, Con la que, hacia el amor por las noches, me dolía pero no podía arruinarle la felicidad a mi madre a pesar de que amara al mismo hombre, a pesar de que yo lo conocí primero, ah, a pesar de todo.
Continuará.
