La suspicacia y su eterno enemigo; la ignorancia culpable.
Hinata escogió a Keats. La tarde anterior y bajo la supervisión de Neji, repasó varias veces los poemas escogidos ya, que sabía, le tocaría leerlos frente a la clase o al menos existía esa posibilidad si es que Anko-sensei no se extendía con alguien en particular. Sin embargo lo ocurrido esa mañana le hizo perder, sin saber por qué, la voz. Sentía como la garganta se le contraía una y otra vez enmudeciéndola de manera repentina, solo rogaba que Mitarashi-sensei pasara de ella y no le pidiera levantarse a decir nada.
No lo entendía, hasta el día anterior se sentía completamente segura y capaz de realizar aquella tarea. Había sostenido una larga presentación, hace un par de semanas, sobre el conflicto de los misiles de Cuba sin titubear en ningún momento y sorteó cada una de las preguntas que sus compañeros le lanzaron con éxito. Y ahora… le pasaba esto.
Tenía una vaga idea de que se trataba, pero no quería darle credibilidad alguna; culpar al Uchiha era lo último que se le ocurría. De hecho Sasuke le ayudó con la presentación anterior y gracias él había conseguido, en muy poco tiempo, un avance con respecto a su tartamudeo que sorprendió a todos quienes le conocían.
"¿Entonces por que de pronto no me siento capaz de hacerlo?"
¿Por qué había perdido la confianza?
Sin entender la razón vinieron a su cabeza las imágenes del pasado fin de semana, del beso que Sasuke le robó, de lo gentil que fue con ella durante el torneo, cuando disimuladamente le besó los cabellos y lo preocupado que se mostró cuando Neji lo tachó de interesado.
Pero sobre todo la calidez del beso se paseaba por su cabeza con molesta insistencia.
"¿Cómo era posible fingir eso?"
Pero al parecer Sasuke se encontraba a un nivel completamente diferente a ella con respecto a mentir, era cierto, Hinata no era capaz de hacerlo sin evidenciarse de las maneras más tontas. Ahora sabía que el Uchiha era un experto. Algo dentro dolía, pero no lo suficiente como para hacerle ceder, veía más lastimado su pequeño orgullo y ego, en vez de su corazón. Después de todo, solo fueron horas de insomnio pensado en aquél beso y otras más en su declaración.
Pero algo debió de ocurrir mal en aquél plan para que todo se desbaratara tan rápido; es decir, para ella no tenía lógica alguna –si es que Sasuke, como Neji afirmaba, buscaba algo de ella- el declarar sus intenciones para tirarlas a la basura en un descuido, a su gusto, algo tonto. Desde que le conociera, ella esperaba de Sasuke mucho más.
Había esperado muchas cosas.
Y eso era, exclusivamente, su culpa. Solo con un beso se había ilusionado ¿Por qué? ¿Por que le hizo temblar completamente, por qué era su primer beso, porque por primera vez Naruto había salido disparado de su cabeza con aquél contacto? Que idiota, antes de ceder a nada, debió, tuvo que suponer, imaginar y por sobre todo saber, que alguien como Sasuke Uchiha jamás se interesaría en una chica como ella, esa tuvo por fuerza ser su primera señal. Es cierto, entonces, lo que Neji y Kiba siempre decían de ella, que era demasiado ingenua.
"Estúpida Hinata"
Además existía otro punto importante que hasta esa mañana ella no había considerado; se trataba de Sakura. No era su amiga pero Sakura jamás le había hecho daño alguno, era gentil con ella y no disfrutaba burlándose de su timidez, en más de una ocasión le defendió de otras chicas que solían acosar a Neji y ella… ella le estaba o quiso apuñalarla por la espalda. Tan perdida en su momentánea felicidad olvidó completamente como es que se trazaban los sentimientos de la muchacha Haruno sobre Sasuke y eso, a su gusto, había estado mal. El verlos tan cerca en la mañana le dio a entender que ella no podía entrometerse ahí. Lastimar a la gente que le trataba bien era lo último que Hinata buscaba hacer.
Lo comprendió en cuanto los vio, por lo mismo declaró de manera inmediata su distancia del Uchiha. Al fin de cuentas, era lo mejor. Aún si Sasuke no estaba o no quiso jugar con ella. De todas maneras alguien saldría lastimado debido a su egoísmo y sabía que ese egoísmo solo se lo debía a quién le robó el corazón desde que fueran niños.
— Hyuuga Hinata — escuchó y casi de manera automática se colocó de pie.
— Hai
— ¿Puedes darme un análisis del poema leído por tu compañero? — Hinata fijó la vista en quién se encontraba de pie en ese momento, era Hozuki Suigetsu el muchacho le lanzó una sonrisa cómplice logrando que Hinata se ruborizara. Sin quererlo se tomó las manos y comenzó a presionarse los dedos.
— Ehm… A-ano… — se mordió lo labios y nuevamente alzó la vista, cuando lo notó Sasuke sentado tres puestos más adelante, le miraba fijamente. Su nerviosismo empeoró. La profesora Mitarashi caminó hasta su escritorio y con sus modos tan agrestes se dejó caer en la silla, sin mirar a la muchacha habló:
— Le espero señorita Hyuuga — Hinata pasó saliva y bajó la vista a su cuaderno, podía ver su propia tarea hecha, siquiera puso atención a los versos que su compañero había recitado.
— B-bueno… ehm… — ¿Qué hacer en un momento como ese? En donde no tenía la respuesta cerca, cuando su cabeza no reaccionaba y en donde no había prestado atención. Sin mirarle nuevamente Anko habló:
— Supongo que sabía de que esa era la tarea de hoy — sin que le saliera la voz, Hinata asintió — ¿Cuál fue el poeta que usted escogió?
— E-etto… humm… John… John Keats — susurró con tal dificultad que solo sus cercanos le escucharon. Fue entonces cuando los murmullos y las risas comenzaron a sonar igual de quedas.
— ¿Qué ha dicho? — preguntó esta vez mirándola.
— John Keats — contestó harto Kiba lanzándole una mirada de apoyo a su amiga.
— ¡Valla que masculina suena su voz señorita Hyuuga! — bromeó Anko-sensei logrando sacar algunas risas —señor Inuzuka limítese a contestar cuando yo le pregunte a usted — el Inuzuka hizo caso omiso a las palabras de la profesora, quién a esas alturas seguía concentrada en Hinata.
— Bien… entonces — volteó la vista hacia Suigetsu — siéntese señor Hozuki, dígame señorita Hyuuga si usted preparó, imagino que con esmero, su tarea debe ser recompensada por ello ¿No? — Hinata nuevamente asintió en silencio — ¿Qué le parecería si por causa de un tercero aquella recompensa no llega? Sobre todo considerando que se indicó que este trabajo en particular serviría de puntuación base para el próximo examen… — Hinata solo pudo guardar silencio, mientras se preguntaba una y otra vez que hizo mal durante aquella corta mañana para que se le castigara de esa forma. Y en aquellos momentos sentía la obligación de bajar la vista, ya que sabía que Sasuke le miraba fijamente, de hecho todo el salón lo hacía.
Anko jamás había estado dentro de sus maestros favoritos, de hecho le temía y ahora sabía la razón de aquello.
— No me ha contestado — habló la maestra, Hinata evitó mirar al Uchiha cuando alzó la vista para notar que en esa ocasión Mitarashi-san estaba solo a un metro de ella.
— Y-yo,… yo c-c — cerró la boca y tragó pesadamente.
— ¿Usted qué?
— ¡Nee… ya basta Anko-san! — Hinata cambió la vista con violencia al notar que la voz procedía de los ventanales del salón, justo tras Sakura, en el puesto que Naruto utilizaba.
— ¿Qué has dicho? — preguntó la maestra visiblemente molesta. Naruto volteó hacia ella y desafiante agregó.
— Solo estás torturando a Hina-chan por nada ¿Por qué no solo le descuentas el punto base y ya está?
— ¿Acaso me estás diciendo como debo de actuar en mi clase?
— Solo digo que ya has perdido mucho tiempo en molestar a Hina-chan por una tontería — la explosión posterior a esas palabras, para Hinata, pasó completamente desapercibida principalmente porque le parecía estar perdida en un limbo que le hacía difícil comprender que era lo que había ocurrido, vio a varios de sus compañeros colocándose de pie para detener a la maestra que se dirigía a Naruto con toda la intención de lanzarlo por la ventana. Hasta que Kiba le rozó la mano logrando captar su atención.
— Hina-chan… la maestra te habla— Hinata dirigió la vista hacia Anko, Naruto estaba en un rincón visiblemente molesto y con un gran chichón sobresaliendo de su mollera.
— ¿H-hai?
— Acompañe al señor Uzumaki, en la dirección estarán agradecidos de tan linda pareja — a pesar del tono serio la voz de Anko-san rebosaba sarcasmo. Sin entender por qué solo entonces pareció salirle las palabras.
— ¿P-porqué… N-Naruto –k-kun? — Anko la miró molesta, pero de todas maneras contestó.
— Ya que el señor Uzumaki se empeñó tanto en ser su príncipe, no me parece justo que la linda pareja se separe en estos momentos tan difíciles — Hinata enrojeció con violencia, sin embargo avanzó entre los pupitres, nuevamente ignorando la mirada del Uchiha y con cautela se acercó a su maestra que le extendía un papel garabateado. Medio sonámbula, medio atenta dirigió su vista hacia Naruto y este le abrió la puerta para finalmente salir tras ella.
Y él que había creído que ese día sería de maravilla. Hizo una anotación mental que le indicara que cada vez que creyera que algo bueno pasaría, ocurriría lo contrario. Primero Sakura y ahora Naruto. ¿No debería ese idiota estar cortejando a la peli rosa como siempre lo hacía? No. Estaba camino a la dirección, castigado, por haber "defendido" a Hinata de Anko-sensei ¿Cómo es que no se le había ocurrido?
Simple, el idiota no era Naruto sino él. Quedó impávido cuando la maestra llamó prescisamente a Hinata para que analizara el poema leído por Suigetsu y a pesar de que se obligó a no voltear y mirar a la muchacha, todo se fue al diablo cuando el silencio reinó en el salón. Tuvo que girar y ver como ella se hundía más y más en si misma, no era de ayuda alguna el que Anko fuera tan agresiva con la muchacha, eso solo conseguía ponerla más nerviosa, y nerviosa Hinata era un cero a la izquierda.
Pero hubo un cambio en ese momento con respecto a él que le dejó marcando tan ocupado como en esa mañana la llegada intempestiva de Neji y su prima. Y junto a la impotencia, de un momento a otro comenzó a sentir una aletargada ira que amenazaba en cualquier momento con ser expulsada de la peor manera, fue entonces cuando Naruto habló y lo hizo con una naturalidad que irritó aún más a Sasuke.
"¿Es que acaso el dobe había tomado en cuenta la petición de Sakura?"
Aún no olvidaba que fue esa revelación; la que Sakura dio a Naruto, lo que le obligó a ir a la casa de la Hyuuga para hacer claras sus intenciones. El dobe no era alguien a quién pudiera calificar de calculador y generalmente actuaba más por intuición que nada. Tal vez la defensa de Hinata había respondido al mismo comportamiento.
No lo sabía y le costaba mucho imaginarlo. Le llenaba de celos el imaginarlo.
Cuando finalmente la clase terminó, ignorando un llamado conjunto de Sakura y Karin tropezó en la salida de su salón con el Inuzuka, si bien el chico perro conocía las intenciones del Uchiha, este no estaba al tanto de eso. Por lo tanto solo le miró con su usual frialdad en la cual le indicaba el estorbo que era.
Se miraron desafiantes y los dos se movieron al unísono cuando dieron el pase de salida al otro, también, en conjunto dieron el primer paso, nuevamente estorbándose. Las miradas de odio se repitieron y mutuamente se mandaron al diablo cuando, nuevamente, a empujones salieron del salón. La competencia dio inicio cuándo los dos doblaron en el segundo pasillo tras los baños de hombres, se volvió más tensa al momento en que Kiba comenzó a saltar los escalones de dos en dos, logrando sacar una ventaja, que desde luego, Sasuke no dejaría crecer. Formalmente comenzó a correr para dar alcance Kiba, al momento en que este aceleraba para perderse de vista. Cuando casi atropella a una alumna de primero tuvo que ralentizar su paso consiguiendo que el Uchiha no solo le diera alcance, sino que lograra apartarlo del camino para tomar la ventaja que lo llevaría hasta la dirección.
A Sasuke le encantaban los momentos de victoria. Y si bien Kiba no se dedicaba a ninguno de los deportes que el Uchiha practicaba, siempre lograba sacarle ventaja en las maratones y tiempo dedicado a la clase de educación física, en donde el Inuzuka hacia más abdominales que él, corría más rápido, daba mejores asistencias en baloncesto y anotaba más goles en el soccer. Por lo tanto al obtener aquella mínima ventaja sobre algo tan simple como ir a ver a Hinata, le parecía no solo una demostración de superioridad sino que también una batalla ganada. Le fastidiaba que Neji Hyuuga fuera tan sobreprotector con Hinata y él lo toleraba ya que ambos eran parientes, pero Kiba Inuzuka, fuera de su irritante amistad no tenía mayor derecho a creerse el protector de la muchacha, ya bastaba con que fuera tan fastidioso en los momentos que él quería tratar con ella como para tolerar que en ese preciso instante, en donde muchas cosas habían ocurrido entre él y la Hyuuga, el perro ese fuera a involucrarse para arruinarle… lo que sea que fueran sus intenciones al ir por ella a la dirección.
Así que viendo su triunfo sobre el chico, no le quedó más que esbozar su sonrisa engreída para darle una mirada de desprecio al que pretendía ser su contrincante.
Solo que al fijar la vista en Inuzuka no se preocupó de quién aparecía frente a él, logrando dar de lleno con una figura suave y más o menos de su estatura, quién al parecer tampoco le notó ya que el revuelo de papeles y libros llamó bastante la atención de todos los que en ese momento transitaban por el pasillo. Cuando alzó la vista no se lamentó, a él le encantaba Kurenai-sensei y cualquier tipo de contacto que tuviera con ella. Se apresuró a ayudarle o al menos lo intentó, pero entre Naruto que venía tras ella y Kiba que le había dado alcance muy poco consiguió.
— ¡Nee… Sasuke –teme debes fijarte por dónde vas! — regañó su amigo, mientras ayudaba a Kurenai-sensei a colocarse de pie. Hinata que acompañaba al rubio recogía los papeles sin prestar atención a lo que ocurría con él. Mientras que Kiba le entregaba sus cosas.
— Cierto señor Uchiha — exclamó la maestra — prácticamente me arrolló
— Parecía que huías Uchiha ¿Quién te estaba metiendo tanto miedo? — preguntó socarronamente Kiba. Sasuke lanzó una mirada asesina al sonriente semblante del Inuzuka, pero este no le prestó atención sino que pasó de largo y se acercó a Hinata.
— Déjame te ayudo — casi le susurró.
— Hai Kiba-kun — contestó la muchacha centrada absolutamente en los papeles que sostenía en sus manos. Fue entonces cuando Naruto se acercó y con el codo le golpeó el costado.
— ¡Sasuke, aún no pides disculpas! — esas palabras hicieron reaccionar al Uchiha quién dejando por unos segundos de lado a Hinata y Kiba centró la vista en la maestra.
— Es cierto, lo siento Kurenai-sensei, no fue mi intención… — finalizó haciendo una reverencia.
— Eso lo imagino señor Uchiha, pero debe ser más cuidadoso, es peligroso ir por los pasillos a esa velocidad — Sasuke estuvo a punto de saltar sobre el Inuzuka mientras veía como este asentía con energía una y otra vez.
"Maldito perro cínico"
— Y ¿Adonde ibas tan apurado Uchiha? — saltó de pronto Kiba, logrando aumentar el instinto asesino que irradiaba.
— No es asunto tuyo — contestó finalmente para pasar de largo del grupo, ya que el verse derrotado no era algo que a su orgullo le gustara admitir.
Hinata siquiera le había dirigido la palabra o una mirada ¿Cómo era posible que alguien tan transparente fuera capaz de ignorarle tan fríamente? Terminó yendo a la azotea del instituto para pasar los últimos cinco minutos que le quedaban de descanso. No sabía en que había fallado… no, mentira si lo sabía, solo que por primera vez no resultó ser su culpa.
Y eso, eso si que le enfurecía. Procedió a sentarse en el suelo, apoyando la espalda en la pared posterior a la salida y cerró los ojos. Tenía que hablar con Hinata, tenía que nuevamente aclarar las cosas. No sabía si culpar a Sakura o a la Hyuuga. Shikamaru había mentido cuando le dijo que Hinata no le resultaba problemática, lo era casi tanto como el resto, el que no le hiciera escenas ni nada eso no quitaba en lo absoluto su complejidad y en el caso de ella resultaba peor ya que no era visible, cualquier laberinto que Hinata significara estaba muy escondido o era demasiado sutil como para verlo de inmediato, era precisamente lo que le ocurrió a él; de la nada se vio envuelto en un montón de sensaciones que debieron advertirle que se alejara de ella. Solo había pasado una semana y la situación se le salió de las manos en dos ocasiones Y ¿Cuál le afectó más? Seguramente la actual ya que todo el trabajo del fin de semana de había ido a la mierda.
En esos momentos quería tener a la Hyuuga cerca para gritarle que no fuera estúpida, que creyera en él, él que jamás se daba el trabajo de declarar sus ideas o sentimientos lo había hecho con ella. ¿Por qué entonces a la primera de cambios se distanciaba así?
La respuesta llegó como un relámpago; seguramente Neji la predispuso contra él. Seguramente el primo perfecto logró convencer a la cabeza hueca de Hinata que él simplemente no valía la pena. Y no solo se trataba de él, también estaba el Inuzuka y quizás en menor medida Shino.
"¿Acaso no declararon frente a él que meterse con Hinata es hacerlo con ellos?"
La chica era una cobarde por escudarse en esos argumentos y él un estúpido por mirarla por sobre las demás. Convencido de aquella idea esperó con calma a que la campana llamara al regreso a clases. Ya que había descubierto la verdad pasó a sentirse más tranquilo, pero toda esa calma auto contenida se fue a la mierda cuándo al llegar a su salón vio al maldito dobe al lado de la estúpida muchacha y no solo eso, Kiba estaba ahí y parecía encantado con la idea de compartir espacio y tiempo con ellos.
"Quiltro patético"
Nuevamente Hinata no alzó la vista para mirarle, sino que río tímidamente de algo que el Uzumaki decía.
Quizás sin querer lo había adivinado y lo cierto es que en ningún momento pensó ser tajante con respecto a su amenaza, admitía que se enfureció cuando Naruto le habló de Sakura ya que resultó claro para él las razones del porque ella lo había hecho. Supuso que si Hinata no hubiera estado en medio de todo ello le habría dado lo mismo que Uzumaki se acercara a ella, pero ya que conocía el trasfondo de las acciones de Naruto así como las de Sakura no pudo menos que sentirse traicionado.
Y pensar que ella le había rogado en la mañana; que no la alejara, que le diera una oportunidad, justo en el preciso momento en que Hinata llegaba. Nunca pensó en ser tan tajante con Sakura, pero en esos momentos no sentía hacia ella ningún tipo de simpatía que la amistad pudo haber forjado.
Entonces mientras Naruto estaba ahí siendo atento con Hinata como nunca, su mirada no pudo menos que girar hacia la peli rosa, ella también estaba atenta al show de Naruto y cuando giró hacia él algo parecido al miedo se apoderó de sus ojos. Estaba bien que fuera así, que se preparara para los que se le venía encima.
— ¿Estás bien Sasuke-kun? — Karin estaba casi sobre él y sin pedir permiso o algo extendió su mano para tocarle la frente, estaba cálida y Sasuke no pudo evitar rememorar cuándo la Hyuuga hizo lo mismo varios días atrás, solo que Hinata estaba fría.
De manera lenta Sasuke se apartó retrocediendo, pegando la espalda al respaldo de su silla. Fastidiado chasqueó y fijó la vista en otro lado.
— Estoy bien, no es necesario que te acerques tanto — dijo cortante.
Fue cuando Kurenai – sensei finalmente cerró la puerta del salón.
— Bien muchachos, ya tengo sus calificaciones— cuando Sasuke alzó la vista notó que el fardo de papeles que él boto eran los mismos que en aquél momento reposaban sobre el escritorio. Uno a los fue llamando para entregar el informe correspondiente, solo se colocó de pie uno de cada grupo y fue Sasuke quién lo hizo al momento en que Kurenai le llamó. Obtuvieron un diez y al momento de dirigirse a su puesto, solo entonces, Sasuke notó que Hinata no le sacó la vista de encima. Viendo el informe y a la muchacha le pareció perfecto. Con un gesto, muy obvio, presionó el informe contra su pecho y procedió a sentarse dándole la espalda, si Hinata quería saber su calificación, por fuerza debería acercarse a él.
Karin extendió el trabajo realizado por ambos a Naruto, habían obtenido un diez menos, quizás la mejor calificación que en años el rubio consiguiera. Al alzar la vista quiso sonreírle pero la muchacha solo se ajustó sus gafas y le regañó:
— No estoy lista para esta mediocridad Uzumaki — pero mientras hablaba Naruto cogía el informe como si fuera de oro puro y con una extensa sonrisa lo alzaba. Sakura que se sentaba un puesto antes del Uzumaki no tuvo problema alguno en voltear y felicitar a su amigo, lo que no se esperaba es que este, en medio de sus saltos, abrazara a Karin por la espalda.
— ¡Karin –chan! ¡Gracias! — la pelirroja dirigió la mirada espantada hacia el Uchiha que sin preocupación alguna fijaba la vista en el pulido trabajo que Kurenai-sensei recién les había entregado. Para pasar a golpear al rubio.
— ¡Que me sueltes de una vez Naruto! ¡No me toques! — y como si fuese Sakura un poderoso coscorrón dejó al Uzumaki pegado en el suelo, pero con una sonrisa del ancho de su cara.
— ¡Un diez… un diez¡ — canturreaba Naruto sin parecer afectado por el golpe de la pelirroja, entonces de la nada se puso de pie y volvió a dirigir sus pasos hacia la heredera del clan Hyuuga.
— ¡Mira Hina-chan! — de tan solo escucharlo a Sasuke le saltaban las cejas — ¡Conseguí un diez… un diez!
— Diez menos — refunfuñó Karin volviendo a su puesto, no le gustó el gesto socarrón que Hozuki le lanzaba y sentándose pesadamente giró para hablar con el Uchiha.
— Ehm… Sasuke, espero que no creas que entre Uzumaki y yo pasa algo… — por toda respuesta Sasuke sacó su reproductor de Mp3 y se llevó los audífonos al oído. Hecho eso salió del salón en completo silencio. Karin se le quedó mirando con atención y desazón al mismo tiempo, no importaba solo era un escollo más y ella era experta en pasarlos.
— Tal vez tendrías más suerte si dejaras que Uzumaki se acercara a ti, entre que Sakura lo rechaza a él y Sasuke a ti, harían la pareja perfecta — quizás Suigetsu no tenía la resistencia de Naruto ya que no era constantemente golpeado por la Haruno, pero cuando Karin lo dejó pegado al suelo este en vez de seguir consiente, simplemente se desmayó.
Fastidiada Karin se colocó de pie, iría por Sasuke, no importara lo que le dijera. Dio dos pasos hacia el pasillo y ahí estaba él solo que con Sakura. Karin se detuvo, sabía que al menos entre ellos dos no había manera posible en que pudiera intervenir, principalmente porque Sakura era amiga de Sasuke a diferencia de ella que no quería, ni tampoco le interesaba serlo.
— Sé que podemos solucionarlo Sasuke-kun — dijo ella llevándose ambas manos al pecho. Solo entonces Karin notó lo extraño de la escena, principalmente por la forma en la que Sakura se mantenía alejada del Uchiha.
— Lo cierto es que no me interesa hacerlo Sakura — Sasuke giró al rostro a su amiga para observarla por sobre el hombro, Karin retrocedió escondiéndose en el pequeño espacio que el umbral de la puerta le daba para escapar de la vista del Uchiha, los perdió de vista pero logró escucharlos — ¿Quién te crees para interferir en mis descisiones? — preguntó él enojado. Aquello le resultó tremendamente favorable y oportuno; si Haruno había enfadado a Sasuke, las posibilidades para ella aumentaban.
— Yo, yo solo quería ser importante para ti Sasuke-kun
— Lo eras — sentenció este provocando más pena en Sakura y todo lo contrario en Karin — pero tu jugarreta solo me demostró que no has cambiado en nada — entonces el tono de Sasuke se volvió más ronco — ¿Cómo pudiste hacerle eso a Naruto y a Hinata?
"¿Qué tiene que ver Uzumaki y la Hyuuga en esto?"
Entonces de la boca de Sakura salieron las palabras que extrañarían sobremanera a Karin, provocándole un escalofrío.
— ¿Desde cuándo que te interesa ella? antes jamás la habías visto— Karin escuchó un traqueteo similar al forcejeo entre dos personas, cuando se asomó por el borde de la puerta, Sasuke sujetaba a Sakura del rostro presionándole fuertemente las mejillas, aquella cercanía le molestó casi tanto como la brutalidad de aquél gesto.
— Eso es asunto mío y Sakura… deja… de… fastidiarme… — Sasuke retrocedió obligándole a la pelirroja a hacer lo mismo para no ser descubierta — me he estado controlando, pero si sigues se lo diré a Naruto y veremos cuanto más te sigue aguantando.
A cada paso que Sasuke dio para alejarse de Haruno y del salón Karin deseo retroceder, pero existía algo placentero en ver a una rival derrotada, aunque también las dudas comenzaron a carcomerle. Pensando en ellas no notó cuando sus piernas se movieron en dirección hacia Sakura, ni cuando la cogió con suavidad de los hombros. Esta le miró con sorpresa y las más extrañas palabras salieron de su boca.
— ¿Te encuentras bien?
Sakura tenía razón, si uno se quedaba observando a Hinata varios segundo su imagen se volvía un verdadero agrado. Y con un par de minutos más era capaz de notar toda la belleza de sus facciones, ubicadas medio a medio entre la inocencia y la coquetería. Y era tan suave. En todo; en el trato, en su manera de sonreír y ruborizarse, en como juntaba sus dedos unos a otros, nerviosa. Realmente en todo.
Se imagino siendo atendido y tratado con cariño por semejante personaje y no le pareció en lo absoluto desagradable. A la hora del almuerzo se dio el tiempo de acompañar al grupo de la muchacha, Kiba le asintió conforme con su comportamiento. Asumió que Inuzuka creía seguía su consejo. Neji le miró intrigado, pero no le puso las malas caras que le dedicaba en los entrenamientos, solo asintió cuando él llegó con su bandeja y se sentó a su lado.
Por otro lado Sakura no cruzó con él palabra en toda la mañana, al parecer Sasuke le había rechazado nuevamente, puesto que durante algunos minutos la vio con los ojos hinchados, pero no se atrevió a preguntar. Sin mencionar que ese día Sasuke había estado más insoportable que de costumbre. Así que relacionarse con el grupo de la Hyuuga le pareció un cambio agradable e interesante.
— ¡Wow Hina-chan! ¡tu bento huele delicioso! — exclamó cuando la muchacha abrió su pote del almuerzo. Hinata asintió ruborizada y sonriendo.
— Desde luego idiota — agregó el Inuzuka — Hinata cocina delicioso — Naruto miró fríamente a Kiba para rápidamente responder.
— Eso ya lo sé, no es la primera vez que Hinata me da algo de comer…
— Hinata no te está dando su almuerzo — replicó con frialdad Neji Hyuuga — no seas aprovechado — solo entonces Naruto tuvo la decencia de sonrojarse para mirar a la muchacha, Hinata le observaba con atención a medias extrañada y sorprendida.
— No, no es eso lo quería decir ¿Tu me crees cierto Hina-chan? — Hinata asintió y por algunos segundos a Naruto le pareció como si la muchacha se relajara.
A los pocos minutos el grupo creció, cuando Tenten y Rock Lee se acercaran para almorzar con ellos. Entre Kiba, Naruto y Lee comenzaron las absurdas competencias verbales que buscaban al mejor de los tres en duelo y mientras que Kiba aludía que sin un palo en la manos ninguno tenía siquiera la más mínima oportunidad contra él, como Naruto había probado el viernes recién pasado, Rock Lee aseguraba que con una buena disciplina Kiba jamás podría pisotearlo como hizo con el Uzumaki, logrando al fin de cuentas la indignación de este.
Por unos segundos le pareció extraño que nadie quisiera acallar sus gritos ni menos golpearle por el seguro show que ese grupo hacia en la mesa del comedor a esas horas. Solo entonces recordó que Sakura se había mantenido alejada todo el día, y la sensación de notarla recién ausente le caló demasiado en su pecho, obligándole a guardar silencio. Se sintió egoísta y cruel, él sabía que Sakura había pasado una mala mañana y en ningún momento se le acercó para ofrecerle consuelo. Volvió la vista hacia Hinata y esta participaba en la conversación que con Shino y Tenten, su primo mantenía.
Kiba le lanzó una mirada amenazadora cuando se disculpó y decidió abandonar el grupo. Volvería al salón a buscar a Sakura, aunque algo le decía que a ella no le gustaría verle ahí.
"Al fin de cuentas ¿No comenzó su trato hacia Hinata porque ella se lo había pedido?"
Bueno Kiba también lo había hecho y sus palabras pesaban a cada instante cuando recordaba que el Inuzuka le reclamó por dejar que Sasuke fuera tan cruel con ella y esa mañana había sido prueba patente de ello. Sakura llorando, Sasuke insoportable y él ahí guardando silencio.
"Que cobarde"
Era cierto, no era capaz de enfrentar a su amigo con respecto a Sakura, por que en cierto sentido creía que nada le correspondía hacer ahí. Pero al mismo tiempo sentía que si los dejaba, en algún momento Sakura se hartaría de su trato y dejaría de amarlo. Pero ¿Se había hartado él del trato que Sakura le daba?
Sus pies se detuvieron un momento, necesitaba más tiempo para analizar esa respuesta. Necesariamente eso conllevaba a revisar todas y cada unas de las acciones que ellos tres, como amigos, sostuvieran y aunque no quería admitirlo, algo le decía que si dejaba que todo transcurriera, sería él quién saliera perdiendo. Después de todo Sakura se movía, buscaba e insistía, mientras que él se quedaba estático y observante.
"¿Sería el feliz con Sakura siendo feliz?"
Maldijo a Kiba por lo bajo, jamás había tenido que pensar tanto sobre unas palabras, menos cuando estas estaban mezcladas tan profundamente con sus propios sentimientos.
— ¿Qué haces parado ahí dobe? — escuchó, miró a Sasuke por sobre su hombro y si, lo entendió, si la felicidad de Sakura estaba al lado de su amigo, el se apartaría; Sakura lo merecía y si Sasuke miraba bien, sabía que en algún momento la vería como él la veía.
— Pensaba en Sakura-chan — el gesto de hastío de Sasuke fue más que evidente y sin poder reprimirse cerró los ojos, se llevó las manos a los bolsillos y se acercó a Naruto.
— Deja de perder el tiempo con ella— dijo con desprecio — aparenta ser muy madura pero es una verdadera bosta
— No hables así de ella…
— Digo lo que se me da la gana— Sasuke bajo el rostro y desvió la vista — zorra manipuladora…— fue una bofetada y más que la fuerza fue el sonido seco que estas hacen lo que le indicó a Sasuke cual había sido el movimiento del Uzumaki.
Sasuke sorprendido se llevó una mano a la cara, la mejilla le ardía. Sin embargo entendió el movimiento de su amigo así como su reacción, diferente es que quisiera aguantarlo. Caminó hacia él y le cogió de las solapas.
— ¡¿Qué te pasa maldito marica no eres capaz de dar un golpe como los hombres? — vio como Naruto apretó los dientes y se fue sobre él también sujetándole de su camisa.
—...— Naruto lo empujó contra el ventanal y le soltó. No le apetecía pelear con Sasuke, pero…
— Quiero que dejes de herir a Sakura-chan — Sasuke alzó el mentón orgulloso.
— ¿Te lo pidió ella? — Naruto retrocedió y se apoyó en la pared del pasillo.
— No… ¿Por qué lo haría? — Sasuke se encogió de hombros tentado a decírselo todo, pero se mordió la lengua — Estaba pensando que… que si ella es feliz a tu lado yo estaría bien — cuando dirigió la vista hacia el Uchiha este le mirada con una sonrisa llena de sarcasmo.
— Qué bien Naruto… que noble de tu parte el sacrificarte de esa manera… ¿Qué harás si te hago caso? Es decir a quién seguirás fastidiando como ella lo hace conmigo — Naruto no entendía el por qué de aquellas preguntas y si bien Hinata pasó por su cabeza de manera fugaz, no fue capaz de abrir la boca.
— No hay quién pueda reemplazar a Sakura-chan… — y mientras veía como sus sentimientos se arremolinaban en su pecho amenazándole con cortarle la respiración Sasuke se acercó, apoyó su mano en el hombro del Uzumaki y lo obligó a mirarle.
— Entiendo, pero yo no amo a Sakura, mi visión de ella no es favorable y ciertamente no me interesa como novia, lo lamento Naruto, pero no puedo corresponderla.
— Entonces ¿Que harás?— Sasuke se alejó y apoyó su cuerpo en el borde del ventanal.
— Lo de siempre
— Pero Sasuke — insistió Naruto acercándose — si tan solo pudieras verla como… — el Uchiha cerró los ojos.
— La veo Naruto… — dijo irritado — eres tú quien no entiende que no puedes suplicar o forzarme a quererla.
— Pero...
— ¡Ya basta! ¡Deja de fastidiarme! — Naruto tragó consiente de una idea que antes no se le había ocurrido y frunciendo el ceño se acercó a su amigo que ya se retiraba, lo tomo del hombro y sin saber porque lo dijo, no tenía prueba de ello, pero entre las señales de Sakura y el desagrado de Sasuke, solo podía imaginar un escenario posible y ello le asombró, alentó y decepcionó en partes iguales, de todas maneras tenía que aclararlo.
— ¿Estás enamorado de otra?
Sasuke quedó a medias girado en medio del pasillo, quieto y recriminándose su estupidez. Si Naruto lo había notado y Sakura lo sabía…
Pero no, él no estaba enamorado, encaprichado tal vez. Pero enamorado, nunca.
N/A
Quiero agradecer a:
Annii GabiiZ, a alguien que no se identifico y solo dejó un espacio vacío, Aome Uchiha-Hiuga, sasuhinafan por siempre, LuuisaMH, Marcia Andrea (por favor habilita los PM u_u), Bittersweet-Hyuuchiha, Tsuki Tsuruga, LULYHIME, maribelteka, andrea, Chany-sensei, Dark Amy-chan, , LovelessGirl 93 y a Bell.
