Chasqueo la lengua ante las palabras de Mari.
—Él está interesado en ti, Yuuri —repite.
—Lo sé.
—De forma sexual.
—Lo sé.
—Quiere...
—No voy a revolcarme con un alfa, Mari
Mi hermana suspira.
—Yo solo digo... que si por algún motivo sobrenatural decides probar... Viktor es tu mejor opción.
—Es mi socio ahora.
—¡Con más razón aún!, ¿qué mejor forma de afianzar lazos?
—Quitarme el saco no sirvió de nada —me quejo en lugar de responder, necesitado de un cambio de tema—, el olor de ese sujeto es demasiado potente.
—Solo imagina tenerlo encima, sin ropa y–
—Si guardas silencio, te prometo que le preguntaré si quiere un polvo rápido la próxima vez que lo vea —espeto.
Mari no vuelve a abrir la boca.
Bien.
Oh...
Maldita sea.
