Declaración: Los personajes no me pertenecen, y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 30: Vegeta XXX
Pan finalmente encontró la hierba de flor purpura. Corrió, su linterna rebotando en el suelo. Ella cayó al suelo junto a la planta y comenzó a cavar para sacar la planta por la raíz. No sabía cómo lo sabía, pero sabía que tenía que tener la raíz unida para que el antídoto fuera potente.
Cavo y cavo, sus uñas cubriéndose de suciedad, y finalmente saco varias plantas. Las metió en su camisa y comenzó a correr de nuevo. Se empujó cada vez más rápido, la urgencia por llegar llevando la como una manada de lobos furiosos.
Pan no le dio importancia a Kalifa o Bulma, pensó que eran chicas grandes y podrían arreglárselas por sí mismas. Finalmente vio la masiva puerta de la entrada de la finca. Mientras entraba deprisa por la puerta, y se precipitaba por las escaleras a la puerta principal, casi corrió contra Bulla.
-Umph- gruño Pan cuando se obligó a detenerse. Miro a la doctora- ¿sigue vivo?
-Sí, pero por muy poco- le dijo la doctora tristemente- quiero que hagamos esto en mi oficina. No quiero decirle a nadie lo que estamos haciendo, y cuando le demos el antídoto no le diremos a nadie que lo tenemos.
-¿Sabes quién lo enveneno?- pregunto Pan mientras sus ojos se abrían más.
-No, pero tuvo que ser alguien en esa pequeña cena. Voy a tratar de hacer que Goku y Vegeta indaguen en la habitación, pero los dos están muy volátiles en este momento- Bulla ladeo su cabeza a un lado- Especialmente Vegeta desde que se dio cuenta que su compañera había desaparecido.
Pan miro tímidamente el suelo.
-Ella esta fuera con Kalifa buscando Wolfbane.
Bulla asintió una vez e hizo eco de los pensamientos de Pan.
-Bueno, son chicas grandes. Pueden arreglárselas solas. Ahora, tú y yo, vamos a hacer el antídoto.
Bulla tiro de Pan hacia la mansión y se apresuraron a su oficina.
Pan saco las plantas y le dijo a Bulla que consiguiera un recipiente con agua caliente y algunos viales pequeños.
Bulla coloco los artículos en la mesa de laboratorio frente a Pan.
-Esto es tan extraño- murmuro Pan.
-¿Qué?
-Yo sabiendo que es lo que tengo que hacer. Es como si alguien fuera encendido un interruptor.
Pan trabajo rápido, removiendo las hojas y sumergiéndolas en agua caliente. Lleno el recipiente hasta que todo lo que podía ver eran hojas oscuras flotando en el. Tan pronto como el agua estuvo a temperatura ambiente, sabía que estaba listo. Tomo dos viales y los lleno.
Algo hizo clic cuando tuvo los viales en sus manos. Pan cerro sus ojos y sintió la magia, esa era la única palabra que se le ocurría, fluyendo a través de ella mientras invocaba las propiedades mágicas de la planta. Su boca comenzó a moverse mientras susurraba las palabras que aparecieron en su mente.
Eres llamado la perdición del lobo cuando en realidad sanas.
Te invoco hoy para buscar el veneno destinado a robar.
Penetrar en el lobo y verter vida de nuevo en él.
Dale fuerza a mi Alfa, no lo dejes caer.
Pan abrió los ojos y una sola lágrima se deslizo en uno de los frascos. De repente el líquido comenzó a brillar de un color blanco puro.
-Está hecho- le dijo Pan a Bulla resueltamente.
Bulla asintió. Saco su celular y mando un mensaje a Vegeta.
Bulla txt: En camino.
-Vamos.
…
Vegeta se paseaba, su lobo estaba preocupado y herido. Su Alfa estaba cerca de la muerte. La compañera de su Alfa estaba al borde de la muerte. Y la compañera de Vegeta se había marchado sin siquiera un "nos vemos, bola de pelos". Bulla acababa de mandarle un mensaje avisando que ella y Pan estaban de camino con el antídoto. Ahora solo tenían que orar para que funcionara, que Pan realmente fuera una sanadora, aunque parecía que sí lo era. Pidió a todos que salieran excepto a los miembros de la manada, y los demás salieron a la habitación donde solo unas horas antes los Alfas se habían reído y burlado de sus manadas.
Vegeta siguió mirando hacia abajo a los lobos a través de la puerta abierta, su lobo buscando al que se atrevió a herir a Bardock, pero su mente era un desastre, nublado con demasiados pensamientos. Estaría más tranquilo una vez que Bulma regresara. Una vez que ella estuviera a su lado, olfatearía al traidor.
…
Goku tiro de Milk en su regazo y envolvió sus brazos alrededor de ella, tratando de controlar su temblor. Ella estaba en shock, así como lo estaba el.
"¿Quién haría esto, Goku?"
"No lo sé, amor. Mi padre es muy poderoso, y con el poder vienen enemigos. Simplemente no pensé que fuera nadie de entre nosotros."
Milk dejo a Goku y camino hacia la cama, subiendo junto a Gine. Tomo su mano y la sostuvo contra su corazón. Lagrimas bajaron por sus mejillas mientras ella miraba a la mujer a la que había llegado a pensar como una madre luchando por cada respiración.
"Ella es la mujer más dulce que he conocido, Goku. Tan desinteresada y amorosa." Milk no pudo evitar el sollozo que forzó su camino desde su pecho. Se inclinó sobre Gine y rezo para que fuera perdonada, para que los dos fueran perdonados.
Goku deslizo sus brazos alrededor de ella. Una sola lagrima escapo de sus ojos, por sus padres y su compañera. Tantas muertes en los meses pasados, tantas vidas desperdiciadas. Y ahora más serian tomadas. Ya sea las de sus padres o la del culpable del intento de asesinato.
Pan y Bulla entraron en la habitación y Vegeta cerró la puerta tras de ellas, dejando fuera a los otros. Pan camino tranquilamente hacia la cama y subió al lado de su Alfa, porque como la sanadora de su manada, el realmente era su Alfa. Las lágrimas amenazaban con extenderse al pensar en cómo había sentido el veneno en su sistema al presionar la mano contra el antes. Era lento, filtrándose en sus células, matando, destruyendo.
Saco los frascos de su bolsillo y se olvidó de la habitación a su alrededor mientras desenroscaba las tapas. Colocando una mano detrás de la cabeza de Bardock, se inclinó al frente y presiono en frasco en sus labios. Así como antes, las palabras que necesitaba decir fluyeron a través de su boca y mente. Susurro cerca de su oído mientras sostenía el frasco en su boca, esperando para derramarlo cuando sus labios se separaran.
-Mi Alfa, escucha mi voz. Soy Pan, sanadora gitana de la manada rumana. Llamo a tu lobo. Preséntate y cuida del hombre que alberga tu espíritu y protege a tu manada. Acércate, lobo Alfa, y confía en lo que te estoy dando para sanar y no para herir.
Pan vio como los labios de Bardock se separaron, y ella fue capaz de inclinar el antídoto en su boca. Rápidamente vertió el segundo frasco y lo miro tragar, cerrar su boca, y volverse inmóvil de nuevo.
Una vez más, se inclinó al frente y presiono su frente contra la de él. Cerró sus ojos y ralentizo su respiración. Sintió al lobo revolverse bajo el hombre, herido, asustado y enojado. Temía por su compañera, siendo incapaz de sentirla.
Pan susurro en su mente.
"Ella está aquí a tu lado, Alfa. Ningún daño vendrá a ella si luchas. Lucha contra el veneno, deja que el líquido sanador se mueva a través de tu cuerpo. Si tú eres curado, ella también. "
El lobo se asentó ligeramente. Pan podía sentir al Wolfbane moverse, buscando el veneno, como a un ser vivo.
"Descansa ahora, Alfa. Eres protegido, eres amado." Pan se apartó y bajo de la cama. Sintió a su cuerpo hundirse, sin darse cuenta cuan extenuante había sido la curación. Miro a Vegeta.
-Está funcionando. No sé cuánto tiempo va a tardar hasta que el despierte. Necesitan ser protegidos y vigilados.
-No habrán menos de cuatro lobos con ellos en todo momento. Vamos a rotarnos en turnos para que así todos tengan tiempo de descansar- Vegeta se giró hacia Goku- ¿asumo que te quieres quedar?
Goku asintió mientras sostenía a su compañera.
Vegeta se giró hacia los otros miembros de la manada.
-Ten Shin Han, Yamcha, Krilin, ustedes tomaran el primer turno con Goku. Tengo que averiguar dónde diablos esta mi compañera- miro a Pan- ven- demando bruscamente.
Pan se enderezo, reuniendo fuerza siguió al Beta fuera.
-¿Dónde está?- pregunto Vegeta una vez que estuvieron en el pasillo, lejos de los oídos indiscretos.
-Fue conmigo y Kalifa a los bosques para encontrar el Wolfbane. Nos separamos y yo logre volver primero. Me imagine que estarían justo detrás de mí- explico Pan rápidamente.
Miro al Beta, que luchaba para controlar a su lobo.
-Voy a revisar su habitación. ¿Podrías conseguir a Bulla y a Kalifa y buscar también?
Sin esperar su respuesta, Vegeta se giró y camino rápidamente a la habitación de Bulma.
Vegeta sabia antes de abrir la puerta que Bulma no estaba en su habitación. Entro de todas formas, necesitando su esencia a su alrededor.
Camino hacia la cama y se sentó en el borde.
Solo unas horas antes de había acostado con ella en esta cama, sosteniéndola, besándola, mostrándole lo mucho que la amaba y la quería.
¿Cómo es que el día se había jodido tan rápidamente? Sintió su pecho apretarse mientras la oscuridad se filtraba.
Su Alfa estaba enfermo y la manada estaba débil por ello, su compañera estaba perdía, y su lobo al borde de la furia.
Las manos de Vegeta temblaban mientras tomaba la almohada de Bulma y la empujaba a su cara. Tomo una respiración profunda y capto una pequeña cantidad de comodidad de la vainilla y canela que se filtró dentro de su propio ser.
Su mente vago a hace mucho tiempo atrás cuando su corazón había estado en manos de otra mujer, joven, llena de vida y de coraje al igual que su compañera. Kale había sido una alegría para todos alrededor de ella y la había perdido. Pensó que su corazón no se iba a curar de la pérdida de su hermana. Pero luego había conocido a Bulma, su compañera. Ella lleno el agujero en él y vertió vida donde la muerte había lentamente empezado a tomar lugar. Ahora no sabía dónde estaba, no sabía si estaba bien.
El corazón de Vegeta se rompió y su lobo empujo hacia adelante a medida que un aullido lastimero se vertía desde el fondo de su alma. Mientras tomaba respiraciones profundas, tratando de calmar a su lobo y rehacerse, pudo sentir a su lobo estirándose, buscando el vínculo entre ellos que todavía tenía que consolidar verdaderamente. Sus hombros cayeron.
"¿Tienes idea de cuánto tiempo he esperado por ti?" su mente buscando por su propia voluntad. "Apenas acabo de encontrarte y ahora te estoy perdiendo."
Luego en el silencio, Vegeta la escucho.
