Resumen: Antes que nada, son hermanos. Hermanos que llevan el peso de un apellido, de una herencia, de una familia importante. Y lo serán siempre. Así tengan que jurárselo.

Personajes: Rodolphus L. & Rabastan L.

Prompt: Inquebrantable.


Hermanos

We're bound by this
Running circles and we're walking in reverse
It's hard to change a love like this
The writings on the wall, so strong it hurts

Be The Man, Rag'n'bone


—Ustedes están locos —repuso Augustus.

Augustus Rookwood. Siempre por encima de ellos. Y también mayor. Por aquel entonces tendría unos veintidós años y ya era un inefable que sonreía con suficiencia cada que le preguntaban algo de su trabajo.

Rodolphus y Rabastan, en cambio, todavía conservaban la sombra de Hogwarts en sus rostros y había días que todavía eran confundidos con estudiantes. Rodolpus apenas había cumplido veinte, pero no se veía ni un año más arriba de dieciocho y Rabastan acababa de salir de Hogwarts.

Bellatrix Black estaba sentada mirándolos. Había alzado una ceja.

—Concuerdo con Rookwood, idiotas —dijo—. Y les aseguro que mataría por mis hermanas.

Era de la edad de Rabastan, pero parecía un poco mayor. Cabello castaño muy oscuro, prácticamente negro. Una manera de sonreír extraña. Siempre estaba pegada a los dos. Y a Rodolphus le gustaba, no podía dejar de mirarla.

—No importa si el resto del mundo nos abandona —espetó Rodolphus—. Nosotros no.

Tenían una mano entrelazada.

—Malditos sensibles —repuso Bellatrix y miró a la ventana.

A Rodolphus le daba igual lo que los otros pensaran. Iba a hacer aquello. Su hermano no lo iba a abandonar como su madre lo había hecho meses atrás. Rabastan y él habían llegado a la casa para encontrarla con las maletas hechas, en el porche, escribiendo una nota que al final se había quedado inconclusa.

«Yo…». Había intentando disculparse con ellos. «Yo no quería esto. Yo no quería casarme a los diecisiete». Había suspirado y ni Rodolphus ni Rabastan se habían atrevido a moverse o a detenerla. «Yo quería tener mis ÉXTASIS. Quería algo más. Tenía sueños». Y se había ido.

—¿Entonces? ¿Lo van a hacer? —preguntó Rookwood.

Ambos asintieron, mirándose a los ojos.

»Supongo que saben lo que pasa cuando alguien incumple el juramento, ¿no? —insistió—. No es para estúpidos. Aunque siempre caen demasiados estúpidos bajo sus garras. Bueno —alzó la varita—. ¿Están seguros?

Bellatrix volvió de nuevo su vista hasta ellos.

—Oh, Rookwood, deja de ser un cabrón aguafiestas, si quieren hacer una estupidez es su problema, ¿no? —Se cruzó de brazos—. Además, ni que estuvieran jurándose que van a asesinar por el otro o algo así.

—Exacto. Simplemente juramos no traicionarnos. —Rabastan se encogió de hombros—. Somos hermanos, ¿no? Pues bien. Nuestra familia no va a romperse. —«No más». No lo dice. Que su madre se haya ido ya fue suficiente golpe.

Augustus los miró como si estuvieran bien pendejos. Y quizá lo estaban. Ya no estaban tan chicos como para no entender las consecuencias de lo que estaban haciendo. Ese era un lazo inquebrantable. De por vida. La alternativa a romperlo era la muerte.

—Bueno, pues. —Rookwood acercó la varita a sus manos y un lazo las envuelve—. Esto es para siempre. Que no se les olvide.

Y después pronunciaron el juramento. Hermanos para siempre. Toda la vida. Por encima de todo. A Rodolphus se le daban bien aquellos juramentos. Siempre había sido leal a los suyos.


Notas de este drabble:

1) «Inquebrantable» gritaba a Snape y a Narcissa, pero no quería irme por lo obvio, la verdad. Y esto me ayuda a hablar de los hermanos Lestrange.

2) Tiene poquito backstory si les interesa, el segundo drabble de «Antesala de una revolución», «Matrimonio blanco», habla de la boda de sus padres.

3) Ambientando en el 69. Bellatrix Black acababa de salir de Hogwarts. En mi headcanon, Rabastan también.

Andrea Poulain

a 12 de octubre de 2018