Todo lo que quiero, es nada más

Que oírte tocar a mi puerta

Porque si tuviera que ver tu rostro una vez más

Podría morir como un hombre feliz, estoy seguro

Cuando dijiste tú último adiós

Morí un poco por dentro

Yazco entre lágrimas toda la noche en la cama

Solo, sin ti a mi lado

Pero si me querías, ¿Por qué me dejaste?

Llévate mi cuerpo, llévate mi cuerpo

Todo lo que quiero

Y todo lo que necesito es

Encontrar a alguien

Encontrare a alguien

Como tú…

Porque sacaste a relucir lo mejor de mí

Una parte de mí que nunca había visto

Tomaste mi alma y la limpiaste

Nuestro amor se hizo para las pantallas de cine

Pero si me amabas

¿Por qué me dejaste?

Llévate mi cuerpo

Todo lo que quiero

Y todo lo que necesito

Es encontrar a alguien

Encontraré a alguien

Como tú

Le acomode la trenza que le había hecho.

—¿Puede venir a darnos la declaración nuevamente?—Asentí y salí de ahí, dejando a mi hermana. Al salir al pasillo mire a Utakata, él me dio la mirada de aprobación. Me sentaron en una silla, me pusieron comida al lado, la tome porque se me antojo y tenía hambre.

—¿Qué estaba haciendo mientras sucedía todo esto?

—Estaba en mi habitación, leyendo, bueno haciendo un test de una revista. Y escuche golpes, cuando sucedía eso, Yukata me dice que me mantenga alejada, padre y ella peleaban, tal vez porque un muchacho visito a Yukata

—¿Usted reconoció a la persona?

—No, cuando padre está en casa no salgo de la habitación, a menos que él diga

—¿Entonces como supo que fue el muchacho?

—Porque padre comenzó a gritar inmediato, él lo recibió y no sé si Yukata supo quién la fue a buscar o si ella abrió, no supe, solo escuche los gritos y a Yukata correr

—¿Dónde estaba su hermano?

—Cuando padre está en casa mi hermano no esta

—¿Me puede relatar lo que sucedió después?

—Intenté concentrarme en otras cosas, acomode mi ropa, mis zapatos, mis libros, y entonces escuche que padre encendió su carro, cuando me asome, metía a Yukata a la fuerza y—Intenté que mi voz se quebrara, carraspee para que pareciera que las lágrimas comenzaban en vez de que se notara mi nerviosismo —Lo siento, es que, siento que padre puede escucharme, que se levantara de esa camilla y…lo siento, no puedo asimilar lo que paso

—Tómese su tiempo—Asentí—¿Podemos volver al caso?—Asentí nuevamente—Su padre tenía heridas en las muñecas, como si alguien lo hubiera amarrado

—Él solía ponerse cinturón en las muñecas, hasta que se le pusieran azules, él decía que así dolía menos el golpear y que era más pesado, también usaba los cintos demasiado ajustados, decía que era mejor soportar el dolor a la burla—Ellos asintieron—No me siento a gusto hablando así de padre, él…

—No sé preocupe, la mantendremos segura

Me baje el suéter y les mostré moretones—Me da vergüenza hablar sobre esto—Me hice pequeña en la silla—Él nos traía muchas cosas de sus viajes, como ropa, libros, maquillaje, nos traía ropa linda, libros sobre crímenes y nos daba a entender que había peores cosas…

—¿Quieres ser tratada?—Negué—Tú padre—Me toco la mano y yo la retire, miedo al contacto, eso era lo que había leído, una persona herida no quiere que la toquen, no quiere hablar, pero estaba hablando de más—No podrá dañarte más

—¿Qué será de nosotros?—Le pregunte, la mire—¿¡Nos van a separar!?—Le dije—No, no lo hagan, casi cumplo dieciséis y finalmente mis hermanos pueden regresar a la casa, ya no, ya no tendremos problemas, por favor, pero nadie se tiene que enterar que mis hermanos regresan, porque le podrían decir a padre y…alguien, vendrá

—Nadie vendrá, estarás a salvo, tenemos que hacer una investigación. ¿Cómo supiste de esto?

—Padre nunca nos…nos…él, lo mantenía en secreto, de darnos las reprimendas, si sacó a Yukata…algo malo iba a pasar, así que le llame a mi hermano y él llamó a un amigo cercano de la familia, nos daba clase cuando éramos niños, era vecino nuestro. Él me mantuvo al margen y ahora…ahora…

—Muy bien, es todo

—¿No nos van a separar? ¿Mi hermana se pondrá bien? ¿Necesitará cuidados?—Les pregunte

—Hablaremos de esto con tu hermano—Me dijeron, echándome afuera, me dirigí nuevamente a la habitación de Sakura, explicándole todo por si le preguntaban, por si le daban la noticia, me detuve en la manija, escuchando la conversación.

—¿Qué fue todo eso? ¿Estás bien?

—No quiero mentirte, pero tampoco quiero, que…sepas

—No me interesa lo que haya sucedido, realmente no me importa, estoy aquí contigo

—No soy una buena persona Sasuke

—Solo tú puedes juzgarte

—Yo…estuve enamorada—Resopló—Y cometí cosas estúpidas. ¿Cómo te habló de esto? Yo…no hice, yo tenía…No te digo esto, no porque no quiero que sepas, más bien que, aun, estoy un poco enamorada de lo que sucedió, estoy encariñada con la persona que era. No puedo aceptar que me haya convertido en esto por una persona, no puedo perdonarme eso, no sé si lo entiendas, que una persona se pueda meter tanto en ti, hasta que te cambia

—Las personas influyen, sí, pero es uno quien decide el cambio. Si aprendiste de eso…

—No sé

—Hubo una persona. ¿Lo quieres? ¿Aun? —Hubo silencio—Me retiraré si es así

—No es eso…Es que, me, me pediste algo y acepte, hubo una persona, no es que lo quiera, no es que no lo haya querido, es solo que, estoy confundida al respecto. No quiero ser caprichosa o berrinchuda respecto a él, pero es el causante de todos los conflictos, yo tengo la culpa, pero…Es que, es tanto…No comprendo cómo es la manera en que me ves. No sé qué viste en mí, no lo comprendo ¿Qué tengo de bueno para que te hayas fijado en mí? No soy la chica en la que comúnmente te fijarías, no conozco tu historial, pero, me doy una idea

—No eres la única que se hace esa pregunta, tengo defectos, no tengo un pasado tan dramático, ni algo que me haga escandalo hasta el día de hoy, pero también tengo mis momentos ácidos, algún día los compartiremos si es lo que quieres, pero ten presente lo que te he dicho, no quiero que detengamos nuestros planes, si esto es incierto o si es certero, no quiero que los hagamos coincidir, no hablemos sobre el futuro, no creamos nuevos conflictos, no hemos superado el pasado, ni estamos viviendo el presente, creo que, si estamos juntos ahora, debemos batallar con eso

—¿Estás hablando como un nosotros?

—No, tú estás hablando sobre un nosotros. ¿Acaso me lo estás proponiendo? ¿Cómo te puedo rechazar?

Entorné los ojos y abrí la puerta—No quise interrumpirlos, ni quise escuchar su conversación, lo siento mucho—Fui sincera debido a la cantidad de mentiras que he dicho

—Rin—Sakura extendió sus brazos y yo corrí con ella, me abrazo. Cuando observe el rostro del sujeto con quien hablaba me sorprendí, olía bien, no a cigarro, no a mariguana o alcohol, era alguien diferente, se vestía diferente, elegante

—Soy Rin—Le extendí la mano—¿Y tú eres?

—Sasuke—Me dijo—Iré a ver a Neji, vuelvo en unos minutos

—Pero, no te quedes escuchando detrás de la puerta, es muy tentadora—Le dije, él me sonrió y salió

—Oh, vaya que es muy tentadora, me está seduciendo—Se burló e hizo que tocara su hombro—Oh ya basta—La empujó con el trasero y salió con un "Que atrevida"

—Es diferente a Sasori—Le comenté a Sakura

—Sí, demasiado

—Padre murió—Le dije

—Me lo dijo la enfermera al despertar, no sé qué hice, pero no te fíes de esa mujer, escúchame, no confíes en ella

—¿En Hotaru?

—Si, en esa

—Sakura…ella nos estuvo ayudando mucho, y tú ¿Dónde estabas? Ella nos visitaba, nos daba de comer o persuadía a Utakata de que lo hiciera, tú no pudiste hacer eso, no te estoy atacando

—Sé que no estuve, pero, sabes porque

—Sé porque, pero podías simplemente mandar mensaje o llamar, o hacer algo, una carta, y no hiciste eso, es la primera vez que te veo, es la primera vez que hablo contigo, y que te veo distinta, es como si no te hubiese interesado mi vida

—Rin, lo lamento

—Me duele Sakura, aún, perdí a mi hermana y mi hermana me abandono

—Yo no te he abandonado

—Lo hiciste, porque fue tu elección, pusiste mi cariño por debajo de un papel, lo hiciste y no lo niegues. ¿Es tan malo estar en la cárcel? ¿No lo valgo?

—¿Qué te han hecho Rin?

—Me han hecho dañó, es lo que sucede

—Mi dulce Rin—Me acarició la mejilla—¿Qué hicieron de ti? Lo lamento, sé que no lo valía, pero yo tenía miedo

—Tú no viviste con él durante toda tu vida

—No lo entenderás Rin

—Tú tampoco…entiendes nada

Alguien más abrió la puerta—Sal de aquí Rinron y vigila que nadie nos escuche

Le asentí, los deje y pegué la oreja a la puerta.

—¿Qué sucedió?

—No podemos hablar sobre Deidara. Él lo hizo, porque Yukata fue una chismosa

—¿Es que…

—Cállate y escúchame. Atamos al imbécil de Gato al carro y fingimos su accidente, es la única forma que justificaban las heridas de Yukata

—Genial, has salido de un problema y entras a otro más grande

—Lo mejor será que, alguien más se haga cargo. Estarán mejor con servicios…

—Eres su hermano

—No soy su padre

—Somos sus hermanos

Entre…—¿Me dejarás?

—¿¡Que puedo hacer yo con ustedes!?—Nos observó—Una maldita mitómana, una motejadora y una gerontofilica.

—No te olvides del cabrón, narcisista, ególatra, ensimismado

—Al menos, hay que hacerlo por Yukata, unos días. Yo sé, que no existe una familia, yo sé que existe mucho rencor, mucha inconformidad entre nosotros, es irreparable, pero Yukata tiene la esperanza

—Si lo pones de esa manera ¿Qué sentido tiene fingir algo?—Habló Sakura—No estaré rogando ni pidiendo que se mantengan unidos, ustedes son la familia, yo me cansé de estar sola, me cansé, no les voy a rogar pero puedo tener paciencia

—Solo guarda silencio

—Entonces, ¿Puedo hacer mi vida? ¿Podemos firmar algo donde diga que ya no somos hermanos? Porque ya nada nos une, así que ¿Dónde están servicios sociales? ¿No me llevarán a un orfanato y me darán una nueva familia? Porque esta apesta. Vamos Utakata, dime donde tengo que firmar para que tú no te hagas cargo

—Rin basta—Me dijo, sorprendido—Tú no puedes entenderlo

—No soy la niña estúpida que todos creen, tengo quince años, pero no significa que no sepa a donde me dirijo, como sobrellevar las cosas. Desde que tengo memoria no tengo un hogar al cual pueda llamar hogar, no tengo una familia a la que pueda admirar, ni siquiera tengo hermanos, estaban más ocupados buscando novia que tratando de enseñar valores, no tengo padre, ni madre. Si me preguntarán la opinión de todos ustedes diría que son unos pendejos, que desearía que se hubieran muerto, porque su muerte me causaría menos dolor que estarlos viendo, así me ahorraría más dolor

—Rin…—Dijeron ambos, como si acabasen de ver algo increíble, como si se hubieran destruido varias ciudades

—Estoy saliendo con un hombre mayor, ustedes no pueden decirme que hacer o que no hacer, no tienen derecho, ustedes no me conocen

Me di media vuelta y salí de ahí, escuche la conversación

—¿Quieres que lidie con eso? ¿Qué se supone que les tenga que decir? ¿Qué ejemplo les puedo dar?

Basura, basura, basura.

Salí de ahí y me senté afuera de la habitación de Yukata, abrace mis piernas. ¿Cómo íbamos a pagar? ¿Cómo nos íbamos a arreglar con el testamento? ¿Qué será de nosotros? ¿Qué será de mí?

Veía a los doctores pasar de un lado a otro y ellos me veían pero no me decían nada, me tenían lastima, un enfermero venía a cambiar la bolsa de suero y tomarle la temperatura y cambiar sus vendajes.

—¿Te puedo ayudar?—Le pregunte—Si la dan de alta, quisiera aprender a hacerlo—Le comenté y él me dejo pasar. Me puso desinfectante en las manos y la levantamos con cuidado, él me indico cómo acomodar los polvos en su frente y el vendaje, que tenía que tener las manos limpias

—Esto le dolerá mucho a tu hermana, no hay que hacerle muchas preguntas—Le sonreí y le asentí, salí con él y nuevamente me senté. Inmediatamente pensé, que otras cosas dolían más que unos simples golpes, sentí lastima por Yukata, todos entendíamos lo que era una familia y sabíamos que no teníamos nada, no éramos unidos, no teníamos un domingo de convivencia.

Al parecer otras personas conocían el lado desconocido de esas personas que vivían al lado de mí y todos veían algo bueno, yo no podía ver nada bueno en ellos. Huían de los problemas, no enfrentaban nada, ni querían luchar, siempre huían.

Pobre de Yukata, ella realmente lo intentó, me desafió, me pelee con ella, y yo fui la chismosa que le dijo a mi padre sobre con quien se metía Yukata, le dije sobre su novio, todo para que cuando Yukata le mencionará a Obito, mi padre no le creyera y esto fue lo que cause. Yukata no debe vivir al lado de mí o de alguno de nosotros, todos creían que yo era la miel en la familia, cuando realmente es Yukata, yo solo soy una fruta que se echó a perder y nadie la quiso.

—¿Te encuentras bien?—Me pregunto Obito, le asentí

—Gracias sensei, por todo—Le dije, aparentando—Quiero ir a casa a dormir

Se sorprendió por mi actitud.

—¿No piensas quedarte con tus hermanos?

—Todos se han ido a dormir, el sueño es muy importante sensei, usted lo ha dicho

—¿Qué pasará con Yukata?

—Ella tiene que darse cuenta de la realidad

Me levante, dándole la última mirada a Yukata. Caminé por delante, Obito caminó detrás de mí, espere a que me abriera la puerta de su coche, iba serio, me abrió la puerta trasera, me metí en silenció también.

—No me moveré de aquí—Me dijo—Es tú hermana, puedes dormir en mi coche

—Me quiero ir a casa

—La policía está revisando

—Entonces llévame a casa de Kakashi—Le dije

—Rin—Me dijo, molesto, resignado

—No quiero estar aquí

Tomé mi teléfono y le mande cien mensajes a Kakashi. Me respondió al 102.

"Deja abierta tu ventana"

"Te he dicho que dejes de meter animales a mi habitación"

"Solo hazlo"

"Ok"

No le hable durante el camino, ni él a mí, esta era nuestra pelea con más duración, porque no pensaba hablarle en los siguientes días, no estaba de mi lado, no entendía.

—Rin—Me dijo, antes de que bajará una cuadra antes

—Gracias sensei—Le dije y salí de su auto, no me detuvo, me dejo hacer el berrinche, me quite los zapatos cuando estuve en la casa de Kakashi, él había dejado la ventana abierta tal como le pedí.

Obito paso en su auto, sé que observo mi conducta pero me vale. Entre a su habitación y busque la cama, topándome con algunas cosas, me metí debajo de las sabanas y tome su brazo para que me abrazara, seguía un poco dormido. Estaba tan calientito.

Me quito el brazo y se volteó, lo abrace, y lloré a sus espaldas, a Kakashi no le importaría, no se levantaría, lo sé, porque lo conocía, dormía como una roca.

Para tranquilizarme, seguí el consejo de Sakura.

—Perdona si te hago llorar, perdona si te hago sufrir. Pero es que no está en mis manos, pero es que no está en mis manos, me he enamorado, me he enamorado, me enamoré. Perdona si te causo dolor, perdona si te digo adiós. ¿Cómo decirle que te amo? ¿Cómo decirle que te amo si me ha preguntado? Yo le dije que no, yo le dije que no. Soy honesta con él y contigo, a él lo quiero y a ti te he olvidado. Si tú quieres seremos amigos, yo te ayudo a olvidar el pasado, no te aferres, ya no te aferres a un imposible, ya no te hagas, ni me hagas más daño, ya no. Tú bien sabes que no fue mi culpa, tú te fuiste sin decirme nada y a pesar que lloré como nunca, ya no seguías de mí enamorado. Luego te fuiste y que regresabas, no me dijiste, y sin más nada, ¿Por qué, no se? Pero fue así, así fue. Te brindé la mejor de las suertes, yo me propuse no hablarte, no verte…

Maldición.

No podía dormir.

Quizá inventar una historia. Como quisiera que pasaran las cosas…

Deseaba tantas cosas en este momento…

—Kakashi—Lo moví—Kakashi

—Mmmm

—Kakashi

Susurré cerca de su oreja

—¿Rin?—Pregunto, asentí, pero que estúpida, él no me puede ver

—Soy yo. Tengo problemas, ¿Puedes cantarme hasta que me quede dormida?—Encendió la luz y me observó, tambaleándose, como si no lo creyera, le sonreí

—¿Qué sucedió?

—Mi hermana está en el hospital y mi padre murió. ¿Ahora puedes cantarme para quedarme dormida?

Le di la espalda, fingiendo no llorar, apagó la luz, me rodeó con un brazo.

—Hoy es el mejor día que he conocido. No puedo vivir para el mañana, el mañana es demasiado lejos, voy a plasmarlo en mis ojos antes de marcharme, yo quería más, de lo que la vida pudiera otorgarme, aburrido de la tarea rutinaria, de salvar vidas. Hoy es el mejor día que he conocido, no puedo esperar para mañana, no creo que este tan lejos…voy a arrancar mi corazón, antes de marcharme…

—Esa no es una buena canción

—Tampoco "Así fue"

—¿Quieres hablar sobre eso?—Le pregunte

—Te lo he dicho—Susurró—Me fui y regrese, dijiste que me esperarías

—Eres mi mejor amigo Kakashi, las relaciones se arruinan, las amistades no

—Rin, no creo que lo entiendas

Lo observe, había escuchado esas palabras. Todos decían, más bien me subestimaban y lo odiaba, tú no lo entiendes, tú no sabes, no tiene nada que ver la pobre niña.

—Pues explícamelo. Tú te fuiste sin decirme nada y a pesar que lloré como nunca…

Chasqueó la lengua—Dijiste que me ibas a esperar

—Dijiste que no me dejarías

—Regrese

—Muy tarde—Le dije

—Estás saliendo con él y vienes a acostarte conmigo. ¿Por qué no vas con él?

—Porque es ilegal

—¿Por qué confías en que no le diré a nadie?

—Porque tú no me harías daño, porque tú no quieres verme llorar ni causarme ningún conflicto

—¿Entonces esperas que esté feliz porque estas con él? ¿Y vienes aquí a acostarte como si nada?

—Habíamos dicho que seríamos amigos, sin importar que

—Pero fuiste mi novia, una persona a la que amo demasiado, me estás lastimando y no te das cuenta

—No te intereso lastimarme, me pudiste llevar

—Sabes que no era posible

—Para nadie es posible nada, todo es imposible, que no puedo verte, que no puedo llevarte, no podemos llevar una relación. ¿Por qué nadie se arriesga? ¡Son unos cobardes!

—Quizá porque tú no dejas tu actitud opresora y represora, quieres que uno te quiera como tú quieras, no como el otro sabe querer, quieres que todo se haga a tú manera, porque así es la única forma en que te sientes querida. Solo te sientas a ordenar y a decirle a todo el mundo lo que hace mal, para ti tú haces todo bien y el esfuerzo de los otros no vale. Yo hago todo mal, siempre tengo la culpa, yo me equivoco en cada respiro, pero tú eres perfecta, no cometes errores y lo sabes todo. ¿Acaso debería ponerte un altar?

Mis labios temblaron y me tape la boca porque si lloraba lo iba a hacer con gritos. Abracé a Kakashi mientras él seguía parloteando, y me colgué de su cuello, callé mis llantos en su hombro, hasta que se cansó de maldecirme y me abrazo con fuerza, como si me perdonara todo y después de un año volvimos a unir nuestros labios en un beso desesperado, encendió la mesa de noche y observo mi cabello, bajo directo a mi rostro.

Acarició mi mejilla y me quito los cabellos del rostro, se quitó la playera, me tomó de la nuca y me levanto, me volvió a besar, enrede mis manos en su cabello y lo alboroté más, extrañaba la suavidad, extrañaba el sabor a menta de su boca, y los músculos de su espalda.

Me dejo nuevamente abajo y me quito la blusa, arrojó la cobija a un lado de nosotros, mientras nos quitábamos la ropa, metió su rodilla entre mis piernas y la pegaba cada vez más, me daba vergüenza.

Volvió a mis labios nuevamente, le quité el bóxer y sentí algo duro pegar en mi vientre. Él me quitaba lo que me sobraba, y luego se levantó, me observó…

—¿Qué sucedió?—Preguntó. No me daba pena quedar desnuda de esta forma, me daba pena tener que desnudarme al contarle todo, nunca habíamos llegado más lejos, solo nos quitábamos la ropa y comenzábamos a hablar

—No quiero decir

Se acercaba más, besó mi vientre

—Para Kakashi

—¿Qué sucedió?—Pregunto

Iba subiendo lentamente, deje que lo hiciera, jugó con mis pezones y lo que me daba miedo me fue gustando, usaba bien su lengua, no solo cuando hablaba.

—Kakashi…

Esta vez descendía…

—Kakashi…

Ya había llegado a mi ombligo

—Yukata, era un blanco—Le dije, pero él no se detuvo—Porque sabía cosas que no debía saber y…

Iba en el monte de venus, tenía miedo, de que oliera mal el asunto, porque Kakashi no había hecho eso nunca conmigo o que estuviera mojado, o que supiera feo, tenía miedo de hacerme pipí, tenía miedo de muchas cosas, pero Kakashi seguía bajando, me abrió las piernas y solo podía ver su cabello…

—Y…padre se dio cuenta—Le dije, pero no se detuvo, iba bajando por mis piernas hasta donde…—Kakashi

Me metió la lengua, la recorrió por toda la zona, como si estuviera chupando una paleta, un helado, algo, me agarre de la sabana, no explicaba esta situación, era rara, era…Por dios, era como si quisiera meterse más, me acariciaba las piernas, me observe a mi sudando, mi pecho ascendía y descendía, no quería aceptar que esto se sintiera tan bueno.

—Me estás mintiendo Rin

Me observo, mordiéndose los labios. Me tomó de la cintura y me atrajo hacia él, se acercó a mí y con un codo se sostuvo, con la otra mano abrió su cajón

—Sé cuándo me mientes, sé cuándo te preocupa algo, así que—Me mostró el condón

Mi cuerpo inmediatamente se tensó y sentí el escalofrío, seguía con las piernas abiertas, lo mire a los ojos, sus hombros se movían, sentí una espina en el corazón, un leve dolor, me paso por la mente que él lo había hecho muchas veces, en su viaje por un año, con más mujeres, agache la mirada y la magia se tornó en basura. Por unos minutos sentí que le importaba, vi cómo se agachaba a mi altura para metérmela, pero ese miedo se fue de inmediato, coloque mis manos en sus caderas, y él me observo, esperando que lo detuviera, él ya estaba en la entrada de mi vagina.

—¿Y bien?—Hizo como que entraba y yo hice como si lo detuviera, él realmente no lo quería, porque ya había estado con mujeres a las que les prometió volver… Así que lo tomé de las caderas, fingiendo que ya he estado con un hombre, me mordí los labios, y cerré los ojos, evitando el dolor que causaba eso, lo agarre desprevenido, porque él se intentó salir, pero nuevamente lo tomé de las caderas e hice que entrara por completo

Para mi suerte salió un gemido en vez de una queja.

—Rin…

—Si vas a hacer algo hazlo bien

Colocó su mano debajo de mi cintura, y se movió lentamente, y luego duro, me aferré a su espalda, y traté de no gemir. Cada vez venía más duro, esperando a que hablara.

—Yo le dije a padre que Yukata salía con alguien, porque Yukata iba a decir que yo estaba saliendo con un hombre mayor, yo no quería que nadie supiera de Obito

Se detuvo, y salió. Vi como hacía bolita el condón, comenzó a vestirse, hice lo mismo.

—Será mejor que te vayas—Lo mire con el ceño fruncido, arroje mi sostén

—¿Qué?

Me dio la espalda, me puse rápido el pantalón, ignorando el dolor y la sangre que tenía en las piernas, no era mucho, pero con lo mojada que me había dejado se había tornado una mancha regular. Tomé mi teléfono y le envié mensaje a Obito, diciéndole que Kakashi no estaba en casa.

Me puse las zapatillas y me baje de la cama, enojada.

—Nunca en la vida me vuelvas a hablar, que ya soy otra de tus chicas

Le dije, supongo que él se dio cuenta de la mancha de sangre—Rin, lo…—Me tomó de la mano antes de que saliera por la ventana

—¿Lo sientes?—Reí—¿Cuántas veces lo he escuchado?

—Yo no quise, es solo que… regresó y sales con alguien mayor que tú, que solo quería

—¿Cogerme? ¿No es lo que acabas de hacer? ¿Desecharme? Es lo que tú acabas de hacer. Estábamos jugando tu juego Kakashi, no el mío. Ya es tiempo de que abras los ojos y yo también.

—No quería hacerlo así, es que ya no sé qué hacer para que vuelvas conmigo

—No regresaré contigo, me he enamorado, de alguien que ya tiene su vida hecha, él no me pondrá a que lo espere porque le sale un viaje, él me llevará. No tengo que esperar a que decida su vida, él ya la tiene, no tengo que preguntarme cada noche con que chica estará, porque él ya tuvo suficiente, tampoco esperaré a que le pida carro a su padre o permisos, no tengo que soportar enojos y caprichos de alguien, no tengo que estar esperando por él, porque él espera por mí

—Solo dame una oportunidad

—Te la di y la cagaste. ¿Sabes? Con él, no le tengo que dar oportunidades, no es egoísta, sabe lo que quiere, sabe que me tiene, él perdona mis errores porque sabe que estoy en esa edad, él sabe que algún día maduraré o que ya lo he hecho y seguirá conmigo ¿Sabes porque? Porque me quiere, si él hace eso con quererme ¿Qué no hará cuando me amé? Esta noche solo quería un amigo

—Y lo tienes

—No Kakashi, tú no tienes a nadie más que a ti mismo, quédate con tu música, tus viajes y las maneras en que aprendiste a dar sexo, no necesito tus explicaciones o tus historias, se acabó

Vi las luces parpadeando de Obito, salí de la ventana, y corrí al auto, sabía que Kakashi me perseguía, así que salté a los brazos de Obito

—Tenías razón, tenías razón

—Kakashi—Escuche a Obito, él me bajo—Me dijiste que no estaba

—Acaba de llegar—Le respondí rápido

—¿Quieres que… me vaya?—Me pregunto, negué

—Sí, ella estará bien conmigo

—Rin…—Me tomó del cabello y lo acomodó—¿No confías en mí?—Le asentí—¿Me dirás lo que pasó?

—Cometí un error al venir Obito

—Le he hecho el amor porque aun la amo—Respondió Kakashi

Obito me miro, inmediatamente me dirigí al lugar del copiloto, no me quedaría con Kakashi; Cuando subí me percate de la presencia de alguien, observe el asiento trasero y mire a Hotaru, dormida. Las palabras de Sakura resonaron en mi mente, me baje, pensando lo peor de la situación, justo cuando Obito había cerrado la puerta.

—¿Es que estamos jugando?—Me pregunto

La irá se apoderó de mí, los odiaba a los dos.

Un auto venía, temí que fuera la policía, vi cómo iba lentamente al lado de nosotros, observe la mirada penetrante, azul, reconocí el coche, era Deidara.

¿Dónde estaba un hermano o alguien que te protegiera?

Me acerque a la banqueta, temiendo por mi bienestar.

—¿Rin?

—Lo siento Obito, pasaré la noche aquí

Frunció el ceño—Hablaremos luego

Kakashi tomó mi mano y se la quite.—Quiero que te duermas en la sala—Le dije y lo mire amenazante, cuando me cercioré de que Obito lo escucho ya pude suspirar tranquila, y abracé a Kakashi en cuanto Obito avanzó—¿Nos podemos ir a casa de tu padre?

Kakashi asintió, recogió las llaves de la casa y su teléfono, mientras él hacía eso, coloque almohadas en la cama, nos metimos al sótano escondido, que conectaba con la casa de al lado, sacudió la cama y nos metimos, me dejo del lado de la pared.

—Tengo miedo Kakashi. Acabamos de matar a alguien, me siento atada a Obito, pero no quiero estarlo, lo quiero, quiero mucho al sensei, pero acaba de matar a alguien por mí…Me siento tan mal, abriste la boca y no sabemos que es lo que sucede, Sakura me ha dicho que no me fíe de la novia de Utakata y ahorita ella estaba en el coche de Obito, Deidara acaba de pasar en un auto y sabe quién soy yo

—¿Me hablas con más calma?

—Le dije a padre de lo de Yukata porque no quería que se enterara de lo de Obito—Apagué el teléfono durante media hora, en mi paranoia de que Obito escuchara—Padre se enojó y golpeó a Yukata, pero no pensé que Deidara entrara a la casa y le hiciera lo mismo a Yukata porque sabía algo, creo que la aventó por las escaleras, así que fingimos que padre tuvo un accidente junto con Yukata, el coche cayó en el agua, fue, fue muy rápido, pero no sabía qué hacer, realmente padre no murió en el accidente, iba drogado, tuvimos que amarrarlo…Cuando paso eso yo le había mandado mensaje a Obito sobre lo que sucedía porque realmente me sentí mal, entonces el planeó todo, y llamé a Utakata y..y…ahora todos nos creen, pero Deidara, no sé, temó, y ahora dudo de Obito por todo lo que te conté y porque traía a Hotaru

Me abrazó, como si fuese la última vez que me vería.

—Kakashi…

—Te sacaré de esta, lo prometo

—No…

—Rin, nunca más te dejaré, lamento si no te lleve, lo lamento es solo que, no me arriesgue lo suficiente, fue un cobarde, lamento dejarte, con todo esto, es solo que quería darte una mejor vida, realmente quiero salir adelante, quiero darte lo mejor, que estemos bien

—Pero estuviste con alguien más

Él negó, señaló las revistas de pornografía. Le sonreí y lo abrace.

—Lamento estar con Obito es solo que no tenía a nadie más…Tú solo me mandabas postales, soy una tonta

—Rin—Lo observe—Te amo, no me importa que hayas hecho para deshacerte de tu padre, porque estamos juntos, no dejaré que alguien te ponga un dedo encima, prometo tomarme esto con madurez y sacar un plan que nos haga estar juntos…

Y caí de nuevo, como una tonta.