Esto Termino


Michiru no quiso ir a su casa así que ahora se encontraban en la de Haruka, mientras la rubia estaba fuera en el balcón despejándose Michiru estaba en el baño.

Todo el camino fue silencio, lo único que Michiru había dicho es que no quería ir a su casa y ninguna volvió a pronunciar palabra en el resto del trayecto.

Haruka ahora jugaba con un cigarrillo entre sus dedos, ya había pasado casi media hora desde que Michiru se encerrara en el baño y Haruka no se atrevía a llamar a la puerta, se frotaba la nuca con desesperación mientras se debatía si entrar o no a la habitación, y tocar la puerta de su propio baño, suspiro ante su cobardía y soltó una leve risa al aire, ahora sabía que ella no valía lo suficiente, podría morir golpeando a todo aquel que hiciera que Michiru derramara una lagrima pero jamás encontraría el valor para consolarla y secar esas lagrimas.

El tabaco callo al suelo desecho completamente, dio media vuelta e ingreso a la habitación, se quedo ahí, frente a la puerta hasta ahora noto que ni siquiera estaba cerrada, logro escuchar el agua correr del otro lado, empujo la puerta había vapor por la habitación y en la regadera Michiru, sentada sobre el frío azulejo bajo el chorro de agua, su cabello cubría su rostro como una cortina impenetrable, su vestido negro se pegaba a su cuerpo como una segunda piel, quizás estuviese llorando, pero no podía asegurarlo, pues esta mantenía la mirada gacha … camino hasta quedar a un paso de distancia, el chorro de agua la golpeo a ella dejando a Michiru solo con las gotas que rebotaban del cuerpo de Haruka…

-Michiru-Le llamo pero la chica no levanto el rostro, el único sonido que se escuchaba era el de el agua correr, con lentitud estiro su brazo con la intención de tocar a Michiru…

-¿Por qué?-Dijo la chica Haruka freno su acción -¿Por qué estas aquí?-

Haruka la miro confundida

-Te fuiste y ahora estas aquí- Michiru levanto el rostro mirando directamente a Haruka, en el rostro de la chica ya no había rastros del maquillaje, se había desvanecido, pero pudo percibir sus lagrimas, esas lagrimas que reflejaban el dolor que le estaba provocando, ella era la razón de que llorara, trago amargamente notando que esas lagrimas la contagiaban, sentía sus ojos aguarse, pero resistió el impulso de soltar aquellas saladas gotas.

-Antes siempre estabas conmigo -Michiru agacho la mirada

Haruka la miro sintiendo el agua caer sobre ella, con lentitud se arrodillo frente a Michiru, ahora el agua caía sobre las dos ocultando así lagrimas que la rubia había comenzado a derramar

-Aquí estoy- Haruka tomo entre sus manos el rostro de Michiru levantándolo para que así la mirara

-¿Por cuánto tiempo?-Pregunto Michiru con voz lastimera mirando a Haruka directamente a los ojos, Haruka se quedo con la boca semi abierta, su cerebro intento buscar respuesta a la pregunta pero no la hallaba…

Desolada Haruka desvió su mirada de Michiru, no sabía la respuesta, soltó el rostro de la chica y dejo sus manos caer chocando con el suelo.

-¿Cuánto tiempo?-Volvió a preguntar Michiru, Haruka no devolvió la mirada y cerró la boca, pues ni ella misma quería escuchar si es que había su propia respuesta

-¿Cuánto tiempo-El tono de su voz se elevo -¿Qué caso tiene acercarme a ti, si siempre te alejas?-Michiru sujeto a Haruka por los hombros –¿Por qué siempre te marchas?-

-¿Por qué?-En algún momento había dejado de respirar sentía como sus lagrimas quemaban su rostro, en sus oídos retumbaba los reclamos de Michiru, pero no podía responderle, quizás si no decía nada, si guardaba silencio, podría estar a su lado el tiempo que ambas necesitaran, el tiempo suficiente para olvidarlo todo.

El dolor se apoderaba de cada resquicio de su cuerpo, como una helada sensación que le entumecía el cuerpo, las gotas del agua que aun caía sobre ella se sentían como pequeñas espinas que se clavaban en su cuerpo…

Michiru había comenzado a gritar y a sacudir a Haruka quien la escuchaba completamente inerte, quería responderle, sentía su garganta muy lastimada para pronunciar palabra, ella misma evitaba decir algo por que no había nada bueno que saliera de sus labios, deseaba mentirle, mentirse y engañar a su realidad

–¡Contéstame!- los puños de Michiru golpeaban a Haruka con furia era como pequeñas descargas sobre su cuerpo, descargas que trataban de despertarla, quería gritarle desde el fondo de su ser, sentía como algo la desgarraba desde dentro. Cerro sus puños de impotencia, su mandíbula había colapsado impidiéndole abrirse, se había sellado como una tumba maldita

-¡Habla… di algo… dime-Los golpes de Michiru perdían fuerza

–Me duele- Dijo la chica derrotada dejando caer sus manos sobre las piernas de Haruka y su rostro se escondió detrás de su cabello y el agua

–Tanto…tan…to… y tu… -Michiru levanto la mirada y observo, el perfil de Haruka, inexpresivo, con la mandíbula apretada, sin unos rasgo de imperfección, pero sus ojos, tan dolorosamente perdidos en ella misma, en un sufrimiento e impotencia.

-Mírame- Ahora era ella quien tomaba el rostro de Haruka para obligarla a mirarla de frente

–Miénteme- Le pidió los ojos de Haruka la miraron con sorpresa y como si hubiera pronunciado las palabras mágicas su boca se entre abrió

-Aun que sea solo esta vez- Dentro de ella algo rogaba por escuchar la voz de Haruka, y aun que le mintiera, no le importaba, quería dejar de sentir ese dolor, esa tristeza nublarle los ojos y cerrar su garganta, ya no podía negarse a si misma que lo único que deseaba era estar a su lado no importaba si era toda la vida o solo un fugas minuto, no quería morir y saber que nunca tubo el valor de demostrarse a si misma que estaba enamorada de Haruka, así que no dudo, esta vez no espero la respuesta de Haruka, y aunque la idea de que ella la rechazaría intentara frenar sus acciones logro superar su conciencia, acorto la distancia entre ellas.

Cerro sus ojos y se acerco, con increíble claridad percibió el frió aliento de Haruka salir de sus labios y tocar los suyos, una finísima capa de agua fue el primer obstáculo pero lo destruyo y por fin pudo sentirla, ardiendo…

Aquel toque quemaba de una manera que jamás había experimentado, su entumecido cuerpo fue reaccionando de a poco, su abdomen se contrajo, sus piernas se endurecieron su espalda se ensancho a lo más que pudo, todo su cuerpo se tenso por un segundo, sentía como el calor de Michiru entraba en ella, algo tan suave que sacudía cada parte, gramo y partícula de su ser, respiro el aliento de Michiru, esa mezcla de agua salpicada de sandia y sal, con una lentitud inhumana sentía esos labios deslizarse sobre los suyos, su cerebro se volvía loco, no podía procesar esa sensación, el cabello de su nuca se erizo, su boca se preparo como si estuviera apunto de degustar un delicioso platillo.

Sintió sus pezones endurecer y su piel erizarse, sus pulmones aceptaron el aire que Haruka le ofrecía, ese soplo frió recorrió su cuerpo con tremenda lentitud anestesiando el dolor que hasta ahora la agobiaba, se acerco lo más que pudo a ella enredando sus dedos en el cabello de la rubia.

En un acto de reflejo movió sus labios entreabriéndolos, levanto las manos logrando alcanzar así el rostro que estaba ligado al suyo, sujetándola del cuello la obligo a inclinar un poco la cabeza hacia atrás, abrió aun más los labios e irrumpió con su lengua en la boca de Michiru.

Su lengua quemo la suya obligándola a reaccionar, en un instante ambas se acariciaban con fuerza entrando y saliendo de sus bocas recibían un baño del agua que aun las mojaba calmando ese ardor, mientras las manos de Haruka recorrían su espalda con premura, Michiru atrapo el labio inferior de esta entre sus dientes presionándolo con fuerza con ello arrancando un extraño gruñido de su garganta mientras atraía el delicado cuerpo de Michiru al suyo en un intento de saciar la sensación de ansiedad que se estaba apoderando de ella, cuando los dientes de esta soltaron su labio no espero a que la sensación de dolor desapareciera solo busco entrelazar sus labios una vez más.

Haruka recorría el filo de su rostro con la lengua hasta llegar a la oreja de la chica, se deshizo del estorboso mechón de cabello mordiéndole así el lóbulo de la oreja, Michiru clavo sus uñas en el cuello y parte de la nuca de Haruka mientras esta ahogaba un gemido de satisfacción, la rubia correspondió lamiendo el hueco de su cuello sintiendo así su mojada y excitada piel, deslizo el tirante de su vestido mientras sus manos recorrían su cintura ascendiendo por su abdomen, cada milímetro recorrido provocaban un incontrolable temblor en su espina dorsal, finalmente llego a sus senos en cuanto la punta de sus dedos rozaron la cumbre sintió un escalofrió en su abdomen y descender hasta su parte intima que se humedeció al instante…

Sentía la caricia de Haruka rodearle la cintura y ascender con lentitud estremeciendo cada poro recorrido, cerro los ojos intentando capturar cada sensación dentro de su memoria, su respiración se acelero y se agolpaba en su garganta al tiempo que se confundía con su voz chocando al salir por su boca dejando escuchar un agradable gemido rebotar en los muros, entonces sintió un leve toque en la periferia de su seno izquierdo, su columna se curveo y su pecho se inflamo, sintió su entrepierna arder en deseo y si era posible aun sus pezones se endurecieron apunto de estallar…

De pronto aquella mano se alejo del cuerpo de Michiru y al hacerlo esta abrió los ojos y observo frente a ella los de Haruka ardiendo en un infierno esmeralda, sin previo aviso se levanto alejándose de ella, escucho las gotas de agua chocar contra su chamarra, aun sus oídos escuchaban el fuerte golpeteo del agua contra el cuero cuando los labios de Haruka la besaban una vez más, no supo como pero estaba entre los brazos de Haruka y esta la conducía a la habitación contigua, pudo respirar un poco del vapor contenido en el lugar antes de sentir el azote del aire en su cuerpo cuando Haruka la dejaba caer sobre el colchón.

Busco con desesperación los labios de Michiru devorándolos con premura, mientras deslizaba sus manos por su cintura y sus muslos jalando compulsivamente de su vestido, mientras Michiru se aferraba a su espalda sujetándose en el cuero de su chamarra enterrando sus uñas que apenas y lograba percibir Haruka, necesitaba sentirla, lo deseaba tanto, enredo sus piernas en su cintura mientras los labios de Haruka se entretenían en el filo de su mandíbula.

Se deslizaba por el rostro de Michiru absorbiendo las gotas que aun permanecían sobre su piel, la ropa le estorbaba percibía una muy leve presión en su espalda, apoyándose sobre sus piernas sintiéndose atada por las de Michiru levantó su espalda para separarse lo suficiente de Michiru, con brusquedad y desesperación bajo el cierre de su chamarra, Michiru la contemplo con anhelo, podía escuchar el desbocado respirar de Haruka el movimiento que hizo para separarse de ella unió más sus pelvis provocando inconcientemente que contrajera su intimidad, escucho el ruido de los dientes de la chamarra separarse con tremenda rapidez para dejar frente a ella el semidesnudo torso de Haruka, delgado, tenuemente marcado, librándose por completo del estorboso pedazo de cuero color vino Haruka percibió la mano de Michiru acariciar sus brazos desde sus muñecas ascendiendo por su ante brazo codo y bíceps, disfruto de las caricias de Michiru quien aflojo el amarre de sus piernas para acercarse a Haruka besando su cuello mientras sus manos ya la rodeaban por la espalda, la obligo a colocarse sobre ella mientras mordisqueaba su piel ahora expuesta lo que provocaba que la rubia gruñera y se sujetara de las sabanas, las manos de Michiru llegaron al broche de sus sostén, dudando por un momento se quedo ahí sin hacer movimiento alguno, pero sintió como los labios de Haruka rozaban su oido dejando que su respiración chocara con su piel haciéndola estremecer, su cuerpo vibro, una sensación por demás placentera que incremento su ardor y deseo no lo dudo y soltó el broche que se amarraba a la espalda de Haruka, cuando las dos tiras de tela se soltaron Michiru deslizo con libertad sus manos por la amplia espalda de Haruka ascendió a sus hombros bajo, hizo círculos clavando sus uñas escuchando más gemidos por parte de Haruka, parecía que aquello le gustaba y mucho, de pronto la rubia sintió como era empujada hacia un lado con tremenda fuerza que no pudo oponerse, sintió el colchón bajo su espalda y a Michiru sobre ella, que a arcadas se sentó sobre su abdomen fascinada Haruka sonrió, de un tirón jalo su sostén dejando su pecho descubierto, se maravillo al tenerla de esa manera bajo ella, por su parte Haruka le acaricio los muslos deslizando sus manos por debajo de su falda, Michiru se mordió el labio inferior ante el tacto de la oji verde, que se relamía los labios deseosa de besarla, se estaba incorporando cuando Michiru la arrojo una vez más sobre el colchón, movió su cabeza negando, cruzo sus brazos frente a ella y sujeto las orillas de su vestido para tirar de el hacia arriba, con un poco de esfuerzo pues la tela aun estaba mojada y se adhería a su piel pero finalmente logro su cometido…

La poca luz que entraba se reflejaba en cada minúscula gota que ceñía su cuerpo, su ropa interior negra de encaje la hacia lucir tan blanca como la luna, sentía la temperatura de su cuerpo ascender y su respiración agitarse más deseosa de besarla una vez más, Haruka deslizaba sus manos por los torneados muslos de Michiru y esta acariciaba su pecho descendiendo por su abdomen, mientras las caricias descendían la intimidad de Haruka se lubricaba con más ímpetu, sin mediciones la rubia condujo sus manos hacia la entre pierna de Michiru acariciando su intimidad por encima de la tela.

La chica soltó su cuerpo dejándose caer brevemente hacia el frente, haciendo que su cabello acariciara el pecho de Haruka quien recibía la helada caricia pues el cabello de Michiru aun estaba mojado, inconcientemente se alejo del roce de Haruka y al darse cuenta arrojo su cuerpo en dirección contraria, Haruka siguió con sus caricias deleitándose de las reacciones de Michiru, sus roncos gemidos entre ahogados sus repentinos enmudecimientos, como pudo se acomodo de tal manera que pudiera sentarse frente a Michiru que esta vez no se lo impidió, la rodeo por la cintura besándola apasionadamente mientras su mano derecha seguía esa erótica caricia la izquierda ascendía hasta llegar al broche de su sostén…

Tip, tip, tip, tip, tip…

Deseaba que fuese su imaginación y no su teléfono lo que sonaba, por un segundo detuvieron el beso, Michiru se alejo lo suficiente de Haruka y miro el aparato que seguía sonado, de improviso Haruka giro dejando Michiru bajo ella, estando bajo Haruka el movimiento la había desconcertado aun más su mirada vagaba de un lado a otro, escuchaba el incesante pitido del teléfono que se mezclaba con su agitada respiración.

Haruka tomo el rostro de Michiru al hacerlo los ojos de Michiru se quedaron fijos en Haruka quien se acerco con lentitud hacia los labios de la chica quien de a poco dejo de prestar atención al sonido exterior y se concentro en escuchar el desbocado palpitar en su pecho, Haruka hizo presión en los labios mientras con una mano intentaba alcanzar el infernal aparato pero la llamada fue tomada por el contestador antes de que llegara siquiera a rozar su objetivo, al ya no tener el sonido interrumpiendo esta regreso su mano hacia el calido cuerpo sobre su cama, se concentro en degustar los labios de Michiru y acariciar su tercia piel, ya sentía las manos de Michiru sobre su cintura intentando deslizarse por debajo de su pantalón

-Haruka-Se escucho una voz hablando en la habitación

–Soy el agente Manson-

Haruka se quedo congelada por un instante, Michiru sintió eso, ella también había reconocido la voz pero su cuerpo reacciono por impulso, la estrujo más contra ella, volvió a enredar sus piernas en la cadera de Haruka quien estiro su brazo con el objetivo de hacer callar la inoportuna llamada

-Es tiempo…- pero ya no se escucho más que el sonido del teléfono estrellarse con el piso.

No le intereso lo que fuera a declara aquella voz, en ese momento nada más importaba que tener a Michiru, no recordaba haber sentido tanta ansiedad y desesperación en su vida, respiraba con tanta dificultad sentía arder su piel y la de Michiru, se irguió lo suficiente para contemplarla, se relamió los labios era casi inconcebible que la tuviera así…

-Si las tienes en tu cama lo demás no importa-

La voz de Sam irrumpió en su cabeza como un eco macabro…

-Como si eso te importara, a ti no te interesa si están casadas, comprometidas…-

Respiro profundamente tratando de bloquear sus recuerdos, Michiru estaba ahí, eso era lo único que le importaba, era lo único que debía existir, sus labios, su tersa piel, su intoxicante sabor, sintió como comenzaba a temblar, se aparto de los labios de Michiru y escondió su cara entre sus pechos respirando con dificultad tratando de controlar su furia, respiro con profundidad llenándose de ese excitante aroma, la furia se convirtió en ansiedad y deseo se levanto un poco y sujeto el sostén negro que seguía cubriendo el torso de Michiru, tiro de la tela en direcciones opuestas con tanta fuerza que termino por romperse, arrebato los restos de la tela ya completamente inservible y admiro aquellos pechos que ahora se exhibían frente a ella.

-Es tiempo…-

¿Por qué ahora?, demonios, agito una vez más la cabeza al escuchar dentro de ella las palabras del agente.

¿Por qué no podía haber tiempo para ella, para ellas?, con ambas manos sobre las sabanas estrujo estas su corazón latían aun con más fuerza, en su garganta el aire se había hecho un bulto que impedía la entrada o la salida del mismo, la sangre subía por su espalda y se acumulaba en su nuca causándole un dolor y agotamiento excesivo, sentía las lagrimas acumularse en sus ojos, como deseaba poder callar esas malditas voces, como le gustaría no estar enamorada de Michiru, pues solo de esa manera no se sentiría tan miserable por la elección que ahora debía tomar por que no podía mentirse a ella misma.

Era tan hermosa, y estaba paralizada ahí mirándola…

-Es tiempo…-

¿Por qué no se calla?

-Es tiempo…-

¿Por qué ahora?

-Es tiempo…-

¿Por que esta noche?

-Es tiempo…-

¿Por qué cuando estoy con ella?

-Es tiempo…-

¿Y cuando será mi tiempo?

-Es tiempo…-

-No el nuestro-

Una lagrima callo sobre el rostro de Michiru quien escucho con claridad las palabras de Haruka, el contacto de esa pequeña gota fue lo último que sintió, con lentitud Haruka se incorporo y se alejo de la cama del cuerpo de Michiru…


Condujo en la dirección que ya el agente Manson le había proporcionado, se sentía, o mejor dicho no sentía, había un hueco enorme en toda ella, su cerebro se había adueñado de su cuerpo y se movía por la inercia de las órdenes de sus neuronas.

Estaciono su auto en la calle indicada, a lo lejos pudo ver a un hombre en la entrada de una de las tantas casas del vecindario, no era la mejor zona de la ciudad pero eso era lo que ahora menos le importaba, reconoció al hombre que ahora caminaba hacia ella pues Haruka se había quedado de pie a mitad de la calle sin saber que era lo que ahora debía hacer.

-¿Haruka?-Pregunto Sutton estando aun a cierta distancia de la joven quien tenía la vista perdida en el pavimento -Hey- Dijo el hombre llegando hasta ella sujetando su brazo y rodeándola con el otro -¿Te encuentras bien?-

-…-Haruka no respondió, únicamente levanto la mirada, miro al hombre un par de segundos, este se sintió extraño por la observación pero esta finalizo con rapidez

-Quiero terminar esto-Dijo Haruka con una voz tan profunda como si hubiesen pasado años desde la ultima vez de haberla usado.

Sutton la miro extrañado, esa no era la Haruka que había conocido anteriormente, esta chica mostraba una desolación contagiosa, parecía que de un momento a otro se desvanecería –Será mejor que entremos- Dijo, Haruka le observo dar indicaciones al aire con la mano, pero supuso que fueron para algún agente que se encontraba en los alrededores, camino apoyándose en Sutton y entro a la casa, Sutton cerro la puerta dejando a Haruka de pie a mitad del recibidor.

La rubia miro a su alrededor, sus ojos no le daban un buen enfoque, saltaban de un lugar a otro no permitiéndole procesar las imágenes captadas, aquello le causo ciertas nauseas, se cubrió los ojos con la palma de la mano derecha y agito levemente la cabeza.

-¿Te sientes bien?- Escucho la voz de Sutton lejana y difusa, realmente no se sentía del todo bien, pero quería acabar con esto de una vez por todas

-¿Dónde esta el agente Manson?-Pregunto aun con las mano cubriendo sus ojos

-Aquí estoy- La rubia descubrió su mirada topándose con la imagen del hombre antes mencionado

-Dios- Expreso este al ver las condiciones de la rubia -¿Pero que te a pasa…?

¿Dónde esta el?-Dijo Haruka interrumpiendo a Manson, este miro como el rostro de Haruka mostraba un fastidio incontenible

-Lo tenemos en el cuarto de lavado- Respondió

-¿Ya comenzaron a interrogarlo? –

-Hace un par de horas - Respondió Sutton –No ha dicho nada-

-Haruka tus padres están apunto de llegar a California, su vuelo llega a las seis de la mañana- Declaro en agente Manson

-¿Qué hora es?-Pregunto la chica tratando de comprender todo lo que se le decía

-Pasan de las tres, intentamos comunicarnos contigo desde que lo trajimos pero no contestabas el celular y decidimos llamarte a tu casa pensamos que no sabríamos de ti hasta por la mañana- Comento Sutton esperando la explicación de la chica y esta comprendió el mensaje pero se quedo callada, no podía permitir que Michiru entrara en sus pensamientos en ese momento, debía estar completamente concentrada en esa conversación, en lo que sucedía en esa casa de seguridad del FBI, en el cuarto de lavado

-Pues sugiero que sigan con el interrogatorio-

Ambos hombres se miraron

-Por qué no descansas un poco y esperas a tus padres- Sugirió Sutton

-Lo único que deseo ahora, es acabar con esta inaguantable situación-

-Sígueme-Dijo el agente Manson, y Haruka así lo hizo

-Tratamos de sacarle la mayor información posible, esto no es un arresto oficial, en realidad es un secuestro, el sabe que fue planeado por tus padre pero desconoce quienes somos quien lo interrogamos- Decía Manson mientras caminaban por las habitaciones, cada una amueblada con lo necesario, pasaron hasta el fondo de la planta baja y llegaron aun pequeño corredor, al final de este había una puerta y a un costado de esta una mesa, Manson se detuvo frente a la mesa y tomo lo que había en ella.

-Máscaras- Dijo Haruka cuando el hombre le mostró los objetos tomados

-No podemos usarlo como testigo para la defensa de tus padres, al tenerlo aquí por la fuerza toda su declaración será nula, pero si logramos obtener pruebas, bueno, yo me encargare de que cualquier juez las vea como validas para el juicio-

-¿Pero no ha dicho nada?-Dijo Haruka mientras veía a los dos hombres colocarse aquellos rostros deformados que impedían al secuestrado conocer la identidad de sus secuestradores

-Lo hará no te preocupes-Dijo Sutton con una voz distorsionada, el hombre le ofreció el mismo artilugio para que ella también escondiera sus facciones pero la oji verde negó con la cabeza

-Quiero que me vea a la cara y se atreva a seguir callado-

Sutton mira a Manson este asintió con la cabeza

-Quédate atrás- Indico Manson –Deja que te mire, nosotros haremos las preguntas, no le hables en ningún momento-Al igual que Sutton la voz de Manson sonó distorsionada

-Si-Respondió secamente Haruka

Los hombres entraron a la habitación, que era bastante grande, el aire era denso y hacia un calor casi asfixiante pues en el interior del cuarto había una lámpara del tipo industrial que era la causante del exageradísimo calor, dentro de la habitación había dos personas, un hombre también con máscara que estaba sentado del lado contrario a la luz con un ventilador a poca distancia de el, el otro individuo estaba sentado frente a la luz de la lámpara, sudando en exceso sin camisa y con un aspecto de agotamiento, recargado sobre un mesa con una hoja en blanco y una pluma.

-Pensé que moriría de aburrimiento- Dijo el hombre sin camisa cubriéndose el rostro para tratar de mirar a los recién llegados, Sutton se acerco a la lámpara y la apago, por algunos instantes la habitación quedo en semi penumbra solo era alumbrada por la luz que se colaba por la puerta que seguía abierta, el hombre frente al ventilador fue quien encendió la luz de la habitación, Haruka entre cerro los ojos pero rápidamente recompuso su posición.

-Los dejo-Dijo el hombre, me estaba asfixiando aquí dentro, se levanto y salio del cuarto –Les sugiero dejen la puerta abierta- Dijo estando en el pasillo, Haruka tomo asiento en el lugar que había sido desocupado, y giro el ventilador en dirección a Ray, el hombre al sentir la brisa dirigió su mirada a la única persona desenmascarada aparte de el, Haruka observo como los ojos del hombre se abrían a su totalidad, su boca se entre abrió, estiro el cuello instintivamente para de esa manera tener más cerca la imagen y cerciorarse de que era verdad quien era quien veía

-Haruka Tenoh-Dijo el hombre tragando seco –No puede ser-

-Buenas noches señor Hill y si, créalo estoy aquí- Haruka miro al hombre con desprecio toda su atención estaba puesta en ese sujeto, respiraba con lentitud intentando calmarse debía seguir las indicaciones que le habían dado, desvío su mirada de Hill para pasarla a Manson quien agito la cabeza en afirmación dándole a entender que podía hablar aun.

-Lamento la tardanza espero que los señores hayan sido hospitalarios con usted-

-Estas metiéndote en un gran problema Tenoh-

-Como sea-Dijo la rubia restando importancia al comentario del tipo

-Estos hombres le harán una serie de preguntas y me encantaría que respondiera a ellas señor Hill, por favor-Dijo Haruka dando por terminada su interrupción

-Señor Hill-Dijo la deformada voz de Sutton –Espero y haya descansado y refrescado su memoria, si nos hace favor de contestar a las preguntas que le hicimos hace una hora.

-Dígame señor Hill-Hablo Manson inclinándose hacia Hill –Ya recuerda los numero de cuenta a los que fueron transferido los más de veinte millones de dólares de los negocios de los Tenoh-

-Vuelvo a decírselos, no se de que hablan, yo no se nada de ninguna cuenta-

-Usted trabajo para los Tenoh-Recalco Sutton

-Yo solo era un contador-

-Un contador que tenía acceso a las cuentas y se hacia cargo de los movimientos bursátiles de la franquicia de restaurantes de la señora Tenoh-

-Si, solo era un contador-Aseguro el hombre con voz reseca evitando a toda costa mirar a Haruka quien le observaba escrupulosamente.

-Ya, no a dejado de repetírnoslo, y eso no es lo que nos interesa-

-Nada de lo que yo les digo les interesa por que no me dejan ir-

-Lo haremos cuando nos diga lo que sabe-

-¿Qué quieren que les diga?-

-Los números de cuenta a las que fueron trasferidos los fondos de los Tenoh-

-Ya se los dije, yo no lo se y de nada les servirá a ustedes saberlos-

A Haruka le comenzó a doler la cabeza, el aire se hacia cada vez más pesado a pesar de que estaba muy cerca de la puerta, notaba como Hill evitaba mirarle y como se incomodaba ante la insistencia, los minutos pasaban y las palabras iban de una boca a otra y el hombre solo daba rodeos, decía no tener ningún conocimiento sobre la estafa, y alegaba que el no estaba involucrado, pero no dejaba de hacer pequeños comentarios de que el disfrutaba del dinero robado.


Tocaron a la puerta de la habitación y de mala gana abrió los ojos, la suite le había parecido una buena idea era muy difícil que los paparazzi pudieran entrar al hotel.

Los golpes eran bastante insistentes, de mala gana Edward se puso de pie, sospechando que no era el servicio a la habitación.

-Samuel-Dijo al abrir la puerta y encontrarse con el chico

-Vaya, si que pega fuerte Tenoh- Indico Sam apuntando el rostro de Edward

-Lárgate- Ordeno Edward intentando cerrar la puerta pero Sam empujo esta impidiéndole la acción

-Ah, ah- Dijo, empujo la puerta lo suficiente para entrar a la habitación

-Linda suite, que tan cara es-

-¿Qué quieres Samuel, una declaración de lo que paso?-

-¿Qué tipo de persona crees que soy?-Pregunto Sam mientras se servia algo de licor

-La mitad de California habla de lo que paso, la otra mitad solo lo escucha-Ofreció un trago a Edward pero este negó con la cabeza mirándolo con fastidio

-Vamos hombre, te tengo noticias que te aran sentir mucho mejor-De mala gana
Edward tomo el vaso y observo a Sam sentarse en un sillón, tomando un trago lo imito

-Te escucho-

-Bien-Sam cruzo las piernas y comenzó –Pues, me intereso cuando me hablaste sobre lo difícil que te fue consultar los movimientos en la bolsa de los Tenoh, se supone que no es información tan confidencial, así que me puse a investigar con algunos conocidos que tengo, y lo que tu descubriste no es siquiera la punta del iceberg-Dijo con una sonrisa de satisfacción –Los Tenoh, están en bancarrota-Dijo con voz triunfal

A Edward casi se le cae la mandíbula al escuchar las palabras de Sam

-¿Bromeas?-Cuestiono, el chico negó con la cabeza -¿Cómo es posible eso?-

-Bueno, indagando encontré que hace casi dos años, todas las cuentas corrientes de los Tenoh fueron vaciadas, se trasfirieron a siete diferentes cuentas en Panamá, de ahí, se trasfirieron a otras cuantas en las Caimán y Suiza, después de eso nos fue imposible establecer donde esta el dinero, estas transacciones se hicieron mientras los Tenoh se encontraban en la India, pero meses antes se comenzó con una venta de propiedades, el dinero de las transacciones iba directo a una cuenta en Canadá estaba bajo el nombre de un ciudadano canadiense que tiene casi ciento cincuenta años muerto, no es gracioso, los muertos no pagan impuestos, pues para los meses en los que los Tenoh se fueron de vacaciones, la venta de fabricas, y sucursales siguió con una rapidez que me sorprendió, logre conseguir uno de los contratos de compra, en el se estipula que el comprador no puede hacer publica la adquisición de la franquicia Tenoh, de lo contrario perderá el control de esta, el pago de impuestos de estas franquicias siguen corriendo a cargo de los Tenoh a quienes se les seguirá pagando una cuota mensual por el nombre de las franquicias, esta cuota tanto de los restaurantes como las fabricas generan ganancias conjuntas de poco mas de un millón mensuales, pero estas ganancias van a dar a otra cuenta en Suiza, lo más interesante de todo es que en ninguna de las cuentas esta el nombre de los Tenoh-

-Los embaucaron-Sentencio Edward

-Así es-Acepto Sam –Pero aun hay más, al saber de esto quise saber sobre si los impuestos eran aun pagados por los Tenoh y como era que los pagaban, y resulta que los Tenoh deben a hacienda más de treinta y cinco mil millones de dólares, entre condominios, fabricas, transporte, compra, etc, etc, etc, es como si nunca hubieran pagado impuestos, extrañamente alguien pagaba a ciertas gentes dentro del fisco para que pareciese todo lo contrario, son muy pocos los que saben de la deuda y hay personas que mantienen esta condición en secreto, pero ya se les busca por evasión de impuestos, solo esperan encontrarlos para extraditarlos, su localización es el secreto mejor guardado de todo esto, nadie sabía nada del fraude, bueno eso será hasta dentro de unas horas, para ser exactos-Dijo mirando su reloj –Dos horas, mi padre dará la noticia, créeme no habrá nadie en California que hable de tu pequeño altercado con la hija de los mendigos-

-¿Cómo te has enterado de todo esto?-

-No fue fácil-Dijo bebiendo lo ultimo de su trago –Mis honorarios se han elevado bastante, tendrás que soltar muchos euros amigo, tuve que sobornar a demasiados, pero en California, nadie puede tener secretos-Sentencio Sam

-No puedo creerlo, ¡como pudieron mantener tato tiempo este teatro-

-Haruka fue la mejor pantalla que pudieron tener-

-¿Y por que no la han arrestado?- Sam se puso de pie con la intención de servirse más licor, Edward lo miro intrigado en su respuesta

-Este incidente fue hace casi dos años Haruka tiene veintiuno era menor de edad en ese entonces, el dinero de las acciones que poseía están en una cuenta corriente y no tenia acceso al dinero generado, pero sería arrestada en el momento en el que gaste aunque sea un centavo de ese dinero-

Dijo llenándose el vaso

-Ella jamás tocara ese dinero-Sentencio –O por lo menos eso creí hasta esta noche-

-¿Qué tiene esta noche?-

-Pues-Edward miro como Sam metía su mano a la bolsa interior de su saco –¿Sabes qué es esto?-Dijo mostrándole un pequeño rectángulo de cuero

-Una cartera-

-Si pero no es cualquier cartera, es la de Haruka Tenoh, no tengo que decirte el resto ¡O si?-


Como alguien podía ser tan maldito, como después de encontrarse atrapado podía seguir mintiendo, la cabeza de Haruka estaba apunto de explotar, ya había pasado una hora y ese hombre seguía aferrado a su versión, pareciese que ninguno de los dos agentes le pudieran sacar la información que necesitaban, estaba perdiendo la paciencia, la frente comenzaba a arderle, su respiración se hacia dificultosa, inconcientemente sus músculos comenzaron a tensarse, escuchar la voz monótona y calmada de Hill responder a cada pregunta comenzaba a sacarla de quicio.

-Yo solo maneje su dinero-

-¿Cómo es posible que alguien pudiera robar semejante cantidad?-

-Si estan en bancarrota es por su mal manejo-

-Busquen a otro chivo expiatorio-

Una y otra vez negaba y se mofaba…

-¿Qué no se decía que los Tenoh eran invulnerables?-

-Ya te demostré que no eres invulnerable-

La maldita voz de Sam volvió a colarse en su cabeza, sintió un extraño hormigueo adormecerle al mitad del rostro, su boca se seco de repente y el dolor de su nuca comenzó a extenderse a lo largo de su cabeza extrañamente el dolor solo lo percibía en el hemisferio izquierdo de su cabeza, pues en el derecho lo único que percibía era un hormigueo adormeciente, se golpeo untar de veces la mejilla derecha tratando que nadie la percibiera.

-Alguien tan simple como yo no era una amenaza para ellos- Sus padres jamás habían sido presuntuosos, nunca habían abusado de nadie, entonces por que todos se empeñaban en decir lo contrarió, la desesperación comenzó a hacer mella en la rubia.

-No confunda señor Hill-Haruka no pudo seguir en silencio ganándose la mirada y sorpresa de los tres hombres dijo –La confianza no es lo mismo a la presunción- Su voz sonaba ronca y forzada, cualquiera que la hubiera visto enojada en alguna coacción sabría que esa no era buena señal

-Señores me permitirían unas palabras –Pidió Haruka señalando la puerta del cuarto, Sutton miro a Manson quien asintió dejando escapar un suspiro audible a todos y se encamino a la salida seguido por el joven Sutton, Haruka observo a los dos hombres salir del cuarto, se acerco a la puerta y la cerro, al escuchar el golpe de esta ambos hombres ya fuera del cuarto intentaron abrirla de inmediato pero Haruka con rapidez atranco la silla en la perilla impidiendo de esa manera que irrumpieran dentro.

Los golpes y llamados por parte de los agentes no se hicieron esperar

-¡Haruka!-Gritaban los hombres intentando que esta abriera la puerta

-Abre Haruka-

-Señor Hill-Dijo Haruka con calma –Usted pidió una oportunidad, le dijo a mi madre que lo único que necesitaba era una oportunidad, que había tenido una mala racha pero que era bueno en su trabajo, y durante muchos años demostró que era cierto, mi madre no se arrepintió de haberlo contratado, hasta hace dos años-Haruka camino hasta quedar frente al cansado hombre mientras los golpes seguían afuera

-No me interesa saber la razón de por que hizo lo que hizo, mi único interés en usted, es saber donde colocaron el dinero que robaron solo eso, ¿no es tan difícil o si?-

-Petulantes hasta el tuétano-Dijo Hill con desprecio

-Arruino mi vida-Continuo Haruka como si nada –Mis padres podían ir a la cárcel por culpa de usted-Su voz se hacia cada vez más grave como gutural –Solo le estoy pidiendo los números de cuenta, para así, pagar todo lo que ustedes hicieron que adeudáramos-Haruka se había inclinado hasta quedar cara a cada con Hill, el hombre no soporto mirarla a los ojos y desvió la cara

-Niña, yo no te diré nada-Sonrió con cansancio

-Esta noche-Haruka cerro los ojos rememorando el brillo en la piel de Michiru, sintió la sangre fluir a su cabeza una vez más, sintiendo como esta palpitaba dolorosamente, cerro con mucha fuerza sus ojos al igual que su mandíbula, sus dientes rechinaron ante la presión, se apoyo en la mesa que estaba frente a Ray Hill y esta pareció por un momento romperse ante tal presión, un sudor frió recorrió la frente de Hill se deslizo a un costad o de su rostro Haruka siempre había tenido una apariencia agresiva pero ahora, aterrorizaba, los brazos de Haruka se bloquearon en esa posición, como si el flujo de sangre hubiera sido interrumpido para acudir a llenar su cabeza que palpitaba cada vez más dolorosamente, respiro con profundidad y pausa se enderezo con lentitud sintiendo un hormigueo a lo largo de sus brazos, la adrenalina quemaba más que nunca sus piernas, sentía que la visión de Michiru era un borroso sueño, y estaba viviendo ahora una terrible pesadilla su respiración comenzó a acelerarse y pronto se encontró hiperventilandoce sus manos reaccionaron con un violento temblor estampándose con un fuerte puñetazo en el rostro de Hill que cayo pesadamente al suelo, la silla callo junto a el quien no se imagino jamás que esa fuera la reacción de Haruka.

Apenas y pudo voltear la mirada cuando Haruka ya le asestaba otro puñetazo.

-Ya me canse-Grito la rubia, sintió un sabor amargo en su boca que se seco, una tras oras se proyectaban las imágenes de la violinista que le inyectaban el impulso de descargas en el cuerpo, sentía un alivio con cada golpe, el ardor en sus nudillos desviaba a su mente del dolor que le causaba el recuerdo de Michiru

–Dime las cuentas-Exigió levantando el ensangrentado cuerpo de Ray del suelo para azotarlo contra el muro, la cabeza de Hill se impacto contra el concreto del muro –Las cuentas- Haruka no dejo que contestara pues le dio un rodillazo al estomago que dejo sin aire al hombre que callo sobre sus rodillas tosiendo, sin recuperar el aire recibió otro fuerte impacto de la rodilla de Haruka sobre su nariz.

-¡Solo necesito unos insignificantes números!-Gritaba Haruka –Solo unos malditos números para recuperar a la gente que amo- Los golpes en la puerta se hacían menos ante los gritos de Haruka –Lo necesito – Tomo a Ray por el cabello levantándole el rostro y obligándolo a ponerse en pie solo para poder propinarle un cabezazo -Quiero ser libre-Le sujeto la cabeza con ambas manos mientras lo decía en susurro Haruka, cuando soltó a Ray este callo, agachándose hasta la altura de Hill que se retorcía en el suelo cubriéndose la nariz que emanaba profusamente sangre, le sujeto la cabeza con ambas manos y la levanto con intenciones de azotarlo contra el suelo –¡Habla!- estrello la cabeza del hombre contra el suelo y la aplasto con la misma mano, los gritos de Ray Hill entre ahogados alteraron más a los hombres que intentaban entrar a ese diminuto cuarto, Haruka había perdido completamente el control algo que no esperaban.

Haruka recargo todo su peso sobre la mano que aplastaba la cabeza de Hill quien intentaba sin éxito quitarse a Haruka de encima, esta agacho su rostro hasta tocar casi el suelo para que de esa manera el hombre pudiera verla-Ustedes-Hablo en voz baja

-¡Arruinaron todo!-Grito levantando una vez más la cabeza del pobre tipo para azotarla una vez más contra el suelo –¡Y tu no saldrás de esta habitación hasta que consiga arreglarlo todo!-

-¡Ayuda!-Comenzó a gritar Hill quien hasta ese momento pudo encontrar el sentido para hablar

-¡Yo no debería estar aquí!-Haruka levanto a Hill sujetándole el cuello y lo arrojo contra la pared, el pobre tipo parecía un muñeco de trapo, tropezó con la silla de la que había caído y se azoto contra el suelo una vez más, su rostro estaba bañado en sangre que ya manchaba su pecho al igual que los nudillos de Haruka, quien camino hasta el recién caído quien al verla acercarse se arrastro en dirección contraría con a intención de alejarse lo más posible, Haruka hizo a un lado de un manotazo la silla que se atravesaba en su camino.

-¡Ayuda!-Grito Hill -¡Ayuden…-Pero una patada en el rostro lo hizo callar

-¡Ella esta aya!-Grito de repente Haruka rememorando los momentos antes de llegar a ese lugar –Y yo no puedo estar con ella, ¡No puedo estar con nadie!-Reclamo, levantando su puño

-Lo diré-Grito Hill ahogándose con su sangre –Yo…- Escupió levantando las manos para evitar los golpes, Haruka dudo, miro al que antes fuera el contador de más confianza de su madre Ray Hill siempre se caracterizo por ser confiado y toda una fiera ante los negociosos, había compartido comidas, reuniones y algunas fiestas a lado de ese hombre que ahora se mostraba tan débil en ese rincón gimiendo un débil

–No sigas…- Haruka se irguió y camino con pasos pesados hacia donde se ubicaba la hoja y la pluma que antes reposaban sobre la mesa, levanto ambos objetos y regreso donde el ensangrentado hombre, tomo la mano de Hill y le entrego la pluma y azoto la hoja contra el piso

-Escribe-Ordeno la rubia

-Solo…-Dijo Hill atragantándose –Conozco una cuenta… los otros, ellos… trasfirieron su parte y no se a que, que cuentas-

-¿Dónde estan ellos?-Pregunto Haruka

-No lo se-Expreso con temor

Haruka le sujeto la parte posterior del cuello y apretó esta lo más fuerte que pudo

-Lo sabes-Dijo el hombre gimió, poco a poco ejercía más fuerza y levantaba el cuerpo de este, de repente la puerta fue abierta, ambos agentes se apresuraron a ellos, Haruka ahora sujeto la garganta de Hill con ambas manos ahorcándolo.

-Suéltalo-Grito Sutton sujetando a Haruka de los brazos por la espalda, Haruka no cedió pareció apretar a un más fuerte a Hill, Sutton tubo que rodear el cuello de Haruka con su brazo y tironeo pero Haruka se resistía tubo que intervenir el hombre que estaba en un principio dentro la habitación cuando ellos llegaron, entre los dos lograron que Haruka soltara a Hill que callo tosiendo exasperado por oxigeno

-Monte Carlo…o cualquier casino-Tosiendo comenzó a hablar –A Joshua... le gusta, el juego, Eder… estuvo en Maldivas, le gustan muy jóvenes-

-La cuenta-Exigió Haruka Hill escribió con rapidez en el papel

-La mía… y donde se depositan, los, el pago de… las franquicias-

-¿Cada cuando se deposita dinero en esa cuenta y cuando la cobran ustedes?-Haruka intentaba con todas sus fuerzas librarse de los hombres, quería escuchar la respuesta de la pregunta formulada por Mansos.

-Una vez al mes se deposita, solo, dos veces…cada año, podemos, sacamos, trasferimos una cantidad igual pero son, yo uso una cuenta subsidiaria, ellos, no lo se-

-¡Lo sabes!-Sutton aun sujetaba a Haruka cuando esta aseguraba que el pequeño hombre conocía esa información

-Sácala-Ordeno Manson, fue necesario que Sutton obligara a Haruka salir, casi ahorcándola con el brazo y empleando mucha fuerza pudo sacarla de la habitación, Manso cerro la puerta tras ellos, en cuanto Sutton soltó de su agarre a Haruka esta lo ataco pero el hombre esquivo con agilidad el golpe y respondió el ataque arrojándose contra Haruka, la sostuvo entre la pared y el con fuerza

-Cálmate-Pido el hombre, se arranco la máscara que aun traía puesta para mirar a Haruka quien forcejeaba, Sutton la sujeto por la barbilla para obligarla a que lo mirara

-¿Qué demonios te pasa he?-Pregunto intentando contener a la furica chica ninguno de los dos se percato de la salida de Manson del cuarto y la entrada del tercer hombre.

-Basta-Exigió Manson, se escucho cerrar la puerta, Manson se retiro la mascara y con un empujón tomo el lugar de Sutton, tomando a Haruka por el rostro le azoto la cabeza contra el muro

-¿Qué diablos pasa contigo?-Dijo en tono bajo pero amenazante, Haruka cerro los ojos ante la mirada de Manson, apretó su mandíbula sintiendo como el hombre ejercía mucha presión en esta –Casi lo hechas a perder todo-Le recrimino con el mismo too de voz

-¿Te dijo algo más?-Pregunto la rubia con dificultad, temblaba de arriba abajo, apretando los puños forzando a sus brazos a permanecer firmes a cada uno de sus costados, Manson percibió el estado de la chica.

-Cálmate Haruka-Dijo –Debes mantener la cabeza fría, no puedes perder el control-Jalo en rostro de la chica al frente pero esta tiro para atrás soltándose de Manson, con dificultad extrema inhalando con profundidad abrió su boca y soltó el aire ruidosamente temblando ante la acción, repitió la operación unas cuantas veces más, aun se encontraba temblando cuando volvió a abrir los ojos

-No te dijo nada-No lo pregunto solo afirmo

-Dice que Eder personalmente saca el dinero de la cuenta, fue por esa razón que supo que estuvo en Maldivas, mientras Joshua abre una cuenta deposita saca y cierra la cuenta-Haruka escucho con atención siguiendo con su profunda respiración al terminar de escuchar se golpeo la nuca contra el muro detrás de ellas un par de veces

-Seguiremos estas pistas-

-No tiene caso, tardaríamos más tiempo, con lo que tenemos será suficiente por ahora- Dijo Manson –Tal vez consigamos que tus padres estén en arresto domiciliario, detallaremos las cosas cuando lleguen esta mañana-

-Ok-Dijo Haruka azotando su cabeza una ultima vez, ya todo estaba por terminar, estaba dicho, un nuevo respiro le trajo el recuerdo de Michiru y una calma la invadió, su cuerpo se relajo.

Manson al verla calmada la encamino a la sala de la casa, sentándola en un sofá Sutton fue a preparar café, Haruka se sentía liviana, como si todo el peso que había cargado hubiera desaparecido, sentada en ese duro sofá, Haruka clavo su mirada al suelo, recargo sus manos sobre sus rodillas, levanto las palmas de sus manos y las observo con detenimiento, eran tan diferentes a las de hace dos años, llenas de cicatrices y las líneas propias de estas se habían sobre marcado en ciertas zonas y en otras tantas habían aparecido callosidades, giro estas mirando el dorso, los nudillos rojizos con la piel muy lastimada, mezclando su sangre con la de Ray Hill, después de dos años esa era la primera noche en la que había pensado en lo que deseaba y lo había hecho o lo había intentado, al final, había terminado en ese sofá y se sentía más vacía que nunca, un aturdidor sonido inundo sus oídos perforándole la cabeza, sus ojos saltaban de aquí a aya sin detenerse en ningún sitio, haciéndola perder conocimiento de lo que pasaba a su alrededor.

Manson se paseaba frente a ella, ya eran casi las cinco de la mañana, uno de los agentes que estaba fuera de la casa entro y hablo algo con Manson, Haruka no se entero de esto, Ray Hill, había sido sacado del pequeño cuarto y trasladado a una de las habitaciones de la planta alta para atender sus heridas, el teléfono celular de Sutton se escucho por toda la casa al igual que su corta conversación, Haruka no se percato de que el hombre había irrumpido a la sala y hablaba muy aprisa tratando de explicar al resto la situación…

Apenas y sintió el zarandeo de Manson, de a poco el aturdidor sonido bajaba de decibeles -…Haruka…-La chica giro el rostro hacia el lugar donde prevenía el llamado

De apoco pudo identificar el rostro de Manson

-¿Qué?-Atino a decir Haruka antes de salir de su sopor por completo, Manson la agito por ultima vez moviendo sus labios pero Haruka no llego a entender lo que decía

-¿Cómo?-

Desesperado Manson levanto a Haruka y busco en sus bolsillos

-¿Tu cartera?-Pregunto por segunda vez

-¿Qué… por que, que pasa?-Finalmente Haruka volvía estar conciente en sus cinco sentidos

-Tu cuenta fu vaciada, han girado una orden de arresto en tu contra-

-¿Cómo?-Con una tremenda velocidad Haruka razono la información a su mente le vino el recuerdo del bar y el momento en el que le entregaba su billetera al valet parking.

¿Cómo había sido tan descuidada? La sangre se le helo, cortándosele la respiración, un vació espantoso se le formo en el estomago

-Tenemos que sacarte del país-Dijo Manson con firmeza y enojo –Sutton prepara las cosas-El joven asintió corriendo escaleras arriba

-¡Diablos niña!-Grito Manson golpeando el muro con el puño

-¿Qué demonios esta pasando, dos años, durante dos años seguiste todas nuestras indicaciones y en una noche desmadras todo!-Manson intentaba no gritar pues no debía llamar la atención de las casa vecinas, ya muy extraño era que de la noche a la mañana la casa que había permaneció vacía durante dos años fuera ocupada tan repentinamente.

-Ya esta-Sutton entro una vez más llevando consigo una maleta, la coloco sobre la pequeña y vacía mesa de centro.

-Haruka-Llamo este –Hey-Trono los dedos para llamar la atención de la rubia que se había petrificado, logrando captar la atención de la rubia dijo –No tenemos mucho tiempo por atención-Saco algunas cosas que Haruka no logro ver hasta que se acerco

-Estos son tus nuevos documentos, pasaporte, visa licencia de conducir, en esta maleta hay diez mil dólares, no podemos darte más, demonios-Sutton que estaba de cuclillas frente a la mesa y la maleta respiro y miro a Manson quien permanecía lejos de ellos.

-Te llevaras mi auto, el tanque esta lleno, saldrás de California, debes ir a la frontera con México y permanecer oculta, llamare a alguien para que te ayude a cruzar sin contratiempos, ten-Se levanto entregándole un celular -Te llamaremos en una hora para darte instrucciones, deshazte del esta cosa antes de llegar a la frontera y…-

-Oiga-Llamo el agente que cuidaba de Hill

-Tiene que ver esto-El hombre llevaba consigo una lap top se acerco a todos y coloco la maquina sobre la mesa aun lado de la maleta, Manson se acerco y los cuatro miraron la pantalla.

Era el noticiero, Haruka logro identificar al padre de Sam, una llamada a Manson distrajo a Haruka unos segundos pero volvió su atención a la pantalla.

-Una verdadera lastima, nadie sospechaba que los Tenoh tuvieran conflictos con hacienda, llegar a tal grado, huir del país solo por no pagar los impuestos es casi inverosímil, empresas tan firmes, esto hace sospechar hasta de un posible lavado de dinero-

El mundo estaba de cabeza, Haruka dio un paso atrás sin poder creer lo que oía, trastabillo y callo al suelo

-¿Cómo se filtro la información?-La voz de Manson distrajo a todos quien lo miraron, el rostro del hombre se mostró desencajado, eso no era una buena señal, de apoco su cara comenzó a perder color –Dime que no vienen los niños con ellos-

Haruka entendió de inmediato lo que sucedía involuntariamente comenzó a negar con la cabeza mientras sentía que sus manos y pies comenzaban a bajar su temperatura, respiraba con mucha velocidad, de nuevo se estaba hiperventilando

-En ese caso llama a tu amigo el trabajador social-

-No, tenemos que sacarla del país, pero hay amigos de los Tenoh… si ya hablaremos luego necesito enterarlos de la situación-

-Al parecer la policía ya esta apostada en el aeropuerto esperando el arribo de los Tenoh, es desagradable enterarse de este tipo de cosas ¿no es verdad Alice?-El padre de Sam se mostraba extasiado al dar la noticia, como si lo que pasaba fuera lo mejor del mundo

La rabia comenzó apoderarse una vez de Haruka, el hormigueo volvió con más fuerza, parpadeo y se percato que su parpado derecho no se cerro.

-No creo que deba manejar en ese estado-Dijo el hombre que había llevado la lap top

-Debe hacerlo-Manson camino hasta ellos cerro la maleta para después levantar a Haruka del suelo –Debes irte ahora-

-Mis padres-Haruka estaba llorando, o eso parecía ya que solo su ojo izquierdo lagrimeaba –Mis hermanos-

-No hay nada que puedas hacer aquí, solo empeoraras las cosas-Levanto la maleta y la azoto contra el pecho de Haruka –Toma el auto de Sutton no rebases los limites, maneja con tranquilidad, no bajes los vidrios, son polarizados, la placa es del FBI, no te detendrán, maneja hasta San Diego te mandaremos un mapa y lo dejaras en el lugar que te indiquemos, depuse el amigo de Sutton te llevara a México, renta un auto y desaparece, esto termino Haruka-


A ya se ya se me tarde horrores pero ya casi solo un capitulo más y tatatatatata acabamos bueno no me dio mucho tiempo de corregirlo así que si hay cosas que no entiendan luego las corregiré, voy a tratar que el prox capitulo salga antes del fin de año el 30 si es que puedo no prometo nada ya que ya saben época de estar de cabeza jaja, bueno si no actualizo para entonces una abraz la pacen chido con su familia y seres queridos un besote a todos y ya saben comenten q es mi opio jaja espero y les guste el capi ahí se ven