Disclaimer |©"Shingeki no Kyojin/進撃の巨人" y sus personajes pertenecen a Hajime Isayama, esta obra es realizada sin fines de lucro, únicamente recreativos. Por MagiAllie a la plataforma de FanFiction. Cualquier modificación o re— subida a un sitio diferente sin autorización será reportada en Support de Google. Todos los derechos reservados.
Notas | ¡Hola a todos! Sé que tiene un buen rato que no nos vemos, espero que no se hayan olvidado de este fic, resulta que estuve con una tendinitis terrible, bueno aun la tengo y no podía ni usar la computadora del dolor pero ahora estoy volviendo lentamente a mis actualizaciones, así que les traigo este capítulo.
Recapitulando, para que no estemos tan perdidos; Levi tejía una red de mimbre en el bosque para capturar a unos pavos salvajes sin tener que usar su arma ya que está segura que el sonido del rifle alteraría a la criatura… se queda dormido y tiene una alucinación en la que mira a esta cosa, pero cuando despierta…
¡Sigan leyendo!
「 La mística para jugar a cazar 」
Puedo ver que el final comienza
Mi única condición es
Que digas que me recordarás.
El sol se ha ocultado, parece que ha despertado de un sueño nada ligero, el cielo oscuro, las estrellas y la luna en su máximo punto, Levi recupera rápidamente el latir de su corazón que parece haberse detenido y ahora se encuentra palpitando a una velocidad mucho más rápida de lo normal, abre la boca jadeante. Las cigarras, grillos y el riachuelo son los únicos sonidos que acompañan la noche en este bosque. Mira a su alrededor, busca indicios de aquella criatura, no logra encontrar nada… Levi baja la mirada frustrado, la red incompleta, se quedó dormido como un idiota, pero eso no significa que no lo haya visto, está seguro de haberlo hecho, era demasiado real. Jala de sus cabellos obnubilado, ya está por maldecir en voz baja cuando escucha de nuevo aquel ruido.
Los pavos.
No se han ido.
Gruñe furioso al verlos pasearse entre la oscuridad, hastiado de su propia mala suerte y de tener que volver a la posada sin siquiera un pequeño botín entre las manos, deja sus sentimientos y anhelos de lado, sin preocuparse de ahuyentar a aquella torpe e infantil fantasía con la que se ha afanado, toma el rifle apunta a los pavos y dispara. El ruido hace eco por el bosque, si la casta ilusión se encontraba cerca ahora debe haber desaparecido, huyendo como de costumbre. Dispara dos o tres veces más hasta que consigue cinco cadáveres rechonchos. Los demás han huido y Levi está lo suficientemente furioso como para renunciar a ese joven… está furioso consigo mismo. Toma su recompensa, la cuelga en su hombro junto con el rifle y sale del bosque mordiéndose el labio y apretando los puños.
Basta de distracciones, se regaña mentalmente, basta de fantasías estúpidas.
Levi hace todo a trompicones, camina con fuerza, mira las marcas como si sus pupilas fueran cuchillos y se carga pavos en la espalda de manera en que se tambaleen suavemente de un lado a otro. El cielo está completamente negro ahora, el firmamento se ha empapado de estrellas pequeñas y brillantes, la luna plateada ilumina lo suficiente, hasta que divisa aquel camino principal que da al bosque, lo toma como si fuera una intersección cualquiera y escupe un poco de saliva, su corazón aún no dejar de bombear fuerte, sigue molesto con todo y todos. Mientras los abetos y acres se disipan; el verdor disminuye y el canto de las aves y grillos es cada vez menos intenso, por fin las primeras casas verdosas y húmedas comienzan a aparecer en el camino empedrado. Va descendiendo, la mayoría de las casas solo tienen una vela en la entrada o algo que ilumine, un faro. A lo lejos la brisa marina llega junto con el inconfundible sonido de la marea agitada.
Frunce el ceño ligeramente angustiado, es raro, no sabe qué hora es pero parece ser bastante tarde, sin embargo la posada tiene la puerta abierta y el letrero de madera se tambalea de un lado a otro por el viento, incluso se ve más iluminada que de costumbre, normalmente a esta hora ya todos se encuentran en casa durmiendo o pretendiéndolo. Tiene una mala sensación en el estómago, camina más rápidamente un poco preocupado. Adentro se escuchan risas bulliciosas, pero antes de que pueda calmarse pensando que solo son los viejos ruidosos del pueblo un joven sale acompañado por otro, los dos altos y robustos, uno de pelo rubio y el otro con el pelo negro. Están fumando un cigarrillo, son pubertos todavía. Levi los juzga con los ojos, lo dejan pasar y se da cuenta del ambiente cargado.
Adentro hay una mesa grande ocupada por tres sujetos que Levi jamás había visto, de inmediato ellos reparan en él, detienen su conversación. Isabel está detrás del mostrador limpiando unos vasos, Farlan parece estar atento también. Su rostro refleja desconcierto absoluto, Isabel carraspea demasiado tarde, uno de los hombres se levanta.
Tardó unos segundos pero lo reconoció, se trataba del tipo de la mañana, el sujeto que entró a la posada justo antes de que el saliera, con ojos azules y cabello rubio, traía el mismo traje marrón y las botas con lodo, lo miró con una sonrisa mientras ajustaba los botones de su saco.
―¿Levi Ackerman? ― Levi se deslizó hasta la barra, intentó pasar desapercibido pero solo pudo asentir sin apartar su mirada ―. Tiene un tiempo que ha llegado y no nos hemos presentado, sinceramente tenía ganas de conocerlo, he estado preguntando por usted pero parece siempre estar en el bosque. Soy Erwin Smith, un gusto.
Extendió la mano, estaba llena de anillos dorados y resplandecientes, de alguna manera Levi se las arregló para ignorarla y dejar los pavos sobre la barra, Isabel los miró encantada y los tomó inmediatamente. Levi la miró con interrogantes en los ojos, ella no dijo nada. Erwin por fin bajó la mano, tenía la misma cara amigable, demasiado sospechosa.
―Y los caballeros que me acompañan son: Nile Dawk y Mike Zacharius, los de la entrada son Reiner y Berthold ― Levi miró a todos a la cara fijamente, al sujeto alto rubio con bigote, al de mohicana negra y barba de chivo e incluso a los dos de la entrada, mientras se sentaba en una silla en la barra, movió el mentón como saludo ―, ahora que las presentaciones se han llevado acabo, hemos oído mucho de ti, Levi, seguramente mucho más que tú de nosotros ¿Tienes idea de quiénes somos?
― ¿Debería tenerla? ― pregunta Levi frunciendo una delgada y perfecta ceja. Ya sabe a qué están jugando estos sujetos.
―Bueno, pues si ― el sujeto de la mohicano, Nile se levanta moviendo la silla descuidadamente. Erwin hace un movimiento para calmarlo.
―Probablemente ― admite Erwin encogiéndose de hombros ―, es indiferente si lo sabes o no, por eso estamos aquí, necesitábamos presentarnos y por demás está decir que también teníamos que darte una cosa más. Una advertencia.
Levi se muestra imperturbable, a su lado Farlan mira a todos lados como si esperara que en cualquier momento estos sujetos sacaran un arma y les apuntaran para callarlos para siempre, el pelinegro no deja que los miedos lo controlen y se muestra altivo. Erwin nota su comportamiento indiferente y se acerca un poderoso paso de diez centímetros.
―Somos el grupo de cazadores del pueblo ― señala a los cinco con el pulgar, incluyéndose ―, así es, nosotros, somos los encargados de ese bosque que ves allá, si ese enorme y verdoso bosque que rodea el pueblo. En pocas palabras: nos pertenece. Y tú… has estado allí entrometiéndote.
― ¿Les pertenece? ― Preguntó Levi molesto, sarcástico y letal, como su lengua ―. Disculpen pero yo no vi su nombre en ninguna parte, además ese bosque rodea al pueblo como si nadie lo hubiera tocado en décadas, está desaprovechado y nadie se atreve a ingresar ¿Es porque ustedes intimidan a los cazadores? Bueno pues malas noticias ― agregó sonriendo ligeramente ―, no conseguirán intimidarme.
― ¿Te crees muy listo? Estúpido franchute ― Escupió Mike con desprecio levantándose y caminando, esta vez Erwin no lo calmó, tenía una voz grave y cavernosa pero intimidante ―, hemos seguido tus pasos desde que llegaste, al parecer no te cansas de intentarlo, pero te lo advertimos, aléjate del bosque. Esa presa nos pertenece.
― ¿Eso es lo que buscan? ― Levi abre los ojos lo más posible, encontrando sentido en las palabras del rubio. La criatura.
―Parece que sabes más de lo que aparentas ― Erwin vuelve a sonreír, mucho más tranquilo, pero la relativa calma oculta un tono mordaz ―, por si no te has dado cuenta, hemos seguido tus pasos uno a uno, sabemos en dónde has estado y en donde estarás… cuando menos te des cuenta estaremos justo detrás de ti, con un arma, y desde el bosque no se escuchan los gritos ― se acerca lo suficiente hasta llegar a la oreja de Levi ―, y la criatura seguirá siendo nuestra.
Se aleja con la misma rapidez con la que se acercó, Levi no muestra ninguna sensación, solo frunce el ceño. El grupo de cinco sonríe y Levi se percata de lo bien armados que están, debajo de la mesa. Mike pega unos billetes en la mesa y sueltan risitas sueltas y aireadas, mientras tanto se levantan y caminan hasta la puerta.
―Conserva el cambio Izzy ― se ríe Nile ―, nos vemos luego.
―Adiós, Levi ― Erwin vuelve a sonreírle y sus colmillos sueltan un destello.
La puerta cruje y se azota, la posada queda solitaria de nuevo.
― ¡Que sucede contigo! ― Gritó Isabel encolerizada, con los brazos en jarra ―, ¿Sabes qué hora es? ¡Las 11 de la noche! Te lo dije, si te pierdes en el maldito bosque nadie ira a buscarte, y tu llegas hasta estas horas ¡Pensamos que habías muerto!
Levi la ignora, aún observa por las puerta donde se fueron los cazadores.
― ¿A dónde van? ― pregunta a Farlan, Isabel gruñe.
―Al bosque seguramente ― contesta Farlan igual de obnubilado que él ―, a seguir tus rastros de hoy.
Levi frunce el ceño considerablemente, está a punto de hacer conjeturas y de que su cabeza comience a pensar en todo a mil por hora, pero una molesta mujer con pelo rojo como el fuego se pone frente a él, como alguien tan pequeño puede tener tan mal carácter.
― ¡Parece que no entiendes palabras! ― vuelve a gritar ―, como eres extranjero, tal vez con francés entiendas ¡Vous etes un imbécile! ¡ce n'est pas possible! ¡ Ne pas faire ce que vous voulez!
Levi quiere pensar en esos cazadores, se distrae viendo a la ruidosa mujer gritando en su natal francés como si lo conociera perfectamente y encima lo practicara y hablara como si fuera su idioma natal, se sorprende demasiado, ella no deja de parlotear, así que al instante se frustra, aunque se mueve de un lado a otro se las arregla para tomarla de los hombros y detenerla.
―Traje la comida que te dije, ¿Cuándo fue la última vez que comieron pavo estos pueblerinos? Seguro por eso se les está fundiendo el cerebro, deja de quejarte y dame un humeante plato de pavo… y ¡Laisse moi tranquille! No te metas en mis asuntos, ¿Tu comprends?
Isabel se suelta con gesto malhumorado.
―Parfaitement…
Se da la vuelta y entra a la cocina, sigue murmurando cosas en francés, Levi pone los ojos blancos y repentinamente cansado pone las cosas sobre la mesa, se sienta con toda la fuerza que le queda, masajea sus sienes suavemente. Farlan toma asiento justo a su lado, mucho más tranquilo, menos cansado, con la mente más objetiva. Pone las manos en la madera y mira a Levi, como esperando que suelte algo.
― ¿Qué? ― pregunta Levi cuando Isabel pone frente a él un vaso con agua
― ¿Cómo de qué? No pensarás seguir en el bosque, ya oíste a esos sujetos, te dije que estabas llamando su atención… no tardarán en ponerte trampas, te quieren lejos del bosque. No queremos que acabes muerto, no necesitamos esa fama para el pueblo.
Antes de que Levi pueda responder Isabel regresa a la mesa con un plato de barro negro y humeante, adentro están dos piezas de pavo bañadas en alguna especie de caldo rojizo que se impregna en la carne, se ve menos delicioso de lo que el pelinegro imaginaba pero huele a ajo y el ajo no está mal para variar.
―No me quieren a mí ― murmuró Levi metiendo la cuchara en el plato ―, ahora ya sé exactamente lo que quieren, y no dejaré que lo tengan. Lamento decirte esto Farlan, pero no hay mejor momento para estar en el bosque.
Farlan saca el aire molesto, Levi lo ignora. Esta noche debe descansar como nunca mañana mimo partirá, esta vez su búsqueda no será infructuosa debe ver a esa criatura de nuevo, esos cazadores llevan años buscándola el no necesita ese tiempo, solo necesita encontrarlo, un poco más de tiempo y todo dará fruto. No sabe si es terror, miedo a que dañen esa fantasía o simple instinto de acometividad, como fuera, cualquier atisbo de la actitud pasada en la que se jactaba de dejar atrás esos pensamientos inútiles fue eliminado, ahora mismo esa criatura fantástica era más real que nunca y necesitaba encontrarla.
Al despertar las preguntas azotan la mente de Levi tan rápido como sus primeros parpadeos, existen millones de interrogantes en su cabeza ¿Cómo es que él ha podido ver a esta criatura al menos dos veces y los cazadores no? Llevan una vida aquí, está convencido que de tener más tiempo ya habría logrado verla e interactuar con ella. Una idea fugaz cruza por su cabeza cuando toma una ducha antes de salir al bosque… tal vez huele el peligro de estos cazadores, porque evidentemente lo son, a Levi le parece que no tienen las mejores intenciones. Esto le hace fruncir el ceño y apresurar el paso, exactamente no sabe porque.
Termina de arreglarse completamente, el ambiente es gélido y brumoso como cada día desde que llegó a la extraña isla, la humedad se impregna en toda la madera y el silencio carcome la posada. Como siempre sobre la mesa se encuentra un pequeño saco lleno de frutas y la comida necesaria para el bosque. Levi se muerde el labio, tampoco entiende la razón de los motivos de Isabel. Toma la comida, carga el rifle y sale del lugar mordiendo una manzana roja que le servirá como desayuno. Los guantes de piel hacen que sus manos suden frio, y las botas de caza se impregnen en el lodo mojado, todo en su cuerpo se siente pegajoso, hasta la cazadora de color café.
La maleta de piel y cola de conejo se tambalea entre sus piernas. Levi gruñe y se adentra en el bosque.
Es el sentimiento decisivo el que le invade, hoy mismo debe encontrar a esa criatura.
―¿Por qué lo hago? ― se pregunta mirando las marcas azules de los arboles ―, porque no puedo dejar de pensar en esa criatura, me siento motivado por lo fantástico que es todo o solo…
La viva imagen de aquel cuerpo moreno y cabellos castaños largos como los de una sirena nublan su vista, los preciosos ojos verdes que el día de ayer se le han puesto frente al rostro. Traga saliva con dificultad, la garganta se le cierra mientras más recuerda el retrato maravilloso de ese chico hibrido con cuernos de venado.
―Soy un idiota ― bufa quitando las ramas que se meten en sus caminos ―, el instinto de competividad me guía, debo dejar de hacer caso a esos imbéciles cazadores…
Mientras más se adentra en el bosque se percata que no es tan temprano como normalmente suele salir, el sol, si es que se alcanza a filtrar por entre las nubes y los arboles está en el punto medio del cielo, debe ser cerca del mediodía, le tomará más tiempo del normal seguir las mismas marcas hasta llegar al lugar por donde ha visto a la criatura. Planea explorar más los alrededores del rio, continuar corriente abajo o seguir por entre las rocas, tal vez escalar algunos árboles más arriba para conseguir una mejor visión.
Pasa cerca de sus marcas.
Nota algo distinto en estas, no solo el hecho de que los cazadores también marcaran sobre estos árboles justo como él, hay una nueva marca en los árboles. Levi frunce el ceño y mira con detenimientos los árboles, toca la pintura nueva, no es tan fresca como la vez anterior.
―Tch ― gruñe ―, estos imbéciles me están siguiendo el paso.
Levi sigue subiendo cuesta arriba, la humedad comienza a descender lentamente por entre los arboles e imposibilita su visión, pero aún puede notar con fuerza tanto sus marcas como los árboles, el camino ya no está ni cerca, se ha adentrado lo suficiente en el bosque. A su paso tal vez tardé un par de horas en llegar hasta el riachuelo, pero si modifica el andar no tiene por qué perder tanto tiempo, pues quien sabe cuánto más tardé en hallar a la criatura. Se decide a caminar a zancadas, por si fuera poco saca su rifle y apunta para ir más rápido sin temor a cruzarse con alguien indeseable, casi se sabe el camino de memoria, es cuestión de encontrar un par de árboles marcados más y luego llegará…
La neblina deja todo completamente invisible y el bosque se hace cada vez más espeso, los arbustos y los helechos se interponen en su camino, el sonido de las aves que sobrevuela su cabeza solo enfunda los posibles sonidos del correr del agua, ranas, animales acuáticos que pudieran ayudarle a averiguar qué tan cerca está. Los sonidos los da en falso de inmediato, a lo lejos percibe un árbol con una marca pero de alguna u otra forma no alcanza a llegar a él, es como si un acantilado se abriera entre su camino y resbalara por una pendiente que no es tan alta como la del día anterior, Levi está seguro de que no es la misma, se golpea mientras resbala deteniéndose con las botas y las manos.
El arma se dispara.
―Maldición ― grita Levi cuando las aves vuelan asustadas a lo lejos por el sonido ―, acabo de delatar mi posición.
El piso está completamente húmedo, lleno de tierra y restos de hojas, las manos se le han ensuciado y las uñas tienen lodo en el interior, el cabello negro que peina perfectamente ahora se ha convertido en un nido de pájaro con ramas. Levi toma el rifle caliente y se lo quita para poder evitar que se le dispare en la pierna. No es un barranco tan profundo como el de ayer, en cambio este parece salido de la nada, como si fuera nuevo. No recordaba uno así en ninguno de sus otros viajes al bosque, lo que probablemente significaba que de alguna manera se había alejado del camino al rio…
Pero el árbol marcado.
Sacude todo lo que ha caído sobre su ropa hasta que se siente limpio y dispuesto a continuar con el camino, la neblina no ha llenado ese pequeño barranco, las rocas son enormes y la cantidad de follaje muerto es demasiado, Levi mira a todas partes intentando encontrar una posible salida, no es muy empinado, puede escalar de nuevo arriba.
Da el paso para seguir con su plan, se da cuenta de lo perturbador que es el silencio que lo rodea, los pájaros huyeron en cuanto le escucharon los demás animales no hacen ruido y él es sigiloso como una serpiente, por eso cuando su pierna toca el piso, se agacha para tomar el rifle y el extraño sonido de una vara romperse llega hasta sus oídos, sabe que no ha sido él, ni los animales.
Toma el rifle con una violenta fuerza demencial y apunta a lo lejos, sus tímpanos le guían, sabe de dónde viene ese ruido.
Las hojas se mueven cuando se pone en posición y apunta.
Escondido entre un montón de arbustos, con muchas hojas secas rodeándole y algunas piedras gigantes que le ocultaban lo sienten deslizarse atrás, tanto como puede, hasta que choca con las rocas, le mira con los ojos abiertos, verdes y enormes como dos esmeraldas. Tiene la piel pálida, el rostro sudado y los cabellos enmarañados, llenos de todo. No es como Levi lo recuerda, pero aun así le hace jadear.
Baja el arma tan pronto como lo asimila.
Está ahí, la criatura está enfrente de él, a tan solo unos metros, escondido entre todas esas cosas, observándole con un terror indescriptible en los ojos, atemorizado, muerto de miedo, siente su hiperventilación. Sus astas chocan contra los arbustos cuando mira a todos lados intentando escapar, pero sin éxito. Se mira las piernas y ve todo el follaje caído, es ahí cuando Levi nota que algo está mal.
Que hay sangre llenando las hojas del piso, las ramas cerca, los arbustos y sus manos, todo está lleno de sangre, que no sabe de dónde viene. Se le seca la boca, da un paso para acercarse y la criatura chilla, toma el follaje y lo coloca sobre su cuerpo como si intentara esconderse debajo de las hojas, pero con su tamaño es imposible y Levi ya lo ha visto. No puede moverse demasiado, pues apenas cubre sus piernas vuelve a lloriquear, adolorido.
Levi baja la mirada, nota sus hermosas piernas morenas y brillantes estremecerse cerca de su cuerpo, con terror, la sangre manchándole parte de las ingles y las pantorrillas. Es entonces cuando Levi ve el tobillo de la pierna derecha, está atrapado en una trampa para oso, una trampa de hierro negro le perfora la piel del tobillo, probablemente rompiéndole el hueso, partiendo la carne y el musculo, desangrándolo lentamente. Siente que se le va la vida, mira de nuevo la cara preciosa bañada en lágrimas con ojos rojos.
Y entonces recuerda que la noche anterior Farlan le dijo algo así, que los cazadores iban a seguir sus pasos esa misma noche, si las trampas habían estado ahí antes no lo sabía, pero con seguridad, esta vez la criatura había caído en una y probablemente era su culpa. Él los había guiado hasta ella. Su estómago se sentía herido y convulsiones le amenazaban, pero no era tiempo de dejarse llevar por estas sensaciones, se armó de todo el valor y levantó las manos para intentar calmar al joven de largos cabellos.
―Tranquilo, no voy a hacerte daño ― habló con tono calmado y dulce, como una canción de cuna.
Pero no sería suficiente para conseguir acercarse.
N/A: ¡Se imaginan que Levi le hubiera disparado a Eren por accidente cuando se cayó! Jaja habría sido el fin del fic, pero bueno eso no fue lo sucedido. En fin espero que les gustara y se sientan entusiasmados por lo que viene, la escena siguiente es una de las que más anhelaba escribir dentro del fic así que estoy ansiosa por la siguiente actualización.
Gracias por leer el fic, y por sus hermosos reviews. Les mando a todas un fuerte abrazo y un beso, aunque si no lo quieren péguenme
Guest: ¡Esa es una increíble idea, no sé cómo a Levi no se le ocurrió! Sinceramente habría sido de mucha ayuda a este punto, aunque creo que si hubiera hecho eso la trama del fic habría fracasado pues la trampa que los cazadores le pusieron a Eren es lo que logra que ellos finalmente se acerquen. Gracias por leer, espero que te agrade el capítulo y nos leemos pronto,
