Si tú supieras
Resumen: Harry pensaba pasar un tranquilo cumpleaños junto a su hija, pero un visitante inesperado lo dejo KO.
Categoría: Harry Potter
Personaje: Harry Potter, Severus Snape
Géneros: Humor, Romance
Clasificación: G
Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Mpreg=Embarazo Masculino
Capitulo: 2/7
Completa: Sí
Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.
2º Capítulo
Tres jóvenes se encontraban en Hogsmeade. Uno de ellos más nervioso que los demás. Se paseaba de un lado al otro, bajo la atenta mirada de los otros dos, que esperaban sentados sobre una roca.
Cerca de las tres escobas, dos figuras aparecieron a la distancia. Lo cual llamó la atención de los otros tres. Poco a poco se fueron viendo mejor hasta que unos de los muchachos, reconoció a las personas.
— ¡Scorp! —Exclamó fuerte, mientras corría al encuentro de su novio, el cual lo recibió con los brazos abiertos y un arrebatador beso que le quitó hasta el alma.
—Vaya recibimiento ¿Por qué no me recibes así cuando no nos vemos por un tiempo? —Le preguntó uno de los chicos, al que se encontraba a su lado.
—Sencillo, no soy como el escandaloso de mi hermano, además deberían bastarte con los besos que te doy todo el día, Ted —le dijo en forma de reproche, pero obviamente sin ser del todo cierto.
—Vamos, James, yo sólo digo lo que veo —le dijo el mayor —. Scorpius y Al se dejaron de ver por media hora y casi se comen en pleno Hogsmeade ¿Te imaginas que pasaría si no se ven unos días? —Le dijo abrazándolo por la cintura, para luego susurrarle al oído —Te apuesto que serían tan apasionados como tú, cuando te molestas —le dijo frescamente, logrando que el moreno se pusiera mas rojo que el escudo de Gryffindor.
— ¿Ya nos vamos? —Preguntó la pequeña pelirroja al lado de los dos enamorados, pero vio que nadie la tomaba en cuenta, por lo que recurrió a la única técnica que conocía para ser tomada en cuenta, la vergüenza —si no nos vamos ahora… le diré a papá que Scorp le estaba metiendo mano a Al, en frente mío —eso logró que los chicos se soltaran, pero que Al mirara de mala forma a la pequeña —no me mires así o le digo que le estabas mordiendo al lengua a Scorp, eso es asqueroso hermano —le dijo haciendo muecas, como si fuera a vomitar.
Si ya estaban rojos ahora la tonalidad era mucho más intensa, lo que logró la carcajada desmedida de James y Ted.
—Mejor se callan o le digo a papá que el otro día me dejaron sola y desaparecieron como por una hora —silencio absoluto, por parte de los mayores.
No había duda de que Lily, sería una serpiente cuando entre a Hogwarts.
—Ok —dijo Scorp, recuperando un poco del temple que todo Malfoy debe tener —, será mejor que volvamos al castillo antes de que nos castiguen por retrasarnos —tomó la mano de Lily, con la izquierda y la de su novio con la derecha.
—Apropósito ¿Cómo les fue con papá? —Les preguntó James, lo que logró que Scorpius casi cayera por un segundo, por lo repentino de la pregunta.
— ¿Scorp? —Le dijo su novio con aire amenazante — ¿Qué fue lo que hicieron para que papá fuera a la mansión y dejara que te trajeras a Lily? —Le preguntó pacientemente, soltando la mano de su novio y poniendo ambas en su cintura.
—Bueno —dijo un tanto nervioso, por su integridad física y sus sesiones de sexo nocturno —. Papá utilizo una de sus viejas técnicas de persuasión —dijo medio ocultándose tras Lily, la cual sólo rodó los ojos y negaba con las manos.
— ¿A que te refieres precisamente con "técnicas de persuasión", amor? —Le volvió a interrogar el moreno, pero Scorp, no contestó, por lo que la pequeña serpiente que tenía por cuñada le facilito la explicación.
—Mi padrino hechizó a papá y lo noqueó para que no le preguntara nada —Los otros tres estaban con la boca abierta a más no poder. Hasta que sintieron una grave voz a sus espaldas.
— ¿Cómo así que Draco noqueó a Harry? —Preguntó seriamente. Logrando que lo cinco menores saltaran en sus puestos —Creo que hice una pregunta, Scorpius —le hablo seriamente.
— ¿Qué quieras que te diga, padrino? —Le dijo elevando los hombros —Papá llegó y le mandó un Desmaius, sin siquiera darle tiempo a reaccionar, según él, Harry no vendría a no ser que fuera así —le dijo suspirando. No le gustaba tirar al agua a su papá, pero ya convencería a su padre para que lo ayudara en la suplica de perdón.
—Esta bien, luego hablare con Draco —les dijo suspirando también —. Será mejor que lleguemos al castillo lo antes posible —dijo caminando frente a ellos —. Minerva sólo les autorizó salir la primera hora y a va a terminar ese tiempo —les dijo sin mas.
Caminaron tranquilamente en dirección a Hogwarts. James iba hablando entusiasmado con el mayor, junto a su novio. Mientras Lily iba saltando de un lado al otro, correteando a los conejitos que se les atravesaban en el camino. Mientras tanto Scorp y Al, en lo suyo, o sea, corriéndose mano y bazuqueándose por cada dos pasos que daban. Llegaron frente a la entrada y el mayor volvió a hablar.
—A sus clases, ahora —les dijo seriamente —. Yo me haré cargo de Lily hasta que llegue la tarde —les declaró firme en su puesto.
—Entonces nos vamos, padrino —dijo Scorp mientras corrían junto a su novio a las clases de tercero, en la torre de Astronomía, donde los recibía un sonriente Sirius Black.
— ¿Cómo les fue? —Preguntó tranquilamente, sin tomar mucho en cuenta que estaba en medio de una clase.
—Papá hechizo a Harry, para que no preguntara nada —dijo Scorp con una sonrisa —. Lo malo es que mi padrino se enteró y ahora papá se enojara conmigo —dijo bajando la cabeza —. Pero tú me ayudarás a que me perdone ¿Cierto, padre? —Le preguntó poniendo cara de cachorrito triste. Lo que causó una carcajada en el moreno de ojos azules.
—No te preocupes, hijo, en la noche me encargo de que tu papá te perdone, siempre hay formas de "persuadir" a mi dragón —le dijo guiñándole un ojo. Al sólo negaba y sonreía, de alguna parte tenía que sacar su Scorp su vena pervertida.
En la entrada del castillo se encontraban otras cuatro personas.
—Mejor me voy, o mi padre estará más que furioso que llegue tarde de nuevo —dijo Ted, mientras se despedía de su novio con un apasionado de beso —. Profesor, Lily —dijo con una inclinación y luego salió corriendo para no ser maldecido por el mayor, por la falta a la moral que acababa de realizar. Corrió rápidamente hacia el salón de DCAO en la que le tocaba con los demás alumnos de sexto, pero al llegar por el pasillo, no pudo evitar sentir un terrible escalofrió al ver a un cabreadísimo Remus Lupin en la puerta, con los brazos cruzados y la mirada fija en el —. Hola, papá —le saludó casi con miedo y es que cuando el lobito se enojaba, sólo Lucius Malfoy era capas de controlarlo y para su desgracia, su padre estaba en el ministerio ese día.
—Buenas tardes, Joven Malfoy —le dijo fríamente y dejándolo pasar, mientras se corría para un lado, dándole espacio, pero cuando estaba entrando, el oji miel lo detuvo —. Espero que por lo menor haya valido la pena.
—Eso depende —le dijo con una sonrisa nerviosa y vio que el mayor enarcaba una ceja. Gesto adoptado por los años junto a Lucius —. De que esta en la mansión esta, pero mi hermano lo hechizo para llevarlo inconsciente —hecho al agua a su hermano mayor. Total… no perdía nada.
—Maldición, ¿Por qué Draco siempre recurre a la violencia? —Dijo con un suspiro —Esta bien entra y pon atención, a ver si aprendes algo —le dijo seriamente y se paró frente a la clase —. Hoy hablaremos de los hombre lobo —Ted tuvo que ahogar una risa, al ver lo sarcástico que podía llegar a se su papá.
Nuevamente en la entrada del castillo aun quedaban tres personas.
— ¿Qué clase te toca? —Preguntó el mayor seriamente.
—Duelo —le dijo elevando los hombros, como quitándole importancia y realmente se la quitaba, ya que siendo hijo de Harry Potter, había heredado su habilidad, por lo que las clases eran bastantes aburridas si sólo eran teóricas, por lo que simplemente se dirigió al bosque, para asistir a las "maravillosas" clases —. Nos vemos más tarde —se despidió y partió en dirección a su clase, aunque pensándolo bien, quizás seria divertido si retaba a algún Sly de tercero a tener un pelea.
—Bien, Lily —dijo el mayor —, me acompañas a dar mis clases —le dijo extendiéndole una mano, la cual fue aceptada gratamente por la menor —. A ver si aprendes a crear pociones antes de entrar a Hogwarts y así me evito el tener que regañarte como a tu padre —le dijo con un suspiro, recordando lo malo que era Harry Potter en Pociones.
