Saludos a todos, como dije antes, esta historia fue una adaptación de la obra de mi amigo MarowakDark, pero este y el próximo capítulo (y algunos más si las musas son generosas) ya son idea original mía, algo que estaba pensando precisamente cuando leí la obra original, y estoy seguro que alguno pensó también, pero sirve de complemento a esta controvertida y cruda historia.

Como es nuestra agradable costumbre, les agradezco a mis fieles lectores por su valioso tiempo y dedicación para seguir mis obras (MarowakDark, Wolfito, Eyiles Jack, NippyDzk, Rigoberto Montaez, Otro loco más, mi más sincero y efusivo agradecimiento por sus atentos comentarios, y una disculpa por no contestarlos tan rápido, olvidarlos o que los conteste dos veces, tengan por seguro que si los veo, y leerlos me impulsa a seguir aquí con ustedes.)

ADVERTENCIA: historia estrictamente PARA ADULTOS, situaciones con contenido sexual y violencia gráfica, es ficción, ningún cachorro fue lastimado en la elaboración de esta historia (solo algunas neuronas del autor por el desvelo), no se la tomen en serio, es ficción, no se apoya las situaciones descritas aquí, es ficción, solo es un ejercicio literario, y por si se me olvida, ES FICCIÓN. Espero les agrade, dudas, comentarios y críticas constructivas son bien recibidas (troleos e insultos serán olímpicamente ignorados).

Paw Patrol es propiedad de Spin Master Entertainment, fanfic y adaptación, su servidor, historia original Marowak-Dark.


Capítulo 5: Recuperando a un amigo

Ha pasado un mes desde que Tracker salió de prisión, y estuvo en custodia de los PAW Patrol. Originalmente iba a ser una semana, pero decidieron extender ese plazo para que el chihuahua se recuperara completamente, en especial después del "escarmiento" recibido en prisión. Durante ese tiempo, acudió a las terapias que la Corte le ordenó tomar, y se convirtió en un cachorro modelo; incluso los habitantes de Bahía Aventura, que al inicio lo veían aun con recelo y desprecio comenzaron a aceptarlo nuevamente, aunque todavía algunas personas lo evitaban o impedían que se acercara a las hembras que estaban solas, pero entendía la preocupación de las personas. El cachorro explorador sabía que sería complicado volver a ganarse la confianza de la gente, pero estaba satisfecho de que la mayoría de los habitantes de Bahía Aventura ya no lo vieran como el monstruo violador que vieron en el juicio. Ahora tenía una prioridad mayor: regresar a la jungla con su dueño y amigo Carlos, para aclarar las cosas y disculparse. Tomó sus cosas y preparó su vehículo para el viaje de regreso, pero antes se despidió de Ryder y el resto de los cachorros por las atenciones recibidas durante su corta estancia en el cuartel.

-Thank you for all, friends –dijo Tracker-, volveré pronto.

-Adiós Tracker, nos veremos después, y ya sabes….pórtate bien –dijo Ryder, mientras los otros cachorros aullaban para despedirlo. Encendió su vehículo y emprendió el largo viaje a su hogar. El camino fue largo y agotador, pero logró llegar antes del anochecer a la selva. Pudo distinguir a lo lejos la cabaña de madera donde vivió con Carlos desde su llegada. Estacionó su jeep a un costado y ladro para convertirla al modo casa. Con gran nerviosismo, tocó la puerta. Espero por unos minutos, esperanzado de que el joven explorador estuviera en casa, pero sobre todo, que lo recibiera. Oyó que la puerta se abrió y vio a su amigo humano, quien se asomó y miró al chihuahua con seriedad.

-Tracker….. –dijo Carlos serio.

-Carlos….. –dijo Tracker, quien apenas podía sostener la mirada.

-Entonces es cierto el rumor… te dejaron libre.

-Sí, así es, puedo….puedo pasar? –dijo moviendo la cola con ansiedad y una mirada de cachorro regañado. Carlos miró al cachorro por unos segundos, como si dudara en dejarlo pasar, viéndolo como si fuera un total desconocido, pero reconsidero lo que diría y habló.

-Entra –dijo el muchacho secamente. Se hizo a un lado y dejó pasar al chihuahua, mientras cerraba la puerta. El cachorro explotador recorrió con la mirada el interior de la vivienda y volvió a percibir los olores familiares del lugar, lo que le trajo gratos recuerdos. Incluso vio en una esquina de la cabaña el lugar donde estaba su cama y sus cosas intactas, era como si el tiempo se hubiera detenido en ese lugar y esperara su regreso.

-Gracias por dejarme….

-No te de dicho que puedes quedarte! –dijo Carlos muy molesto-, solo te permití entrar a mi casa. Ahora dime, por qué lo hiciste! Y quiero la verdad!

-Yo…..yo….me puse celoso, perdí el control…i sorry Carlos, mi corazón me traicionó y el odio nubló mi juicio, me deje llevar por la envidia, lo siento mucho –dijo con lágrimas en sus ojos-, le falle a Everest, a los cachorros, a la gente de Bahía Aventura, y sobre todo…..te falle a ti, nunca podre perdonarme por el crimen que cometí.

-Lo que hiciste estuvo mal, lastimaste a una cachorra inocente, engañaste a tus amigos, y peor aún, me decepcionaste a mí, jamás pensé que serías capaz de semejante atrocidad.

-Ya lo sé, y mi estancia en prisión me hizo ver lo equivocado que estaba, por eso estoy arrepentido, y te prometo por mi vida que no volveré a hacer algo semejante, por favor perdóname! –dijo Tracker, quitándose el sombrero y mirando a Carlos con la mirada empañada. Sin embargo, el muchacho miraba al cachorro impasible, sin decir palabra alguna. Tracker comenzó a desanimarse, y al no obtener respuesta, se puso su sombrero y bajó la mirada para que el joven hispano no lo viera llorar y se dirigió a la puerta.

-Está bien, entiendo que no puedas perdonarme, yo…...me retirare, si no tienes inconveniente, dormiré afuera en mi jeep….y mañana me iré.…. para siempre de tu vida, gra…gracias por escucharme…..y por todas las cosas lindas que hiciste por mí, good bye! –estuvo a punto de salir, cuando oyó nuevamente la voz del chico hispano.

-Tampoco dije que debías irte. Te puedes quedar, tus cosas están ahí, en tu lugar.

La expresión del cachorro pasó de la tristeza a la felicidad en un segundo. Corrió y se abalanzó sobre su dueño, cubriéndolo de alegres lengüetazos y mimos

-THANK YOU, THANK YOU, THANK YOU! –gritó Tracker emocionado, con lágrimas de alegría y abrazando con fuerza al humano, como si su vida dependiera de eso.

-Jejejeje, está bien, yo también te extrañe amigo -dijo abrazando al cachorro con todas sus fuerzas. Tracker se dirigió a la esquina de la casa, donde estaba su cama, dos platones para comida y agua y una caja donde guardaba sus juguetes, su uniforme de trabajo y otros objetos personales. El chihuahua dio algunas vueltas en su cama, se acomodó lo mejor que pudo y se acostó, disfrutando nuevamente la sensación de su colchón y los olores de cabaña, algo que añoraba cuando estaba en la prisión.

-Que duermas bien Tracker, hablaremos en la mañana –dijo el chico latino y apagó la luz.

-Goodnight Carlos, que descanses –dijo Tracker. Cerró los ojos y se quedó dormido, contento de volver a aquel lugar que tanto añoraba y consideraba su hogar.


A la mañana siguiente, Tracker se levantó de su cama y vio que sus platos estaban llenos de comida y agua. Olió las croquetas y sin pensarlo las devoró con gusto, disfrutando su sabor, tomó un poco de agua y salió para hacer sus necesidades. Vio un árbol que antes usaba para eso y tras desahogarse debidamente, regresó a la cabaña, y vio a Carlos recargado en la fachada, mirando hacia el horizonte. El cachorro se acercó en silencio y se colocó junto al joven explorador, haciendo lo mismo, admirando el hermoso paisaje que la selva ofrecía al amanecer, algo que también añoraba al estar encarcelado. Tras unos minutos de incomodo silencio, se aventuró a hablar con su dueño.

-Aun sigues molesto conmigo, Carlos? –dijo Tracker.

-*Suspiro* un poco –dijo Carlos con seriedad-, pero la verdad, admito que pese a lo que hiciste, te extrañé mucho cuando te encerraron. Te volviste parte de mi familia, por eso me dolió mucho tener que confirmar con Ryder mis sospechas cuando robaste mis cosas, y peor, enterarme para que las usaste, en ese momento, me decepcionaste mucho.

-Lo siento mucho, sé que hice algo malo, cada día que estuve preso me lo repetía una y otra vez, pero aprendí mi lección y realmente estoy arrepentido, really.

-Si de verdad estás arrepentido, debes de prometerme que no pasara nada así de nuevo.

-Te lo prometo, juro por mi vida, nunca volveré a decepcionarte, ni a hacerle daño a otro cachorro –dijo Tracker, alzando su pata derecha, y poniendo la izquierda en su corazón.

-Está bien, pero para estar seguros, quiero que me acompañes.

-Seguro, a donde iremos? –preguntó el cachorro extrañado por esas palabras.

-Ya lo sabrás, sígueme -dijo Carlos. El muchacho empezó a caminar hacia la parte trasera de la cabaña y el cachorro lo siguió, y se dirigieron a donde estaba el nuevo vehículo de Carlos: un jeep similar al de Tracker pero de tamaño normal, de textura camuflada verde y perfectamente equipado, regalo de Ryder para hacer sus patrullajes en la selva.

-Wooow, es hermoso! –dijo Tracker asombrado al ver el potente vehículo.

-Ven, sube –dijo Carlos, abriendo la puerta del copiloto. El chihuahua subió entusiasmado, oliendo el interior del vehículo, que aún tenía ese olor característico a carro nuevo. Carlos encendió el motor y partieron de viaje. Condujo por un buen rato y se dirigieron a un lugar alejado en la selva, donde estaba ubicado un viejo aserradero, el cual fue clausurado tras descubrirse que talaban arboles ilegalmente. Esa fue una de las primeras misiones en las que Tracker ayudó a Carlos cuando se unió a los PAW Patrol, y ahora el lugar se encontraba abandonado y en ruinas. Los dos exploradores bajaron del vehículo y entraron al lugar, abriéndose paso entre la maquinaria y los camiones abandonados.

-Que hacemos aquí? –preguntó Tracker con curiosidad.

-Confías en mí? –volvió a preguntar Carlos.

-Yes, i trust in you –dijo el chihuahua.

Ambos avanzaron al interior del aserradero. El lugar estaba abandonado, pero los trabajadores dejaron herramientas y equipo industrial que dejaron a su suerte, y el cual se oxidaba y era reclamado por la selva, en una poética revancha de la naturaleza sobre los predadores ambientales. Siguieron caminando hasta llegar a la bodega donde guardaban los troncos para su embarque. Entraron y constataron que el lugar estaba vació, solo polvo y poleas con cadenas adornaban el lugar. Sin embargo, un sonido llamó la atención del chihuahua, y en un rincón percibió a una figura oscura que los aguardaba.