Escuche, que encontraste a alguien más.

Y al principio pensé que era una mentira

Tomé todas mis cosas que hacen sonidos

Puedo arreglármelas sin el resto

No quiero tu cuerpo, pero odio pensar en ti con alguien más.

Nuestro amor se ha enfriado pero estas entrelazando tu alma con alguien más.

Estoy mirando a través de ti mientras tu observas el teléfono y te vas con alguien más.

Vamos cariño, esta no es la última vez que veré tu rostro

Vamos cariño, dijiste que encontrarías a alguien que ocuparía mi lugar

¿Conseguiste a alguien que amas?

¿Conseguiste a alguien que necesitas?

A la mierda con eso, consigue dinero

No puedo darte mi alma, porque nunca estamos solos

La observé caminando al lado de sus amigas, sonriendo, como si aparentara tranquilidad después de todo lo que estaba pasando. Había pasado un mes, de absoluto silencio, Halloween estaba a la vuelta de la esquina, y habíamos quedado hace tiempo que podríamos disfrazarnos nuevamente de un tema los dos, como todos los años.

—Oye Rin, podemos ir a comer esta tarde a la casa de Mirai

—Está bien, vamos

La dulzura de su voz las tranquilizo, y el alardeo por ver que harían hoy finalizó, lo único que ellas querían, era hacer sentir bien a Rin.

Ella comenzó a mensajear discretamente, revisé mi teléfono, esta vez, aceptando, que ya no había más mensajes para mí y observé a lo lejos, como aquel profesor observaba discretamente.

Cuando paso por mi sitio, solo sonrió, pero no para mí, ni siquiera fijó su mirada en mis ojos.

Ya sabía que no debía hablar conmigo, porque un tipo mayor a ella se lo ha prohibido.

—Pensé que tú y Rin habían arreglado sus cosas—Me dijo Ebisu, ajustando sus gafas negras

—Ni hablar—Le respondí, tratando de guardar su secreto—¿Dónde está el inútil de Choujuro?

—De seguro tiñéndose el cabello, nuevamente

—Tenemos ensayo hoy—Le recordé, antes de tomar la guitarra e irme

Sacudió su mano en forma de despedida, y subí al auto de mi padre.

Alguien tocó la ventanilla del auto y la bajé de inmediato.

—Kakashi, estaba pensando…

—¿No dirás hola?

Ella se inhibió ante mi comentario grotesco, pero no tenía aquella capacidad cognitiva de entender sus palabrerías sin sentido en medio de su titubeo y tartamudeo, la cara la tenía roja y sus manos estaban sudando.

—Lo siento, solo, yo. Hola—Me dijo sonriendo, no le devolví el mismo resplandor de dientes, solo quería que fuera al punto y ya—Habrá una fiesta de Halloween este fin, pensaba que podríamos ir juntos

Hubo silencio de mi parte.

—A menos que ya tengas planes—Su voz ahora era baja, no podía escuchar lo que siseaba—Y si es así, lo entenderé

—Te avisaré después—Le comenté, observando el andar de Rin hacia la universidad

—Gracias—Me dijo, yéndose corriendo de ahí con sus amigas

Avancé en el coche.

Hice las mismas nimiedades de siempre, cosas que le daban sentido a mi vida, ahora no entendía por qué.

¿Para qué lavar viejos trastes si se vuelven a ensuciar? ¿Por qué ensuciar trastes para poder lavarlos?

—Últimamente te quejas de todo—Me dijo mi padre, desde la mesa, viendo como susurraba—¿Qué es lo que tienes en la cabeza?

—No acontece nada interesante en mi vida

Mi padre, después de un largo suspiro, dejó el periódico en la mesa, y me miro detrás de sus lentes, con una mirada cansada y con los brazos cruzados por encima de su camisa de leñador.

—Tienes una banda, vas a terminar la preparatoria, estás viajando. A comparación de los alumnos que tengo, creo que tienes una vida más interesante que ellos, hijo. ¿No lo crees?

Me daba el sermón todos los días, trata de hacer algo más importante de lo que haces siempre, trata de hacer cosas nuevas. ¿Esas cosas de que sirven?

—Sé que estás en una edad en la que quieres comprender todo, pero no quieres salir de tu estado de confort, así no conocerás nada

—Hice ese estúpido viaje que dijiste que hiciera, y lo único que logré es que Rin se enojara conmigo

—¿Entonces todo el problema es en torno a Rin?

—Quizá no deberías meter tu nariz en estos asuntos

Cogió el periódico de la mesa y retomó su lectura.

—Lo siento

Movió la mano en manera de "No importa, eres adolescente".

Me recosté en la cama, observando el techo.

El estúpido viaje, no me arrepentí de hacerlo. Mi padre me había sacado de mi zona de confort y se sintió tan bien hacer cosas nuevas, pero a pesar de eso, quería que ella estuviese a mi lado.

Yo no me detuve por ella y ella no se está deteniendo por mí.

La voz de mi padre volvió a mi mente "Si no tienes algo bajo tu control, eso te vuelve loco, ahora empaca que te vas de viaje"

Específicamente "Si no tienes algo bajo tu control, eso te vuelve loco"

Eso era, no tenía a Rin bajó mi control.

Bajé las escaleras.

—No tengo a Rin bajo mi control

Nuevamente bajó el periódico, no solía hacer esto, pero la confianza la volvía a depositar en mi padre, el hombre de gran sabiduría.

—¿Eso es malo para ti?

Asentí.

—¿Y qué piensas hacer al respecto?

—Ya va un mes que no me habla, ella esta con otro

—¿Y eso te hace feliz?

—Yo considero que ella es feliz conmigo, pero ella considera que es feliz con él, pero él no le conviene

—¿Lo conoces?—Asentí—¿Es toxico para Rin?—Asentí—¿En qué sentido?

—Él, es, mayor que ella. ¡Y tiene más experiencia!

Mi padre tomó el periódico.

—¿Por qué no vas por ahí?

—¿Por ahí?—Alcé ambas cejas, eso no era lo que me esperaba

—Ya sabes, fumar un poco de hierba, beber con tus amigos, a veces lo único que necesitas es eso, amigos

Sentenció.

Fruncí el ceño y me regresé a mi habitación, pedirle consejos a tu padre fue lo más patético que se me ha ocurrido el día de hoy.

Miré el libro que arrojó en mi estómago y traté de mirarlo a él, pero no estaba.

Cuando lo abrí, cayó un billete y una identificación falsa, con la foto de mi padre cuando era más joven.

No lo dudé y salí.

La cabeza me estaba matando, mis pensamientos, mi mente, había arrojado el celular lejos de mis manos, para evitar llamarle, para evitar ver lo que ella hacía, para evitar que ella me llamara.

Esta vez no tomé el auto, agarre mi vieja tabla, y continúe por ahí, no sabía a donde me dirigía, solo sabía que no quería estar en algún lugar donde ella pudiera buscarme.

Esa mujer me había jodido.

El frío quemaba un poco en mis pómulos, llegué al bar-terraza, y me senté en el taburete.

—¿Qué te damos?—Preguntaron

Pedí la cerveza y les mostré el ID

Había una banda tocando de fondo, canciones amenas, me relajé un poco.

—¿Mal de amores?—Preguntó alguien, observando también a la banda

No le respondí. Seguí bebiendo de mi cerveza.

—Se te nota en el rostro que eres un chiquillo

Esta vez la mire—¿Y?

Puso una sonrisa cínica, desviando la mirada.

—Sabes, he buscado un pretexto bueno para hablarte, pensando que serías diferente—Nuevamente regrese la mirada a la botella, helada, como su jodido corazón, como la jodida Rin—Te he escuchado cantar, y lo haces mejor que estos aficionados

Eso no me impresionaba, ni hacía que la volteara a ver. Las primeras palabras que dictó su boca, no llamaron mi atención y si no lo hacía eso, no lo hacía nada. Me fiaba de las primeras impresiones, y en estos momentos no me agradaba en nada, no sabía si era el contexto, o simplemente que Rin seguía en mi cabeza para no tomar en consideración a nadie ni a nada.

Una mujer rondaba mi cabeza, y no podía hacer nada para sacarla de ahí, al contrario, cada día tomaba una flor y me la ponía en la oreja, para dársela a aquella Rin, y que nunca se fuese de ahí.

Pero lo cierto era, que todo había terminado desde el momento en que decidí marcharme, sin ella y que, si estábamos juntos, no lograríamos nada, no logramos una relación amorosa, seguíamos dudando entre ser amigos y mejores amigos, seguíamos dudando si besarnos en público era lo más adecuado o no.

Pero ella también había tomado decisiones sin mí y la culpaba por eso, la culpaba porque yo también lo hice y no me arrepentía de nada, por más que quisiera hacerlo.

—¿Ni siquiera una mueca?—Ella bebió de su cerveza—Bueno vayamos al punto, tengo una lista de cosas que quiero hacer, realmente ahí estaba conquistarte, pero al parecer mi carisma no te eriza la piel, así que iré al grano. Quiero coger contigo

Le di un sorbo a la bebida.

—No funcionará esta noche, he bebido mucho, dudó que te responda como quieres

—Mientes, es la primera de la noche, y me refiero a la cerveza. Quiero que sepas, que consigo lo que me propongo

—Quiero que sepas, que me gusta saber el nombre de las personas, antes de que me hablen

—Bien. Empecemos de nuevo—La mire, acomodo su cabello morado hacia atrás—Te diré un seudónimo, de nada sirva que sepa mi nombre una persona al cual se le olvidará dentro de dos horas. Yugao—Comentó, con aires de grandeza

—Yugao, supongo que ya conoces mi nombre. Así que procedo a decirte que tu propuesta

—No vine hasta aquí para que me rechazaras, no me importa que tenga que llevarte ebrio hasta mis piernas, he dicho que vas a cogerme y lo harás

Aparentaba ser más grande que yo, pero ciertamente no me la creía. Llevaba mucho maquillaje y aparentaba ser segura, pero podía ver sus pies cruzados y sus dedos temblando, temía, me temía, sonreí sin mostrar los dientes y bebí nuevamente, dejándola en duda y haciendo que temblara más.

Su cabello largo daba la impresión de que no estaba peinado, las puntas se esponjaban. Esta mujer con peinado y teñido ridículo venía a decirme que quería coger, así de la nada.

—Mis intenciones no son mantener algo firme y serio. Solo quiero que me cojas

Le di otro trago a la cerveza

—Bien—Le mencioné—Pero tu invitas

Me guiñó el ojo—Ya está todo pagado

Me dijo, guiñándole el ojo al que me atendió, mierda, no venía preparado para esto.

Además de que tenía nula experiencia. ¿Ahora que se suponía que tenía que hacer?

Ella caminó delante de mí, era diez o quince centímetros más baja que yo, y caminaba con aires de grandeza, como si su día hubiese tomado sentido, realmente solo quería poner un pretexto tonto e irme, como lo mencioné, ella no me interesa.

Al salir, en cámara lenta y como si fuese el jodido destino, vi la destellante sonrisa de Rin que me cegó durante unos minutos y sé que ella me vio, porque su jodida sonrisa de borró. Se metió al auto de Obito y se cubrió con las gafas, seguí con la mirada aquel auto, hasta que se perdió en la vuelta de la esquina.

—Yu-gi-oh ¿Cierto?—Le comenté

—Yugao—Dijo con cansancio, vaya nombre

Puse mis manos en la cabeza, siguiéndola.

Abrió la puerta del copiloto de un Shelby antiguo, si fuese otra situación me sentiría alagado, pero el contexto no seguía favoreciendo mi estado de ánimo.

Coloqué los audífonos, sin la intención de escuchar alguna de sus expectativas y ella condujo hasta donde se le dio la gana.

Cerré los ojos, concentrándome en otra cosa, en la música, en las notas, en el bajo, en lo que fuese posible, pero no quería saber nada de Rin y su estúpida sonrisa.

El sonido del trueno hizo que reaccionara, estuvo muy fuerte como para que yo lo escuchara.

—No puedo seguir avanzando—Dijo, en cuanto me quite los audífonos—Pero no importa

No observé como se quitaba la ropa, observé el lugar, estábamos rodeados de jodidos árboles, que tuve un poco de miedo que alguno cayera encima de nosotros, la lluvia estaba fuerte.

—¿Qué tan seguro es esto?

—Tengo condones—Dijo, arrojando lejos la playera, sin sujetador ¿He?

—Me refiero a que estemos a mitad del bosque con una tormenta encima

—No es una tormenta, es un pequeño chubasco

Claro, el relampagueó nos iluminó.

—Bueno, dudo mucho que dures lo que yo espero

Dijo, jugando con el botón de mi pantalón, intente detenerla, viéndome como un cobarde.

—Oh vamos, tu accediste

—¿Por qué no me cuentas de ti?—Le dije, pensando que eso le interesaba más que lo que había debajo de mis pantalones

—Porque sé que no te interesa

Dijo, esta vez logrando sacar el botón y bajar el cierre. Al principio sentí miedo de la mujer, porque sabía lo que hacía, tomo el condón y abrió el empaque, luego volvió a mí y bajó mi pantalón.

—¿Qué? ¿Quieres que yo haga todo?—Le dije

Tomó ambas manos mías y las colocó en sus pechos, su respiración estaba agitada.

—No temas—Me dijo

Mientras movía mis manos.

Era incomodo estar aquí, pero la situación comenzaba a prenderme y no tenía la jodida idea del porqué. No la conocía, ella no quería conocerme y ella sabía que no quería conocerla.

Sabíamos los nombres, y fuimos al punto.

Y ella fue al suyo inmediatamente, bajó lo único que me cubría la entrepierna, y se agachó inmediatamente, metiéndolo en su boca.

Me agarre del asiento, mientras sentía que mis niveles de temperatura aumentaban, justo cuando ella se iba a levantar, impedí que lo hiciera, regresándola a lo que sea que estuviese haciendo. Esto era una sensación nueva para mí, y se sentía, tan bien.

Hacía que me mordiera los labios, que echara la cabeza hacia atrás.

Se levantó, y observé su rostro, completamente colorado, se recargó en la puerta y abrió sus piernas, tomando mi mano, haciendo que la tocara, que sintiera lo mojada que estaba. Comencé a querer más, todo palpitaba.

Me coloqué el condón, a veces el cuerpo demandaba más cosas que la mente, y ganaba esa batalla.

Ella se quitó rápido la ropa interior y subió arriba de mí.

Intentamos besarnos, pero nos alejamos de inmediato.

Ella movía sus caderas rápido encima de mí, no nos podíamos acomodar en ese jodido espacio.

Abrí la puerta y nos empapó el agua, pero quería saciar las ganas con ella.

Ambos soltamos un quejido, por lo fuerte que estaba la lluvia y lo fría.

Cerró la puerta con su pierna, y la recargué en el auto, sosteniéndola con ambas manos, empujando mi cuerpo contra el de ella, sin importarme lo fría que estuviera, esta atracción de unos segundos fue más excitante que lo que estaba aconteciendo.

La embestía cada vez más fuerte, y esta vez nuestros rostros se toparon, besándonos con intensidad.

Escupiendo el agua, lamiendo nuestros cuellos, las mejillas, mientras hacíamos una fusión.

—Ahí Kakashi

Me gritó, y comencé a entrar más profundo, mientras ella se sostenía de mi espalda, y me pareció enloquecedor.

Llevábamos cinco minutos, dejándonos llevar por todo esto.

—No te separes—Me decía

Y no quería hacerlo.

Abrí la puerta y nos metimos nuevamente, arrojando la ropa, despojándonos de todo, volviendo al inicio, ella arriba de mí, mientras nos besábamos sin freno.

—Finge que me quieres—Me dijo, mientras le metía una nalgada y ella gemía

—Te quiero—Le dije

En un movimiento rápido, me dio la espalda, y se colocó arriba nuevamente.

¡Maldita sea! Encajé las uñas en su cadera, encajé los dedos y hacía que se inclinara.

Hacía que sonidos salieran de mi boca.

—Kakashi

Que dijera mi nombre hacía que la cosa se pusiera cada vez mejor, sentía que estaba llegando a mi punto y justo cuando lo estaba haciendo, hice el asiento hacia atrás y la jale conmigo.

Mi pecho subía y bajaba constantemente, y ella estaba arriba de mí.

—Por favor—Me dijo, tomando mi mano y poniéndola en su vagina

Lanzaba suspiros e intentaba retomar el aliento, mientras que ella movía mis dedos en su vagina. Terminé y seguí con ella, mientras le metía dos dedos y la acariciaba.

Comenzaba a mover sus caderas encima de mí, anunciando que ella también estaba por llegar al clímax. Gemía como si quería que la escucharan y jalaba mis cabellos como si con eso fuese a sentir lo que sentía, hasta que se dejó caer, dejándose llevar, le besé el hombro, como si estuviese agradecido de lo que hizo.

—Te quiero

Le dije, formando su mentira.

—Yo no lo hago—Me dijo con una sonrisa, sus ojos negros me volteaban a ver con destellos, se volteó para quedar frente a frente y acaricié su rostro

—Te quiero

—Vamos a jugar Kakashi Hatake, satisfaciendo necesidades

—No, porque eso sería jugar a enamorarnos

—Solo son necesidades…

—Que te llevan a enamorarte cuando alguien las cubre—Le dije

—No será así si no las decimos en voz alta

—¿Quién te causó daño?—Le pregunte

—¿Y a ti?

—Ya hicimos una cosa que está en tu lista, dime a que procede esta ridícula farsa

—Tu hiciste algo por mí. ¿Qué puedo hacer por ti con tu mal de amores?

—Juguemos, entonces

—Quieres que lo haga con sexo ¿Cierto?—Preguntó sonriendo

Leía mis pensamientos.

—¿Por qué estás aceptando Hatake?

Porque así es la única manera en la que Rin no se me viene a la mente. Es tiempo de aceptar lo que está pasando, he perdido a Rin desde el momento en que me fui y tengo que dejarla ir, porque estando juntos no llegaremos a ningún lado y prefiero no llegar a ningún lado con esta mujer, a involucrar a Rin.

—¿Y porque no?

—Mañana estaremos enfermos—Me dijo, exprimiendo la blusa dentro de los asientos y se la puso, aún se miraban sus pezones sobresaliendo

Asentí

—Tal vez sea mejor salir de aquí, antes de que se den cuenta que tomé el auto prestado

—¿Lo robaste?

Movió la cabeza a los lados—Digamos que conozco al sujeto, ahora sal de aquí y toma todas tus cosas

Comenzamos a colocarnos todo, y abandonamos el auto en medio de la lluvia.

—¿Quieres ver el espectáculo? No tardará en ver su jodido auto, tiene rastreador

—¿Qué pasa si saben que fuiste tú?

—Te sacaré de prisión Kakashi—Me guiñó el ojo, tomando mi brazo

El agua seguía empapándonos, caminamos más de cinco kilómetros hasta llegar a la ciudad.

—Dime que me quieres—Dijo, parándose de puntas frente a mí, colgándose a mi cuello

—Te quiero—Le dije, mientras le apretaba el trasero

Metió la lengua a mi boca, y se fue sin despedirse.

Cogí mi tabla del bar en el que la había encontrado y me dirigí a mi casa.

—¿Cuál es el problema, hombre?—Me dijeron, ambos, molestos

—Se suponía que estábamos aquí para ensayar

Observe las botellas que tenían.

—Sí, ya veo

—Las encontramos por ahí

—Me daré un baño y ensayaremos

Les dije.

Lo hice…

Lo hice con alguien que no es Rin

Y se sintió tan bien.

¿Qué diría ella? ¿Qué pensará de eso?

¿Qué piensa en este mismo momento de mí?

Al salir, me cambié rápido, y me dirigí abajo. Tomé la guitarra y vi a aquellos bromeando. ¿Será conveniente decirles?

Neh

—Hemos tomado una decisión, no dejaremos que elijas la canción

—¿Qué?

—Hombre, acabaste haciendo el ridículo, incluso Haku estuvo de acuerdo, solo

Ambos se miraron.

—Queremos hablar contigo—Dictó Choujuro

—Sobre Rin—Dijo Ebisu detrás de sus gafas

—No importa—Les dije

—Men, sé que te importa, y que estás pasando un mal rato por ello, pero somos tus colegas, sabes que puedes contarnos lo que sea

—Sí, Ebisu tiene razón, has estado en las malas con nosotros, y somos los idiotas que no te escuchan, y eres el idiota que no habla, pero, las cosas tienen que ser diferentes ¿No?

Sí, Choujuro se volvió maricón desde que tiene novia.

—Que va

—Es solo que no queremos que cometas las idioteces Kakashi—Habló Haku, no me había dado cuenta que había llegado, ni siquiera que abrió la puerta—¿Gnash? ¿Leave a message? ¿Ebrio? Casi gritando el nombre de Rin, por dios, queremos que nos contraten, no que nos despidan

—Este sábado será diferente, no beberé

Todos se miraron entre sí.

—Vale, pero queremos elegir la canción—Me dijo Haku con calma

—¿Qué les parece "The Scientist"

—Oh Paradise

Entorné los ojos.

—Estoy bien—Les dije

—Fue idea de Haku, él había leído

—Ella—Corrigió Haku

—Ella—Dijo Ebisu con pesimismo—Había leído que cantar canciones depresivas hace que salgas adelante, Up, Up, Up

—Eso es una mierda ¿Dónde lo leíste?—Pregunte

—No decía exactamente así, idiota, decía que hablar de tus problemas, hacía que te sintieras menos depresivo, pero como tú Bakakashi no hablas con nosotros, decidimos que lo mejor sería cantar canciones que reflejaran tu estado de animo

—Bien, ¿Por qué no me dejan elegir? Yo soy el vocalista

—Y yo también—Dijo Haku

—Si Haku, deberíamos dejar que el niño elija

—Bueno—Haku se cruzó de brazos—¿Qué tienes en mente?

—No lo sé, pero será bueno

—Te dejaremos elegir una Kakashi, solo una—Me advirtió Ebisu

—Sí—Les dije con cansancio, mientras tomamos las posiciones

Iniciamos con "Morning song y terminamos con The Scientist.

Esto me recordaba nuevamente a Rin.

Cuando ellos se iban, tomé la jodida guitarra y comencé a tocarla.

—Breath Deep, breath clear. Know that I'm here. Know that I'm here, waiting. Stay strong, stay gold. You don't have to fear, you don't have to fear, waiting…I'll see you soon, I'll see you soon…How could a heart like yours, ever love a heart like mine. How could I live before? How…

Lancé un largo suspiro, imaginando a Rin mirándome con esos ojos enormes. Escuchando atenta mi voz, como si eso fuese lo último que le faltara en el mundo, pero ella ya no estaba aquí.

Había escuchado los rumores de que ella viajaba constantemente, con la muerte de su padre, fue libre, después del juicio, ella y sus hermanas ganaron.

Y ahora, hacía lo que se le venía en gana, su padre había dejado millones, gracias a los diversos fraudes que lo respaldaban, y hasta que la verdad saliera a flote, Rin seguiría nadando en dinero.

Después de muchos interrogatorios, habían decidido que esa niña ya había sufrido mucho mentalmente, pero lo único que ella quería era paz. Paz de ya no sufrir maltratos, paz de hacer lo que se le venga en gana, y paz de mí.

Todos veían lo dulce que era, pero solo yo la conocía, manipulaba con esos ojos enormes y esa sonrisa sincera. Realmente se preocupaba por ti, pero a cambio de eso, quería beneficios…

Y yo, la había aceptado, la había querido, la amé.

Y nadie podrá borrarla.

Pero no me eligió a mí, siguió avanzando sin mí.

Mire a la esquina, dándome cuenta que me había quedado así durante mucho tiempo, y que aquellos cabrones me observaban, como si necesitara consolación.

Mi lo que sea que fuese que tuviera con Yugioh, comenzó ese día, amanecimos enfermos y ella se burló. Parecía feliz de haber logrado su propósito, cargaba con esa lista estúpida y cada vez que hacía una tontería la tachaba. Nunca llegué a verla, ni sentí curiosidad de hacerlo.

El día que iba a tocar, bebimos un par de cervezas y ella reía ante mis comentarios aburridos, tal vez porque la cerveza se le había subido, tal vez porque ya no tenía otra cosa más interesante que hacer y solo hacer el ridículo la sacaba de ese aburrimiento.

—Dedícame una canción—Me ordenó

—Te quiero—Le mentí

Ella golpeó la mesa eufóricamente.

—Me ha dicho que me quiere—Lo grito a todos los que estaban alrededor y parecieron felicitarla

Me levanté del taburete y caminé con aquellos idiotas.

—¿Quién es esa?—Preguntó Haku

—El amor de mi vida—Le respondí, mientras me colocaba la guitarra

—Nos han pedido esta—Me dio el papel

—Perfecto—Susurré

Comenzamos a tocar las guitarras, la miré y le guiñé el ojo.

—And This Is how it starts. You take your shoes off in the back of my van. Yeah my shirt looks so cool when it's just hanging off your back. And she said use your hands in my spare time, we've got one thing in common, it's this tongue of mine she said ¡She's got a boyfriend anyway!

Golpeaba la mesa, mientras gritaba a todo pulmón conmigo, bebía de su cerveza en tragos grandes y profundos.

No llevábamos más de cinco días conociéndonos y vivíamos todo como si realmente fuésemos novios.

Colocó un cigarrillo en su boca, y ahora susurraba la canción tratando de seducirme.

Sonreí mientras cantaba.

Seguida de eso seguimos con "Electric Love"

Y ella parecía amarme.

Cuando terminamos ella llegó saltando, la sujete con ambos brazos.

—Fue el mejor cover que he oído

—Cállate

Le dije, y me besó como loca. La sujetaba del trasero, y ella me besaba con más intensidad.

—Kakashi—Habló Haku, temerosa

—Oh, no te lo pervertiré querida, solo estaremos juntos hasta que nos cansemos el uno del otro

—¿Te tatuaste Kakashi?—Me pregunto Haku, tocando mi brazo, pero yo seguía respirando en su cuello, mientras ella reía con gran entusiasmo

—Y yo me corte el cabello ¿No es hermoso?—Le respondió—Salgamos de aquí—Me susurró, mordiéndome la oreja

—Haku—Le guiñé el ojo

Entramos al bar que estaba de inmediato.

—Ven—tomó mi mano, aún en euforia, subió al escenario, tomó el micrófono mientras agitaba su corto cabello

Esta vez sí me reí.

—Canta conmigo Kakashi—Dijo por el micrófono, mientras movía su cabeza de arriba abajo, como si supiera lo que hiciera, mire alrededor, no iba a hacer eso, a menos que ella lo hiciera— Du, Du hast, Du hast mich

No lo iba a hacer.

—Du, du hast, Du hast mich

Mire alrededor. ¿Ahora como salgo de esta?

—¡Du, du hast! ¡Du hast mich!

Esto era incomodo.

—No cantaré

—Du hast mich gefragt, Du hast mich gefragt, Du hast mich gefraft und ich had nichts gesaft…

Coloqué media sonrisa.—Willst du, bis der tod euch scheidet. ¿Treu ihr sein für alle Tage?—Canté yo, mientras ella me miraba con una sonrisa. Teníamos una pronunciación de la verga

—¡NEIN! ¡NEIN!—Cantamos esta vez los dos—Du, du hast, Du hast mich

Soltó el micrófono a mitad de la canción y se apoderó de mi boca. Caminé unos cuantos pasos hacia atrás, mientras ella caminaba de puntitas, di media vuelta, cargándola y ella se enrolló en mi vientre.

—Vamos a otro lado—susurró

Había estado esperando esa frase.

—¿El baño?—Le pregunte, más bien ordené

—Hay un callejón por ahí—Dijo, besándome nuevamente

Bajó de mí y tomó mi mano, dirigiéndome allá.

Llevaba media sonrisa puesta, cuando la vi, con él.

Y Yugioh se quedó estática.

—Yugao—Mencionó alguien, observé el rostro de aquel sujeto

—Hayate—Hasta el tono de su voz cambió

El entro al bar, pero no le despegó la mirada y yo pensé en concentrarme en otra cosa que no fuera Rin.

—Kakashi—Fruncí el ceño—¿Estás bien?

No la mire a ella, mire a Obito con el ceño fruncido.

No supe que responderle, la miraba a ella y luego a Obito, que no me miraba, ¿Qué se supone que tengo que responderle?

—Kakashi—Me habló Yugioh, le asentí, dejando a Rin con la palabra en la boca

—¿Quieres ir a tomar algo?

Ella asintió.

Robamos las botellas de cerveza del auto de unos idiotas y corrimos dos calles, sentándonos en un viejo parque abandonado, ella destapó la botella con los dientes mientras que yo lo hacía con otra botella. Escupió la tapa dos metros más adelante.

—¿Quién era ella?

—¿Quién era él?

Sonrió y volteó a otro lado.

—Digamos que hemos decidido darnos un largo tiempo—Me dijo—Habíamos dicho que no preguntaríamos por el pasado y no esperábamos nada de ninguno de los dos ¿Por qué tendría que contarte esto?

—Entonces cállate

—Creo que fue emocionante todo esto, y, bueno, no voy a detenerme por alguien, tengo muchas cosas que hacer

Sí, nadie se detiene por mí.

—Bien

—¿Te parece si cogemos aquí por última vez mientras bebemos?

Le dediqué una sonrisa verdadera, con un verdadero adiós. Al menos, ella si se despidió.

¿Acaso a alguien más le ha pasado que tiene que dejar ir a una persona porque juntos no llegarán a ningún lado?