Vengo a acercarme a tí
a decirte que lo siento
Tú no sabes lo adorable que eres
Tenía que encontrarte
Decirte que te necesito,
a decirte que eres muy especial.
Cuéntame tus secretos
y hazme tus preguntas
OH, VOLVAMOS AL COMIENZO
corriendo en circulos, sin encontrárnos
perdidos en una ciencia distante
nadie dijo que iba a ser fácil
es tan triste para nosotros el separarnos
nadie dijo que iba a ser fácil
tampoco nadie dijo que sería tan difícil
"Si sabes que la relación va a terminar, ¿Para qué ser fiel?"
Las palabras resonaban en mi cabeza, sobe mi dedo corazón, mientras que me veía al espejo y volvía a leer el mensaje.
"Anda, vamos a la fiesta"
Me llego otro. Dos señales en un mismo día ¿Coincidencia? ¿Destino? ¿Idiotas que utilizan la situación para sonsacarte? Por supuesto, se aprovechaban de que estuviera así de sensible, así de abierta, estaba en medio del enojo, dolor y arrepentimiento, estaba en medio de esas 3 cosas.
Abrí su conversación, no había un escribiendo, no había palomitas, no había nada, solo la estúpida pelea, finalizada con un "Como sea" ¿Qué significa eso? ¿Cómo sea?
-¿Piensas seguir conmigo?
-Como sea.
¿Qué clase de respuesta es esa? Ya llevaba dos días sin responder, estaba a punto de escribir cuando me llego otro mensaje.
"Paso por ti a las ocho"
Asentí, mirándome al espejo, terminé de cepillarme los dientes, y de nuevo leí aquel mensaje, "Para que ser fiel si la relación terminará".
No era experta en relaciones, de hecho mis relaciones las finalizaba yo, encontrándole defectos a mis parejas.
A excepción de "Mi novio actual" A excepción de "Como sea"
Nunca le vi un precioso defecto, de hecho, el único defecto que tenía era no darme la razón, alegaba conmigo sobre todo, lo cual nos gustaba, porque entre menos nos poníamos de acuerdo más excitante se volvía. Seguía "enamorada" de él, si así se le puede llamar, pero en mí habitaba un orgullo de la mierda, que a veces ni yo me aguantaba.
Simplemente no podía decir "Como sea"
Mis amigas me dijeron, ha y cabe recalcar que con el dolor de su alma, que esto era para mandarlo a los 1000 metros bajo el infierno.
— ¡Esta pendejo! ¿Cómo se atreve a decirte eso? Mándalo a la mierda
Y sin defenderlo, pero obviamente solo estaban viendo la punta del Iceberg. No leyeron la conversación completa, y a decir verdad dije muchas cosas hirientes, realmente no sabía que pensar, pero este era el 3 día que no respondía y la 5 semana que pasábamos así, con peleas tontas por su comportamiento raro.
Tenía amigos hombres, tenía hermanos mayores, tenía a los amigos de mis hermanos para basarme en sus pretextos poco prácticos sobre como cubrían la verdad del jodido engaño y como sus novias le creían sus mentiras.
—Esta semana no podré verte, estaré ocupado en algunas cosas
Si, ese lo había utilizado, cuando habíamos cumplido otro mes juntos, no soy de esas exageradas maniáticas de los meses, de hecho me viene valiendo, pero hasta ese día me arregle, no lo había visto durante 3 días, y pensé que este día saldríamos a cenar, bueno lo invitaría, él había dicho que me vería y a la mera hora me cancelo. Y no hay peor coraje que te cancelen una salida cuando ya estas más que bonita. Así que ese pretexto fue el que me pateo el trasero fuerte.
—Sí, lo siento nena, estoy ocupado estudiando—Había dicho el simplón amigo de mi hermano, mientras se besaba con mi hermana, a la estúpida le dio risa mientras de nuevo le metían mano por todas partes.
¡ASÍ QUE ESE PRETEXTO ME LO SABÍA!
Pretexto numero dos: DECIR LA VERDAD DESCARADAMENTE
—¡Oh claro, toda la jodida semana no me presente por estar fajando con la maldita recepcionista del hotel!
Lo miré fijamente mientras recordaba como descaradamente Suigetsu le gritaba a su novia que se los puso con mi hermana y ella le perdono porque Suigetsu le hizo creer que se estaba volviendo loca.
Numero 3: Según mis amigas quitar la foto de perfil cuando estas con tu pareja es la mayor amenaza. Además de que quito la relación, eso ya era para arrancarse los cabellos.
—¡ESTA VIENDO A OTRA!—Recuerdo que lo gritaron tan fuerte que mi hermana vino.
GRACIAS MALDITAS PERRAS, AHORA NO ME QUITO A MI ZORRA HERMANA DE ENCIMA.
Numero 4:
—No podré ir por ti, un amigo acaba de llegar de lejos y tengo que pasar por él.
MIS HUEVOS QUE PASO POR ÉL, ME CAGO EN LA PUTA, ME CAGO EN LA SOCIA.
Me miré finalmente al espejo, llorando, SI, LLORANDO.
Él tipo que juré que no me haría llorar, quedarme en casa solo aumentaba el recuerdo.
Tache mi lista de cosas que lo hacían infiel, y descarte la idea de que me volvía paranoica, o sea ¡Era yo, no podía pasarme eso! Pero irónicamente, me estaba pasando.
— ¿Qué estás haciendo zorra de closet?
—Deja de llamarme así—Le dije cansada
—¿Saldrás hoy?
—No lo sé Tamaki
—Tu hermana Samui llamo—Dijo divertida
—También es tu hermana Tamaki—Le dije
—Pasaba por aquí y me preguntaba ¿Por qué no ha venido Yahiko? ¿Te está engañando?
Pregunto con curiosidad y burla, no la miré ni le respondí. Eso me pasaba por dejar la puerta abierta.
—¡Mírate, ¿Quién no te dejaría?! Si yo fuera él, me aburriría de ti, a nadie le interesan tus libros o tu música rara—Intente no sentirme mal por los comentarios, era mi hermana menor, pero eso no significaba que no podía pegarle, iba en contra de mis principios.
— ¿Su madre no está?
—También es tu madre tonta—Le respondió Tamaki.
Sí tuviera que describirnos diría que Tamaki era Queen y yo Daria, Samui era la combinación de ambas.
Busco en mi armario algo de su ropa—No recuerdo haber pedido tu opinión engendro, por cierto, ¿En qué problema te estas metiendo?
—Que te importa—Le respondió, volviendo a mi colección de CD's—Smiths, por dios, eso es tan Summer—Entorné los ojos— ¿The killers? Te killers… Te-quila
—¿En qué andas metida?—Le pregunte
—En nada que te importe
—Se anda metiendo con un hombre casado—Respondieron, casi al mismo tiempo, una omitiéndolo y la otra diciendo la verdad
—¿Quién te lo dijo?—Deje de hacer lo que sea que estuviera haciendo y camine al cuarto, me apresure a la puerta y la cerré
—Uno de tus hermanos, no te diré cual
—¡Es obvio que el maldito de C!—Dijo, gritando— ¿Quién más se entra de cosas sin ni siquiera enterarse?
—¿Entonces es verdad?—Pregunte yo— ¿Sales con alguien casado?
—Solo hemos cogido un par de veces
—¿Qué?—Dije atónita, sin saber qué clase de hermanas tenia. Mi familia era un jodido desastre, estaba el alcohólico, la drogadicta, la puta, la rara, el agresivo y la rara y luego estaba Tamaki. La que seguía los ejemplos de todos a excepción del mío, claro. Yo, por supuesto que me consideraba normal
—Temaki, está bien que seamos putas, pero no hay que caer tan bajo
—Está casado. ¿Tiene hijos?
—No lo sé—Dijo, aburrida
—Porque si tiene hijos imagina la familia que estas destruyendo Tamaki—Le dije
—Él la destruyo, además que Konan, no me voy a quedar de brazos cruzados llorando y pidiendo una disculpa, no porque tu novio te los ponga quiera decir que te sientes identificada con aquella pendeja que te los está poniendo
—Oh cállate Tamaki, dudo mucho que Yahiko este con alguien más, tienen los mismos putos gustos raros
—Si terminaron de insultar, se pueden largar a la mierda
—Ha pero es justo que insulten a Tamaki, pero tú no aguantas nada maldita cornuda—Grito Tamaki
—La pequeña arpía tiene razón
—¿Y tú?—Le dije, enojada, claramente también quería que le dijéramos sus cosas pero…
—¿Yo? Solo sé que soy más chingona que ustedes dos juntas y me vale verga lo que opinen, si soy puta, si lo soy, no soy una maldita reprimida enganchada en los principios y la moral
—Mejor cierra la boca—Le dijo Tamaki
—Vete a coger con el mandado de otro carro, voy a descubrir quién es maldita
—Quiero ver
Se retaron ambas, me senté en la cama, mirando nuevamente el mensaje.
—Si yo fuera tú—Me dijo Tamaki—No me quedaría aquí sin hacer nada
—Si yo fuera tú—Me dijo Samui—Estaría con la consciencia limpia de no haberla cagado
Sus ojos azules recorrieron el cuarto, tomo su vestido y salió de ahí.
Igual que Tamaki, se fue de ahí. Me mire al espejo, sintiéndome una mierda.
Si él ya estaba con otra ¿Qué quería de mí?
Fruncí el ceño y vi la misma expresión que tenía Samui, no nos parecíamos en nada, ella era rubia y yo tenía el cabello azul, ella era, era todo lo contrario a mí, igual que Tamaki, nada que ver Tamaki y yo, a diferencia de Samui, C y Atsui, se parecían, cabello rubio…al menos eso tenían en común.
Agarre diferentes cosas de las de Samui y comencé a maquillarme, agarre uno de sus vestidos, agarre sus zapatos, collares, pulseras.
Y lo que vi en el espejo, no era yo.
Era una señorita.
—Esto es ridículo.
—Hasta podría decir que eres bonita—La puerta se abrió—Pero tú no eres así—Me dijo Atsui
Hice una mueca, no, no era yo, no me sentía a gusto—Tal vez tú madre se sienta satisfecha de verme actuar "normal"
—Esa vieja es una hija de puta, lo normal para ella sería, ser como ella, dudo mucho que quieras serlo
—¿Quién querría serlo?—Tomé el teléfono y abrí la conversación a punto de enviarle un mensaje
—Vaya, pensé que te encontraría en pijama—Anko tomo mi mano—Hay que irnos— ¡PERO QUE MIERDA TE PASO! ¿Por qué estás vestida de Samui? No sabía que tenías el cabello tan largo, ya sabes, siempre lo llevas de señora fodonga, como sea nos esperan
—Oye Anko, mi casa está sola
—Lo sé—Le respondió con una sonrisa—Pero me temo que si no saco a tu hermana ahora, nunca la sacaré, tal vez después Atsui
Vaya, que descaro.
—Espera, no voy a entrar. ¿De quién es el carro?
—Claro que vas a entrar—Me dijo, nerviosa—Ellos tienen información de tu novio, ya sabes, no creas que lo hago solo para putear ¿Verdad?
Estaba a medio camino, entrar o no entrar…
—Konan, maldita, ya levántate, vas a llegar tarde.—Tocaron la puerta, me escondí debajo de las cobijas y subí más el volumen.
Entonces comencé a recordar nuevamente.
—Estás ebria—Me dijeron, les sonreí porque lo estaba pero no recuerdo haber tomado. Aún estaba consciente, bueno, media consciente, porque mi atención a las conversaciones me resultaba tan interesante pero no captaba nada de lo que decían.
Las palabras en mi mente resonaban. "No te sientas triste, no quería que estuvieras triste, más bien te lo dije para abrirte los ojos, no soy amigo de Yahiko. ¿Quién puede llamarle amigo después de que le hace a su novia?" Eso sabía amargo, no lo conocía, y dijo que no era amigo de Yahiko, pero sabía que me engañaba, sonaba patético, pero para una mujer, para una mujer que amaba locamente a su novio, sonaba como el fin del mundo.
"Si, es que estás muy bonita" Era la primera vez que lo escuchaba, de alguien que no fuese Yahiko."Y no te mereces eso"
Y todo el camino, el sujeto no dejaba de repetírmelo.
—¿Konan?—Pregunto mi hermanita— ¿Qué significa todo esto?
—Que tú hermana está más caliente que tú y es tu hermana la rara
Se puso junto a mí, empujando al otro tipo—Tú no eres así, ¿Qué mierda te sucede?—Le sonreí, me quito el vaso y lo arrojo lejos—Konan, te estoy hablando, estas ebria por Dios.
—No, no es por él, es por mí
—¿Por quién?
—Por Dios
Entornó los ojos y se fue de ahí.
Que coman mierda todos, que todos coman mierda.
Fijaba mi mirada en todas las barbaridades que estaban haciendo además de tomar y quemar animales. Tal vez me opondría a eso si estuviera sobria, pero por andar curioseando, me topé con él, con su sonrisa, entonces lo patético se volvió doloroso.
Estaba con alguien, obviamente más llamativa que yo, el cabello verde y esos malditos mechones, por dios.
—Hola, ¿Esta silla esta…— ¡SI JODER, LO BESÉ!
LO BESÉ
LO BESÉ
LO BESÉ
Con las lágrimas calientes quemándome los ojos por querer salir.
¿¡PARA QUE SER FIEL CUANDO SABES QUE ALGO VA A TERMINAR!?
Cuando terminé de meter mi lengua en su boca, tomé bocados de aire, y comencé a reír histérica, lo había hecho, joder, le había besado.
Y eche de menos a Yahiko.
Entonces de mi risa loca comencé a llorar, no quería llorar.
Y desesperadamente comencé a buscar diferentes labios, dios, a Samui y a Tamaki las buscaban, las amaban.
Yahiko no es el único que me ve la cara de idiota.
¿Para qué ser fiel si esto se iba a terminar?
Y cuando abrí los ojos él paso, pero no me dijo nada, sabía que miro porque sentí ese escalofrío, y lo perseguí, mientras que ella llego y se aferró a su brazo, él le sonrió, y le metió una uva a la boca.
—Estás haciendo algo bueno, no te arrepentirás.
Y la miro a los ojos y con la mayor seguridad del mundo dijo—No lo haré
JODER
Y juro que podía escuchar que dentro de mí se escuchaba Goodbye my lover, goodbye my friend.
JODER
Pase por en medio de ellos, separándolos, crucé el jodido puente de luces y vasos, y miré la porquería en el pequeño río, vomito de todos, que asco, pero más asco porque le había creído, porque sabía que me engañaba y no hacía nada al respecto, pero ¿Qué puedes hacer? Más que quedarte en tu casa y esperar que no sea verdad.
—¿A dónde vas?—Me tomo del brazo y me pegó más a él y lo besé, mientras él metía mano donde quisiera, me sentía tan cliché, tan, tan zorra despechada que hace lo que las demás hacen.
Me tomaron de los cabellos— ¿¡Que mierda crees que haces!?—Y las lágrimas cayeron
—Me está engañando Samui, al parecer todos se dieron cuenta y la ultima en enterarse fui yo. No me llego la invitación o…—Me soltó la bofetada de los mil diablos, obviamente todos vieron, respiré, antes de levantarle la mano a Samui para regresarle la bofetada
—Konan—Llego la tercera perra al encuentro local de putas
—Ahora no Tamaki
—Konan—Lo miré con labios temblorosos, y él me miro— ¿Qué te paso?—Dijo sonriente
Me tomó la mano y la besó, camine con él. ¿Cómo podía estar de hipócrita?
—¿Qué es esto?
—Ellos son mis amigos—Dijo, señalando a algunas caras—Nagato,Deidara, Hidan, Itachi, el que te comente que acababa de llegar y ella, ella es mi FUTURA ESPOSA.
Me quede con la boca abierta, solté su mano y miré a Samui, miré a Tamaki, y miré a las personas, como lo miraban, y sus amigos lo felicitaban.
—Lo sé, nena, me he comportado como un maldito imbécil, pero lo lamento, estoy muy nervioso por esto, recuerdas a ella ¿Pakura? Se encargara de toda esta mierda, sé que no te gustan las tradiciones y no te gusta que se arrodillen y estás semanas me he estado partiendo la cabeza para…¿Qué sucede?
Pakura me miraba con cara de odio, ella había visto todo.
—Yahiko—Le puso la mano en el hombro
Había un silencio infernal. Y el escándalo de fondo que poco a poco fue haciéndose oír.
—Maldito hijo de puta ¿Quién es la perra? ¿Quién es? Es esa—Me señalo
Tamaki se puso frente a mí pero Samui la quito—Se lo merece
—No eres…no puedes…
—Yahiko—Le dije, comenzando a seguirlo
—No te atrevas—Se interpuso Pakura
—No te metas—Le dije, mientras aquella pendeja se acercaba a darme su pinche bofetada culera, hice a un lado a Pakura y caminé, empujando por el jodido puente a aquella ridícula y corriendo por Yahiko
—Estás humillándome, deja de hacerlo, si tienes una pizca de consideración. Debí juzgarte mal, eres igual que todas, y pensé, pensé…
—Es que todo esto es un malentendido es que
—Pero no lo arreglaste joder, no es un maldito malentendido porque si lo fuera, no estarías a medio follar con un mal parido. ¿Qué quieres que piense?
—Tú me lo diste a entender primero
Rió, irónicamente, yo no decía estas cosas—Creí que también te había dado a entender lo mucho que te amaba y mira en lo que termino mi puñetero amor
—Yo lo siento
—Yo también siento haber gritado eso. Deberías desaparecer Konan…
De nuevo tocaron a mi puerta y esta vez Tamaki grito.
—Entiendo por lo que estás pasando, pero ha pasado un mes, Konan. Tienes que enfrentarlo tarde o temprano. Las chicas grandes lloran cuando sus corazones se están rompiendo—Grito junto con la canción y se fue de ahí
Deja de ser una cobarde, me dije.
Y me mire al espejo, desate mi cabello y lo deje suelto y tomé las tijeras y lo hice, lo corte.
—No tenías por qué hacer eso—Entro Tamaki, yo y mi mala costumbre de dejar la puerta del baño abierta
Tomo las tijeras y ella misma lo acomodo, deje que hiciera de mi lo que quisiera.
—La sombra azul hace resaltar el color de tus ojos, hace que te veas menos pálida.
Me ato una flor en el cabello.
—Lo siento, pero no veo otra manera de salir de este infierno si no es la escuela.
Le asentí, mientras me vestía.
—Eres linda Konan
—Deja de sentir lastima por mí
—No siento lastima por ti, digo lo que veo.
Le di el avión, ni siquiera vi cómo me dejo, pera era mejor ser la burla por parecer payaso a ser la burla porque descubrieron que era puta como mis hermanas.
Bajamos al comedor, mientras la señora madre que nos tocó maldecía.
—Malagradecida, maldita mocosa, ¿No sabe hacer otra cosa que venir a empeorarme el día?—Me miro— ¿Y tú? ¿Algo más para ser un jodido payaso? Maldito fenómeno, debí mandarte al circo cuando me lo pediste. ¿Qué están esperando para irse ya?—Nos arrojó la caja de cereal? —Ahí está su puto desayuno
—Cállate maldita alcohólica
Quite a Tamaki, antes de que la taza le cayera en la cabeza, esa mierda estalló en mil pedazos.
Tomé la jodida caja y salí de ahí de la mano de Tamaki.
—¿Maki? Puedo estar…
—No vas a estar conmigo, tienes que lidiar con esto tu sola, joder Konan, no tengo que ser tu puta niñera todo el maldito tiempo
Asentí, agarre mi coche y deje que ella tomara el suyo. Conduje a la escuela y estaba a punto de retroceder, pero tenía una jodida escolta que me vigilaba.
Me estacione, valiéndome verga si estaba bien o no, y me baje en medio de reclamos.
—Jodanse
Les dije, levantando el dedo medio. Entre a la escuela, supongo que todos habían olvidado lo sucedido, eso supongo porque nadie me veía, o todos fingían que no estaba ahí y eso ya era algo a mi favor.
Sabía que en algún sitio me lo tenía que topar, pero nunca imagine que en un mismo salón de clases.
Recorrí de nuevo la lista con mis dedos y ahí estaba su nombre.
Y lo hice nuevamente, y lo hice con mi nombre y en el salón.
Quería salir huyendo.
—Mejor que nos veamos ahora antes de hacerlo en la clase ¿No?
Mi corazón se aceleraba, casi creyendo que era una taquicardia lo que me daría.
No dejaba de mirar las listas, hasta que se puso al lado de mí y no creí que tuviera la suficiente fuerza para mirarlo, pero lo hice.
Me sonrió, como si no hubiese cometido el mayor error de mi vida; Como si todo fuera a comenzar de nuevo, pero dudo mucho que eso fuera a pasar. Ahora tenía perforaciones en ambas orejas y en la nariz y bajo los labios y uno que otro tatuaje asomándose bajo la playera. En un mes físicamente cambió y supongo que emocionalmente también, porque me estaba hablando, ¿Cómo le puedes hablar a la persona con la que te pensabas casar y te traiciono? Sobre todo ¿Cómo puedes sonreírle? Como si le hubiera hecho un favor y tal vez se lo hice.
—Sí, mejor ahora antes de que haga un escándalo—Sonrió de nuevo
—Me alegra saber, que esto no te haya roto—Me revolvió el cabello. ¿Romperme? Por dios, me hizo trizas.
—Las buenas cosas no se detienen, ¿No es así?
—No, nos vemos más tarde.
Me dijo adiós y salió con la misma sonrisa con la que había llegado.
—Eres una idiota—Me dijo Samui—Casi me creo tu actuación, pero él es más idiota por creerla
—Dudo mucho que la creyera
—Le mostraste que todavía te importa, así que puntos para ti por pendeja. Le mostraste lo que él quería ver
—¿Y? ¿Qué querías que hiciera?
—Actuar enojada, él te hizo ser algo que tú no eras
—Asumo la responsabilidad de mis actos, la cague, lo sé, no entiendo porque me persigues restregándome los hechos a la cara
—Porque espero que tengas la suficiente madurez para afrontar los hechos
—¿Qué hechos?
—No quiero ser una perra
—Pero ya lo eres Samui
—Bueno, pues espero que así lo tomes, porque te estaría haciendo un favor
—Suelta tu veneno Samui
—Resulta que en tus tres días de agonía, Yahiko había escrito, había llamado, había hecho todo lo que tú esperabas que hiciera
—Deja de mentir
—Los chicos ruegan Konan, y al no ver respuesta, deciden seguir adelante.
Me señalo a Yahiko, hablando con otras chicas, tocando su guitarra.
—Él ya te supero.
