Curso Nuevo, Vida Nueva

¿QUÉ? - repitió por enésima vez, Odd, con la mirada fija en el papel que tenía delante de sus ojos.

Se encontraba junto a sus amigos delante de las listas del curso, su nombre figuraba perfecta y claramente en la clase de Tercero C pero ninguno de sus amigos figuraba en el folio.

Vaya – se lamentó Aelita – nos han separado.

Su nombre figuraba en la clase de Tercero B, debajo del de Ulrich. La chica estaba algo desilusionada porque no le había tocado junto a Jeremie, perteneciente a Tercero A en compañía de William y Sisi.

Realmente no importa dónde nos haya tocado, como ya no hay XANA que destruir... - dijo William mientras se encogía de hombros.

Los demás asintieron un poco pensativos, realmente, él tenía razón, de todos modos Odd lo miró como si se tratase de un clon polimorfo.

Pero... ¿Por qué? - se lamentó de nuevo – No hay nadie conocido en mi clase, ¡NADIE!, ni si quiera Sisi, Herb o Nicolas, me hubiera contentado con eso

No puedes hablar en serio – le replicó Yumi con voz algo sarcástica.

Antes de que el chico pudiera responder, aparecieron, como por arte de magia el grupo menos simpático de Kadic.

¡DELLA ROBIA! - gritó Sisi apuntándolo con el dedo - ¡Esta vez no te salvas! Sé que el año pasado conseguiste convencer a Jim pero esta vez no habrá piedad.

Mira Sisi – dijo Nicolas señalando las listas – Nos ha tocado juntos, que bien ¿no?

¡Claro que nos ha tocado juntos idiota! - le recriminó Sisi – Siendo la hija del director, que te esperabas...

Y los tres desaparecieron tan rápido como habían aparecido, riéndose de Odd que miraba aquel papel como si éste creciera por momentos.

Tranquilo Odd – le dijo Ulrich, dándole una palmada amistosa en el hombro – Ya verás cómo nos toca en el mismo cuarto y tendré que volver a aguantar tus ronquidos de nuevo.

¡Oye, que yo no ronco! - le recriminó Odd, que parecía haber vuelto a la normalidad

Los dos amigos se adelantaron al grupo, deseosos de conseguir su habitación cuanto antes y descargar su equipaje. Así que pasaron por secretaría para pedir sus respectivas llaves.

Nombre y apellido – les preguntó la nueva secretaría, una mujer alta y rubia, bastante guapa.

Odd Della Robbia – dijo él con una encantadora sonrisa.

La mujer tecleó unos minutos en el ordenador, hasta dar con lo que buscaba.

¡Aquí estas! Della Robbia Odd, habitación 12. Aquí tienes – dijo con una sonrisa mientras le entregaba la llave.

Ulrich Stern, habitación 12 – dijo el chico mientras contemplaba como Odd daba saltos por la habitación, todo marchaba como ruedas, tenían la misma habitación que los años anteriores.

Stern Ulrich... ¿habitación 12? - la mujer se mordía los labios, pensativa, me parece que hay un error...déjame comprobarlo.

Ulrich se empezaba a poner nervioso. ¿Un error? ¿Qué clase de error?

No Ulrich tú estás en la habitación 16, no en la 12 – le dijo la mujer, sonriente

Pero... ¡eso es imposible! - se quejó Odd, alarmado - ¿Significa que no tengo compañero?

Claro que tienes, se llama...a ver...David Hernández, exacto - a pesar de las caras largas de los chicos, la mujer no perdió la sonrisa.

¿Entonces? ¿Quién es mi compañero? - preguntó Ulrich con los labios apretados.

Deja que vea...Sí, aquí está...Dumbar, William Dumbar

Odd empezó a reírse, allí había una equivocación, era imposible que Ulrich y William convivieran en la misma habitación sin que acabase como una batalla campal.

Ulrich simplemente se limitó a apretar los puños, furioso, eso no podía ser posible.

Dumbar, siempre por en medio – exclamó en un susurro y aceptó a regañadientes la llave que la mujer le tendía.

Odd suspiró mientras veía a su amigo salir totalmente cabreado de la secretaría, aunque él tenía razón, Odd veía inútil intentar consolarlo ya que no escucharía a nadie, salvo, quizás a Yumi.

Cargando con sus maletas y su mochila en la que Kiwi se removía demasiado, decidió encaminarse hacia su dormitorio y conocer a ese tal David Hernández.