Resumen: Tom Riddle es una persona capaz de aparecer a la una de la mañana para pedirle a Nott que lo ayude a cubrir las huellas de un asesinato. Y Nott es la clase de persona que nunca diría que no.

Personajes: Nott & Tom Riddle Jr.

Prompt: Poder.


Recuerdos falsos

And if you're still breathing, you're the lucky ones
'Cause most of us are heaving through corrupted lungs
Setting fire to our insides for fun

Youth, Daughter


—Burke te hace ir a visitar a cada excéntrico…, joder.

Gabriel no sabía exactamente donde estaba, pero sabía que aquella casa era un horror. Y Tom le había perdido que fuera con él. Llevaba la varita afuera e iluminaba todo con la punta. Tom iba delante de él y ni siquiera se había molestado en hacer un «lumos». Ahora iba a resultar que el cabrón podía ver en la oscuridad.

—Hepzibah Smith era útil —cortó Tom—. Tenía… artefactos interesantes.

—¿Qué cosas? —preguntó Gabriel.

—Cosas —respondió Tom.

Siempre tan críptico el cabrón. A veces Gabriel todavía se preguntaba por qué lo seguían sin cuestionarlo. Pero sabía que la sonrisa de Tom y lo carismático que era le habían granjeado aquel liderazgo natural. No había tenido que luchar por él. Hasta el imbécil de Avery lo seguía sin rechistar.

—Críptico de mierda.

Tom no tenía por costumbre explicar las cosas. Se aparecía en sus casas a las doce de la noche y les decía «ven», esperando que lo siguieran al fin del mundo. Y siempre, siempre, todos lo seguían. No había manera de contener la curiosidad.

Entonces Gabriel vio el comedor.

Había una mujer gorda, con ropas ridículas sentada en la mesa, con la cena fría todavía enfrente de ella. Parecía que se había quedado dormida con la cara en al plato. Había una taza rota y tirada en el suelo. Y otra cosa. Una elfina doméstica. Parecía dormida.

Tom la señaló.

—Tuvo un ataque de pánico. O algo. No sé. Gritó cuando la gorda de Smith dejó de respirar y tiró la taza —explicó, con frialdad—. Tuve que dejarla inconsciente. Era una molestia.

—¿Y? —preguntó Gabriel Nott.

—Necesito un trabajo perfecto con su memoria, Gabriel —dijo Tom—. Perfecto. Y eres el mejor que conozco para implantar recuerdos. Para modificar la memoria.

—Carajo, te enseñaré a meterte al cerebro de los demás si dejas de levantarme a las doce de la noche. Aunque… olvídalo, quizá ya lo sepas. —Alzó la varita—. Probablemente ya lo sepas. —Dejó de mirar a la elfina y se fijó en Tom, sospechando—. Lo que no quieres es un rastro de magia que lleve hasta ti, ¿no? —espetó.

Tom se encogió de hombros.

—Nadie va a pensar en ti.

Gabriel sacudió la cabeza. Aquello era típico de Tom. Tom, el que todo lo podía, pero seguía pidiéndoles que hicieran cosas por él sin explicar por qué o para qué. Y les seguía prometiendo una guerra. Estaba prometiéndoles esa puta guerra desde que había regresado de Albania.

Pasaban los años y nada.

Obliviate —dijo Gabriel, apuntando a la elfina. No era demasiado complicado—. A cambio de esto, me cuentas que mierda le robaste, Tom.

—Lord Voldemort.

—Gánate los putos títulos. Prometiste una guerra, ¿no? —le espetó Gabriel. Apartó la varita de la elfina—. Vámonos. ¿Algo más que planees hacer? ¿Algún otro asesinato? Digo, para estar preparado y que no me saques de la cama…

—Voy a renunciar mañana con el señor Burke.


Notas de este drabble:

1) Según la wikia (en inglés) Hepzibah Smith murió entre 1955 y 1951. Yo lo estoy colocando en 1951.

2) Gabriel Nott es, evidentemente, Nott Sr. Y sí, aquí Tom sigue siendo Tom. Y como en algún otro drabble publicado en «Antesala de una revolución», Gabriel Nott sigue insistiéndole que hay que ganarse los títulos.

3) Lo demás es estirar el canon todo lo posible.

Andrea Poulain

a 9 de octubre de 2018