Siguiente drabble aunque me ha quedado demasiado largo...Me encanta Karin y no puedo evitarlo, además es la primera vez que escribo de ella. De todas formas pronto haré un long fic de ella y Kankuro, que son una de las parejas crack! que más me gustan la verdad.

Disclaimer: Naruto y sus personajes son de Masashi Kishimoto.


Karin se conformaba con aquello, con que Sasuke la considerara meramente importante.


Te das la vuelta en el camastro que desde hace unos años se ha convertido en tu lugar para pasar los ratos muertos y pensar. Ciñes mejor la manta para mantener el calor, pues a pesar de todo y del pijama suave y calentito que te regaló Naruto tras la primera nevada en Konoha, sigues teniendo frío.

Miras por la ventana la suave nevada que cae y entrecierras los ojos, mientras pasas de forma distraída tu mano por la coleta ladeada que te has acostumbrado a llevar.

¿Por qué me siento tan sola?

Piensas eso y te pellizcas el labio de forma suave con el índice y el pulgar. Naruto, ese extraño tipo rubio que se ha autoproclamado tu primo y que no dudas que lo sea gracias a alguna rama de vuestro extenso linaje, va a visitarte de seguido. Últimamente está aprendiendo a cocinar y te lleva algún que otro platillo, debes reconocer que no cocina mal. También va esa mujer de pelo negro, Shizune, que te da clases particulares para desarrollar tu habilidad para la medicina.

Ríes un poco al recordar a su hijo, que de repente hizo aparecer una flor en su pequeña manita.

¿Por qué solo ellos vienen?

Suigetsu va para contarle cómo le va con esa chica que va armada hasta los dientes. Para ser compañeros de casa, parecen compañeros de cama por lo que te cuenta. Y Jugo…te sentiste algo intimidada cuando vino acompañado de esa mujer de ojos blanquecinos casi igual de alta que él. Pero te sentiste querida cuando el dientes de tiburón te sonrió, prometiendo traerte a Tenten la siguiente vez, y cuando Jugo se sentó a tu lado y te dio un abrazo, dándote un beso torpe en la coronilla.

¿Por qué siento la necesidad de ir con ellos?

En su momento les odiaste con todas tus fuerzas…pero con el tiempo, les cogiste cariño. Son lo más parecido a tu equipo de la academia, aunque vengáis de sitios diferentes. Aunque él…

No le necesito, no le necesito.

Claro que no le necesitas. Palpas la cicatriz, una de las tantas que tienes pero que reconoces porque es la única con forma alargada, en tu pecho y cierras los ojos. Sientes la piel regenerada helada y te duele ligeramente al recordar el momento.

Sin compasión alguna.

Karin…Mira que dejarte atrapar, eres un estorbo.

Sus palabras te duelen aún a pesar de los años que han pasado. Te fuerzas a identificar el chakra de todas las personas que hay en el lugar para evitar seguir pensando en las cosas que te atormentan, porque hace mucho que dejaron de ser una obsesión. Y mientras escaneas el lugar, abres los ojos de golpe, sintiendo cómo el aire se escapa de tus pulmones.

No puede ser. No puede…¿Qué hace él aquí?

No te mueves de tu posición a pesar de que, unos minutos después, alguien entra en tu habitación. Sientes su chakra helado llenar el espacio y te acurrucas más en tu cama, intentando que se dé por vencido y se marche por dónde ha venido.

-Karin…Sé que estás despierta.

Cierras los ojos, intentando contradecirle. Y él parece acercarse a ti, despacio, ¿quizás con miedo a que lo ataques? No crees que sea por eso, si ese fuese el caso ya te habría atravesado de nuevo con una de sus técnicas.

Sientes su mano sobre tu cabeza, cómo si no se atreviese a posarla, pero lo hace y deja un suave beso encima de tu oreja, cerca de tu sien.

-Solo venía para ver cómo estás, Naruto me dijo que pronto te dejarían salir fuera del hospital.

No respondes, estás congelada en el sitio.

¿Sólo has venido a decirme eso? No lo creo.

-También quería decirte que…bueno-Es la primera vez que le escuchas quedarse sin palabras-Sakura va a tener un hijo mío. Voy a ser padre.

Muy bien por ti. Ahora que ya lo sé, vete por dónde has venido, bastardo.

Sientes las lágrimas acumularse en tus ojos a pesar de lo último que has pensado. Sabes que ellos ni siquiera están casados aún…Quizás en algún momento pensaste en que él podría elegirte, después de todo perteneces a un clan milenario del que quedan escasos descendientes, habrías sido una buena madre…

-Pensé que debías saberlo. Después de todo…

Dilo, dilo y vete de una vez, por favor.

Sientes cómo vuelve a posar la mano en tu cabeza y tú miras tus muñecas y tus brazos entre las pestañas. Ves las marcas pálidas de las mordidas y otras que son más bien líneas alargadas.

-…y a pesar de todo, eres importante para mí.

Vuelve a depositar un beso en la misma zona de antes y sientes cómo se va. Lo único que puedes hacer es soltarte a llorar cómo una estúpida, intentando que tus sollozos se queden en meros gemidos ahogados.

Se tendría que conformar con eso. Con saber que a pesar de todo lo ocurrido, de que te sacrificara para obtener sus planes, de que te dejase tirada y encima le ordenase a esa mujer de extraño pelo rosa que te rematase…Esa mujer que ahora le daría un hijo y que seguramente se convertiría pronto en la siguiente mujer Uchiha; tú eras meramente importante para él.

¿Por qué aun así me siento vacía?

Cierras los ojos e intentas descansar para ocultar lo que sientes. No quieres que Naruto se vuelva a preocupar por ti de forma innecesaria, ya que lo único que te apetece en ese momento es que él te envuelva con su cálido y suave chakra mientras coméis algo que haya cocinado aquel día.