N/A: Wow! esta historia a batido el recórd, al menos dentro de las mías. Lo que en si me ha hecho bastante feliz, después de todo es bueno saber que se han sentidos atraídas, yo diría, que por un concepto diferente de SasuHina. Ya saben, en donde él no es perfecto y ella le es más bien indiferente. Pero bueno, no las retrasaré más acá. Espero les guste este segundo episodio.


Lo que he aprendido de ti


Ese día, Hinata solo acercó su silla a la de él para mostrarle un pequeño párrafo con lo redactado para el trabajo de sociales. Kurenai – sensei les había designado el conflicto llamado "De los misiles de Cuba", aunque Sasuke hubiera preferido tener que hacerlo sobre la invasión Japonesa a China durante la segunda guerra mundial. Como Hinata tenía una letra mucho más pulcra y entendible que la suya, se ofreció hacerlo a cambio de elegir otro tema.

Sasuke quiso creer que se trataba de algún estratagema para llamar su atención, ya que prácticamente la muchacha se había auto designado la parte más extensa del trabajo. Pero al verla dirigirle aquella mirada tranquila e impávida, comenzó a entender que, tal vez, ella no lo veía como alguien llamativo.

Llevaba solo un par de días de observarla y todo lo visto terminó resultándole agradable. Si ella era indiferente a él, mejor para Sasuke, tendría un trabajo tranquilo en el cuál podría desempeñarse sin contratiempo alguno. Y cuando se acercó a él extendiendo su cuaderno; pudo leer, bastante conforme, lo que la Hyuuga había escrito: una introducción al trabajo a realizar a modo de bitácora. Le pareció ingenioso y ciertamente no lo esperó, después de todo la Hyuuga solía parecer tan apagada.

E-eto… h- había pensado en que s-sería bueno darle u-un p-punto de vista… emh — la vio bajar la vista como cuando defendió a su amigo.

"K-Kiba-kun… solo, s-solo se preocupa… p-por mi"

Eso fue lo que susurró apenas, cuando él le reclamara por la violencia del chico quién, ciertamente, aún mantenía la vista fija en ellos. ¿Acaso creían que él le haría daño? Por lo menos, hasta donde sabía y recordaba, jamás había sido un buscapleitos y estaba seguro de haber visto muchas más veces al Inuzuka en ese tipo de comportamiento que a él mismo.

Obviamente debía cuidar del nombre que ostentaba, al fin de cuentas los Uchiha eran uno de los clanes más importantes de la región, no era su costumbre trabarse en discusiones o conflictos solo porque sí.

¿Por qué tendrían que cuidar aquella chica de él?

"Bueno, siendo una Hyuuga, quizás se tenía en tan alta estima como el resto de su engreída familia"

Por otro lado, eso le sacaba de quicio; su constante tartamudeo, aunque considerando las pocas veces en las que la chica le hablaba, podría decirse que si, era tolerable. Solo que cuando se repetía en tres o cuatro palabras de la misma oración le resultaba molesto. Era como si las ideas de la chica, las cuales descubrió resultaban interesantes, se atropellaran en su cabeza para que su boca no las dejara salir.

Y, ciertamente, Sasuke Uchiha, no tenía el don de la paciencia. Así que ahí, mientras la veía atorada en sus palabras decidió cortar por lo sano.

Basta — dijo sin temor a parecer rudo. Un súbito silencio se apoderó del salón, logrando que Karin, Shino y Suigetsu, que se encontraban cercanos a ellos, voltearan a su posición. Notó como Hinata enrojeció violentamente, lo que le sacó una media sonrisa llena de comprensión, que por supuesto, la muchacha no vio. Sin embargo no pareció importarle y agachando la cabeza al nivel de ella, pero sin acercarse le habló, en el mismo tono, con la misma rudeza — Hinata… — se quedó pensativo al no saber con qué calificativo completar su nombre, san era demasiado, ella estaba al mismo rango que él, y el… ¿Chan? demasiado confianzudo. No quería que ella se tomara atribuciones por un estúpido error suyo. Así que lo dejó a secas. La muchacha alzó la vista y se la mantuvo tranquila, mientras el rubor comenzaba a desaparecer.

Sasuke pudo entonces notar todos los detalles que aquél rostro; era casi tan pálida como él, la forma de sus cejas y pómulos parecía redondear el rostro que finalizaba en un delicadísimo mentón.

"Casi parece de porcelana"

Recordaba haber pensado, tenía la boca bien formada y sus labios, rosados y pálidos hacían un contraste magnifico con su nívea piel. Y el sonrojo que aún mantenía, le recordaba a las frías tardes de invierno en donde su nariz y mejillas se teñían del mismo color. En esos pocos días de observarla, había notado que era linda, el mismo Sai se lo confirmó, pero jamás imagino que tanto.

Deja de tartamudear— ordenó sin dejarse llevar por el espectáculo que tenía frente a él. La chica nuevamente bajó la cabeza y tras el flequillo que cubría en parte su rostro, notó perfectamente cómo se coloreaba de carmín nuevamente.

Ehm… e-eto…

"Con una… ya está de nuevo"

L-Lo siento…

Ya. Aquello era una sorpresa.

"Demasiado humilde para ser una Hyuuga"

Y ciertas ideas que aún barajaba, sobre la posibilidad de que la chica quisiera llamar su atención pareciendo tímida se fueron, como tantas otras, a la basura. Hinata realmente lo era.

Algo fastidiado había preguntado:

¿Por qué? — logrando que la chica alzara nuevamente la vista hacia él, esta vez de manera más violenta, realmente sorprendida.

Ya. Entonces no le pareció tan linda, como extraña.

¿Por qué debo disculparte?

Ehm… e-to… y-yo… es… — la vio tragar con pesadez — emh… — estaba bien que fuera linda, pero ya se estaba hartando, si no exponía lo que quería decirle, terminaría él mismo pidiendo a Kurenai-sensei que le cambiara de acompañante.

Tranquilízate — ordenó nuevamente, esta vez un poco más alto, logrando que aquellos que ya les había prestado atención con anterioridad volvieran nuevamente sus rostros, solo que esta vez, también les acompañaron las miradas de Ino, Kiba, Naruto y Chouji. Fue la pelirroja de gafas la primera en interrumpir.

¡Hey tú Hyuuga! — exclamó, logrando que, finalmente, todo el salón fijara la vista en ambos. Hinata parecía querer que la tierra se la tragara mientras miraba en una dirección determinada, que para Sasuke no pasó desapercibida; se trataba de Naruto.

"Dobe"


La cantidad de detalles que Sasuke habría de recordar con el tiempo, le dieron a entender, en algún momento de esa semana, que cualquier cosa que le ocurriera con la Hyuuga o hacia ella, no era normal. Es decir, miles de veces trabó conversaciones con chicas, sin tener conciencia de todo lo que ocurría a su alrededor, sin acaparar los detalles en su memoria. Con Hinata no ocurrió así y durante ese primer día, su cabeza declaró, con toda prepotencia, que con la Hyuuga no sería diferente. Puesto que a pesar de haber descubierto detalles de ella, Hinata seguiría siendo una sombra por mucho tiempo más.

Al menos para él.

Y solo en esos momentos entendía por qué se estableció aquella relación tan poco recíproca de ella hacía él; pues, con el tiempo, Sasuke era quien le buscaba para ser gentilmente ignorado. Pero, era lógico admitir que jamás esperó interesarse en ella más de lo que había hecho ese primer día.

Si, todo era culpa de Itachi.

Pero ya pasado un mes, comprendió muchas cosas, como por ejemplo que; si, al menos, Hinata tuviera el valor de rechazarlo o declararse al estúpido de su amigo, simplemente se daría por vencido. Él no era de los que rogaban y sabía cuándo ceder a un influjo, no era estúpido y menos aún terco. Pero mientras Hinata mantuviera aquella extraña neutralidad, que para él ya significaba una probabilidad, no lo haría, así de simple. Mientras la duda siguiera existiendo, él, que no era bueno dejando las cosas pasar sin saber el porqué, no cejaría, menos si es que estás involucraban, incluso si se trataba solamente desde su perspectiva, parte de su orgullo. Ya que estaba claro que Hinata hacia él no sentía más que… lo que fuera que él inspiraba en ella.

Nunca había llegado a esa conclusión con chica alguna, realmente si quería que Hinata lo viera, tendría que conquistarla.

"Que humillante"

Cierta parte de todo aquello iba enlazada a la idea de rogar, y eso no le gustaba en lo absoluto.

"¿Estas seguro que esa muchacha lo vale?"

Recordó a Naruto con Sakura y lo mucho que este era capaz de aguantar solo por agradarle a la muchacha, a Lee con Sakura. Él no era así, no podría estar pendiente de aquella muchacha solo para ver si es que le aprobaba o no. No. Era demasiado.

De hecho, la muchacha Hyuuga podía irse al cuerno. Si quería, solo le bastaba extender su brazo para que su legión apareciera y entre ellas elegir la que más le gustara. Incluso podría darse el trabajo de buscar a una que se le pareciera.

"¿Entonces admites que ella es la que te gusta?"

Si, tal vez podría hacerlo, pero muy diferente era arrastrarse para ser visible. Estaba dicho; que Hinata Hyuuga se fuera al diablo, él podría conseguir lo que quisiera.

Con esa determinación decidió saltarse la clase, por lejos Gai – sensei le resultaba el más desagradable de todos sus maestros y no tenía intenciones de mirar nuevamente a Hinata, menos después de lo frustrante que había sido su silencio. Sin embargo, no desperdiciaría el tiempo, fue a la biblioteca y cogió un libro de D.H. Lawrence; la última asignación de Anko-sensei se centró en poetas occidentales, de los que Itachi, al conocer aquella nueva tarea, se lo había recomendado encarecidamente.

"Harás que Anko-san moje sus bragas"

Y no estaba demás el asegurarse con un par de puntos extras en la materia que fuera. Recorrió las canchas de futbol y se quedó un rato observando al equipo de natación que a esas horas entrenaba en la piscina, tenían un nuevo integrante recién llegado ese año; Haku era su nombre y había descubierto que era tan popular como él, solo que, con muchachas de cursos superiores. Viéndolo ahí, no negaba que el muchacho era rápido, un par de pasos más alejado se encontraba otro alumno que, quizás, había arrancado de clases, era uno problemático y de él se decía que acosaba al muchacho nuevo. Era de los típicos que llevaba la camisa por fuera y abierta, fumaba en todo momento y lo cierto es que lucía intimidante; Zabuza era su nombre y le hizo un abierto gesto de molestia cuando notó que Sasuke miraba lo mismo que él.

El Uchiha siquiera se inmutó en pasar de largo. Le gustaba nadar, pero fuera de ello no tenía interés alguno en lo que ocurriera en la piscina del instituto.

Fue cuando llegó a las instalaciones del auditorio, tras este había un pequeño parque en donde a veces arrancaba a dormir y le pareció perfecto para perderse en la bibliografía del tal Lawrence. Primero se sentó, abrió el libro y leyó algunos segundos, sin realmente procesar nada de lo que decía aquél tomo, entonces se recostó. Si bien el otoño se estaba haciendo presente; el día estaba caluroso y el césped lucía recién regado, lo que le daba una sensación húmeda y tibia a su espalda.

Cediendo al sopor, siquiera notó cuando se quedó dormido.


¡Guarda silencio Karin, nadie está hablando contigo! — así recordaba haber dado por zanjada aquella discusión, puesto que la pelirroja solía obedecerle de inmediato, la vio apretar sus labios en una mueca de disgusto para luego hacer un desprecio a la chica y volver a sentarse.

No tomes en cuenta a Karin… — había tratado de calmar a Hinata, mientras esta trataba de componer su rostro, nuevamente la vio ruborizarse hasta las orejas. Tensa, parecía preparada para recibir un castigo.

"Realmente es rara"

Hey… Hyuuga— dijo él esa vez, solo que con un tono más bajo para no llamar nuevamente la atención. Hinata alzó aún más lento, si es que era posible, la vista y le miró fijamente a los ojos, estaba avergonzada, sí, pero también decidida.

L-lo siento… Uchiha- san

"¿San?"

E-eto… y -yo, no… n-no— Sasuke tuvo que hacer acopio de toda su paciencia.

Hyuuga basta — la chica boqueo, como lo haría tantas veces después, para tratar de decirle algo, pero Sasuke lo evitó, si tenía que aguantar ese tartamudeo nuevamente…

Así que extendió su mano en un gesto para que se calmara y le dejara hablar de una maldita vez.

Perdemos mucho tiempo en tus tartamudeos.

Ehm e-e… — Sasuke volvió a extender su mano.

Ah, no… no digas nada, esta vez yo hablaré— suspiró, cerró los ojos y los volvió abrir fijando en ella su mirada — Primero, cada vez que quieras expresar algo, hazlo con calma y tranquilidad, cuando te lo pregunte solo asiente y niega, no quiero palabra alguna ¿Está bien? — Hinata asintió, entonces analizando la situación bajo la cual se encontraba en aquél momento, decidió hacer una jugada que podría confirmar todas las teorías que rondaban y no abandonaban su cabeza — ¿Te coloco nerviosa? — preguntó directo, y si hubiera visto algún gesto duditativo en ella, su día habría sido mejor. Pero no, lo cual también estaba bien, después de todo Hinata era mucho más rara que linda.

Así que ella solo negó.

Pues bien no hay, entonces, razón alguna para que seas tan cohibida conmigo, como yo lo veo, este trabajo nos tendrá cerca al menos dos semanas — y nuevamente la chica se había ruborizado, esta vez sacándole su típica media sonrisa — y no quiero ir a paso de tortuga, ya que te has ofrecido a redactarlo, yo haré la parte investigativa. Segundo, si tienes alguna sugerencia, como la que creo ibas a hacerme antes de empezar a tartamudear, quiero… y en esto escúchame muy bien Hinata Hyuuga — el sonrojo que iba en descenso, aumento a pesar de que en ningún momento la muchacha apartó la vista de él — que analices y pienses con cuidado en lo que dirás, nadie te apresura así que no es necesario que te trabes cada vez que quieras compartir algo, quiero que seas concisa y directa, que armes la oración antes de que esta salga de tu boca — y al decir aquello miró de soslayo los rosados labios de la chica— y que solo entonces la verbalices ¿Entendido? — Hinata nuevamente asintió al mismo tiempo en que se mordía el labio inferior. Y él no pudo evitar hacer lo mismo.

Por muy rudo que pareciera en aquél momento, se sintió satisfecho al saber que la muchacha, al menos frente a él trataba de seguir sus indicaciones. Aunque aquella falta de espíritu le decepcionó un poco, Hinata Hyuuga simplemente se había dejado mandar. Lo que en si le confundía, ya que bueno, no parecía interesada en él.

No seas tan egocéntrico hermanito, aunque no lo creas, no toda la gente vive pendiente de tus deseos— le dijo Itachi, una vez que Sasuke le relatara lo ocurrido ese día en clases. Lo cierto, es que se había jactado de ser compañero de trabajo de la Hyuuga. Ya que, al menos, en su casa era su hermano el más interesado o el que, a fin de cuentas, sabía más de ella.

No seas tan mal perdedor— había contestado nuevamente. Aun cuando estaba convencido que la muchacha tenía interés alguno en él, no le parecía mala idea fastidiar a su hermano.

Las dudas se sostenían en el comportamiento tan servicial que ella mantuvo ese día.

Quizás vio tu letra de mierda y supo que tendría que escribir ese trabajo, tal vez la asustaste y por eso te obedeció al pie de la letra… ¿Qué se yo? — Sasuke analizó bien los dos puntos entregados por su hermano y debió de admitir que eran una posibilidad, una gran posibilidad. Sobre todo el que hablaba del miedo, Sasuke sabía que podía ser intimidante.

El repentino silencio que se apoderó de él, pareció darle la razón a Itachi. Fue entonces, cuando se dispuso a resolver parte de las dudas que, hasta ese momento, le carcomían.

Está bien — aceptó — admito que es diferente, pero… ¿En qué te basas para decir que es la mejor? — Itachi dejó de lado el informe que preparaba, detalle que llamó poderosamente la atención de Sasuke, a su hermano rara vez se le distraía así de su trabajo. Cuando vio a los ojos de este no pudo evitar pensar que en un sentido estricto, parecían brillar.

El padre de Hinata es un hombre terriblemente orgulloso— Sasuke se encogió de hombros.

No es nada nuevo…

La madre de Hinata murió después de dar a luz a su hermana pequeña — bien, eso era algo que Sasuke no sabía — La base principal de la fortuna de los Hyuuga está centrada en los medios de comunicación, esta es dirigida por Hiashi y se heredara directamente a su primogénito… el cual resulta ser Hinata o resultaba serlo… — ok, Sasuke lo admitía, la historia se ponía interesante y extraña, como la chica, en igual cantidades — Ahora, los Hyuuga siempre han preferido que sean los varones de la familia quienes dirijan el imperio comunicativo, pero la única forma en que eso ocurriera es que fuera Hizashi el heredero directo y no Hiashi, así todo pasaría a Neji, pero el padre de este se negó a usurpar el puesto que le correspondía a su sobrina ya que su parte está completamente centrada en el área de la salud e inmobiliarias, así que el sobrino esta resguardado. Se barajó entonces que tanto a la mayor como a la menor de las Hyuuga se les concertara un matrimonio ventajoso. Bajo ese protocolo serían sus maridos y no ellas quiénes quedaran a cargo del imperio comunicacional… o al menos así lo había decidido el consejo— bueno en algún punto la historia se había vuelto aburrida y Sasuke no tardó en demostrar su poco interés bostezando. Itachi le sonrió cuando vio a su hermano.

Y ¿Bien? — preguntó con ganas de irse a la cama.

Bueno, tu sabes cómo son esos roñosos clanes… siempre buscando la pureza en la línea de sangre y las mejores conexiones para obtener beneficios…— si, claro que lo sabía, él y su hermano vivían en el centro de uno — Pues bien, tu hermano aquí sentado frente a ti, fue la primera opción para la mayor de ellas, tú lo eras para la menor— por unos segundos el aire se fue de los pulmones de Sasuke y su cabeza quedó en blanco.

¿Qué dices? — Itachi volvió a sonreírle, esta vez con un evidente gesto de ironía.

Pensé que estabas cansado. Vete a dormir, yo limpiaré esto — dijo Itachi mientras recogía los trastos que Sasuke había dejado en la mesa.

No irás a ningún lado… quiero que me lo cuentes todo— Itachi no pareció prestarle atención y llevó los platos de la cena a la cocina, ahí Sasuke lo confrontó.

¿Cómo es que aceptaste un matrimonio arreglado? No estamos en la edad media — Itachi dio el agua y comenzó a fregar los platos. Parecía que siquiera había escuchado a su hermano, entonces Sasuke cayó en la cuenta de que tal vez a Itachi le gustaba la muchacha, la calificaba como la mejor y al ser consiente de toda aquella historia, lo más probable es que se conocieran. Quizás por lo mismo Hinata se colocaba nerviosa en su presencia, pero no por él.

¿Sería demasiado darle importancia a ese detalle?

Fue entonces cuando Itachi, terminó lo que estaba haciendo y se cruzó de brazos frente a él.

Pudo haber sido medieval, pero era una excelente oportunidad — dijo interrumpiendo las ideas de su hermano — veras hermanito… — y alejándose de él, se dirigió al patio trasero en donde, con calma, encendió un cigarrillo, era una imagen algo vedada en la residencia Uchiha, pero Sasuke sabía que Itachi solo lo hacía cuando sus padres no se encontraban —…para los viejos de nuestro clan esa unión resultaba una bendición y lo cierto es que yo también lo vi así. Bajo ese concepto conocía a mi futura novia, que no era más que una niña… ese día — y alzó la vista al cielo — se encontraba en un combate con su hermana pequeña, por técnica, fuerza y experiencia Hinata debió haber ganado… — y entonces giró hacia su hermano — pero no lo hizo… perdió en contra de su hermana de una manera casi vergonzosa.

He visto la técnica de la pequeña… — interrumpió Sasuke — y es más agresiva que la de su hermana.

Hanabi es así… tiene mucho que demostrar — terció Itachi — pero Hinata que lo tenía todo renunció por ella… — por alguna razón, le pareció que su hermano exageraba.

Lo más probable es que no supiera de que se trataba, tú mismo has dicho que era solo una niña— Itachi negó.

Hinata sabía lo que arriesgaba aquél día, cuando perdió yo y mamá nos quedamos vendándole las heridas, fue ella quién le preguntó el por qué se había dejado, Hinata negó y simplemente dijo que su hermana era mejor— tal vez era cierto, que al menos en lo que al Kendo se refería Hanabi era superior a Hinata y solo en aquél segundo Sasuke se dijo que toda aquella timidez y afán por agradar venía de ese momento.

Y ¿Qué pasó después?

Nada se llevó a cabo, puesto que para los Hyuugas eran necesario que los pretendientes fueran marionetas y acompañantes, los viejos de nuestro clan, incluido nuestro padre, se mostraron ofendidos ante aquella idea, ya que bueno tener una tajada del imperio Hyuuga no era compatible con perjudicar el orgullo de nuestro clan.

Esa noche Sasuke se fue a la cama con vagas impresiones de lo que realmente la chica podría significar para su hermano. Pero este mismo le aclaró que desde aquella vez, jamás se volvió a hablar del tema con la muchacha y que solo se topó con ella en un par de ocasiones durante los torneos de Kendo que enfrentaran a ambas familias. Pero Sasuke insistía en que algo más existía ahí, aquella pequeña historia solo era la base de algo mucho más grande, algo que era un secreto de Itachi.

Y su hermano jamás revelaba nada que no quisiera.

Pero la desazón, realmente, no sabía porque la sentía, ahí clavada en su pecho.


— Sasuke -kun— escuchó con aquella voz tan musical y suave que llevaba semanas martillándole la cabeza, o al menos, en esa ocasión lo hizo como nunca antes, abrió los ojos pesadamente para verla precisamente a ella.

— Hyuuga… — contestó al reconocerla y la garganta le ardió al emitir aquellas palabras. Con mayor dificultad se colocó de pie, sintiendo un doloroso hormigueo que hizo estragos al menos en sus rodillas. Molesto, notó que ya era de noche, ahora las tardes se estaban haciendo más cortas. Pero se sentía mal, el cuerpo le dolía y constantes escalofríos le recorrían la espalda.

Ocurrió, entonces, algo que no se esperaba. Ya que trataba de ordenar sus ideas con respecto al horario y lo que debería de estar haciendo en aquél momento; cierto tendría que estar entrenando, no notó que el cuerpo se salía de control y lo obligaba a tropezar con torpeza, pero ella lo sujetó con una firmeza difícil de concebir en alguien que se mostraba tan endeble.

Fue en ese mismo agarre, en el cual ella llevó su delicada mano al rostro, logrando el primer contacto físico, entre ambos, desde que se conocieran. Era suave como ella y estaba frío y sonrió al sentirlo, porque le pareció delicioso. Quizás fue debido a eso, o al malestar que sentía, pero sus fuerzas flaquearon y se sintió desplomar.

— ¡Sasuke – kun! — le escuchó decir alarmada mientras ambos se iban, de rodillas, al suelo. Recordó entonces lo soñado y lo que el tiempo le había confirmado. Sin saber porqué sintió pena por ella y sin pensarlo mucho, supo que era una forma de mostrarle, aunque fuera una sola vez, lo importante que se había vuelto.

— Lo siento Hinata…— le susurró cerca del oído, para después sentir un calor abrazante y nuevamente la tibieza de un suelo húmedo.


N/A:

Ahh, me estoy volviendo adicta a estas notitas,

Primero iré por los agradecimientos:

A diana_carolina, desde luego por ser, creo, la primera. A Shizuru-Valkyrie Amethyst por el ánimo entregado en su review XD, a isiiiwhis... ¿Segura que no has dejado review en otra de las mías? bueno, es de Chile así que se agradece que una compatriota se de el tiempo para leer esto que escribo. A Okashira, que para mi será la madre de los fics de Naruto, a maribelteka quién, desde luego, parece estar muy interesaba en Sasuke, a Dark Amy Chan otra compatriota, a BubbleGumer, a Chany- sensei, Hitory-chan, a Nathalie S especialmente por su review, muchas gracias, ese tipo de criticas son las que me hacen sentir mejor, mucho mejor, ya sabes como escritora, aun de solo fics... n_n.

Sigo a Ahome uchiha-hiuga, son esos ánimos los que me impulsaron a hacer un segundo episodio, aBusumeushi que chica, es peligroso aguantarse por mucho, espero que no estes tomando riesgos inecesarios. A Danyneko-chan tratando de no desperdiciar en este caso u_u. A Hoshi Yuhi, a Neko, Andrea y Marcia Andrea, por en sintesis, entender de qué se trataba esto.

Y bueno para quienes crean que el universo en que me he centrado es demasiado OOC, pues explico. Como Naruto no ha sido terminado, no quería arriesgarme en algo que después en la trama original cambiaría, es cierto que en los fics podemos hacer lo que queramos, pero siendo nueva en esto de Naruto, no quería dar espacios a cosas que tal vez después no sepa concretar.

Además se tiene que tomar en cuenta que Sasuke en este fic, no es el "perfecto" Sasuke de la serie por que ha tenido una vida completamente normal, su hermano no se ha deshecho del clan, ni ha iniciado una aventura para finalizarla en venganza. Después de toda la fantasía de la serie, no me pareció malo aterrizarlo un poco.

En fin, espero que hayan disfrutado.

Atte.-

Brujhah.-