Autor Original: Dudette Mal
ID: 4662484
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I.
Por la mañana, todo había vuelto a la normalidad. Nadie dijo nada en absoluto sobre las imágenes o sobe la precipitada retirada de Gareki. Y tal vez, solo tal vez, este embarazoso silencio no sería exactamente del todo normal tampoco.
Esa noche Gareki se durmió con bastante facilidad mientras leía. Nai no lo hizo. Se sentía incómodo. Las voces que normalmente caían hacia él como estrellas, no eran felices ni buenas. Eran tristes y hablaban de miseria. No podía dormir así. Pero aun así, cerró sus ojos. Quería ayudar, ¿pero cómo? De repente, había puro horror. Saltó de la cama. Estaba acostumbrado a que Gareki tuviese pesadillas, pero no de este modo. Se subió a la cama e intentó despertarle, pero fue en vano.
De repente, la puerta se abrió. Yogi entró primero con Tsukumo pisándole los talones. ¿Había sido tan ruidoso? Las lágrimas acumuladas en sus ojos. Antes de darse cuenta de que Yogi había subido a la cama también, ya estaba arriba y acariciando la cabeza de Nai. Le sonrió y entonces le bajó con Tsukumo quien inmediatamente intentó calmarle.
Yogi tocó el hombro de Gareki y sus ojos se abrieron de golpe. Pero los ojos no eran los indiferentes e inteligentes a los que estaba acostumbrado. Estaban presos del pánico y distantes. Ni siquiera parecía darse cuenta de quién estaba frente a él "¡N-No me toques!" "Gareki, solo somos yo y Nai y –" su sonrisa se congeló en su lugar cuando Gareki le interrumpió "¡Ese no es mi nombre!" sus ojos se notaban más preocupados "Mi nombre es…es…" esta vez Yogi no preguntó y solo le abrazó "Está bien" "No lo está" sus labios rozaron su mejilla "¿Yogi?" "Vuelve a dormir"
II.
La siguiente vez que los ojos de Gareki se abrieron vio directamente el rostro dormido de Yogi. Su aliento rozaba suavemente contra su mejilla. Sus ojos se abrieron ampliamente por un segundo. Se sentó. Y despertó a Yogi con su movimiento al levantarse "¡Buenos días~!" "Tsk, ¿qué estás haciendo aquí?" durante un corto momento, la sonrisa de Yogi pareció congelarse "¿Quieres decir que no lo recuerdas?" "¿Recordar el qué?" la puerta se abrió y una oveja entró.
III.
El desayuno sin duda no fue un asunto agradable. ¿Qué sucedió la pasada noche, de todos modos? Nai le había abrazado, preguntándole si estaba bien de nuevo, Tsukumo le había lanzado miradas preocupadas y Yogi parecía menos infantil y más serio… su apetito disminuyó.
De repente, espetó "¿Qué ocurrió, de todos modos?" fue Yogi quien respondió "Tuviste una pesadilla" "Ah" A Tsukumo no parecía gustarle el diálogo al final y le preguntó: "¿Dónde aprendiste a dibujar así, Gareki?" "No lo sé" La sonrisa de Yogi se iluminó "¡Muy bien! ¡Ese era tu cuaderno de ayer! Déjame ver~"
Gareki dudó ligeramente, pero entonces se la pasó. Yogi parecía realmente feliz cuando lo abrió. "No sabía que habías estado aquí" "¿Dónde?" Yogi giró la libreta de modo que Gareki pudiese ver la imagen de una plaza de pueblo "Aquí" dibujó unas comillas en el aire "La capital de la ciencia" Esbozó una sonrisa "Pero debería haberlo adivi–" Gareki ya había salido por la puerta "–nado"
