No sé

Qué estoy haciendo aquí

Hay una sombra en mi lugar

Tal vez ahora

Todo pueda ser claro

Tú encendiste una llama

Dentro de este espacio vacío

Y todo lo que soy

Todo lo que tengo

Ya no importa ahora

No puedo entender porque me siento de esta manera

Pero lo hago

Solo quiero amarte

Cuando todo vaya mal

Solo quiero abrazarte

Cuando nada sea suficiente

Solo quiero darte todo lo que tenga

Lo haré, lo haré

No sé

Que estoy haciendo aquí

Hay un vacío en mi corazón

Y está rogando "por favor"

Tal vez ahora todo pueda ser claro

Porque eres todo lo que siempre necesite

Todo lo que sé es que no quiero perder el control

Las cosas habían cambiado un poco. Había logrado buscar un departamento a tiempo y había localizado la escuela, ahora regresaba, para encargarme de todo. Me iba a ir, iba a abandonar esta maldita pocilga, olvidarme de los problemas un rato.

—Hola, hermano—Me dijo la nueva conquista de mi madre, haciendo café, me pregunto, cuanto tiempo le duraría el gusto

—Que tal—Le respondí, esperando que no la hubiese embarazado nuevamente

—¿Dónde está mi madre?

—Seguramente, vistiéndose—Respondió, sin vergüenza, asentí y caminé a su habitación

No había nadie en la casa, ni el engendro de Tamaki.

—Madre—Dije al escuchar los zapatos

—Hola amor—Me dio un beso en la frente mientras se detenía ante el espejo, la casa, estaba más siniestra que de costumbre, estaba sola, no había un sonido, ni la música de Atsui, ni las caricaturas de Tamaki o los video juegos de Konan—Pensé que te quedarías para siempre, sería buena idea, mira que tranquila esta la casa

—Sí, pensé que estarían todos

—Ha, no, para nada, Atsui nos ha abandonado, por un tiempo, regresará en cuanto aquella fulana lo corra de la casa, Tamaki… umm esa mocosa no ha aparecido en días

—¿Dónde está Konan?

—¿Quién? —La observé—Ha, la rara…Supongo que viajó, así como tú, la vi saliendo con una maleta, dios escuche mis oraciones porque ninguno de mis crías vuelva, por cierto, creo que el padre de alguno de ustedes llamó, quiere dinero o algo así, no le entendí. ¿Cómo te fue?

—Bueno fue—Le dije sonriendo

—Sí, que bueno corazón, me alegro—Me cortó de inmediato

Supongo que, aunque sus hijos se vayan, ella seguirá igual. Me dirigí a la habitación y arrojé mis cosas.

No tenía a nadie, ni siquiera un perro, mi madre los envenenaba o simplemente les dejaba la puerta abierta para que alguien se los robara o los atropellara. Algunas personas no sirven para ser madres o padres, ni siquiera sirven como buen ejemplo.

Quería contarles, como me fue, como estuvo mi viaje, y lo único que notaba al lado de la cama era mi reflejo en el jodido espejo.

—Deséame suerte cariño—Dijo mi madre, abriendo la puerta, le levante el pulgar en señal de aprobación

Me levanté y vi desde las escaleras, como se aferraba a su nueva conquista, alguien de mi edad, llevaba el libro de mi madre en las manos, otro más que no lo leyó.

Los recuerdos me invadieron, como esta casa solía estar llena de risas, llena de gritos, llena de cosas rotas. ¿Desde cuando dejamos de ser tan unidos?

Konan no me llama, no me habla de sus éxitos, ni siquiera nos platicó sobre su ruptura, solo estuvo encerrada en la habitación, y Samui, no sé qué tipo de vida lleva, ni siquiera sé que está haciendo el pequeño gnomo de su vida.

Cuando llegué al otro extremo y conocí mi nueva casa, no la sentí diferente de la de ahora, estaba solo, no tenía un amigo con quien compartir, no tenía a mis hermanas, aunque me hubiese gustado convivir un poco más con ellas, conocerlas, saber si tenemos algo en común, he visto a otras familias más unidas que las de nosotros.

Como por ejemplo Kankuro, tratando de hacer lo mejor por sus hermanos, acompañándolos a todo, acompañando al menor.

Incluso Omoi, cuida a Karui y Yukai.

Apuesto a que ellos cruzan más de diez palabras al día con cada uno de sus hermanos, apuesto a que no hay un día en el que no se hablen.

Respondí una alerta de mi teléfono.

—"Cara de culo"—Decía Omoi, constantemente—Cara de culo sé que estás ahí, sé que has llegado, así que baja a abrirme la puerta

—Entra por la ventana—Le respondí, mientras me desnudaba y me metía a la regadera, dejando su llamada ahí

A los pocos minutos entro al baño, por la jodida ventana.

—Qué bueno que tu baño es el más grande—Dijo—He tenido ganas de orinar

Le di la espalda, siguiendo con lo mío, el agua salió…

Me giré, y vi lo que estaba haciendo el inútil

—¡Que puto asco! —Le dije arrojando todo lo que me encontraba

—Órale culo

Le aventé un maldito jabón, se cayó de espaldas.

—Eso fue un golpe bajo—Grito, me volví a tallar en todos lados, quitándome de encima su orina.

—¿Cómo te fue? —Pregunto esta vez desde mi habitación

—Realmente bien —Le respondí— Hay muchas cosas, es…tranquilo, mi casa está un poco alejada de la ciudad, en un campo, casi entre las montañas, ideal para cualquier estilo de vida sedentario

—Escuche que Chiho se irá a vivir contigo

—¿Qué? ¿Realmente le dieron la oportunidad?

—No lo sé, eso es lo que dicen algunos, por cierto, Kin sigue furiosa, intenta coquetear conmigo

—¿Y has cedido?

—¿Quién no va a ceder ante ese culo? Lo cierto es que no afloja, lo sé, porque no cedí yo, cedió el puto de Killer Bee

—¿No está un poco grande para ella?

—Al parecer Kin está interesada en la música bazofia que hace él, últimamente las cosas le salieron mal con Nii, que por cierto es otra de tus hermanas

—Por parte de mi padre—Le dije, saliendo, echándome lociones y cremas para erradicar los gérmenes

—Si, como sea, se han peleado, esta vez ha metido la pata, y más aun saliendo con alguien más joven

—Espero que no me siga molestando a mí, es un enfado. ¿Qué es lo que ha pasado mientras no estuve?

—Un par de cosas, irrelevantes. Konan se fue, a participar con el proyecto—Sonreí, comencé a cambiarme—Pero se salió de control, y todos en la escuela querían quemarla, Konan se lavó las manos diciendo que cada uno era responsable de sus actos

—¿Cómo que se salió de control?

—Supongamos que la escuela no se quiere meter en cosas legales, como, por ejemplo, el incesto entre Ino y su hermano, es una cosa que todos hemos pasado por alto. También dos chicas han estado en el hospital y se rumora de otra…En la app que creo tu hermana están todas las evidencias y al parecer Deidara es gay

—Booom, te lo dije, esos idiotas no pueden aparentar nada

—Por cierto, Samui se vio involucrada con Deidara un par de veces, o eso es lo que dicen

—¿Samui?

—Deidara es de cuidado, dicen que lanzó a esa chica por las escaleras

—¿Lanzó a una chica?

—Es lo que todos dicen, más vale prevenir que lamentar

—Y creo que, hermano, lamento que tengas que oír esto de mi boca, pero tu hermana no anda más con el fresita aquel

—Era de esperarse

—Al parecer mantiene una relación con la chica de aquel libro que te gustaba

Lo mire sonriendo

—Eso no puede ser verdad

No podía ser posible. Sasuke no era el tipo de Sakura, lo sé, porque Sasori no era así.

—Son solo rumores, no es que yo ande detrás de ellos, ya sabes, a mí me gusta andar escuchando por ahí

—¿Has visto a Tamaki?

Le dije avanzando a su habitación

—No realmente

Abrí cada habitación que estaba a mi paso, las cuales estaban completamente vacías y limpias.

Abrí la puerta de la habitación de Tamaki, estaba hecha un desastre, cosa que me extraño, de todos nosotros, ella era la más ordenada, la más limpia, necesitaba esconder los gatos que ella rescataba, por eso mantenía la limpieza, para que madre no notara que había gatos en la casa.

—Está peor que tu carro

Avancé entre el mugrero y los muebles volteados.

Abrí la puerta de su closet y salió un pequeño brazo de ahí, enseguida salió la mitad de Tamaki, pálida, ojerosa.

—Por dios

—Ve a la habitación de mi madre, y debajo de su cama saca el baúl, lo arrastras a mi habitación—Le ordené, mientras sacaba con cuidado a Tamaki, la luz, hacía que sus ojos se empequeñecieran más, las venas se le notaban en su piel, como si fuera…

—Vas a estar bien

Esperaba que ella me escuchara, la tomé en mis brazos, levantándola, el olor a orines me llegó haciendo que un asco se apoderara de mí.

¿Qué mierda había hecho esta niña?

La recosté en el viejo cuarto de Samui, y empecé a llenar la bañera, con agua caliente, eché las sales y los aromatizantes, incluso el jabón líquido y comenzaba a hacer espuma, que me perdonara Tamaki por lo que estaba a punto de hacer…

Comencé a quitarle los zapatos, y las calcetas sucias, su falda y la mayoría de su ropa, dejándola en la interior…antes de despojarla de eso, le puse una sábana encima, así la llevé a la bañera, la metí, ella seguía inconsciente, parecía muñeca.

—Aquí estas—Me dijo Omoi

Puse la contraseña del candado y se abrió. Saque la bolsa fresca de suero, saque la aguja con cuidado y la conecte a la bolsa, tomé el brazo y busque el punto en su brazo, tratando de no reventarle una vena, esperando que eso la hiciera reaccionar.

—¿No es mejor llevarla a un hospital?

—Si esto fue por drogas, creerán que fuimos nosotros o madre, y hemos tenido problemas por eso

—¿Cómo sabes hacer todo esto?

—Cuando madre se sobrepasaba, algún padrastro que tuvimos, nos dijo que esto era la mejor solución para que se alivianara y saliera del shock, el que tiene más experiencia es mi hermano mayor, incluso Samui, pero ni siquiera tengo su jodido numero

Eché un poco más de jabón, para que la espuma tapara completamente el cuerpo de Tamaki, ella tenía la cabeza colgando hacia atrás, y roncaba, tratando de jalar aire, lentamente.

—Busca una almohada entre el mugrero de Samui

Él lo hizo inmediatamente.

—Un día Darui llegó de la misma manera, no creo que debamos hacer esto nosotros

—Si no está bien en una hora, te prometo que nos la llevaremos, ve a preparar un té o algo

La bolsa lentamente hacía su trabajo, se vaciaba, esperaba que al menos Tamaki recuperara el color.

—Pero que mierda hiciste niña—Dije, tratando de no pensar en lo peor

—¡HOLA! ¡HE VUELTO A CASA! —Reconocía la voz de Konan

Conté hasta diez y escuche sus pasos corriendo hacia acá, abrió la puerta con desagrado y miro repugnada esto.

—¿Qué está sucediendo aquí? —Preguntó

—No lo sé, su habitación está hecha un asco, no sé lo que habrá sucedido, al parecer ella era la única viviendo aquí

—¿Tú dónde estabas, C? —Me pregunto

—Lo mismo puedo decir de ti

Se arrodilló y observó el estado del monstruo, esa niña tonta me recordaba a starfire, de los jóvenes titanes, un poco tonta, un poco despistada, pero tenía chispa. Podía no saber lo que hacía, pero siempre lo realizaba con buenas intenciones.

Konan se sentó detrás de la bañera, sosteniendo su cabeza, poniéndole un poco de shampoo, quitándole pedazos de pelusa, de sustancias pegajosas.

—¿Qué es lo que le paso? —Tomó un pedazo de cabello y me lo mostró, yo no sabía cómo responder, no tenía idea de lo que era

Ella comenzaba a respirar un poco mejor, Konan intentó alzar su cabeza, acomodarla en la almohada, Tamaki abrió los ojos y no se podía mover, solo los ojos, desesperada.

Ella comenzó a llorar.

—¿Qué hiciste? —Le pregunté

Agarré su brazo, donde tenía la aguja, evitando que lo moviera.

—Hice algo malo, C —Dijo con voz ronca— Muy malo

Era como si le pesara la voz, estúpida niña.

—Yo, yo, hice que Konan…arruine su vida, solo bloquee el número de su ex novio porque pensé que le hacía un bien, nadie tiene que estar sufriendo de esa manera, nadie tiene que estar dependiendo de una respuesta…yo solo quería que no se sintiera mal por eso—Ella comenzaba a llorar, realmente estaba arrepentida—Y he leído los libros de mamá, y ¿Por qué son tan horribles?

—Los leíste

Ella no debió hacer eso.

—¿Por qué lo hace? Somos sus hijos…

Comenzó a decir eso mientras se iba sumergiendo lentamente en la bañera, ella seguía hablando, sin percatarse que estaba tragando agua, entonces la sangre comenzó a salir y ella se elevó vomitando todo lo que tenía dentro, metí la mano para quitar el tapón.

—Yo me encargó ahora—Dijo Konan, haciendo que saliera del baño

Darui dejó la tetera caliente dentro mientras esperábamos. Me puso una mano en la espalda.

—¿Por qué habrá hecho esto? —Me pregunte a mí en voz alta

Ahora me pregunto, ¿Cuál libro es el que leyó?

Han pasado cinco minutos y pienso que es como una hora.

—No lo sé hermano—Me respondió—Lo mejor será que arreglemos su habitación, ella querrá descansar

—¿Tienes el número de Samui?

Comencé a llamarle, pero ella no respondía. Estaba desesperado, al décimo intento ella respondió.

—¿Quién eres?

—Ven a la casa

—No, no iré, tengo otras cosas más importantes que hacer

—Ven ahora—Le exigí y le colgué

—¿Para que la quieres aquí? —Me pregunto Darui

—Ella tiene que saber lo que paso

Guardó silencio, esto, estaba terminando con mi paciencia. Coloqué ambas manos sobre mi cabeza, y suspiré. Uno de nosotros ¿Terminaría de esta manera?

¿Qué es lo que nos pasó? ¿Cuándo dejamos de ser tan unidos? ¿Cuándo se perdió la confianza?

Esta era la habitación donde todos nos podíamos bañar juntos, porque era la única que tenía bañera, y donde cabían cuatro niños, tres niñas y un niño. Mientras que Atsui nos echaba el agua y madre se enojaba. ¿Qué es lo que paso?

Ya no lo recuerdo…

—Sabes, ser el menor no es tan bueno como parece—Me dijo, observé a mi amigo

—Creces con el cuidado de tus hermanos y de un día para otro, se terminan yendo y tú te quedas ahí, observando que es lo que hacen de sus vidas, y ni siquiera te toman en cuenta

—Pensé que todo estaba bien en ella, siempre parecía alegre, era la que le valía todo y…

—¿Qué ejemplo tomó? ¿El de tu madre o el de alguno de ustedes?—Me preguntó, dejándome en un mar de dudas. Nadie estuvo para Tamaki, nosotros solo la utilizábamos en las peleas, cuando alguien se peleaba, ella siempre estaba disponible para jugar o prestarnos su habitación, por eso siempre se levantaba temprano y comenzaba a ordenarla, para que estuviera lista cuando uno de nosotros quisiera jugar con ella

Esa niña nunca tuvo una amiga o un novio, nunca trajo a nadie a casa, más que a gatos y algunas aves.

—Muchas gracias por estar aquí, pero lo mejor será que te vayas

Le dije, él me puso una mano en el hombro y se retiró sin decir nada.

Me recosté en la cama de Samui y observé su pálido techo, el color se estaba esfumando y las fotografías perdieron el color, no se distinguía quien estaba ahí, y recordé lo que había dicho madre cuando llegué, el padre de alguno de ustedes llamó…

Corrí al teléfono y lo tomé, remarcando los números, una y otra vez hasta que una voz masculina respondió.

—Hola —Dije, nervioso—¿Con quién estoy hablando?

—Habla Asura, ¿Eres tú C?

Sentí un alivio al escuchar su voz, casi quería llorar, después de tantos años, seguía siendo la misma voz ronca y rasposa detrás de la línea. Él solo era doce años mayor que yo, pero demostró tener la capacidad de ser padre, nos crío durante unos cuantos meses, antes de que Kaguya terminara echándolo, ni siquiera conoció a Tamaki. A pesar de eso, seguía mandándonos regalos en nuestros cumpleaños, y a veces nos veía en la escuela, cuando no sabíamos que hacer en una emergencia a él acudíamos, algún accidente por parte de nosotros o por nuestra madre, él demostró seguir ahí, nos tuvo cariño, nos llevaba a parques, fingía que éramos sus hermanos, pero realmente lo vimos como un padre.

—Sí, soy yo—Él comenzó a reír

—Lo sabía, sabía que eras tú, hombre. Me alegra escucharte nuevamente, no pensé que siguieras viviendo con Kaguya, ¿Cuántos años han pasado?

—Lo sé, han pasado muchos, pero mi madre nos sigue dando asilo

—Oye, por cierto, hace un par de días me ha llamado Tamaki, creo que es la única hija que es mía, estaba un poco rara, realmente no sé si fue ella, nunca escuché su voz

—Sí, sobre eso, que te ha dicho. ¿Mencionó algo?

—No, no, solo me pregunto mi nombre, y si me llamaba "Ash", le pregunté su nombre, pero muy a penas lo respondió, es como si estuviese llamando en secreto, así que decidí llamarle a Kaguya pero no quiso responder, ya sabes cómo es esa vieja loca

—Sí, realmente estamos pasando por algo, nuevamente—suspiró, ya sabía de lo que se trataba, él nos había dado el consejo o más bien a Atsui y a Samui—¿Esta vez es Tamaki cierto?

Dijo, como si le pesara su voz. Como si le pesara tener una hija más por ahí.

Yo tenía 23, él 35 y tenía una hija de 17.

—Iré para allá

Me colgó, no supe si lo que hice estuvo bien o estuvo realmente mal, me acerqué a la puerta y escuché nuevamente la bañera siendo llenada.

—C, necesito que consigas suero, para beber

—Está bien

Salí corriendo a la farmacia, buscando un maldito suero, buscando pastillas, buscando algo.

—Vaya resaca—Comentó la que atendía

Vaya pendeja.

Le pagué, sin decir nada y me retiré, crucé la calle corriendo, sin importarme si venia un carro o no, logré cruzar con bien, y corrí nuevamente a la casa.

Me topé con Samui en la entrada.

—¿Dónde están los libros de mamá?

—¿Perdón?

—¿Dónde los escondiste?

—¿Para qué quieres saber eso? Te he dicho que…

—¿Dónde están?

Caminó molesta dentro de la casa, subió las escaleras enojada, abrió la puerta de su habitación y buscó, no sé qué mierda buscaba

—No esta—Dijo, dirigiéndose a otro lado, abriendo un viejo baúl—¿Los agarraste cierto?

—¿Por qué tanto escándalo? —Konan salió de su baño

—¿Qué hacen aquí, en mi habitación?

Comenzó a interrogar, sus ojos pasaban de mí a los de Konan, caminé y le di todo lo que había comprado, Samui abrió la puerta del baño y se topó con Tamaki.

—Oh dios, dije que nunca haría esto, pero…—Comenzó a decir Konan, la observé mientras sacaba el teléfono, se quitó el collar que tenía en el cuello y lo arrojo, era una medalla, camine para ver qué es lo que estaba escribiendo.

#T-A-M-A-K-I-OTSUTSUKI

Comenzaron a aparecer resultados, conversaciones.

—Estoy invadiendo la privacidad de las personas, pero eso ya no importa

Aparecieron fotos de Tamaki, fotos que habían sido borradas, la última persona que la vio fue Tsunade Senju.

—Este peluche, están en su habitación…

—¡KONAN VEN A VER ESTO! —Grito Samui, cuando me quise acercar, cerraron la puerta en mi cara, seguí observando las fotografías

—No puede ser cierto—Me susurré, estaba con esté pendejo, que obviamente sabía que tanto se hablaba de él. Él era como un colchón lleno de chinches, él era el peor candidato con el que alguien se hubiese podido acostar, además de que los rumores decían que las ladillas que tenía se esparcían más rápido que el chisme.

No sabía en qué postura ponerme, si golpear directamente al sujeto, o a la idiota de Tamaki. ¿Qué le estaba pasando?

Arrojé el celular de Konan, antes de querer saber de más.

—Nos encargaremos de esto C—Mencionaron

Yo no podía quedarme así, les toqué la puerta varias veces, esperaba una respuesta y a empujones la abrí, observando, como de entre las piernas de Tamaki sacaban bolsas, me giré.

—Además de que tiene signos de que alguien o intento meterle todo esto por la fuerza, o realmente quiso violarla

—He llamado a Ashura—Dije, viendo a otro lado, ellas guardaron silencio—No creo que tarde mucho en llegar, será mejor que limpié el cuarto de Tamaki

—No lo hagas, puede que él descubra algo que nosotros no

—Es que, maldita sea, no puedo quedarme aquí sin hacer nada, esa maldita mocosa esta media muerta. ¿Cómo esperan que me controle? La acabo de encontrar así…Deidara…

Dije inmediatamente, él había estado haciendo de las suyas.

Caminé a la puerta, esperando encontrar respuestas, enfadado, enojado.

—No lo hagas—Me sujetó Samui, pero hice caso omiso a lo que ella estaba diciendo, seguí caminando, no me importó realmente si la tenía que empujar, si tenía que arrojarla a una esquina para que me dejara partir, era mi hermana, no podía dejar que nadie le hiciera daño—NO, NO PUEDO DEJAR QUE EMPIECES A CAUSAR MÁS DESASTRES, C…

—PARALE A TU PEDO—Me puso un dedo en la frente, haciendo que retrocediera, tomó mis hombros e hizo que diera media vuelta, jodido Ashura, me dirigió al cuarto de Samui, y la maldita rubia le abrió la puerta

Ashura, inmediatamente se dirigió allá, colocó su mano en la frente de aquella niña, observando cada detalle de su rostro, tocando la temperatura, checando el pulso

—Alguien, intentó…

—Shhhh—Dijo, tocando el cuello de ella, tocando sus hombros, sumergió ambas manos en la bañera y presionó alguna parte de su estómago, haciendo que ella comenzara a vomitar, tomando su rostro y acomodándolo

Tamaki parecía volver a la vida, poniéndose a gatas para vomitar, Ashura le dio un poco de privacidad, salió de la habitación y se sentó en la cama de Konan.

Se tocó el puente de la nariz.

—¿Qué se supone? ¿Qué jodidos?—Eran preguntas que se hacía él— ¿Fue malo para ustedes crecer sin un padre?

Yo no le respondí, solo, me senté al lado de él, soltando el aire.

—Tengo terminada una maestría, tengo, joder, es como si no encontrara una solución correcta

—No te estamos pidiendo que te hagas cargo de Tamaki—Él dejó de tocarse el puente de la nariz—Solo te he pedido una jodida ayuda

—No, no es a lo que me refiero, ella es mi hija, y es la primera vez que la veo y en estas condiciones. ¿Cómo es que llegó a esto?

—No lo sé

Se movió, directamente a su habitación.

—Mierda, pero que asco—Mencionó

—Ella no es así—Me parecía mejor guardar silencio, no quería venderle una idea de su hija, no quería que el fuese padre de ella en ese momento, era mejor no decirle la verdad

—¿Cómo jodidos es? Si esto no lo hizo ella

—¡Déjame tranquila! —Entro ella, tambaleándose, cerró la puerta de su habitación, con la bata colgando de un hombro

—Tamaki, escúchame bien…—Siseó Konan

—Ustedes también, salgan de aquí—Se giró con ambos, rabiosa, observó su habitación—¿Qué, han, hecho?—Dijo, como si le fuese difícil respirar—Largo

—Muy bien, nos vas a decir que ha pasado—Ashura se puso firme

—¿Y tú quién eres para darme ordenes?

—Te lo diré una vez más y si a la cuenta de tres no empiezas a narrar que es lo que ha sucedido, te lo voy a sacar por la boca

Tamaki hizo una mueca, Ashura comenzó a contar con los dedos, amenazando a Tamaki, en cuanto vio que ella no dijo nada, la tomó del brazo y la acercó junto a él a la fuerza, la puso de rodillas y la colocó entre las piernas de él, agarrando con una mano de él los brazos de Tamaki y la otra mano la metía en su boca, colocó dos dedos dentro de su boca haciendo que ella vomitara, Tamaki se retorcía.

—Vamos a tomar las cosas con calma—Dijo él, tranquilo—Voy a sacar los dedos de tu boca y me vas a contar que sucedió

Él sabía si ella le mentiría o no, entonces decidió meter más a fondo su mano, haciendo que aquella niña vomitara de nuevo, la puerta se abrió, y todos observábamos en silencio, viendo como Tamaki comenzaba a llorar, Ashura sacó su mano de la boca de ella, y ella comenzaba a vomitar flemas.

—Ya basta—Dijo, nuevamente, con voz ronca

—Está en ti—Dijo, tranquilo, como si nada lo afectara, como si toda la paciencia del mundo se encontrara en él, cruzó ambos brazos, como si el vómito de Tamaki no le importara

—Queríamos viajar—Konan se acercó con Tamaki—Quería viajar, me dijeron que el viaje saldría gratis, si solo dejaba que metieran una bolsa de cristal por mi trasero, era vuelo de primera clase Konan…era a aquel lugar frío al que siempre queríamos entrar, así que acepte…

Ashura carraspeó.

—Pero…la puta de Tsunade vino porque ella no se podía meter cristal en sus implantes, y me pidió algo y entonces, yo me iba a coger a aquel sujeto, pero él prefirió a Tsunade, y entonces la llevo a ella y

Konan le metió una cachetada—Deja de mentir

—Me cogí al novio de mamá, ella se estaba bañando y él la estaba esperando, entonces aproveché antes de que llegara la puta de Tsunade a recogerme y cuando estaba cogiendo con él, él comenzó a hablarme de la lectura de madre, y mencionó algunos detalles

—Tamaki—Mencionó Samui, ella pareció entender, y comenzó a vomitar bilis

—¿Qué decían los libros?—Esta vez el que impuso su voz fue Ashura, pidiendo explicaciones

—Yo…entré en pánico y mi madre también, y entonces cuando Tsunade vino al parecer le dijeron que estaba dormida, pero no lo estaba, yo actuaba, yo caminaba con ella y entonces bummm el efecto se me paso, pero la policía nos persiguió y…

—¿De dónde las persiguió? ¿Qué es lo que te hizo madre?

—Del antro, por las drogas y me vine a esconder aquí porque se las quitamos a alguien, pero…no sé…no sé… no sé

Era incoherente su historia, había pedazos que…

—Tamaki…¿Qué diablos hacías con Kakuzu?—Le dije

Ella me vio con miedo y se hizo bolita en medio de su vomito

—Él quiere las drogas que yo tengo…madre le dio permiso de que entrara a buscarme, ella le dijo que guardara silencio

—Quiero tu custodia—Dijo Ashura, inmediatamente, todos reaccionamos como si un ruido fuerte se hubiese escuchado

—¿Quién eres tú?—Pregunto Tamaki, con voz ronca

—Es tu padre—Le dijo Samui—Y no puede pedir tu custodia

—si puedo, y te llevaré de aquí

—No porque tengas los recursos significa que a partir de ahora tengas que ser padre. ¿Por qué no lo fuiste hace dieciséis años? ¿Por qué no lo fuiste cuando ella se enfermó y casi muere? ¿Por qué ahora?—Samui se puso al lado de Tamaki, igual que Konan

—No voy a permitir que siga viviendo en estas condiciones—Dijo Ashura—Soy su padre y ella es menor de edad

—C, dile algo

—¡POR DIOS! ¿Por qué quieren que ella se quede con una persona que nombra a su hijo con una letra del abecedario! A ti te nombro porque fuiste el tercero, la tercera letra es la C, joder, a ti te nombro Samui por Sam, así se llamaba tu padre, y a Atsui porque estornudo y se le quedo ese jodido nombre, ¿Por qué quieren que deje a mi hija más años con ella?

—Porque madre nos prepara para triunfar—Dijo Tamaki—¿Qué futuro me espera contigo?—Le dijo—Con alguien que después de diecisiete años viene a decirme que es mi padre y que me va a cuidar, yo sola puedo salir de mis problemas, he crecido sola, no tengo problema con eso, yo no pedí que estuvieras en mi vida, he salido adelante sin ti, no te necesito

—Te acabo de encontrar en la bañera drogada por los jodidos libros de tu madre, sé la mierda que escribe y

—¡LO SABES Y AÚN ASÍ NO REGRESASTE POR MÍ! ¿DESDE CUANDO LO SABES?

Ahora estaba intrigado, ¿Qué era lo que decía mi madre? ¿Qué tanto redactaba sobre sus hijos?

—LO SABÍAS DESDE SIEMPRE Y ME DEJASTE CON ELLA

—NO PODIA CUIDAR DE TI, TENÍA DIECISIETE AÑOS. ¿CÓMO JODIDOS LO IBA A HACER? ESTOY POR TERMINAR, ESTOY PREPARADO, LISTO PARA CUIDARTE, LISTO PARA ENCARGARME DE TI

—PUES NO QUIERO

—No me interesa si quieras o no, yo pediré tu custodia

La discusión parecía haber terminado, pero Tamaki era un hueso difícil de roer, cuando se le metía una idea en la cabeza no había quien se la sacara, pero nadie sabía que más existía dentro de Tamaki, nadie le prestaba atención. ¿Cómo era que se había educado?

A mi parecer, ella era la hermana que acabo de descubrir que tengo, en estos momentos, me doy cuenta de que no sé nada de nadie, no sé los cumpleaños de mis hermanos, cuando era niño solía memorizarlos, pero es como si todo ese pasado está enterrado ahora, muy profundo, necesito cavar y cavar para saber ¿Qué es lo que fue de mí?

—¿Ahora que?—Dijo Konan

Ahora el padre de Tamaki estaba junto a ella.

—Lo siento, no he sido el mejor ejemplo, toda mi vida ha estado llena de arrepentimiento, es solo que, no quería que te pasara algo, si me acercaba a ti, sentía, que, ella acabaría conmigo haciéndote daño, es por eso que preferí la distancia, sé que no lo parece, pero te observe, de lejos—Ella le dio la espalda, él se sentó en el mugrero—Sé lo que hiciste cuando tu primer diente cayó, me pediste helado y te lo pusiste en la boca, sin importarte que fuera un desconocido…Realmente intente estar lo más cerca que pude, yo no quise lastimarte, nunca lo quise hacer, no quise dejarte, pero sé que ahora puedo cambiar eso, quisiera darte al menos un conocimiento de todo lo que soy, quisiera brindarte la sabiduría que he forjado y que no cometas los errores que he cometido, no debes llevar esta vida

Hasta este punto Tamaki estaba llorando, Samui se arrodillo ante ella.

—Es la mejor opción que posiblemente te pudieran ofrecer toda tu vida.

Konan y yo la observamos, su comportamiento no era normal, ¿Por qué cambiaba de un momento a otro?

—Yo, no…—susurró Tamaki

No soporte más el ambiente, eso no era de mi incumbencia, de la de nadie, se suponía que tenía que ser entre el padre y la hija, no los otros bastardos.

—si yo fuese ella, no lo dudaría—Dijo Konan—He estado soñando despierta con ese momento, en que mi padre llegué y me saque de esta pocilga, no hay salvación, me cansé de esperar y quise hacerlo por mí misma, ni Yahiko pudo hacerlo.

Ambos salimos al patio y nos recostamos en la vieja hamaca, observando el cielo, con probabilidad de lluvia nuevamente.

—No parecemos hermanos

—No seas tonto C, ¿Cómo vamos a parecerlo?

—No me refiero a eso, he visto películas, he leído libros, he visto familias, tienen una estructura diferente a nosotros. Se ayudan, se protegen, estudios dicen que los amigos incluso llegan a ser más cercanos que la familia nuclear, el 50% de ellos lo dice

—Supongo que esos estudios están hechos por los flojos que van en la escuela

—Sí, supongo, pero en algo tienen razón ¿Qué hemos hecho por nosotros como familia?

—¿A poco se tiene que hacer algo?

—¿Qué es lo que compartimos?

—El intelecto, cada quién llegó a triunfar a su manera…

—¿Qué pasará más adelante? ¿Cuál de nosotros morirá primero? ¿Qué es lo que hará el resto?

—Seguir adelante

Ella me respondía mis preguntas, y quisiera saber si las pensaba con profundidad, no solo eran preguntas que me imaginaba en estos momentos, eran preguntas que me atormentaban desde pequeño, las había olvidado, había olvidado como preguntar, solo tomaba las cosas y las hacía mías, pero nunca pude decir que mi familia me pertenecía o que yo pertenecía a ella.

—Recuerdo que llegamos a compartir un salón—Comentó Konan, Samui llegó a sentarse en el columpio, justo al lado de nosotros, con el mismo pensamiento, con la misma mirada, no sabíamos que pensar—Y dejaron escribir un poema, en cambio te dedicaste a escribir una historia con rimas

—Es un poema

—Eso no es un poema. La poesía no solo significa algo que rimé, hay diversos tipos—Les expliqué—Esta la copla, donde utilizas algo simple, cotidiano, son cuatro versos, tú le das el tema que quieras, amor, desamor, política, también está otro tipo que es epigrama…

—Sí, ya sabemos que lo sabes todo—Interrumpió Samui, encendiendo un cigarrillo—Sabemos que ustedes lo saben todo

—Como sea—Empezó Konan nuevamente—Tenías un don, solías escribir mucho, porque madre…porque madre nos inspiró a hacer de nosotros un desastre y nos orilló al arte, llámalo como quieras, pero…Ese día elegiste hablar sobre la familia, contaste la historia que vivíamos diariamente, nadie pensó que fuese cierta, nadie pensó que tu vivieras eso, la maestra dijo que tenías demasiada imaginación, y a todos les gustó, pero, me di cuenta que ambos no veíamos las cosas de la misma forma, yo te veía a ti como hermano, pero tú no veías a nadie como familia. Decías que mirabas fuera de tu puerta y mirabas un vacío, decías que mirabas más allá de la ventana y encontrabas salvación

—Mmm lo recuerdo, "Un pájaro enjaulado no puedo ver más allá de su pico, un pájaro con alas rotas puede ver más allá de sus limitaciones, puede ver su libertad y lucha por ella sin importarle que tenga que arrastrarse para lograrlo, más sin embargo la larva sigue por ahí sin importarle qué es lo que se encuentre en el camino, lo único que busca es su sobrevivencia, hasta encontrar la metamorfosis" Todos se quedaron sorprendidos al saber que un niño de nueve años veía a los animales de ese modo, utilizaba palabras raras y veía muchas caricaturas, cuando él solo describía a sus hermanos y su familia nuclear

—siempre fuiste un raro—Comentó Konan—siempre te refugiaste en lecturas y escritos sin sentido, siempre que iba a buscarte encontraba una puerta cerrada y comencé a temer, comencé a sentir que el abismo del que hablaste estaba dentro de casa, temí que caería en cualquier momento y que tú no abrirías porque tenías miedo, me di cuenta que tú no necesitabas nuestra compañía, y como tú, tuve que hacerme cargo de mi propio infierno. No recuerdo bien cual fue nuestro último juego, antes de desaparecer en nuestras vidas propias…solíamos compartir nuestras vidas, y la comida y después, nuestras horas de llegada, por separado

La puerta se abrió y observamos como Tamaki cedía ante la custodia de su padre.

—¿Cuántas veces imaginamos que esto pasaría con nosotros?—Pregunto Samui, somos un poco jóvenes para seguir con esa esperanza—Pero, hemos crecido, no hay oportunidad ya, cada quien ha sobrevivido a su modo

Era muy tarde para pedir disculpas, era muy tarde para perdonar y comenzar de nuevo.

—No deberíamos de interferir en su nueva vida, no tendríamos porque, no tenemos lugar en esa familia

Éramos como cachorros, viendo como salía el último, como lo llevaban a un mejor lugar, y como nos arrojaban por décima vez por la borda.

—Sé que no dirás nada al respecto, ¿Qué decían esos libros?

Samui sabía perfectamente la respuesta.

—¿Por qué hacen que todos quieran abandonar a madre?

Ella guardó silencio.

—Acabas de comentar algo muy importante Konan, lo subjetivo del asunto. Dijiste que entendiste la idea de C respecto a la familia, abandonaste la tuya para tomar la suya como ejemplo de vida, te resignaste a eso y comenzaste a ver a la familia como él la veía. Somos hermanos y solíamos compartir la infancia, pero no significó que todos la apreciáramos como otros lo hacían—Observamos como Tamaki colocó la mano en la ventanilla del auto, como si ese fuese un adiós para todos nosotros—No todos tenemos la misma opinión de lo mismo—Dijo, midiendo sus palabras, lo sé, porque fumaba y arrojaba el humo, cuando la gente hace eso, es porque no sabe que decir, es porque es difícil arrojar las palabras de su mente, era como si esto algún día tendría que decirlo, como si la preparación de todos los años al fin surgiera efecto

—Déjate de rodeos Samui

—Madre tiene una forma de ser tan irrelevante, de una u otra forma impacto en nuestras vidas de manera diferente, ustedes van por buen camino, y tienen derecho a quedarse con la imagen que tienen de su madre, de sus padres, no sabemos realmente que es lo que significa el afecto para ella, pero ustedes saben lo que significa el afecto para mí, yo los cuide cuando tenían fiebre, Atsui los cuidó cuando tenían hambre, el significado de cariño se los dimos nosotros, no fue mucho, no fue practico, pero tienen una noción, ustedes han crecido lo mejor que se ha podido, ustedes están destinados a hacer más, así que por favor dejen de perder tiempo en ridiculeces y enfóquense en lo que tienen y en lo que los hizo ser

—En resumen, dices que ignoremos los libros de la chingada

—No, digo que se preparen en cosas que les importa, porque sé que tarde o temprano esos libros tocarán sus manos, y pudrirán su corazón y para bien o para mal, aprenderán a sufrir

Hubo silencio, por parte de los tres.

—No soy buen ejemplo, para ninguno de los tres, lo mejor para Tamaki es que al fin alguien se responsabilizara por ella, nosotros estábamos más ocupados creciendo que fingiendo ser familia, no me importa si me llegan a odiar, no me importa si me quieren, realmente les doy la noticia oficial, que no tenemos nada que nos una, no somos hermanos, no somos hijos de una madre, no somos hijos de un padre, no existe una mascota como familia, no existe nadie a quien le importemos, nadie a quien le pertenezcamos, por lo mismo, oficialmente les digo que me deslindo de ustedes, no quiero llamadas, no quiero saludos, no quiero miradas, y si no quieren sufrir deberían hacer lo mismo

Cogió su cigarro y cogió su camino, un camino distinto al de nosotros.

Había renunciado.

Dos palabras un sentido.

Dos palabras un sentimiento.

Dos palabras una traición.

Dos personas, una duda.

Una duda, una respuesta.

Una respuesta, un camino.

Un camino, un adiós.

Un adiós.

Adiós.

Adiós hermana.