Si tú supieras
Resumen: Harry pensaba pasar un tranquilo cumpleaños junto a su hija, pero un visitante inesperado lo dejo KO.
Categoría: Harry Potter
Personaje: Harry Potter, Severus Snape
Géneros: Humor, Romance
Clasificación: G
Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Mpreg=Embarazo Masculino
Capitulo: 6/7
Completa: Sí
Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.
6º Capítulo
El silencio se extendió por el salón, luego de que Severus terminara su declaración de cómo fue que supo de la relación de padre e hijo que tenía con el hijo mayor de Harry Potter.
Ahora todos esperaban saber como reaccionaria el oji verde, el cual se había quedado estático luego de los relatos, hasta que finalmente soltó el aire.
—Supongo que no saco nada con negarlo —dijo resignado —, pero este es un tema que me gustaría discutir con mis hijos —dijo mirando a los tres menores y luego a los demás —. A solas —recalcó.
Remus, que entendía perfectamente como se debía sentir su cachorro fue el primero en hablar.
—Acompáñame, Harry, los llevaré al despacho y allí podrán hablar más cómodos —le mandó una mirada de advertencia a sus hijos y marido que estaban apunto de ir a colocar hechizos espía, para luego saber que es lo que habían discutido los Potter y luego se excusarían en decir que es por el bien de Severus.
—Gracias, Moony —le dijo levantándose, pero antes de seguir avanzando Severus lo tomó del brazo.
—Harry, por favor… —le trató de hablar, pero el oji verde se lo impidió.
—Antes de hablar contigo, debo hablar con mis hijos —le dijo sin mirarlo a los ojos.
El mayor lo soltó y los cuatro Potter más Remus, salieron de la habitación en dirección al despacho.
En el salón quedaron los Lucius, Draco, Ted, Scorp, Sirius y Severus. Este último se dejó caer en la silla y se cubrió la cara con las manos.
—No creíste que seria tan fácil ¿O si, padrino? —Le dijo el rubio, el cual gracias a los cambios de humor, a veces terminaba lanzando declaraciones mas que hirientes —. Yo no perdonaría a Sirius si me hace algo así —dijo serio y saliendo del salón, seguido por Scorpius.
—No te preocupes, Severus, estoy seguro que Potter sólo esta un poco impactado —dijo el patriarca de los Malfoy.
— ¿Impactado? —Apuntó Sirius con desdén —Yo creo que herido y eso es algo que te costará recompensar —le dijo saliendo del salón, para ir al encuentro de su hormonal y embarazadísimo esposo.
—Creo que el chucho tiene razón —dijo Severus, ahora más deprimido que antes.
—Si me permite decirle algo —dijo Ted, llamando la atención del hombre —. Por todo lo que me contaron, creo que el señor Potter sólo quiere asegurarse de no causarle una especie de trauma a los chicos, por que es aun persona que no sabe odiar y si aun lloraba su partida, puede ser que aun lo ame —le declaró firmemente.
—Ahora el asunto es que se decida a darte una oportunidad —dijo Remus, entrando por la puerta, ya sin los Potter.
En el despacho se encontraban los cuatro involucrados.
Harry estaba sentado en un sillón de un cuerpo, mientras que los chicos estaban en uno de tres personas, frente a su padre y esperando escuchar, lo que Harry tenía para ellos.
—Chicos yo…
—Papá, no te preocupes por nosotros —le dijo Albus, sentía lo nervioso que estaba su papá y eso lo demostraba al mover una de sus piernas, cosa que hacía cada vez que sus nervios estaban apunto de colapsar.
—Necesito explicarles como fue que pasaron las cosas, además Lily…
—Lily ya conoce a mi padre —le dijo James, pero tuvo que dar explicaciones al ver la ceja alzada de su papá —. Bueno, cada vez que te mandaban a llamar por algo que hiciera y nos pasabas a Lily para que la cuidáramos, yo la llevaba con mi padre para que lo conociera.
— ¿Ah sí?
—El papá de James me enseña pociones —dijo la pequeña —. Y me dijo que el próximo año cuando vaya a Hogwarts, iba a ser su mejor alumna —estaba con una sonrisa tan grande que hasta el moreno se vio contagiado por ella.
— ¿Realmente no les molesta saber que no son completamente hermanos? —Les preguntó.
—No —dijo Al y Lily.
—Los mocosos seguirán siendo mis hermanos, aunque tengamos genes diferentes —le explicó su hijo mayor —. Aunque yo seguiré siendo especial, ahora más que nunca —le dijo con una sonrisa de lado y los menores sólo rodaron los ojos.
— ¿Papi, mi mamá siempre supo quien era el padre de James? —Preguntó Albus, esa parte aun no la entendían.
—No. De hecho ni siquiera sabe que soy mago fértil, su madre creyó que era hijo mío con alguna mujer que me abandono luego del nacimiento de James.
Yo volví con ella, luego de que James tuviera tres meses de vida y nos volvimos a ver cando ella viajo al mundo muggle luego de terminar Hogwarts. Todos los Weasley saben que James no es hijo de Ginny, pero aun así siempre lo trataron como uno de ellos y eso siempre se los voy a agradecer.
Los chicos sabían que eso era verdad, por que James era y seguirá siendo el nieto de Molly y Arthur Weasley, aunque no llevara su sangre.
—Entonces, nunca nadie supo quien era mi padre —trató de entender el orden de los sucesos de su nacimiento.
—Así es, ni siquiera Severus sabía de mi embarazo —declaró con una mueca —. Y supongo que ahora me odia por eso y me exigirá tu custodia.
—Claro que no —dijeron los dos mayores.
—El papá de James esta enamorado de ti y dijo que te iba a volver a conquistar —dijo la pequeña, sin entender el por que del sonrojo de su padre.
— ¿Pero tú qué, papá? ¿Le darás una oportunidad? —Le preguntó Al.
Harry vio las caras ilusionadas de sus hijos.
¿En que momento, sus hijos se habían encariñado tanto con el hombre?
Ahora entendía que pasaron casi cuatro meses con Severus, tiempo que este llevaba siendo el profesor de los muchachos
¿Pero como consiguió conquistarlos?
—Vamos papá, sabemos que aun lo amas, si no, no nos hubiéramos dado cuenta de ello, al verte llorarlo a escondidas.
—No esta bien espiar a las personas —les regañó —, pero creo que tienen razón, yo quiero mucho a su madre…
—Pero amas al papá de James —terminó de decir Al —. No te preocupes por lo que pensemos nosotros, sabemos que quieres o querías a mamá, pero casi no la vemos y aunque siempre la querremos…
—Es contigo con quien vivimos y a quien queremos ver feliz.
Harry sonrió y llamó a los chicos para que lo abrazaran, sentía el amor de los chicos.
—Esta bien, chicos —dijo mirándolos fijamente —, ya una vez perdí a Severus, pero esta vez ustedes me ayudaran —les dijo sonriendo —. No dejaremos que se nos escape otra vez.
Los chicos sonrieron. Al parecer todos sus planes habían resultado. En muy poco tiempo tendrían una nueva familia.
