Para los más impacientes, respecto al parentesco entre Harry y Riddle (Voldemort es un disfraz, lo recuerdo una vez más) hay muchas posibilidades...cada una con una historia diferente detrás...La mía es una relativamente sencillita, realmente.…¡Se desvela el parentesco de Riddle y Harry! Leed de nuevo la escena de la Cámara de los Secretos original y decidme si no tengo razón…es una posibilidad dentro de lo razonable…

Ya veo que aunque el lemmon me costó lo mío...a algunos les ha parecido frio y seco. Lo siento, pero tenía que ser un ritual. No podía ser pasional ni lleno de romance, ni un paseo de rosas para ninguno de los dos... Aunque al final Harry logra más de lo estrictamente necesario para contrarrestar la maldición... consigue que Severus olvide sus propios reparos y caiga en la tentación...

Si Riddle no tiraba un poco de la madeja...esos dos no pensaban decir nada hasta el día del juicio final. No sé si salió peor parado Harry o Severus, la verdad... Porque la maldición que recibe Severus de Riddle, indignado, era dolorosa; pero recordar de golpe la pérdida traumática de tú virginidad y tu primer orgasmo… tampoco es moco de pavo.

La taza...tentada estuve de hacerla crecer patitas y dejarla escurrirse por la mesa...

Espero que os guste mi trama familiar….

EL ARBOL GENEALOGICO DE LA NOBLE Y ANCESTRAL CASA DE LOS BLACK

Riddle paseaba arriba y abajo de su habitación, nerviosamente, como fiera enjaulada. Remus había comprobado una vez más que Harry seguía encerrado, así que no podía hacer nada. Solo esperar. Y esperar. Era muy difícil y eso le hacía pensar en alguna de las más cercanas posibilidades…incluso el joven Regulus…¿Cómo se tomaría Sirius semejante caso? Algunas otras le hacían estremecerse hasta la médula. Llevaba…horas esperando… y decidió ir a comprobar personalmente la puerta del ático.

Por su parte, Severus estaba encorvado sobre su caldero, concentrado cuanto era posible la elaboración de la poción, aunque realmente, le comían los nervios y la vergüenza. ¿Cómo iba a mirar a la cara a los demás, después de esto? Se sentía fatal, como si hubiese forzado en contra de su voluntad a Harry…aun le recomía la posibilidad de haber encontrado otra forma, otra solución diferente a la de Freya. Continuó triturando lenguas de salamandra disecadas, y las añadió a la base de sangre de unicornio, contemplando cómo se disolvían suavemente, como copos de sal en un torrente de mercurio…

Sirius estaba encerrado en el comedor, mirando con ceño fruncido el tapiz familiar, como si este pudiese revelarle el secreto oculto…Con un arranque, se encaminó al vestíbulo, para hablar con uno de los retratos. Después de todo, ¿Que tenía que perder?

Por su parte, Harry, encerrado en el ático, había despertado después de un largo sueño, más calmado, pero con muchas preguntas e interrogantes en su mente. Mientras más cavilaba, más nervioso se ponía de nuevo y más dudas acudían a él. La peor, la sospecha de que su madre hubiese sido…Cerró los ojos con violencia, apretando los puños y controlando su magia en él. Semejante idea era insoportable, cualquier cosa menos esa, podía aceptarlo todo menos la idea del sufrimiento de su madre… Se lavó la cara en el pequeño aseo y se sentó de nuevo en el diván. Estaba rumiando ideas, dando vueltas en torno a las posibilidades y gruñendo, se tapó la cara con un cojín. Acababa de pensar en Sirius, y en como todo esto podía afectarle a él.

En ese momento, alguien llamó a la puerta. Tras una duda, Harry respondió:

-¡Déjame en paz!

Una voz algo silbante, suave y con un levísimo deje de ansiedad se filtró a través de la puerta:

-Harry, por favor…tenemos que hablar…

El muchacho vaciló. Aun estaba enojado, pero…¿Eso resolvía sus dudas? ¿Contestaba sus preguntas? Con pasos lentos se acercó a la puerta y murmuró:

-Aun no se qué pensar de todo esto…

-Yo también estoy sorprendido, Harry…

Con cierta precaución, Harry preguntó:

-Ese grito de antes…¿No sería Severus, verdad?

El joven creyó escuchar una breve risa ahogada y una tos nerviosa. Finalmente Riddle murmuró:

-Era yo, Harry…tu Maestro me puso al corriente de ciertos hechos relativos a Albus…

Harry se tensó un poco. Eran tema delicado, pero…realmente, ¿Qué podía importarle ya? Tras un momento, hizo un gesto con la mano y sus protecciones se deshicieron, haciendo chascar el cerrojo de la puerta. Vacilante, Riddle empujó lentamente la puerta y asomó la cabeza. Nunca había subido al ático y no sabía que esperar. Harry estaba de pie, a unos pasos de la puerta, los brazos cruzados y el ceño fruncido:

-Aun estoy enfadado…

El hombre asintió, pero terminó de entrar y cerró suavemente la puerta. Un gran diván de anticuada tapicería, alfombras de buena calidad pero disparejas, unas estanterías con libros y revistas, algunos juegos…cojines por el suelo… Con cautela siguió al joven, que se sentó con las piernas cruzadas y abrazando un enorme cojín en el diván. Suspirando, Riddle transfiguró uno de los cojines en un confortable sillón de terciopelo y se sentó frente a él. Aun estaba pensando que decir, cuando Harry masculló entre dientes, la postura rígida y tensa, la verde mirada llena de reservas y dudas:

-¿Fue con mi madre? Necesito saberlo…

Abriendo los ojos con sorpresa, Riddle denegó con suavidad. Si esas eran las sospechas del muchacho, no era de extrañar su actitud…

-No, no, lo prometo. Es imposible. Veras Harry…debido a ciertas…circunstancias… soy estéril, desde hace tiempo. No pude haberte engendrado. Y yo…nunca…

El hombre se sonrojó un poco y susurró:

-He tenido diversos amantes a lo largo del tiempo, pero no me atrae esa clase de violencia.

Harry se removió en su asiento, reacomodando el cojín entre sus brazos y mirando con velada curiosidad al hombre, sin apartar los ojos. Las respuestas debieron satisfacer al joven, ya que relajó un tanto los hombros y preguntó con suavidad:

-¿No tiene solución? Imagino que debe de ser duro…

El hombre denegó en silencio y murmuró:

-Veras Harry…unos años después de mi desaparición como Tom Riddle, en uno de mis viajes… fui mordido…por un vampiro…y ahora, soy uno de ellos, Harry.

El muchacho abrió la boca con gesto de asombro y miró con aire confuso a Riddle… y cerró la boca de golpe al ver como el otro sonreía nerviosamente, enseñando las puntas de unos agudos caninos, disipado el glamour que habitualmente los ocultaba. En un murmullo grave, completó su declaración:

-Solo Severus, Lucius y Narcisa, y por supuesto Rosier lo saben, y tu ahora, Harry. Ese es todo el secreto de mi supervivencia…los vampiros…

-...son altamente resistentes a la mayoría de los hechizos ofensivos, y solo pueden ser completamente destruidos con la completa incineración en Fuego Maldito tras su decapitación con una espada o hacha de plata…

Recitó Harry, con seguridad y convicción. El joven entrecerró los ojos y murmuró, apoyando la barbilla en uno de sus puños, acomodándose mejor con el cojín:

-Dumbledore no lo sabía…yo era sangre de su sangre, la sangre de un vampiro no puede volverse contra sí misma…y ahora…

-…estamos unidos los dos, de por vida, Harry. Y eso puede ser mucho, mucho tiempo…

Harry dejó ir un gemido de consternación, hundiendo la cara en el cojín y Riddle le oyó farfullar alguna parrafada ininteligible, la voz ahogada en la tela. El hombre se inclinó hacia adelante y lo único que pudo entender fueron palabras sueltas como "demonios", "jamás" y "no". El muchacho continuaba despotricando, cada vez más acalorado, retorciéndose, y el hombre se arrodilló a su lado y le llamó suavemente, haciéndole bajar el cojín y girar los ojos. Harry estaba ya muy agobiado, y por si fuera poco, además, vampiro… pero respondió cuando el hombre pronunció su nombre gentilmente. Los ojos le estudiaron, en busca de miedo, rechazo o repugnancia, y tan solo encontraron irritación. Con timidez casi, el hombre cogió el cojín de entre sus dedos y lo apartó. Dándole tiempo como para retirar la mano si era su deseo, Riddle colocó una mano sobre una de las de Harry y murmuró con emoción contenida:

-Harry …por favor…nunca he tenido una verdadera familia, crecí en un orfanato y de muchacho a menudo imaginaba como sería tener padres y hermanos. Durante un tiempo, siempre me decía a mi mismo que no era el momento o la persona adecuada y después, creí que ya nunca podría tener mis propios hijos, es el precio por ser vampiro y casi inmortal…Pero…me gustaría tanto que me dejaras intentarlo…¿Es tan terrible pensar que soy…pariente tuyo?

El muchacho miró largamente al hombre que se arrodillaba ante él. Muy prolongadamente. Y meneó levemente la cabeza susurrando:

-Pues no…todos aquí somos de alguna manera…una gran familia, verdad?. Es un tanto extraño…pero ahora mismo, lo que más me molesta es la parte del vampiro…

Los ojos rojos de Riddle relucieron de verdadera alegría y el muchacho le puso la otra mano en el hombro, y Riddle le abrazó suavemente. Tras una pequeña charla y tranquilizándole respecto al vampirismo ya que Harry no podría haber sido concebido después de su cambio y de todas maneras, la prueba no parecía mostrar una relación paterno-filial, sino alguna otra relación de parentesco algo más distante. Una buena noticia era que el vínculo forjado entre ellos podía explorarse mejor, ahora que sabían de qué naturaleza era la distorsión del hechizo original, y decidieron bajar a buscar a los otros. Todos estaban nerviosos y saber que estaban en buenos términos les calmaría.

Con una mirada pensativa, Harry propuso examinar el tapiz del árbol genealógico. Su presencia y las voces en la sala atrajeron a los demás, que vieron como Harry buscaba su nombre, bordado delicadamente bajo el de sus padres. Un brote con tres hojas y un número oculto entre ellas, enlazaba su nombre con el que brotaba bajo el de Sirius, señalado por idéntica marca, enmarcándole como su heredero, el heredero de la Casa Black. Restaurar los nombres borrados había sido una tarea encomendada a Sirius, que como actual Lord Black, era el único que podía hacerlo. Sin embargo, más allá del nombre de sus padres y abuelos, no había nada. Nada sobre la familia Evans, nada sobre Riddle. Era frustrante, pero el muchacho murmuró una pregunta:

-¿Puede ampliarse? ¿Para que muestre mi genealogía completa?

Sirius sonrió y denegó. Pero señaló un enorme rollo de pergamino de aspecto antiguo sobre la gran mesa de comedor. Su charla con los retratos había sido fructífera.

-El tapiz no, pero este … este sí, sí que puede mostrar a todos los miembros de la familia…

Desplegó con cuidado parte del rollo, sujeto entre dos vástagos de madera de caoba y descubrió los nombres de las últimas generaciones Black. Todos estaban ahí, este era el árbol matriz, y no podían ser eliminados por nadie. Sin embargo, el pergamino también tenía sus limitaciones, solo mostraba a los individuos "legalmente" reconocidos, no a los bastardos o hijos ilegítimos. Con la varita, hizo un pequeño corte en la yema de Harry, otra en la de Riddle y por ultimo en su propia mano y dejó que el suave y cremoso pergamino absorbiera su sangre deslizando la pequeña herida por su nombre, como había hecho con la de Harry y la de Riddle. Con gesto calmado, Sirius murmuró apuntando al nombre de su hijo:

-Chaque sang peut prendre la valeur vrai ou faux. Tenter le coup, protégez ensuite notre sang. (Toda sangre puede ser verdadera o falsa. Haz la prueba, protege toda nuestra sangre)(N.A. No tengo ni idea de francés así que puede ser tremendamente incorrecto, lo he sacado de un traductor de internet)

Era un antiguo hechizo familiar, usado en raras ocasiones para verificar la relación de alguien, su pertenencia o no a la familia. O para dilucidar quién era el heredero del título en caso de que la línea directa muriese sin descendencia. Una luz blanquecina se extendió por las letras y ramas del árbol y nuevas formas y figuras empezaron a aparecer en el. Con ansia, Harry entrecerró los ojos ante el pulsante resplandor, tratando de discernir los nombres que se grababan ante sus ojos. Cuando la magia finalizo de actualizar la nueva versión del árbol genealógico, Harry leyó con curiosidad. Sobre el nombre de su madre aparecía una larga línea, con tres cruces y después, un nombre que no le resultaba familiar. Pero junto al nombre de su padre, aparecía ahora un brote florido con un pequeño número escondido dentro, lo que indicaba que estaba relacionado con otra persona en el árbol. ¿Tal vez había tenido una amante, una media hermana o hermano? Buscando ansiosamente entre las ramas, Harry descubrió a su padre, como hijo natural de Cassiopeia Black y Tom Marvolo Riddle: James Black, adoptado por Dorea Black y Charlus Potter y renombrado James Charlus Potter. Riddle contuvo una exclamación de sorpresa y palideció. Harry se giró y le miró, los ojos llenos de preguntas y el hombre asintió.

-Durante un tiempo, antes de desaparecer, Cassi Black fue mi amante, pero nunca pensé…ella no me dijo jamás…

Riddle palideció aun más, y se sentó bruscamente en una de las sillas, la mirada vagabundeando una vez más por las recién añadidas líneas, que aun continuaban escribiéndose a sí mismas volcando mas y mas ascendientes de los estrictamente necesarios, . Como en todas las familias de purasangres, si uno se remontaba lo suficiente, era difícil no encontrar entronques con la mayoría de las restantes casas…después de todo, su número era bastante reducido. Con cara llena de asombro, de añoranza, el hombre susurró:

-Si lo hubiera sabido, yo…no me habría ocultado…me habría hecho cargo…

El hombre bajó la cabeza, avergonzado. Había abandonado a su sangre y su carne, y había desaparecido. Apretando los puños Riddle añadió en un susurro agónico:

-Nunca me dijo…que tenía un hijo…James Potter…era mi hijo y tú…tú eres mi nieto.

Harry pareció pronunciar la palabra inaudiblemente, como pensativo y luego alzó los ojos y murmuró con mucha suavidad:

-Suena raro que me llames así…abuelo.

Riddle sonrió suavemente y Harry dejó que el hombre le mirase con atención, estudiando ávidamente sus rasgos, respondiendo con una mirada de igual intensidad mientras le reordenaba con gesto nervioso el largo cabello.

-Pues a mí, me parece perfecto, Harry.

Harry se había dejado envolver en un tímido abrazo, correspondiendo ligeramente al fin. Nagini, desde la puerta silbó suavemente, ladeando la cabeza hacia Azra:

-Estoy contenta por mi amo, lleva tanto tiempo solo…ya se estaba encariñando con el chico…y ahora tiene lo que siempre ha deseado, alguien a quien llamar suyo, realmente…

-¡Lo que faltaba, otro humano para consentir a mi cría!

Pero tras un instante Azra ladeó la cabeza, mirando pensativa al grupo y susurró:

-Realmente, esta es una extraña familia, pero no puedo imaginar una mejor para protegerte, mi pequeño Harry.