Sasuke
No sabía cómo había podido haber hecho prácticamente el ridículo frente a Sakura, jamás una mujer se me hacía tan tentativa, esta pelirosa era tentativa y bastante peligrosa.
Ya me encontraba fuera de la habitación, no sabía si bajar al instante o refrescar mi mente por un momento. Opte por bajar ya que Mebuki podría sospechar del porqué de mi demora.
Al momento en el que llegue a la cocina esta estaba tarareando una canción mientras cocinaba, tal parece que no se había percatado de nada de lo que yo y su hija hacíamos hace unos minutos atrás. Me acerque sigiloso tras su espalda para así rodearla por la cintura y besar su cuello con excitación, cabía decir que el encuentro lujurioso con Sakura en la bañera me había dejado con mi parte baja más que despierta y que mejor que sacarme las jodidas ganas con Mebuki.
ー Hum, ¿Sasuke acaso te excitaste con tan solo verme cocinar?
Sabía que debía mentirle, algo que no me gustaba hacer seguido, ¿cómo decir que fue su hija la que me puso duro?, no, definitivamente tenía que mentir. Comencé a apretarla más contra mí, frotando mi miembro en su trasero.
ー Mh, Quien más me tendría así, Mebuki. Es solo que vi tu redondo trasero al venir hacia acá. Juro que me llamaba a gritos por follarmelo.
ー Umh, Sasuke adoro cuando te pones así de caliente, me encantaría que me folles ahora mi amor, pero recuerda que ya no estamos solos, Sakura puede bajar en cualquier momento y además estoy preparando la cena.
Al decir aquellas palabras se volteó para así besarme ambas mejillas, bufé por lo bajo y la solté. Enserio que no podía quedarme con las ganas, Tsk, que más daba, ya en la noche me las cobraría por dejarme con la jodida erección.
ー Sasuke. . . Creo que he cambiado de opinión, vamos ahora mismo al sofá.
Sakura
Ya estaba lista para bajar, me había puesto mi pijama más sexy que encontré el cual era solo un short y una mini polera que me dejaba el ombligo al aire. Sonreí mientras me miraba al espejo el cual se encontraba a un lado de la puerta, una imagen perfecta pensé, no era que fuera muy egosa ni nada por el estilo, pero si sabía que era linda, además una chica como yo de cabello rosado y buen cuerpo no se encontraba en cualquier lado.
Ya eran las diez de la noche, supuse que mi madre ya tendría la cena lista, no dude en salir de mi habitación claro sin antes ponerme mis pantuflas de conejitos. Bajé las escaleras y lo primero que vi fue a Sasuke sobre mi madre en el sofá, embistiéndola.
¡Crack!
Algo en mí se rompió en aquel momento, sabía que era parte de mi corazón, ¿Porque tenían que follar en la sala sabiendo que yo estaba en la casa?, lágrimas quisieron escapar de mis ojos pero no las deje, preferí tomar toda mi fuerza de voluntad y alzar la voz. Puse mi mejor gesto de asco que pude, a pesar de que por dentro deseaba desaparecer de ahí y no haber bajado por aquellas escaleras.
ー Cof, Cof. Mamá, podrían terminar ya, para yo poder comer, tengo hambre.
Al instante Sasuke paro las embestidas mientras ambos posaban su sorprendida y avergonzada mirada sobre mí, ¿Acaso eran idiotas?, la única avergonzada era yo por tener una madre sin pudor alguno por sobre su casa y claro su hija.
ー Sakura! Dios, ve a la cocina por favor, estamos ocupados.
No quise observarlos más. Verlos en aquella posición y a Sasuke de aquella manera, era algo que no podía soportar por mucho, pero lo bueno es que supe fingir mis gestos bastante bien, bravo Sakura, pensé.
ーSiento molestarlos, ustedes sigan con lo suyo. . .
Y sin más me escabullí hacia la cocina, me encerré en está intentando soportar el dolor de mi pecho, malditas lágrimas, no salgan ahora por favor.
Una pequeña gota salió de mis ojos.
ー Maldición.
Continuará.
