Capítulo Diez: "Rencores"
Había pasado casi un año desde el primer beso de Serena y Seiya, y desde entonces no se habían vuelto a separar. Seiya era el novio perfecto, amoroso, atento, divertido, guapo. Serena sentía que a su lado podía ser siempre ella misma, especialmente porque Seiya se integraba a su grupo de amigas de maravilla, siempre estaban haciendo cosas juntos y divirtiéndose en grande.
Lo raro era cuando Seiya la visitaba en el palacio, había conocido a su abuelo Helios, a las Sailors Quartetto, a su padre, pero su madre siempre tenía una excusa para no verlo, lo cual inquietaba un poco a Serena.
Por su parte Rini, fue la que más insistió en conocerlo, se mostró a él muy atenta y simpática, invitándolo a eventos para conocerlo mejor.
Un nuevo año escolar daba comienzo. Serena se reunía junto a sus amigas en la entrada de la escuela, cuando ella llegó, Amy y Lita ya estaban ahí.
— ¡Buenos días, Serena! Ya vimos la lista de este año, hay buenas noticias. —Le dijo Lita con entusiasmo.
— ¿De verdad? ¡¿No me digan que... somos compañeras?! —Dijo Serena con emoción, sus amigas asintieron sonrientes.
Mina se unía a la conversación.
— ¡Hola, chicas! ¿Por qué tan felices? —Preguntó al verlas.
— Mina, Lita estará en nuestro salón. Este año estaremos las cuatro juntas. —Explicó Amy.
— ¡Que alegría! Y...y ¿Qué hay de los chicos? —Preguntó Mina, pasando de la felicidad a la seriedad.
— Los tres están en el mismo salón, así que ninguno de ellos será nuestro compañero este año. —Explicó Lita.
— Ya veo, mejor así. —Dijo Mina de forma desinteresada.
Mina llevaba casi un año sin hablar con Yaten, seguía molesta y ofendida por su comportamiento en el baile de bienvenida.
— Mina, el año pasado hicimos muchos paseos divertidos con los chicos y tu ignoraste a Yaten todo el tiempo ¿No crees que ya es hora de hacer las paces? —Preguntó Amy.
— Para ti es fácil decirlo. Seiya es de lo más lindo y tierno con Serena; Taiki es muy caballeroso contigo y el resto de las chicas; pero Yaten sigue siendo un arrogante. —Dijo Mina, cruzándose de brazos.
— Está bien, Mina. No tienes que enfadarte. —Le dijo Lita intentando calmarla.
— A todo esto, Amy ¿Por qué no has formalizado tu relación con Taiki? —Preguntó Serena.
Amy se ruborizó, era cierto que estaba a la vista que ambos se gustaban, habían tenido varias citas durante el año, pero nunca se habían besado siquiera.
— Nosotros... somos buenos amigos. Taiki nunca me ha pedido nada, solo me brinda su compañía. —Explicó Amy, seguido de un suspiro lleno de resignación.
— Es que eres muy seria, Amy. Deberías un día de estos acorralarlo a la pared y besarlo apasionadamente. —Sugirió Mina, haciendo la mímica de la acción.
— ¿Có-Cómo crees... que yo... ha-haría algo así? —Dijo Amy encendiendo su rostro hasta las orejas.
Las demás chicas comenzaron a reír, mientras caminaban hacia el interior de la escuela.
— ¡Oye, Lita! ¿Ese de allá no es tu amigo Yami? ¿Está haciendo alguna dieta especial o algo así? Parece que su cuerpo está mejor trabajado. —Dijo Mina, observando a Yami sin disimulo.
Lita miró a Yami, él la saludó de lejos y ella respondió. Recordó cuando el año pasado le aconsejó hacer algún tipo de deporte, para que su cuerpo se mantuviera mejor y no se acomplejara más por su flacucho cuerpo.
Lita y Yami habían tenido una bella amistad desde el día del baile. La confianza de Yami había aumentado, reemplazó sus lentes por unos de contacto y cambió su peinado, ocultando sus cabellos tiesos. La apariencia de Yami había cambiado radicalmente, haciendo que ahora los chicos ya no lo molestaran y las chicas lo observaran con coquetería.
— Yami ha estado entrenando duro. Su cuerpo está más atlético, me alegro por él. —Dijo Lita sonriendo.
— ¿Pero siguen solo siendo amigos? —Preguntó Mina, subiendo y bajando las cejas.
— Sí, él sabe bien que yo lo sigo viendo como un amigo. —Explicó Lita.
El timbre sonó, todos se dirigieron a sus salones. En el pasillo Mina divisó a Yaten a lo lejos. Él se quedo mirándola, esperando para hablarle, pero Mina lo ignoró.
— Yaten ¿Por qué no te disculpas con ella de una buena vez? —Le preguntó Taiki.
— Sí, Yaten. Ya fue suficiente, además que por culpa de que no se hablan, el año pasado, perdieron muchas oportunidades de cantar juntos. La gente quiere verlos en escena. —Agregó Seiya.
— Pues yo puedo actuar solo, no necesito de "Artemisa" —Dijo Yaten.
— ¡No seas testarudo, solo discúlpate! Se acerca el baile de bienvenida y se cumplirá un año entero desde que te portaste como un idiota, ya es hora de que dejen eso atrás. —Insistió Seiya.
— Es ella quien se molestó conmigo, es ella quien me ignora y que no quiere saber de mí. Es una exagerada. —Dijo Yaten frunciendo el ceño.
— Y si está tan molesta y no quiere saber de ti ¿Por qué crees que sigue usando en su cabello la cinta que le diste? —Preguntó Taiki.
Yaten pareció sonrojarse, así que les dio la espalda a ambos chicos, para seguir rumbo a su salón.
Cuando llegó la hora del almuerzo, todos se reunieron para comer juntos.
— Seiya, quise ser una buena novia y traje tu almuerzo. —Dijo Serena con alegría.
Seiya se inquieto un poco, las intenciones de su novia eran buenas, pero la comida no lo era tanto. Pero como siempre terminaba ella llorando por el espeluznante sabor de la comida, Seiya terminaba comiéndoselo todo para que ella no se ofendiera.
— No era necesario, iba a comprar en la cafetería algún sándwich. —Dijo Seiya, intentando escapar del horror que le esperaba.
Serena insistió en que no era necesario y le mostró la cantidad de comida de había preparado.
— Traje muchos sándwiches para todos. —Dijo Serena con alegría.
Todos se miraron con horror.
— No se preocupen, anoche yo pasé por la casa de Serena y los preparamos juntas. —Explicó Lita y todos suspiraron aliviados.
— ¡¿Qué significa esto?! ¿Tan poca fe me tienen? —Dijo Serena molesta.
Seiya probó un bocado para tranquilizar a su novia y como nunca antes, la comía sabia deliciosa.
Todos comían animadamente, cuando Yami se les acercó. Lita se puso de pie al verlo. Serena le ofreció de comer.
— Gracias, eres muy amable, pero yo solo quiero hablar un momento a solas con Lita. —Dijo Yami.
Lita se acercó a él, alejándose un poco del grupo para poder charlas a solas.
— Bueno, como de costumbre y tradición de esta escuela, este fin de semana se realiza el baile de bienvenida a los de nuevo ingreso ¿Serías tan amable de acompañarme nuevamente? —Preguntó Yami.
— Pero Yami, ya no es necesario que yo te acompañe, ahora que ya conseguiste la seguridad que necesitas, puedes invitar a la chica que tú quieras. —Dijo Lita sonriendo.
— Entiendo —Dijo Yami en un susurro, mientras apretaba los puños—. Ya conseguiste pareja para este año ¿No?
— No, para nada. Nadie me ha invitado. —Respondió Lita.
— Yo no quiero invitar a otra chica, cuando entré a esta escuela, fuiste la única chica que me trato amablemente, es por eso que quiero compensarlo y llevarte al baile ¡Por favor!
— Eres muy amable, Yami. Está bien, iremos juntos otra vez, como buenos amigos.
— Sí, yo siempre la paso bien estando contigo, es por eso que esa noche no será la excepción. Lo prometo. —Dijo Yami, con entusiasmo.
Mientras los demás comían, Seiya le hizo un gesto de retirada a Taiki, quien entendió de inmediato el mensaje.
— Amy, necesito que me acompañes un momento. —Pidió Taiki, poniéndose de pie.
— ¿Eh? ¿Pero debe ser justo ahora? Aún estoy comiendo.
— Solo tomara unos minutos. —Respondió Taiki, llevándose a Amy lejos del lugar.
— Bombón, acompáñame a comprar algo de beber. —Pidió Seiya a Serena.
Serena lo miró algo confundida, pues todavía les quedaba una gaseosa sin abrir. Pero Seiya la atrajo hacia él, impidiendo que dijera algo.
— Démosles unos minutos a solas a Mina y Yaten. No pueden seguir sin hablarse durante todo un año otra vez. —Explicó Seiya.
— Tienes razón. Espero Yaten se disculpe y no vuelva a meter la pata. —Dijo Serena.
— Es cierto que Yaten metió la pata, pero Mina es muy rencorosa. —Dijo Seiya.
— No es para menos, si Yaten tuvo la culpa de todo. —Dijo Serena molesta.
— Sí, pero si Mina no se tomara las cosas tan en serio ya habrían arreglado sus problemas. —Dijo Seiya algo irritado.
Serena frunció el ceño molesta y se cruzó de brazos.
— No comencemos a discutir nosotros ahora, Bombón —Dijo Seiya, acariciando la mejilla de serena y haciendo que esta bajara la guardia—. Este sábado es el baile.
— Lo sé, porque cumpliremos un año desde que estamos juntos. —Dijo Serena con coquetería.
— Ese día... me gustaría darte una sorpresa.
— Pues si es sorpresa, entonces no me lo digas.
— Bombón, tú sabes que eres lo más importante para mí, así que si no es molestia yo... —Seiya se interrumpió de pronto.
— ¿Qué ocurre? ¿Por qué te quedas callado?
— Creo que... es mejor que te lo diga esa noche. —Dijo Seiya, sonrojándose.
— Seiya —Dijo Serena deteniéndolo de la mano—, no me importa lo que sea, mientras estés a mi lado, me haces feliz.
Seiya sonrió tiernamente y le depositó un beso en la frente.
Mientras Yaten miraba hacia otro lado ignorando a Mina, Mina comía tranquilamente.
— Creo que se están tardando mucho. —Susurró Yaten.
Mina hizo como que no lo escuchaba y se puso de pie.
— Con permiso, ya termine de comer.
— ¡Espera! Los chicos dijeron que volverán pronto, no quiero esperarlos solo. —Dijo Yaten.
— Puedes buscar un reemplazo, imitándome, ya ves como lo hago siempre, así que no te será difícil. —Dijo Mina siendo sarcástica
— No puedes seguir molesta por eso, ya madura de una vez. —Dijo Yaten golpeando la mesa.
— ¡¿Yo?! El que no madura eres tú, sigues preocupado de cosas que ocurrieron hace años. —Dijo Mina acercando su rostro a Yaten.
— Eso es completamente diferente.
— ¿Ah sí? Pues ya que estamos hablando de eso, aclárame una duda —Exigió Mina— ¿Por qué te molestó tanto que un chico me besara, cuando fuiste tú quien me rechazó? Después de decirme que no estabas interesado en mí, yo era libre de hacer lo que quisiera.
— Eh... yo... ¿Así que admites que si querías que ese chico te besara? —Preguntó Yaten de vuelta.
— Él me robo un besó, fue sin mi consentimiento ¡Y contéstame la pregunta anterior! —Exigió Mina.
— Pues... no me gusta la gente que dice mentiras. —Dijo Yaten saliendo del paso y curvando una ceja.
Mina solo suspiró con resignación y se fue dejándolo solo.
— Taiki, creo que no dio resultado. Están peleándose de nuevo. —Dijo Amy, espiando junto a Taiki, desde el otro extremo del salón.
— Ambos son demasiado orgullosos. —Suspiró Taiki.
— ¿Crees que podamos hacer que se reconcilien antes del baile?
— Sería lo ideal, pero no sé qué hacer con esos dos —Dijo Taiki recargado en la pared—. Ahora que mencionas el baile ¿Me acompañaras?
— Pues... sabes que siempre acepto acompañarte a donde quieras. —Dijo Amy ruborizándose.
— Lo dices como que no tuvieras otra opción. —Se lamentó Taiki.
— No es eso... es solo que... siempre tenemos citas y... bueno, nosotros no... no...
— ¿No somos nada? ¿A eso te refieres? —Preguntó Taiki acerándose a Amy.
Amy comenzó a respirar agitado, podía sentir el calor que irradiaba Taiki de su cuerpo al tenerlo tan cerca.
— Olvida lo que dije. —Dijo Amy, intentando huir.
— ¡Amy! —Taiki la detuvo— La noche del baile, será especial, te prometo que aclarare tus dudas.
Amy llevaba un año saliendo con Taiki, sin saber que sentía él realmente. Ambos tenían mucho en común, les divertían las mismas cosas, pero jamás se habían besado siquiera. Amy sentía de alguna manera que después de compartir tanto tiempo juntos, merecía ponerle nombre a una relación en la que no parecía simple amistad.
Los días pasaron y la distancia entre Yaten y Mina era abismal. Los chicos hicieron de todo para obligarlos a reconciliarse, pero ellos seguían sin hablarse.
— ¡Ya basta, Yaten! Es obvio que Mina te gusta ¿Por qué no le confiesas tus sentimientos de una buena vez? —Dijo Seiya ya cabreado.
— Yo nunca he dicho que ella me gusta. —Se defendió Yaten.
— Yaten, no necesitas negarlo con nosotros, te conocemos demasiado. Ella te dijo sus sentimientos hace años, ya es hora de que respondas como corresponde a esa confesión. —Dijo Taiki mientras ojeaba un libro de poesía.
— No me puedes decir algo como eso, Taiki. Llevas un año entero saliendo con Amy y aún no le pides que sea tu novia. —Dijo Yaten, encarando a Taiki.
— Amy ya me dio una especie de ultimátum, el día del baile hablare de eso adecuadamente con ella.
— ¿Ves? Hasta Taiki que se ha tomado su tiempo te lleva ventaja. Discúlpate y llévala al baile, solo que esta vez trátala bien. —Insistió Seiya.
Llegó el día viernes, Yaten se armó de valor para hablarle a Mina, fue a buscarla al salón después de clases.
— ¿Qué quieres? —Dijo Mina sin interés.
— Mañana es el baile, los chicos vendrán con tus amigas. Creo que sería bueno que empezáramos de cero y como una forma de compensarte por mi mala actitud del año pasado, me ofrezco a ser tu acompañante para el baile. —Dijo Yaten, intentando disimular su nerviosismo.
— Eres muy amable cuando quieres, pero... no puedo aceptar.
— ¿Por qué no? Dices que estoy siendo amable y eso para mí no es nada fácil. —Dijo Yaten, perdiendo aquella amabilidad.
— Porque ya tengo con quien venir al baile. El capitán del equipo de voleibol me ha invitado ayer, antes de irme a casa y yo acepté. —Explicó Mina.
Yaten no podía creerlo ¿Alguien se le había adelantado? Se había comportado como un idiota y había perdido a la única chica que le interesaba de verdad.
— Ah... bien. Me alegro, así podré venir con quien quiero realmente... ya sabes, solo quería que ya no siguiéramos enfadados. —Dijo Yaten intentando disimular.
— De acuerdo, sin rencores. Ya me voy, adiós. —Dijo Mina, dejándolo solo en el pasillo.
Yaten se sentía realmente molesto y herido por la situación. Una chica del mismo salón de Yaten caminaba cabizbaja en dirección a él, Yaten la contempló por unos segundos, la chica levantó la mirada y se encontró con él.
— ¿Te ocurre algo? —Preguntó Yaten a la chica.
— ¿Yaten? Ho-Hola ¡Que sorpresa! Jamás me habías hablado. —Dijo la Chica.
— Sí, lo siento ¿Tú eres...?
— Natsu, soy tu compañera desde el año pasado. —Explicó la chica.
— Ah, bien ¿Por qué pareces tan triste?
— Es que... no debería decírtelo, pero... nadie me ha invitado al baile y yo tenía muchas ganas de ir... pero ni modo, haré otra cosa. —Explicó Natsu.
Yaten sonrió con malicia, tenía la venganza perfecta contra Mina.
Gracias por seguir leyendo la historia y gracias por sus hermosos comentarios. Estoy feliz que les esté gustando la historia :)
