DESMONTANDO LA ADIVINANZA DE RIDDLE

(DISASSEMBLING RIDDLE'S RIDDLE.) En que en ingles suena mucho mejor…

Un poco mas de nuestro enemigo público nº 1 (aunque no es el malo de la película)

Respecto al mortifago castaño de anchas espaldas...es un personaje personaje muy familiar, conocido, siempre relacionado con Voldemort, y con mala fama propia... oscuro, temido, un enemigo muy peligroso…¿Suena alguna campana?... Van a pasar unos capítulos hasta que se desvele su nombre, pero va a tener un papel importante.

Walburga ve a Sirius acompañado de Narcisa, de Draco, y como pareja de un Remus más que dispuesto a meterle el miedo en el cuerpo a cualquier elfo...y sin tocarles un pelo! Tras pensarlo y ponerme en el "pelaje" delu nuevo amo de Winky... a ver, un hombre lobo, que ve a Harry como a su cachorro...no, a Winky no se le va a pasar por la mente no decirle algo a Remus nunca más.

Y Grimmauld Place…es totalmente diferente del lugar opresivo y lúgubre del canon.

Quiero RWs! Que parece que os cuesta decirme vuestras impresiones. Me siento cual lechuga bajo el sol de agosto, morcha y mustia.

Y para que también vosotros os tiréis un poco de los pelos...Ya tengo escrita la escena de la primera vez entre Severus y Harry! Hay que refinarla, pero creo que he logrado lo que quería, algo amargo y al tiempo, con un regusto dulce. La escena no va salir en bastantes capítulos todavía... pero prometo un pequeño adelanto… a los RWs(es un soborno, puro y duro)

Durante un par de días, Harry apenas vio a Riddle. El hombre apenas salía de su habitación - le habían instalado en el antiguo dormitorio de Lady Walburga - y su Maestro pasaba a verle varias veces al día, dividiendo su tiempo entre la escuela y la Mansión Black. Ni siquiera se les unía para las comidas y Harry solo se cruzó con él un par de veces por los pasillos, inclinando la cabeza ligeramente y saludándole con educación. Sin embargo, ahora el hombre había reclamado su presencia y Harry acudió al dormitorio y tocó a la puerta. Cuando le escuchó darle paso, entró, cerrando suavemente detrás de él.

Riddle estaba sentado en un sillón y le indicó con una mano larga y delgada, el que estaba frente a él. Un servicio de té reposaba en la mesita y cortes, el hombre preguntó:

-¿Te apetece un té? ¿O alguna otra cosa, Potter?

-No señor, muchas gracias.

Los ojos rojos encontraron los verdes y el hombre asintió suavemente. Suspiró, disimulando una leve tos y se llevó un pañuelo a los delgados labios, exangües y casi inexistentes. La mejoría era evidente, pero aun estaban buscando el fallo del ritual y de momento, sin progresos.

-Creo que te debo…una explicación.

-Mas de una…

Murmuró sin poder evitarlo y casi inaudiblemente el chico, pero Riddle alzó el lugar donde debería encontrarse su ceja izquierda y la seca piel de su frente se arrugó un poco. El hombre serpiente frunció el ceño y asintió secamente. Sus ojos vagabundearon por el fuego un instante recordando las memorias de Severus sobre la maldición descubierta sobre el muchacho, y rememoró a la escena tal como la experimentara su discípulo en su mente:

"Lady Freya sacó de entre sus ropas un puñal de plata, una esbelta hoja ondulada como el cuerpo de una serpiente, afilada y reluciente, y lo dejó en las manos del hombre que dilató los negros ojos con espanto. Retrocediendo lentamente, la elfa susurró:

-Tienes tres opciones…

Severus escuchó como en un sueño las calmadas palabras de Lady Freya. Esa era la manera de los elfos, después de todo.

-Tienes tres opciones…la primera, no hacer nada y dejar que los acontecimientos sigan su curso…el chico morirá tarde o temprano, y con él, el Señor Oscuro; mañana, dentro de un año o de veinte, eso no puedes saberlo. La segunda, matarle ahora, limpia, rápida e indoloramente. Donde quiera que este, el Lord cruzara definitivamente al otro lado con él. La tercera, hacer el sacrificio de su virginidad a cambio de su vida…de la de ambos en realidad…Voldemort retornará, porque el chico estará vivo…pero nadie podrá destruirle usándole contra él.

La daga tembló entre los usualmente firmes dedos del Slytherin y este cerró los ojos con fuerza, el corazón martilleando en sus sienes por unos instantes. Con lentitud y suspirando, el hombre abrió los ojos y dejó de nuevo la daga en manos de su dueña.

-Que los dioses nos asistan…"

Asintió brevemente, meditando para sí mismo sobre la durísima pero acertada decisión de su pupilo, toda una muestra de lealtad; como, cuando finalmente se vio enfrentado a ello, Harry también había aceptado sin quejas ni dudas su destino… Por supuesto, después de eso, su vida y la del muchacho, las de de ambas partes inicialmente envueltas en la maldición estaban de alguna manera…entrelazadas. Incluso después de ser neutralizada, una maldición así deja profundas huellas, no desaparece sin más. Con un levísimo parpadeó, sus ojos de pupilas verticales retornaron su atención al rostro del muchacho que tanto había sufrido. En parte por su culpa.

-Voy a contarte mi historia, Potter….Harry…y desearía que me dejaras hablar antes de hacer preguntas. ¿Es eso aceptable?

Harry asintió. Era un detalle que le preguntara, aunque considerando con quien estaba tratando…¿Cómo iba a negarse? Podía esperar y ser paciente. Había aprendido eso desde muy temprano. Su estancia en Slytherin solo había refinado su técnica de cara al exterior. El hombre tamborileó los largos y blancos dedos en el reposabrazos de su sofá y susurró:

-En primer lugar…nunca quise matarte…y yo no tuve nada que ver en la muerte de tus padres. Ahí, en ese pensadero, he dejado algunos recuerdos, para que los veas luego.

Harry miró brevemente a la vasija mágica, frunciendo apenas el ceño y apretando los labios, pero se mantuvo en silencio mientras Riddle se giraba levemente hacia el fuego, vigilándole apenas por el rabillo del ojo. El joven tenía buen dominio sobre sí mismo para no haber sido educado desde niño en sus costumbres.

-No voy a negar que sentía… una gran curiosidad por ti…Severus me había trasladado un fragmento de una profecía, y todas las pistas apuntaban hacia ti…no sé si la habrás oído antes:"El único con poder de derrotar al Señor Tenebroso se acerca... Nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes..."Pero mi intención era…cerciorarme de si eras realmente una potencial amenaza…antes de decidir el curso de acción, puesto que no teníamos la profecía completa. Me temo que Dumbledore se aseguró de extraer tan certeramente de la memoria de Sybill Trelawney todo rastro de esta, que fue imposible encontrar nada en su mente…

El hombre dejó vagar la mirada por el rostro del muchacho, encontrándolo singularmente atento, además de callado, y en apariencia, bastante calmado. Esbozó una pequeña sonrisa, Severus realmente le había enseñado bien, y solo el leve palpitar de su pulso en la garganta delataba su agitación interna. Sin perderle de vista, continúo su relato.

-Tus padres estaban muy bien protegidos, pero la rata era demasiado débil…y ambiciosa… me brindó su localización casi demasiado fácilmente. Debí haber sospechado. Desde luego, no me presente ante ellos así…veras, este aspecto, Lord Voldemort, no es más que un disfraz, una cortina de humo, para mantener mi verdadera personalidad a salvo…

-Tom Marvolo Riddle…

Susurró Harry, dilatando levemente los verdes ojos. Riddle afirmó, ignorando la involuntaria interrupción y prosiguió su narración.

-Según mi apreciación, la sociedad mágica necesitaba cambios, grandes y profundos, nos estábamos desintegrando y en pocas generaciones, grandes partes de nuestra cultura, tradiciones milenarias habían desaparecido, doblegadas ante las nuevas usanzas de los muggles. Los nacidos muggles están desintegrando nuestra sociedad, porque estamos adoptando sus costumbres y no ellos las nuestras. Pero nadie hacia nada… y decidí que lo mejor era generar…una distracción. Tom Marvolo Riddle desapareció de la vida pública, se esfumó en las sombras… y Voldemort ocupó su lugar. En realidad, este aspecto en el que estoy atrapado ahora, no es más que un estado intermedio de una de mis formas animagas, pero es muy útil como disfraz. Creé un personaje extremo y tajante, Lord Voldemort, que sirvió para atraer a su lado a los radicales y demasiado violentos…y para mantenerles bajo cierto control. Igualmente, en su oposición, se señalaron los enemigos del extremo opuesto, la Orden del Fénix y Dumbledore, además de gran parte de la estructura y burocracia del Ministerio. Tus padres estaban bajo la influencia de Dumbledore…pero eran potenciales aliados. Así que me planté en su puerta, y llamé. Por supuesto, iba disfrazado…como Severus, pero ninguno de ellos receló de verme. Lily incluso me abrazó cordialmente, y tras un rato de trivialidades, te trajeron. Lo último que recuerdo, es que James estaba jugando contigo y te puso en mi regazo. Me miraste por un instante, e hiciste un puchero, y sentí algo muy raro en el pecho…y después un dolor horrible y un flash de luz cegadora y después nada. Por mucho tiempo, nada…negrura, silencio…vacío…

Los ojos del hombre se perdieron de nuevo, sumidos en los recuerdos y el rostro casi sin facciones se hizo aun más pálido. Reenfocando las pupilas, recobrando el hilo del relato perdido por un momento, Riddle murmuró:

-Cuando recobré de nuevo una especie de sentidos…no sé cómo definirlo, puesto que no tenia cuerpo físico, era solo…magia y mi alma lo que restaba de mí…me encontré perdido en medio de un bosque. El caso es que había retornado a uno de los lugares a los que mis viajes me habían conducido y reconocí el sitio. Estaba en los Cárpatos, y me deslice hacia el hogar de un antiguo…mh… conocido. Tomando posesión de una serpiente, logré comunicarme con él, pero no supieron darme una explicación a mi estado, aunque me informaron de lo que había trascendido públicamente. Que yo había intentado matarte y tú me habías derrotado, de algún modo. Que tus padres habían muerto defendiéndote. Después de eso, y mientras aun estaba intentado recobrar mi propio cuerpo, el idiota de Quirrel hizo una invocación necromántica…sin tener ni idea, por supuesto y que acabó forzándome a cohabitar su cuerpo.

Tras un leve suspiro y un estremecimiento, continuó:

-El muy idiota pensó que podía apropiarse de mi magia, de mis poderes, pero incluso en mi estado incorpóreo le plante cara. Luchaba continuamente con él, por el control de su cuerpo y aunque no era ideal, su plena posesión me habría brindado un camino para regresar… Le entró el pánico, ya que una posesión así debilita y destruye al húesped…y aunque a veces lograba controlarle, y mantenerle calmado, en otras muchas, su impaciencia le llevó a frustrar todos mis esfuerzos por liberarme de él o asumir el pleno control…Cuando le atacaste, en realidad me hiciste un gran favor, el muy idiota estaba usando gran parte de mi magia para su provecho, había arruinado su propio cuerpo con la sangre de unicornio y me vi libre de nuevo. Dumbledore parecía frustrado, pero le vi destruir la piedra filosofal, que me hubiese sido muy útil, y me marche lejos de nuevo.

De nuevo, Riddle pareció perderse en sí mismo, sus ojos desenfocados levemente, hasta que retomo el hilo de sus pensamientos.

-Recobrarme de nuevo me llevó tiempo, y parece que te encontraste con uno de mis experimentos de juventud, el diario… estaba diseñado para sacar a la luz toda la verdad, si quieres…el lado oscuro de la personalidad del que lo usase, para ayudarte a comprenderte realmente mejor a ti mismo, para guiarte en la búsqueda de la verdad interior… pero tu amiga no pudo soportar esa verdad y su personalidad se escindió en dos, la visible y la cara oculta, sobrepasada por la magia del diario. Por lo que me han contado, debe albergar en su interior gran cantidad de celos y resentimientos, o no hubiera podido hacer lo que hizo, dar corporeidad a esa otra parte. Para un adulto equilibrado, el objeto es casi inofensivo, meramente un medio de autoexploración… Más tarde, ya había recobrado un rudimento de cuerpo cuando Colagusano me encontró…y a través de él, llegamos a Barty hijo…un fanático seguidor de Voldemort, me temo que el pobre estaba aun más desquiciado de lo que creía, se obsesionó contigo y convenció a Colagusano de usarte en el ritual…en contra de mis indicaciones. Y aquí estamos, muchacho.

El hombre esbozó una mueca que parecía pretender ser una sonrisa – era difícil de decir con su actual no-rostro – y Harry parpadeó, casi boquiabierto, pero se mantuvo quieto en su sillón. Los dementores le hacían recordar la muerte de su madre, y el recuerdo era…contradictorio con el relato…pero si algo había aprendido era que ni siquiera su memoria era fiable, la habían modificado demasiadas veces…Se levantó y tras una mirada cautelosa, se desplazó y hundió la cara en el pensadero, buceando en los recuerdos que contenía: vio la visita a sus padres, tal como Riddle la relatara y se estremeció con la voz y las risas de James, la negrura absoluta posterior, el mundo a través de los ojos de una serpiente, la violenta lucha de voluntades entre Quirrel y Riddle, su fugaz encuentro en el bosque…fragmentos y fragmentos de recuerdos de Colagusano y el, escondidos en la casa de Crouch….

Emergiendo de la última memoria, Harry vaciló un poco sobre sus pies y se sentó de nuevo frente al hombre y susurró mirándole a los ojos:

-Vale, pero entonces, ¿Por qué yo recuerdo algo diferente de ese día?

El hombre arrugó el ceño y murmuró:

-Eras un bebé, así que me sorprende mucho que tengas recuerdo alguno al respecto. ¿Qué recuerdas de tus padres entonces, si no recuerdas mi visita, Potter?

Harry se tensó levemente, pero dejó ir el aire entre los dientes y murmuró con tono tenso y cada vez más rígido en su sillón:

-No recuerdo nada de mis padres, nada excepto oír gritar a mi padre que me cogiera, y a mi madre suplicarte que no me mataras, y luego…un grito con mi nombre…y una risa aguda…nada más.

Con aire pensativo, mirándole con cautela, Riddle murmuró:

-Sseveruss me ha explicado que tenías muchos hechizos de memoria sobre tí …

-¡Pero están todos rotos, y eso es lo único que recuerdo de mis padres! ¡No hay nada más! ¡NADA!

Harry apretó los puños, frustrado, conteniendo su genio. No era culpa del hombre, después de todo, sino de Dumbledore. Era culpa de Dumbledore. Respiró profundamente y Riddle le vio luchar con su cólera y su ira, domeñándolas. Para un adolescente, era todo un logro, y asintió aprobativamente. Cuando Harry estuvo seguro de controlar su voz y su temperamento, suspiró y murmuró con aire frustrado:

-Lo siento mucho, Milord, pero es muy difícil para mí. Severus y Lucius me han explicado lo que han podido, e intuía que las apariencias eran…solo eso, meras apariencias. Pero ese recuerdo me atormentó durante todo el tercer curso, casi constantemente, y mi Maestro ya lo examinó varias veces…es real…son solo…voces y un flash de la imagen de mi madre, y sus ojos, esos ojos rojos…

-¿Puedo verlo?

Harry vaciló, pero acabó asintiendo y alzó la mirada. La presencia extraña en su mente apenas duró unos instantes y se retiró suavemente. Riddle parecía…confuso, y suspiró pesadamente. Con parsimonia, sacó un frasco de veritaserum y con un murmullo apagado se lo tendió.

-Abrigaba la esperanza de no tener que llegar a esto, pero si no hay otra forma…Espero que comprendas lo difícil que es para mí hacer esto, así que Harry, si eres tan amable….

El chico vaciló, sorprendido, pero olfateó la poción transparente. Inodora, así que dejó caer una gota en su mano y ejecutó el encantamiento disociativo fundamental, y este tan solo le mostró los ingredientes esperados. Devolvió el frasquito y Riddle puso tres gotas en su lengua y tragó. En unos momentos, sus ojos rojos se empañaron, y su gesto se relajó por completo. Harry suspiró y preguntó suavemente:

-Su verdadero nombre es…

-Tom Marvolo Riddle…es horrorosamente vulgar…

-Si su actual aspecto deriva de una transformación parcial en animago…¿Qué animales son sus formas?

Riddle pareció vacilar, retorció un instante la boca, pero acabó respondiendo de igual modo:

-Ch…Chacal negro…y pitón real albina…

Harry alzó una ceja. ¿Chacal? Eso nunca lo hubiera imaginado, la serpiente era evidente, pero el chacal…aunque si lo pensaba, era extrañamente apropiado. Suspiró muy suavemente y miró fijamente a los ojos rojos de pupilas verticales y susurró casi inaudiblemente:

-¿Mataste a mis padres u ordenaste matarlos?

-No…no lo hice Harry…

-¿Quieres o has querido matarme a mí?

-No… me intrigaba saber que te hacia tan especial y aun lo hace, pero matarte… no tiene sentido hacerlo ahora que la maldición está rota…eres el Aprendiz de Severus…y un aliado poderoso… te prefiero activamente a mi lado, si eso es posible…

Harry miró fijamente a las pupilas rojas y susurró tendiendo la mano:

-Cuente conmigo Milord. Cuente conmigo.