Hola! Lamento la tardanza, las explicaciones del caso están abajo.
Bueno, suelo dar recomendaciones musicales para acompañas los episodios y esta no será la excepción, lo cierto es que me ayudó a iniciar y finalizar el capitulo reciente y me pareció adecuado recomendarselas.
es de youtube, desde luego, así que después de la dirección de la página deberán agregar.
http: / www . youtube . com / watch? v = 52My38BF5hs&feature = BFa&list = PLCA5F1FF811D45F84&lf = results _ main
Espero disfruten.
El mundo que los Rodea
Habían quedado solos, en un ataque de quién sabe qué cosa el perfecto y sobreprotector Neji Hyuuga había dejado a "Hinata-sama" atrás.
"¿Qué diablos le pasaba? ¿Acaso consideraba que el Uchiha si era "digno" de acercarse de esa manera a Hinata?"
Siquiera a él, que la trataba desde que estaban en la primaria, le había dado tanta libertad. Y cuando a las horas después lo analizó, supo que había sido el primer detalle que le sacara de quicio. Además el Uchiha se acercó a una distancia que cualquiera que conociera al Hyuuga, sabía, estaba vedada. Ese fue el segundo detalle. Sin mencionar aquella sonrisa, tercer detalle. Y que se quedara hablando con ella a solas. Cuarto detalle.
Demasiados a su gusto.
Pero debió haberlo imaginado, desde el preciso día en que Kurenai le dijo que se sentara cerca de Hinata, tuvo que haberlo advertido, no por ella desde luego, sino por el Uchiha. Hinata estaba enamorada de Naruto y siquiera a él le interesaba cambiar aquello. Al fin de cuentas el estúpido de Uzumaki solo tenía ojos para la Haruno y si bien eso le entristecía por su amiga, era una esperanza, mínima y pequeña pero una al fin y al cabo.
Si tuviera que explicar la naturaleza de su relación con Hinata, diría que sí, eran amigos y él estaba orgulloso de serlo; desde muchos puntos de vista Hinata era perfecta y consideraba que el estúpido de Naruto era un imbécil por no darse cuenta, aunque la misma Hyuuga jamás había dado señal alguna que fuera lo suficientemente clara para darle a entender sus sentimientos. Si algún día ella decidía que se declararía al rubio sería el primero en apoyarla, pero mientras eso no ocurriera, podría darse el esperado escenario de que Uzumaki comenzara una relación con Sakura dejando a su pobre amiga a merced de sus atenciones, cierto que era algo cruel imaginarse aquello, ya que significaba destrozar las esperanzas de Hinata, como las que él sostenía, pero por lo mismo estaría dispuesto a confortarla y consolarla como fuera posible y que finalmente ella lo notara como alguien más que un amigo.
O al menos ese era el plan inicial, el cual bajo ninguna circunstancia incluía al imbécil de Sasuke Uchiha en la ecuación.
Shino había sido el primero en notarlo y así mismo se había regañado por tener tan pocas luces en ese sentido. Es cierto que el Uchiha le fastidiaba, pero solo porque se creía mejor que todos. Cosa que él sabía no era así, aunque admitía que le envidiaba –no mucho desde luego- sus capacidades de galán indiferente.
Hace un año mientras trataba de clarificar sus ideas sobre Hinata una muy tierna chica llamada Moemi llamó su atención y no era tan cínico como para negar que se debía a su parecido con Hinata, solo Shino lo había sabido y así de rápido su interés se vio perdido cuando la chica no solo comenzó a desfallecer por el Uchiha, sino también cuando cayó ante su influjo y como muchas paso a ser despreciada con su insultante indiferencia.
Fue cuando supo que Hinata era perfecta.
Se mantenía alejada de los grandes tumultos femeninos haciéndola casi invisible a los ojos de muchos. Cierto el Nara también había descubierto sus intenciones, así como Sai había esbozado una muy molesta y comprensiva sonrisa cuando, sin notarlo, quedó prendado de ella durante el examen físico del año anterior, lo mismo ocurrió con Gaara solo que este le deseo suerte y elogio su gusto. Así que hasta ese momento su camino, a excepción del fantasma de Naruto, estaba completamente libre.
Hasta el día en que el Uchiha se sentó junto a ella. De por si el que un seductor petulante se le acercara ya le había dado malísima espina. Que fuera el Uchiha lo hacía, como diría el Nara, problemático. Sin embargo Hinata parecía no haber caído ante su influjo, en ningún momento de aquellas semanas había hablado más o menos de este, alababa sus características escolares y no negaba su atractivo, pero no tartamudeaba sobre él, sus ojos no se iluminaban cuando el nombre salía de sus labios y menos hiperventilaba cuando estaba cerca.
Todo aquello se lo llevaba el rubio y Kiba agradecía que se mantuviera así.
Entonces vino aquella defensa pública de Hinata, cuando los rumores que él no había oído decían que se había revolcado en el baño con el Uchiha, este los desmintió y realmente la rabia inicial que sintiera cuando lo supo no se debió a la posibilidad de que ocurriera, sino a las razones que podría tener alguien para hacer daño a Hinata, siendo que ella jamás dañaría a nadie. Eran pistas muy vagas y que de alguna manera no encajaban en la personalidad del Uchiha, incluso creyó que Hinata se había hecho un buen amigo.
Hasta que Shino se dio cuenta, hasta que se lo dijo.
También el Nara, Sai y Gaara lo notaron. Los tres le habían dado la solapada advertencia de que el Uchiha se estaba interesando demasiado en las actividades y opiniones sobre Hinata y cuando le comentara aquello a Shino este con todo lo imperturbable que era, simplemente había contestado.
— Tal vez le gusta— escuchar eso fue como recibir un golpe en pleno pecho, y aun así todo tomaba peso y era extrañamente concordante. De todas maneras había planteado sus objeciones y dicho
— Pero… Hinata… es
— Diferente — había sentenciado Shino — razón más que suficiente para llamar su atención… y tú mejor que nadie deberías saberlo Kiba— sí, todo aquello era cierto, todo aquello lo admitía. Lo que le fastidiaba es que el idiota de Uchiha considerara que ahora Hinata era quién tenía que caer.
"¡Con una mierda! ¡Podía tener a la chica que quisiera!"
Además al tratarla como a las otras realmente no estaba respetando a Hinata, no al menos como él lo hacía. Y el imbécil del Hyuuga los había dejado a solas hablando, después que el otro imbécil del Uchiha le sonriera como si se tratara de un estúpido ángel.
— ¿Crees que debería intervenir? — preguntó volteando hacia Shino que en aquél momento elegía entre panecillos de crema o manjar.
— ¿En qué? — preguntó Aburame sin siquiera desviar la vista de su atención principal.
— En eso… ese sujeto no me da buena espina — solo entonces Shino alzó la vista para ver aquél cuadro que hace semanas venía repitiéndose.
— A mí tampoco… pero — Kiba volteó hacia su amigo — no podemos interferir en la vida de Hinata…— ante aquella afirmación solo chasqueó la lengua.
— Estoy de acuerdo, pero tú sabes cómo es ella, no le diría que no siquiera al profesor Orochimaru si este la llamara a una de las bodegas de noche con la excusa de necesitar ayuda— Kiba había dado en el clavo, Hinata era demasiado bondadosa e ingenua una mezcla que alguien sin escrúpulos, como imaginaba era el Uchiha, podría aprovechar muy bien. Era aquella misma mezcla la que prácticamente le hacía sentirse obligado a protegerla.
Llegó entonces rápidamente a una conclusión:
— Tienes razón… y yo no quiero que ella sea un trofeo más del Uchiha
Kiba esbozó una sonrisa, que Shino aprobara su actitud recelosa le hacía sentir dueño absoluto de la razón. Había que proteger a Hinata de ese idiota y no es que tuviera absolutamente nada que ver con sentirse amenazado por la presencia del Uchiha.
— Solo — Sasuke tragó saliva — solo no quería que me malinterpretaras — Hinata se le quedó observando fijamente, tenía las mejillas arreboladas y la boca entreabierta, así le parecía simplemente adorable.
¿Cómo es que no la había notado antes?
— Hum — la muchacha se apretó los papeles que llevaba con ella contra su pecho y bajó la vista, tal vez pensando que decir —… Es, es mi culpa también… Uchiha –san — Sasuke alzó el mentón, no le gustaba que ella se dirigiera así con él, pero primero:
— ¿Por qué dices que es tu culpa? — esta vez Hinata le observó más tranquila y se mordió el labio, obligándole a hacer lo mismo.
— Etto, yo… yo creí que Uchiha-san estaba enfadado conmigo
"Es cierto, lo estaba"
Pero no se atrevió a decirle la verdad, en primer lugar porque las razones de su enojo solo eran válidas para él. Y no quería parecer un niño mimado y egoísta. Al menos no frente a ella.
"Quizás Itachi tiene razón en lo de la vanidad"
— ¿Por qué tendría que estar enfadado contigo? — Sasuke no se esperaba que Hinata enrojeciera ante aquella pregunta. Y no pudo evitar sonreír, aunque no dejo que la Hyuuga lo notara.
Pero si a ella le daba vergüenza explicar sus razones lo más probable es que se parecieran a las que él esgrimía para no tener que justificarse, el no parecer ridícula. Le gustaba analizar a que se debía eso y no podía evitar llegar a la conclusión de que se trataba de todo lo que sobre ella había pensado, que la estúpida manera en la cual le había tratado ciertamente le dio a entender que estaba enfadado con ella. Y si bien la Hyuuga había sido perspicaz, al no ser nada claro no podía declararlo abiertamente.
— Hum… debí, h-haber hecho algo que no le agradara — sentenció la muchacha al mismo tiempo en que la campana sonaba indicándole a ambos que debían volver a clase, situación que la muchacha aprovechó para recogerse como siempre lo hacía con él, hacer una pequeña reverencia y retirarse.
Aquello le resultó una provocación, era como si todo aquél melodrama interno que había sufrido los dos últimos días más aquella mañana, para ella no significara nada.
¿Qué más era lo que quería esta muchacha? Ya se había disculpado.
No, no lo había hecho, solo le había aclarado el por qué no tenía que devolverle su regalo, así como que él no estaba enfadado con ella. Y aunque sentía la impotencia subirle por la garganta, necesitaba decirlo eso, no sabía que tan bien podría tolerar que ella volviera a alejarse de él. Y entendiendo que podía conseguir a cualquiera, en ese momento a la que quería era Hinata. No podía dejar que se fuera tan tranquilamente, o como mínimo tendría que ser mucho más claro con ella. Siquiera notó cuando extendió el brazo para cogerla del hombro y exactamente en el segundo en que su palma se posó sobre la delgada muchacha una mano se cerró sobre su muñeca provocando que tanto él como Hinata desviara la vista hacia un tercer recién llegado.
Que con toda la hostilidad posible habló sin despegar la típica y amenazante mirada que siempre le dedicaba.
— ¿Qué estás haciendo Uchiha? — preguntó hostil Aburame, mientras que Kiba le presionaba la muñeca como si quisiera rompérsela
— E- eto… Kiba-kun, Shino-kun— habló la Hyuuga con el nerviosismo reflejado en sus ojos
— ¿Te hizo algo Hinata? — preguntó Kiba preocupado.
— ¡Claro que no! — contestó Sasuke soltándose de golpe. Miró a Hinata con una extraña mezcla de rabia y frustración, las cuales hicieron que la Hyuuga entendiera lo que estaba ocurriendo, con su normal gentileza tocó suavemente el brazo del Inuzuka logrando llamar la atención de este
— Kiba-kun, n-no es así… — dijo con firmeza —Uchiha-san…
"Lo juro, si vuelve a llamarme así…"
—… solo estaba arreglando un malentendido— aquello en vez de calmar al Inuzuka sirvió solo para que se sulfurara aún más.
— ¿En qué problema la metiste esta vez Uchiha? — interrogó fastidiado colocándose entre ellos, Sasuke entendió de inmediato aquella metáfora.
— En ninguno y si así fuera no sería asunto tuyo…— Kiba gruño, pero antes de que dijera cualquier cosa fue Shino quién contraataco.
— En eso te equivocas Uchiha… si le haces algo a Hinata es asunto nuestro— la muchacha se sonrojó con fuerza sin poder evitar una modesta sonrisa.
Ese gesto lo enfureció.
Dio solamente dos pasos hacia la muchacha y sacando de su camino a ambos muchachos le dirigió una fría mirada para agregar.
— Hablaremos cuando nadie moleste Hyuuga ¿entendido? — la muchacha se recogió y asintió sin dejar que el rubor se le escapara de las mejillas. Aquello fue suficiente para Sasuke y sin mirar atrás los dejó.
Primero lo vio entrar a él, un par de segundos después, tal como lo temía Hinata se asomó al salón y a ella le siguieron el Inuzuka y Aburame; el primero en sentarse, Sasuke, corrió su silla con más violencia de la usual y pasó del sensual gesto que Karin le envió olímpicamente, para centrarse primero en el pizarrón, luego en la Hyuuga quién se veía más intimidada de lo normal y luego en el gesto de Sasuke que cambió de la calma a la absoluta frialdad y rabia.
Hace un par de años en un entrenamiento en la casa de los Uchiha, Sasuke había lanzado el mismo gesto hacia Itachi y Sakura creyó que en el próximo ataque que su amado realizara simplemente mataría a su hermano. Después Naruto explicó que se trataba de la territorialidad, Itachi había vencido a Sasuke en su terreno al usar una técnica recurrente del menor con la cual, hasta donde Naruto sabía, era invencible.
Así que bajo aquellos gestos que al menos este lanzó a ambos muchachos, entendió que algo habían hecho para invadir el territorio del Uchiha y lo más probable es que Hinata también incurriera en aquél error.
Ella no quería que eso ocurriera; es decir que Sasuke se enfadara con Hinata, ella era tan dulce y tranquila, ya de por sí tenía demasiados problemas tratando de congeniar con aquella escuela y desde su punto de vista lo hacía de la peor manera posible; tratando de complacer a todos, comenzando por su familia, siguiendo con sus amigos, incluso con Naruto quién a penas la notaba. Cuando Sasuke la había defendido de las viperinas palabras que los involucraban a ambos, fuera de unos momentáneos celos, sintió alegría por ella. Cuando Kiba no se encontraba era más fácil "pasar por sobre ella" pero el que Sasuke terminara con todo aquello e ideara sobre aquella marca, realmente se alegró; principalmente porque entendía que en su mutuo silencio ambos se habían hecho amigos y eso era precisamente lo que Hinata necesitaba, alguien enérgico que estableciera los limites hacia ella de la misma manera en que el Inuzuka lo hacía, solo que se mantuviera así mismo fuera de ese límite. Sakura sabía lo cortés y servicial que el Uchiha podía llegar a ser con personas que en verdad le importasen y viendo ella misma a la Hyuuga como una muchacha socialmente desvalida no podía esperar que Sasuke, con su inteligencia no llegara a sentir lo mismo hacia ella.
Quizás Hinata se había excedido en sus atributos como amiga de Sasuke, quizás había interferido en algo que tuviera que ver con él y Sasuke terminó reaccionando mal, gritándole tal vez o siendo agresivo como en ocasiones lo era hacia ella, cuando caía en aquél error y para que el Aburame e Inuzuka le fastidiaran de la misma manera ellos debieron haber visto aquél gesto y salido en la defensa de su amiga.
Lo mejor sería hablar con él, para que no fuera tan duro con la Hyuuga, al fin de cuentas Hinata no lo conocía tan cabalmente como ella.
Por lo tanto aquél día cuando fueron al entrenamiento de Kendo, trató de acercarse a él, pero después de lo ocurrido con la Hyuuga y sus amigos Sasuke no se veía muy dispuesto a aceptar las palabras de nadie. O al menos pensaba en eso cuando Karime, una alumna de tercer año, le dio aquél golpe de corriente justo en su mano izquierda, provocando el tan reconocido escozor que subiría desde su muñeca hasta el codo, hombro y cuello paralizándola momentáneamente.
— ¿Qué demonios haces Haruno? — preguntó Karime visiblemente molesta, para luego girar hacia el capitán del equipo y frente a todos avergonzarla, también estaban ahí Hinata y Sasuke — Neji-sama… ¿Por qué tengo que entrenar con una niña? Haruno-san no esta concentrada — volteó hacia ella y le lanzó una mirada llena de reproche — esto es una pérdida de tiempo— en ese momento el Hyuuga llegó donde ambas y con nada de delicadeza le tomó la mano.
— No puedes desconcentrarte si la enfrentas a ella, mira como te ha dejado — Sakura bajó la vista hacia donde Neji se lo indicaba y ahí estaba la mancha roja, que pronto pasaría a purpura, con pequeñas pintitas carmesí.
— Lo siento… no fue mi intención
— Sé que lo sientes — giró entonces el capitán — humm, Lee no está por ningún lado… ¡Uchiha! — llamó a este, quién solo entonces dirigió algo parecido a una mirada de preocupación hacia ella. Se acercó con calma y alzó el mentón en gesto interrogativo — Quedarás a cargo… dile a Ten-Ten que continué — observó al ver como esta también se dirigía hacia ellos — llevaré a Haruno-san a la enfermería— Sasuke no contestó o dijo nada. Neji insistía en que era un sujeto muy mal educado, pero hacerle entender eso a las mujeres del instituto era otra cosa.
Sakura Haruno era una muchacha a la cual él consideraba inteligente, no astuta como la Yamakana, pero sí muy despierta. Por lo mismo no entendía cómo es que sus sentimientos no habían variado en lo mínimo hacia el Uchiha, sobre todo considerando lo desagradable y desconsiderado que este solía mostrarse con ella. Era cierto que con los años se había tranquilizado y ya no lo seguía gritando su nombre a cada instante, lo que en cierto sentido parecía funcionar para llamar la atención de Sasuke, puesto que este estaba interesado en su prima lo más probable es que sintiera cierta afición hacia ese tipo de chicas.
Pero Neji era un observador atento y serio, por mucho que aquellos ribetes infantiles hubieran desaparecido de la Haruno, era evidente que aún estaba colada por Sasuke Uchiha, tenía en sus ojos, cada vez que lo miraba el mismo brillo que Hinata ostentaba cuando fijaba la vista en Naruto y esa era una característica demasiado evidente en cada una de las mujeres que conociera; el brillo del enamoramiento.
Ten-ten vino a su cabeza y rápidamente desechó aquella idea para salir de sus dudas.
— Haruno-san — le dijo mientras caminaban a la enfermería, está giró la vista hacia él calmada y atenta — usted sigue enamorada del Uchiha ¿Cierto?
Un violento rubor se apoderó de las facciones de la chica. Quién después de pasada la sorpresa sonrió gentil y avergonzada.
— No creí que fuera tan evidente… — contestó a lo que Neji solo la observó de reojo.
— Le brillan los ojos cuando él se acerca— dijo con sequedad, Sakura no supo sí ruborizarse más o sentirse ofendida ante el comentario tan indiscreto que el Hyuuga había lanzado sobre ella. Pero es que Neji Hyuuga jamás había sido alguien que disfrutara con molestar o humillar a los demás. Era serio ciertamente, tanto o más que Sasuke, pero a diferencia de él no era cruel y así mismo su tono no había sido en lo absoluto de burla o molestia.
— Entonces supongo que si — habló finalmente, no sin dejar de sentir abrumada por la respuesta que daba.
Neji no reaccionó de manera alguna, solo agregó.
— ¿Han valido la pena todos estos años? — Sakura no pudo evitar mirarle como si el Hyuuga hubiera descubierto un gran secreto sobre ella, a diferencia del comentario anterior fue este el que le hizo sentirse indignada y en cierto sentido herida.
— No sé de qué habla Neji-san — contestó, ahora ella, completamente cortante. Neji no agregó nada más, hasta donde había logrado comprender su comentario ofendió a la Haruno, aunque no era su culpa que las mujeres en general fueran tan sensibles a todo, nuevamente Ten-Ten llegó a su cabeza. Pero como cada vez que ella hacia acto de aparición en esta, se deshizo de su pensamiento negando imperceptivamente.
Un silencio incomodo se había instalado entre ambos cuando llegaron a la enfermería, en aquél lugar Neji la dejó y procedió a marcharse de vuelta al entrenamiento.
Cuando salió de esta, no había nadie esperándole, aunque había tenido enormes deseos de ver aunque fuera a Naruto, si bien solía fastidiarle también sabía cómo alegrarle el día. Y desde que el Hyuuga lanzara aquél comentario, el suyo había empeorado notablemente.
Debió haber supuesto que no sería ese único detalle. Debió haber supuesto que siempre todo podía ser peor. O no es que lo creyera así, sino que esa fue la sensación que tuvo cuando al salir del colegio los vio; a ambos y en él había un gesto tan indefinible de calma y alegría que le dio a entender de inmediato que se había equivocado.
Sasuke la sujetaba de la mano y ella lucía nerviosa, supuso que era ante el tacto del muchacho, Hinata siempre había sido tímida y en una situación así le pareció normal percibirla incomoda. Sasuke le hablaba tan distendidamente como jamás lo había hecho con ella, como si se hablaran desde hace años. Podía notar como ella boqueaba antes de responder, pero aún estaba muy lejos para entender lo que decían.
"¿Lo sabría Neji-san? ¿Era por ello que le preguntó lo de si valía la pena?"
— Sasuke-kun — dijo sin poder evitarlo interrumpiendo a ambos, Hinata se replegó sobre si misma como lo hacía cada vez que alguien le regañaba y él…
Él le lanzó la misma mirada que aquella mañana dedicara al Inuzuka, llena de frialdad y enojo, lo entendió de inmediato, se estaba adentrando en su territorio y Sasuke Uchiha no la quería ahí.
N/A:
Me he tardado lo sé, y pido las disculpas del caso, sé que las excusas agravan la falta, pero entre exámenes, trabajos que entregar y buscar, no tuve mucha inspiración que digamos.
Así que me dedique a leer a ver si es que alguna musa bajaba y me ayudaba, no ocurrió así, pero encontré bastantes cosas interesantes.
Primero Canibal: www . fanfiction . net/s/7557515/1/Canibal
Una excelente descripción de lo que fue la caída al infierno de Sasuke Uchiha, sin ser melosa o superflua -¡Ja! ya se quisiera Kishimoto una narración así- por lo tanto si visitan aquella historia, dejen el review correspondiente, a ver si su autora y traductora nos bendice con algo más que se le parezca.
Segundo YDS:Aire : www . fanfiction . net/s/5939018/1/YDS_Aire
Me encanta el KibaHina y que exista tan poco de ellos hace aún más valorable esta historia, impecablemente narrada y escrita con gran tino.
Y ahora bueno, me pareció adecuado, tal cual el capitulo se titula, mostrar un poco más de el resto de los personajes que componen esta historia. Sé que Naruto se llama Naruto por que Naruto es su protagonista, pero creo que Kishimoto abusa de él. Siendo que existe la historia completa de una villa que lleva más de cien años exisitiendo antes de que el susodicho naciera. Por lo mismo siempre me pregunte ¿Donde estaba Hiashi Hyuuga en cada una de las guerras de la serie? ¿No es acaso poderoso dentro de Konoha? y lo mismo con muchos otros personajes que siendo importantes en una primera etapa pasaron solo a ser casi de relleno.
A lo que me refiero es que creo firmemente que no presentas a tantos personajes solo para dejarlos de lado. Una excusa factible sería hacer más corta la historia como Rowling lo hizo con Harry Potter, pero Naruto ya lleva muchos tomos peleando con cuanto enemigo re-resucitado aparece y logrando nuevos niveles tipo Gokú, que simplemente, al menos yo, no disculpo ante el largo de la serie y el pobre desarrollo que tienen todos los demás.
Así que a ellos va dedicado este episodio, y creo, que el siguiente también.
Bueno, no quiero extenderme más. Agradezco la gran cantidad de reviews que ha tenido esta historia, tanto a los primeros en leerla como a los que les sucedieron y también a los que hace poco la descubrieron.
Atte.-
Brujhah.-
