Los personajes no me pertenecen si no a Kurumada, esto es sin fin de lucro.

Minifanfic Fiesta de Halloween en Escorpio

Género: Humor ligero/ Parodia.

Capitulo 5.

Protagonistas: Los doce santos de oro.

-x-

Era una tarde cualquiera de viernes, la primera del mes de Noviembre poco antes que terminará el otoño y en los privados del Octavo Templo se podía escuchar la música animada de una pequeña reunión entre santos de la orden de Athena tras su resurrección del Hades y en honor a aquella festividad que conocían en Occidente como "Halloween".

Pocos eran los convocados, solo santos y algunos amigos desparramados o esparcidos por los sillones o muebles del Templo, algunos vestidos con sencillos disfraces improvisados y unos menos participativos con su simple ropa casual.

En la pequeña cantina del salón principal, diversas botellas con todos los alcoholes habidos y por haber se ofertaban, así como algunos platos con botana y bocadillos que estaban a completa disposición de los invitados. Milo era sin duda el mejor anfitrión para recibir gente en su Templo y la opulencia en alcohol y comida jamás era un problema para él. Quizás, por ello, cada que las reuniones se hacían en Escorpio, todos terminaban en una casi congestión alcohólica por parte de los invitados o haciendo una locura por los alrededores y esa tarde no sería la excepción.

Bastaba con ver al dueño del primer Templo de Aries, completamente con los ojos brillantes tras tomar dos copas de un coctel que le había servido el dueño del lugar, enfundado en un disfraz arrugado de vampiro mientras se mecía de un lado a otro al ritmo de la música que emanaba del improvisado karaoke que había montado Leo en medio del salón. La música comenzó a resonar animada con el tema Stayin Alive y pronto Mu comenzó a ladear su cabeza de un lado a otro con estilo ochentero mientras sostenía su copa de pie, intentando parecer "discreto" con su ligera embriaguez, aunque en el fondo disfrutaba aquel estado relajado.

Ligeramente cansado, Mu vio a su amigo de Tauro completamente rendido ante una botella de alcohol en la esquina solitaria de un sillón en bermudas y con la camisa abierta, y siguiendo el ritmo aun de la música del karaoke, el lemuriano llegó hasta el y echo todo su peso en el sillón vacío junto a su amigo, suspirando al techo. El toro al ver a Mu acercarse, le saludo alzando su mano con debilidad al no poder moverse por su embriaguez y sosteniendo con amor aquella botella vacía en sus manos mientras continuaba con su mirada perdida en ella.

-¿Cómo estas Alde?-comentó Mu con su amable sonrisa mientras sus mejillas se teñian de rojo color ante su alcoholismo.

-Mu, me termine esta botella de vino carísimo y exclusivo de un solo jalón y mírame…-soltaba el torito completamente serio y despeinado. -Me siento abatido, peor que en batalla. Me siento morir, hace mucho que no bebía.

-¿Quieres que te traiga algo de comer?-comento el lemuriano al ver a su amigo incapaz de dar un paso y sonriendo ante sus pelos alborotados cual Goku.-No gracias, Mu, ya se me pasara. ¿Y Kiki?

-Hace unas horas que se fue con los jóvenes de bronce a pedir dulces al pueblo.

-Ya veo...-soltó el torito alzando sus grandes cejas mientras veía su botella vacia. Sin más que hacer, Aldebarán tomó aquel sombrero vikingo bajo sus pies y lo puso en su cabeza para ocultar su despeinado.-Ojala se divierta. Es un buen niño.

El lemuriano sonrió cómplice ante los halagos a su alumno y entonces echo su cabeza mareada sobre el sillón con la visa al cielo, preguntándole curioso a su compañero.

-Oye Aldebarán,¿porqué no traes pantalones y estas solo en calzoncillos, dónde los dejaste?

-¡Oh eso!-exclamo con diversión el taurino.- Es que en este Templo hace bastante calor, me he quitado los pantalones y los he tirado por la ventana del baño y encontré este rincón confortable y fresco y me he amodorrado aquí hasta que me sienta capaz de volver a Tauro.

El lemuriano sonrió ante las palabras de su amigo y le negó divertido. -Ya veo Aldebarán.

-Volvamos juntos a nuestros templos cuando se nos pase esta alcoholemia, asi no caeremos en alguna escalinata descalabrándonos en ellas y morir, ¿Te parece?

-Si.-sentenció el torito con diversión.

Por otra parte, los hermanos de Géminis conversaban entre ellos en unas sillas en la esquina del salón, debatiendo a gran velocidad a pesar de haber bebido demasiado. Y es que pocos sabían que como buenos regentes de su signo, cuando ambos hermanos bebían, hablaban y discutían demasiado, hasta por los codos, haciendo alarde de su inteligencia y razón ,sobretodo cuando el alcohol subia a su cerebro.

-Creo que ya hablaste demasiado, Saga y no estoy de acuerdo.-conferió Kanon mientras bebía de su copa al fondo.-Estas loco.

-¡No en serio Kanon!, yo era buen Patriarca, había fiestas como estas todos los días. Además, ya te expliqué porque y no quiero repetírtelo. Acepta que tengo razón y ya Kanon.-soltaba el geminiano mayor apretándose la sien, mientras bebía a fondo su trago.

-Cómo digas Saga, por cierto, ¿de qué se supone que vienes disfrazado?-objetó el menor al ver a su hermano con el rostro manchado de naranja y una camisa del mismo color.

-De calabaza. Es original.

-Mas bien pareces una naranja. -soltó el menor, acomodándose el gorro de tiburón asesino que le había hecho ponerse Milo.-Y una muy bien exprimida., los puros gajos.

-Ja,ja,ja, deja me rió.-soltó con ironía el mayor, mientras le acomodaba nuevamente el gorro a su hermano para fastidiarlo.-¿Y tu qué eres, una lata de atún a peso bruto?.

Kanon rió ante su hermano al sentir su fastidio. -Oh, espera, olvida lo del atún, y quedémonos solo con lo de bruto, tu "estado natural".

-Qué simpático Saga, realmente eres increíble. -soltó el peliazul menor, golpeando en las costillas a su hermano mientras señalaba hacia otra parte del salón que había llamado su atención.

-Mira a Deathmask.

Saga atendió a la petición de Kanon, observando a distancia a su compañero de Cáncer, quien ligeramente tambaleante, se abraza del cuello a su compañero fastidiado de Piscis, intentando asfixiarle del cuello ante su inesperada muestra de afecto. -Creo que está ocupado con Dite, mírale nada más.

-Ya decia yo que esos dos son "raritos" cuando toman alcohol. Terminaran casados.

Cáncer por su parte, y en aquella esquina donde señalaba palmeaba con suma fuerza la espalda de su amigo sueco mientras este mostraba sus mejores gestos de fastidio hacia su compañero ante su "repentino aprecio".

-Amigo mío, tú sabes que te quiero, te aprecio maldito.-decia el cangrejo mientras el peliceleste se acomodaba la ropa arrugada que había provocado la fastidiosa muestra de afecto de su compañero en aquel abrazo asfixiante en su cuello.-Maldita florecita, te "odio-quiero", maldito.

-Ya déjame infeliz, apestas...-objetaba con desprecio el sueco mientras se acomodaba el cabello ante las sacudidas de su colega.- Y si sigues así, no volveré a hablarte más. Anda, ve y busca a Helena y ve a manosearla a ella.

El cangrejo golpeó nuevamente a su compañero en la espalda, hasta casi sacarle un pulmón y volvió a tomarle del cuello, provocando la protesta del sueco que se quedaba sin aire. -¡Cállate y dame un abrazo!

-Deathmask, suéltame, me estas ahorcando…

-¡Eres mi mejor amigo florecita!

Por otra parte, frente a una pantalla, Milo y Aioria jugueteaban con el control de la televisión, buscando una canción para entonar en aquel karaoke que se habían montado. Vestido de "momia" con un par de vendajes mal hechos y pigmentos de salsa catsup, Aioria revisaba las canciones en el monitor del karaoke mientras Milo, con un sensual traje de pirata, le hacía segunda.

-¡Pon esa, es buena!-advertía el alacrán al ver la canción favorita de Leo en pantalla.

-¡Oh buena elección, bicho!.-respondía el caballero de la octava casa, mientras su amigo se preparaba para cantar "Livin on a prayer".. Y entonces, cuando la música comenzó a resonar, el del quinto Templo a todo pulmón, comenzó a cantar aquella canción como si fuera el mismo Bon jovi dando un concierto, provocando la risa de su compañero a lado y atrapando la atención de algunos.

-¡Anda gato, baila sensualmente como si estuviera Marín por aquí!

El felino apagó su sonrisa de lleno al escuchar aquel nombre y le dio un golpe en la cabeza a su amigo alacrán, tirándole el sombrero.

-¡¿Qué te pasa?!-soltó entre risas el alacrán, tomando su sombrero del suelo para colocárselo de nuevo.

-¡Te dije que no hables de ella!...-suspiro con tristeza el felino.-La extraño...

-Pues es tu culpa, ¡¿ a quien se le ocurre irse a esperarla desnudo en su cabaña y que quien lo descubra, no sea ella, si no su hermano Touma?!-soltaba entre risas el alacrán.-Perdóname amigo, pero,¿ te imaginas lo que ha de estar pensando de ti el pobre Touma?, pervertido.

-Ya ni me digas...-soltaba molestó y nostálgico el felino mientras la música seguía corriendo. -No va a perdonarme.

-Tengo una idea...-soltó el alacrán, sacando un celular de su bolsillo mientras buscaba un número en él y marcaba. En segundos, una voz de mujer resonó en la bocina y Milo le entregó el celular al felino.

-Es ella, ya reconcíliate con ella y deja de dar pena.

-¡¿Qué?!-soltaba el felino, tomando el celular de Milo y hablando a él.

-¿Si?, Marin, mi pichoncita...-soltaba el felino, arrebatándole la cerveza en manos de Milo para zampársela de un jalón.-¡No ,espera!, no me cuelgues, voy a cantarte una canción que dice todo lo que siento por ti...

El divertido alacrán vio al ligeramente ebrio felino cambiar la canción a una nostálgica en segundos y con el teléfono en la mano, comenzó a gritar:- ¡I will love you baby, ALWAAAAYYYYSSS!

En otra esquina y ante aquel evento en medio de amor, Shaka junto a Shura, ambos desparramados en un sillón, comentaban:

-¡Que horror, mis oídos!-advirtió el rubio de ellos al escuchar a Leo cantar.-¿Debería privar a Aioria del sentido del habla ahora?-Shura sonrió cómplice y negó con suavidad.

De pronto, Milo dejo a Aioria continuar con su concierto al teléfono y se aproximo hacia ellos, sentándose al borde de un sillón.

-Hola muchachos. -saludo el de cabellos azulados, buscando una cerveza nueva en un mueble contiguo, pues Aioria había robado la suya.

-Hola Milo.-le respondieron ambos.

-¿Disfrutan de la fiesta?-ambos asintieron con las mejillas encendidas por su alcoholismo.

-Oigan... ¿les he dicho lo fuerte que están estos licores? -espetó el rubio hacia el cabrito y el alacrán, mientras sostenía una cerveza vacia con gran asombro en sus ojos azulados.-Llevo dos y me siento sumamente mareado.

-Que si, hombre, Shaka que van 5 veces que lo haces. -objetó Shura, zampandose un trago de la suya.-Y no estan fuertes, solo que tu no estas acostumbrado a beber, así que te hacen más rápido efecto.

-Pues no lo sé...pero no es bueno estar así, pierdo el control. -explicó el rubio.-Hasta los más equilibrados, lo pierden.-señalo el de Virgo a una esquina donde el maestro de Libra, con un aire de coquetería, acorralaba a Shaina con sus brazos.

-¡Vaya! El maestro anda muy amoroso hoy. -ironizo el de Capricornio.-Pobre de Shaina ,si la pilla en un rincón, se deshará en cariñitos con ella. Imagínate después de doscientos años sin"acción", ha de estar "intranquilo".

-¡Shura!-grito Milo con cara de asco.-No quiero saber ni imaginarme eso.

-Pero pobre de ella...-acentuaba el rubio. - Mira esa cara de asombro de ...¿Nos conocemos?. No terminará bien esto.

Tras de ellos, Aioros disfrazado de payaso asesino, intempestivamente amordazo a Milo con un cuchillo falso del cuello, asustándolo, provocando la risa de Shaka y Shura.

-¿Que tal me veo?-soltaba entre risas el arquero refiriéndose a su enorme disfraz, mientras soltaba el cuello de Milo y se quitaba la máscara en su cabeza.

-¿Qué clase de Excalibur es esta?-preguntó el de Capricornio, quitándole el cuchillo de plástico que tenía en sus manos el arquero para examinarlo.

-¿Haz pensado en cambiar está por la tuya?-bromeó el castaño.-Seria efectiva, mira como asusto a Milo.

El mencionado bufó molesto hacia el arquero, haciéndole reir.

-Si claro, seguramente a los espectros y marinos y quien sabe qué cosa más que vengan por Athena, resultarán muy intimidados.

-De cualquier manera, tenemos a los "bronceados"-acerto a decir Milo bebiendo un trago de cerveza. -Y "Un Ikki".

Los tres rieron. -Si, ese muchacho me simpatiza mucho.-espetó Aioros al grupo.

-Oigan esta fiesta está muy aburrida...-soltó el arquero ,provocando los ojos sentenciadores de Milo a su lado.-Sin ofender amigo Escorpio, ¿qué tal si competimos y apostamos algo?.

-Bien...-invitemos a los demás. ¿Dónde esta el idiota de Camus.-contestó Milo, observando a su alrededor a su amigo. En una esquina, el santo de los hielos con un sombrero de caballero elegante y bigote falso, formaba una rosa de hielo para una doncella que había dejado bocadillos en una mesa mientras esta sonrojada, salía de la habitación con ella en manos.

Al girar, el fránces al darse cuenta que había sido "atrapado" por sus amigos en pleno coqueteo, tosió y se acerco a ellos, volviendo a su sombría seriedad. Al llegar con sus compañeros, y ante el gesto acusatorio de todos, Camus pregunto inocente:

-¡¿Qué?!

-Nada..."Don Juan", creí que habías dicho que estabas alejado del sexo opuesto por un tiempo porque querias concentrarte en el entrenamiento con tu sucesor.-señalo Milo con diversión, mientras hábilmente, le sacaba un par de papeles del bolsillo trasero al santo.

-¡Milo!-soltaba con fastidio mientras el escorpión veía algunos nombres y números telefónicos anotados en aquellos papeles.-Mary,Sonia,Aretha,Lía, ¡Por Athena Camus!, eres un travieso cochis.

-Y nosotros juzgando a Saga por su "época loca" del Patriarcado. -bromeó con diversión Capricornio, provocando el fastidio del acuariano.

En un arrebato y con las mejillas enrojecidas, el apenado francés quito de las manos aquellos papeles y se los metió rápidamente a su bolsillo mientras Shaka, Shura y Aioros reían ante ellos.

-Dejen de verme así, aquí todos escondemos secretos, ¿o no Shura?.-retó el peliceleste.

-¿De qué hablas, Cam?

-¿O no fuiste tú el que esta semana el que le echo picante y mostaza a la rebanada de pastel de Shion provocándole agruras creyendo que era para Kanon, quien te robó tu ropa de entrenamiento y te hizo caminar por toda la playa semidesnudo hasta tu Templo?

-¿En serio?-soltó Shaka con sorpresa.-Pensé que habías agarrado la moda de los "Géminis" cuando te vi pasar corriendo por Virgo así.

El Capricornio se sonrojo ante lo dicho y desvió su mirada bebiendo su cerveza de golpe. -Desde niño no asumes tus culpas...como la vez en que rompiste el jarrón chino milenario del Patriarca y señalaste a Aioria.

Aioros miro extrañado a su amigo de Capricornio y este sonrió apenado.

-¡¿Qué?!, si fui yo quien rompió el jarrón del Patriarca y le eche la culpa al gato.

-¡¿Sabes cómo castigue a Aioria por tu culpa?!-soltó entre risas nerviosas el castaño ante su amigo que le negaba con las manos para que no le golpeará.-Español traidor.

-¡Bueno ya, quedamos que íbamos a apostar!-soltaba el bicho, atrapando la atención de todos.

-¿A quién baila mejor?-propuso el peliazul del grupo.

-¡¿Con lo ebrio que estoy?!-soltó la cabra del grupo.-No voy a dar ni un paso.

-¡Pues mejor!-espetó el alacrán, sacando un par de billetes de su cartera.-Le daré este dinero a quien pueda mantenerse de pie bailando una canción completa, quien no pueda, me lo deberá.

-Eres un maldito...- soltó el de Capricornio mientras el alacrán, tomaba el control del karaoke de Aioria, quien seguía hablando sumamente cariñoso al teléfono y ponía la canción de YMCA.

Aioros jalo a Shura y a Shaka a la pista, quienes ligeramente tambaleantes se levantaron hacia en medio del salón y comenzaron a removerse al ritmo de la canción junto a Milo y el serio Camus, quien moviéndose de un lado a otro, buscaba darle codazos a su amigo alacrán tal si fuera "slam".Al verlos, Saga y Kanon se aproximaron a ellos y con un gesto cómplice, se unieron a Camus, empezando a empujar entre ellos a Milo y a Camus en el baile. Tras colgar el teléfono, Aioria se aproximó a su hermano en la pista y recibio un codazo sin intención de por ello, Aioria se unió al baile mientras le daba un empujón a Shura, llevandose a Shaka con él y cayendo sobre Mu y Aldebarán. Dohko al estar cerca de ellos, dejo su coqueteo con Shaina y corrio a auxiliar a Shaka y a Shura, quienes enfurecidos, lanzaron al de Libra hacia Aioria y Aioros, siendo atrapado por ambos hermanos. Milo por su parte, quien era golpeado por Camus, Saga y Milo, fastidiado, tomó la cerveza en sus manos y comenzo a arrojarla directamente a la cara de los geminianos y a Camus, quienes al esquivar el licor, provocaron que este cayera en la sedosa cabellera de Piscis y Deathmask, a metros desi, quienes comian una rebanada de pastel.

Enfurecido, Deathmask se giro hacia ellos, limpiandose la cerveza de Milo que había caído en su nuca junto a Aphrodite y observando a lo lejos a los geminianos "peleando" con Milo y a este con la cerveza en la mano, afilo su mirada y lanzo el pastelillo en sus manos hacia el alacrán. Sin intención, aquel pastelillo cayó en la mejilla de Saga, quien al sentir la embarrada de betún en su piel, se giro furioso a observar a su atacante.

Al verlo, Deathmask negó con sus manos asustado y se escudo en Aphrodite. De pronto, Mu, Shaka, Shura empezaron a empujarse en medio de la pista al ritmo de la música junto a Dohko, Aioria y Aioros, asi como Camus, Milo, Saga y Kanon. Los gemelos tomaron a Milo de los hombros y lo lanzaron contra Deathmask y Aphrodite y en instantes, lo que había comenzado como un baile se convirtió en una batalla de empujones en medio del salón. La cerveza y tragos de pronto volaron por todos lados, asi como los empujones en medio del salón y hasta los bocadillos fueron lanzados al techo entre todo el grupo de santos, a excepción del dueño del segundo Templo, quien, ante la batalla y su borrachera, se había quedado dormido en calzoncillos y con aquel sombrero de vikingo en aquel sillón junto a la ventana.

De pronto, los cinco jovenes de bronce llegaron con sus disfraces hasta el octavo Templo tras recorrer Rodorio con sus bolsas de dulces en mano y observaron desconcertados aquella escena. Los doce santos dorados mantenian una guerra de comida, empujones y bebidas que sin duda duraría más de mil días. Asustados, se miraron entre ellos sin saber si debian intervenir o salir heridos en ello y se quedaron quietos observando el ir y venir de comida y bebida por los aires, asi como los empujones en medio de la pista.

Kiki, quien tambien les acompañaba y disfrazado de fantasma, mordio un pastelillo en sus manos que encontró en un mueble cercano, y mientras observaba la escena, sonrió y pronunció.-¡Qué buena fiesta!, ¿asi serán las nuestras cuando seamos sucesores?

Los cinco jóvenes de bronce miraron al pequeño niño , incrédulos por su afirmación y sonrieron entre ellos.

-Definitivamente no, Kiki. -sentenció Seiya.

Fin...

Créditos de imagen: A su autor.

Autor de idea y redacción. Starlight Saint Lu. (Los espero en FB Fanfics Humor Saint Seiya)

Nota: (Aunque el humor no se me da como el romance, razón por la cual me tarde en redactarlo, espero les haya gustado y hecho sonreír un poco. ¡Feliz fin de semana!)