Depresión.

Pov. Bella

-Que le paso a mi mami?- Escuche en lo lejano a mi cosita.

-Se ha desmayado, no es nada grave pequeño, tu mami estará bien-. Esa voz era tan conocida para mí pero no podía ser cierto, Edward está muerto.

-Que me ha pasado?-. Pregunté sin antes abrir los ojos, cuando lo hice alguien como Edward me tenía en sus brazos.

-Tranquilícese señorita, se ha desmayado pero todo está bien-. Su voz, sus ojos, su boca, todo era tan a mi Edward, tenía que irme rápido antes de empezar a desvariar.

-Lo siento, debo irme, gracias por su ayuda-. Mi cabeza está muy revuelta, no sabía cómo desenvolverme, muy lentamente me separe de aquel hombre.

-Mami, mami estaba muy asustado-. Mi cosita, a pesar de confesar eso se le veía muy sereno.

-Señorita debería ir a un hospital a que la revisen-. Se le veía preocupado.

-No gracias estoy bien, debo irme, vamos Eddy-. Lo jalé de la mano, y comenzamos a avanzar, aquel hombre se quedo hay parado si saber qué hacer.

-Espere, espere no sé su nombre-. Me gritó, yo paré y volteé a verlo, esos ojos verdes me penetraban.

-Bella-. Susurré y de nuevo cogí rumbo.

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Debí poner toda mi concentración para no estrellarme, ponerme a llorar, o entrar en shock, iba manejando rumbo al apartamento, mi pequeño se encuentra sin decir nada, solo mira a la ventana y le agradezco a Dios por eso.

Pasados 20 min, llegamos al apartamento.

-Mami podemos ver una película?-. Habló mi cosita.

-Claro bebe, dejemos todo en orden, hacemos palomitas y vemos lo que tú quieras-. Mi pequeño salió corriendo a la sala a escoger la película, yo dejé mi bolso y mi bufanda en la mesilla y me dirigí a la cocina.

Después de una hora de ver a Bambie mi cosita se quedó dormido, lo llevé a su habitación lo arropé le di un beso en la frente y me dirigí a recostarme al sofá de su habitación, a mi mente llegaron todo tipos de recuerdos de mi Amor los cuales no quería dejarlos pasar por mi mente…

Flash Back

Estaba de paseo en el Central Park, siempre había soñado mirar su naturaleza hasta que mi padre decidió llevarme gracias a mi madre el cual lo obligo.

Él debía hacer un viaje de negocios a New York y por eso mismo es que me encuentro aquí.

-Isabella venté ya para el hotel, quiero cenar contigo-. Habló mi padre.

-Ya voy su señoría-. Bromee y colgué el celular, alcance a escuchar su risa.

Cuando mi padre ordena algo se debe hacer al momento, también quería compartir ese momento con él, primera vez sin mamá presente, por eso me encontraba corriendo por Central Park para conseguir el auto que alquilamos, se encontraba al otro extremo de donde estaba, de pronto me estrellé con alguien.

-Lo siento muchísimo-. Dije cogiendo aire ya que todo se había vaciado de mis pulmones.

-Fíjate por dónde vas- Gritó un hombre- Personas así son las que odio-. Murmuró para sí mismo, tenía una voz hermosa.

-He dicho que lo siento… idiota-. Le chillé, al levantar la vista me encontré con unos hermosos rabiosos ojos verde esmeralda.

-¿Me has llamado idiota?-. Sonó consternado.

-Sí, te he llamado idiota-. Lo miré enfadada.

-Niña insolente a mí nadie me llama idiota-. Me gritó.

-Y a mí nadie me llama niña, quítate que tengo afán idiota remarqué la última palabra y seguí con mi camino.

Horas más tarde me encontraba sentada con el chico de ojos verdes y su padre cenando, daba la casualidad que su padre y mi padre eran amigos.

Fin Flash Back

Me resultaba extraño el estar sonriendo, una pequeña sonrisa de cuando era feliz, de cuando tenía a mi Edward conmigo, el volver atrás resultaba doloroso pero a la vez alivia mi alma.

Con Edward duramos odiándonos no mucho tiempo, a pesar de esto nos encontramos muchas veces en Seattle ya que el día de la cena nos enteramos que vivíamos casi cerca, un cierto día me intercepto camino a la universidad y sin decirme nada me besó, fue el beso más dulce y caliente que me habían dado en la vida, cuando él me dejo respirar lo golpee en la cara y él solo me dio una risa torcida después fui yo la que me lance contra sus labios, desde ese entonces comenzamos nuestra relación.

Extraño tanto sus besos…, extraño todo de él y hoy mirar ese hombre con sus ojos, su boca, sus manos, su cuerpo, su tacto, era como abrir la herida al 100%.

Me gustaría de nuevo ver aquel hombre y preguntarle cosas… no sabría qué, pero tenerlo frente a frente y mirarlo, solo mirarlo aunque eso abriera un dolor triple en mi alma.

Miro el reloj de la pared y son las 8 pm mi celular empezó a sonar.

-Bella? Oh hola Bella, cómo estás? -. Es Alice, hace días que llevaba llamándome, y yo trataba de ignorarla.

-Bien y tu cómo estás?-. Soltó un suspiro de frustración.

-Bien, bien aquí haciendo un nuevo diseño, y como está Eddy?.-. Preguntó, hace tres días que ella y Jasper habían llegado de Seattle pero no los había dejado venir.

-Esta dormidito, está bien hoy dimos un pequeño paseo por Central Park y vi a alguien…- De pronto sentí muchos deseos de contarle sobre aquel hombre tan parecido a Edward.

-A quien viste Bella?, alguien conocido?-. Sabía que iba a sonar como una loca.

-Es casi igual a Edward solo que sus ojos verdes estaban apagados, no tenían brillo pero te lo juro Alice eran sus mismos ojos de todos modos, su voz, su tacto…-. Me cortó.

-Bella para que me están contando?-. Definitivamente ella piensa que soy una loca.

-Te lo juro por mi hijo Alice, él es como Edward, como su gemelo-. Comencé a sollozar.

-Bella yo sé que tú estás todavía muy afectada por la muerte de mi hermano y te entiendo, yo también lo estoy, pero no es para que estés diciendo estás cosas, es imposible que haya alguien casi igual no es que tuviera un gemelo, lo siento Bella pero estas delirando-.

-Lo sé Alice gracias por escucharme-. Corté la llamada.

Lagrimas rodaron por mis mejillas, cada minuto me estaba volviendo más histérica que antes, quería gritar, golpear, romper, morder, quería morirme.

Me dirigí a mi cuarto, al llegar me acosté en mi cama cogí una almohada y grite con todas mis fuerzas también mordí mi boca hasta sacarme sangre, estaba en descontrol total y nadie estaba a mi lado, me sentía sola, lo más sola de lo que nunca he estado, de lo que nunca me he sentido…

No puedo quejarme, aleje a mi familia con mi actitud, quise estar lejos de todos y de todo, estas son las consecuencias, puedo soportarlo, tengo que convencerme de que puedo soportarlo…

Puedo sentir que tan lento va el tiempo, cada segundo lo siento como un día, está noche iba hacer muy larga.

Hace años que no he tocado un cigarrillo, lo hacía solo por jugar, pero ahora quiero uno, quiero sentir como el humo se desliza por mi garganta, quiero sentir y ver como el humo sale de mi boca, quiero sentir que el humo me relaja, malditamente lo deseo pero no tengo uno en mi casa y tampoco dejaría a mi pequeño solo por ir a buscar un maldito matador de pulmones.

Cierro mis ojos y veo a Edward parado en la puerta se acerca y se acuesta a mi lado.

-Fue un día muy largo pero pude soportarlo gracias a ti-. Me susurra al oído.

-Gracias a mi?-. Le preguntó pero sé que me va a responder.

-Sí, siempre pienso que estas esperándome en casa, eso es suficiente-. Rió por lo bajo.

-Sabes, no sé si te has dado cuenta pero no me has dado mi beso de llegada a casa-. Me da su hermosa sonrisa torcida.

-Nunca me olvidaría de eso mi dulce Bella, eso sería un delito muy grave-. Mira directamente a mis ojos como si me estuviera leyendo y luego me da su beso más tierno.

-Mi Bella, no sabría qué haría sin ti-. Dice, lo miro con gesto grave.

-Yo me moriría sin ti-. Y me suelto a llorar.

Tocan la puerta y abro los ojos de golpe, quien podría ser?.

Antes de dirigirme a la puerta voy al baño y lavo mi cara roja e hinchada, siguen tocando la puerta muy seguido y me apresuro a abrirla, es Alice.

-Alice- Susurré antes de lanzarme a sus brazos.

-Tranquila Bella ya estoy aquí, estoy contigo-. Me abrazó con fuerza.

-No sabes cuánto necesitaba que alguien estuviera conmigo, no sabes lo sola que me he sentido, gracias por estar aquí, en serio Ali muchas gracias-. Ella me soltó y vio mis ojos llenos de lágrimas.

-Bella Swan escúchame muy bien, siempre, siempre estaré contigo, nunca te dejaré sola, hagas lo que hagas siempre te apoyaré, sabes que te aprecio muchísimo, eres la hermana que siempre quise tener, perdóname por hablarte así antes, lo siento muchísimo, te quiero mucho-. Sollocé más fuerte.

-Ali lo siento tanto por alejarme de ustedes, por querer vivir un mundo sola cuando siempre me hacen falta ustedes para continuar, yo se que tú me entiendes porque lo hice, pero hoy me sentí tan sola, Ali tan sola, créeme que me sentía morir Ali, morir, he estado tan desordenada, tan rebelde, inclusive quería un cigarrillo en mi boca, y estaba delirando con Edward, que él estaba aquí, que estaba vivo, lo siento tanto Ali perdóname, perdóname-. Todo lo dije tan rápido que casi me ahogo con mis propias lágrimas y no sabía si Alice me había entendido.

-No hay nada que perdonar Bella, nada-. Me susurró.

-Alice me podrías dar un abrazo fuerte, como dice Emmett un abrazo de oso?-. A pesar de la situación las dos sonreímos, y ella me abrazó apretándome como nunca lo había hecho y me sentí un poco aliviada.

-Bella esto es por el hombre que viste verdad? Te alteraste tanto como nunca lo habías hecho después que supiste la muerte de Edward-.

-Si Alice, ese hombre me afecto muchísimo, fue un shock enorme, mi corazón tenía guardado tanto que explotó-. Ya me había calmado un poco.

-Bella quieres que me quede-. Me preguntó.

-Alice no, Jasper- Susurré.

-Ya lo llamaré espérame-. Se alejo.

Él que Alice estuviera aquí me reconfortaba tanto, estaba en la histeria total y su presencia lograba calmarme.

-Bella, Jasper quiere hablar contigo-. Me paso el celular.

-Hola Bella no te pregunto cómo estás porque es como si lo sintiera, escucha con el tiempo todo irá bien, se que extrañas mucho a Edward pero sabes que él siempre está contigo, tu no pienses que él no está aquí, piensa en todos los momentos especiales que ustedes vivieron verás que más adelante todo será soportable, sabes que siempre puedes contar conmigo como un hermano que siempre está ahí para ti, cuídate mucho y mañana pasaré a visitarte, cuida a mi hermosa chica impulsiva por la moda-. No pude evitar soltar algunas lágrimas por todo lo que me dijo y soltar una risita por su última frase.

-Así es como me gusta escucharte campeona-. Me halago.

-Gracias Jazz-. Fue lo único que pude contestar, le pase el celular a Alice.

-Bella tienes que dormir, ya es tarde-.

-Alice no sabes cómo me alegro de tenerlos-. Me iba a interrumpir pero no la deje – Y porque no más bien vemos una película y comemos helado-. Me dieron unas ganas irrefutables de comer helado.

-Sabes que siempre estaremos y vale, por cierto mañana tengo planeado un gran día, más te vale desocupar tu agenda-. Hice una mueca.

-Pero Alice sabes que tengo que trabajar, no puedo faltar sabes que hace poco entramos de las vacaciones y…-. Me interrumpió.

-No, no, no yo me encargaré de eso, mañana solo seremos Jazz, Eddy, tú y yo-. Me reí de su expresión de maliciosa que hizo, nos dirigimos a ver la película.

Alice puso Miss Marzo una comedía de locos, poco a poco fui hundiéndome en la inconsciencia.

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-Bella despierta es hora de comenzar el día-. Con los gritos de Alice me desperté desorientada estoy en mi cama cosa rara porque se supone que me quedé dormida en el sofá de la cama, no sabría que Alice podría conmigo.

-Mami, mami tía Ali está aquí, dice que hoy nos llevara a paseo-. Mi cosita tiene una sonrisa hermosa en su rostro.

-Si Amor Mío, hoy tía Ali con tío Jazz nos tienen una sorpresa-. Mi cosita me abrazó con sus delicados brazos.

-Buenos días mami-. Sonreí.

-Buenos días cosita-. Alice venía entrando a la habitación.

-Que cuadro más hermoso el de ustedes dos, por cierto Bella ya arregle todo para hoy, tienes permiso en tu trabajo y prepárate que tendrás un día muy ocupado con nosotros pero primero vamos a desayudar travieso y tú.-. Me señalo con su índice. – Necesitaremos energía-.

En realidad no sé que tanto planea Alice pero sé que lo hace por distraerme, y le agradezco de corazón, tenía la sospecha de que hoy sería un día genial.

Antes de volver con mi pequeño y con Alice me aseé un poco, cuando estuve lista me acerque a la barra de la cocina.

-Waffles con jalea de mora para ti Bella tus favoritos y para ti travieso waffles con un poco de jarabe-. No pude evitar entristecerme un poco.

-A Edward siempre le encantaba que preparara esto de desayuno-. Señale mi plato. –También eran sus favoritos.

-Mami no estés triste mi tía Ali dijo que nos divertiríamos mucho-. No pude evitar sonreír ante el comentario de mi cosita.

-Si Bella el travieso tiene toda la razón, hoy no es para estar con esas expresiones-.

-Lo sé solo me... me llegaron recuerdos-. Ella medio una pequeña sonrisa.

-Te entiendo Bella-. Su mirada me dijo "yo también lo recuerdo".

Al terminar de desayunar Alice fue para su departamento para luego venir con Jasper y hacer la estupenda según ella salida.

-Mami estoy feliz-. Lo dijo con tanto entusiasmo que la sonrisa que aparecía a cortos plazos de tiempo se volvió permanente.

-Eso es genial mi Amor, me encanta que estés así-. De un momento a otro me comenzó a jalar para su habitación.

-Mami tenemos que alistarnos porque pronto llegará tía Ali-.

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Alice llego con Jazz por nosotros a las 10 de la mañana, nos dijo que no preguntáramos nada que como tal era una linda pero cotidiana sorpresa.

Nos subimos en el gran auto de Jazz y nos dirigimos al norte.

Mientras Jazz manejaba en realidad no sabía para donde nos dirigíamos, para mi sorpresa llegamos a Coney Island.

-Bueno y este es el comienzo de nuestro grandioso día-. Informo Alice, Mi Cosita estaba emocionado…


Hola Lectores!

Lo siento muchísimo por no actualizar mi inspiración se había ido a un hueco !

Espero les guste, actualizaré pronto. Cuídense.!