Bueno, he cambiado. Excepto porque mi corazón aun late demasiado rápido y mis pulmones aún se colapsan y aún me tiemblan las piernas…
Una vez pensé que el amor era real, cuando nos sentamos en lo alto de aquella colina y miramos a los coches de abajo. Solíamos crecer. Me besaste en la frente y me dijiste que nunca me dejarías escapar, me dijiste que me querías hasta el final. Lo que plantea la pregunta, ¿Ahora estamos muertos?. ¿Estamos muertos? La persona que creí conocer debe ser, la persona en la que una vez confié hasta que mis huesos se oxidaron por completo en la nieve en la que solíamos crecer. Como el árbol más alto de mi jardín, que solía conocer. Bueno la felicidad, y la alegría y la dicha como desaparece todo tan rápido. Bueno la felicidad y la alegría y la dicha, todo desaparece tan rápido. Así que ¡por la vida! ¡y por el amor!
Ya lo he dicho antes, que me desvanezco con la puesta de sol, así que ¡por la vida, y por el amor! Ya lo he dicho antes, que me desvanezco con la puesta de sol.
Mis odios aún están resonando por el sonido de tu corazón roto, latiendo a la velocidad de la luz, atrapado en tu mirada, tan envolvente. Toda determinación está perdida a medida que las palabras caen de tus labios, las puntas de mis dedos temblorosas tendidas en cuestión, así que estrecha la mano con arrepentimiento, prepárate para escabullirte.
Tus ojos atravesando, ríos fluyendo bajo tu piel pálida.
A medida que los momentos nacen, la cuenta atrás hacia las llamas, conoce y saluda a la muerte, lleva una caja de tus esperanzas y sueños extinguidos, como el furioso fuego que fueron una vez.
Eres el aliento que él nunca encontró.
Tú eres los ojos cerrados descansando pacíficamente mientras aquellos a tu alrededor son hechos pedazos.
Eres el humo que tiro para escapar de pensar en ti. Sin contacto, sin sombra proyectada en la mente. Tu mano fervorosamente sujeta a tu lado conforme recuerdos tuyos fluyen a través de la mía. Un espacio vacío más solitario por lo que se ha perdido.
Tú eres la sonrisa del anochecer retumbando de un momento de descuido.
Eres los dedos firmemente cerrados, conteniéndose en una respiración.
Sí te quedarás aquí conmigo un minuto más robaría el mundo.
Tambores suenan con mi entrada.
Y mis lentes siguen puestos donde siempre.
Y sonrió, cuando todos guardan silencio al verme llegar. Idiotas
Comienzan los susurros y entonces inician su partida nuevamente, entre susurros y risas.
Me dejo envolver por el sonido de Rock al fondo, y camino triunfante, como si esto fuera una pasarela y mis tacones resuenan, haciendo que la más fea de este lugar voltee a mirarme y se pregunte, ¿Por qué no puede ser como yo?
¿Saben porque? Porque yo soy una verga.
Soy la que manda, soy la que no tiene corazón y soy aquella que todos desean.
—Bienvenida—Dijeron, abriéndome la puerta VIP
—¿Qué haces aquí?—Me gire hacia mi hermano, le di una fría mirada y continúe
Obviamente a él lo detuvieron, no podía entrar, no era parte de ellos.
—Samui—Lo escuche
Pero mis escaleras al cielo me esperaban y la canción de pasarela seguía en mi cabeza, caminando como si solo fuera hecha para modelar, para que todos miraran, una belleza natural, a una mujer que nunca podrán tener, nunca podrían tener.
—Cariño—Dijo drogado, riendo, como si fuera lo más espectacular que haya visto en la vida, y lo era. Ninguna de esas mujeres que estaba a su lado se comparaba con la belleza y la verga que era yo.
Las mire, con odio. Y en cuanto el chasqueo los dedos, ellas se esfumaron y sonreí, como si eso me hubiera complacido.
Estaba peinado, muy bien peinado y olía bien, su jodido perfume penetraba en mis fosas nasales y disfrutaba eso.
—Cariño—Golpeó sus piernas, inmediatamente fui a sentarme.
Bajo mí vestido en cuanto me senté, dejando fuera uno de mis pechos y colocó una raya, me miro antes de aspirarla, luego, metió su lengua a mi boca y cubría mi pecho con su mano.
—No vine aquí solo a que me metas la lengua—Le dije, él me mostro fríamente, pero sabía que no podía domarme, no podía tenerme
Sabía que me estaba metiendo en la boca del lobo, pero realmente no me interesaba, ellos eran los que me buscaban, ellos eran los que me rogaban que viniera unos minutos.
—¿A qué viniste?
Me quite las gafas
—Vine por una cogida y por la droga
El soltó una risa y se dirigió a una persona que no había visto que estaba ahí, ella tomo su cigarrillo de la manera más decente posible y él lo encendió. Quise mirarlo con furia, pero eso no resultaba, si a ella no la corrió igual que a las otras, es por algo.
—Te dije que esta era la indicada
—Aún está verde—Le comentó, con una voz firme, con una voz seductora—Te he dicho que las rubias son tontas, y ella es una niña
—Como sea—Le dije—¿La tienes o no?
—¿Y la cogida?—Me pregunto
Le abrí el pantalón en un movimiento ágil, le hice sexo oral, para que las cosas se calentaran un poco más rápido, hice un movimiento con la lengua, y las palpitaciones las sentía, lo miré, observando su asquerosa cara de placer, él deposito la bolsa en medio de mis pechos, me levanto el rostro, indicándome que me detuviera, pero conocía mejor su cuerpo, me levante y abrí mis piernas para subirme arriba de él, me baje el vestido y agarre la bolsa, para que él se dejara ir como lobo hambriento a mis pechos, y así lo hizo, observe la cara de la mujer que estaba a su lado, pero era de burla hacia mí, como si esa ya se la supiera, como si conociera mis movimientos, moví mi trasero y me aventó el humo del cigarro, mis piernas acabaron pegajosas, él se había venido, como lo supuse.
—Tan rápido—Le dije, se echó para atrás, disfrutando de la mierdera de orgasmo que tuvo.
Suspiré con cansancio y me levante de ahí, yéndome.
—Amor, no te vayas—Me dijo, le dedique una fría mirada
—Ojala duraras cogiendo, lo que duras en darme una de estas—Le dije, agarrando la bolsa
Soltó una carcajada nuevamente. Me coloqué las gafas.
—Samui—Ahí estaba Atsui, joder, ¿Qué quiere?—¿Qué mierda haces ahí?
—Señorita, ¿La está molestando?—Asentí y vi cómo se llevaban a Atsui
Últimamente, Atsui se había olvidado de lo hijo de puta que era, se volvió famoso y olvidó lo que hacía, golpear a su novia, golpear a sus hermanas, golpear a todo pendejo que se le pusiera al tiro, ahora, viene, como si nada, que se vaya a tomar por el culo.
Sabía que en cuestión de segundos Atsui derribaría a esos bastardos, así que apresure el paso, y di un vistazo, pero me equivoque, Atsui, dejo que ellos lo atraparan, incluso que le metieran un golpe y no hizo nada.
Tomé el abrigo que les había encargado y salí a la calle, alejándome de este lugar.
Era una mierda venir sola, pero no podía darme el lujo que me metieran al bote.
Vi las sirenas de la policía e inmediatamente pensé en correr, pero me calme y actué como si no pasara nada.
—¿Nuevamente por aquí preciosa?—Me dijeron, entorné los ojos, de nuevo eran estos idiotas
—Tendremos que hacer una inspección, ya sabes—Me dijeron
Guardé silencio, por el simple hecho de que ya sabía lo que querían. Una vez me habían atrapado robando alcohol, y con una mamada me dejaron libre; Hace seis meses me atraparon con una bolsa de mariguana y por una cogida me dejaron libre; Hace tres meses me subieron por andar hasta arriba y con una cogida me dejaron ir, hace dos meses y medio me subieron por contrabandear y vender LSD, por una cogida me dejaron ir. Incluso cuando choque el auto de Sasuke, me pagaron todo por dejar que me la metieran en el culo, era fácil.
—Camina a ese callejón
Apagaron las luces y todos los vagos que estaban por ahí huyeron, pue las manos en la pared y sentí como me manoseaban, uno por delante y uno por detrás, todo estaba obscuro, me tocaron el trasero, me tocaron en medio de las piernas.
—Alguien se estuvo divirtiendo
Tocaron el maldito semen de aquel inútil.
Metieron las manos en medio de mis senos y sacaron la bolsa, mierda.
—Me temo que tendremos que hacer una inspección más profunda
Me pusieron las manos detrás de la espalda, apretándome las esposas, no sin antes pegarme su erección en el trasero, me subieron a la patrulla, no tenía asientos, más que los de adelante, era una monstruosidad el espacio.
—Recuéstate por favor Samui—Me dijeron, coopere con ellos. Lo primero que hicieron fue bajarme el vestido—Abre las piernas—Sacaron mi ropa interior, el otro imbécil tenía la linterna, apuntando dentro de mí, revisando mis partes intimas
—No tenemos mucho tiempo, así que a lo que vamos
Se sentó y saco su pene erecto y me subí arriba de él, sentí que el otro se ponía detrás
—¿Qué están…
Me interrumpieron, y me la metieron toda por atrás.
—Esto…
Me calló la boca, mientras ambos se movían, sentí un poco de miedo, mis manos estaban quemándome, pero las manos de ellos estaban en todo mi cuerpo, recorriéndome, de un lado a otro, como si fuera el objeto más de esta noche, la cereza que remata su copa de nieve.
Todos actuaban como si yo les perteneciera.
—Gime—Me dijeron
—Gemiré hasta que metas dinero a mi bolso—Les dije, sin titubeos, ellos metieron un par de billetes a mi abrigo y comencé a gemir en su oído
—Dime que te dé más duro—Me susurro en el oído, mientras rasguñaba mi trasero
—Dame más duro, dame más duro por favor
—Suplica que yo te dé más duro—Me pidió el otro
—Por favor, por favor, quiero más duro—Les dije—Quiero más billetes en mi bolsa—Apreté mi trasero y apreté mi vagina—Quiero que me muerdas los pezones, por favor, métemela adentro—Comencé a gemir, eso era lo que ellos querían escuchar—Por favor
—Di que eres mía—Me pidió
Comenzaron a arrojar billetes en mi abrigo.
Conseguir dinero dando sexo, era más fácil de lo que pensé. No era denigrante, no era imprudente, podías coger con cualquiera, yo me los cogía antes, ellos me cogían a mí. ¿Qué obtenías de ellos? Absolutamente nada, más que un corazón destruido y carcomido por las emociones que sembró en ti.
Las mujeres eran las que tenían que estar sobre los hombres en aspectos románticos.
Los hombres deberían sufrir.
Ellos nos tienen que perseguir, el que busca encuentra.
Pero conmigo no encuentran lo que buscan, por eso terminan yéndose, y me da igual, me es indiferente, tengo metas, y seré capaz de llegar a ellas cuando me lo proponga, con mis medios.
—Dame más fuerte, oh si, oh si, más, más, más.
Sentí el chorro dentro de mí, asqueroso.
Inmortalmente asqueroso.
Salió de mi trasero y se dejó caer, suspirando, como si fuera lo mejor que le hubiera pasado.
El otro me tomo de la cadera y comenzó a moverme de un lado a otro.
—Joder, joder
Dijo.
—Dime que me amas
—Te amo
Lo dije, sin entornar los ojos, gimiendo, le jale el cabello y moví mis caderas de un lado a otro.
—Te amo, te amo, te amo
Me dio una nalgada, el otro me tomó, de las manos, lastimándome, y recargándome en él.
El otro se acomodó, me abrió las piernas y entro dentro, embistiéndome con más fuerza, gimiendo como perro asfixiado.
—Dime que me amas, que eres mía
—Te amo, te amo, más fuerte por favor, más fuerte, te amo, te amo
—No puedo, no puedo—Dijo
No se alcanzó a salir fuera, conocía esa mirada, lo hizo a propósito, para mi suerte era tan idiota que no pudo notar el condón que había dentro de mí.
—Eso nena, tu futuro te espera, a mi lado
—No veo dinero en mi abrigo—Les dije—Fue la mejor noche de su vida, necesito pastillas, no engendraré bastardos
Ellos sonrieron y me arrojaron el dinero
—Última chupada—Les dije, levantando mis pezones y rápido, hambrientos, vinieron, me intentaron meter los dedos pero los detuve—No amor, me dejaste adolorida
Les dije como niña. Entonces así ellos me dejaron ir, con mi abrigo lleno de dinero. Dinero que había ganado por mi cuenta.
Esto no me hacía sentir una cualquiera, todo tiene un costo, no me importaba que me llamaran prostituta, no me importaba que me llamara puta. ¿Sasha Grey no fue estrella porno solo para poder pagar su universidad? ¿O acaso la información que tengo está mal?
¿Por qué las personas ven mal la inmoralidad que está en el pequeño placer del deseo?
Sentirte deseada, sentir que te toquen, sentir que todo se arregla solo con eso.
Caminé por la calle, nuevamente sola, mientras veía como ellos me decían adiós y me gritaban cosas, algunas personas que presenciaron que baje, me miraban con miedo, porque ellas no eran capaz de hacer todo lo que yo hago.
Así que al llegar al lugar mostré mi Id. Falsa y me sonrió, nuevamente, los estúpidos de la escuela se detuvieron, esto era algo estúpido, el jodido baile, pero la escuela estaba ardiendo en un mar de chismes, a mí no me importaba lo que dijeran esas estúpidas de mí, me dio igual que se filtraran las fotos con mis múltiples parejas, me dio igual que Sasuke lo supiera, lo que no me dio igual, es que no haya regresado rogando, para rechazarlo.
No me gustaba que alguien de mis parejas se enamorara. ¿Qué tiene ella que no tenga yo? Yo lo tengo todo, no puede existir alguien mejor que yo, pero al buscar a Sasuke con la mirada, no estaba en el maldito baile.
Me acerque a mi estúpida hermana.
—¿Dónde está Sasuke?—Le pregunte, en secreto
—Estoy ocupada en otras cosas, queremos ver quien ha dicho todo esto, no mames, ¿Por qué no estas enojada? Esta estúpida aplicación ha hecho que muchos hayan terminado, incluso tu rompiste con Sasuke y todos dicen que fue por una puta aplicación
—Yo rompí con Sasuke porque así lo quise, me aburrió, pero lo que no me aburré es que no este aquí, buscando por mí
—Todos quieren un príncipe, hasta tú Samui
Me dijo la pequeña zorra que me imitaba.
Me aleje de ella, esperando que le mandara el mensaje a Sasuke de "samui está aquí" Así que cuando llegara, todos podrían ver como rechazaba a Sasuke, para que quede claro, que a mí, nadie me vota.
Todos mueren por estar a mi lado, todos saben que soy alguien imposible, que es fácil atraer mi atención, pero difícil que les pertenezca, por eso nadie se anima a hablarme.
Miré al montón de perdedores y espere a que mi cliente llegara, me senté en una mesa, revise la bolsa que estaba en la silla, pero no encontré algo divertido, como drogas o mariguana.
—¡Te acostaste con mi novio!—Comenzaban los reclamos, la mire, sin signos de expresión, me dio igual su acusación ¿Quién se creía que era para que me estuviera hablando?
—¡Respóndele!—Comentó la otra
Fruncí el ceño—¿Quién jodidos es tu novio? Desaparece, perdedora
Observe con odio a la novia de Utakata, estaba riendo en una esquina, su rostro me era familiar. Pero…¿Dónde la había visto?
Cuando ella bostezo la recordé. Cogiendo, abriendo la boca sorprendida, con sus estúpidas tetas flácidas, ni siquiera tenía trasero, pero mírenla, ahí sentada, con esas piernas largas, portándose como una rata blanca.
Esto era un baile de la jodida secundaria. ¿Dónde estaban las drogas? ¿Dónde estaba el alcohol?
Tome una bolsa de LSD y caminé hacia donde tenían el maldito ponche, deje caer la porquería de la bolsa, animando el asunto.
—Tengo la mitad de lo que acordamos. ¿Puedes dejármelo…
—No—Le dije
—Maldición Samui, eres la única con la que puedo conseguir esto—Me dijo, pegando sus labios a mi oreja, fingiendo servir ponche
—No, acordamos algo, no voy a estar arriesgando el culo por una porquería como tú
—Mi padre esta mañana la ha cagado duro
—Suigetsu, te he dado tiempo
—Joder, juro que te cojo bien, juro que te pago
Solté una risa. ¿Coger bien?
Sé que este tipo tenía dinero, nunca había conocido un día que dijera tengo la mitad, me estaba metiendo en la boca del lobo, estaba cogiendo con aquel pendejo solo para conseguirle la jodida droga y me salía con que tenía la mitad.
—Piérdete
Le dije, soltó una maldición y se retiró. Tenía una bolsa con 10 gramos de cocaína en medio de mis pechos y a la policía encima y no quería otra cogida.
Me coloque las gafas, tratando de ocultar mi molestia. Tenía que andarme con cuidado sino quería que alguien más descubriera que llevaba esta droga, ni que alguien en la escuela supiera que vendía drogas.
—Joder
Pensé en venderle la mitad a Suigetsu. ¿Pero qué haría con la otra mitad?
—Samui—Llegó el pendejo de Deidara. Miré el panorama, con brazos cruzados—Mi jodido amigo me ha dicho que te has liado con 10 gramos, quiero la mitad
—No
—Tú ni siquiera los consumes, dame la mitad maldita zorra
—No, no soy una de tus mujeres para que me vengas a hablar como se te dé la gana
—Me perteneces Samui
Ahí estaba esa palabra de nuevo, todo mundo creía que le pertenecía con el simple hecho de coger. No les pertenecía.
—No te pertenezco. A nadie, he cogido con un montón de tipos, eso no significa que sea suya, no tienes derecho sobre mí, no tienes derecho sobre nadie cabrón.
—Así me gustan—Se acercó a mi cuello y puso su lengua encima de mí—Rabiosas
Lo miré, no entendía la gracia, no entendía porque le causaba risa.
Vi a la rubia, caminando con enojo. Se paró frente a nosotros.
—¿Qué mierda estás haciendo? Te dije que te alejaras de ella—Ino dijo, molesta, alce una ceja, ¿Qué mierda hacía esta pendeja hablándole así a su hermano? Y este se deja
—No es asunto tuyo Ino, lárgate
—No
—Todo el mundo me está viendo
—Todo mundo sabe de nosotros y me da igual, que todos sepan que tú y yo hemos cogido, que todos sepan que tú y yo nos amamos—Abrí la boca, con una sonrisa, como si esto me hubiese devuelto el humor
—Estás loca
Ino, furiosa, perdiendo los estribos, se acercó a él y lo besó. ¡Besó a su hermano! Frente a todo el mundo, lo tomó del cuello de la camisa, y le metió la lengua, lo mejor de todo fue que yo lo vi en primera fila, incesto.
—Joder Ino. —La empujo Deidara, Ino estaba perdiendo el control de la situación, el amor la había enloquecido, igual que sus enfermos celos—Aléjate de mí. ¿Sabes en los problemas legales que nos podemos meter por esta estupidez?
—Tú eres mío y yo soy tuya. Me has protegido, no puedo permitir que las apariencias sigan cuando lo de nosotros es obvio, no puedo dejar que estés con otra, tú me amas y me lo has dicho, ya deja de aparentar, no es necesario que estés con alguien más, no hay necesidad de que te sigas revolcando con ellas para aparentar que no me amas, te he dado lo que ellas te dan, te he dado lo que no le di a nadie más. No he querido a nadie, no me ha gustado nadie, ya podemos ser solo tú y yo, para siempre—Deidara miraba a todos lados, desconcertado, observando la pesada y rara vista de los presentes, todos grababan el momento, todos fotografiaban esto, Ino lo volvió a besar, Deidara estaba sudando, casi entrando en pánico, hasta que su pánico se extendió por todo su cuerpo y golpeó a Ino, reinó el silenció
—¡Estas enferma Ino! Yo no te amo, joder, has estado viviendo en una maldita fantasía.
¡Maldición!—La empujo nuevamente, esta vez tirándola al suelo, pero nadie hacia nada por ayudar a Ino, nadie hacia nada porque estaban más ocupados grabando la situación
Algo en Deidara se activó, como si se estuviera transformando, y pateo la silla que estaba detrás de nosotras, se arrancaba los cabellos, no creyendo lo que acababa de hacer.
—Deidara—Le dijo Ino, sangrando
—¡JODER NO! ¡MALDICIÓN! ¿COGIMOS? PERO ESO QUE, NO QUIERE DECIR QUE VENDRÁS A HACERME UN PUTO ESCANDALO, NO PUEDES ANDAR POR TODOS LADOS RESTREGANDO QUE—SEÑALO A INO CON EL DEDO—ERES UNA MALDITA PUTA, Y NO VAS A MENCIONAR NADA—Se agacho a su altura y la estrujo— ¿ENTIENDES DE QUE LO QUE PASO NO FUE REAL? NADA FUE REAL, YO NO TE AMO INO, YO NO TE NECESITO, YO SOY YO SIN TI Y TU ERES TU SIN MI
—Deidara—Susurré, temiendo—Fue suficiente—Le dije, con miedo, en la boca, en mi cuerpo, observe a Ino, con la mirada fiera, como si esto no estuviera pasando—¡Deidara ya basta!—Saque los 10 gramos y con la fuerza que tenía lo quite de encima de Ino—Solo vete—Le puse la bolsa en la mano y él se fue de inmediato, metiendo el dedo y tragando cocaína
—¡Deidara!—Susurró Ino, y luego grito—Deidara.
Se paró a tropezones, sin importar que su vestido se rompiera. Algunas personas trataban de ignorar la situación y otras no sabían si llamar a emergencias
Ino, me miro desesperada.
—¡OCUPENSE DE SUS COSAS! ¡NO PASO NADA!—Llego un rubio gritando, corriendo, abrazando a Ino
—Aléjate Naruto—Mencionó Ino—Aléjate. Samui dile que se vaya—Me dijo en estado de shock
No entendía que pasaba
—¿Estas realmente…? ¡JODER! ¿¡QUE MIERDA ESTAS PENSANDO!? INO
—¡INO! VEN ACÁ—Grito Deidara
—Ella no irá a ninguna parte—Dijo Naruto—No iras a ninguna parte
Deidara, ajustándose el pantalón regresó, enojado, furioso. Y sacó un arma, apuntando hacia Naruto. Todos ahogaron un grito
—¡¿También te la cogiste he?! ¿Acaso también lo hiciste?
Deidara, se giró ante todos, apuntando y riéndose—USTEDES NO VIERON NADA PAR DE IMBECILES. ME PUEDO COGER A MI HERMANA PERO NO HAN VISTO NADA, LE METERÉ UN PLOMAZO A AQUEL QUE LO MENCIONE, A AQUEL QUE LO DIGA, A AQUEL CON EL QUE SE ATREVA A SALIR CON ELLA. INO, CAMINA
—¡Deidara!—Ino lo miro con una sonrisa, como si él fuera su jodido salvador, esto se salió de control, esta pendeja se había vuelto loca. ¿Enamorarse de su jodido hermano? ¿Esto no era una película? Por dios, todo está pasando, creo que me avione de más.
Solté una carcajada y Deidara me apunto con el arma—No me das miedo idiota, todo esto es un sueño. ¿Tú, cogerte a tu hermana?
—Samui…
—De seguro todo es una alucinación mía, acabo de echar LSD al ponche, estoy alucinando ¿No? ¡Todos estamos alucinando! ¡Si!
Dije, nerviosa. Estaba nerviosa, si algo salía mal esta noche, me llevaría la verga. No quería coger más, no quería que me dijeran que mi sentencia se reduciría si me cogía a media comisaría y así sucesivamente hasta darme cuenta que viviría en una mentira.
Mis labios temblaron.
¿En qué clase de vida me había metido?
Pensaba que estaba alucinando, pero ni siquiera me había fumado un churro o había bebido del ponche, no había ingerido nada para que mi vida fuese una pesadilla.
Sentí que mi vida pasaba enfrente de mis ojos, lo más bonito de ella.
Recordé al niño con el que jugaba, con el que huía en la bicicleta lejos de mi familia, lejos de mi padre, recordé al niño que me ayudaba a salir adelante, que se preocupaba si hacía mi tarea y me la pasaba en secreto cuando no lo hacía, recordé al niño que se escabullía en mi ventana y me acariciaba el cabello hasta que dejaba de llorar, recordé a ese niño que le rompí el corazón cuando me alejaron de él, recordé a la persona en que me convertí, no dejando que nadie me tocara, pero finalmente me rendí, debido a que él me había tocado y me di cuenta que a aquel niño que me cuidó, me veía como si fuera una más…
Él no había sido el primero, pero esperaba que fuera el último.
Cuando nos separamos, yo había entrado a secundaria, en ese entonces los pechos me habían crecido y había recurrido al ejercicio para compensar mis moretones, había recurrido a los deportes y mi ego había crecido cuando descubrí que los niños me miraban, no como un objeto, si no como competencia.
Era peligroso, pero comencé a actuar sin mis hermanas, comencé a alejarlas y dejar que me utilizaran a mí y no a ellas. Si ellas mencionaban que no las amaba, se equivocaban, amaba a mis hermanos y los había perdonado, porque ellos no podían hacer nada por mí, a pesar de que yo estuviera ardiendo y ellos tenían el agua, los perdonaba. Porque había sido mi elección, porque vi aquello que me hizo daño como un beneficio, porque mi padre me amó, porque así era. Cuando yo quería a alguien lo dañaba, lo dañaba hasta que se diera cuenta de que lo amaba.
Dañaba a aquellas personas para que se protegieran de mi amor, del amor que les tenía y de que no quería que les pasara nada.
Aquel niño que me protegió…esperaba que viniera ahora a protegerme, porque todas queremos que alguien nos rescate cuando una misma ya se ha cansado de protegerse, a veces necesita que alguien meta las manos al fuego.
Todos aquellos hombres con los que estuve, todos me miraban de la misma forma, como si fuera un trofeo, y así me hacían sentir y yo trataba de ser como aquellas mujeres que ellos veían inalcanzables, cuando era la mujer que podía tener.
No era aquella mujer que costaba trabajo conseguir, con un poco de dinero, con un poco de droga, me tenían, efímeramente, pero me tenían.
Y por un microsegundo quería pertenecerles. Pero nadie va a querer a alguien como yo, por eso es mejor la libertad de no esperar nada, me había rendido, desde que aquel niño no volvió a ser el mismo, un día, las cosas cambiaron. Él vio en lo que me convertí e intento detenerme, pero no pudo, yo seguí siendo la niña de mi papi y de todos y él llegó demasiado tarde a hacerme ver las cosas, igual que yo, llegué demasiado tarde a hacerle entender que éramos el uno para el otro.
El niño me cogió como todos, y me dejó, como todos.
Era la única persona de la que no me esperaba traición, era la única persona que no me daría la espalda. Pero me abandono…me dio la espalda y me dejo tirada, me dejo varada en esa isla, y esa isla se derrumbó con su partida, dejo que me ahogara, cuando lo único que necesitaba era un héroe. Él había dejado su solicitud y yo la había ignorado, y ahora la necesitaba pero él no iba a estar cuando yo quisiera y así me hice, no iba a estar cuando la gente quisiera.
Al ver el arma, mi cabeza es un lío, porque Utakata no viene, y nadie meterá las manos por mí y yo lo sé. Y es por eso que es mejor estar sola, y es por eso que no quiero aferrarme sentimentalmente a alguien, todos alrededor al menos tienen a alguien con quien sostenerse, pero yo no tengo a nadie, el dinero no se interpone entre mí ni el arma, ni alguien se interpone.
A veces miro mi vida, y desearía cambiar las cosas, que fueran diferentes. Desearía una mejor vida para mí y para Utakata, desearía que nuestra historia comenzara donde la dejamos, que nos tomáramos la mano y encontráramos la comprensión, el apoyo y el amor.
Cerré los ojos y bang.
