Volví a tardarme, y nuevamente lo lamento, pero realmente estuve muy perdida en como continuar esto, en fin, lo conseguí y acá está el capitulo.
¿Recomendaciones musicales?
Las de siempre
Tomando Poscisiones
Desde luego que no le fue posible dormir, conciliar el sueño esa noche resultó una tarea titánica cuando, ya a las cuatro de la madrugada, su cabeza seguía funcionando como si estuviera en el examen de matemáticas más difícil del curso. Entre Sakura y Hinata, se habían ido todas sus ideas, sobre todo las que tenían que ver con esta última, ya que bueno… era a quien menos conocía. Al llegar a casa se había conectado a Internet con la esperanza de encontrarse a Kiba, pero seguramente el muchacho estaría descansando, o en su defecto y lo más probable es que no quisiera cruzar palabra alguna con él. Lo entendía. Para Kiba, él era "su Sasuke" el chico que le quitaba la atención, de manera completamente inmerecida, de la chica que le gustaba. Y si bien admitía que se trataba de algo extraño para él, puesto que jamás nadie se había mostrado interesada de esa manera en Naruto Uzumaki, también admitía que el verse en semejante situación le había halagado como, tampoco, jamás nada lo hiciera. Y solo cuando dejó de ver el aspecto trágico de ese amor no correspondido que Hinata sintiera hacia él, comenzó a regodearse en la idea de lo que ella realmente era.
Era un error de su parte el juzgarla solo como alguien extraña y oscura, siendo tímida como era, había salido en defensa de su hermana, así como de él. Por lo tanto podía entender que era alguien valerosa y recordando aún más sobre ese día; especialmente cuando Hiashi Hyuuga se hiciera presente, resultaba casi obvio; tolerar aquella presencia todo los días de su vida como algo intrínseco en la propia existencia podía minar el carácter de cualquiera. Kiba decía que era hermosa, pero lo cierto es que no estaba dentro de los cánones que él consideraba bellos, en especial su rostro, en especial sus ojos; tan desprovistos de vida o cualquier señal de emoción, no había en ellos fuego como los de Sakura o viveza. Pero de la misma manera se preguntó qué tan suave sería Sakura en comparación con Hinata, la manera en que extendía sus almuerzos, un gesto completamente innecesario hacia él o al menos así lo había creído, la forma en la cual asentía o como se dirigía a las personas, realmente le daba que pensar; ¿Cómo sería ser tratado de esa manera?
"Nah… Hinata no es de las que abraza"
Pero tampoco era de las que golpeaba, o de las que le trataban de idiota, baka, dobe, no lo ignoraba cuando hablaba y siempre le daba apoyo aun si no lo necesitaba.
— Dejó que le cortaran el cabello… — susurró a la oscuridad y aun cuando no importaba que hubiera sido o no por él, se arriesgó a ello para ayudar y salvar a quienes le importaban; los suyos y a quien amaba.
Nadie jamás había hecho eso si es que él estaba involucrado, visualizaba a Sakura regañándolo por haber provocado esa pelea. Y tal vez ayudándole, si es que ese evento hubiera ocurrido en la actualidad, pero fue así, ocurrió cuando él era un paria; precisamente gracias a chicas como Sakura. No supo en qué momento una punzada de dolor se alojó en su pecho. Y ahí había una ventaja de Hinata que Sakura jamás tendría; nunca le había juzgado solo por como lucía o por el ridículo que se empeñaba en hacer, no recordaba haber visto o sentido desprecio de ella; jamás. Pero también debía de admitir que casi todo el tiempo, para él, Hinata solo había sido un fantasma. Un dejo etéreo de lo que le parecía una personalidad perdida, oscura y silente, todo lo contrario a lo que él siempre había representado.
"¿Pero acaso los opuestos no se atraían?" "¿Le gustaría él a Hinata por eso?"
Por otro lado Hinata participó en una pelea por defenderle, aun indirectamente, en donde la agredieron y cortaron el cabello de manera cruel e innecesaria, hecho gracias al cual le castigaron, pero donde, sin embargo, jamás le culpo a él. Entonces admitía que si, era una chica diferente y especial. No pudo evitarlo pero esa idea le sacó una sonrisa. Al fin de cuentas la muchacha no estaba tan mal y fue él quién emitió juicios hacia ella sin conocerla y habiendo descubierto ciertas cosas que jamás habría imaginado. Pero no se criticaba por ello, durante muchos años se mantuvo, bajo su plena voluntad, ciego a cualquier impulso externo que no viniera de sus amigos, o en un caso más cercano de Sakura o Sasuke.
Pero no era capaz de entender las razones de ella. ¿Por qué de pronto quería que se fijara en Hinata? Estaba bien que Sakura le dijera constantemente que era un idiota, pero existían muchas cosas que no pasaban desapercibidas para él. La forma desesperada en que su amiga quería que él se relacionara con la Hyuuga era una. De hecho Sakura no había sido muy sutil ni al revelarle aquél secreto, ni al presionarle para hacer que se acercara a la Hyuuga. De haber sido más niño, lo haría solo por complacer a la peli rosa, pero actualmente aquel problema le daba mucho para pensar y meditar. Ya que aunque comenzara a encontrar virtudes en Hinata, sus sentimientos hacia ella no cambiarían para cuando amaneciera. Sakura tampoco era tonta, y seguramente también lo sabría, quizás esa misma noche para ella también había resultado un calvario.
Fue cuando la idea de que alguien había llegado a Sasuke lo asaltó con especial fuerza. De otra manera ¿Qué habría obligado a Sakura a soltar sin medir nada, un secreto –que aunque todos lo supieran- no le correspondía a ella revelar? Ese tipo de imprudencias Sakura jamás las cometía, sin mencionar que se trataba de un asunto privado de un tercero y su amiga siempre había sido muy sensible con respecto a ese tipo de cosas. Eso no lo había pensado detenidamente. La actitud poco "noble" de Sakura, obviamente respondía a una medida desesperada y; ¿Que podría desesperarla más que alguien se fijara en Sasuke…? pero todo perdía consistencia cuando lo repensaba, ya que Sakura siempre había estado enamorada del teme y este jamás le prestó atención.
"¿Por qué el que me fije en Hinata haría cambiar al teme de opinión?"
Sacudió la cabeza, todo ya se le estaba complicando demasiado y se sentía cansado. Y cuando se obligó a sí mismo a olvidar el asunto las palabras de Kiba le rondaron la cabeza con especial fuerza. Pero lo que el chico perro decía era cierto; si en verdad quisiera a Sakura feliz no la obligaría con sus sentimientos a posponer lo que fuera que le esperaba con Sasuke…
Tal vez eso era, quizás Sasuke finalmente había respondido de manera positiva a los sentimientos de Sakura y ella quería emparejarlo con Hinata para que no sufriera, aunque era una idea algo absurda, con solo pensar en que el teme le daba el sí a su amiga el pecho se le oprimía como cuando era rechazado de pequeño. Sonrió desganado; ese era un atributo que Sakura más que nadie tenía, saber cómo hacerlo sentirse despreciado. Entonces volvió a Hinata y sus suaves ademanes… si todo estaba ocurriendo de esa manera, era probable que necesitara un par de brazos suaves que le contuvieran.
"¿Qué tiene de malo el amor que Hinata te ofrece?"
Su cabeza le dijo en ese momento que nada.
Se decía que el primer Uchiha llegado a la región se había enamorado y casado con una Hyuuga, así que además de ciertas técnicas que ambas casas compartían, a Hinata le parecía que también lo hacían con ciertas facciones en el rostro, o quizás se trataba que Neji tenía un aire que lo hacía muy similar a Sasuke.
"Sasuke-kun"
Bastaba con recordar su nombre para que los colores le subieran al rostro, Neji, que nuevamente arreglaba su peinado pareció notarlo, quizás la temperatura también le subía cada vez que recordaba a Uchiha.
— ¿Se siente bien Hinata-sama? — preguntó de pronto su primo, colocándole la mano sobre las mejillas — creo que tiene fiebre… quizás no debería participar en los combates de hoy— sentenció
— N-no, no es necesario Neji-ni-san — su primo le miró lleno de suspicacia, tal vez creía que se trataba de algún estratagema de ella para no llamar la atención, pero sabía que a su modo Neji era igual de testarudo que ella.
— Hablaré con Hiashi-sama, él entenderá — Neji se dio vuelta con rapidez y al notar que dirigía sus pasos hacia su padre Hinata le detuvo, justo en el momento en que los Uchiha hacían aparición en el centro deportivo de Konoha, donde se llevaría a cabo el torneo. Sasuke iba a la cabeza y parecía haber entrado al lugar buscándola con la mirada; nuevamente el rostro se le encendió y Neji tuvo una razón más para no creerle que se encontraba bien, lo bueno de aquello fue que logró separar su mirada de la de Sasuke cuando con suavidad, Neji, colocó la mano sobre la frente de su prima.
— Tiene temperatura Hinata-sama — dicho eso volteó y llamó — ¡Ko! — el mencionado no tardó en llegar y si bien Hinata escuchó las ordenes dada por su primo, no fue capaz de volver a levantar cabeza.
"¿Cómo hacerlo si Sasuke-kun estaba mirando?"
Siquiera sabía cómo es que aquella forma de llamarlo se había adentrado en ella, bastó con que él lo exigiera y casi se lo ordenara para que obedeciera de inmediato. Pero es que nunca había sido capaz de desagradar a nadie, no le gustaba hacerlo y definitivamente no era alguien capaz de enfrentarse en un duelo de palabras, miradas o movimientos a Sasuke Uchiha.
"¿Se había dejado besar por ello? ¿Había contestado el beso por ello?"
Sintió nuevamente una mano sobre su rostro, solo que esta vez era de su padre, cuando alzó la vista y fijó los ojos en la seria mirada de Hiashi, este asintió.
— Tienes razón… esta afiebrada — tras este estaba su tío Hizashi, quién le miraba con una tierna sonrisa.
— Neji, hoy mantente con tu prima… yo ocuparé tu lugar
— N-no es n-necesario tío Hizashi — su tío se acercó y posó su mano sobre la frente.
— No, creo que deberás estar vigilada todo el día, que Neji se encargue, soy pésimo tratando a enfermos— sonrió logrando que finalmente Hinata se relajara, se inclinó para quedar a su altura y recogió algunos de sus cabellos — descansa linda, nosotros nos encargaremos de todo — Hizashi Hyuuga siempre había sido muy bueno con ella, era de los que prestaba atención a sus palabras y solía dirigirle tranquilas sonrisas, muy contrario a su padre y aunque sabía que le quería, la trataba con la misma deferencia que lo hacia el resto del consejo, frente a Neji y frente a su tía, Hinata no se sentía olvidada y torpe.
"¿Cómo sentirse olvidada si Sasuke Uchiha le había declarado sus sentimientos hacia ella?"
Sin duda era una excelente forma de subir la autoestima, que el muchacho más difícil –tanto de carácter como en trato- declarara que ella le gustaba, precisamente ella. Sintiendo como la temperatura le volvía al rostro, logrando preocupar una vez más a Neji, alzó nuevamente la cabeza tratando de buscar al dueño que aquellas reacciones, los Uchiha les daban la espalda, estaban centrados en la arena combativa del centro en donde se debatían con los Nara, Shikamaru también se encontraba ahí solo que no les prestaba atención. Por unos segundos dejó de importarle lo que ocurría con ella para centrarse en el tablero de competición. A Neji le tocaba combatir con Soushiro No Sabaku, pero ahora su contrincante seria su tío Hizashi, a ella le correspondía ir contra Tokami Hyuuga y sintió alivio al recordar que su padre había permitido que no combatiera. Personalmente no se consideraba al nivel de Tokami y le caía demasiado bien, era un joven que siempre le sonreía y les servía pasteles de limón a Hanabi, Neji y ella, cuando iban a las oficinas centrales, lo vio hablar junto a su padre y mirar en su dirección para hacerle una escueta reverencia.
— ¿Te encuentras bien Hinata? — escuchó tras de sí y nuevamente su rostro enrojeció, cuando giró sabía a quién se encontraría y sencillamente no era capaz de mirarle a los ojos, la vergüenza le consumía desde el preciso momento en que él había decidido decirlo todo eso. Y aumentaba de manera progresiva cuando recordaba el beso que él le había dado y el que ella había contestado.
— ¿Qué quieres Uchiha? — interrumpió de inmediato Neji acercándose a ambos, Hinata ciertamente quería a su primo, era el segundo hombre más importante en su vida después de su padre y seguramente sería el tercero si es que Naruto fuera parte de su vida…
"Naruto-kun"
"¿Cómo podía pensar en él después de todo lo ocurrido?"
Sacudió la cabeza, pensar en el rubio en aquél ahora que Sasuke estaba frente a ella, solo serviría para enredar aún más sus ideas. Y realmente en aquél momento lo único que quería, aunque no sabía porque, era que su primo, su queridísimo primo no estuviera cerca. Bien sabía ella que tenía y debía de hablar con Sasuke, principalmente para aclarar las cosas y Neji, aún con todas sus buenas intenciones, solo estorbaba.
Sasuke, sin embargo, no pareció prestarle atención a la dura presencia de su primo puesto que siquiera miró al muchacho y con la usual indolencia que lo caracterizaba, simplemente contestó:
— Hablar con Hinata
— Hinata-sama no se encuentra bien no perderá…— Hinata sabía que era lo que Neji trataba de decir, y para ella el hablar con Sasuke Uchiha era algo imperativo, no una pérdida de tiempo, consecuente a este pensamiento, estiró la mano hacia su primo y con su usual suavidad tocó su brazo.
— E-esta-a b-bbien N-neji Onisan… d-debo hablar…— tragó saliva mientras se obligaba a terminar la oración — c-con S-Sasuke –k-kun… — Hinata no notó la mirada asesina que su primo lanzó al aludido, así como la sonrisa de triunfo que en este se posó, ajena a todo aquello trataba de calmar su respiración, lo que le obligó a hiperventilar frente a ambos chicos, preocupándolos a los dos.
— ¿Está segura Hinata-sama? No se ve…
— He dicho que debo hacerlo… — la violenta interrupción sobre Neji, dejó a ambos chicos en completa sorpresa, sin embargo en esos momentos, fuera de felicitarse por lograr articular sus palabras sin tartamudear, a Hinata solo le interesaba lograr su cometido. Sabía que Neji se preocupaba por ella, pero en esos momentos solo estaba complicando aún más las cosas.
Controlando el temblor de su mentón y con aún el rostro de un carmín preocupante, alzó la vista hacia el Uchiha y asintió.
— ¿D-de que l-le… g-gustaría hablar Sasuke-kun? — la sonrisa que el Uchiha le dirigió fue como un bálsamo, no tenía articulación alguna que se pareciera a su constante autosuficiencia y sus ojos no evidenciaban sorpresa o burla alguna, solo la más tranquila y consoladora comprensión. Hinata imaginó que quizás el gesto que a continuación Sasuke realizó lo hizo para calmarla aún más ya que llevaba envuelto las palabras que, bajo otra circunstancia, provocarían su perdición, pero no fue así. Siguiendo el aire de los gestos comprensivos que Sasuke le enviaba en aquél momento se rascó la mejilla y desvió la mirada hacia un punto inconexo para también ruborizarse y contestar:
— Es sobre lo que hablamos ayer… necesito aclarar ciertos puntos — y así fue, si el Uchiha se hubiese mostrado soberbio e indiferente como siempre, Hinata hubiera huido, eso ella lo sabía, sin embargo el que Sasuke tuviera esa deferencia hacia ella le provocó un vuelco en el pecho, estaba siendo empático y considerado, algo que jamás había imaginado en alguien tan pagado de sí mismo.
"¿Era por ella?"
"¿Era para que ella le dejara acercarse?"
"¿Cuándo lo había alejado?"
Pensar en todo aquello no hacía más halagarle y sentir pena en igual cantidad. Lamentaba haberle causado molestia alguna y sentía el pecho henchido al saber que él quería acercarse a ella. Además si es que lo veía objetivamente, Sasuke Uchiha ruborizado era un cuadro tierno y atractivo, también en iguales cantidades.
Jamás había esperado con aquél arrebatado acto le reportara tan buenos dividendos, le subiera tanto el ánimo, lo suficiente como para enfrentar a su padre y hermano y anunciarles que, aunque no hubiera espacio para él, iría de todas maneras al torneo, incluso solo como público. Al parecer Itachi había notado pero no le dio importancia, a la luz de los actos ocurridos en las últimas horas, cualquier antiguo compromiso anulado, realmente no significaba nada. Tampoco tomó muy en cuenta los regaños de su madre por llegar pasada de las dos a su casa.
Desde luego que pensó en ella toda la noche, en la forma tímida que había contestado a su beso y como su respiración se alteró al saber lo que hacía, porque sus señales fueron claras y evidentes, le había agradado y sorprendido. Y Sasuke esperaba que la primera reacción fuera la que imperara. Había escuchado los pasos de alguien que pasó a ser Neji, quién por supuesto le lanzó aquella mirada asesina que solía dirigirle todo el tiempo, había alcanzado a reaccionar con rapidez para alejarse de Hinata y rogaba por que al menos ella fuera capaz de reaccionar. Las palabras que intercambió con el Hyuuga pasaron a ser nada mientras se preocupaba de que Hinata no se desmayara, ante el evidente rubor que le cubrió hasta las orejas y lo cierto es que en su memoria, ya fueran en los segundos inmediatos al beso así como a las horas después, las sensaciones de aquél beso le tenía completamente embobado. Suerte para él que su presencia logró imponerse a un ataque de estupidez, así como Hinata se mostró de lo más tranquila ante las preguntas con las que Neji le interrogó, para finalmente voltear hacia él, hacer una escueta reverencia y, tensa, despedirse.
Sasuke recordaba haber intercambiado las típicas amenazas con Neji, pero nada más, no se dio cuenta de cómo tomó el autobús a su casa, ni de las miradas desconfiadas que el conductor le lanzó. Se sorprendió al toparse con la entrada de su casa y al ver las luces encendidas supo que le esperaba un buen regaño.
Pero Sasuke sabía que no debía de ilusionarse, Hinata por mucho que se hubiera convertido en su "chica ideal" no dejaba de tener ciertos defectos, de los cuales, para él, el principal de llamaba Naruto Uzumaki. El que Hinata le hubiera contestado el beso, si bien le había gustado, no dejaba de llenarle de dudas, pero por algún motivo no quería ser duro y exigente con ella, al fin de cuentas él le había tomado con la guardia baja, él le había sorprendido y recibió su recompensa de un modo que al menos, de ella, habría creído imposible. Estaba satisfecho con su decisión, haber declarado sus sentimientos a Hinata, servía, primeramente; para dejar de lado sus propias dudas, sobre lo que ella significaba hacia él y en un segundo y más importante plano que ella dejara de verle como alguien tan distante.
No durmió en toda la noche esperando que amaneciera y una hora antes de que el cielo se iluminara su padre y su hermano se levantaron, no dijeron nada cuando se coló en el auto con ellos y menos cuando lo vieron arreglarse con sus mejores galas informales, Itachi las conocía y solo le miró de manera divertida, aunque Sasuke no le prestó atención. Siguió el protocolo solo porqué si, saludo sin ánimo alguno a los parientes que veía de vez en cuando y no prestó atención a los halagos que sus primas le lanzaban, la idea de ver a Hinata y no verla le estaba apretando el estómago y volviendo cada vez más impaciente. Se adelantó a todos con la excusa de buscar una buena ubicación y cuando llegó la vio a ella, quién curiosamente parecía estar atenta a si es que él llegaba.
Eran ciertas actitudes de la muchacha que lograban desarmarle, al fin de cuentas él no debería significar nada para ella. Pero si Hinata se ruborizaba con solo verle, podría significar que sí, que debido a lo ocurrido pocas horas atrás, él había conseguido de ella lo que tanto buscó en un principio; no serle indiferente y lograr una reacción clara de parte de ella. Además algo le hinchaba el pecho cuando recordaba que Hinata solo se ruborizaba de esa manera con Naruto y que ahora él había conseguido lo mismo.
Sin embargo, se preocupó cuando al acercarse escuchó las indicaciones para que Neji cuidara de ella, el que estuviera enferma era una explicación lógica que desarmaba sus ideas sobre las reacciones que podía sacarle, pero en cuánto Hinata se deshizo de Neji de aquella manera tan tierna y firme, nuevamente se sintió en deuda con ella y lo cierto es que todos sus esfuerzos estaban centrados en ser agradable y no asustarla, no darle a entender cosas que no sentía solo porque en algún momento se había confundido. Sin mencionar que hasta el momento era Hinata quién le sacaba reacciones a él, reacciones que en algún momento habría sentido estúpidas pero después de lo ocurrido la noche anterior, eran gratamente bienvenidas. Las ganas de estar ahí para ella, de ser atento y hacerla sentir segura, traspasaban con creces las ideas que en un principio prácticamente le forzaran a ser estricto y exigente con ella, a eso debía agregarle que no se encontraban en medio de un trabajo. Ahora eran sus sentimientos los que le obligaban a ser de otra manera hacia ella, ya que si no se esforzaba corría el serio riesgo de alejarla.
La hermana menor de Hinata se acercó a ellos y miró al Uchiha llena de recelos, Sasuke podía sentir sobre su nuca la mirada de toda su familia más la de todos los Hyuugas. Hanabi extendió su mano para pasarle un paño, seguramente húmedo, a su hermana.
— Tía Himeko dice que te lo coloques en el cuello — sin decir más la muchacha los dejó, solo entonces Sasuke se atrevió a alzar la vista a su alrededor, sin fijarse en su clan o el de ella. Vio en ese momento los arreglos florales que los Yamanaka siempre acompañaban a los trofeos y como Ino, que ese día lucía radiante, iba a la cabeza de ellos, llevando ella misma un arreglo de violetas y orquídeas, un poco más atrás de la muchacha, en otra arena de combate Shino le lanzaba, supuso él, atentas miradas, aunque no podría declararlo a ciencia cierta considerando las gafas del muchacho.
Finalmente posó su mano sobre el hombro de Hinata y la sintió temblar.
— ¿Te sientes mal? — preguntó preocupado. A lo que la muchacha, sin alzar la vista, negó. Solo entonces se atrevió a posar su mano en las mejillas de Hinata, logrando que aquél rojo tan encendido volviera a su rostro con violencia. Sonrió, pero se guardó el gesto, no quería parecer engreído.
Observó como Hinata doblaba y desdoblaba el paño húmedo que le entregara su hermana, estaba nerviosa y Sasuke recordaba cómo era ella cuando los nervios la traicionaban, además en ningún momento había tratado de zafarse de la situación incómoda en la cual él la estaba colocando. Se dirigieron a un espacio vacío del gimnasio en donde estaba a salvo de oídos indiscretos, aunque Sasuke habría preferido estar lejos de miradas también, la idea de mantenerse a solas incentivaba en él las ganas de besarla nuevamente y ver si es que ella respondía a sus besos. Pero al parecer no tendría, al menos ese día, aquella satisfacción.
Hinata procedió a sentarse con ademanes elegantes y femeninos, gestos que llamaron poderosamente su atención, lo cierto es que jamás los había notado, o al menos no como en aquél momento, le preocupó el pensar que tal vez estaba ensalzando demasiado a la muchacha; era cierto que se habían besado, pero así mismo Sasuke sabía de los sentimientos de Hinata hacia Naruto, si bien el beso se sintió increíble, se decía continuamente el no enceguecerse ante la respuesta de ella, podía beneficiarlo o no. Y le extraña ser tan comprensivo ante una situación que todavía no ocurría y por la cual, en otra circunstancia, no sería tan permisivo. Fue cuando más dudas asomaron en su cabeza.
Solo había sido un beso, nada más ¿Cómo algo así podía haber inclinado sus pensamientos de esa manera? La cual le decía que si Hinata se disculpaba por su arrebato y le decía que no le atraía, él lo entendería, se forzaría a hacerlo, después de todo como ella se sintiera mejor, estaría bien para él ¿Cierto?
"Claro que no, que estupidez"
Fue entonces cuando ella interrumpió sus ideas.
— S-sasuke-kun… f-fue muy amable al d-decirme — Sasuke la vio tragar con pesadez — e-eso… — si los colores habían bajado del rostro de Hinata, quien la viera en aquél momento diría que sufría de la peor de la fiebres. Sasuke quería sonreír, quería abrazarla y comerle aquél rubor a besos, pero se contuvo, fijó la vista en la pista en donde tomaban posiciones uno de los Nara, versus uno de sus primos.
— No lo hice por ser amable — contestó con sequedad, volteó hacia ella, Hinata se había arrebujado sobre sí misma como si quisiera esconderse, se maldijo pero rápidamente continuó — lo hice porque así lo siento — nuevamente prestó atención a las reacciones de ella, pero Hinata no lo hizo de manera visible, notó como pasó saliva y como entreabrió los labios para boquear de aquella manera que se le hacía tan incitante.
— Lo que quisiera saber — habló entonces, sin dejar de mirarla — es… ¿Qué es lo que piensas tú de eso? — Hinata alzó la vista, pero no fue capaz de fijarla en él.
— E-emm y-yo… y-yo, m-me s-s—boqueó y tragó pesadamente —… m-me… — Sasuke suspiró sonoramente logrando que ella le observara.
— Por favor Hinata — dijo falsamente desesperado esbozando una sonrisa que logró tranquilizarla, no supo si, que los latidos de la muchacha se aceleraron cuando la llamó así — medítalo… no importa cuando te tardes, hazlo y después dime que es lo que pasa por tu cabeza.
Tal cual Sasuke lo indicó, Hinata se dedicó a meditar su respuesta.
— S-son mu… — boqueó, suspiró y en algún momento pareció relajarse — Son muchas las cosas que pasan por mi cabeza — sentenció brusca, para girar alarmada hacia el Uchiha y cubrirse la boca — Go… gomen nasai Sasuke-kun n-no q-quise ser t-tan b-brusca
— Está bien — dijo con calma, sin embargo Hinata le quitó los ojos de encima — continua…
— M-me g-gusto— finalizó escondiendo aún más el rostro y logrando que Sasuke se sorprendiera —… p-pensé en e-ello t-toda l-la… la noche S-Sasuke –kun — era exactamente lo que le había ocurrido a él. Sintió el pecho hinchado, si Hinata había sentido lo mismo que él…
"¿Podría ser posible?"
— J-jamás h-había recibido u-un… — no era necesario que Hinata finalizara aquella frase, Sasuke lo sabía — y… y m-me g-gusto… d-demo — era la palabra que no quería escuchar, sin embargo la dejó seguir — n-no q-quiero que S-Sasuke-kun… c-crea que… que — su voz se transformó en un hilo logrando que el Uchiha quedara prendado, preocupado y enojado en igual cantidades.
¿Qué es lo que no debía de creer? ¿Qué ella había olvidado a Naruto solo por aquél mísero beso? Bien… había descubierto uno de los grandes defectos de Hinata.
— Q-que t-tengo… i-intención de j-jugar con él… — Sasuke alzó el mentón, esta sería la primera vez que después de besarlo una chica lo rechazaba. Tragó con fuerza parte de su orgullo y le supo terrible.
— Bueno… ya sabes que es lo que siento por ti, sé también cuales son aquellos sentimientos que pueden obligarte a rechazarme…
— ¡Pero yo no quiero rechazar a Sasuke-kun! — ambos se quedaron mirando como si no dieran crédito a las palabras que Hinata había verbalizado. Al menos así se sentía el Uchiha y solo cuando Hinata se cubrió la boca y avergonzada bajo la vista Sasuke respiró.
— ¿Qué has dicho? — se maldijo por la forma tan fría en que salieron aquellas palabras, pero estaba embargado de emoción, no tenía tiempo para reparar en convencionalidades sobre cómo tratar a una dama. Algo susurró Hinata, pero Sasuke no le entendió, le dieron ganas de cogerla de los brazos y sacudirla hasta sacarle la última palabra. Debió acortar toda la distancia que hasta ese momento había mantenido y con un tono aún más frío e impaciente volvió a preguntar — Hinata ¿Qué has dicho? — pareció entonces ella derrumbarse y cubriéndose el rostro las palabras salieron atropelladas de su boca.
— Q-Que… n-n…no, q-qui- qui… ero, recha…zar a S-Sasuke-kun… él... él… me, me ha he-hecho sentir… que… querida— Sasuke no pudo evitar suavizarse ante esas palabras, era mucho más de lo que nadie le había dicho jamás, tenían todo un significado que solo hasta ese momento había descubierto.
Y no le parecía en lo absoluto extraño, acostumbrada a solo mirar y que nadie le mirara Hinata siempre se había mantenido en la oscuridad observando a un Naruto, que si bien era su mejor amigo, había obviado por completo a la muchacha más tranquila y dulce que él jamás conociera, tan transparente y sincera…
"Quizás es demasiado para mi"
Sasuke solo guardó silencio, no tenía palabras para ella y sentía que si no se controlaba, terminaría besándola frente a todo el clan Hyuuga armando la tercera guerra mundial. Extendió lentamente su mano y la posó sobre la cabeza de Hinata. Y de un rápido movimiento beso los cabellos de la muchacha.
Como si nada hubiera ocurrido se puso de pie y solo entonces decidió hablarle.
— Quizás deberíamos ir ya… tu primo no me mira con buenos ojos — aún sonrojada Hinata asintió y no dudo en tomar la mano de Sasuke cuando esté le ayudó a ponerse de pie.
— ¿Q-que… d-debo h-hacer a-ahora Sasuke-kun? — Sasuke negó.
— No tienes que hacer nada… yo seré quién te conquiste.
N/A:
Gracias nuevamente a todos sus reviews, así como felicitaciones a quienes descubrieron a Clammbon, quienes por cierto, siguen inspirando las lineas que escribo.
Finalmente y haciendo algo de campaña contra una inictiva que me parece pésima NO A LA LEY S.O.P.A. pueden informarse más en Wikipedia, pero siendo sinceros para todos aquellos que compartimos informacion sobre nuestros animes favoritos en la red, esta ley significa la muerte de nuestro libre albeldrío.
Pues bien espero que hallan disfrutado del capitulo, trataré de tardarme menos con el próximo.
