Para este episodio

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Inicio, comienzo y partida.

— ¡Muy bien Shino! — exclamó Kiba cuando tras dejar a la defensa atrás, su amigo cerró la cuenta de tres goles a dos, en contra del arco de Suigetsu. Hinata en tanto solo aplaudió sin despegar la vista del Aburame que a esas alturas ya era felicitado por el resto del equipo.

— ¡Te estás regodeando en el fracaso del otro equipo! — le increpó Ino sin mirarle y con frialdad, a lo que Kiba simplemente contestó sonriendo.

— Felicitar a tu amigo no es regodearse — fijó entonces la vista en la rubia— ¿Quién te duele más que pierda Sai o Shikamaru? — Ino enrojeció violentamente logrando que su boca se empequeñeciera molesta. Fijó entonces la vista en Hinata quién no sabía si reír o mantenerse callada. Sonrió con autosuficiencia al encontrar la forma perfecta de retribuirle a Kiba sus "atenciones".

— Sasuke-kun jugó muy bien ¿Cierto Hina-chan?— Kiba volteó hacia la rubia evidentemente molesto y haciéndole un abierto desprecio.

— H-hai — dijo la muchacha, sin despegar la vista de Naruto. Ino aprovechando la oportunidad rodeó a ambos y se sentó al lado de la muchacha.

— Ah — suspiró — ¿Quien tuviera la suerte de interesarle a semejante espécimen? — Hinata se giró hacia Ino, no había entendido bien a qué se refería con ello.

— Hablas de él como si fuera un animal...— repuso Kiba molesto, era evidente que la rubia sabía algo ¿Quién se lo había dicho?

— Muchos hombres lo son— contestó Ino de inmediato — solo que algunos más interesantes que el resto— y le lanzó una mirada llena de significado. Kiba podía leer el mensaje muy claramente: "Él lo es, tú no"

— ¿Qué piensas tú Hinata?— dijo sin despegar la vista del Inuzuka, por kami que joven tan leíble, como el libro infantil más abierto.

— Ehm, t-también creo q-que Uchiha-san e-es i-interesante... — Ino sonrió a Kiba como si hubiera tenido una victoria aplastante sobre él. Pero para suerte del muchacho, él conocía a Hinata, quizás más que cualquiera en aquél instituto.

— ¿Te parece más interesante que Sai? — contra atacó el Inuzuka, logrando que Ino frunciera el ceño enojada y que Hinata enrojeciera para comenzar a balbucear.

— Ehm... Y-yo... — la muchacha lanzó una mirada llena de timidez a la rubia — pre-prefiero n-no con-testar eso... — terminó en un hilo de voz, mientras recurría a su típico juego de juntar ambos índices una y otra vez. Ino alzó el rostro desafiante, no le gustaban las indirectas lanzadas por Kiba. Aunque quizás estaba siendo muy evidente, al menos si el perro ese lo entendía significaba que no estaba dando su mejor esfuerzo.

— ¿Por qué? — preguntó entonces tratando de no evidenciar su molestia. A Hinata la pregunta le tomó por sorpresa ella estaba tratando de ser considerada con la Yamanaka y no quería incomodarla, pero tampoco quería mentir, ella no era así.

— ¿Acaso crees que me enfadaré? — sin siquiera meditar su respuesta Hinata asintió, logrando que Ino entendiera ciertas cosas con respecto a su comportamiento.

"¿Pensaría lo mismo Shikamaru?"

Quizás por ello se había estado mostrado más lejano a ella. Tal vez debería hablar con él. Nunca estaba demás ser clara en ese tipo de asuntos. Sin embargo ahora era el momento de establecer ciertas cosas, al menos para que Hinata y el idiota de Kiba lo supieran por su boca.

— No siento interés alguno por Sai, si es que a eso te refieres... — dijo más para el Inuzuka que para la muchacha.

Kiba se quedó mirándola con evidente escepticismo, mientras que Hinata asentía con energía agregando decidida.

— Hai Ino- san... — la rubia solo desvío su mirada para volverla al campo de juego al igual que Kiba, quien por supuesto no se creyó palabra alguna de lo que Ino había dicho.

— Entonces Hina— habló de nuevo la rubia — ¿Te parece interesante Sai? — Hinata observó con atención al campo de juego centrándose en la figura del pálido muchacho y luego como para convencerse de la declaración de la rubia, la miró fijamente.

— M-me gusta l-la f-forma en que a-precia su entorno, creo que S-Sai- san esta d-desligado de prejuicios...— Hinata terminó enrojeciendo aunque su tono en ningún momento disminuyó a medida que se colocaba más nerviosa.

Mientras analizaba al muchacho había inconscientemente recordado las palabras de Sasuke y seguido su consejo; pensar bien que decir, ordenarlo en su cabeza y solo entonces exteriorizarlo.

Acostumbrada como estaba a hablar así con sus amigos, Kiba no se mostró en lo absoluto sorprendido por la respuesta sino por la forma en que Hinata había hecho acopio de sus ideas para expresarlas frente a alguien con quien apenas trataba.

Vanidosa y escandalosa, para Kiba, Ino era un ejemplar caro de conseguir y mantener. Era el tipo de chica hecha para que la adoraran y el cual fácilmente se hacía odiar. Ino no era alguien que pudiera ser indiferente a nadie, se odiaba o amaba, los términos medios no existían con ella; valerosa y aguerrida sufría en exceso del síndrome FLORERO, en donde para bien o mal tenía que si o si ser vista por todos. Aquello resultaría intolerable si es que no tuviera un delicado y trabajado sentido de la justicia. A diferencia de muchas chicas que solo se hacían valer por su belleza, de la cual Yamanaka poseía en escandalosas cantidades, Ino usaba tanto sus encantos y aún más su cerebro, realmente era un enemigo de temer.

Todas aquellas razones la convertían en alguien que solo por trato, personalidad y naturaleza no podía ser más opuesta a Hinata. Aun así la trataba de chan y al parecer se había ganado su confianza para que la morena expresara muy claramente sus ideas frente a ella, cuando lo normal sería que sol asintiera o negara.

Kiba se llevó ambas manos tras la cabeza, le gustaba ver aquello, que Hinata se abriera al resto era la forma de la chica de mostrar madurez.


Aquella tarde sería más atenta con él, aunque no insistente sabía que el Uchiha no tenía mucha paciencia con las chicas entrometidas, así que quizás primero le saludaría y luego extendería el Yakimeshi en silencio con un tranquilo gracias.

Se lo debía.

Hasta aquella mañana no había notado jamás lo mucho que le debía. De haber sabido que era tan simple quizás lo hubiera intentado desde hace varios años, pero es que realmente nadie había sido tan tajante y directo con ella, nadie le había dado esas instrucciones tan básicas, con tanta claridad. Tenía que agradecerle de alguna manera, además quizás así Sasuke dejaría de estar molesto con ella. A veces no podía creer lo ingrata que era, mientras que él le había dado consejos para mejorar su manera de sociabilizar, ella había estado contando musarañas inexistentes que tenían cabello dorado y ojos azules. Y bien sabia ella que el Uchiha no tenía paciencia y menos consideración con los mal agradecidos.

"Quizás creyó que yo era una engreída"

Por educación él jamás se lo había dicho en su cara y quizás ella había actuado de una manera poco adecuada, pero sabía que las relaciones tanto de su familia hacia los Uchiha y viceversa no eran cordiales, jamás frente a ella, pero había escuchado a Sasuke referirse de manera desagradable hacia los suyos, en especial a Neji, no era entonces descabellado que pensara lo mismo de ella, además tenía ese porte tan intimidan y soberbio...

Cuando Kurenai-Sensei les hubiera juntado para el trabajo de historia se había sentido muy nerviosa, ella no era alguien que le plantara cara a alguien como Sasuke Uchiha, con suerte despertaba conmiseración o lástima en el resto, si le tocaba él como compañero se vería obligada a hacer lo que él quisiera, no como si estuviera con Shino o Kiba, quienes atenderían a sus objeciones sin mostrar desprecio por estas.

Pero una vez cruzaron palabra se dio cuenta que lo había juzgado mal. Era mucho más considerado de lo que nunca creyera, así como atento, jamás le había dado las gracias por defenderla de las acusaciones de Karin o por llevarla a los baños y esperarla cuando una crisis de pánico la congelara frente a todos sus compañeros ¡Frente a Naruto!

Y bueno, durante el juego de soccer cuando Ino y Kiba se enfrascaran en aquella discusión había salido, mínimamente, pero que para ella ya era un logro, adelante. Y no entendió que era por las palabras de Sasuke hasta que recordó completamente ese sistema. Si, merecía una atención de su parte.

— Humm... Eso huele delicioso Hyuuga-san— dijo Moemi Samejima, una alumna del mismo grado pero de diferente salón. Hinata giró y le sonrió a la muchacha ofreciéndole un poco de su arroz salteado con camarones y carne de cerdo.

Le gustaba, aunque fuera de esa escueta manera, hacer felices a las personas. Los ojos de Moemi se tornaron brillantes cuando tragó la mezcla hecha y cocida por Hinata, eso para ella era una recompensa.

— ¡Delicioso! — exclamó Samejima, llamando la atención de quienes se encontraban cerca, en aquél momento Hinata posó su vista sobre Sakura, quien le observaba con una mezcla de envidia y pena, era la mirada que siempre le lanzaba en la clase de Economía Domestica, le sonrió y en aquél momento se le cruzó la idea de preguntarle a ella, finalmente Haruno era quien más conocía al Uchiha, realmente Hinata no quería importunarlo, lo más prudente sería averiguar si es que no resultaría una molestia para Sasuke el que ella le entregara la comida preparada en clases.

Frunció el ceño a medias sorprendida, a medias intrigada, siempre había hecho platos pensando en Naruto, su hermana, Neji, Kiba y Shino.

"Ahora quién importa es Uchiha-san"

Nuevamente sonrió, cogió uno de los potes en que usualmente guardaba su almuerzo y otro en el cual había guardado una porción para Naruto- kun, aunque quizás no tuviera el valor para entregárselo y Kiba, Shino o Neji, terminaran comiendo su comida como usualmente solía ocurrir.

— Quizás si le pides ayuda a Hinata... — dijo queda Ino, pero siquiera pudo completar su frase, y que desde el inicio Sakura había negado, Yamakana se encogió de hombros — tampoco me dejas ayudarte...

— Quiero hacerlo sola... — interrumpió Sakura tensa, Ino solo suspiró, su amiga podía ser tan o más testaruda que ella.

— Deberías conocer tus limites... — dijo finalmente guardando sus utensilios. Sakura desanimada, dejó caer sus hombros, no le gustaba rendirse, no era propio de ella. Pero sinceramente era negada para cocinar, le irritaba profundamente que asquearan, tanto Naruto como Sasuke cada cosa que cocinaba, ella sabia que era inteligente y una de las mejores en cada cosa que hacia, el problema era que nada de eso la hacia deseable como mujer. Conociendo la historia de Sasuke había notado que cada una de las chicas con las que le había visto eran de una enorme belleza y muy buenas en cosas de "mujeres" cocina, maquillaje, moda... Como Ino. No entendía como un poco de verduras, agua caliente y animales muertos podían darle tantos problemas, simplemente le parecía fuera de lógica y habiendo seguido cada una de las instrucciones al pie de la letra, solo le quedaba entender que la cocina no era lo "suyo" a diferencia de Hinata, quien si tenía un verdadero talento para ello, bueno era consabido que las mujeres del clan Hyuuga eran educadas para ser un ejemplo de damas, el standar más alto de todos los que se impusieran, incluso la pequeña Hanabi tenía una gracia y elegancia natural que muchas envidiaban. Pero bueno, ella no era una Hyuuga y tenía que arreglarselas como pudiera.

— Ehm... ¿Haruno-san? — escuchó, tanto ella como Ino giraron hacia la tímida muchacha.

— Ah, Hina-chan — sonrió Sakura — por favor no seas tan formal— Hinata asintió ruborizandose muy poco. Ino hizo como que olfateaba y dirigió la vista hacia los recipientes de comida que la muchacha llevaba con ella.

— Asumo que como siempre has hecho algo delicioso... — Hinata se ruborizo un poco más.

— ¿Se lo llevaras a Naruto?— preguntó Sakura logrando que el rubor de la Hyuuga fuera total.

— Ehm... A-ano... E-esto... — tragó saliva, recordó las palabras del Uchiha y boqueando un par de veces para nuevamente tragar saliva dijo

— N-no... — Sakura frunció el ceño extrañada. Y de inmediato repuso:

— ¿Para Neji- san entonces? — Ino vio como Hinata se mostró incomoda, recogiendose sobre si misma. Pero antes de que Sakura quisiera preguntar por los usuales candidatos, Hinata se le adelantó.

Un escalofrío venía recoriendole desde el presciso segundo en que la Hyuuga declarara que su exquisita comida no era para el rubio. A veces le molesta a la insistente timidez de la muchacha, pero admitía también que la entendía: ella había sufrido el rechazo del Uchiha, solo para luego verlo del brazo con cuanta belleza hueca quisiera, eso le hizo muy mal a su ego y considerando que el de Hinata era más ínfimo que el suyo, un rechazo de Naruto, el único chico que le había gustado desde que la conociera debería ser un golpe difícil de aceptar en alguien de tan delicados sentimientos. Lo del rechazo lo daba por seguro ya que Naruto no perdía la oportunidad de decirle lo linda o fuerte o bella que era.

"¿Por que Sasuke no tenía algo del Uzumaki?"

Pero un detalle había minado sus ideas; la escena del día anterior, en donde Sasuke y solo él, sostenía entre sus manos una de la chica Hyuuga. Aquello era algo que jamás había visto, usualmente eran estas las que colgaban del brazo del Uchiha, si él había sujetado la mano de ella, significaba que había buscado el contacto fisico con ella.

Y Sasuke odiaba que lo tocaran.

Entonces algo parecido al vacío se instaló en su pecho cuando Hinata hizo su pregunta.

— Hum... ¿C-crees tú, Sakura- san q-que Uchiha-san, se molestara si, si e-es que le regalo esto?— Hinata señalo los recipientes de comida.

Solo por un segundo Sakura quiso hacerselos tragar ahí mismo. Luego recordó que Sasuke no le pertenecía y se obligó a sonreír.

— Claro que si Hinata- chan... Si no le gusta es por que es un tonto— Ino miró a su amiga con verdadera sorpresa y luego hacia la morena, esta hizo una reverencia en agradecimiento, realmente la Hyuuga era demasiado formal. Entonces Sakura agregó;

— Pero que no lo sepa Naruto — Hinata enrojeció violentamente y volvió a bajar la vista nerviosa para agregar.

— ¿Tu... T-tu cre-crees Sa-sakura-s-san q-que N-Naruto K-kun s-se m-molestara p-por e-ello?

— Bueno, si es por comida claro que lo hará... Pero que eso no te preocupe Hinata-chan— Hinata alzó la vista y notó que Sakura ya no la miraba a ella sino al ventanal — Si te aprecia entenderá tus razones... — entonces giró y le sonrió — Naruto no es rencoroso — El temple de Hinata se tranquilizó y nuevamente hizo una reverencia para luego salir rauda del salón.

Cuando ya no estuvo Sakura dejó escapar un extenso suspiro, Ino estaba atenta a lo que pudiera hacer, entonces Sakura le miró y habló.

— ¿Que le pasa a Hinata con Sasuke?

— No es así — repuso la rubia. Sakura le miró interrogante — Es Sasuke, no ella.


Le había sonreído al entrar en la sala de esa manera que tanto le gustaba y odiaba al mismo tiempo, gesto que le hizo enrojecer, ya que estaba muy claro en su cabeza el ridículo que frente a ella hizo esa mañana en educación física, pero había algo diferente al menos en ese momento; no era meramente cortes y formal, de hecho siguió sonriendole decidida a medida que se le acercaba, si a él. Al notar eso su rostro formó un gesto perplejo, pero se obligó a no ser afectado a no mostrarse molesto, no quería que por otra estupidez suya Hinata mal interpretara todo. Aunque lo cierto es que la ultima vez Hinata había interpretado muy bien todo...

"Concentrate en ella imbécil"

Y el pecho le saltó cuando ella se detuvo frente a él. Entrabrio la boca para hablar pero nada le salió, solo un estúpido balbuceo muy parecido a los boqueos de pez que la Hyuuga constantemente soltaba.

— U-uchiha-san...— vio a la muchacha extender un recipiente frente a él. Era evidente se trataba de un almuerzo, no tenía hambre, hace poco había terminado el suyo.

La habilidad de Hinata en la cocina era algo conocido por gran parte del instituto, incluso en un par de ocasiones Naruto había compartido con él y Sakura los platos que la Hyuuga le preparaba en un vano intento por llamar su atención, así que si, reconocía que lo preparado por Hinata estaba dentro de las cosas sabrosas que había degustado en su vida. Pero sinceramente jamás habría perdido la cabeza por uno de esos platos.

Solo en ese momento.

Alzó el rostro sorprendido y miró a la chica. Por muy penetrante que fuera su mirada, Hinata no pareció sentirse intimidad o incomoda, solo seguía ahí de pie frente a él sonriendole de esa manera que tanto le gustaba y odiaba al mismo tiempo.

— Arigato Godaimasu — dijo con calma y extendiéndole un par de palillos.

Cuando Sasuke reaccionó Hinata ya se retiraba del salón. Solo que... no quería que lo hiciera.

— Espera— dijo y ordenó. Hinata giró sobre sus talones con calma, sin quitarle esa mirada... — Por favor — dijo consiente de que tenía que mostrarse relajado, no exigente — come conmigo...

Hinata asintió con calma y lentamente se encaminó hacia él, procedió a sentarse en la silla que pertenecía a Suigetsu, frente a él.

— Claro Uchiha- san...


Naruto colgó el teléfono sin evidenciar ningún gesto. Era extraño ciertamente y bueno le pareció un poco inapropiado de parte de su madre el darle semejante noticia en ese momento.

"¿No podía acaso esperar hasta llegar a casa?"

Suspiró, no es que... Bueno si, su madre le parecía la mujer más escándalosa que conociera. Con él era diferente, puesto que era hombre podía permitirse muchas cosas, pero si tan solo ella fuera más prudente.

— ¿Todo bien Uzumaki? — preguntó el maestro Hibiki, quien había dado al muchacho el aviso de la llamada. Naruto esbozó su típica sonrisa y se llevó ambas manos a la nuca.

— ¡Muy bien ! — dicho esto esto volteó y se encaminó a la salida. Ahí se topó frente a frente con Hanabi Hyuuga, quien a su vez era seguida por Konohamaru, sobrino del profesor Asuma y nieto del antiguo Director. Entre ellos siempre se fastidiaban o al menos notaba como el chico trataba de llamar la atención de la muchacha. Lo que no era muy diferente de lo que él siempre intentaba con Sakura, sin embargo a pesar de ser una Hyuuga, Hanabi no tenía la cortesía y gentileza de su hermana, era silenciosa si, e incluso tímida, pero a Naruto le recordaba más a Neji que a Hinata.

"Hinata es una copia de su madre"

Le había dicho Kushina cuando la conociera, a lo que su padre había asentido tranquilamente.

El día en que eso ocurriera, a ambos los habían ido a buscar a la oficina, puesto que Naruto se trabó a golpes con niños de otro instituto, que fuera de ser mayores habían involucrado a Hanabi, Neji y Hinata. La idea o su idea habia sido enfrentarse él solo, puesto que en esos años muy pocos alumnos le hablaban y al menos se vio provocado por cinco de ellos. Su actitud burlesca ante las pullas de los otros no había ayudado en nada a dejar ese impasse atras, así que decididó a mostrar lo cabronazo que era le pidió ayuda a Kiba, con quien compartía bastante en ese tiempo, pero este ya tenía demasiadas amonestaciones como para arriesgarse a que lo atraparan nuevamente, ahí se habían acabado las opciones, así que fue solo, con la esperanza de que fuera una pelea uno a uno, pero todo saliló mal. Neji Hyuuga, que ese día terminó más tempranos por los entrenamientos de kendo, le encontró camino a su casa y como ninguno de sus rivales había accedido a que la pelea limpia se vio obligado a intervenir, pero todo empeoró cuando Hinata, quien venía junto a su hermana, vieron como les partian el culo a los dos, y a ambas Neji ordenó se retiraran, pero la menor no le hizo caso y desafió y regaño por cobardes al otro grupo. Por supuesto que a ellos no les hizo gracia alguna, menos si se trataba de una niña de siete años, cuando quisieron ponerle una mano encima, usando una de sus técnicas, Hanabi le rompió un dedo al insolente que trato de atraparla, pero otro la sujetó del pelo y a pesar de las objeciones de Naruto y Neji, no tuvieron reparo alguno en lanzarle un par de bofetadas.

Naruto nunca había visto a la mayor de las Hyuuga tan decidida y molesta. Intervino liberando a su hermana y ordenandole ir por ayuda. Hanabi quiso oponerse pero la orden fue secundada por Neji a quien no se atrevió a replicar.

Cuando Kakashi- sensei se hizo presente en la escena, Hinata estaba llorando y tenía las mejillas coloradas, le habian cortado el pelo de manera irregular y él mismo y Neji tenian heridas sangrantes en la boca y cabeza.

Pero siquiera en ese momento había sentido tanto miedo como cuando vio al padre de Hinata aparecer en la dirección. El trato fue completamente a diferente al que los padres de Neji -que habían llegado antes- le dieron. Entonces no pudo menos que sentir lástima hacia ella. Sus padres no le había dicho nada pero Kushina se había mostrado bastante molesta por el mal rato, aunque atendiendo a las razones de su esposo, quien le recomendó escuchar su versión de lo ocurrido pasó a calmarse, gesto que no vio en Hiashi Hyuuga, cuando tuvo que ir a recoger a su hija.

Cuando Hinata no se presentó al día siguiente, Naruto asumió que Hiashi no escuchó sus explicaciones y no pudo evitar sentirse culpable. Por varias cosas, pero principalmente por haberla juzgado mal. Estuvo triste algunos días, su padre lo notó y cuando contó el por que su madre había soltado esas palabras de la madre de Hinata.

"Neji tiene más de Hiashi que de Hizashi" agregó su padre "así mismo Hanabi, pero es bastante fácil perderse en la seriedad Hyugga, cuando Hakone, la madre de Hinata hacia enfadar a Hiashi, él se comportaba como lo has visto en la dirección, pero no significaba que no quisiera a Hakone, que en ese tiempo solo era una conocida. Ella era muy cercana a Hizashi y eso constantemente despertaba los celos de Hiashi"

Y bueno la actitud de Hanabi y Neji hacia él después de eso, confirmó cada una de las palabras que sus padres le dijeran, pues prácticamente evitaron que él se topara con Hinata, siquiera para darle las gracias por intervenir y bueno desde ese momento que la Hyuuga había mostrado un miedo inexplicable hacia él; balbuceaba si se le acercaba, tartamudeaba al punto de hacer inentendible sus palabras. Pero a veces Naruto la veía luchar contra eso, para sonreirle y ofrecerle algunas de las comidas que solía preparar, cuando Kiba y Shino no estaban.

Pero Hanabi y Neji siempre le miraban con recelo, incluso en aquel momento la menor de ellos le trataba como si fuera un enemigo. Pero Naruto solo le sonrió, independiente de que fuera una estirada en su momento le había ayudado sin siquiera preguntar nada, lo mismo con Neji, había sido por él, para buscar alguna forma de agradecerle, que en su primer año de preparatoria ingresó al equipo de kendo, como Sasuke ya lo practicaba no fue difícil convencer a Sakura de que se les uniera. Pero tanto por Neji como por Hanabi sus intenciones fueron mal interpretadas, ambos creyeron que se trataba de un estratagema suyo para que Hinata se fijara en él, le costo mucho convencerlos de que su verdadero amor era Sakura, y que si bien sentía mucha estima y respeto por Hinata, seguía considerandola una chica extraña y oscura.

Fue en ese momento en que se topó con Sakura, parecía alterada o como mínimo nerviosa, se retorcía los dedos mientras fijaba la vista en el patio principal y sus estudiantes.

— ¡Ah, Sakura-chan! — exclamó logrando sobresaltar a la muchacha, esta giró hacia él con violencia y cuando se preparó para el golpe solo vio una mirada extraña, poco común en ella. De inmediato se preocupó — ¿Ocurre algo Sakura-chan? — la muchacha parpadeó como si le hubieran sacado de un momentáneo trance. Le miró como si se tratara de un desconocido para con absoluta calma decirle:

— ¿Sabías que no habrá entrenamiento este fin de semana? — Naruto se llevó las manos tras la nuca.

— Lee me comentó algo... Creo que los Hyuuga tienen torneo o algo así... — se encogió de hombros al no tener nada más que agregar. Sakura volvió la vista al campo y se quedó en silencio, Naruto se puso a su lado y observó junto a ella el exterior.

Estaba extraña, mucho a su gusto, pero si algo había aprendido era nunca a fiarse de la imagen que daban las mujeres, recordó a Hinata y lo endeble que se veía y el como había defendido a su hermana.

Si todas eran más o menos extrañas.


Desde que hablara con Ino, la idea le había rondado por la cabeza con la insistencia de un vicio. Cierto que no había tenido tiempo de madurarla, pero ese día entendió que si no hacia nada rápido Sasuke se le escaparía de las manos, justo en aquél momento en que había conseguido tanto, debió sospecharlo desde el día en que le defendió, pero ella se obstinó en pensar lo mejor de ambos, sobre todo de Hinata que era tan dulce.

Cuanto se había equivocado.

Sasuke jamás, siquiera a ella le había defendido en circunstancias semejantes. A ninguna de hecho, siquiera a las que colgaron del brazo por más tiempo que otras. En su momento había sentido celos de Karin, puesto que a todas luces era una chica sensual, pero solo bastaba ver el rostro de Sasuke cuando se le insinuaba, para saber el final de esa historia.

De hecho no, debió haberlo notado antes, en que cada vez que el decía apartate, realmente significa a salir de su camino. Y siquiera ella lo había notado, fue Ino, a quien consideraba su rival la primera en darse cuenta, es decir aun siendo la más cercana a él fue incapaz de leer las señales que Sasuke dejó escapar para dar a entender que se habia prendado de la Hyuuga, prescisamente la chica que jamás se había interesado en él, la que estaba enamorada de su mejor amigo.

"Que jodida era la adolescencia"

Pero para ella el problema no se enfrascaba en él, ella no podía competir con Sasuke puesto que él era objeto de sus deseos. Tenía que ser alguien que estuviera en su escala, a su nivel y esa solo podía ser la Hyuuga, quien por coincidencia había usado todas las armas femeninas que su educación le había entregado para seducir a Sasuke, y es que si Sakura supiera que era algo pasajero quizás la opresión en su pecho no seria tan molesta.

Pero no, Sasuke jamás buscaba a una chica, Sasuke jamás velaba por los intereses de una chica que se arrastrara por él, Sasuke jamás manipulaba un contacto físico con nadie.

Pero con Hinata y sin que ella lo notara se había saltado todas esas normas...

Estaba bien, podía aceptar que en las artes femeninas Hinata fuera mejor, pero ella también tenía sus virtudes y haría que Sasuke las viera.

"¿Que importa si en verdad lo quiero a mi lado? ¿Seria tan horrible al luchar por él?"

Su corazón le dijo de inmediato que no. Que incluso era lo que se esperaría de ella, no podía abandonarlo todo solo por que una recién llegada hubiera escalado tan alto sin siquiera proponerselo. Eso, eso realmente le irritaba. Pero Hinata no era infalible y ella conocía muy bien cual era su debilidad.

Mas cuando Naruto llegó a su lado ya no se sintió tan capaz de llevar a cabo su idea, le parecía cruel y ella quería demasiado al Uzumaki para hacerle algo así, pero...

Pero...

Del Uchiha estaba enamorada, no era un encaprichamiento de eso estaba segura. Aun así su cabeza le dijo que estaba cometiendo un serio error cuando las palabras salieron de su boca.

Volteó hacia Naruto y este le miraba extrañado y sorprendido, como si no hubiera procesado bien lo escuchado, río nervioso y Sakura entendió que él creía que ella le jugaba una broma. Era el momento para retroceder, reír con el y decirle que sí, que se trataba de una broma. Pero aun en contra de lo que pecho le gritaba no lo hizo, obedeció al orgullo y a su propia vanidad. Asegurandose en esa ocasión que el Uzumaki entendiera bien lo que ella le decía y que no era más que la absoluta verdad.

— No es broma— dijo con frialdad y mortalmente seria — solo que tu eres muy idiota para darte cuenta. Hinata lleva años enamorada de ti.


N/A:

Tercer avance... lo cierto es que la música de Clammbon y mis viajes en metro con el maravilloso QuickOffice para mi Ipod me han hecho idear cada una de las palabras más que si estuviera toda la tarde metida en el pc.

Nuevamente agradecimientos a todos quienes me dejaron un review. Ya se los había dicho, pero son ustedes quienes me motivan a avanzar con mayor rapidez.

Atte.-

Brujhah.-