Hey, me iba muy bien antes de conocerte

Bebí demasiado y eso es un problema,

Pero estoy bien

Hey, dile a tus amigos

Que fue un placer conocerlos

Pero espero nunca verlos de nuevo

Sé que esto te rompe el corazón

Me mudé a la ciudad en un coche arruinado y

En cuatro años no hubo llamadas

Ahora estás luciendo bonita

En un bar de hotel y no puedo detenerme

No, no puedo detenerme

Así que, nena tira de mí

En el asiento trasero de tu Rover

Que sé que no puedes pagar

Morderé ese tatuaje en tu hombro

Tiraré de las sábanas desde las esquinas

Del colchón que robaste

Al compañero de cuarto que tenías en Boulder

Nunca envejeceremos

Observé el dulce giro de su muñeca, y el "clic" al pasar la tarjeta, mis compras habían finalizado.

Le arrebate la bolsa de sus sucias manos y emprendí la marcha, majestuosa, orgullosa, en cuanto me abrieron la puerta del coche desgarre con énfasis aquellas bolsas, y coloque el anillo sobre mi dedo, estire la mano y le tomé una fotografía, ansiosa de ver que comentaban las perras codiciosas de mis amigas.

Ignoré el mensaje de Shikamaru, quien me avisaba que había salido a conocer los lugares nuevamente. Suspiré, resignada, ese hombre no tenía remedio.

—¿A dónde nos dirigimos señorita?—Me pregunto, le di una sonrisa a Kiba

—A la escuela tonto, ¿A dónde más? —Asintió, observe a Kiba, detrás de aquellos lentes, no se miraba tan mal—¿Por qué dices que te despidieron?

Se sacó de onda. —Bueno, yo, necesitaba un empleó para llenar el currículum, al menos que cubra seis meses manejando, y bueno, como estudio y trabajo, creo que este empleó se me facilito, más con una persona como usted, que también estudia y no necesita muchos movimientos

Le dedique una sonrisa indiferente, realmente me daba igual, pero su voz me resultaba agradable.

—¿No es porque estas corto de dinero?

Kiba negó rotundamente. Llevaba trabajando dos días conmigo.

—¿Mi padre te ofreció el trabajo?

—Claro señorita

—¿No intentarás coquetear conmigo cierto? —Soltó una risa que logre captar—¿Qué? ¿Acaso no estoy bonita?

—Con todo el respeto, señorita, usted esta hermosa, pero no, no intentaré coquetear con usted

—Pero me has dicho hermosa

—Es porque no quiero perder el empleo, necesito conducir durante seis meses y sinceramente, sus hermanos me dan miedo

Abrí la boca, solo me idolatraba por miedo a perder un empleó que no necesitaba.

—Además, tengo esposa

—¿¡Tienes esposa!?—Dije, archí súper sorprendida, o sea, como estuvo eso, no lo vi venir

—Es unión libre señorita, pero tenemos dos hijos. Está en la misma escuela que usted

—¿Realmente? ¿En qué facultad? ¿La conozco?

—Hinata, su nombre es Hinata

Arrugue la nariz, y me enfoque en el celular, la Hyuga, prima de Neji sabroso Hyuga—¿La mojigata esa? ¿Y qué le viste?

Kiba se quedó callado durante unos segundos—Disculpe señorita, pero, eso sería decirle información confidencial, apenas llevó dos días trabajando con usted

—¿Me estás diciendo chismosa, Kiba?

—No, no quise decir eso

—Pero lo quisiste dar a entender

—Si

Me quede boquiabierta, realmente impactada, mi empleado me dice chismosa.

—No se nota que no quieres perder el empleo

Kiba puso una sonrisa, y siguió conduciendo.

Este día había hablado más tiempo con un empleado, significaba que estaba avanzando. Punto para Temmy, así que chúpame my pussy Shikamaru, puedo ser agradable si me lo propongo.

—Kiba

—Mmm—Me dijo

—Se dice "Mande usted my lady"

—Sí, ¿Qué quiere?

Resople, cansada—Me defenderás de aquel que me quiera hacer daño—Asintió, sin decir una palabra—¿Irás de compras esta tarde conmigo?

—Es parte de mis practicas señorita

Como lo suponía. Necesitaba hacerle saber que la que tenía el poder y los ovarios aquí, era yo. Obviamente no era como los otros empleados de mí padre, tenía un aire arrogante, tomé el teléfono, y observé mi peinado, mi cabello amarillento estaba bien peinado, y vi como Kiba miraba de reojo, así como yo lo miraba a él.

—¿Adicta a las selfis?

Fruncí el ceño. ¿Qué tenía eso de malo? A demás no estaba haciendo eso, él teléfono estaba bloqueado, él que iba a saber. Puso boca de pato, eso era taaaaaaaaan de retrasados.

—Hashtag, te ignoro—Le comenté

—Hastash selfi ignorando a mi chofi, hastash jaja very funny

¡Igualado! ¿Qué se cree? Es un empleado, es un simple empleado. ¿Por qué mi poder no hace que tiemble? En un abrir y cerrar de ojos él puede estar trabajando en otro lugar, además ¿Qué paso con lo de señorita?

—¿Crees que tomarse fotos es de idiotas?

—Creo que es una pérdida de tiempo, te ves guapa, es mejor que te lo digan en persona a que te lo digan detrás de un celular. ¿Cómo vas a saber que es cierto? Tengo una prima, esta obesa, pero recibe miles de comentarios de sus amigas que se ve linda, y le digo oye, eso no cuenta si alguien no te lo dice en persona, entonces ella…

—Si bueno, yo, no estoy gorda, además no soy tu prima, no me compares

—Ni mi comparis—Me arremedó—Debería tener modales señorita

—Y tú cerrar la boca ¿Dónde te apago? Hash…

—Tag emoji ojos en blanco—Terminó la frase, pero que idiota, al fin llegamos a la escuela, espere a que me abriera la puerta, lo observé hasta que deposite la presión en él, así lo hizo, baje la ventana, para que al menos tuviera que subirla.

Y vi cómo se desviaba con aquel rubio idiota. De lejos observe a Sasuke Uchiha, venía con ellos, intente sonreírle, que me viera, que al fin me hablara. Y escuche la conversación.

—¡Ey hermano, hace cuanto no te veía! ¿Qué has hecho de tu vida?

—Trabajando, obviamente, mis hijos no estarán con hambre como solíamos estarlo ¿Recuerdas?

—Hombre, no sabía que tenías hijos, Kiba, felicidades. Por cierto, Sasuke él es Kiba, viceversa

Vi como mi chofer estrechaba las manos con mi crush, desearía estar en su jodido lugar. Me puse las gafas, para disimular y fingí pintarme un poco más, para que no pareciese que mi chofer me dejó plantada.

—Pero ¡qué haces aquí! Pensé que, jeje, que estudiabas en una escuela más pro

—Sí, pero cumplo con las horas de mis prácticas, oye, por cierto, aprovechando que estoy por aquí, ¿Por qué no me das el recorrido por el campus? Escuche que alguien está muy cerca de mi esposa, quiero saber quién es

—¡Joder! Hasta esposa tienes, desgraciado, ¿Quién fue la desafortunada? —Pregunto el tonto presidente estudiantil

—Naaa, no la has de conocer

—¿Desde cuándo se conocen? —Pregunto Sasuke, su voz era miel en mi té amargo

—Desde hace unas cuantas décadas, no te pongas celoso—Le comentó el idiota de mi chofer, pero con que falta de respeto se dirigía a las personas

—Yo siempre estuve celoso de este imbécil, Kiba siempre fue mejor que yo en todo, y míralo, triunfando en la vida, estoy orgulloso de ti

—Naruto, todos son mejor que tú en todo—Comentó Sasuke

Aprovechando la oportunidad, carraspee—¡La puerta no se abrirá sola!—Le dije, demostrándole a Sasuke lo empoderada que era, la voz que tenía y la capacidad de mandar a los demás, como toda una reina, así como le gustaban a él, así que esta vez, sería la primera de muchas en que él me volteara a ver, me uní a clubs estúpidos solo porque habían dicho que él iba a estar, a los cuales nunca fue, trabaje e intenté simpatizar con aquel rubio porque era su mejor amigo, posiblemente le llegó a hablar de mí, además, también era amigo de mi hermano, tenía que hablarle de mí en cualquier momento

—Tengo trabajo que hacer, fue un gusto verte, quizá iremos de cacería en otro momento

—Cualquiera que se meta contigo, se meterá conmigo—Le dijo Naruto—Lo tuyo es mío y lo mío es tuyo—Sasuke codeó al imbécil, y Kiba se dirigió a abrirme la puerta

—Oye—Kiba se giró hacia Sasuke, abriéndome la puerta—Esa se llama manija, por si no sabías

Abrí la boca, y vi como Sasuke dio media vuelta, Kiba tomó mi mano—Realmente no quiso decir eso—Me aclaró—Si su padre me está pagando es porque tengo que hacer esto

—Cállate, Sasuke Uchiha me habló—Le dije, coloqué ambas manos en sus hombros y lo miré—Él se dirigió a mí

Observé el panorama, y decidí caminar y reponerme, salir de mis ensoñaciones.

—Vienes por mí a la misma hora, ni un minuto más

—Sí, señorita

Caminé, como si estuviese en una jodida pasarela. ¿Cómo mierda es que terminé en una escuela pública? Por la simple razón de que Sasuke Uchiha terminó en una. Dejé mi carrera en artes plásticas contemporáneas para entrar a las jodidas TICS, donde conocí a Shikamaru, la luz de mis ojos. Pero siendo realistas, él está fuera del país, con una mujer y yo, estoy aquí, es como si estuviese soltera.

Me bajé un poco el vestido y verifiqué que las correas de los tacones no estuviesen sueltas, así que volví a caminar como diosa.

Entre a la maldita aula, y me quite los lentes.

—Hola amigui—Me dijo, besándome ambas mejillas sin tocarlas

—Bonjour—Le dije, ella me miro agradecida por una nueva palabra a su vocabulario, a veces, la idiota de Kin me sacaba de quicio, extrañaba ver a la idiota de Matty al lado de mí, pero se tuvo que cambiar de salón para evitar mis reprimendas, fue poco considerada andar de zorra con el hermano de aquella idiota chismosa, aunque no niego que Utakata sea todo un sueño

—¿Sabes quién fue grosero conmigo esta mañana? ¡Sasuke Uchiha! Obviamente llegué muy tranquila, y mi chofer se puso a hablar, muy campante, entonces Sasuke Uchiha se dirigió a mí, o sea que alguien le diga quién soy, ¿Quién le da el derecho a hablarme?

—Tienes razón amiga, ya ves con la igualada vulgar que fue su novia, tan vulgar ella, malhablada

—No te hagas la hipócrita, escuche que te metiste con su hermano

—Sí y que oso, pensé que era diferente, ya sabes, adaptarme y así, pero finalmente lo terminé, o sea, amiguis, ¿Andar yo con alguien así? Que locura

Entorné los ojos, e ignoré a Kin, a veces era tan cansado escucharla.

—Qué bonito vestido

—¿Verdad que sí? —Me dirigí hacia ella con una sonrisa—Es de gamuza

—Lo sé, que hermoso, yo usaría ese vestido para salir, no para venir a la escuela—No sabía cómo tomarme su comentario, así que me lo tomé con un insulto

—Tengo más cariño, obviamente no los traería a la escuela los más costosos.—Entorné los ojos, dando como finalizada su conversación

Me llego una notificación y abrí el mensaje por error, osh, nuevamente alguien me había enviado un mensaje. ¿Quién se cree? ¿Acaso mi foto no es suficiente para que se den cuenta que no tengo la intención de hablar con alguien?

*Hola* decía, lo deje en visto, odio dejar en visto a alguien, después en las fiestas me lo echan en cara los igualados. *Sigues igual, no has cambiado*

Enviaron el mensaje, una oleada de recuerdos me había invadido. Sentía que alguien me vigilaba…

Su nombre se me vino a la mente de inmediato, y el corazón me vibraba, dentro de mí comencé a sentir un aire familiar, un aire frío, lentamente los recuerdos y las sensaciones me fueron llenando.

Tomé el espejo de mi bolso y observe mi rostro, a comparación de hace algunos años era diferente, había maquillaje en mi rostro, había señales de cuidado en mi piel, no había una arruga, no había una deformación, mi ceja no estaba desarreglada, como anteriormente lo había estado, ni mi cabello era rebelde, crispado, bofo, había cambiado físicamente, como se atrevía a decir que seguía igual, mi ropa cambio, deje crecer mi cabello, ahora uso flequillo, ahora soy diferente. ¿Cómo se atreve a decirme que sigo igual?

Sentí los nervios, estremeciéndome de un lado a otro.

—¿Estas bien Temari?

Observe con odio a quien me haya llamado, distrayéndome de las emociones que fluían dentro de mí.

—Que te importa

Le respondí, a quien quiera que fuese, odiaba a todos en este momento y apenas comenzaban las clases.

—Temari—Observe a quien quiera que me hablara—La alarma de incendios

Inmediatamente, los salones comenzaron a arrojar agua del techo, todos, obviamente cubrían sus celulares, los cuadernos, los libros.

—¿Qué mierda le pasa a esta escuela?

Alcance a decir, tomé mis cosas y comencé a caminar al maldito punto de reunión, empapándonos, el maldito vestido se me pegaba y de seguro todos iban como idiotas viendo mis malditas piernas, procuraba no resbalarme, no caerme, mis dientes rechinaban de coraje. Alguien me tomo del brazo y se engancho en mí.

—Matty, a que no adivinas que

—Acabo de recibir un mensaje Temm—La observe con cuidado—Yagura se está disculpando conmigo por lo que le hice, ¿Qué se supone que deba decirle?

—Matty—Suspiré, sabía que le dolía, él la había cuidado ejemplarmente, él…

—No quiero causarle daño, no lo amo, no lo quiero, no le puedo corresponder, Temm por favor, has que se aleje, has que se vaya lejos

—Matty, sabes que no puedo hacer eso

—Eres una artista, encontraras la manera de decírselo, una nota, una historia, una pintura

—Matty…

—No puedo hacer que siga tras de mí, a mí no me importa, tienes que conseguirle a alguien más, hay una fiesta esta noche, le pediré que vaya, y tienes que ir, y tienes que conseguirle a alguien lo suficientemente buena para él, me han invitado, Utakata, me dio la invitación como muestra de apoyo, pero obviamente no iré, realmente no me interesa…

Se quedó ida, como solía hacerlo, observe con sumo cuidado sus movimientos, expresiones faciales, como si ella viera algo más que yo ignoraba, que todos ignorábamos, memorice esa expresión, intentaba e intentaba plasmarla en los malditos dibujos, pero no podía, no lo lograba, no podía sentir lo que sentía Matty, era imposible, ella, esta maldita chica cambiaba constantemente, era como si sus ojos cambiaran de color, pero realmente no lo hacían, en un momento podías hablar con esta chica tranquilamente e inmediatamente, de un segundo a otro, Matty ya no era Matty, ella desaparecía por completo, se perdía en sus pensamientos, ignoraba sutilmente a la gente, se concentraba en ella y era inalcanzable.

No sabías donde aparecería Matty, en aquellas colinas verdes, en aquel cielo despejado, dentro de aquella tormenta, detrás de las malditas cumbres que se llevan todo de aquella mujer que solíamos conocer, la depresión acababa con ella lentamente, nadie había lanzado aquel estimulo que la hiciera reaccionar, una canción, un beso, un buen sexo, un cigarrillo, no había nada.

A Matty era a la que yo quería más, sin importarme que aquella puta de Sari fuese su mejor amiga, Matty era como, alguien especial que nunca más volverías a conocer, Sari era una perra aprovechada, me valía que estuviese con mi hermano, lo era…

Matty era de aquellas personas que se callaban las cosas por no hacerte sentir mal, en cambio, la perra de Sari era una desconsiderada, una maldita hocicona, no pensaba dos veces, ella te apuñalaba por la espalda, ella te mantenía en una constante, te tenía sobre la espada y la pared, no en medio, no, te tenía sobre…

Sabía que finalmente yo era así, el pez por la boca moría, todo el veneno que lanzaba era lo que me caracterizaba, todos nos proyectamos y nos introyectamos en algún punto de nuestra vida, no conociendo nuestro ser, lo que hacía para evitar eso, era demostrar con cosas que no era, el dinero, el vocabulario, la pintura, no era buena pintando, nadie entendía las líneas, los puntos, los garabatos que hacía, solo yo y con eso me bastaba porque ahí podría ser yo misma sin juzgarme, así como juzgaba a los demás. Invertía dinero en mi imagen, me maquillaba correctamente, comenzaba a comportarme obsesivamente, comenzaba a llamar la atención, quería ser diferente a como era antes, antes no me interesaba nada, ahora me preocupo por todo.

—Bien Matty

Susurre y la acompañe durante todo este maldito simulacro de incendio. Joder, era casi creíble esta porquería, de no ser, porque todos ellos iban caminando, alguien soltó unas cuantas palabras como muestra de que debemos interesarnos, allá estaba aquel rubio idiota, Naruto, preparándose para hablar nuevamente, para ser la voz de todos nosotros, realmente no hacía nada, nadie se quejaba, él solo decidía por todos lo que estaba bien y lo que no. Se movía en muchas direcciones y muchas veces no lograba nada, a veces lo conseguía, otras veces no, era muy estúpido como para darse cuenta que todo lo mueve el dinero.

¿Por qué nadie hablaba sobre lo desastroso que era estar en la escuela?

Se subían ahí y hablaban maravillas de las facultades en donde se encontraban, teníamos que ser alguien en la maldita vida, pero yo ya me consideraba existente. ¿Acaso un título te tiene que denominar? ¿Un título ya le dice al mundo que estas en una categoría y tienes ciertas características?

Considero que la escuela es una pérdida de tiempo, tú puedes forjar tu camino y tu conocimiento con los libros, tienes internet para resolver las dudas, e incluso si eres sociable podrías conseguir el número de algún master en eso, y bum, ya tienes la vida realizada. En vez de venir a trabajar en equipo, con gente que no comprende tus pensamientos.

La escuela es lo más horrible, además de las tartas recién horneadas de tareas que te dejan como postre del día los profesores, tienes que soportar a los idiotas, tienes que lidiar con ellos y darte cuenta que esta gente va a estar moviendo al maldito mundo creado por los mismos idiotas tiempo atrás. Mi padre dice que aprendió de la gente y los libros, claramente, tiene futuro en mí porque dice que tengo carisma, pero tengo la misma actitud pesimista que él, todos sus hijos, además soy la mayor, pone más énfasis en mí y un maldito hijo superdotado, tiene 16 años y va en el mismo año que yo, que tengo 21. Es una pena, lástima que Gaara se enfoque más en cosas de astronautas, espaciales, vida submarina y todas esas cosas locas que hacen los ecologistas, haciendo campañas contra la contaminación, el fraking y cosas hippies y Kankuro, bueno, él, sigue a Gaara por la mariguana.

Dieron, por finalizadas las clases, debido a que arruinaron, por su chistecito, la mayoría de los trabajos, genial, lo que faltaba.

Pensé en llamar a Kiba, para que pasara a recogerme, pero, me contuve.

—¿Nos vamos Temari?—Me pregunto Sari, la observe, ahora sabía porque no lo había llamado

—Creo que visitaré a Yukata, iré caminando ¿Quieres venir?

Hizo una cara de repugnancia, y continúo el camino. Ella quería todo a la mano, si veía que era la única que traía chofer, se intentaba colar conmigo, era un estorbo, a pesar de que era mi "amiga", era una piedra en mi camino.

Suspiré y tomé mis cosas, salí de la jodida escuela y caminé unas calles al hospital, el sol se estaba metiendo, solo esperaba que no lloviera, pensé en mandarle mensaje a Kiba, pero recordé, que él también estudiaba, o algo así menciono, no quise molestarlo, antes de entrar al hospital, intente arreglar mi cabello y me retoque el maquillaje, entre y me registre.

—Sé que no es hora de visita, pero, tengo muy poco tiempo para ver a mi amiga antes de viajar. —Mentí—¿Cree usted que pueda entrar?

—Por supuesto señorita, permítame unos momentos

—Disculpe—Alguien se acercó—Llevamos dos horas esperando a que nos dejen entrar, pero ella llega y la dejan pasar inmediatamente. ¿Qué clase de servicio es este?

Obviamente, ambas la ignoramos.

—Por aquí señorita, puede esperar un momento, la consultaremos enseguida

La otra, se quedó maldiciendo, obviamente a nadie le dejarían entrar con esa pinta, un pants deportivo, gastado, y una blusa llena de pintura.

Me indico con el dedo que puerta era, y se retiró, no sabía si tocar o esperarme. ´

Tuve miedo de entrar, era la primera vez que venía a verla, y esta vez era porque quería, quería verla.

Todos decían que había sufrido un accidente con su padre, pero la otra parte decía que había sido culpa de Deidara, y la otra parte culpaba a Utakata.

Abrí la puerta y vi a Toneri arriba de Yukata.

—Lamento interrumpir—Dije a punto de cerrar la puerta

—No, él ya se iba a la verga—Respondió Yukata, me quede sorprendida, ella no era esa clase de chicas que maldecían, o decía eso, no decía cosas hirientes a las personas, ella era tan buena como Matty…

Toneri, se levantó, avergonzado obviamente, o no, vi como Yukata lo miraba con desprecio.

—¡MUEVETE!

Hasta yo me sorprendí, no podía creer lo que estaba viendo con mis ojos.

—¿Le vas a pasar o solo te quedarás mirando cómo pendeja?

Fruncí el ceño y avance, Toneri dio un portazo cuando salió. Espere a que Yukata hablara.

—¿Qué? ¿No vas a preguntar cómo estoy?

—¿Es lo que todos hacen? ¿Quieres que haga eso?

—¿Acaso solo viniste por morbo?

—Yukata…sabes, si vine en un mal momento solo dímelo y vengo cuando se te pase ese humor de perro que te cargas, deja de hacerte la perra y

—¿Perra? A la mierda la falsa modestia, mira, Tem, sé que te acostumbraste a estar con la niña pendeja, pero, que te quede claro que no es así, por reprimirme mira hasta donde llegue, me metí en problemas y todo por mi bocota. Bueno, mira, es lo que sucedió, tuve un accidente, mi cara se deformó, ahí está la puerta, y dile a la enfermera que no deje pasar de nuevo a aquel idiota, la escuela está teniéndome suficiente lastima como para pagar este asqueroso hospital de gente rica, también puedes decir que ese dinero se lo metan por el culo y toda la lastima, esto es lo que me paso, ahora da media vuelta y ya…

Nos observamos, desafiándonos y soltamos la risa inmediatamente—Wow ¿Cuánto tiempo estuviste en silencio?

—La mayor parte de mi vida, no importa, ahora he perdido la sensibilidad de mis extremidades, la enfermera dice que podré recuperarla, es por eso que el estúpido de Toneri intento violarme, así que, por favor, difama eso, o dile a alguien que sea chismosa, te diría a Tenten pero la estúpida está casi al lado de mí

—Tenten ¿Quién es ella?

—La estúpida que estuvo con Neji un par de días, por dios, no te hagas pendeja, la conociste con el maldito video, quería con Utakata

—¿Utakata te hizo esto?

—¿Qué? Por dios no, no seas idiota

—Todos hablan de una noche que intento golpear a Deidara, porque él dijo que se acostó contigo

—Por dios…Espera, que, ¿Utakata golpeo a alguien porque difamo mi nombre? Wow, ese gesto no esperaba que fuese cierto…Sabes Tem, él ha cambiado y todo por…

—¿Por?

—No importa, supongo que la gente cambia por diversas razones

—¿Qué fue lo que te hicieron Yukata?—Le acaricié el cabello, viendo los morenotes en las piernas, en los brazos, en el rostro, deformado, con las ojeras más profundas que el maldito corazón de su hermano, ¿Por qué no estaba cuidándola?

—No creas en todo lo que dicen, si te lo digo yo, es por algo

—¿Quién te hizo esto? Esto no fue un accidente…Sabes que, yo tengo el poder de hacer algo, sabes que…

—Si bueno, revive a mi padre, él causo el accidente, sirve de que lo meten a prisión donde debe de estar, no recuerdo muchas cosas Tem, pero sé que me ayudarías, he escuchado de los abogados de tu padre, y he escuchado muchas cosas buenas sobre tu familia, pero no recuerdo mucho, fue un accidente duro, debí reprimirlo

—¿Te han hecho preguntas sobre lo que paso?

—Sí, pero, ya sabes, no quieren ensuciar el nombre de mi padre, maltratar su firma con simples castigos que le impartió a sus hijas, somos mujeres, podemos callarlos

—Eso no está bien Yukata

—Temari, no le muevas, solo lo empeorarás

Claro que le iba a mover. No podía dejarlo solo así, era mi amiga, no la iba a dejar en una cama de hospital sin nadie, ¿Dónde estaban sus hermanos? ¿Dónde estaba su familia?

Puede que mi familia sea la más ocupada, pero sé, que ellos estarían al pendiente de mí, harían todo lo posible por agarrar al culpable, ¿Cómo es posible que ni siquiera su hermana pequeña?

—Yukata, lamento no haber venido antes, es solo que, tuve miedo, de que alguno de esos chismes fuese cierto

—¿Qué chismes?

—Ya sabes, sobre tu accidente, tu hermano te golpeó, incluso Ino por lo de Deidara, todo es un caos, todo el mundo supo lo de Ino y Deidara, es tan enfermo—No pareció sorprenderse como lo hacía siempre que le contábamos algo—Y bueno hoy, veré a…

—Sí, verás a Yagura en la fiesta, también escuche que Mitsuki ha regresado

—¿Cómo sabes todo eso? No se lo he contado a nadie

—¿Sabes? Antes solía guardarme todo esto y decirlo con la persona correcta, pero creo que ya no importa, yo sé todo de todos, ¿Cómo lo sé? No preguntes, todo llega a mis oídos, es el poder por el que muchos quieren verme acá, él único enemigo no es Deidara, Deidara no es tan malo como todos dicen, es gay, lo que lo convierte en algo vulnerable, pero a estas alturas todos han de saber

—¿¡Es GAY!? ¿Cómo es posible eso?

—No tienes que decirlo a nadie, es el problema. Mitsuki, bueno, no te diré lo que pasará con él, tú tienes que averiguarlo y tú novio duerme en el mismo cuarto que Konan, la escuela no quiso patrocinarles habitaciones separadas ni nada por el estilo, no es su culpa, además Shikamaru está colgado por ti, de lo único que tienes que preocuparte es de ti misma, si llegas a ver a Mitsuki

—¿De mí? Esto no lo he aceptado en voz alta, pero, aunque no lo parezca, también estoy colgada de Shikamaru, así que por eso no hay problema—Ella levanto ambas cejas

—La otra cosa, en esa fiesta a la que asistirás pasarán cosas que tienes que difundir, y no le pierdas la vista a Sari, por cierto, la mujer que debes buscar es aquella que se junta con Tsunade

—Haa Tsunade

—Déjala en paz, todos somos buenos al final de cuenta, ella tiene una amiga, deberías presentársela a Yagura, ¿Sabes? A mí me gusto Yagura, pero Matty es mi amiga…

—Yagura, es el sueño de todas nosotras, y Matty sinceramente fue una pendeja

—Sí, con mi hermano—Dijo con tristeza—Que suerte para ella, si es que pudo ver más allá de lo que Utakata puede mostrar, espero que Matt sea quien lo cambie…

—Oye, pero…¿Cómo que Deidara es gay?

—No sabes nada Sabaku No Temari…por cierto, deja esa mascara fría, ya de nada te sirve, sé la cretina que solías ser, nosotras te aceptamos, no tienes que buscar más amigas, deja esa vestimenta, sé que te gustan más las faldas largas, y que no te gusta llamar la atención, no como ahorita

—¿Cómo es que sabes tanto de todos maldita? ¿Qué más sabes?

—Temari, no has cambiado en nada

Me sorprendió lo que dijo, porque era una de las cosas que solía decirme Mitsuki, asentí y me retiré de ahí, sin decirle adiós a Yukata, ni nada.

—Por favor, no deje entrar nuevamente al muchacho que paso antes de mí, tenga mucho cuidado, es peligroso—Le advertí

Al final del pasillo observe a Tenten, al lado de Neji, intentando caminar, cuando me vio, ya no estaba agachando la mirada, tenía esa fiera mirada de siempre, ya no estaba avergonzada, ya no…Le sostuve la mirada unos momentos, antes de sonreír internamente, esa mujer no dejaría que la viera destrozada.

Caminé, nuevamente calles abajo, buscando una maldita estética decente, quería mi cabello hermoso, no podía seguir con mi cabello rubio, me senté sin importarme que hubiese fila, dejé mi bolsa costosa encima de la barra de perfumes, inmediatamente me atendieron.

—¿Qué es lo que…

No la deje terminar—Quiero el cabello negro, y lo más rápido que puedas moverte, también que te quede claro que si no me gusta como quedó, no voy a pagarte apropiadamente, y quiero que sepas que mi padre es de los mejores abogados que tenga Konoha, así que muévete

No puso mala cara, comenzó secándome en cabello, me puso una capa transparente, para que pudiera ver el teléfono, pero no, no iba a hacer eso.

—¿Tienes algún libro o cosas así? ¿Revistas?

—Tenemos televisión

—¿Qué clase de lugar es este? ¡No tiene libros!

Entorné los ojos, no creyéndome lo que acababa de decir, yo rogando por libros, maldita sea, aquel rubio estaba cambiando mi vida, igual que Sasuke, creo que finalmente no lo hacía por él, estaba fingiendo hacerlo por él, muchas chicas hacen eso, cambian su vida, se vuelven extrovertidas y todo por alguien, quise hacer eso, pero realmente lo hacía por mí y me daba más vergüenza hacerlo por impulso mío, así que le echaba la culpa al enamoramiento de Sasuke.

Comenzó a salir Candy, y comencé a cantar.

—Señorita, tendría que venir para otra aplicación, su cabello es…

—Ah—Respingue—Esta bien café

Le dije, genial, ahora va a pensar que me parezco a Tenten, que quiero ser como aquella. No, claramente no.

No me había aplicado nada aún, entonces se me ocurrió cometer el error más grande.

—¿Sabes qué? Lo quiero plata

Mi padre me iba a matar por esto.

Me iba a maldecir y a decir naca, corriente, por dios.

Pero tiene hijos con diferente color de cabello, Gaara ¿Ese maldito mocoso como pudo salir pelirrojo? Y Kankuro, maldita sea, resistí mis impulsos.

Escuche las canciones Pop que tenían de fondo.

—¿Disculpa? Puedes ponerme una canción

—Si, por supuesto señorita

—Es de The Clash, Should I stay or Should I go

—No la tenemos—Dijo otra, entorné los ojos

—Pero se la buscaré enseguida

—Gracias que linda

En cuanto la pusieron, todas horrorizadas me miraron. Moví los hombros mientras disfrutaba ignorarlas.

—Darling, you gotta let me know…Should I stay or should I go?. Oh vamos, si se la aprenden sus novios estarán felices de que se la sepan, bueno, obviamente si tienen uno, y en segunda si ellos tienen buenos gustos

—Déjalas, tan perdidas como siempre—Observe a Tsunade arreglándose las uñas—¿Qué otro te gusta?

—¿De ellos? Bueno tendría que decirte álbum por álbum, pero también escucho a Oasis, The Strokes, The killers

—¿Has escuchado a los Artic Monkeys?

—I Wanna Be yours

—Vaya, pensé que ibas a ser de las únicas y diferentes que escuchaba "Do I Wanna Know"

Le sonreí—¿Por qué, tú si eres?

—Obviamente, ¿Acaso no me ves?

Ambas reímos

—Aún tengo CD's y Cassette con música que grababa de la radio

—Wow, yo aún colecciono discos de vinilo, mi abuela tenía una colección, de ella herede el buen gusto, por cierto, soy Tsunade, te estrecharía la mano, pero está muy ocupada

—Mi nombre es Temari

—¿Sabaku no?

Escuche un ruidito de toz al final, me incomodaba que mencionaran el apellido.

—¿Senju?

La incomode de igual modo, platicamos un rato de cosas insignificantes, como eran nuestras vidas, como serían sin la música, cosas comunes de las que supongo platica cualquier gente normal que se encuentre en el salón de belleza con alguien conocido. Realmente Tsunade te daba mucho a que desear, a veces te dejaba en suspenso, tenía algo que te incitaba a conocerla más, era más allá de sus grandes pechos, más allá de aquellas razones por las que se operó, había un enigma dentro del cuerpo de esa mujer. Finalizaron la sesión de ella, y se tuvo que despedir, dándome dos besos en la misma mejilla.

Cuando terminaron de secarme el cabello, mi piel se veía diferente, el verdoso de mis ojos resaltaba más, y el flequillo me hacía parecer una mujer nueva, lo acomodé detrás de mi oreja, y cometí un error, el error más grande de mi vida.

—Recórtame 10 centímetros

No Temari, no lo hagas. Don't do it, no lo hagas, y si lo haces, claramente no lo haces por los fantasmas del pasado, no tienes por qué hacer ese cambio, realmente no es necesario.

Cuando hizo la primera cortada, supe, que cometí el error, más feo de mi vida.

—Por favor, quiero conservar, el resto…—Dije, como si temiera que me lo arrebataran, veía que no tratara mal esa parte insignificante de mí, estaba más concentrada en ver lo que me quitaban, que en lo que me dejaban.

Me giraron al espejo, pero no veía nada, mi vista se nublo, solo podía enfocarme en el cabello que acababa de cortar, lo envolvió en una bolsa y le di la tarjeta, no me detuve a mirarlo, a ver como quedé.

Camine al centro comercial más cercano, guardando las cosas en la bolsa.

Perdí la tarde en el centro, buscando algún vestido, algo, Kiba me recogió.

—¿Qué harás esta noche?

—Estoy a su disposición My lady

—Mmmm…—No hizo ningún comentario al respecto, supongo que también había tenido un día duro—Por la noche, espera un mensaje, quiero que me dejes en un lugar, puedes ir con tu familia, te envío un texto cuando te necesite

—Está bien

Me dejo a la puerta, rápidamente me baje, volando, tratando de hacer el menos tiempo posible, al pasar vi la reacción lenta de todos ahí, no creyendo la locura que hice, no me quise mirar en el espejo, corrí inmediatamente a la habitación, tome la ropa que había comprado e inmediatamente actúe, me bañe, relajándome a la luz de las velas, esperando a que mi cuerpo y piel tomara la suavidad que necesitaba.

Al salir, los vidrios estaban empañados, me vestí, me llene de talco, crema, perfume, hice lo normal, lo rutinario, mande llamar a alguien para que me maquillara.

Y le mande mensaje a Kiba.

Recibí una llamada de Shikamaru.

—¿Qué haces tan temprano? —Me pregunto—Estoy a punto de salir a correr, el clima de acá te hubiese encantado

—Debe ser muy hermoso si sales a correr, tú, saliendo a correr

—Sabemos que con correr me refiero a tomar un monopatín y recorrer nuevamente la ciudad, no recibí noticias de ti en todo el día, no me atascaste de notificaciones, ni nada por el estilo. ¿Has estado aburrida, cierto?

—Te molestaría, si nos dejamos de hablar por un par de días

—¿Acaso hice algo malo?

—No, no, no es nada de eso—Espere a que me dejaran de maquillar, dejando en suspenso a Shikamaru, la empleada salió—Es solo que, quiero, pensar un par de cosas, la verdad, he estado viendo películas románticas últimamente, me pregunto cómo será, no verte, ni hablarte. He tenido ganas de que vengas de repente, sorprendiéndome—No del todo eran mentiras, no le mentiría, pero tampoco era del todo cierto, quería tiempo para ver que sentía—Estoy, introyectando los sentimientos de las personas, los sentí tan reales

—Me parece buena tu idea, pero ¿Qué es lo que tengo que hacer?

—¿Te lo tomas bien? Así sin más

—¿Qué quieres que diga? Estoy para complacerte, tú me has complacido a mí

—Bien, solo, no me hables, solo mensajes, dime dónde estás o realmente no sé, estoy confundida, no sé lo que pasa, hoy fui a ver a Yukata

—¿Está bien?

—Sí, bueno, no sé, me pidió un par de cosas medio extrañas, presiente que algo pasará, Shikamaru…tengo tantas cosas que contarte, pero no sé por dónde empezar, no quiero que pienses que estoy siendo marica o algo así, pero, o sea, mi cabeza es un caos, solo…

—Tem, mi batería está a punto de morir, creí que se había cargado, lo lamento cariño

—No hay problema, me envías mensaje luego, es más, no me mandes nada…solo, regresas y me demuestras tú amor

—Está bien…

Justo cuando estaba a punto de gritarle a los cuatro vientos que me amaba, se cortó la llamada, suspire, y me dedique a mí, le mande el mensaje a Kiba y en menos de veinte minutos estaba fuera, esperando.

—¡Que mierda sucedió! —Me preguntaron al bajar—Padre se enfadará

—Gaara, no es el fin del mundo

—Maldición Temari, que te has hecho, te has jodido

—Déjalo y cállense, soy dueña de mis errores

—Esperamos eso. ¿Casualmente no querrás ir a divertirte? Habrá una manifestación en contra de…

—No me interesa

—Hasta Kankuro irá

—Si, tal vez luego—Le respondí a Gaara—¿Irá tu novia?

—Estudiará hasta tarde

Parpadeé y salí.

—Maldición, casi no te reconozco—Esta vez sí bromeó sobre mi cambio—¿Qué dirá tu padre de esto?

—Solo cállate y maneja, habrá una fiesta, te mande la ubicación por texto

—Sí, gracias

Estaba nerviosa, más porque él estaría ahí y nuevamente estaba haciendo muchas cosas tontas, fingiendo que no quería llamar su atención, fingiendo muchas cosas, no ser yo, demostrarle que cambie, quería que el viera, en lo que me he convertido

—Hasta aquí llega su calabaza cenicienta

—Sí—Le dije, mientras dejaba de ignorar los mensajes de la gente, observé el largo de las uñas—¿No piensas abrirme la puerta?

—Me temó que, si pongo un pie afuera, habrá abolladuras de por medio en su auto, no quiero arriesgarme a eso—Observe a los tipos que estaban afuera—Será mejor que salga rápido, antes de que vean que estoy aquí

Abrí la puerta y observe con detenimiento a la hermana de Sasuke, discutiendo con el chico de cabello teñido y tatuajes, si ella estaba aquí, posiblemente Mitsuki…maldita sea

Le clavé los ojos en la espalda, esperando que ella mirara, recordándole que antes de que ella saliera con Mitsuki, yo salí con él. Lo único bueno que ella tenía, era su hermano.

Al entrar, lo primero que observé, como por arte de magia, como si el jodido destino quisiera que viera eso…

A la puta de Sari besándose con Yagura…

Subí rápido las escaleras, no sabiendo cómo actuar, respirando antes de actuar.

Agarre la perilla de la puerta y me deje caer, estaba, en crisis.

Una conversación traspaso la puerta…

—¿Crees que no me he dado cuenta? No me importa

—¿Cómo sé que no te importa?

—Mira, no me interesa tu mal carácter, ni siquiera tus piernas rasposas porque no te has depilado. Sé que no eres perfecta, no es lo que busco en ti, no busco a alguien refinada, que coma con modales, sé que te chupas los dedos, que sabes eructar, que no cuidas lo que comes, Sakura, realmente no me importa, no me importó lo que hayas escrito

—Primeramente, no tenías que leerlo

—¿Por qué no?

—Porque…

Me levante, al saber quién era…Sasuke Uchiha, estás conversaciones no me interesaban, realmente sí, pero no eran mis asuntos

Vi salir a la pelirrosa, enojada, caminando, mientras que él otro salía tras ella, entorné los ojos. Él le había dicho que la aceptaba y ella solo huía…

—¿Qué mierda dije?

Lo mire, respondiendo su pregunta

—¿Cómo quieres que lo tome? Muy en el fondo ella sabe que fue esa clase de mujer insegura, a la cual no le gustaba que hablaran de su cuerpo

—Pero ella es diferente

—Pero no deja de existir esa parte de inseguridad en la persona, finalmente así somos, por más seguras que estemos, habrá un detalle que nos hará sentir inseguras, no cambia, siempre está contigo, pero…eres Sasuke Uchiha, un sueño, y la estás aceptando, le has dado en el clavo de que te fijas en las inseguridades, solo es cuestión de que ella se dé cuenta que, le quieres así, a pesar de que ella no se quiera por esas cosas, existe una persona que la quiere…

—Tengo que ir a arreglar lo que dije—Suspiró, recargándose en la barandilla, igual que yo, observando hacia abajo

Él tenía que arreglar eso, yo tenía que afrontar todo.

Matty quería que Yagura se consiguiera a alguien más, pero…

No a la novia de mi hermano…

—¿Sabes? Tú…me gustabas, no sabes cuantas veces había fantaseado con un momento así…y me arrepiento de desperdiciarlo de este modo

Di media vuelta y bajé las escaleras, escuchando su comentario de que tenía que cerrar la boca.

Así que, al bajar, localicé a la puta de Sari y la tomé de los cabellos, separándola de Yagura, iniciando una pelea.

—¿Qué mierda crees que haces estudipa? —Tartamudee, no sabía cómo debía reaccionar

Ella me pegó con brusquedad y le devolví el golpe, comenzando una pelea, hasta que nos separaron.

Me tomaron de la cintura, me guiaron a otro lado, lejos de aquella puta.

—No has cambiado en nada, pequeña Temari

Maldición…