Hola a todos! He aquí la respuesta de quién es la acosadora, espero que les guste tanto como he disfrutado escribiendo este capítulo. Es un poco largo pero es cosa de tener una historia corta para la temporada. Muajajaja! Y bueno, ya sin más qué decir aparte de muchas gracias por sus reviews y apoyo… COMENZAMOS!

…..

Capítulo 4.

Lo que me gusta de ti.

La primera vez que Gabriel Agreste había dejado su hogar después de años de no ser visto en público fue en el desfile de modas después de los acontecimientos de Style Queen, pero Félix no esperó que esta vez fuera a su escuela. Tenía un aire tan amenazante que juraba que el director estaba a punto de vomitar. Ese color verde en su cara no era sano.

-¿Cómo puede pasar esto en un establecimiento donde su obligación es proteger a los alumnos?

-L-Le aseguro que encontraremos al culpable, señor Agreste. No permitiremos que esto vuelva a ocurrir.

-Sí, ya veo como cuidan a los alumnos. Me he enterado de ciertas cosas desagradables que han pasado últimamente y no permitiré que mi hijo siga un minuto más aquí donde puede ser blanco de esas atrocidades.- se dio la vuelta y Félix le siguió en silencio con Natalie hacia afuera del despacho y del instituto. Bridgette quiso decirle algo pero Félix tenía la mirada en el suelo y desistió en llamarle. Todos vieron a Félix partir con su padre y asistente. Aly dejó salir un bufido.

-Perfecto. Simplemente perfecto. Menuda faena.- intentó que la ironía ganara a la ira pero parecía un empate. Allegra se frotó las manos.

-Rose se puso muy mal. Llamaron a sus padres para que vinieran por ella, fue la primera en encontrar… eso.- Allan chasqueó los dientes.

-Esta chica esta como una cabra. ¿Quién demonios le hace eso a un gato?

-Allan...- Claude intentó calmarle pero Allan se apartó antes de que le tocara.

-¡Allan ni que nada! ¿Viste a Félix? Su viejo estaba furioso. Y lo entiendo. ¡Seguro que ahora si le prohíbe volver! E-Eso del gato fue asqueroso. Quiero vomitar de solo recordarlo.

Bridgette puso su mano en el hombro de Allan y el moreno observó a la ojiazul que parecía tan madura de repente.

-Te entiendo. Pero si queremos ayudar hay que encontrar al culpable. Tenemos que empezar a preguntar.- dijo mirando a todos que asintieron a la vez. Allan sonrió. Bridgette era una gran chica que esperaba Félix le diese la oportunidad algún día.

Se pusieron a preguntar a los alumnos sobre lo acontecido o si habían visto a algún sospechoso. La respuesta fue la misma. Nada.

Incluso las fans de Félix estaban horrorizadas y prometieron ayudar en lo posible. Todo parecía inútil hasta que llegando la hora de que el club de esgrima empezara sus prácticas, un chico al fin les dio algo.

-Sí, he visto a alguien raro.- dijo poniendo su casco bajo el brazo. Bridgette y Allan que estaban solos casi quisieron abrazarlo.

-¿Cómo era esa persona?- preguntó Allan.

-Pues era un chica. Bajita de gruesas gafas y con una chaqueta morada. Le tomaba fotos con una cámara de tipo profesional. Pero se escondía en la esquina o bajo las escaleras. Como Félix es muy famoso pensé que era una de sus fans.

Para mala suerte.

Pensó Bridgette con pesar.

-Te agradecemos mucho la ayuda. Nos has hecho un gran favor.- el chico se fue y Allan miró a Bridgette.

-¿Piensas lo mismo que yo?

-¿Que esa podría ser nuestra acosadora? Seguro.- los dos chocaron puños sin ver que alguien se acercaba a ellos.

-Hola.- Bridgette sintió un escalofrió. He allí la reina del hielo.- ¿Saben por qué Félix no vino hoy a la práctica?- preguntó directo al grano, aunque a Bridgette le sonó más como una orden, Allan fue quien respondió.

-Quizás no sepas pero sucedieron hoy cosas muy desagradables a Félix y tuvieron que llevarlo a casa.- Kagami frunció el ceño.

-Quiero saber lo que ocurrió. Y si eso impidió que Félix viniera a esgrima también quiero ayudar.- Bridgette abrió los ojos como platos.

-¡¿Cómo?! Qui-Quiero decir... Sería muy amable de tu parte, Kagami.- intentó disimular su disgusto.

-Por supuesto. Haría lo que sea por ayudarle.

-Nosotros también.- contestó Bridgette apretando los dientes y Allan pudo sentir la clara tensión entre esas dos.

-Eh, ¡perfecto!- exclamó entre las dos.- Toda ayuda se acepta. ¿No es así, Brid?

-Claro.- respondió Bridgette y Kagami le dedicó una sonrisa de superioridad que hizo a Bridgette rechinar los dientes.

-Entonces dejen voy a cambiarme. No vale la pena estar en la clase sin Félix aquí y seguro necesitan ayuda competente.- se dio la vuelta y Bridgette se jaló sus coletas furiosa. Allan rápidamente puso sus manos en sus hombros para evitar que le saltara encima.

-Tranquila. Respira profundo y cuenta hasta diez. Esto lo haces por Félix, ignórala, piensa que es como Claudia.- Bridgette gruñó. Allan tenía razón, lo hacía por Félix y por ello no negaría cualquier ayuda que sea.

Al llegar a la cafetería fue una sorpresa para algunos ver a Kagami llegar con Bridgette y Allan, pero Bridgette se sorprendió más de ver a Luka hablando con sus amigos.

-¡Luka!

-Hola, Bri-Bri-Bridgette.- Bridgette rió.

-Aww, ¿nunca lo vas a olvidar, cierto?

-Jamás. Acabo de llegar y quise saludar y pedirte uno de tus famosos quichés.- el estómago de Bridgette se revolvió y Luka la vio contener una arcada.- Bridgette, ¿qué te ocurre?

-Yo... lo siento, es que ha pasado algo... espantoso.

-Yo diría asqueroso.- soltó Claude que se puso al lado de Bridgette mientras pasaba su mano por su espalda. Luka arqueó la ceja confundido.- ¿Te sientes mejor?

-Gracias Claude. Eres muy amable.

-¿Qué fue lo que te puso así?- preguntó Luka preocupado y Allegra contesta al ver a su amiga tan pálida.

-Siéntense y les diremos lo ocurrido.

-Y mejor no pidan nada para comer.- agregó Claude.

Cualquiera que pasara por fuera de la cafetería vería solo un grupo de jóvenes que pasaban el rato, a excepción que Luka y Kagami pusieron su peor cara al escuchar el macabro relato.

-¿Y aun te sientes mal, Bridgette?- preguntó Luka claramente preocupado.

-Estoy bien. Solo que tardaré un poco en volver a ver o probar un quiché.

-Concentrémonos en lo importante.- cortó Kagami el momento de forma tan hosca que las chicas la miraron de mala forma.- ¿Qué es lo que ha descubierto y quien podría hacer esto?

-No conocemos a nadie.- dijo Claude pensativo.- Ni Claudia estaría tan loca... o eso creo.

-¿Que tal Selina?- preguntó Allan.- Ella estaba cuando lo de Claudia y en el salón.

-Eso sería como si dijeras que pudo haber sido cualquiera, todas las chicas de la clase estaban allí.- contestó Aly con tono cansado.- La moderadora del sitio me envió un correo. Me dijo que hoy le salió un compromiso y que podía vernos mañana.

-Yo creo que he visto a alguien sospechoso. Una chica.- todos se giraron a ver a un Luka que parecía pensar mirando a la nada, Bridgette fue la primera en preguntarle.

-¿Cuando la viste?

-Hace un par de días. Era una chica con una cámara de fotos. Tenía un suéter largo y morado y gafas gruesas. Fui por Juleka ese día y la vi merodear cerca de los casilleros.

-¿De casualidad la chica tiene un peinado en moño alto y lleva una mochila negra?- preguntó Allan que veía en un punto en el ventanal.

-De la mochila no vi ninguna pero si lo del peinado.

-Pues bien… ¡ALLI ESTÁ!- todos casi se desnucaron pero la vieron. Una chica bajita con la misma descripción y con una vieja cámara de fotos que colgaba de su cuello se dirigía al instituto. Todos se levantaron al mismo tiempo en una perfecta sincronía.

-¡ALTO AHI!- la chica se giró al escuchar la potente voz de Aly y esta se echó a correr alejándose de la escuela.

-¡ALTO EN NOMBRE DE LA LEY!- gritó Claude en un dramático inicio de carrera.

Todos corrieron. La chica para ser bajita era muy rápida pero Bridgette también lo era. Aunque Kagami pronto se puso a la par y tras dedicarle una mirada de desafío y burla a Bridgette aceleró el paso dejándola un par de metros atrás. Bridgette se sintió furiosa por su actitud. Aceleró pero Kagami era veloz, así que al ver en la calle por delante un café exterior se detuvo frente con un mesero que era Sam, ni siquiera se había dado cuenta que estaba frente a su trabajo de medio tiempo.

-¿Bridgette?

-Lo siento. Tomaré esto, prestado.- tomó la bandeja de Sam y al ver enfrente a los hombre de limpieza de la ciudad con una gran manguera entre sus manos mojar las calles y un poste deseó que toda la suerte de Ladybug estuviese con ella. Lanzó la charola con todas sus fuerzas hacia adelante donde golpeó el poste y luego la manguera que escapó de las manos del trabajador y mojó con su potente chorro a la chica que cayó al suelo. Kagami se detuvo, estuvo a un par de segundos de atraparla y volteó a ver a Bridgette con ceño fruncido.

-¡Bien!- celebró Bridgette y se acercó para ver a la chica que yacía en el suelo. Esta se quejó pero al alzar la vista y ver a las dos chicas sabía que estaba en problemas.

La sentaron bruscamente en la banca de la plaza.

-¡Auch! ¡Cuidado! ¡Me pueden arruinar la cámara! Si es que no me la han arruinado.

-Tu cámara es lo que menos debería preocuparte.- siseó Kagami con clara amenaza y la chica se encogió en su asiento. Todos los demás llegaron pronto jadeando y sudando por el ejercicio.

-E-Esto no lo vuelvo a hacer... ¡jamás!- exclamó Claude y Allan casi parecía arrastrar los pies.

-En serio necesitan hacer más ejercicio…- murmuró Bridgette dándoles unos segundos para poder recuperarse y seguir con el interrogatorio. La chica se sintió intimidada cuando Aly avanzó.

-Ya está bien. ¿Quién eres y porque le tomas fotos a Félix?- la chica la miró ofendida.

-Que sepa no es delito tomar fotos.

-Lo es si la persona ha recibido un gato muerto empalado.- esta vez fue Sam que llegaba a por su bandeja.- ¿Es ella?

-Puede ser.- contestó Bridgette cruzándose de brazos y la chica los miró con grandes ojos.

-He-Hey. Esperen. ¿Gato, dicen? Creo que esto es un gran malentendido.- Sam se cruzó de brazos como Bridgette.

-Pues a cantar pajarillo. Que no tenemos tu tiempo.- la chica se dio cuenta que hablaban en serio y tomó aire antes de hablar con cuidado de lo que diría.

-Me llamo Violet. Voy a otro instituto. Al Rose Marie.

-Ese está algo lejos del nuestro.- interrumpió Claude y la chica solo asintió.

-Lo está. Me toma media hora en autobús llegar a su escuela.

-¿Lo haces por Félix?- preguntó Bridgette y la chica asintió.

-Sí y no. Soy parte de su club de fans. Tengo tarjeta de membresía. Pero no soy tan fanática.- Allegra torció la boca.

-No eres fan y dices tener una tarjeta de membresía, perdona la duda.

-¡Pero no soy fanática de él! Sino de su trabajo en la cámara.- dijo con resolución.- Me gustan sus fotos y el trabajo de su fotógrafo. Yo quiero ser fotógrafa cuando crezca. Por eso tengo mi cámara siempre en mano.- Aly volvió a tomar la palabra.

-¿Entonces por qué le tomas fotos si no eres su fan?

-Alguien del sitio me contactó hace tiempo y me dijo que si podía hacerle el favor. A cambio de una buena paga.- Kagami di un paso al frente.

-¿Quién?

-No sé su verdadero nombre. En el sitio se hacía llamar Cutiegirl65. Y luego dejó de hablarme en el sitio y le pasé mi mail. Me deja el dinero en mi taquilla todas las mañanas después de cada entrega y luego me pide tomar más fotos. Necesito el dinero, si no juro que no lo haría. ¿Pero dijeron algo de un gato muerto?- preguntó preocupada.- Yo tengo un gato... ¿Qué le pasó a ese gato?

-No quieres saberlo.- contestó Allan con dureza y la chica bajó la mirada avergonzada.

-Miren. Les pasaré su correo. Pero les juro que no tengo nada que ver. Incluso me alegro de ya no hacer esto. Esa chica siempre se quejaba que hacia un pésimo trabajo aunque me pedía más. Les diré todo lo que sepa aunque no es mucho.- Bridgette sonrió levemente y puso su mano en su hombro.

-Gracias Violet. Eres una muy buena persona.- la chica bajó la mirada asintiendo muy levemente, aún avergonzada por involucrarse en tal situación.

Félix estaba en la oficina de su padre, se veía furioso, incluso Natalie no parecía a gusto a su lado. Intentó que su voz saliera con normalidad antes de hablar.

-¿Me has llamado padre?

-Sí, Félix. Te llamé para comunicarte que ya no volverás a la escuela.- Félix sintió como si lo hubiese golpeado.

-No puedes hablar en serio.

-Por supuesto que sí. Volverás a tus clases privadas regulares empezando la próxima semana.

-Pero perderé el año.

-No lo harás. Podrás seguir al corriente desde aquí.

-No puedes. Deseo seguir en la escuela.

-¿Para qué? ¿Para que vuelva a pasar lo de esta tarde? No lo voy a permitir. Y tienes todo lo que necesitas aquí.

Mentira... Félix no tenía todo. Le faltaba lo más importante.

-No quiero dejar de ir a la escuela. ¡No por culpa de una loca fan!

-¡Suficiente!- su padre golpeó su escritorio y se levantó de su lugar.- Ni una palabra más sobre esto, Félix. No volverás y punto.- Félix quiso gritar, golpear y romper algo. Pero no podía, aun no. Y tragándose todo su enojo logró escupir las palabras.

-Sí, padre.- salió hacia su cuarto donde cerró la puerta con fuerza.

Todo se había ido al demonio, lo único que pudo salir bien fue deshacerse de la nota donde lo delataba como Chat Noir. Su identidad descubierta, esto ya no era obra de mala suerte, era una maldición.

Vio el cielo nocturno y apretó los puños mirando la luna llena iluminar la noche.

-Plagg...- el kwami no dijo nada. Se dejó absorber por el anillo porque su portador necesitaba con urgencia salir de allí…

Chat Noir corría, golpeaba, arañaba cada espectacular donde apareciera la imagen de Félix Agreste, el modelo, el perfecto hijo de Gabriel Agreste, el que todos gustaban por ser un Agreste. ¡Hasta Bridgette lo prefería a Chat Noir! Se sentía exhausto de repente. Y tras llegar a su destino, se preguntó por qué necesitaba el consuelo de esa persona. Aterrizó en el techo, tocó la puerta de la trampilla y en poco Bridgette se asomó con su pijama ya puesto.

-¿Chat Noir? ¿Qué haces aquí?

-Yo solo... ¿puedo pasar?- hubo algo que hizo que Bridgette no se negara. Se veía demasiado vulnerable y triste.

-Pasa.- Chat entró y casi se arrepintió al ver el muro con varias de sus fotografías.- ¿Deseas algo? Tengo variedad de té y zumos.

-¿Por qué te gusta ese chico?- escupió con recelo mirando las fotografías.- ¿Es por su fama? ¿Su dinero? ¿O su apellido?- ella lo observó confundida.

-Chat no te entiendo.

-Solo... responde, ¿qué te gusta de ese niño de papi?- apretó sus labios formando una línea recta en estos y Bridgette suspiró resignada.

-Por ninguna de esas cosas. La fama o dinero no me atraen, ni mucho menos su apellido. Ven, ven gatito...- lo guió al diván para que se sentara.- Félix me gusta por... ser él.- ella río.- Pienso que es genial y muy inteligente, pero lo que me atrajo de él fue que tiene un buen corazón. Defiende a sus amigos a su manera, aunque lo oculta es alguien muy expresivo y se nota por los pequeños gestos que hace cuando lee. A veces sus ojos brillan como los de un niño cuando ve algo que le interesa y sin que nadie lo vea hace pequeños gestos para otros, como cuando Claudia le rompió una carta a mi amiga Rose para el príncipe Alí, Félix la apoyó para que le viera; o cuando Nathaniel perdió su lapicera, Félix le regaló una nueva porque la encontró en la basura por culpa de Claudia; Y conmigo… me ha ayudado algunas veces cuando meto la pata, y el primero gesto que hizo por mí… bien, solo diré que Félix es una persona brillante que busca ocultar ese gran brillo que tiene.- con cada palabra Chat la miraba cada vez más asombrado, ¿el brillante? Nunca se había considerado así, bueno, quizás como Chat Noir.- Aunque no le guste salir siempre encuentra un modo para estar con sus amigos. Creo que tiene un gran corazón y la sonrisa más bonita de todas.- Bridgette lo miró con un brillo de cariño en sus ojos.- Félix es la persona que yo, oh...-Chat la abrazó de repente y esta sonrió correspondiendo al abrazo.- ¿Has tenido un mal día?

-El peor...

-Mañana será otro día, Chat. Y verás que uno mejor.

Chat asintió. Contento por esas palabras y más decidido que nunca a no dejarse intimidar por esa loca acosadora. Volvería a la escuela de una forma u otra. No le daría esa satisfacción...

Bridgette barría las hojas frente al establecimiento esa mañana. Ya pasaban de las ocho y poco a poco los clientes habituales llegaban. A Bridgette le alegraba que fuera sábado, así esa psicópata no estaría cerca de Félix. Pero estaba realmente preocupada por él. Allan tenía razón, el señor Agreste podría sacarlo de la escuela si quisiera. Si lo hizo por un libro, ¿por qué no con esto?

Suspiró. Y de repente sintió un fuerte agarre en su hombro.

-Bridgette.- una voz masculina y siseante la llamó, y al girarse vio unos enormes ojos amarillos que brillaban con el sol.

-¡Un akuma! ¡Aaaah!- su escoba golpeó en la cara al extraño ser y este reaccionó quejándose de dolor y gritando.

-¡Soy yo boba!- Bridgette logró reconocer ese tono furioso de voz.

-¿Eh? ¿F-Félix?

Sintió que le daba algo. Estaba… cambiado. El perfecto cabello era una melena salvaje pero recogido de un lado con unos pasadores negros, tenía unas estilizadas y redondas gafas de tinte amarillo, una camiseta sin mangas negra y que se ajustaba a su estilizado cuerpo, unos jeans rotos, una chaqueta verde estilo militar gastada con un gorro con forro de pelo negro en las orillas que no tenía puesto y zapatillas deportivas. Ese aire punk y casual lo hacían ver tan... sacó su celular y tomó la foto para inmortalizar el momento.

-¿Por qué la foto?- reclamó el rubio.

-¡Te ves tan guapo! ¡Es la primera vez que te veo así! ¡Te pega ese estilo!- Félix se sonrojó ligeramente.

-Ya, gra...

-Te ves tan bien como Luka.- eso le molestó y su mano atrapó su rostro apretando sus mejillas.

-¿Quien luce como quién?- apretó sus mejillas haciendo que hiciera un gracioso gesto pero se detuvo cuando una anciana se acercó a ellos.

-Buenos días, Bridgette.

-Buenos días madame Luchell.- la mujer le dedicó una triste sonrisa y entró a la cafetería. Bridgette miró a la mujer donde por los ventanales veía a su tía atenderla.- El gato de ayer era suyo.- Félix la miró perplejo unos segundos y luego miró a la anciana.- Se llamaba Risueño, lo tenía desde que era un gatito. No lo reconocí hasta que ella vino ayer a preguntar si lo habían visto... No tuve valor de decirle lo que le pasó.- Félix tensó la mandíbula.

-Hiciste bien...

-Mis tíos piensan lo mismo. Creo que es preferible que crea que lo atropellaron.- Félix asintió sin apartar la vista de la anciana.

-La vamos a detener.- ella le sonrió pero Félix al verla de reojo supo que era una sonrisa triste, porque no vio el brillo característico de sus expresivos ojos…

-¡Me vas a matar de un disgusto!- le gritó Allan desde el teléfono mientras Félix y Bridgette caminaban hacia su destino. Félix hizo un gesto muy tipio de su padre de frotase el puente de la nariz y suspiró a lo bajo.- Nos ha llamado la asistente de tu padre y ese guardaespaldas tuyo no bromea cuando te busca. Casi me da un infarto cuando lo vi en mi casa.

-No seas dramático. ¿Lo has perdido?

-¡¿Y tú que crees?!- los gritos se escuchaban más fuertes y Bridgette aguantó la risa.

-Te deberé una muy grande Allan.

-¡Me deberás diez por esta! Tu padre está como una cabra.- colgó y Félix guardó su teléfono.

-Se nota que te quiere mucho.

-Allan puede ser algo explosivo, pero estoy acostumbrado.

-No Allan. Tu padre. Debe estar muerto de la preocupación, y eso quiere decir que te quiere demasiado.- Félix hizo un amago en su boca.

-Mmm... tal vez.- muchas veces dudaba de ello, pero momentos como este le hacían creer que esa fase fría y controladora quizás sea su forma de quererlo y protegerlo desde la muerte de su madre.

Notó que Bridgette lo observaba, con una amplia sonrisa como si adivinara sus pensamientos. Fijó su vista al frente ignorándola pero escuchando una pequeña risa. En poco llegaron al Campo de Marte donde sus amigos ya les esperaban. Incluyendo a Luka y Kagami que su presencia los dejó clavados en su sitio.

-¿Qué haces aquí?- preguntó Félix ignorando la reacción de sus amigos a su atuendo. La pregunta iba para Luka pero Kagami respondió.

-Obviamente para ayudarte. ¿No creerás que te dejaría después de lo ocurrido?- la cercanía de

Kagami casi la hace desear abalanzarse entre los dos pero se abstuvo de hacerlo.

-Que buena amiga eres...- sonrió tensa y Kagami le sonrió altiva.

-No solo soy su amiga. ¿Cierto, Félix?- su mano se puso en el pecho de Félix y Bridgette estuvo a punto de jalarse las coletas furiosa de no ser por la mano de Luka en su hombro.

-Yo no podía dejar a mis amigos en apuros. Mucho menos a ti Bridgette, después de lo de ayer.- Bridgette lo miró embelesada y Félix gruñó a lo bajo al ver su reacción.

-Yo soy el acosado, no ella.

-Lo sé. Sin embargo, Bridgette también ha sido una víctima. No solo tú. Por cierto, me gusta tu nuevo estilo.- Félix abrió la boca pero Aly se le adelantó.

-Bueno chicos, menos cháchara. Vamos a casa de la moderadora de tu página. Vive en el Rue de Laos, no está lejos.- Félix pareció dudar, ¿por qué esa dirección se le hacía conocida?...

-¡Félix!- ahora recordaba. Wayhem le abrazó con fuerza y Félix le dio como pudo unas palmaditas en la espalda para que lo soltara y dejara respirar.

-Hola Wayhem. Me alegra verte.- el chico se separó, ya no vestía como él, o casi. La camisa tenia las mangas recogidas hasta los codos y el botón del cuello abierto, no tenía chaleco y usaba jeans grises y mocasines negros.- Me alegro ver que te han servido los consejos de moda que te di.

-Tenías razón. Me siento mucho más cómodo. ¡Pero mírate! ¡Te ves genial! ¿Vas a cambiar de estilo? ¿O es una nueva publicidad de la nueva temporada?

-Eh… es algo complicado.

-Hola Wayhem.- saludó Bridgette y este la saludó casi del mismo modo que a Félix pero ella no se quejó.

-¡Bridgette! Te ves muy bien. ¿Al fin has aceptado ser parte del club de fans?

-Lo siento. Soy fan independiente.

-Espera, espera.- interrumpió Aly.- ¿Tu eres Felicitifan01?

-El mismo. No sabían que eran amigos de Félix. ¿Pero por qué me han contactado? ¿Ha ocurrido algo?- Félix esta vez respondió.

-Deja te explico...

En menos de diez minutos Wayhem los hacia pasar a su cuarto donde estaba el ordenador.

-¡Es horrible! ¡Asqueroso! ¡Una abominación! No puedo creer que haya gente así de enferma.- tecleó en su computadora y mostró un perfil.- Ella se hacía llamar Cutiegirl65 al principio era como todos los demás, relacionándose con temas sobre el trabajo de Félix, compartiendo fotos, experiencia o escribiendo historias.

-¿Historias?- preguntó Sam confundido. Bridgette asiente.

-Se llaman fanfics, algunos crean historias relacionadas con series, películas o personajes ficticios.- Félix sintió un escalofrío y Wayhem asintió.

-Ajá, pero poco a poco esta chica se volvió... perturbadora.

-¿Cómo es eso?- Aly se sentó a lado de Wayhem y este tecleaba ágilmente.

-Empezó con poemas algo extraños, luego inició temas más oscuros; después hizo un apartado de cómo hacerle un altar y luego sobre como secuestrar a Félix. Algunos se toman de broma esas cosas, pero terminé por expulsarla cuando me di cuenta lo perturbada que estaba. Cartas, dibujos, y hasta amenazó a varios usuarios que decían algo personal de Félix como haberlo visto o pedido un autógrafo. Hablé con otros moderadores y nos pusimos de acuerdo en excluirla de todos los foros.- Aly sin mirar a Wayhem preguntó.

-¿Tienes su dirección IP?

-Claro. Incluso puedo darte su número de teléfono y correo pero no sé si aún siga vigente.

-Dámelo. ¿Me permites tu computadora? ¿Dónde tienes lo que ha publicado?

-Actualmente se ha borrado casi todo pero debo tener un respaldo.- Bridgette sonreía al ver a Aly tan seria.

-Aly se ve tan profesional...- Allegra ríe a lo bajo.

-Sí, cuando está en su modo de reportera es imparable.- Allan sintió su pecho hincharse de orgullo y Félix sintió cierto alivio depositarse en su cuerpo.

-Bien. Con esto sabremos donde está. Claude, Sam y Allegra irán a la dirección del mapa que les estoy mandando, Allan y yo iremos donde supuestamente es su domicilio. Y Félix, siento decirlo pero debes esconderte por mientras.- Félix frunció el ceño molesto.

-Debes estar bromeando. Sé cuidarme solo.

-Quizás, pero ¿qué mejor guardaespaldas que estos tres?- dijo señalando a Bridgette, Kagami y a Luka. Bridgette vio de reojo a Kagami no muy contenta con la idea.

-Tal vez Félix tenga razón...

-Yo estoy de acuerdo en estar juntos.- dijo Luka mirando a Bridgette.- Así me sentiré tranquilo de que tú también estés bien.- Bridgette se había quedado muda dejando a Luka tomar su mano y Félix al verlos gruñó a lo bajo apretando los puños. Desde su escondite Plagg estaba seguro de escuchar a su portador rechinar los dientes.

Todos salieron de allí sin ver o notar a la chica que estaba apenas y escondida en la esquina. Claro, siempre era lo mismo, nadie, nadie la notaba. Ni siquiera en su casa. Pero estaba bien, porque eso le había permitido saber los secretos de todos. Y averiguar el mayor secreto mejor guardado de Paris, la identidad de Chat Noir. Vio a su Félix y le disgustó en sobremanera su vestimenta. Ese no era su estilo, ni siquiera se parecía a algo cercano a Chat Noir. Miró a Wayhem despedirlo y darle un efusivo abrazo. Maldito estúpido. Copiando el estilo de Félix que no le pegaba en lo más mínimo. Y esa chica, ¿quién era? Kagami, claro, apodada la reina de hielo. Estaba demasiado cerca de él. Ya le enseñaría, ¡le enseñaría a todos quien era! Seguro ya pronto sabrían quien era ella, así que ya no podía esperar en las sombras. Era hora de dar su última jugada y llevar a su amado con ella a las sombras...

Félix no estaba del mejor humor. Y eso se debía a que estaba ahora escondido en el interior del barco de la familia Couffaine cuando quería ir y detener a esa loca él mismo, su lado Chat Noir quería salir. Dentro del camarote de Luka, veía a este tocar unos acordes mientras Bridgette lo escuchaba con la mano en el corazón escuchando la melodía en su guitarra. Un piano iba mejor con Bridgette, estaba seguro. Kagami que había estado vagando por el lugar se sentó a su lado igual de aburrida que él.

-¿Molesto porque te pierdes de la acción?- Kagami podía leerlo tan bien que no lo iba a negar.

-Quería verla de frente y decirle varias cosas.- Kagami sonrió.

-A mi también me hubiera gustado. Pero si esa persona fue capaz de hacerle eso a un gato, mejor no pensar en lo que te habría pasado a ti.- eso hizo gruñir a Félix, no era débil, si bien podía con un akuma una chica psicótica no era rival para él.- Solo ten paciencia.- la mano de Kagami se posó sobre la de Félix, que no la apartó, pero al voltear a ver a Bridgette, esos ojos azules tan brillantes miraban hacia sus manos y ella desvió la mirada con expresión triste. Félix apartó la mano. No supo por qué pero sintió como si estuviese cometiendo algún acto de traición, y no solo por Ladybug.

-¡Ayuda! ¡Por favor!- todos se miraron entre sí y salieron del camarote. Al salir vieron por la cubierta a una chica completamente empapada y que inútilmente intentaba sacar una bicicleta del Sena.

-¡Espera un poco!- Bridgette y Luka fueron quienes salieron a ayudar a la chica a sacar su bicicleta del río.

-G-Gracias ¡achoo!

-¿Estas bien?- preguntó Bridgette preocupada. La chica vestía una camiseta ancha de ciclista, unos shorts negros pegados y unas zapatillas deportivas. Su cabello rubio era una masa pegada a su cráneo.

-N-No lo estoy.- le castañeaban los dientes.- I-Iba en mi bici y alguien me ha empujado mientras corría... n-ni siquiera se paró a ver si estaba bien.

-A veces pasan corredores y como llevan cascos no se fijan ni que hacen.- dijo Luka que miraba la bicicleta con la rueda abollada y Bridgette sintió pena por la chica.

-¿Vives muy lejos? Podemos ayudarte a secarte un poco.

-G-Gracias...- la guiaron a barco, estaba helada y no paraba de temblar, Félix se acercó y le puso la chaqueta que tenía. Sabía por experiencia lo frío que podía ser el Sena.

-¿Podrías prestarle algo de tu hermana?- preguntó a Luka y este lo pensó.

-No sé si son de la misma talla pero veré si encuentro algo de Jule. Aunque si sabe que toqué sus cosas mata.

-Yo te ayudo.- se ofreció Bridgette amablemente. Kagami que veía a la chica entrecerró los ojos sin apartar la vista de esta claramente desconfiada…

-No me lo puedo creer.- Allegra vio el hotel de Le Grand Paris y Claude negó con la cabeza.

-Tienes que estar bromeando.

-Pero si lo piensas es la opción más lógica.- dijo Sam con el ceño fruncido. Pasaron al interior gracias a Allegra, cuya familia era una de las más ricas de Paris, por ello el guardia no les dijo nada. Fueron al ascensor y Allegra llamó a Aly.

-Aly, no te creerás donde estamos.

-Nosotros todavía no llegamos a nuestro destino, estamos en la esquina. ¿Dónde están?

-En el Grand Paris.

-¿Es broma? ¿La señal del teléfono los llevo allí? Hemos llegado a la casa que marca la dirección IP pero si Claudia está detrás de esto esta vez le dejaré los labios reventados y no hinchados.

-Has fila amiga.- al llegar a la habitación tocó a la puerta y la voz de Claudia se escuchó detrás de la fina puerta madera de caoba.

-¿Quién es?- abrió y observó con claro disgusto a sus compañeros.- ¿Que rayos hacen aquí?

-Venimos a verte y decirte cuanto te extraños.- la ironía de Claude hizo que Claudia profundizara el ceño fruncido.

-Muy gracioso. ¿Qué se puede esperar de un actor de quinta?- iba a cerrar pero Sam puso su pie antes de que lo hiciera

-Tenemos que hacerte unas preguntas y no nos iremos sin respuestas.

-¿Cómo te atreves? No estoy presentable.- dijo ante la bata de seda negra que tenía encima. Claude sonrió.

-Mira Claudia, ayúdanos y nos iremos lo más rápido posible. ¿No quieres que sea todo más fácil?

-¿Qué son? ¿Policía bueno y policía malo? No me hagan reír. Lárguense o llamaré a seguridad.- antes de que intentase cerrar Allegra fue quien empujó la puerta haciéndola trastabillar y cayendo al suelo sobre su trasero.

-Sí, él es el bueno y él el malo. Y yo soy la perra que como a no hables te vas a arrepentir por el resto de tu vida.- esta vez Claudia no dijo nada y Claude y Sam sintieron que su respeto por Allegra se duplicó al igual que su temor…

Aly tocó el timbre de la puerta y Allan negó ante la falta de respuesta.

-Déjalo ya Al. Seguro Claudia dio una dirección falsa.

-Solo quiero comprobar Nino.- su teléfono sonó y respondió.

-¿Allegra?

-Aly, ¿tienes el teléfono de nuestra acosadora? Necesito que llames ya que nuestra sospechosa número uno se niega a seguir hablando.

-Espera, Allan llamará...

Al mismo tiempo Félix estaba en la cubierta tomando aire fresco, empezaba a sentirse claustrofóbico con tanta gente abajo. Kagami miraba a la chica que caminaba como si viera el lugar deteniéndose con la guitarra que Luka había dejado.

-Dijiste que te caíste. ¿Caíste al Sena?- la chica le daba la espalda y asintió.

-Me empujaron y caí con mi bicicleta.

-¿En serio? Porque tus zapatillas no suenan mojadas.- la chica sonrió y Kagami la tomó del hombro para darle la vuelta.- Eres tú quien a...- la amenaza quedó incompleta. Kagami sintió un duro golpe que la hizo ver luces y luego oscuridad. La guitarra fue puesta en su lugar nuevamente y fue al compartimiento de Juleka que estaba en otro nivel…

El teléfono sonaba insistente y buscaron el sonido en la habitación.

-¡Lo encontré!- celebró Claude al tomar un pequeño bolso blanco de correa.- Ahora no puedes negar nada Claudia.- sacó el teléfono y Claudia frunció el ceño.

-Pues te equivocas Sherlock porque eso no es mío.

-¿Y de quién es entonces?- preguntó Sam ahora confundido…

Bridgette le pasaba algunas prendas a Luka.

-Creo que eso le quedará.

-Si mi hermana pregunta fuiste tú quien revolvió sus cajones. No quiero que llegue a pensar mal de mí.

-¿No sientes curiosidad por la ropa femenina?- bromeó mientras ordenaba todo.

-No si es de mi hermana o mi madre. Pero si estoy interesado en la ropa de alguien que conozco.- Bridgette se sonrojó.

-A-Ah, sí. Ya veo...- Luka se rió entre dientes por su reacción.

-Eres tan linda.

Click

Se giraron y vieron la puerta cerrada.

-¿La cerro el viento?- preguntó Bridgette y Luka al abrir la puerta apenas y podía mover el picaporte.

-Nos han encerrado.

-¡¿Qué?!- intentaron golpear y forcejear la puerta que tenía una silla atorada imposibilitando abrir la puerta.- ¡Félix! ¡Kagami! ¡Alguien!...

Aly seguía al teléfono esperando respuesta de Allegra cuando la puerta de la casa se abrió y al girarse Allan y Aly se quedaron con la boca abierta.

-¿Que desean?

-¿Estas de broma?

-U-Usted es…

-Disculpa...- Félix se giró y vio a la chica con la chaqueta entre sus manos.- Tu amiga te está llamando. Dice que necesitas entrar.

-Ah, gracias.- ella se hizo a un lado para dejarle pasar y este comenzó a bajar las escaleras…

-¿De quién es Claudia?- preguntó Allegra bruscamente y esta levantó su nariz con desdén.

-Esa bolsa de imitación solo puede ser de una persona...- Allegra abrió grande los ojos ante la obviedad.

-No puede ser…

Félix apenas y bajó el tercer escalón cuando sintió algo húmedo presionar su boca y nariz, con un aroma extraño y con toque dulce. Alguien lo apresó desde atrás y rápidamente su cabeza comenzó a dar vueltas. Hasta que sus ojos se pusieron en blanco, pareciéndole escuchar la voz de Bridgette gritando su nombre muy lejos...

-¡¿Selina?!- exclamó Allegra…

-¿Señor Raincomprix?- Allan pronunció su nombre con un nudo en la garganta al mismo tiempo que Aly escuchaba la voz de Allegra…

Bridgette ignoró el sonido insistente de su tono de celular. Ahora la melodía de Laura Nightingale la estresaba más que hacerla bailar. Luka golpeó con su hombro y esta se movió un poco pero el músico se tocó el hombro adolorido.

-Esto es más fácil en las películas.

-A un lado.- ordenó Bridgette y Luka obedeció al ver su expresión determinada. Bridgette se colocó en posición y una poderosa patada abrió la puerta partiéndola por la mitad y tirando la silla de paso.

-¡Félix!- Bridgette salió y Luka también viendo la destrozada puerta con grandes ojos.

-Juleka me va a matar.

Bridgette corrió hacia las escaleras donde por accidente pisó unas gafas amarillas que reconoció y la chaqueta verde estaba en el suelo. Sus ojos se llenaron de lágrimas al tiempo que Luka salía con una muy adolorida Kagami apoyada sobre él que tenía una muy fea herida en la cabeza.

-Félix... se lo ha llevado.

…..

Y… espero que les haya gustado! Lo sé, algo obvio, y algunos me lo dijeron pero después de estudiar un poco la actitud del personaje creo que con el siguiente capítulo lo entenderán mejor. Tmabién quisiera agregar que sobre el comentario del quiché del capítulo anterior, fue uno, con un pastel; dos, no fue directamente a mí sino a una muy cercana amiga; y tres… sí, atraparon a la loca que hizo eso y la expulsaron. Y bueno, ya el próximo es el final, y sin más qué decir…. UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!