Me despierto gracias a la voz de mi hermano, y la de otra persona.

Frunzo el ceño, la cabeza me duele y no quiero moverme.

Siento el cuerpo pesado, los ojos por, sobre todo. Por más que me esfuerzo, no consigo ni entreabrir un párpado.

Siento la boca seca, pero hay rastros de algo aquí... Saboreo por inercia y me tenso al instante.

Es sangre.

Pero no cualquier sangre de tipo desconocido.

Es la sangre de Yuuri, de mi hermanito.

Me concentro en oír las voces. No hablan muy alto, solo lo suficiente para poder oírse el uno al otro y al mismo tiempo no incomodarme.

Poco a poco voy recordando lo que pasó, hasta que el grito impacta contra mis oídos y es todo. Oscuridad y ahora esto.

Yuuri habla con Viktor Nikiforov, no es ni un poquito menos duro con el platinado solo por el hecho de ser un personaje público.

Desde lo sucedido con mamá, Yuuri realmente se hizo frío.

Pero su corazón de cristal no ha cambiado.