Espero que os guste. Me he divertido planeando una venganza adecuada….

LA VENGANZA DE LOS HUMILLADOS

La liberación de la tiranía de Umbridge y Dumbledore había supuesto una revolución de orden social entre el alumnado. Los gemelos Weasley estaban más que disgustados con el comportamiento de Ron y de su hermana Ginny. Y con el resto de los miembros de la Brigada Inquisitorial. En pocos días, los que no habían sido directamente expulsados como McLaguen o Pucey, se encontraron no solo enfrentados a la nueva disciplina escolar, sino a la justa venganza de sus propios compañeros. Con el apoyo moral de los últimos Merodeadores, un poco de trabajo en encantamientos y un buen hechizo pergreñado por Hermione añadido a las hojas de pedidos de Sortilegios Weasley, los trucos y bromas de los gemelos fueron la primera arma de batalla y en marzo, estaban en plena guerra de guerrillas.

Al final de la hoja de pedido habitual, junto a la firma, si el cliente era menor de edad, se activaba y revelaba un párrafo que aseguraba la recepción de un paquete adicional gratuito con el pedido realizado, siempre y cuando el cliente se comprometiese solemnemente a emplear este y solamente este material exclusivamante en los miebros de la B.I.: Ron, Ginny, Lavender, Romilda y Andrew Kirke, incluso Summerby de Hufflepuff o el pequeño Malcom Baddock, el único Slytherin que había pasado información a Dolores. El párrafo añadía que para asegurar la impunidad de sus clientes, en caso de sospecha, el pedido original se remitiría sellado y se recomendaba que no se rompiera el sello.

Al principio, la revancha empezó lentamente: polvos pica-pica, caramelos crece lengua, galletas de canario…nada que no pudiera ser considerado una mera broma. A eso siguieron los pergaminos inservibles y las plumas de tinta invisibles, haciéndoles imposible tomar notas o entregar los deberes, por más que los hicieran y rehicieran, lo cual, les puso en el punto de mira de los profesores. Por supuesto, Ron y los demás se quejaron vivamente ante McGonagall, que con cara tensa, enfrentó a los sospechosos principales, los propios compañeros de casa de las víctimas. Pero aunque estos admitieron haber comprado productos Weasley, pudieron enseñar sus bromas aun selladas en los paquetes originales, haciendo que la estricta bruja mirara con dureza a los chicos y chicas que habían traicionado tan cruelmente a sus propios pares y gruñera secamente:

-Las bromas entre alumnos están fuera de mis manos. Ahora recogeis lo que sembraistes, asi que afrontadlo.

Después, las cosas empezaron a ponerse mas serias. Con el imput de los Merodeadores, el genio para las pociones de Severus, y la experiencia de Riddle, el surtido saltaclases se convirtió en una efectiva manera de poner fuera de combate a los blancos elegidos. A esas alturas, lloriqueando, Baddock había rogado a sus padres que le sacasen de la escuela después de una hemorragia nasal especialmente intensa... y ser mirado con ojos hambrientos por un tenso Jason. Los ojos color violáceo de Jason se habian oscurecido y su rostro habitualmente sonriente se había endurecido, haciendo desaparecer la afabilidad del mismo. Enmarcado el rostro por su cabello ondulado y negro, el vampiro había hecho alarde de tensarse y mirarle fijamente mientras abandonaba la clase. Despues de todo, Baddock era un Slytherin y su sentido de la autopreservación era muy alto…

Cuando los desmayos y las hemorragias nasales en clase y los súbitos ataques de vomito tras las comidas y la fiebre comenzaron a ser algo aburridos de ver, los mayores sacaron a relucir nuevas ideas. Sábanas impregnadas de hiedra venenosa, pociones que llenaron de caspa y granos a los afectados, que les cambiaban el color del pelo, les hacían brotar cola, orejas de perro y cosas similares. O simplemente, se convirtieron en conejillos de indias involuntarios para los trucos aun a medio elaborar de los gemelos. En ese momento, y ante la pasividad o incapacidad de los profesores para apuntar a un culpable o cuplables, Summerby decidió abandonar la escuela. Individualmente, cada truco era…relativamente inocuo, pero como eran muchos los que estaban atacando a la vez, a veces se producían…interesantes reacciones. Como cuando Ron tomó una galleta de canario estando bajo los efectos de una poción de granos. Su piel se cubrió de plumas dolorosamente incrustadas en más granos aun, y el efecto se mantuvo durante casi cuatro días. Cuatro días observado ferreamente por Poppy, Severus y Jason, que tomaban notas de cada cambio en su estado, cuatro días con tan solo tratamientos muggles para el dolor, para no provocar más interferencias, según la enfermera, que detallaba los efectos de las principales pociones y hechizos curativos discutiendo con ambos hombres a los pies de su cama, cuatro días sintiendose una rata de laboratorio.

Ginny estaba furiosa. Sus opciones de hacer una rápida escalada social vía matrimonio se habían ido al cuerno, y los chicos que el año anterior la buscaban para pedir…ciertos favores, la evitaban como la plaga. Siendo la menor de siete hermanos en una familia que todo lo más, podía ser modesta económicamente, la pelirroja sabía que sus expectativas de progreso radicaban en conseguir por sus medios un marido rico. Ahora se conformaría con un amante, y si era hábil…podía lograr bastante…un embarazo en el momento adecuado era fácil de lograr. Necesitaba pensar, relajarse…Determinada a encontrar un novio complaciente y con dinero, la pelirroja sacó de su baul su mejor loción y champú para el cabello, esperando deshacerse de la caspa y se dio un largo y concienzudo lavado de cabello. Con el pelo envuelto en una toalla, dejando actuar la mascarilla revitalizante, Ginny repasó mentalmente su plan de acción. Por supuesto ella era "una víctima", que había seguido los dictados de Ron, aterrada de desobedecer a su hermano mayor. Hufflepuff era el mejor campo para jugar esa carta, y probablemente podía encontrar algún candidato…tal vez Justin o Ernie…quizás alguno de los mayores. Era cuestión de poner cara de niña asustada y hacerse la inocente, no? Mas calmada, Ginny entró en la ducha y se enjabonó, antes de deshacerse de la toalla y cerrar los ojos para dejar que el agua de la ducha enjuagase jabón y crema. Con los ojos aun cerrados, la pelirroja se llevó las manos a la cabeza y frotó suavemente para deshacerse de cualquier resto. Ya sentía el cuero cabelludo mucho más fresco…

Deteniendo su gesto, Ginny notó un detalle y palideciendo como un fantasma abrió los ojos. A sus pies, y arremolinadose en el desague de la ducha, largos mechones rojos amenazaban con rebasar la capacidad del encantamiento anti atasco del sumidero y este de repente, borboteó y el agua comenzó a anegar el suelo, desbordándose. Un frasco casi identico al de la mascarilla, excepto por la etiqueta, giró en el remolino, vacío de Loción depiladora extra duradera, garantizada para un piel libre de vello durante al menos seis meses, flotando en el agua…Un grito de horror estremeció la torre de Griffindor, y en su habitación de prefecta, Hermione sonrió abiertamente. Ah…el poder de un poco de pegamento y una doble etiqueta… unido al consejo para el mejor momento para aplicar un ligero confundus de un vampiro con aire de fauno travieso.

Ginny llevaba recluida en su dormitorio más de una semana, negándose a asistir a clases, después de que la enfermera le dijera que solo podia esperar y dejar actuar a la naturaleza. Eso y comprar un carísimo tónico capilar para estimular el crecimiento del cabello, que aunque había rogado y suplicado a su madre, estaba fuera del poder adquisitivo de la familia. A esas alturas, Ginny solo quería irse a casa, pero su padre se negaba a que perdiera el curso escolar. Sin embargo, lo peor para Ron aun estaba por llegar. Tras despertase de madrugada, nuevamente intoxicado por la presencia de hiedra venenosa en su cama, el pelirrojo se metió en la ducha tomando la loción calmante que recibiera de la enfermera. Picaba horriblemente, y sabiendo que el agua caliente empeoraba las cosas, abrió el grifo del agua fría, resistiendo la urgencia de rascarse. Sin embargo, no llegó a entrar en el agua. Al despojarse de los pantalones, notó la ausencia de algo…importante. Con ojos dilatados de horror, jadeando, Ron contempló sus genitales, reducidos al tamaño y aspecto de los de un infante recién nacido…

Cuando Minerva fue alertada de la presencia de un estudiante corriendo semidesnudo y gritando por los pasillos por el guardian de sus estancias, se envolvió en una bata y fue en pos del perturbado. Muchos de los alumnos se habían levantado ante el griterío y las demandas furiosas de Ron, los ojos desorbitados. Y el infortunado llegó por su pie al hospital, histérico. La enfermera estaba revisando al joven, cuando Minerva llegó al Hospital. Y tratando de calmarle infructuosamente, mientras Jason le metia en la cama, levantándole a pulso como un pelele. Era bueno tener al joven vampiro entre ellos para lidiar con algunas de las emergencias… Alzando una ceja ante la …evidente aflicción del pelirrojo, la mujer reprimió la ugencia de reir. No era propio… Calmadamente, Poppy hizo sus diagnosticos y verificaciones, e intentó hacer retornar las cosas a su estado normal, ante la histérica impaciencia de su paciente, que se debatía contra los brazos inamovibles del vampiro, para ver sus esfuerzos frustrados. Asi que era una loción rejuvenecedora… Tras un par de pruebas más, y suspirando, la mujer puso una mano en el hombro de Ron y le palmeó. Jason alzó una ceja y miró atentamente a la enfermera.

-¿Has usado un finite? – (Asentimiento mudo del pelirojo y chispa de risa en los ojos violeta del vampiro…los pensamientos de Ron eran claramente audibles)- ¿Y un engorgio, verdad? (nuevo asentimiento mudo y mueca del Jason, que reprimió una sonrisa a duras penas)

La matrona suspiró y miró casi compasivamente al joven, dándole una dosis de sedante. Cuando el pelirrojo tragó el líquido mumuró:

-Tranquilo, Ron, todo volverá a la normalidad, cuando tu organismo se limpie de los restos la loción rejuvenecedora…

El pelirrojo dio un suspiro de alivio y miró expectante a sus partes, como esperando verlas retornar de inmediato a su estado previo, e ignorando la mirada conmiserativa de su jefa de casa o la chispota de divertimento en los ojos violeta del vampiro.

-Si no hubieras hecho nada, habría tardado un mes, pero sin embargo has usado encantamientos que han interferido con la poción, asentándola en tu cuerpo, asi que va a demorarse un poquito… mas o menos…un par de años…

Y el pelirrojo volteo los ojos y se desmayó.