Si tú supieras

Resumen: Harry pensaba pasar un tranquilo cumpleaños junto a su hija, pero un visitante inesperado lo dejo KO.

Categoría: Harry Potter

Personaje: Harry Potter, Severus Snape

Géneros: Humor, Romance

Clasificación: G

Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Mpreg=Embarazo Masculino

Capitulo: 7/7

Completa:

Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.

7º Capítulo

Severus estaba realmente impaciente. Las cosas no se estaban dando como él esperaba, por que para ser honestos, esperó que Harry le gritara y le diera una tremenda bofetada y luego se fuera de la mansión, arrastrando a los niños en el proceso. Muy diferente a lo que estaba pasando ahora, pues él sólo esperar que volvieran, luego de que se fueran a hablar al despacho de Lucius.

La puerta principal se abrió y por ella entraron Harry y los niños. James y Albus se acercaron a sus respectivas parejas, que lo estaban esperando desde hacia un buen rato. Lily corrió al lugar donde se encontraban Remus y Lucius. Mientras que Harry se quedaba parado en la entrada.

Severus miró fijamente al moreno y vio como este se daba la vuelta para salir de la mansión.

Síguelo le dijo James y le dio un empujoncito, para que empezara su partida.

Severus salió del salón y siguió a Harry por el pasillo, el cual daba directo al patio de la mansión.

¿Qué dijo Harry? —Preguntó Remus.

Que iba a hablar con él, aun tiene que saber el motivo de su ida, pero estoy seguro que seguirán juntos les contó James, notando que todo el mundo estaba poniendo atención.

En el pasillo que daba a la salida de la mansión.

Harry caminaba adelante y se retorcía las manos de nervios, estaba en una situación terriblemente tensa y no quería sentirse así.

Severus se concentraba en la figura que seguía. Harry era tan hermosos como hace años y quizás más. Su aire casi inocente lo emanaba por cada poro de la piel.

Llegaron a una pileta que estaba en medio del jardín, en donde las aves bebían al claro de la luna.

Primero quiero saber ¿Por qué? Dijo Harry de repente ¿Por qué te fuiste hace 15 años, sin decirme nada? Sin decir ni siquiera un adiós o un motivo por el cual dejarme le preguntó de golpe. El que estuviera dispuesto a perdonarlo no quería decir que olvidaría todo de un momento a otro.

Tenía miedo por ambos le dijo Severus, sin ocultar para nada su tono de arrepentimiento —. Sé que es difícil, pero quiero que me escuches sin emitir comentario para que podamos entender los dos, por que hasta para mi es un poco difícil aun.

Harry asintió, quería saber el por que y tener al hombre frente a él era una gran motivación para emprender una conversación que debieron de haber tenido hace mas de 15 años.

Severus lo guió hasta la orilla de la pileta en donde lo invitó a sentarse, para poder conversar en un espacio tranquilo y sin interrupciones de ningún tipo.

Te escucho le dijo Harry, luego de haberse sentado al lado del mayor.

Cuando terminó la guerra y todo estuvo en paz, creímos que todo estaría bien y por mucho tiempo lo creí así, pero aun tenía dudas, no sobre ti, si no sobre mí. Eras tan joven y hermosos, el héroe del mundo mágico, el chico de oro y tantos otros epítetos que me dejabas en completa desventaja. Creía que en cualquier momento me podrías dejar por alguien mejor para ti. Fue por eso que me fui, preferí partir antes de que las cosas nos llevaran a más y que termináramos tan heridos que nada pudiera remediarlo, quería irme antes de que nuestra felicidad acabara con nosotros mismos.

¿Te das cuenta lo estúpido que suena eso? —Le dijo de repente, con un tono sumamente molesto, queriendo entender algo que le era imposible Severus, éramos todo lo felices que podíamos ser, aunque nadie en el mundo lo supiera. Nosotros nos teníamos a nosotros y si hubiera tenido alguna duda de eso, nunca me habría entregado a ti como lo hice.

Quizás fue el place del momento o la excitación de la guerra que se avecinaba. Nada nos aseguraba que las cosas siguieran así a lo largo de los años y creo que eso fue lo que me hizo decidirme. Quería que fueras feliz y que tuvieras la familia que tanto querías.

Pero ya la tenía. La tenía a tu lado y aunque no lo supiéramos en ese momento, James venía en camino para afianzar nuestra unión le reprochó —. Viví solo mi embarazo, no lo quise decir a nadie; para que nadie me preguntara por el otro padre de mi hijo, para no delatarte al pensar que desdeñabas de mí.

Nunca sería capas de hacer algo así, sólo quería tu felicidad le dijo agachando la cabeza.

—Pero mí felicidad eras tú ¿Es que nunca me creíste cuando te decía que te amaba? —Le preguntó un tanto dolido.

Claro que te creía, pero el problema era yo…

¿No sabías si me amabas? —Le miró aterrado en un momento ¿Cómo demonios habían llegado a ese punto?

Claro que te amaba, aun lo hago, lo he hecho por los últimos 15 años y eso me impulsó a dejarte ir —lo miró a los ojos y sus miradas nuevamente se engancharon como una gran ancla el fondo del mar —. Escucha, cuando supe de tu divorcio, casi corrí de vuelta. No me importaba que tuvieras tres hijos, sólo me importaba conquistarte de nuevo y si para eso debía volver a admitir mis culpas, lo haría mil veces se puso de pie e incitó al otro a hacerlo también —. Te amo, Harry Potter, te he amado desde el primer momento que te vi. Si bien al principio pensé que era un sentimiento paternal, eso se vio desplazado con los años de convivencia y tu crecimiento.

Yo también te amo, Severus, por eso me dolió tanto el que me abandonaras, sentí que mi mundo se venía abajo, no me importaba absolutamente nada, pero cuando supe de mi estado quise vivir nuevamente. Me arrancaste la vida, pero también me la devolviste le dijo todo lo más tranquilo que podía, pero su cuerpo le demandaba el tener un mísero contacto con el otro.

¡Merlín! No sabes cuanto necesito besarte le dijo en un arranque, al ver como el oji verde mordía sus labios.

Entonces hazlo. Bésame por todo el tiempo que no lo hicimos le dijo acercando su rostro.

Severus lo acercó a su cuerpo de manera casi desesperada, la misma manera en la que atacó sus labios en un beso furioso y candente.

Harry gimió dentro del beso, sintiendo como las manos del mayor subían por su espalda para trazar figuras en la nada.

Déjame conquistarte de nuevo, Harry le pidió al momento de soltarlo.

No… dijo tratando de respirar mejor.

Bien yo… estaba desilusionado y frustrado, por un momento pensó que la respuesta seria positiva.

Espera le dijo sujetándolo del brazo, ya que el mayor lo había soltado al escuchar su respuesta, pero es que no podía respirar bien y había cortado su respuesta —. No lo hagas. Por que no es necesario que me conquistes, te amé tanto que fue imposible para mí el olvidarte y aun lo hago se acercó a él —. No necesitas conquistar lo que ya es tuyo —lo volvió a besar siendo correspondido por el hombre.

Desde el balcón del segundo piso de la mansión, que daba para el jardín. Un grupo veía como esos dos se besaban casi con desesperación.

Creo que lo lograron dijo Lucius, al ver como su amigo y Potter se comían la boca a besos.

Todos los otros asintieron y vieron como los otros dos se iban del lugar con una aparición.

Yo creo que esta noche se quedan aquí dijo Remus con una gran sonrisa.

Bien, yo dormiré con… empezó a decir James, pero fue cortado por Remus que se lo llevó junto a Albus y Lily.

Usted dormirá en el mismo dormitorio que sus hermanos y no saldrá de allí hasta mañana para el desayuno dijo con tono autoritario —, al igual que Scorpius y Ted pudo sentir las protestas a sus espaldas, al igual que el resoplido divertido de Lucius que lo seguía junto a su hijo y nieto.

¿Qué pasó? —Preguntó Sirius al ver como entraban todos al salón.

¿Y mi padrino? —Preguntó Draco, visiblemente mas calmado.

Se fue con Potter le dijo Lucius con una sonrisa de lado.

Oh dijo como si nada ¡Oh! —Dijo entendiendo a que se iban seguramente.

¿Y por que se fueron? —Preguntó Lily, con su carita llena de dudas.

¿A conversar? Dijo Remus con una sonrisa nerviosa.

—Por favor, seguramente les fueron a hacer otro hermanito dijo Sirius con todo el descaro del mundo, ganándose un codazo en las costillas por parte de Draco que estaba a su lado y de Remus que iba pasando también — ¡Auch! —Se quejó.

Los adolescentes solo reían por las locuras de los adultos.

James se alejó un poco y se quedó mirando por la ventana. Sintió como Ted lo abrazaba por la cintura.

¿Cuan feliz eres? le Preguntó al oído.

Si tú supieras, amor, si tú supieras le dijo sonriendo y besándolo en los labios.

Por fin sus padres estarían juntos, como debió de haber sido desde el principio.

Mientras tanto, en la casa de Harry, se podían sentir los gemidos y las palabras de amor de dos hombres que lucharían por ser felices, junto a su pequeña familia.

Fin