"Mil años de espera"

Capítulo Tres: "Recuerdos"

Rini abría los ojos, parpadeaba repetidas veces para reincorporarse. Miró a su alrededor y reconoció a su hijo y a su esposo que estaban a su lado.

— Madre, que susto nos diste ¿Te sientes mejor? —Preguntó Endymion.

— Debió afectar la fatiga del viaje. El Médico que te examinó, dijo que te descompensaste. —Dijo Helios, mirando a Rini a los ojos fijamente.

— S-sí, eso debe ser —Dijo Rini intentando sentarse en la cama— ¿En qué momento me revisó un Doctor? ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?

Antes de que Helios pudiera responder, fue interrumpido cuando la puerta se abrió bruscamente, Serena entró corriendo.

— ¡Abuela! ¿Estás bien? ¡Me asustaste mucho! Lamento que te fatigaras de esa manera, es mi culpa, ni siquiera has almorzado adecuadamente por volver rápido al palacio porque yo te lo pedí. —Se lamentó Serena, comenzando a llorar.

— ¡No llores! Son cosas que pasan, no fue tu culpa ¡Ya estoy mejor! —Dijo Rini, acariciando a Serena en la cabeza.

— Así es, no fue tu culpa, si no mía ¡Perdón! No pensé que te afectaría tanto mi cambio, abuela. —Dijo Haru, entrando a la habitación.

— ¡No, no importa! Es tu cabello, puedes hacer lo que quieras con él. —Dijo Rini intentando sonreír.

— ¿Lo dices de verdad? Las mujeres de esta familia siempre han usado el cabello largo, es cosa de verte a ti, a mi bisabuela, mi madre, mi hermana. Yo soy la primera en cortarlo de esta manera. —Dice Haru, curvando una ceja.

— Te queda muy bien, me sorprendió el cambio, pero tampoco ha sido tu culpa. —Dijo Rini sonriéndole a su nieta.

— Tal vez era buena idea avisarle a tus abuelos sobre tu cambio de look antes de que te vieran, parece que la sorpresa fue demasiado grande. —Dijo Erika, entrando a la habitación, llevaba una bandeja con una taza de té para ofrecerle a su suegra.

— No se preocupen, está todo bien. Puedes hacer lo que se te plazca, Haru. Ya eres una estudiante de preparatoria, puedes tomar tus propias decisiones. —Dijo Rini, sorbiendo un poco de té.

— Gracias, la verdad es que este look me acomoda más. He dejado de lado el atletismo por ahora y entré a competir en motocross, donde me conocen como Haru-K. No me molesta si desde ahora en adelante me llaman así. —Dijo Haru sonriendo.

— ¿Por qué Haruka? —Preguntó Serena.

— Es Haru-K, lo dices mal. K es la marca de ropa deportiva que me auspicia. Pero ahora que lo pienso "Haruka" suena mejor, mejor díganme así. —Dijo Haru sonriendo victoriosa.

Rini dejó caer la taza al piso de la impresión. Todos la miraron boquiabiertos, cuando la taza voló en mil pedazos al estrellarse con el piso.

— Creo que es mejor que dejen descansar a Rini unos minutos. Avísennos cuando la cena este lista, por favor. —Dijo Helios sacando a todos de la habitación y ofreciéndose a limpiar los pedazos de la taza rotos.

— Puedo enviar a alguien a limpiar, padre. —Insistió Endymion y Helios cerró la puerta negándose.

Una vez que quedaron Rini y Helios solos en la habitación, Rini pudo hablar otra vez.

— Nunca me di cuenta de que Haru era la reencarnación de una de las Sailors Outers. —Dijo Rini casi en un susurro.

— El asunto es que están reuniéndose, pero aún no despiertan como sailors. Eso quiere decir que algo grande viene. Algo grande, como cuando despertaron las sailors Quartetto. —Dijo Helios.

Rini miró con angustia a su esposo, ambos sabían que lo que había ocurrido hace unos siglos atrás no había sido grato.

Un golpe en la puerta los interrumpió, Helios abrió lentamente y Diana apareció en el umbral de la puerta. Helios suspiró aliviado. Diana era la única en el reino con tantos años de vida como ellos, así que le contaron lo ocurrido.

— Está bien, no nos desesperemos. Hay que seguirles los pasos a esas chicas. —Dijo Diana.

— Empecemos por el principio. Rini, tú fuiste la última en hablar con la Neo Reina Serenity el día que partió de este mundo ¿Recuerdas que fue lo que hablaste con ella? ¿Hay algo en esa conversación que nos pueda aclarar lo que sucede ahora? —Preguntó Helios.

FLASHBACK

La neo reina Serenity se encontraba descansando en su cama. Su aspecto era de una mujer muy joven y hermosa aún, pero en la expresión de su rostro reflejaba mucho cansancio, especialmente por aquellas marcadas ojeras en el contorno de sus ojos.

— Madre, puedes usar el cristal de plata y vivir muchos años ¿Por qué no deseas que te afecte ya su poder? ¿Te estás dejando consumir? ¿Es qué aún no superas la muerte de tus guardianas? —Preguntó Rini a punto de llorar.

— Mi pequeña Dama, ya eres una adulta, así que no te mentiré. He vivido suficientes años para verte crecer, me he desvivido por la gente de la Tierra, he sido feliz con tu padre, he visto perecer a mis amigas, y ahora no me queda nada más por hacer en esta vida. —Explicó Serena.

— ¿Hay algo que no me estás diciendo, madre? Es decir, yo entiendo que después de la guerra, estuvieras algo decaída, especialmente por las sailors que se sacrificaron por ti. Pero ¿Por qué ellas no quisieron ser revividas por el Cristal? ¿Es la misma razón por la que ya no deseas usarlo tú?Preguntó Rini con angustia.

— Solo quiero terminar este ciclo y reencontrarnos en muchos siglos más. —Dijo Serena.

— ¿Con quién? ¿Con quién quieres reencontrarte? —Preguntó Rini.

— Yo he amado a tu padre toda la vida y en una vida pasada. En mi próxima vida, me reencontrare con otras personas que también fueron importantes, especialmente a una que deje ir. —Confesó Serena.

La voz de Serena se escucha lejana, sus pálidas mejillas comenzaron a humedecerse con las lágrimas. Rini comenzó a desesperarse.

— ¿Acaso en esta vida conociste a alguien que amaras más que a mi padre? —Preguntó Rini.

— No he amado a nadie más que a tu padre, es solo que... si esa persona hubiese llegado antes a mi vida, tal vez hubiese sido diferente, pero mi destino ya estaba escrito. —Confesó Serena y sus mejillas se ruborizaron.

— ¿Quién es, mamá? —Preguntó Rini ansiosa de una respuesta.

Serena acarició la mejilla de su hija con dulzura, quiso contestar a su pregunta, pero se sentía débil y cansada para seguir hablando.

— Ya es hora...—Susurró Serena.

De pronto, una luz entró por la ventana, era un resplandor que se movió por toda la habitación como si se tratara de una estrella fugaz, se sentía cálido y mostraba un color rojizo. Serena comenzó a cerrar los ojos lentamente, dejándose envolver por aquel resplandor. Sus labios dibujaron una sonrisa, entre lo que susurró casi imperceptiblemente "Seiya" y Serena se esfumó de este mundo.

FIN DEL FLASHBACK

— ¿Entonces ella ha renacido para reencontrarse con un amor imposible? —Preguntó Diana.

— Así fue como renació en este planeta la primera vez. —Dijo Rini.

— Según la historia, ella debería seguir atada al príncipe Endymion ¿Habrá cambiado la historia? —Se preguntó Helios.

— Pues al lograr su objetivo de encontrarse con Endymion y vivir junto a él, tal vez ya no era necesario que la princesa reencarnara para volver a amarlo. ¿Qué tal si renació solo para ser Sailor moon? Tal vez haya una catástrofe que solo ella puede manejar. —Dijo Diana.

— Pero el Cristal de Plata es de Rini ahora. —Dijo Helios.

— Pero en unos años más, pasara a ser de la heredera al trono y por lo que veo esa persona será Serena, de ser así entonces el cristal volvería a su dueña original. —Explicó Rini.

Alguien volvió a interrumpir la conversación llamado a la puerta. Erika les avisó que la cena ya estaba lista. Rini se sentía mejor, así que decidió ir hasta el comedor. Cuando llego ahí, Serena se encontraba sentada a la mesa junto a sus amigas y su hermana Haruka.

— Ahora que comienzas los exámenes finales, deberías dejar de lado tus vídeos de cantantes juveniles y dedicarte a estudiar. Así que te he contratado a una persona con excelentes calificaciones para que te prepare para los exámenes finales. Esta persona recibe clases avanzadas en mi escuela y eso que va a entrar a secundaria como tú. Te agradara, además lo necesitas. —Explicó Haruka.

—¿Por qué te tomas ese tipo de libertades? Me siento molesta por tus palabras, pero no puedo dejar de admitir que es lo que dices es cierto. —Dijo Serena suspirando con resignación.

Rini observaba la alegría de Serena, no podía creer que en alguna etapa de su vida, esa hermosa adolescente fuera su madre.

La cena transcurrió con tranquilidad. En varias ocasiones a Rini le pareció que Erika la miraba insistentemente, pero al mirarla de frente, desviaba la mirada o le sonreía.

Pasaron algunos días desde aquella cena. Rini le seguía los pasos de muy cerca a su nieta, necesitaba protegerla hasta su despertar. Incluso le sugirió estudiar con un tutor particular en casa, y así poder vigilarla de cerca, pero Serena se negó. Ella quería ir a la escuela como cualquier chica normal, quería tener amigos y relacionarse con las personas, independiente de su condición de princesa. Algo que su hermana Haruka, también había solicitado desde muy pequeña.

Serena estaba en el salón de estudios, Haruka le había dicho que ese día iría aquel tutor a ayudarla estudiar para los exámenes finales. La idea no le agradó del todo a Serena, pues era domingo y quería ir a comer pastel a la casa de su amiga Lita. Pero como Haruka la regañó y la tildó de irresponsable, Serena tuvo que quedarse y esperar.

— No es justo. Yo no quiero estudiar, yo quería ir a comer muchos dulces. —Dijo Serena en voz alta lloriqueando.

— Por eso traje estos pasteles para que comas junto a tu profesor —Dijo Rini entrando al salón de estudio con una bandeja de té y pasteles—. Discúlpame, me comí uno en el camino.

— ¡Abue! Papá me tiene prohibido comer en el salón de estudios. —Dijo Serena con asombro.

— Simplemente come y no se lo digas. —Dijo Rini, levantando las cejas de arriba-abajo.

Ambas rieron pícaramente, mientras devoraban un par de pasteles. Cuando tocaron a la puerta, se atragantaron del susto.

— ¿Qui-quién, quién es? —Preguntó Serena nerviosa de que fuera su padre, mientras Rini tragaba el pastel con ayuda de un poco de té.

— Soy el tutor. —Dijo una voz a través de la puerta.

— ¿Escuchaste eso, Serena? Era la voz de un chico muy varonil. —Dijo Rini en susurro, codeando a Serena.

— Es verdad y yo tengo la cara cubierta de crema. —Se lamentó Serena, buscando una servilleta.

Rini la ayudo quitándole una mancha de su blusa, mientras Serena le indico a su abuela que limpiara la punta de su nariz. Finalmente, Serena se sentó como una niña buena, mientras Rini caminó a la puerta para hacer pasar al joven.

— ¡Adelante, pasa! —Invitó Rini con una gran sonrisa.

— Gracias, su majestad. Es un gusto conocerla, mi nombre es Taiki. —Dijo el joven haciendo una reverencia en forma de saludo.

Rini quedó boquiabierta, no solo era un chico de la misma edad que su nieta, no solo era inteligente, educado y muy guapo, sino que le era familiar. Rini comenzó a mirar a Taiki de pies a cabeza, pero cuando lo miró directo a esos brillantes ojos color violeta, lo recordó.

FLASHBACK

Rini tenía solo seis años, se encontraba haciendo sus deberes de la escuela junto a su madre, cuando Sailor Mercury entró al salón de estudios agitada.

— ¡Serena, es urgente! ¡Tienes visita! —Dijo Mercury angustiada.

— ¿Qué? ¿Quién es? ¿Ocurre algo malo? —Preguntó Serena poniéndose de pie.

— Tienes que venir conmigo, se trata de... es... Taiki. —Dijo Amy, mirando a Rini de reojo.

Serena le indicó a Rini seguir con su tarea hasta terminar, ella debía atender un importante asunto. Rini no aguantó la curiosidad y salió tras su madre, quien corría hasta el jardín de rosas del palacio.

Un joven alto, de cabello largo color marrón, amarrado en una coleta, la esperaba. Al verla hizo una reverencia. Serena se veía contenta de verlo, pero a la vez preocupada. Rini no podía escuchar lo que hablaban, así que intento acercarse lo que más pudo para no ser vista. Lo único que alcanzó a escuchar, era sobre una guerra, el misterioso joven le hablaba sobre una catástrofe.

— ¡Rini! ¡No es bueno escuchar conversaciones ajenas! —Dijo Sailor Mars a Rini, haciendo que se exaltara.

Rini salió del lugar junto a Mars. Rini la llenó de preguntas, pero Sailor Mars le aseguró estar en desconocimiento de la situación.

— ¿Pero él quien es? —Preguntó con insistencia Rini.

— Es un viejo amigo de todas nosotras ¡No temas! Él no viene a nada malo, si es lo que te preocupa. —Le dijo Mars para calmarla.

Los siguientes tres días, el misterioso joven se hospedo en el palacio. En ese momento su padre se encontraba de viaje, por lo que tener un hombre que no fuera el Rey Endymion, era realmente raro para ella. Pero lejos, lo más extraño que ocurría, era que el tal "Taiki" paso esos tres días encerrado en la habitación prohibida, en la habitación donde su madre guardaba el preciado Cristal de Plata.

Rini le preguntó en muchas ocasiones a su madre el por qué de esa situación, y Serena siempre le respondió que se debía a que él lo necesitaba.

La noche en que Taiki se fue, agradeció a la Reina por su ayuda, luego observó a Rini y le dijo:

— Gracias por tu hospitalidad, pequeña Dama. Algún día coincidiremos en algún lugar. —Seguido de eso, beso su mano en un gesto de despedida, mirándola con aquellos ojos violetas tan gentiles.

Taiki salió del palacio escoltado por las Sailors Scouts, y minutos más tarde, Rini observó una estrella fugaz en el cielo, viajando a gran velocidad.

FIN DEL FLASHBACK

Rini comenzó a temblar ¿Cómo era posible que aquel hombre ahora fuera un jovencito? Estaba segura de que era el mismo Taiki de sus recuerdos, de ese que vio hace casi mil años atrás ¿Los mortales podían renacer como las Sailors? ¿Qué tipo de ser era ese hombre?

— ¿Se encuentra bien, su alteza? —Preguntó Taiki, al ver que Rini no reaccionaba.

— S-sí, lo siento... No esperaba que fueras tan joven. Haru dijo que asistías a clases avanzadas en su escuela. —Dijo Rini para salir del paso.

— Así es. Entraré a la secundaria, pero estoy en un nivel avanzado y voy de vez en cuando a participar a las clases de la preparatoria. —Explicó Taiki.

Serena comenzó a agitar su mano, desde su mesa, pues estaba esperando conocer a Taiki.

— Lo siento. Señorita Serena, es un privilegio para mí trabajar con usted. —Dijo Taiki haciendo una reverencia. A Serena le brillaron los ojos de la emoción, hasta que su abuela rió fuerte. Rini recordó lo perezosa que era su nieta y lo mucho que le costaría a este chico ayudarla en sus materias.

Rini salió del lugar para dejarlos estudiar, pensando el por qué alguien como Taiki estaba de vuelta ¿Qué tipo de persona seria él? Si ella no podía responder a esa pregunta, menos podrían Diana o Helios. Así que recordó un lugar que no había visitado y que posiblemente esa persona sí podría contestar a sus preguntas. Rini recurriría a la única Sailor que no murió, ni renació, a la única Sailor que mantenía sus recuerdos intactos, Sailor Plut, la encargada de proteger la puerta del tiempo.

Rini corría por el pasillo, mientras Erika la observaba a lo lejos.

Muchas gracias por leer. No estoy muy familiarizada con la plataforma de fanfiction, así que disculpen pero no sé como responder mensajes ._. pero agradezco mucho sus comentarios. Aún queda mucha historia, espero que les guste.