Sakura
Ring!! Ring!!
Aquel sonido, aquel maldito sonido que arruinaba mi sueño. Abrí mis cansados y ojerosos ojos a causa de las lágrimas derramadas hace tan solo unas horas. No había podido dormir en prácticamente toda la noche gracias a una sola persona, gracias al hombre él cual rechazo mi amor de la forma mas cruel, Sasuke.
Disminuí aquellos pensamientos, mi celular seguía sonando, debía contestar, ya podía imaginarme de quien podía ser aquella llamada. Me reincorpore hasta poder alcanzar el mismo.
ー Ino, ¿Qué sucede?
ー ¡Sakura! por fin respondes, dios, estaba a punto de no volver a llamar, ¡por que rayos no contestabas! En fin, hoy habrá una fiesta en casa de mi primo kiba ya sabes él mas popular de la prepa y pues no vas a adivinar. ¡Nos ha invitado! ¿No es genial?
ー Ah, era eso, no creo estar de ánimos hoy . . . Ino.
ー ¿Que?, espera un momento algo ocurre, ya mismo voy para tu casa, esperame.
Mi pelirubia amiga había cortado al instante, ella siempre con tan solo escuchar mi voz sabia mis estados de ánimos al parecer era demasiado obvia. De pronto nuevamente se me vino a la mente lo sucedido, lágrimas quisieron salir de mis ojos, pero no las deje. Me puse de pie llendo al baño y me mire al espejo con total seguridad.
ー Me las pagaras Sasuke, por cada lágrima que he derramado por ti.
Un pelinegro despertaba gracias a los rayos del sol, a un lado de él se hallaba una pelirubia durmiendo plácidamente. Sasuke la miro unos momentos para luego tomar con una de sus manos su celular, eran las siete de la mañana.
ー Es hora de irme.
Estaba a punto de ponerse de pie cuando una mano rodeo su muñeca, volteo, pudiendo ver los ojos rojos en lágrimas de Mebuki. Este suspiró, no seria tan fácilirse al parecer.
ー Mebuki, ya sabes . . .
ーSasuke no te vayas, por favor, te amo.
Él pelinegro medito unos momentos claramente aquellas palabras no le habían afectado tanto como las de Sakura, la cual le había dicho las mismas palabras la noche anterior, esta vez Sasuke estaba mas que confuso. Su cabeza era un lío.
No sabia como reaccionar en aquel momento, si se quedaba tendría que soportar ver a la pelirosa con la tristeza en cada gesto, no quería eso y menos ahora que comenzaba a sentirse atraído hacia aquella adolescente de cabello rosa, pero por otro lado estaba Mebuki, la mujer que amaba o eso era lo que él creía. Una decisión muy difícil, pero una sola respuesta.
ー También te amo. . . Mebuki.
Y así Sasuke volvió a la cama en donde Mebuki lo recibió con los brazos abiertos, ya había tomado una decisión.
Sakura
Ya estaba lista para un nuevo día, me había mentalizado en no deprimirme por alguien que no merece mi amor. Estaba ya vestida con mi vestido color melocotón y unas sandalias rosas bastante lindas, a mi gusto debía decir. Mi cabeza aun tenia mentalizada la imagen de Sasuke, pero ya no como antes ahora era con odio, con tristeza y melancolía. Ya no con amor o eso queria pensar. De pronto él timbre comenzó a sonar, Ino llegó.
Salí de mi habitación normalmente sin mirar hacia la habitación de mi madre, no había sentido a nadie salir de la misma por lo que supuse ya había convencido a Sasuke de quedarse. Al llegar a la puerta de entrada abrí esta sin dudar no contando con él efusivo abrazo de mi pelirubia amiga.
ー ¡Frentona!, te extrañe, eres una ingrata no me habías llamado.
Me miro con sus ojos azules de borrego que siempre ponía cuando no le daban lo que quería. Sonreí y negué algo divertida.
ー Cerdita, ayer nos vimos, de que hablas.
ー Pues si, pero no me llamaste por la noche y siempre lo haces es extraño que no lo hayas hecho. Por cierto dime ahora mismo por que tienes unas ojeras horribles.
Ding, Ding, Ding. Justo en él clavo, Ino era bastante observadora, daba la casualidad que siempre adivinaba mis pensamientos o mis tristezas. Estábamos totalmente conectadas.
ー Ino, no quiero hablar de eso, hoy no, por favor, es mejor que vayamos a divertirnos a la fiesta de Kiba.
Con tan solo escucharme la sonrisa de oreja a oreja de Ino fue notable, al parecer así de rápido se había olvidado de mis famosas "ojeras".
ー ¡Genial!, bien, vamos a arreglarnos entonces, por cierto me quedare en tu casa hoy, mi padre saldrá de viaje y no quiero quedar sola en casa.
ー Pff, cerda miedosa, si te quedaras con tus sirvientas!, pero bueno que hacerle por mi esta bien, pero ahí un solo inconveniente. . .
ー Sakura hija necesitamos hablar.
Eh ahi la voz de mi madre en el momento preciso. Rayos. Sabía perfectamente de que me hablaría, gire mi rostro pudiendo ver a mamá completamente vestida y a Sasuke tras ella, este me miraba con su misma seriedad de siempre, maldito idiota.
ー Bien. Ino, me esperas en mi habitación, ¿Si?
Volví la mirada hacia mi pelirubia amiga la cual prácticamente se había quedado inmóvil al ver a Sasuke en mi casa, esta balbuceó algunas palabras incoherentes para luego carraspear y asentir.
ー Este. . . Bien . . . yo estaré arriba. . .
Sabia que estaría sorprendida, no era para menos. Mi madre se dirigió a la cocina junto con Sasuke, fui tras ellos. Al ya estar los tres dentro de la cocina, mi madre me observo ceñuda.
ー Bien, Sakura, lo único que quiero pedirte de ahora en adelante es que comienzes a respetar a Sasuke como tu padre, él estuvo a punto de irse hoy por tu culpa puedes comportarte por favor, claro si no quieres irte a un convento.
Golpe bajo. Mi madre estaba completamente de parte de Sasuke, Ja, si supiera que estuvimos a punto de tener sexo en él sofá.Mire a mi madre con una seriedad intacta, aunque no mire en ningún momento en dirección a Sasuke, no quería mostrarme débil nuevamente como tantas otras veces lo fuí. No, no mas Sakura débil.
ー No te preocupes madre, no me interesa ni siquiera socializar con este tipo, lo tratare como se debe, pero no pienses que lo tratare como a un padre, eso jamás.
Y sin mas que decir me di media vuelta llendome hacia mi habitación. Sonreí, era la primera vez que mi fuerza de mujer salia a flote a pesar de que por dentro me sentía bastante mal por tratar así a mi amor verdadero, esperen, es decir mi ex amor verdadero.
Al llegar a mi habitación Ino estaba sentada en mi cama con las piernas cruzadas, un tic en su ojo derecho era una mala señal. Sabía lo que se venía.
ー Sakura, dime ahora mismo ¡por que rayos esta sasuke aquí! creí que él y tu madre no eran nada serio.
No pude evitar soltar una sonrisa melancólica, Ino a veces no sabia cuando callar.
ー Te lo contare, pero no sera nada lindo de escuchar.
Sasuke
Sabia que esto sucedería, Sakura estaba dolida, la comprendía, mi estupidez fue demasiada al haber hecho aquella indecente propuesta, pero. . .¿Por qué rayos me siento hecho mierda?, la pelirosa no me había mirado en ningún momento al verla nuevamente, evadía todo de mi y aquellas palabras que dijo sonaron tan lúgubres, Tsk.
Mebuki acababa de salir la habían llamado del trabajo y me dijo que cuidara de Sakura. Mala elección, no soy quien para cuidarla en estos momentos, además estaba su entrometida amiga. Solo esperaba esta no le dijera nada de lo sucedido, por que corría peligro mi trabajo como profesor y claro mi reputación.
ー Ah, como es que llegue a esto.
Me senté en él sofá. No pude evitar recordar él cuerpo de Sakura justamente en este sofá, él momento en él que acaricie su piel tan suave como la misma porcelana, aun recuerdo sus ojos jades mirandome con picardía, demonios, nuevamente pensando en Sakura.
Frote mis sienes necesitaba sacarla de mi cabeza o todo acabaría bastante mal.
Sakura
ー Y así fue como termino destruyendo mi corazón, pero sabes desde hoy considerare a Sasuke mi enemigo, él no podrá remplazar jamas a mi padre, además. . . Ya no lo amo. . .
Con algo de dificultad aquellas ultimas palabras salieron de mis labios. Ino guardo silencio por bastante tiempo, algo que me llamo mucho la atención, alze la mirada y esta me atrapo en un fuerte abrazo, esperen ¿Abrazo?
ー Sakura, eso fue muy triste, juro que pude sentir tu dolor mientras me lo contabas, no digas que no amas a sasuke se que lo amas aun, pero te apoyare en todo para que lo olvidez de una vez por todas y ¿Sabes? hoy mismo comenzaremos mi nuevo plan, conquistando chicos en la fiesta de Kiba!!
No pude evitar reír al escucharla, Ino siempre lograba subir mi animo a mil, por eso la quería muchísimo. Me puse de pie y amuñe mi puño alzándolo al techo.
ー ¡Shannaro!, vamos a arreglarnos, es hora de concluir él plan.
Y así comenzamos a buscar todo lo adecuado para la fiesta, esta seria mi noche.
Continuará.
