oohoh, ohhoo esto sera lo mas picante que pillaran en esta serie hasta el momento. disfruten queridas y queridos.

-.-.-

"Nunca Jamas"

era un viernes por la tarde, el clima estaba tan agradable que era imposible no salir a pasear por alguna parte de la ciudad. las personas caminaban por las calles planeando sus actividades recreativas sea dentro o fuera de edificios. mira idea tenian un par de chicos que caminaban por las calles aledañas a la costa, disfrutando de la fresca brisa marina.

una vez más, Yusaku cito... quiso decir, le pidio a Ryoken encontrarse en persona para hablar sobre sus futuras estrategias y planes para no interferir el uno con el otro. sabian que era una tactica de doble filo por el simple hecho de poder ser traicionados entre ellos pero tambien era una medida de seguridad para ayudarse en caso de una emergencia que sobrepasara sus habilidades.

aunque para Specter y Soichi eran pateticas excusas para poder verse sin levantar sospechas de los Ignis, Takeru y los caballeros de Hanoi. esto lo sabían los chicos pero no lo dirian en voz alta. suficiente era ver las miradas burlonas de sus principales colaboradores.

el par iba en un agradable silencio, muy cerca uno del otro mientras miraban a sus alrededores a la vez, bebían un smoothie de sandia con menta. desde hace rato que habian terminado de charlar sobre sus planes pero ninguno parecía dispuesto a iniciar el distanciamiento o dar pauta para eso. si, esos momentos eran para ellos aunque sabían que era mala idea continuar juntos e intentando estrechar sus lazos.

sencillamente no podían romper un vinculo que se formo hace 10 años por varios motivos.

primero, el lazo se creo mediante una horrible experiencia. volviéndose una huella emocional que jamas desaparecerá de su piel y mente. por mas ayuda que recibieran, por mas motivos que tuvieran para superarlo, no podrían.

segundo, el destino estaba empeñado a unirlos. sea como sea. ¿Cuál era la probabilidad que volvieras a encontrar a aquella persona que le dio significado a tu vida tras 10 años y teniendo como pista nada mas que su voz y pocos recuerdos compartidos? si, era mano y obra del destino que estaban ahí de pie caminando juntos por la acera. ignorando parejas que iban de la mano y patinadores energéticos.

tercero. en el caso de Ryoken, se dio cuenta que realmente no esta interesado en romper vínculos con Yusaku mientras que este, esta mas que convencido que sus vidas estaban destinadas a unirse en algún punto.

solo bastaba un pequeño empujón.

entonces, fuera de todo pronostico. un chico de cabellos castaños y de actitud muy energética salía corriendo hacia ellos sin fijarse por donde iba. chocando estrepitosamente contra Yusaku derramando su bebida encima del bicolor de ojos esmeraldas.

-Viejo, lo siento tanto no quise-el chico de cabellos castaños es disculpo una y otra vez mientras se ponía de pie rápidamente y haciendo reverencias avergonzado.
-mira bien por donde andas- amonesto sin cuidado el mayor de ojos como estrellas mientras fruncia el seño molesto y ayudaba a Yusaku a levantarse.
-estoy bien Kogami-kun-en ese momento, el peliazul ignoro la sensación pegajosa de su piel por la sandia y su uniforme arruinado en tintes rojos por el hecho de que Ryoken le tomaba del brazo y su mirada se conectaba con la del mayor. su corazón incremento sus latidos al menos un 20% de su ritmo normal, haciendo que se ruborizara en el proceso.

Ryoken tambien se sintió del mismo modo al ver esos brillantes ojos mirarle expectantes e inocentes de todo mal. sus manos sudaron asi como sus mejillas se pintaron en rosa ante la paulatina cercanía ¿Cómo es que un chico con horrible pasado podia tener una mirada tan limpia? se sentía parte culpable por estar con Yusaku, el debía estar con otras personas mejores. pero no, se resistía a marcar distancia.

-¿estas bien?-entonces una cuarta voz, un poco mas profunda llamo su atención. haciéndoles salir de su burbuja y enfocarse con el perpetrador. cerca del atolondrado chico de cabellos castaños, llego un chico de cabellos de azul tan oscuro que parecía negro con ropa de motociclista.
-yo estoy bien... pero el chico.-continuo señalando con la mirada a Yusaku, todo empapado de aquella bebida roja.
-hay unos baños públicos pasando la siguiente esquina. quizá pueda ayudar-animo el recién llegado. Ryoken al notar que las personas empezaron a detenerse para mirarles, tomo la mano de Yusaku y agradeció la información. era la mejor opción, no estaban cerca de su casa y dudaba que Fujiki aceptara que le comprara ropa para no resfriarse.

sin percatarse que el simple hecho de estrechar sus manos provoco que Yusaku se sintiera en el cielo. no puedo evitar emitir una discreta sonrisa ante el calorcito que emitía la mano de su persona. Ryoken tenia manos grandes y ligeramente rasposas, seguramente por el contacto con la brisa marina o el simple hecho de que tocar los bordes ariscos de su casa.

cuando menos se lo espero, llegaron a los baños y para su desgracia, el contacto tan dulce se rompió para permitir que Yusaku entrara al pequeño cubículo e intentara lavar y secar sus prendas. suspiro ligeramente ante la nostalgia del tacto con la mano de Ryoken contra la suya y prosiguió a desvestirse el pecho, ignorando el pequeño escalofrio que recorrio su piel, abrió la llave del lavamanos y empezó a tallar las prendas para quitarles todo rastro de aquella bebida dulce.

tras unos minutos, había logrado dejarla lo mas limpia posible pero por mas que exprimía y sacudía la camisa blanca, continuaba húmeda. no tenia problema con ello, lo máximo que le podia pasar en usar una prenda húmeda era pescar un resfriado. apenas se había colocado sus mangas cuando escucha la puerta siendo golpeada gentilmente.

-Fujiki-kun-
-¿que sucede Kogami-kun?-pregunto el peliazul ligeramente nervioso como expectante. había visto esto en pequeños videos para mayores de 21 años, que tenían encuentros sexuales en cubículos de avión o baños públicos. intento no pensar en ello, lo que menos quería era una carpa en sus pantalones. además, era muy pronto para ello, aun no son novios.

-abre-bien, eso sonó muy sugerente. asi que tímidamente abrió la puerta y sin mucho mucha ceremonia, Ryoken le entrega una prenda y el mismo volvió a cerrar la puerta.
-imagino que tu camisa esta mojada, usa esa mientras se seca la tuya.-continuo explicando del otro lado de la puerta. entonces Yusaku vio con mayor atención aquella ropa que le había dado con absoluta curiosidad.

abrió los ojos con tremenda sorpresa.

era la camisa rosa que Ryoken estaba usando. ignorando por completo la posibilidad que su futuro novio se había quitado la ropa en plena via publica para entregarle esa prenda, Yusaku se dedico a tocar con adoracion la tela. tan suave y tibia por el calor corporal de Ryoken. despacio y dejándose llevar por el momento, la llevo a su rostro, aspirando el aroma que desprendia la camisa rosada. olia a la colonia de Ryoken, un suave aroma amaderado, cedro y azahar, combinado con la brisa marina y sal. tan fresco y especifico. el joven enamorado duro largo rato oliendo la prenda como un drogadicto a los fármacos. su cerebro había tomado vacaciones junto con su sentido común ante tal fragancia y tacto.

nunca jamas le regresaría esa camisa.

despacio, empezó a vestirse con esa camisa. le quedaba un poco grande pero no le importaba en lo absoluto. no evito pensar que el tibio calor que irradiaba era como si Ryoken lo abrazara gentilmente, que sus manos tocaban con delicadeza su vientre y tímidos roces acariciaban sus pezones. suavemente se abrazo a si mismo con mirada cristalina.

su Ryoken lo abrazaba y lo tocaba como si el estuviera hecho de cristal mientras el susurraba su nombre en tono delicado. un suave escalofrió recorrió su piel al dejar que su imaginación siguiera volando al volver a oler la prenda. gruño en voz baja al sentir una molesta presión por debajo de sus caderas.

no se escuchaba a Ryoken cerca de el y el ruido de la calle era suficiente para esconder sus evidencias sonoras. asi que sin pensárselo demasiado, bajo el zipper de su pantalón dejando salir a su ya despierto miembro.

...

felizmente Ignorante de lo que ocurria dentro de aquel baño.

Ryoken estaba parado a pocos metros del baño con sus mejillas rojas al recordar la vergüenza que paso al quitarse la camisa rosa para dejarse únicamente el Blazer gris y pasarle su prenda a Yusaku. no quería que se resfriara por andar caminando por la calle con ropa semihúmeda.

pero tambien le daba cierto morbo el querer ver a Yusaku usar su ropa. era como una forma sutil de decir que ese chico ya no estaba disponible. porque había tomado una decisión, el muchacho de cabello azul y ojos esmeraldas seria su pareja. llego a esa conclusión en el momento que sintió su mano estrechar la del usuario de Playmaker. el ciber terrorista sintió una poderosa descarga en su cuerpo que por muy poco logro disimular. en ese momento sintió ese calor contra su mano, supo que no querria volver a tocar otra mano que no sea la de Yusaku.

al final no le molestaría si Yusaku jamas le regresaba la camisa.

-.-.-.-.

se que se quedaron con las ganas de mas, pero como soy una autora muy perra de vez en cuando, les dejo ese poquito de lime y tierna perversión.

ojala les haya gustado corazones. les mando besos y abrazos y ya saben queridas. dejen un reviews con amor owo