A decir verdad, estoy gratamente sorprendida. He tardado muy poco en publicar el segundo avance; y es que, a decir verdad, ideas sobre esta historia vuelan por mi cabeza a una gran velocidad.

Espero que os guste :)


Rosalie cerró la puerta detrás de ella. Sus primeros pensamientos después de saberse segura fueron para Emmett. ¿Qué haría Jane con él? La chica se maldijo en silencio, y observó lo que tenía a su alrededor. Aquella parecía una sala de armas, hecho que ayudaba mucho. Rosalie cogió varias dagas, un enorme cuchillo y una pistola. No sabía utilizar las armas de fuego, pero supuso que le vendría bien.

Salió de la habitación después de asegurarse de que no había nadie en el pasillo, y empuñó el cuchillo. Avanzó hacia el vestíbulo, y se escondió entre unas estanterías que no estaban pegadas a la pared cuando escuchó voces. Eran Alec y Felix.

- Déjalo, Felix-decía Alec-. No le hagas daño a ella.

- Ella es la culpable de todo. Que tú estés encaprichado con ella no significa que ella no sea culpable. Está en contra nuestra.

- Eso no es cierto. Ella está de nuestro lado, me lo dijo. Emmett es el único que está en nuestra contra, y es el que ha intentado atacarnos.

Rosalie se sintió mal por dos motivos. Primero, porque había mentido a Alec. No lo odiaba, y a decir verdad, para ella era un amigo, y sentía que lo había traicionado al mentirle. Y segundo, porque su plan sólo había conseguido poner en peligro a Emmett, además de alertar a los Vulturi de que ellos estaban a punto de escapar.

La chica negó suavemente con la cabeza, dejando a un lado esos pensamientos. No podría salvar a Emmett o a Aline si estaba distraída. Además, ahí se encontraba el hombre al que tenía que matar, y no le apetecía nada. Cogió una de las dagas y la apuntó hacia su víctima.

- ¿Crees que a mí me apetece matarla?-soltó Felix repentinamente, aunque no quisiera decirlo- . Esa chica es lo único que ayuda a que este lugar sea entretenido. Pero no podemos volvernos contra nuestra familia, Alec.

- Lo sé, pero… Ella no quiere hacernos daño.

"Callaos antes de que me sienta peor" se dijo Rosalie a sí misma, recostando la cabeza contra la pared. Se recompuso segundos después, y volvió a apuntar la daga.

- Es nuestra familia.

Rosalie lanzó la daga.


Emmett estaba en la misma celda en la que encontraron a Kate. Apenas podía abrir el ojo derecho, y sentía todo su cuerpo entumecido. Soltó un quejido de dolor en cuanto intentó mover la pierna. Jane, de pie delante de su celda, se rió.

- Yo sabía que no eras de fiar. Sin embargo, mírate ahora. Podría matarte ahora mismo, y nadie te echaría de menos. Nadie excepto la zorra de tu amiguita. Ella ya debe estar muerta, por cierto.

- Es más fuerte de lo que crees, Jane. Dudo que tus hermanitos puedan con ella.

- Claro que podrán. Alec la inmovilizará.

- ¿Qué te hace creer eso? Él siente algo por ella.

- Y tu corazón sangra, ¿verdad?-comentó Jane con la más dulce de las sonrisas. Emmett entrecerró los ojos-. Ella nunca te querrá. A decir verdad, ni siquiera tendrá tiempo de hacerlo.

- Puedes empezar a torturarme cuando quieras, Jane. Pero piensa que mientras lo haces, la zorra de mi amiguita ya se estará cargando a la mitad de tu familia.

Emmett iba a seguir hablando, pero sus palabras ya habían tenido efecto en la chica, eso junto a los gritos que escucharon. Jane reconoció enseguida las voces de Alec y Felix, y salió corriendo de allí, decidida a matar a Rosalie. Emmett sonrió.


¿Qué tal? ¿A quién creéis que ha lanzado la daga Rosalie? ¿Qué creéis que le pasará a Jane? ¿Conseguirán escapar Rosalie y Emmett?

Después de que publique el avance de Huida, empezaré a escribir el capítulo de Sobrenaturales ya que, como ya he mencionado, me siento muy inspirada con esta historia. Así que, o eso espero, nos vemos pronto.

Besos :)