Capítulo Once: "Noche intensa"
Serena admiraba su hermoso vestido blanco ajustado a su cuerpo, resaltando sus curvas, frente al espejo. Estaba feliz de asistir al baile junto a su novio Seiya, quien pasaría por ella en cualquier momento.
Su padre Endymion, había viajado junto a su hermana Haruka para una competencia de motocross, mientras que Rini y Helios se encontraban de viaje por una reunión de negocios. Así que Serena se encontraba en compañía de su madre Erika.
— Te ves muy hermosa, Serena. —Decía la Reina, mientras su hija modelaba su vestido.
— Gracias, mamá. Tú te ves algo cansada y ojerosa ¿Acaso te sientes mal? ¿Algo te preocupa? —Preguntó Serena.
— Me siento algo cansada, debe ser el comienzo de una gripe. Pero no pongas esa cara, tú ve al baile, que yo estaré bien. —Dijo Erika sonriendo para no preocupar a su hija.
— Está bien, pero prométeme que me llamaras si te sientes mal.
— Diviértete, yo estaré bien. Además, si te quedas con tu amiga Lita esta noche, me dejas más tranquila, no te contagiaré de la gripe.—Dijo Erika.
Serena abrazó a su madre con cariño, siempre se sentía bien hacerlo, ella era una mujer muy cálida y sus abrazos eran muy reconfortantes.
— Buenas noches, me han dejado pasar. No quería interrumpirlas. —Dijo Seiya apareciendo en el salón.
— Seiya, ya viniste ¡Pasa! —Invitó Serena.
Erika se puso de pie para saludarlo, era la primera vez que veía a Seiya de tan cerca. Seiya hizo una reverencia en señal de respeto y saludo, sus ojos se clavaron en la reina, ella irradiaba una atrayente calidez.
— Yo...yo siento que la he visto antes. —Dijo Seiya a la reina, intentando recordar.
— Claro que la has visto, es la reina, es una figura pública, tontito. —Dijo Serena.
— Es es cierto, debimos cruzarnos en algún evento social. Además llevas visitando el palacio casi un año, tal vez nos topamos en alguna otra ocasión sin presentarnos —Sugirió Erika—. Cuida mucho de mi hija, joven Seiya. Ella habla maravillas sobre ti.
— Por supuesto, así será. —Respondió Seiya. Quien se quedó pasmado, sentía que conocía a esa mujer de otro lugar, pero no podía recordar de dónde.
Ambos chicos se retiraron del palacio, subieron a la limusina con alegría y se marcharon directo al baile.
Desde lejos, Rei los observaba marchar, cuando vio que la limusina se perdía de vista, caminó de prisa hacia el palacio, esperando no ser vista. Saludó a las Sailors Quartetto, que custodiaban la entrada y les dijo que la reina la había mandado a llamar.
— Eso es sorpresivo, ella no nos ha dicho nada. —Dijo Sailor Juno.
— Pero así fue, ella nos llamó. Avísenle que sus invitadas ya llegaron. —Dijo Michiru, apareciendo tras Rei.
Rei volteo a verla con asombro, Michiru la saludó.
Cuando Serena y Seiya llegaron al baile, se reunieron con su grupo de amigos y de inmediato, Seiya invitó a Serena a bailar.
— Bombón, estoy muy feliz de ser tu novio. Quiero que sepas que te amo mucho y que haría lo que fuera por estar contigo. —Susurró Seiya al oído de su novia.
— Seiya, yo también te amo. —Dijo Serena, besándolo tiernamente, moviéndose al compás de la música.
— Quiero que esta noche sea especial, la más especial de todas. —Dijo Seiya poniéndose nervioso.
— Es cierto, dijiste que me darías una sorpresa el día de hoy. —Le recordó Serena, jugueteando con la corbata de Seiya.
— Sí, bueno... sobre eso, yo quería preguntarte si... ¿Bombón, Tú... pasarías la noche conmigo?
Serena se estremeció con solo escuchar esas palabras. Seiya la abrazó fuerte contra su pecho, tal vez para que ella no descubriera su rostro completamente enrojecido.
— Yo... Seiya... yo...
— No digas nada. Fue una mala idea, perdóname. Si no quieres, no tienes que hacerlo, no te sientas presionada por contestarme. —Dijo Seiya estrechando a Serena fuerte entre sus brazos.
— Yo no he dicho que no quiero. —Dijo Serena buscando la mirada de Seiya.
Seiya se quedó sin aliento al escuchar las palabras de su novia. Ella lo jaló de la corbata para darle un intenso beso en los labios.
— Entonces ¿Aceptas? —Preguntó Seiya con nerviosismo.
— Sí, Seiya. Quiero pasar la noche contigo. —Respondió Serena con seguridad.
Seiya tomó la mano de Serena, para que ella lo siguiera, caminaron entre las demás parejas que bailaban. Con disimulo llegaron a la salida, marchándose del lugar, sin decirle a nadie de su aventura.
En otro lugar de la fiesta, Mina conversaba animadamente con su pareja. Era un joven de tercer año, bastante guapo y atlético.
Yaten la observaba de cerca, junto a Natsu, su pareja, quien intentaba conversar con él, pero Yaten solo respondía monosílabos.
— Te agradezco que me invitaras al baile, pero creo que no has hecho más que observar a Artemisa. —Dijo Natsu con desilusión.
— ¿Ah? ¿Dijiste algo? —Preguntó Yaten algo desorientado.
— No... olvídalo. Voy al servicio. —Respondió Natsu con resignación, levantándose de su asiento.
Yaten ni siquiera la miró, estaba demasiado ocupado observando con detalle a Mina, quien desde la otra mesa, reía de manera escandalosa, mientras observaba a Yaten de reojo.
— Hay algo que no entiendo, Mina —Dijo el capitán de Voleibol— ¿Por qué no viniste con Yaten al baile?
— ¿Eh? ¿Con Yaten? ¿Por qué me preguntas eso? ¿Por qué debería yo haber venido con alguien como él?—Preguntó Mina con indignación.
— Porque si bien estas hablando animadamente conmigo, no dejas de mirarlo.
Mina se sorprendió por aquellas palabras, no supo que decir, el muchacho solo suspiró.
— Iré por algo de beber ¿Quieres algo?
— No, gracias, estoy bien. —Respondió Mina algo avergonzada.
Cuando Mina quedó sola, Yaten se acercó de inmediato a su mesa.
— ¿Estás pasándola bien? —Preguntó Yaten algo irónico.
— Por supuesto que sí, mi pareja es todo un caballero. —Dijo Mina despreciando a Yaten.
— ¿Y por qué no has ido a bailar con aquel "galán"? —Preguntó Yaten en tono de mofa.
— ¿A ti qué te importa? ¿Por qué mejor no te preocupas de tu chica? —Respondió Mina, con el ceño fruncido y poniéndose de pie.
— ¿Y ahora por qué te molestas?
— ¡¿Cómo me preguntas eso?! ¡Déjame en paz, Yaten! Ya no te soporto. —Dijo Mina, caminando aprisa.
— ¿Por qué me dices eso? ¿Dónde crees que vas? —Dice Yaten molesto, siguiendo a Mina.
Mientras, en el palacio de Tokyo de Cristal. Rei, Michiru y Erika tienen una interesante charla en la habitación prohibida.
— Perdón por hacer que vinieran tan tarde, pero necesitaba que no hubiese nadie más en el palacio, es por eso que elegí este día y hora. Serena no está y Haruka con mi esposo, llegaran temprano por la mañana. —Explicó Erika.
— Yo sigo sin entender ¿Cuando Michiru recuperó sus recuerdos? —Preguntó Rei.
— El día que conocí a Haruka, comencé a tener sueños muy confusos. Cuando me invitó un día al palacio y conocí a la familia real, los recuerdos volvieron sin mucho esfuerzo. —Explicó Michiru.
— Le pedí a Michiru que guardara el secreto al igual que a ti, Rei —Explicó Erika—. Quiero que mis stars ligths vivan en paz, como humanos comunes, es por eso que renacieron como chicos y no como mujeres. Además, si Serena se entera de su pasado, podría confundirse y sentirse herida, yo quiero que mantenga esa felicidad y tranquilidad que tiene ahora. No quiero que despierte como Sailor Moon.
— Pero ha ocurrido algo, por eso nos llamó ¿No es así? —Dijo Michiru.
— Así es, pero no estamos todas. Necesito que se nos una alguien más antes de contarles lo que ocurre. —Explicó Erika.
De pronto, la puerta se abrió lentamente, dejando entrar a Setsuna. Rei y Michiru se pusieron de pie.
— Ha pasado mucho tiempo, me alegro de volver a verlas. —Dijo Setsuna.
Rei y Michiru se sintieron emocionadas de verla.
— Lamento informarles que un nuevo enemigo está a punto de aparecer. —Dijo Erika.
— Un enemigo del pasado se ha estado escondiendo entre los humanos por mucho tiempo. La oscuridad atacara en cualquier momento. He informado a la princesa Kakyuu... digo a la Reina Erika, sobre este acontecimiento. —Explicó Setsuna.
— Se trata de una semilla de Dark 51—Aseguró Erika.
— Pero Sailor Saturn terminó con todos los habitantes de ese oscuro planeta. —Dijo Michiru.
— Antes de eso, uno de los habitantes, plantó una semilla de maldad en nuestro planeta, algo tan pequeño que fue imperceptible, no se podía detectar, pero la semilla ha estado creciendo durante todos estos siglos. —Explicó Setsuna.
— Eso, ya tiene el poder suficiente de despertar. Creemos que tomó forma humana. —Dijo Erika.
Michiru y Rei no lo podían creer. Setsuna les advirtió que la oscuridad estaba cerca, incluso tal vez, rondaba a las inners que aún no despertaban.
— Rei como la única inner que ha recuperado sus recuerdos y Michiru como la única outer, necesito que despierten como Sailors y protejan a las demás —Dijo Erika con desesperación—. Si elegí dar a luz en esta vida a Serena, fue para asegurarme de su reencuentro con Seiya, pero sigue siendo mi hija, la amo y no quiero que nada malo le ocurra.
— La reina lleva días de angustia, sin siquiera conciliar el sueño. El Cristal de Plata ha reaccionado varias veces, Chibiusa no se ha dado cuenta por estar ausente del palacio. Es necesario que tomen sus roles ahora mismo. —Dijo Setsuna.
Rei se sentía algo asustada, era la primera vez que tomaba el rol en solitario, estaba acostumbrada a luchar junto a sus amigas, pero está vez, debía ser ella quien las protegiera.
— Yo acepto la misión. —Dijo Michiru sin titubear.
— ¿Qué hay de las Sailors Quartetto? —Preguntó Rei.
— Cuando salgamos de aquí, nos toparemos con ellas, pero definitivamente les pediré que no se involucren, no es su batalla. —Explicó Erika.
— Ya veo... Bueno, yo acepto mi misión, protegeré a mis amigas y a este planeta. —Dijo Rei con decisión.
Setsuna sacó su pluma y se transformo delante de ellas. El Cristal de Plata, comenzó a iluminar la habitación entregándoles a Michiru y Rei sus plumas de transformación. Ambas plumas flotaban envueltas en un resplandor, hasta que llegaron a posicionarse en frente de su respectiva dueña. Tomaron la pluma al mismo tiempo, siendo rodeadas de aquella luz y mostrando a Sailor Mars y Sailor Neptune.
Erika miraba la escena, hasta que un escalofrío le recorrió la espalda. Se giró lentamente a mirar hacia la puerta, la cual estaba abierta y vio como Haruka observaba paralizada todo lo que había ocurrido en la habitación.
Genesis: Muchas gracias por comentar en cada capítulo :*
