¿No te llevaras todo lo que tengo?
Estás alimentándome con algo que me hace ver en la noche
¿No me ayudarás a volver a casa?
Mis pies se tropiezan, mientras caminamos por la calle en la luz
Sigue caminando o muere
Nunca lo sabré
No tendrás mis ojos
para ver el final de tu camino
Libera tus problemas, libera tus problemas, libera tus problemas
Veneno de marfíl que llega hasta el final de las calles
Reaccioné inesperadamente, mis reflejos no me habían abandonado, me giré hacia el idiota de mi amigo y le lancé el balón nuevamente.
—¿Qué ocurre marica?—Me grito desde el otro lado, negué por tercera vez ante su pregunta
Caminé a la banca, dándole el pase a mi camarada.
Me sobé los tobillos fingiendo que tenía una lesión.
—¿Estás bien?—Me pregunto Karin, le asentí, me dio una botella de agua mientras me revisaba el tobillo—No te paso nada, has actuado muy raro estás semanas y si me lo preguntas Kushina se está dando cuenta de eso
—¿De qué?—Le pregunte, como si ella tuviera conocimiento de lo que paso en el verano—¿Quién hablo contigo? ¿Sasuke te dijo?
—¿De qué tendría que haberme dicho?—Me pregunto—Es deducción propia, o estás enamorado o te rompieron el corazón, dime tú
—Karin, no creo que—Me invadió el pánico
—Oye tarada, o te mueves o te sacamos—Le gritaron
—Tengo que irme
—¿Por qué dejas que te traten así?—Le pregunte, mirando a esas chicas, eran las mismas que le tiraban los libros a Hinata
—Cada quién debe meterse en sus asuntos—Me espetó
Si supongo… La deje ir, suspirando, se regresó y me besó la mejilla y nuevamente salió corriendo
—¿Qué es lo que sucede?—Dijo Sasuke, saliendo con el balón
—Me dio un calambre—Me miro nuevamente, aburrido de la misma excusa
—Estarías rojo de tu carota imbécil
—Deberías de volver a jugar imbécil—Imité su voz, traía el balón en la mano, el juego se detuvo y todos comenzaron a joderlo de que regresara
—Que se jodan, ¿Qué tienes hermano?
Los silbatazos iniciaban, y Sasuke no les daba el jodido balón, no se iría de aquí hasta que le dijera.
—Uchiha ¡No estés retrasando!—Le grito ella, él desvió su atención, hizo como que me veía y le lanzo el balón, ella se dedicó a ponerse la carpeta que tenía en la cara, Sasuke hizo una mueca y se dirigió de nuevo allá
—Sí no eres apta para cachar no eres apta para dar órdenes—Le espetó Sasuke, mientras sus lame-bolas lo seguían como si hubiera sido el mejor Turn Down for what que hayan visto—Ahora, con tus suaves manos lánzame ese paso campeona—La mayoría de ahí rió, Sasuke le dio instrucciones de cómo tomar el balón, ella fingió seguir todo al pie de la letra, si le ponías atención a ella y no a sus trenzas en toda la cabeza, podrías ver que se burlaba de ellos por creerlos incompetentes, que todo lo hacía con una gracia que te daba a entender que el idiota eras tú, pero obviamente si eres idiota nunca te darás cuenta que ella se ha burlado de ti más de diez veces cuando tú a penas te burlas una, hizo como que se le resbaló el balón y todos rieron, colocó la carpeta en el campo y fingió retroceder—Es para hoy muñeca
El imbécil de Sasuke se confió, y cuando lanzó el balón le rozó la pierna y le dio en los huevos al que estaba detrás de Sasuke, ella, en silencio se sentó al lado de mí, anotando unas cosas en la carpeta, mientras los otros volvían al juego.
—No hay lesión en tu tobillo—Dijo, observando—Puedes volver a jugar
Le sonreí, pero ella no me miro, tomé una de sus trenzas y ella giro molesta conmigo—Te he dicho que puedes ir
No la desobedecí, jugué, lo mejor que pude, intenté lanzar los pases, intenté cubrir a Sasuke, intenté hacer lo mejor que pude, pero no podía sacarme de la cabeza ese mensaje, lo dejaría pasar pero, es inevitable.
No han pasado dos meses, no ha pasado mucho tiempo para que esto volviera a salir a flote.
—¡Naruto!—Me gritaron, de nuevo pedí cambio y salí corriendo—Hubo un nuevo aviso, además de que—Miro su tabla—Tienes una junta, y el periódico mural se cambia esta tarde, nueva gente se ha interesado, además de que se cambia a la cafetería el lugar de reunión, y de ahí solo pondremos en las taquillas diversos volantes para el evento del próximo lunes, así que hay que trabajar
—Bien, estaré ahí en unos cincuenta minutos, si es necesario me quedó toda la tarde, al menos para finalizar lo del periódico—Le toque la barbilla y le guiñé un ojo, ella se fue corriendo a arreglar otros pendientes que teníamos
Observe que la pelirrosa hablaba con Hinata, y en cuanto las "Animadoras" la vieron comenzaron a gritar cosas.
—¡AY KIBA! KIBA
Empezaron a gemir y hacer poses obscenas, la pelirrosa las miró, como si estuviera contando quienes eran ellas, pero ellas no paraban. ¿Quién era Kiba?
Me acerque a ella, con la esperanza de que me distrajera de mis pensamientos.
—Hola Hinata
Ella tartamudeaba, no sabía si era porque no quería hablarme y no sabía cómo decírmelo.
—¿Qué haces? Se supone que debes estar allá—Me dijo la pelirrosa
Nos miró a ambos
—Tengo que irme—Dijo Hinata
—Espera—Le dije cuando dio media vuelta, la pelirrosa me tomó del hombro y negó, solo la vi marchar, su cabello azulado se movía lado a lado
—Ella no te conviene—Llegó la cuñada de Sasuke y me tomó del brazo, como si fuéramos mejores amigos de toda la vida, la mire raro
—Eso no te corresponde decirlo—Le respondió la pelirrosa
—Y a ti no te corresponde estar opinando insecto, así que largo
Pero ella se quedó firme ahí donde estuvo
—¿Quiere pelea?—Le dijo, en modo de broma, pero a la pelirrosa no le resultó gracioso, la cuñada de Sasuke se puso frente a mí y me robo un beso, mantuve mis ojos abiertos, no sabía que responder, no sabía cómo responder, la pelirrosa bufó cansada—Cómo te darás cuenta a partir de este momento él es mi novio
—Tamaki, vuelve a tu sitio, Naruto, vuelve al campo
—No es necesario, el entrenamiento concluyó
—Sasuke—Tamaki saltó a sus brazos, Sasuke la recibió, como si se sintiera orgulloso de que ella fuese su cuñada—Ahora tengo nuevo novio, es él
—Qué maravilla, te hacía falta un cambio de aires, que afortunada eres Tamaki
Reserve mis comentarios.
La pelirrosa dio media vuelta, alejándose de ahí—Sakura—La pelirrosa miro a Tamaki, ella le sonrió y le levanto el dedo medio
Observe a Sasuke, él se incomodó—¿Y cómo estás Tamaki?
—Estresada—Respingó y golpeó su pie contra el piso—Una de mis amigas esta deschavetada—Se burló—Sari llegó diciendo que ayer por la noche, se puso a hablar con los muertos ¿Pueden creerlo? Y se puso a bailar sola, que oso con ella, y más oso salir con ella, pero su abuela, y una de las más influyentes en los círculos, acaba de morir, así que pues, hay que permanecer con ella, en lo que pasa su "trauma", que pendeja
—Aja—Le dijo Sasuke
—Ya ni Konan hizo tanto escándalo cuando su novio la termino, patética. ¡Mira, ay viene la lesbiana!—Saludo a alguien de cabello corto, como si fueran amigas—Te paso mi numero en otra ocasión —La chica de cabello corto se giró
—No seas tan cruel—La codeo Sasuke
—JAJAJA que buen chiste, yo soy un amor—Coqueteo con él—Novio mío—Me besó los labios—Pasa por mí esta tarde, a las seis, si no te sabes mi dirección, consíguela—Se sacudió el cabello y continúo con su rutina, suspiré, cuando ella se fue la tensión también
—Qué cambio tan radical, de pasar con viejas mayores ahora andas con menores
—Vete a la mierda Sasuke
—Sabes que no lo digo enserio Naruto—Me palmeo el hombro—Solo quiero que sepas que puedes tomarte esto como una broma
—¿Sabes lo que es ver a Karin a los ojos y tener que fingir que…—Mierda, había hablado de más
—¿Qué? ¿Qué?—Negué, se puso delante de mí, me ganaba unos cuantos centímetros, pero en masa corporal le ganaba yo—¿Qué te cogiste a una amiga de tu madre?—Tragué profundo, se lo iba a soltar
Me rasque la nuca y mire hacia otro lado—Que…me cogí a su madre
Sasuke retrocedió unos cuantos pasos, giró hacia muchos lados y me tapo la boca inmediatamente—¡QUE!
Escuchamos un quejido he inmediatamente fuimos a revisar, mientras Karin se paraba rápido, Sakura lo hacía lento, Karin se puso los lentes y corrió—Karin—Dijo Sasuke, persiguiéndola, me quede estático y ayude a Sakura a recoger el material, pensando en otras cosas, escuche pasos y al ver a la pelirroja me pare
—¿Cómo, cómo pudiste? —Sasuke venía tras ella, con la sudadera en las manos—Realmente ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo paso? ELLA ERA MI MADRE ¡Te cogiste a mi puta madre! Y no es algo que pueda perdonarle a la persona que solía ser como mi hermano
Me dedique a observar su partida, estaba sin palabras, me deje caer en el jodido pasillo.
—Tienes que prometer que esto, no saldrá jamás de ti—Hablo Sasuke, lo mire confundido pero vi que le tendió el meñique a Sakura, ella me miro a mí y me extendió su mano, su meñique—Bien—Rodee su meñique, supongo que ella se convertía en mi confidente, Sasuke salió corriendo nuevamente
—Yo, no quise—Comencé a explicar
—Tranquilo, no te estoy pidiendo explicaciones, además, no soy quién para juzgarte
Se sentí al lado de mí, saco un cigarrillo y se lo puso en los labios—Vaya pinta para alguien deportista
—Si, bueno, las apariencias engañan
—¿Por qué tantas trenzas en ese cabello?
—¿Por qué no?—Respondió, suspiré
—No quería hacerle eso, no a ella, era como mi hermana, podía lastimar a cualquiera menos a ella y lo hice de la peor forma, ella confiaba en mí, ciegamente, y yo le fallé
—¿Al menos lo disfrutaste?—Me preguntó, la observe, no titubeó ni un segundo, no había una expresión de sorpresa en sus ojos, era como si no le importara incomodar a la gente con sus preguntas, como si la gente le fuese a contar todo lo que había sucedido con tan solo una pregunta, efectivamente le respondería con la verdad.
Tenía una mirada desinteresada, pero los dedos y la forma de jugar con el cigarrillo demostraban lo ansiosa que estaba por escucharlo. Las trenzas en su cabello eran largas, y tomo una de ellas y la envolvió en el cigarrillo.
—No, supongo que no
—¿Entonces? ¿Por qué te la cogiste? Era la madre de tu amiga, ¿Te sentiste bien?
Fruncí el ceño—Cuando pasa, solo, no puedes parar, te creas una falsa ilusión de que nunca saldrá a la luz, pensé que…
—¿Tu madre fue poco cariñosa contigo?
—No hay ningún falló relevante en mi familia, no hubo disfunciones, todo fue maravilloso, me educaron de la mejor manera posible, tanto mi padre como mi madre, su amiga, solo fue, no sé cómo decirlo, una maldita. No me justifico ni nada, ni la pongo de pretexto pero, hay cosas que solo suceden por imbéciles, fue un instinto, en ese momento fue mi ahora o nunca
—¿A qué te refieres con eso?
Si, supongo que yo solo me entendía, ese era mí ahora o nunca de poder comunicarle todo el daño que me había hecho, como si a un niño se le pudiera esperanzar de esa manera. Mi madre fue la madre ejemplar, me llevaba con ella a todos lados, nunca me dejo solo, y de mis padres aprendí lo que ahora pongo en práctica, nunca hubo un engaño por parte de mis progenitores, nunca hubo peleas que no se resolvieran, solo de un día para otro había llegado la mejor amiga de mi madre.
Justo después de ver a la niña de ojos de color perla, apareció la amiga de mi madre, justificando y llorando acciones que tal vez a mis padres no les correspondían, con una niña en sus brazos, con una pequeña criatura, con el mismo cabello de su madre, con la misma mirada desafiante.
Mis padres la bautizaron, mis padres se encargaron de su educación, se encargaron de la vestimenta y su madre, simplemente llegaba del trabajo y me emocionaba a mí. Era la criatura más hermosa que un niño pudiera tener, era como la figura de acción femenina que encajaba en todo. Una mujer mayor simplemente no puede llegar a engatusar a un niño, no puede decirle cosas como "De guapo serás mi novio" después de que el niño le dé un abrazo porque la vio llorando, un niño se puede creer eso de "Tú serás el único que podrá protegerme".
Y año tras año, tras año, para llamar su atención al fin lo logre, era mí ahora o nunca.
Alguien había dicho que los problemas del pasado se resolvían en el pasado. Claramente, pero ¿Qué pasa si los problemas del pasado los resuelves en el presente? Estos afectan el futuro.
Si, finalmente resolví una duda, no era su héroe, no era héroe de nadie, no podía salvarle de las relaciones futuras, yo me había convertido en uno más, otro más que ella utilizó para saciar aquellas ganas de querer ver a la persona que ella amó como un héroe. Yo no podía protegerla, mi madre no lo vería con buenos ojos, si al menos Karin pudiera sentir esto, tal vez, podría… No perdonarme, eso ni yo lo haría.
—Una persona no puede jugar así contigo
—¿Ella quiso? ¿Fue por ella y no por ti? Creo que eso cuenta como violación
—Estábamos solos en casa, un niño aterrado ante las lágrimas solo puede querer sacar sonrisas a aquella persona que las había puesto muchas veces ¿No es así? En la forma más pura de la palabra, me convierto en un niño cuando estoy con ella
—¿Sabes que puedes sentir coraje?
—No lo siento
—Tienes todo el derecho
—Así como Karin tiene todo el derecho
—No pensemos en Karin ahorita, enfócate en lo tuyo. ¿Te arrepientes solo por Karin?
—Quizá… No lo sé, mierda—La voz se me rompió—Es el único lazo que tiene Karin, es como si destruyera lo único que le queda en la vida, es como si…
—Destruyeras un hogar—Me completó—Solo, quizá, tienes que aprender, que, es tu culpa y que hagas lo que hagas no borrarás eso, pero, el sol vuelve a salir después del invierno, y nadie le guarda rencor porque no estuvo ahí durante la tormenta, al contrario, se alegran porque de nuevo puede brindarles el calor. Pienso, que tenemos dos lados entre estas crisis, la cálida y la fría y nos equilibramos, comúnmente cada quien entiende su desequilibrio, y hay personas que llegan a iluminar tu vida, creo que Karin, puede llegar a entender, cual es el peso de tu situación, no tiene a muchas personas, no creo que su madre sea un ejemplo a seguir por cómo se expresó de ella, pero…—Espere a que continuara, aguantando las ganas de llorar, me estaba dando esperanza, una pequeña llama…—Supongo que eres su hermano y los hermanos iluminan la vida de una u otra manera
Así ¿Podría ser?
—Naruto, tenemos que…—Ayame me miró y reviso nuevamente su tabla—Lo…
Me limpié la cara con la playera—Si, enseguida voy
Ayame no supo que hacer y siguió caminando, se quedó sin palabras, suspire y me levante, la chica pelirrosa se levantó conmigo.
—¿Sakura? Le hace honor a tu cabello
Le dije, intento darme una sonrisa, pero no salió
—Deberías de dejarlo suelto, pienso que los problemas no deben trenzarse, más bien dejarse libres. ¿No crees?—Le dije, mientras tomaba el consejo para mí mismo
No debería amarrar mis problemas y arrojarlos al fondo del océano, no debería fingir que no pasó nada, tampoco debería romperle el corazón a mi madre, no debí romperle el corazón a Karin, pero quizá no debí haberlo hecho, me escucharía cínico si digo que no me arrepiento, pero de una forma los arrepentimientos y la culpa son el "Deber ser" el tiene que ser así de las cosas, debí investigar más y pensar más sobre las consecuencias. ¿Por qué algo tan malo se puede sentir tan placentero?
—¿Todo está bien, Naruto?—Pregunto temerosa
—Claro Ayame, es solo que, unas viejas cosas pendientes
—Si, supongo, las viejas cosas siempre salen a flote
—Si
Me embarque en el emocionante mundo de mi trabajo, haciendo manualidades, poniendo en el periódico mural cosas significativas para la facultad, sentía que este era el día que hacía menos cosas productivas, otras veces ando en todo, dando anuncios, pegando volantes , jugando, tocando un instrumento, haciendo lista para becas, aprendiéndome nombre de los alumnos, yendo de un lado a otro, promocionando eventos, haciendo eventos, consiguiendo patrocinio, pero hoy, solo estoy enfrascado en mi mundo.
Las pláticas que mantenía mi equipo de trabajo eran las normales, trabajando en equipo, comentando y debatiendo sobre cómo debería ir cada cosa.
—Señor presidente, el baile de bienvenida.
—Sí, cambiamos la fecha para este viernes, me acaban de informar, iré a ver los boletos, tienen que estar foliados, ¿Quién se encarga de la publicidad?
—Yo—Se ofreció alguien—Pero no podré repartirlos, tenemos muy poco tiempo
—Veré con el equipo de futbol, que nos ayude un poco—Les comenté
—¿Esos idiotas? ¿En verdad crees que ayudaran?—Comentó con ironía Temari—Ellos no tienen presencia cultural
—Yo puedo ayudar—Comentó Tayuya—Solo me quedaré hasta tarde, y—Susurró esta vez—Quizá podré conseguir patrocinio del club de música, ya sabes para tocar en el baile
—Este es el baile más improvisado de todos los tiempos
—Concuerdo contigo Idate—Le dije
—Tenemos que hacer un buen trabajo, para que los de grados más altos nos puedan respetar, estoy escuchando que están consiguiendo más méritos y que a ellos les han pagado las conferencias
—Cada generación hace lo que se le da la gana—Comentaron nuevamente
—Hay que ver por todos—Les dije—No solo somos nosotros, sigue la generación de abajo, tenemos que dejar el ejemplo para que ellos también estén igual que nosotros, a veces sentimos que hacemos todo por todos, pero tenemos que hacer que nuestros compañeros sientan motivación
—Siendo realistas, dudo mucho que nuestros compañeros que solo piensan en ponerse ebrios cada viernes sientan motivación por lo cultural—Hablo nuevamente Temari—Esta Tayuya, sigue escondiéndose de sus amigas, Ayame trata de pasar lo menos desapercibida para que no le digan cosas esas porristas porque trabaja en un restaurante, esta facultad parece más cárcel de pubertos que personas en formación para mejorar el mundo, y tú, eres el único que destaca aquí porque eres bonito—Dijo
—Hay que comenzar cambiando ese pensamiento, nosotros podemos cambiar el mundo Temari, dando nuestro ejemplo y no solo haciendo por nosotros
—Lo que pasa es que eres muy optimista—Me dijo Shizuka
—Es que ustedes son muy pesimistas, somos un equipo y al menos pienso que trabajamos muy bien, nos complementamos, esta Tayuya del equipo de música, Temari de lectura, Idate de ajedrez, Ayame de gastronomía, Shizuka de baile, Shino de botánica, Toneri de astronomía, son actividades extracurriculares que pienso que nos favorecen, también Utakata de matemáticas, Yagura de veterinaria, Tenten de ambiental, puede que no vengan muy seguido, pero cuando estamos juntos hacemos grandes cosas, solo, no hay que discriminar ni juzgar, es lo que pienso
Supongo que las cosas que dije se les resbalaron o les entro por una oreja y se les salió por la otra, no estaban muy convencidos, nosotros podíamos ser un ejemplo, al menos así lo veía yo, no veía el punto ciego
—Vamos equipo, que se denote el ánimo, le estamos poniendo empeño a esto—Les comenté, tal vez mi voz no era lo suficientemente motivadora por mi estado de ánimo actual, pero no me rendiría tan fácil
Terminamos nuestro periódico, con anuncios de esta semana, con eventos e invitaciones a cosas que desarrollarían el potencial de los estudiantes, necesitamos mejorar nuestra calidad de personas, pusimos el pizarrón gigante en un lugar que se notara, y pegamos carteles en toda la escuela, y ya estaba atardeciendo.
—Voy rumbo al centro, ¿Alguien gusta ir? ¿O que lo deje por ahí?
Sacudí las llaves de mi auto, pero todos negaron y agradecieron su participación, salí caminando por los pasillos.
—La escuela se ve irreal desde este punto de vista—Me dijo—Es como si fuéramos los únicos aquí
—Creo que somos los únicos aquí—Le respondí amablemente, ella me mostro el volante que tenía en mano
—Son muy bonitos diseños, estoy interesada en unirme con ustedes, quisiera ayudar
—¡Perfecto!—Dije con todo el entusiasmo—¿Cuál es tu nombre?
—¿No sabes mi nombre?
—Perdón, perdón, si no me lo has dicho o si me lo dijiste no puse atención, tengo muchas cosas en la cabeza
—Se nota, mi nombre es
—Naruto, tenemos que entregar esto—Me dio una caja
—Si—Le dije, suspire—Tengo que irme, si es que quiero llegar a dormir mis seis horas, nos vemos luego
Salí de ahí, y me dirigí al auto, subí la caja y abrí la puerta. Me quede cinco minutos mirando el atardecer y emprendí la marcha.
Los rayos naranjas ardían con fuerza a través el parabrisas, recapitule todo lo que había sucedido este día.
Cuando llegué al lugar, baje la caja con instrumentos y la metí en la cafetería, la deje a un lado del escenario, y camine a la barra.
—¿Mal día?—Me pregunte a mí mismo
—Realmente no—Respondió con voz dulce, vi lentamente sus movimientos, sus dedos secando algunos vasos, y pareciera como si ambos levantáramos la mirada al mismo tiempo, y nos sorprendiéramos, así lo hicimos. Mi rubor no tardó en aparecer.
—Hola—Le dije
—Hola—Me respondió un pequeño al lado de ella—¿Eres Goku?—Me pregunto, me reí
—Solo si tú eres el pequeño Krillin
—No estoy pelón—Respondió, Hinata acarició su cabello sonriendo—Es Goku—Me señaló nuevamente, y salió disparado a la puerta, reí ante sus brazos elevados, y su energía
—Quisiera tener esa energía
—Si, también quisiera—Me respondió tímida y comenzó a limpiar los vasos más rápido
—¿Es tu hermano?
Dejo de hacerlo y me miro, quiso decir algo, pero nuevamente alguien interrumpía nuestra conversación—Eso no es de tu incumbencia. ¿Necesitas algo? ¿Has ordenado?
—No, es decir quiero un
—No importa, si no vas a pedir puedes irte, Hinata, vuelve a tu trabajo
—Si—Respondió ella
—Tenemos mucho por hacer y no podemos hacerlo solo nosotras, así que si puedes dejar de distraerte
—Yo puedo ayudar—Les dije, tome una gorra que estaba ahí, y antes de que dijera algo la de cabello corto, me postre delante de la caja—Solo dime la contraseña
—5-1-9-1-5-6-2-1
Asentí, mientras cobraba, recibía a los clientes, y ayudaba a preparas el café y algunas bebidas.
—¿Pero qué mierda haces?—Me preguntó Sasuke
—Trato de ayudar—Le dije, devolviéndole el cambio a alguien
—Tienes cosas más importantes que…—Supongo que había mirado a Hinata—Vaya, trabajas aquí
—¿Se te ofrece algo?
Sasuke le insinuó con las cejas a una mujer, después le codeo las costillas—Ya te cache Q—Le dijo
—Vete de aquí imbécil—Le mencionó ella
—De hecho Sasuke acaba de ordenar, la numero 59
—Vaya, vaya, siéntese por favor, lo que usted ordene—Dijo Q, agachándose, alabándolo
Reí un poco—¿Qué mierda dices que ordene?
—Lo más caro de este lugar, ahora siéntate y paga—Saco la tarjeta negra y comencé a susurrar—Es lo más cerca que he estado de ella
—Si, pero tienes cosas que hacer, como nuestro proyecto, no creas que me apiadaré de ti y lo haré con ambas manos
Le pegué en la cabeza—Idiota
—Somos amigos pero no es para tanto—Abrió los ojos cuando le hice firmar—¿Por qué se supone que estoy pagando tanto? ¿¡Por un té y una tarta!? ¡Te volviste loco! No me gustan estas cosas
—Cállate, te juro que te abrirían las puertas del cielo si vinieras a ayudar, hay mucho trabajo—Le mencioné
—Me las abrirán por este rostro ¿No lo notas perdedor?
—Deberías ayudar, insisto
—Si no te conociera tan bien, diría que…eres un alma tan bondadosa, pero como lo hago estas evitando llegar a tu casa, sabes que tienes cosas que resolver y…
—¿Eres Vegeta?
—No niño—Le respondió Sasuke—¡Oye, te conozco! Te he visto en algún lado, ¿Eres Dendé? Si, tenías que ser tú, pequeño insecto Namekusei—El pequeño soltó una carcajada—Te daré cinco monedas de las grandes si le dices a esa mujer de cabello azul que a mi amigo le parece MUUUUUUUUUUUUUUY atractiva
— ¿Cinco?
Sasuke se las dio—Anda ve y dile, ¿Cuál es tu nombre?
—Konohamaru
—Ve Konohamaru—Ni siquiera hice el intento por detenerlo, fue corriendo con Hinata—Creo que es su hermano, le agradará saber a ella que le agradas a su pequeño hermano
—No tenías por qué hacer eso, puedo arreglármelas yo solo
—¿Si? Pues mi comentario hizo que ella se pusiera roja, de nada amigo
Sasuke se quedó un tiempo más, conversando con los clientes, mientras hacia lo humanamente posible por terminar rápido, este lugar es muy grande para que trabajen solo dos gentes. No me di cuenta que habían dado las 11 tan rápido, Q se encargó de la caja, mientras que yo me encargaba de las sillas, escuche lo que susurraban con Sasuke, al menos me servía de distracción.
—Todos hablan de tu beso con Ino, así que cuéntame ¿Están enamoradas?
—Temo decirte que solo llegaste a cagarla, creí en tu palabra
—Yo no te afirme nada Q, solo te dije mi hipótesis
—Bueno, temo que tu hipótesis es un asco
—¿Cómo te sientes con eso?
—¿Realmente te importa?
—No—Le respondió Sasuke, quise carraspear, para recordarle la persona que tenía que dejar de ser—Pero no está de más hacer algo ahora, mi amigo el rubio, ese idiota, me hace perder el tiempo, lo espero desde hace unas horas, así que tengo que entretenerme con algo, cabe recalcar que ya te has dado cuenta de mi curiosidad y mi gran boca, así que vamos nena, no te inhibas
—¿Por qué no me cuentas de la chica pelirrosa?
Parece que alguien le había sacudido la arrogancia, en tres segundos Sasuke no había respondido a la defensiva. Le removí el cabello de la cara al pequeño Konohamaru.
Cerré los ojos y sentí ese amargo sabor a menta con tabaco, levante la vista y abrí los ojos, detrás del vidrio, estaba el cigarrillo en los labios rojos de ella, un brazo debajo de su busco, abrazándose a si misma, mientras que con el otro sostenía un cigarrillo entre los dedos, a punto de pegarlo en la ventana, salí lentamente.
—Se lo has dicho a Karin—Fueron sus palabras—Se lo has dicho a mi hija
